Audición del Dr. Tabaré Vázquez

Transcripción de la audición semanal del miércoles 12 de junio de 2002 del Dr. Tabaré Vázquez, Presidente del Frente Amplio Encuentro Progresista que se emite por CX 36 radio Centenario y en dúplex con CW 64 radio Tacuarem­bó; CX 144 radio Ri­vera; CW 27 radio Tabaré de Salto; CX 142 radio Felici­dad de Paysandú; CX 121 Difusora Soriano y CX 160 radio Litoral de Fray Bentos.

"Con convicción apoyamos el paro"

Buenos días Angeles, un gusto estar contigo y todos los escuchas.

Una mañana realmente fría, con un 1 grado de temperatura, la Intendencia Municipal de Montevideo va a empezar ahora su plan de invierno, lo va a adelantar como es lógico porque no se puede guiar sólo por el calendario sino por la realidad, y va a empezar este plan de apoyo a quienes están en situación de calle dándole refugio y alimento.

En el mundo hay una cumbre mundial sobre la alimentación en este momento, y podríamos referirnos a este acontecimiento internacional que aunque no tiene tanta cobertura periodística como el campeonato mundial de fútbol está sucediendo en estas horas, es de enorme importancia e involucra a nuestro país.

Este acontecimiento es la Cumbre Mundial sobre la Alimentación que es con­vocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, se está desarrollando en Roma. Y aunque el derecho a la alimentación está reconocido como tal en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por la ONU en 1948, figura específicamente en las Constituciones de unos 20 países y cerca de 145 ya han ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales apro­bado en 1996 que los compromete a legislar a favor del derecho a una nu­trición adecuada.

Pero lo cierto es que en el mundo actual pese a todos estos números y de­rechos consagrados, hay unos 815:000.000 de personas subalimentadas. En otras palabras, aproximadamente el 18% de la población mundial es la que pasa hambre.

Jeremy Rifkin, analista estadounidense, lo recordarán es quien hace unos años escribió aquel removedor libro titulado "El fin del trabajo" incluso dictó una conferencia aquí en montevideo, ha escrito lo siguiente:

"La paradoja del sistema de producción alimentaria actual reside en que millones de consumidores ricos en el mundo fallecen por enfermedades pro­vocadas por la riqueza, mientras que en el Tercer Mundo la gente muere por enfermedades provocadas por la pobreza. Mientras los consumidores ricos consumen literalmente hasta morir con dietas en las que abundan las carnes grasas, cerca de 20 millones de personas mueren cada año en el mundo debi­do al hambre y enfermedades a él relacionadas".

Dijimos hace un momento que unos 815 millones de seres humanos padecen hambre en todo el mundo. Pero no son todos somalíes, afganos, mozambique­ños, haitianos o hondureños, también hay entre esos 815 millones de perso­nas cuya desgracia nos duele y compromete unos cuantos uruguayos que nos duelen y comprometen especialmente. No es fácil cuantificarlos pues como ya pudimos constatar en la audición anterior en referencia al índice de desarrollo humano, ciertas dependencias oficiales y voceros gubernamenta­les antes tan proclives a proclamar el progreso del país según el volumen de venta de automóviles 0 Km., videocaseteras y excusiones a Disneylandia, ahora guardan un sugestivo silencio cuando se trata de decir la verdad en base a datos más serios. Pero basta con andar por la calle para constatar que no todos los uruguayos tienen asegurado su inalienable derecho a una alimentación adecuada que es bastante más que comer, aunque muchos ni si­quiera comen adecuadamente.

Los niños uruguayos entre las más

afectados por políticas del gobierno

Y eso duele, pero duele especialmente porque muchos de esos uruguayos de­ficientemente alimentados, la mayoría son niños, y no es difícil pronosti­car el futuro de un niño mal alimentado ni el de un país con niños mal alimentados. "Cuando los niños de un país no tienen lo que necesitan ese país pierde su oportunidad como tal" dice la UNICEF en el Informe Mundial de la Infancia del año 2001.

Y precisamente, la UNICEF, otro organismo de las Naciones Unidas, en su Informe Mundial de la Infancia correspondiente a ese año, el año 2001 ubi­ca a Uruguay en el lugar 139 de un ratting de países según el estado de su infancia, cuyo lugar 187 es ocupado por los países con menor tasa de mor­talidad infantil, mayor esperanza de vida al nacer, etc., o sea países como Noruega, Suecia y Suiza. Esto quiere decir que los  clasifica de atrás hacia adelante, del número mayor al número menor poniendo en los números mayores a los países que están en mejores condiciones, por eso en el lugar 187 están Noruega, Suecia y Suiza y en el lugar 139, es decir descendiendo está el  Uruguay.

Y entre esta posición que ocupa el Uruguay en el lugar 139 y el 187,  no sólo se ubican los  desarrollados y poderosos como ya conocemos, es decir Canadá, EEUU, Reino Unido, Francia, Italia, España, Dinamarca, Japón, etc. sino también se ubican otros no tan desarrollados ni poderosos como Katar y Barbados en lugar 142; Polonia y Croacia en el 151, Cuba en el lugar 158, mucho mejor ubicado que nosotros, que tenemos este régimen político y económico neoliberal tan exitoso según quienes lo defienden, bueno Cuba está en el lugar 158 y nosotros en el 139; Grecia en el 161, Eslovenia 165 y la República Checa en el 175.

Pero además ese lugar 139 que ocupamos está prendido con alfileres,  pues como bien se señala en el informe, se adjudicó en base a datos proporcio­nados por el gobierno uruguayo, que abarcan períodos distintos a los espe­cificados, no incluyen la totalidad del país y sintetizados con criterios también diferentes a los usados por las Naciones Unidas.

En otras pala­bras, el gobierno uruguayo en esta materia tampoco canta la justa, de mala gana admite que el 44% de los niños uruguayos nacen en ho­gares pobres, que el 8% de los niños que nacen en los hospitales públicos tienen bajo peso al nacer menos de dos quilos y medio y que la tasa de mortalidad entre los menores de 5 años se ubica en el 17/1000. Pero nada más. Porque para el gobierno la realidad no existe y así le va al gobierno y así le va al país. Mientras se sigue hablando de que bueno, nos vamos a recuperar y que vamos a estar muy bien, ¿vamos a estar muy bien cómo?, un poquito mejor de lo que estamos ahora lo que quiere decir estar también muy mal. Acá se nece­sitan cambios profundos, cambios realmente importantes para que esta si­tuación mejore.

Soluciones y compromisos

Pero en fin, esperamos que esta cumbre mundial sobre la alimentación no sea un menú de ceremonias protocolares, discursos oficia­les y suculentos almuerzos y cenas para los delegados gu­bernamentales que en ella partici­pan, esperamos que de esta cumbre surjan medidas que puedan revertir el frustrante retraso existente para alcanzar el objetivo que se había esta­blecido por otra parte, en la anterior cumbre realizada en 1998 de reducir a la mitad el número de hambrientos para el 2015.

Y esperamos también que la delegación uruguaya que está participando en esa reunión internacional regrese de la misma si no con soluciones, por lo menos con compromisos concretos de trabajo en la materia pues el derecho a la alimentación atraviesa la totalidad de los derechos humanos y en Uru­guay, pese a ser un país agrícola y ganadero, hay mucha gente que no tiene ese derecho asegurado. Y si alguien lo duda, escuchas, nos ofrecemos para acompañarlo por una recorrida por el Hospital Pereira Rosell o por el ba­rrio Kennedy de Punta del Este para que constate si estamos mintiendo o exagerando.

Si regresan con ese compromiso de trabajar en serio para que la alimentación sea un auténtico derecho para todos los uruguayos, pueden contar con nuestro compromiso de ayudarlos en esa tarea. Y no solamente con el com­promiso, también con algunas propuestas que venimos planteando desde hace meses aunque el gobierno no acusa recibo de ellas o las descarta de plano recurriendo al trámite de ¿cuánto cuestan?, que es lo primero que nos pre­guntan.  

Pues bien, nosotros decimos cuánto cuesta no instrumentarlas o no instru­men­tar otras similares. ¿A caso gobernar es un trámite? ¿A caso la vida de la gente tiene precio? Y después sectores políticos que integran el gobierno, salen a decir que van a instrumentar políticas sociales y políti­cas de reactivación productiva. Y nosotros nos preguntamos ¿pero si están  en el gobierno por qué no lo hacen? Porque el Partido Nacional si no nos equivocamos está en el gobierno, es un gobierno de coalición entre el Par­tido Colorado y el Partido Nacional.

Pero cuando nosotros proponemos estas medidas y lo venimos haciendo desde hace mucho tiempo nos responden y ¿esto cuánto sale? y ¿esto cuánto cues­ta? ¿y de dónde se saca la plata? Para otros sectores de la vida del país hay dinero siempre, pero para los pobres, para los que más necesitan, ahí enseguida empiezan las dudas. Y pensar además que invertir dinero, que ni siquiera es una inversión y no es un gasto, sin duda, es una obligación que tiene el Estado, porque para eso están los Estados para estar al lado de quienes más necesitan, bueno no habría ni qué plantear cuánto sale, y algunos lo hacen incluso sonrojándose.

Apoyo al paro nacional convocado por el PITCNT

Al momento de estar haciendo esta audición se está desarrollando el paro general convocado por el PIT CNT para manifestar el rechazo de los traba­jadores uruguayos y de vastísimos sectores de la población, a la política económica que ejecuta el término parece duro pero dan una idea de sus efectos el gobierno nacional. El Frente AmplioEncuentro Progresista no es una organización sindical, tampoco es como algunos creen o pretenden hacer creer a los demás, el brazo político ni el furgón de cola del PITCNT, sin embargo por compartir la substancia de esta manifestación popular a adherido a la misma.

Sería mejor que la situación económica, social y política del Uruguay hi­ciera innecesario el paro general. Desgraciadamente no es así, el paro general está justificado por las circunstancias, nuestra fuerza política reiteramos adhiere unánimemente al mismo, lo hace sin alegría pero con convicción y cierta esperanza.

No lo hemos hecho con alegría porque ningún trabajador, ninguno, cualquie­ra sea su filiación política, hace un paro y pierde un jornal para diver­tirse o por combustión espontánea, para utilizar expresiones de moda. El paro es una medida dura, que en cierta forma asume que otras medidas pre­vias no han dado los resultados esperados. En fin es uno de los últimos recursos al que apela el trabajador en el marco de sus derechos porque conviene  aclararlo en estos tiempos de desenfrenada flexibilización labo­ral, la huelga es un derecho amparado por la Constitución de la República.

Con convicción apoyamos este paro, no solamente porque en nuestra fuerza política hay muchos trabajadores un blasón que en nuestra fuerza política exhibimos  con orgullo al fin al cabo es mejor ser una fuerza de trabaja­dores que en un regimiento de contratos de obras o pases en Comisión; sino también porque compartimos el reclamo y la  propuesta que fundamentan este paro. La política económica del gobierno está agotada, sus  efectos son cada día más devastadores y hay que cambiarla antes de que sea demasiado tarde.

Y lo  hacemos con cierta esperanza, muy moderada, pero esperanza al fin, en que el gobierno tome nota de esta manifestación y revise la acti­tud obcecada con que hasta ahora se ha manejado: gobernar no es mandar, gober­nar es articular ese complejo entramado que es la sociedad y fortalecerlo mediante un proyecto común democrático y pluralista, que le de sentido a la Nación y bienestar a sus habitantes. Para eso hay que convocar, hay que llamar a todos los uruguayos en este momento tan difícil, también por su­puesto ineludiblemente a los trabajadores para encontrar caminos de salida cambiando esta política económica que tanto mal nos está haciendo.

Será hasta el miércoles próximo, buen día para todos, un gusto haber estado con Uds.