Opina María de los Angeles Balparda, conductora del periodistico Mañanas de Radio. Viernes 8 de agosto de 2003.


Tenemos que ir cerrando nosotros, decir que nos ha quedado un montón de cosas que tenemos por aquí para compartir con ustedes, damos cuenta de las llamadas que hubo de la audiencia hace un rato por lo que fue un testimonio que pasamos, Carlos Marandino dirigente de la Federación ANCAP, un hombre que anda recorriendo el país en defensa de ANCAP precisamente, se encuentra por casualidad digamos porque en un momento tienen que hacer un cruce, no pueden pasar porque el arroyo Cuaró está crecido, entran Baltasar Brum en el departamento de Artigas y se encuentra con una situación de esas que nunca nosotros nos hubiéramos enterado si no había alguien allí que llama y nos cuenta lo que vio, una muchacha de veinte y pocos años que había dado a luz a su hijita María Belén a las tres de la mañana. En el correr del día va una enefermera a asistirla y se encuentra con un panorama que es realmente repugnante que en este país que haya gente que viva así y que tenga que resolverse así, tuvo familia sola tapada con un cuero, la acompañaban sus hijitas chicas muertas de frío que duermen en colchones de trapo y de papel. Yo digo que a uno le repugna pero la tenemos que ver esa imagen, uno se la imagina, yo me imagino un pesebre así tal cual un pesebre, uno se tiene que imaginar ese pesebre, se tiene que imaginar a esa muchacha teneiendo a su tercer o cuarto hijo, se tiene que imaginar a esos niños uruguayos concretos, a esa bebé, se los tiene que imaginar y tiene que imaginarse al lado la contracara, se tiene que imaginar a los ricos, se tiene que imaginar “eche que se desparrame”, se tiene que imaginar a los corruptos al lado, porque lo que ella no tuvo, lo que esa muchacha uruguaya, esa madre uruguaya no tuvo esa madrugada ni tuvieron sus hijas y no tendrán quien sabe por cuanto es lo que le robaron los otros los de la imagen de al lado, que digo hay que imaginársela porque sino uno cae en la imagen lamentable, en la desgracia de los pobres uruguayos y nos olvidamos que de que eso tiene una causa y que hay alguien que tiene lo que ella no tiene, alguien que se lo quedó, alguien que se lo robó o que lo consiguió a costa de esa miseria que viven y nacen tantos uruguayos, generaciones ya de uruguayos y saber que no es un caso aislado, que no es un caso único. Acá nosotros leímos un mediodía de la revista “Que pasa” lo que dicen médicas del Cerro, médicas pediatras del Cerro que decían que ellas estaban asustadas por el estado de las madres, ellas atienden a los hijos pero estaban asustadas de ver el estado de las madres, que son piel y hueso, yo me acuerdo perfectamente de uno de los testimonios de las médicas que decía “no tienen ni nalgas ni senos”, esas son las que están a cargo de los niños uruguayos y decía “si se caen las madres se caen los hijos”. Cuantas situaciones como estas habrá en el país, por eso hay que redoblar el compromiso y acá no va haber medias tintas posibles no hay forma de hacerle frente a una situación como esa que describía Marandino tan bien, tan bien porque la vio, porque la recorrió, porque estuvo ahí, porque sintió el olor, porque sintió la temperatura, porque convivió con esa familia un ratito por eso la trasmitió tan bien. Esto va haber que cambiarlo de raíz, de fondo y va tener que haber soluciones para todo esto me parece que no hay ni programa, ni propuestas programáticas que puedan ser serias si no resisten este análisis y este color le pone la realidad. Nosotros nos vamos a reecontrar esta tarde que vamos a estar aquí dando una mano que Churi no está, con las entrevistas de la tarde y como siempre decimos los esperamos acá en la 36.