Desde los orígenes hasta hoy.
La prensa
escrita primero y posteriormente la radial y televisiva
tuvieron desde sus comienzos objetivos muy concretos hacia
la sociedad y las personas.
Los
periódicos de nuestro continente, las primeras gacetillas
y hojas impresas estuvieron estrechamente ligadas a las
luchas independentistas de nuestras patrias.
Nuestra prensa nacional y latinoamericana surgió estrechamente
unida a los partidos políticos, y al movimiento social.
En
cambio la prensa norteamericana surge con
un contenido amarillo y comercial. Con el
correr del tiempo la prensa latinoamericana termina
pareciéndose mucho más a la norteamericana que
a sus antepasados nacionales.
Hoy
las Universidades de la Comunicación y sus profesores levantan
un “santuario” a la famosa imparcialidad.
Desde supuestas imparcialidades los dueños de las
empresas periodísticas y sus Directores trafican de
manera encubierta, sus verdaderas intenciones de dominar
las conciencias de la gente, generando opinión pública.
Cuando
como en nuestro caso cuestionamos algo que se repite cotidianamente
en la sociedad y debería darse por cierto, correcto y válido
venga de la derecha o de la izquierda,
algunas personas bien intencionadas quedan preocupadas.
En
lo que hay que pensar en estos tiempos es en que una radio
popular debe dar chance a que la gente piense y no inducirla
o entregarle conclusiones hechas.
Y
jugar con todas las cartas encima de la mesa, por eso a
la hora que nos toca opinar opinamos derecho viejo sin pedirle
permiso a nadie.
Por
ejemplo como ahora en este criterio que deseamos que lo
pienses:
A nosotros
no nos interesa defender - la vida cotidiana- por que es
esa vida cotidiana la que tiene a nuestro pueblo en la pobreza
y la miseria. Y por tanto lo que queremos cambiar es precisamente
esa - vida cotidiana- Nos interesa cambiarla para construir
una sociedad diferente y más justa.
Los
empresarios que tienen éxito con los medios de prensa de
su propiedad en cambio están cómodos en este sistema y buscarán
por todos los medios mantener a toda costa –la vida
cotidiana-