Hugo Castillos entrevista en su programa Utopía al escritor y crítico literario Washington Benavidez.


H.Castillo: Estamos recibiendo con muchísimo gusto realmente, sinceramente a un poeta, a un escritor, a un crítico literario a quien admiramos y apreciamos mucho, está con nosotros aquí en Utopía Washington Benavidez, a quien le damos la bienvenida.

W.Benavidez: Muchas gracias Hugo, soy un habitué a la 36.

H.Castillo: Está muy bien que seas habitué de la 36, hay que escuchar otras voces tambien no hay que ser fanático.

W.Benavidez: Como no, precisamente si hay una de las cosas que indudablemente están trastornando al mundo son los fundamentalismos de occidente y oriente, de los dos lados, así que si habrá que tener frenos especiales para todo tipo de fanatismos.

H.Castillo: Exactamente. Lo hemos invitado hoy a Washington Benavidez para iniciar una serie de preguntas de programas con el famoso cuestionario Prust, eso lo haríamos al final de la charla con Benavidez. Es un cuestionario famoso y que lo hizo famoso las respuestas que dio Prust a una publicación francesa que le hizo 31 preguntas breves y las contestó Marcel Prust y causaron tal impacto que se transformó casi en una rutina ese cuestionario. Nosotros no queremos volver a la rutina pero si queremos cada tanto, porque esto hace muchos años volver apelamos a plantearlo porque estamos convencidos que este cuestionario marca un perfil aproximado, nunca en realidad vamos a llegar al fondo de la otra persona ni siquiera el del nuestro propio, pero marca un perfil que es interesante conocer.

W.Benavidez: Como no.

H.Castillo: Nosotros que hemos leído casi toda la obra de Benavídez, tacuaremboense que se radicó ya con bastantes años acá en Montevideo.

W.Benavidez: Cuarenta y seis años.

H.Castillo: Nacido en Tacuarembó pero que a los cuarenta y seis años se instaló en Montevideo, un breve paso por Paso de los Toros.

W.Benavidez: Yo vine como profesor de literatura en secundaria en el liceo de Paso de los Toros en el ’57, me comí las inundaciones, me casé en el ’58 en Tacuarembó y allá fuimos a parar con “Nené”, nos atomó la inundación y volvimos a Tacuarembó cuando fallece mi padre y yo me hago prácticamente donde estaba mi madre.

H.Castillo: Tu padre fue un guitarrista y un estudioso del folklore.

W.Benavidez: Mi padre fue un guitarrista excepcional y un estudioso del folklore efectivamente entre otra cantidad de cosas para que mas o menos se tenga una idea, Lauro Ballestarán le grabó cuarenta temas, era en realidad una especie de manantial del folklore norteño.

H.Castillo: Eso se trae en los genes, porque también tu hijo adquirió en la veta artística otros genes, es un gran ilustrador tu hijo.

W.Benavidez: Para mi es un gran dibujante.

H.Castillo: Es un gran dibujante, un gran ilustrador, en casi todos tus libros el ha participado, Pablo ¿no?

W.Benavidez: Si, profesor de historia en Las Piedras.

H.Castillo: Repasando un poco la historia, la biografía de Walter Benavidez y sobretodo su obra, hay una definición que en su momento me pareció muy feliz que hizo de ti Elder Silva, que dijo que Benavidez era la sociedad de los poetas vivos. Y me gustó mucho esa explicación, porque Elder quiso decir que en Benavidez están representadas muchas corrientes poéticas, literarias, no solamente en lo que se llama, que nunca supe bien lo que era la poesía culta y la poesía popular.

W.Benavidez: Lo que ocurre es que yo tengo varios heterónimos, desde mi infancia, recordando los heterónimos de don Antonio Machado que todos piensan enseguida en Fernando Pessoi, los maravillosos heterónimos de Pessoi, pero se olvidan que don Antonio Machado tuvo dos o tres heterónimos que es Juan de Mairena y Abel Martín que eran, no caben dudas, otras personalidades. Pessoi dice que los heterónimos son drama en gente, es decir que tiene una cosa como de una representación pero real. Vos sos una especie de escenario donde transitan toda una especie de personajes, yo tengo algunos de ellos por ejemplo de mis heterónimos que es como diría don Antonio Machado en aquella Soleá “busca tu complementario que suele estar en ti mismo y puede ser tu contrario”. Yo tengo algún heterónimo que se encarga de masacrarme dos por tres.

H.Castillo: Ya que nombraste a este poeta español tan querido y admirado por ti también, se te ha comparado al principio sobretodo tu poesía, han notado los críticos una influencia grande de Antonio Machado en tu obra, sobretodo al comienzo.

W.Benavidez: Siempre se analizó y hubo, el finado escritor Enrique Elizalde trabajó sobre eso, Luis Bravo también trabajó sobre eso.pero fue una influencia como te diría, mas de conducta, yo creo que la conducta de Machado es una cosa asombrosa, es un hombre de una integredidad como veces se ha visto. Porque alla en Tacuarembó las grandes influencias que yo tuve y que era lo que a mi sorprendieron cuando venía a Montevideo, en la línea musical porque se olvida mucha gente que yo soy músico también, tanto en la música como en la poesía, las influencias de la literatura brasileña y de la tropicalia cuando Montevideo se estaba todavía con la bossa nova. Yo tuve la fortuna de tener amigos que eran amigos de Milton Nacimento, de Caetano Veloso y entonces todo eso que se llamó el Grupo de Tacuarembó donde estaba Larbanois, Darnachauns, Numa Moraes, Carlitos Da Silveira y una cantidad de músicos mas, que bebieron de fuentes digamos de las que no era normalmente Montevideo eran tenidas como fundamentales. Nosotros bebimos mucho del tropicalismo, ahora cuando leo en un diario que se presenta por ejemplo en Italia Caetano y canta ante cuatrocientas mil personas, canta sus melancólicas, mas bien tristes; no se si tu recuerdas algunas de las primeras canciones de él Alegría alegría que él lo graba con un grupo de rock argentino y le pasó algo similar a lo que le ocurrió a Bob Dylan cuando pasa del country al rock, el público lo rechazó, su público lo rechazó como si fuera un verdadero traidor, ¿Y porqué no? dice la canción de Caetano Veloso. La literatura brasisleña es maravillosa yo siempre señalé que era como una silueta, un vacío en la silueta esa media de pera que tiene América del Sur había nada menos que un continente que era Brasil que era prácticamente desconocido. Yo recuerdo cuando estudiante estudiábamos solamente un poeta brasileño que era Olavo Vilack un parnasiano y recién después cuando yo era un profesor veterano y reunido con otra gente, con profesores e inspectores, logramos incluir la maravilla de la prosa y la poesía brasileña, a Karis Arispector, a Guimaraes Rosas, a Drumont de Andrade, a Manuel Bandera, una cantidad formidable de concretismo.

H.Castillo: Pero esa fusión que muchos críticos señalan y creo que con acierto de lo que se dice culto refinado y lo popular es palpable en tu literatura, en tu obra, tu mismo lo dices “no se sorprendan sin contrapuntean aquí la guitarra de Garino y el arpa del rey David”.

W.Benavídez: Y es claro, porque por un lado como digo en esa misma milonga un puente de guitarra fue lo que me trajo a mi, yo desde que empecé a escuchar por los oídos, era la guitarra valenciana de mi padre tocando, cantando, mi madre cantando también, toda esa música que era de la mas profunda raíz de la que llamaba Laura Ayestarán el país musical, es decir Río Grande do Sul, las provincias litoraleñas de Argentina y la Banda Oriental. Y por otro lado, yo lo he dicho tantas veces que de repente puede aburrir a la gente, yo fui un niño asmático, es decir la mitad de cada año para mi era estar encerrado, entonces mi amigos no podían ser el fútbol ni jugar a bandidos e indios y soldados como nos daban malamente los western sino que tenía que crear otro tipo de amistad y otro tipo de juguete que eran libros, revistas.

H.Castillo: Se nota mucho, no en balde tiene una idea de milonga justamente y el Tata Viscacha que fue su primer libro en el ’55, fíjense ustedes, estamos a casi cincuenta años de esa publicación.

W.Benavidez: Y con una historia muy especial que es que en plena democracia en el ’55 a ese libro lo quemaron en la plaza pública los grupos de derecha, ahí al lado de la Jefatura, del Templo y de la Intendencia.

H.Castillo: En plena democracia, ¿estamos hablando de que año?

W.Benavidez: En el año ’55.

H.Castillo: En el año ‘’55 ese libro en Tacuarembó fue quemado.

W.Benavidez: Fue quemado por un grupo de derecha, el Movimiento de Acción Democrática (MAD), en ingles hay que ver lo que significa, ellos los agarraron, los juntaron y los sacaron a todos los que estaban en las tres librerías principales de Tacuarembó, hicieron una pila, cantaron el himno, hicieron una declaración un manifiesto contra, lógicamente era la guerra fría.

H.Castillo: ¿Y que pasaba por tu cabeza en ese momento?

W.Benavidez: En ese momento que por otra parte vimos la cremación con inolvidables amigos Walter ortiz y Ayala un gran poeta y el “Coco” González Chiessa, los dos vimos desde un café todo el asunto allí a media cuadra. Recuerdo perfectamente que González Chiessa quería intervenir y Walter le decía que eran como cincuenta y lo iban a moler, entonces inicialmente me pareció una cosa como un mal sueño, como una pesadilla, pero pasado el tiempo cuando uno se plantea que fue en plena democracia, despúes de todo lo que vivimos del ’70 en adelante, de todas las cosas espantosas que vivió el pueblo uruguayo, entonces yo pienso que ese libro mío que por otra parte él que lo lea, el que lo haya leído sabe perfectamente que no es en lo mas mínimo un libro para quemarlo, ser´za para quemarlo de pronto para alguien que le guste otro tipo de poesía porque es una forma de antipoema. Yo tenía como ejemplo y me sirvió el Spooriver Antologic de Edgar Limaster un poeta norteamericano que hizo un libro de poemas en la que, inventó un pueblito Spooriver y los poemas son los epitafios reales de los que están enterrados en ese cementerio, pero que ahora dicen la verdad no los mentidos epitafios “Era un gran hombre...”, no, el hombre sale y dice yo no era un gran hombre yo hice tal cosa, yo no los maté pero apenas disimuladamente senté las fuerzas vivas de Tacuarembó y sus adulones.

H.Castillo: Ahora que decís epitafios recuerdo y me viene a la mente porque también en algunos epitafios se refleja tambien la personalidad del que está allí dentro, el epitafio de Groucho Marx, no se si lo conocés, “Disculpen si no me levanto”.

W.Benavidez: Groucho fíjate que fue realmente comprendido en su genialidad mucho tiempo después, recuerda que todas esas películas donde trabajaban los hermanos Marxz y dejaban como quien dice un retaceo de la película y el resto era una comediola musical o bastante barata porque el surrealismo admirable, sobretodo de Groucho, escapaba a su tiempo, recién ahora que uno los ve y dice como puede ser tan formidable, como un tipo puede crear esto cuando van en el barco y dejan entrar y entrar y después vienen las señorona aquella que Groucho la pretende porque es rica y abre la puerta y arriba había una montaña de gente que no entraba en ese camarote, es decir es surrealismo, es el absurdo que estaba dentro de las líneas de vanguardia Yo hace unas horas estaba recordando uno de esos chistes geniales de Groucho, se le hace un homenaje, una gran cena y al final de la gran cena esperan que él hable; él va se para golpea con la cucharita la copa de cristal y dice “he pasado noches inolvidables, no me refiero a ésta eh”.

H.Castillo: Me gusta esta charla porque vieron como se deriva. Notas querido Washington a ti que te importa tanto la poesía, que hay una especie no de desprecio pero si de dejadez, de falta de interés por la poesía, de deshumanizar la poesía, es decir hay como una deshumanización de la poesía, ¿notas tu eso?

W.Benavidez: Bueno el problema si lo ves a nivel mundial es muy discutible porque te diría que hay países admirables con una poesía y de un nivel formidable México, Colombia, Brasil, la propia España siempre dentro de los idiomas romances.

H.Castillo: Que hayas nombrado a Colombia y a México me parece fantástico porque tu que has vivido con experiencias increíbles de reunir miles de personas para escuchar poesías.

W.Benavidez: En Medellín por ejemplo hay un culto a la poesía, allí la gente va y se reúnen miles y miles en una zona preciosa, en una especie de anfiteatro que está en lo alto de un cerro, veinte mil personas, treinta mil personas a escuchar poesía, es increíble, no van a escuchar a un grupo de rock o a un grupo de folklore, van a escuchar a personas que de pronto nunca habían visto y que van a decir su poema.Yo no se si en el primer mundo se da eso, habría que verlo, yo lo que creo también es que la poseía es mas filtradora que Artime, la poseía se infiltra, tiene una habilidad portentosa, fíjate que la poesía nace junto con la música después se separan, hay un divorcio ahí un divorcio no se si en buenas relaciones pero un divorcio al fin, pero de pronto hay hasta el prurito o el prejucio entre los hombres de leer poesía como si eso el ballet, cosa que parecería como una amarenamiento, mariconamiento. Pero de pronto ocurre con la canción de texto española que al tipo que jamás había abierto un libro de García Lorca o Miguel Hernández o de Antonio Machado a no ser por obligación del liceo y la canción musicalizada por Paco Ibáñez o Serrat o Víctor Manuel o muchos mas, lo agarraban desprevenidos y decían que es esto.

H.Castillo: Hablando de eso creo que no debe otro poeta en el país cuyos artistas cantores hayan interpretado tantos temas de Wasington Benavidez, yo creo que todos los cantantes de este país han tocado, estoy exagerando puede haber algunos que no,pero la gran mayoría de los cantantes reconocidos en este país han apelado a poemas tuyos.

W.Benavidez: He tenido el privilegio de que un grupo para mi formidable de artistas como Darnachauns, mi queridísimo Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, Larbanois Carrero, Carlos Benavidez, Numa Moraes como Los Buitres, la versión que hicieron Los Buitres es una maravilla, yo quedé realmente impactado cuando escuché lo bien hecho que está el asunto.

H.Castillo: Me decías fuera de microfonos que tenías mas de cuatrocientas canciones registradas en Agadu. Quería conversar antes de ir al cuestionarioen algo en el cual está participando Washignton Benavidez y es algo que me parece formidable y es acercarnos a la cultura brasileña. A Ruben le pasó que conversando un día con un brasileño le dijo que no podría haber nunca Mercosur en estos países si no hay una integración cultural, eso es lo primero y todo lo demas son versos.

W.Benavidez: Es una verdad total.

H.Castillo: Se están realizando unas tertulias de cultura brasileña en el propio Instituto de Cultura Brasileña acá en la calle 18 de Julio casi Julio Herrera y Obes, desde junio hasta el 24 de octubre donde participan diferentes expositores sobre diferentes autores sobre diferentes temas, expositores brasileños y uruguayos y este viernes va a estar nuestro invitado Wasington Benavidez y Graciela Mantras la poesía en boca de inferno, Gregorio de Mattos e Guerra.

W.Benavidez: Un gran poeta del siglo XVII brasileño, bahiano que fue efectivamente un escándalo, un notable poeta pero donde iba, iba el escándalo, de ahí que sus propios contemporáneos le pusieran ese mote de “boca de inferno”, fue sacerdote, fuea bogado, expulsado de todas partes, un hombre de vida muy licenciosa como López de Vega pero un notable creador. Hay poemas de Gregorio de Matto que harían ruborizar a Quevedo, con eso está todo dicho.

H.Castillo: El viernes a las 18 horas allí en el Instituto brasileño. Y vamos a empezar con el cuestionario, el principal rasgo de tu carácter.

W.Benavidez: La voluntad.

H.Castillo: La cualidad que desea en un hombre.

W.Benavidez: Firmeza.

H.Castillo: La cualidad que prefieres en una mujer

W.Benavidez: Ser compañera

H.Castillo: Lo que mas aprecias en tus amigos

W.Benavidez: La honestidad intelectual y ética

H.Castillo: Tu principal defecto

W.Benavidez: Yo caigo muchas veces en lo que no tendría que caer que son pozos de de acciones

H.Castillo: Tu ocupación preferida

W.Benavidez: Escribir

H.Castillo: Tu sueño de dicha

W.Benavidez: De Antonio Machado “la felicidad dos veces no pasa por tu puerta y el pobre de Oswel de Andrade que planteaba que él creyó que muchas veces la felicidad se sentaba a su mesa, yo dudo.

H.Castillos: Cual sería tu mayor desgracia

W.Benavidez: Volver a caer dentro de una situación golpista o dictatorial como la que vivimos en durísimos años.

H.Castillo: Que quisieras ser

W.Benavidez: El pretender ser abarca una cosa tan grande, el de si soy una sociedad de poetas vivos yo desaería ser algo así como el secretario ad oc de esta sociedad

H.Castillo: Donde desearias vivir

W.Benavidez: Pese a que yo soy nacido y viví cuarenta y seis años en el Norte y en Tacuarembó no diría como Falco que llamó a Montevideo madre cruel para mi fue una tía generosa, así que viviría en Montevideo.

H.Castillo: Cual es tu color preferido

W.Benavidez: El rojo

H.Castillo: Y tu flor preferida

W.Benavidez: La flor de once horas que creo que tiene otros nombres, dura prácticamente eso, de mañana se abre y prácticamente cerca ya del mediodia adios florcita de once horas.

H.Castillo: Tu pájaro preferido

W.Benavidez: El mirlo

H.Castillo: Tus autores preferidos en prosa

W.Benavidez: Chejov, Turgeniev, Dickens, Melville, Scott Fitzgerald, Gabo y Juan Rulfo

H.Castillo: Tus poetas preferidos

W.Benavidez: El ingles Jhon Donne, poeta del siglo XVII, admiro mucho a los trovadores provenzales, admiro sobremanera a algunos grandes poetas que ha dado España y probablemente de todos ellos me quede con Garcilaso, en Latinoamérica admiro mucho a Neruda, a Vallejo, a Pacheco, a Octavio Paz, a Sabines son varios mexicanos estupendos, a la poetiza peruana Blanca Varela y uruguayos a Julio Herrera y Reissig y a Ruben Darío

H.Castillo: Tus héroes preferidos de ficción

W.Benavidez: Los derrotados como el de los siete samurai

H.Castillo: Y tus heroínas de ficción

W.Benavidez: Ana Karenina de Tolstoi, Eglé del Principe idiota de Dotoienski

H.Castillo: Compositores musicales preferidos

W.Benavidez: Mozart

H.Castillo: Tus pintores predilectos

W.Benavidez: Picasso

H.Castillo: Tus héroes de la vida real

W.Benavidez: José Artigas, Martí, Tiradentes, Bolívar, Che Guevara.

H.Castillo: Tus heroínas históricas

W.Benavidez: Eva Duarte

H.Castillo: Tus nombres favoritos

W.Benavidez: Pablo y me gustan todos los nombres que tengan algo que ver con el mundo provenzal o español Bernard, Fernando, y María

H.Castillo: Que detestas mas que nada

W.Benavidez: La falsedad

H.Castillo: Que caracteres históricos desprecias mas

W.Benavidez: El traidor

H.Castillo: Que hecho militar admiras mas

W.Benavidez: La defensa de Stanlingrado y la defensa del Gheto de Varsovia

H.Castillo:Que reforma admiras mas

W.Benavidez: Yo querría que se pudiera realizar y llevar a cabo la reforma agraria

H.Castillo: Que dones naturales quisieras tener

W.Benavidez: Ser mas abierto, más comprensivo, yo creo que soy mas tipo ostra, yo me cierro mucho.

H.Castillo: Como te gustaría morir

W.Benavidez: Consciente

H.Castillo: Cual es el estado presente de tu espíritu

W.Benavidez. El inmenso estado de la mayoría de mis compatriotas, estamos caminando por la corniza entre lo oscuro y lo claro, ojalá caigamos aunque sea caida hacia lo claro

H.Castillo: Que hechos te inspiran mas indulgencia

W.Benavidez: El crecimiento increíble de la delincuencia infanto juvenil cuando uno sabe que en el fondo detrás de todo eso hay un conflicto social. Esa madre que tiene chiquilines y deja una bebita abandonada y le dice a los hijos que no miren para atrás, ese tipo de cosas que está ocurriendo a diario, el deconocimiento de la lucha que tenemos que llevar frontal por el SIDA y que hay por distintas razones frente que se opone por machismo hasta la propia religión y si no luchamos va a seguir creciendo y Africa que en ese sentido es terrible va a ser el mundo.

H.Castillo: Cual es tu lema

W.Benavidez: Antes muerto que mudado, era un mote español que tenía Jhon Donne poeta.

H.Castillo: Le agradezco muchísimo a Washington Benavidez este cuestionario y te doy las gracias por habernos acompañado.

W.Benavidez: Gracias a ti.