
Entre el 20 y el 21 de mayo se desarrolló en la Intendencia Municipal de Montevideo el IV Seminario sobre cárceles denominado “El fracaso del sistema penitenciario actual. Realidad y reformas urgentes”. Organizado por el Servicio Paz y Justicia y la Fundación Konrad Adenauer, en el mismo se volcó nutrida información sobre la situación de las cárceles de nuestro país. Los datos incluídos en los siguientes artículos, dejan en evidencia las profundas carencias de toda índole que afectan a miles de mujeres y hombres privados de libertad. En una primera entrega se informa sobre la situación en el COMCAR y a la cárcel de mujeres “Cabildo”.
Complejo carcelario Santiago Vázquez- COM CAR.
En el momento de la visita el centro -7 de mayo del 2003- alberga a 2833 reclusos,
siendo su capacidad locativa real para 900. Nos informa el Director de la cárcel
que en este momento la mitad de la población reclusa está durmiendo
en el suelo. Por falta de espacio no entran más camas en las celdas.
Cuando ingresa un recluso se le entrega un colchón y un almohada bajo
recibo. Según pudimos apreciar en algunas celdas del módulo 1,
las cuchetas son de tres camas y el recluso que debe dormir en la última
queda muy cerca del techo de la celda - más o menos 50 cm -. A su vez
en las celdas de aislamiento pudimos constatar que no todos poseen cama y colchón.
La mayoría duerme encima de una manta. Hay baños sin buenas condiciones
de higiene. No cuentan con agua caliente en ninguno de los módulos. Antes
funcionaban las calderas pero ahora están rotas. Calientan agua para
bañarse con zum o con ladrillos calientes.
Atención sanitaria.
Cada recluso cuenta con ficha médica e historia clínica.
Concurre un médico del Servicio Penitenciario todos los días.
Hay médico de guardia y un enfermero las 24 horas. El médico informa
que atiende entre 100 y 120 reclusos por día, la mayoría por cuestiones
psiquiátricas. Asimismo plantea que los medicamentos son muy escasos
y que son entregados por los médicos.
Los días martes concurre el odontólogo que sólo realiza
extracciones. Los jueves concurre el Dr. Estevez del Instituto de Higiene para
atender los casos de HIV.
Régimen de comidas
Cocinan los 40 reclusos asignados a esa tarea, tanto para reclusos como para
policías. La dieta no cuenta con frutas y las verduras verdes son escasas.
Básicamente consisten en guisos y ensopados. Cada plata corresponde a
440 gramas de comida: 220 de sólido y 180 de líquido. Una vez
por día se distribuye una bolsa de leche de medio litro para cada recluso.
Nos informan los encargados de la cocina que cuando la población reclusa
ascendía a 1200 personas privadas de libertada, se tenía asignada
casi la misma cantidad de comida que ahora con el doble de la población
reclusa.
En lo que va del año estuvieron 3 meses sin carne, sólo se contaba
con rabo y lengua- excedente de exportación- que era donado por un frigorífico
al que no se le estaba pagan por parte del Ministerio del Interior.
Manifiesta el Director que si no tuvieran en este momento el apoyo de las familias
de los reclusos, habría 600 reclusos sin comer.
En el momento de la visita llegaba el camión con harina para elaborar
el pan y los fideos.
Las autoridades nos informan que esto es muy importante ya que hace 6 meses
que no comían pan porque no tenían harina para elaborarlo. Esta
carencia fue doblemente negativa: por lo que no implica no tener pan y por quedar
sin trabajo todos los reclusos que hacen esta tarea, teniendo en cuenta que
aquí se elabora el pan para 5.000 personas entre reclusos y funcionarios
de la Dirección Nacional de Cárceles.
A la hora 8 se sirve el desayuno, a la hora 12 el almuerzo y a las 17 horas
la cena, muy temprano debido a los problemas con la luz que hay en los módulos.
Situaciones a destacar:
La muy buena disposición de las autoridades en cuanto al material de
información y acompañamiento por el establecimiento, permitiendo
entrevistas individuales con los internos en forma reservada. Esta actitud del
actual Director Inspector Cardozo contrasta con el trato y la falta de colaboración
del anterior director, hoy procesado Pablo Machado.
El trato recibido al ingresar por parte de la guardia perteneciente a la policía
de la Jefatura de San José tampoco es bueno.
Problemas en la alimentación, la misma es poca y no tiene los nutrientes
necesarios.
Peligro de enfermedades contagiosaas por ejemplo, sarna.
Superpoblación. Es un edificio que ya no puede admitir más ingresos.
Pero además se debería tratar de que todos los reclusos tuvieran
cama y colchón, además deberían construirse otras dependencias
para descomprimir los módulos.
Necesitan mayor cantidad de actividades educativas y laborales.
Necesitan atención a cargo de técnicos.
Estado de conservación del módulo visitado es pésimo. Faltan
vidrios en las ventanas y se carece de agua caliente.
Mejorar las celdas de sanciones ya que no reúnen las condiciones mínimas
establecidas por la Organización de Naciones Unidas para el tratamiento
a los privados de libertad.