Discurso del Diputado Raúl Sendic del Movimiento 26 de Marzo, en el acto que relizaran los jóvenes de esta fuera política en homenaje al Comandante Ernesto Che Guevara.


“Buenas noches compañeros.
Estamos homenajeando al Comandante Ernesto Che Guevara y no podríamos homenajear al Che enteramente si no hiciéramos algunas consideraciones políticas sobre la realidad que tenemos hoy, sobre los desafíos que tenemos planteados, sobre las exigencias que tenemos para los próximos meses y para los próximos años por eso permítanme hacer algunas consideraciones sobre la realidad que estamos viviendo hoy.

Hace pocos días terminamos el trabajo de prácticamente un año de investigación de lo que pasó en el sistema financiero y en el Uruguay podemos decir en este momento que lo que está pasando, por lo que ustedes ven, por las noticias que tenemos todos los días, por la realidad cotidiana de miles de uruguayos que tenemos una derecha, una derecha mezquina, una derecha que en otros tiempos no dudó incluso sectores de ella en apoyar al golpe fascista cuando vieron peligrar su poder, su hegemonía allá en los años ’70 y esa derecha que se unió para robarnos un triunfo en la última elección nacional y que a pesar de eso, a pesar del cambio de las reglas de juego de todas maneras sabe ahora si que le quedan los días contados en el gobierno, que ya este pueblo ha decidido que se vayan.
Y entonces, ha ido preparando el terreno para hacer una retirada hacia la oposición y ha dejado un país con el aparato productivo absolutamente devastado, cementerios de fábricas que rodean Montevideo, chacreros fundidos, sociedades anónimas que se apropian de la tierra, miles de hectáreas forestadas de tierras productivas que se están secando a la demanda del eucaliptos para aportar remos y nada mas que eso.


Así quedó el aparato productivo de un país que en otro tiempo supo vivir de su trabajo, generar riquezas y que lamentablemente en estos últimos años lo único que privilegió un sistema financiero que estaba en manos de ladrones, de delincuentes que manejaban los bancos, de bandas nacionales y extranjeras que se apoderaron del patrimonio de miles de uruguayos para llevárselo a las Islas Caimán, a los paraísos financieros para llevárselos para la casa. Esto permitido por las autoridades del Banco Central, por el Ministro de Economía, por el propio Presidente de la República, un desfalco que sin duda termina pagando el conjunto de la sociedad.
Y así quedaron el Banco República, el Banco Hipotecario, en el medio de ese desastre perdimos una herramienta como el Banco Hipotecario. Y ese es el país que nos han querido dejar un aparato productivo entonces devastado, millones y millones de dólares de deuda con los organismos internacionales, porque lo único que hicieron fue salir a pedir plata rompiendo la máquina de producir.

El único camino que les quedó fue pedirle plata al Fondo Monetario, al Banco Mundial y hoy debemos mas de lo que producimos en un año, un estado desarmado no solamente por la privatización, desarmado por la falta de inversión, por la ausencia del Estado en sus responsabilidades, desarmado porque le quitaron la plata a la salud pública, a la educación, a la vivienda, desarmado porque el aparato del Estado perdió la capacidad de regular los mercados y así ven los precios de la carne, los precios de los productos de primera necesidad que se van a las nubes porque ya no hay Subsistencia, ya no hay Frigorífico Nacional, ya no hay Instituto Nacional de Carne, se devasta el aparato del Estado y la gente termina pagando porque los que regulan ahora son los Devoto, los Geant, los Discos que son los que establecen los precios.
Pero lo peor es la desarticulación social. La devastación social que produce esta devastación productiva y esta crisis económica.
Esa devastación social que se expresa en las desocupaciones, en la marginación, en los asentamientos, en los gurises que se nos están muriendo de hambre, esa devastación que se expresa en la emigración, en la emigración interna y en los miles de gurises jóvenes que hemos perdido en estos últimos años, que se van del Uruguay a la búsqueda de otros horizontes.

Es el país que nos está dejando esta derecha que se retira hacia la oposición.
Y ¡qué oposición que vamos a tener!
Una oposición con plata, una oposición con recursos, con prensa, con televisión, coordinando con la Embajada norteamericana. Esa va a ser la oposición.
Entonces tenemos que preguntarnos cual es nuestro papel hoy, porque nosotros que nos tenemos que preparar para gobernar. Lo que tenemos que hacer, es asegurar que ese gobierno pueda ir bien lejos y bien profundo en la transformación del país.
Y para que el gobierno del Frente Amplio vaya bien lejos bien profundo en la transformación que el Uruguay precisa, tenemos que ponerle mucha gente atrás no solamente votos.
Tenemos que poner conciencia, militancia, esfuerzo, trabajo, sacrificio de nuestra gente para impulsar los cambios, para defender al gobierno popular y para hacer que ese gobierno sea verdaderamente popular.

Para llenar de contenido el gobierno del Frente Amplio se necesita mucha gente atrás.
Y esa gente hay que salir a ganarla ahora, no se gana en una campaña electoral. En la campaña electoral se ganan los votos, pero nosotros las conciencias que necesitamos las tenemos que salir a ganar ahora.
Tenemos que dar esa batalla y para eso tenemos cincuenta y dos legisladores, tenemos una comisión política y esa es la responsabilidad principal de nuestra fuerza política. Porque tengamos claro que ni Alcorta ni Cerdeña nos van a traer el respaldo popular que nosotros tenemos que salir a ganar para asegurar que los cambios sean profundos en el Uruguay.

Tenemos que dar esta batalla por ANCAP.
Se discute si es venta, si no es venta. Pero todos saben que acá lo que están haciendo es regalando el patrimonio nacional a las transnacionales como ya regalaron PLUNA, como regalaron el Puerto de Montevideo, como regalaron la Compañía del Gas, como regalaron algunos de los servicios de agua y saneamiento en el interior.
Han seguido -a pesar de que en el ’92 los uruguayos dijimos NO a las privatizaciones-, han seguido adelante con su plan de privatización y han ido entregando, en base al amiguismo, a la corrupción, han ido entregando partes importantes de nuestro Estado.

Hace pocos días ustedes lo vieron, el vergonzoso remate del Aeropuerto Internacional de Carrasco para entregárselo a un grupo de delincuentes argentinos, algunos de ellos requeridos, algunos con libertad bajo fianza en la Argentina, investigados por el fisco, con evasiones de cuatrocientos, quinientos millones de dólares en la Argentina y a esos personajes le entregamos nuestra principal terminal aérea.
Y no hablemos de lo que pasó en los bancos.
Por toda esta situación, por el país que nos están dejando, por la privatización que quieren impulsar, por el regalo que le quieren hacer a algunas de las transnacionales entregando ANCAP, porque ANCAP es nuestra y el 7 de diciembre tenemos que votar SI y tiene que ser un SI aplastante; tiene que ser un SI que les quite las ganas de seguir adelante con las privatizaciones.
Y por todos esos elementos, por toda esta situación, por todo lo que este país vivió en el año 2002, porque aquella crisis del año 2002, que la está pagando hoy aquél que nunca entró a un banco, aquél que no tiene para comer, aquel que no tiene para poner nada sobre la mesa.

Por todo eso es que estamos diciendo que el Frente Amplio tiene que impulsar el juicio político al Presidente de la República porque se tiene que hacer responsable de lo que pasó en el Uruguay.

Porque tenemos que dar una señal clara a la población. Tenemos que claramente ser oposición, claramente definir un camino y terminar con las señales confusas, con las libertades de acción que muchas veces piden nuestros compañeros, esos que a veces mientras estamos interpelando a un Ministro se van para no tener que votar con nosotros.

Tenemos que salir a dar esta batalla mano a mano hoy, porque es cierto que han cometido delito electoral, es cierto que quieren que ANCAP les pague la campaña que tendrían que pagar ellos. Pero no alcanza con denunciar ante la Corte Electoral porque ya sabemos cual va a ser el resultado si la Corte es de ellos.
Lo que tenemos que hacer, además de protestar, lo que tenemos que hacer es salir a hacer campaña mano a mano, salir al interior, salir a convencer, salir a definir junto con la gente ese SI aplastante que tenemos que dar el 7 de diciembre, porque tengamos claro que el 7 de diciembre se juega el primer tiempo de este partido, que va a determinar el futuro de este país. O gana la izquierda o este país no va a ser.

Compañeros queremos homenajear al Che.
Queremos homenajear al Che porque toda esa utopía que tenemos sobre el Uruguay, todos estos sueños que tenemos sobre como debe ser nuestra patria, como debe ser nuestro país, no van a ser posible si nosotros no somos capaces de escapar para el conjunto de nuestra sociedad, para nuestra gente, para nuestros jóvenes, todos esos valores que han representado y que representa el Che Guevara.

El Che Guevara, un revolucionario argentino médico, fue capaz de dejar las comodidades de su pueblo, de su patria y salir por América Latina a hacerse cargo él también de los problemas que sus hermanos del continente tenían.

El Che Guevara que hace treinta y seis años cayó allá en Bolivia, cayó para inmortalizarse para siempre.
Representa lo mejor de los valores del hombre. Fue capaz no solamente de ser el mejor de los hombres de la acción, el mejor de los guerrilleros, el más combativo, el más valiente, sino que fue además, el mejor de los pensadores, el mejor de los Ministros, el mejor de los dirigentes, el mejor de los constructores.

En su manera de abordar los problemas nos dejó a todos una enseñanza con su cabeza abierta, su gorra permanente a los esquemas, su capacidad para aprender todos los días, para ser todos los días un nombre nuevo y también con su consecuencia con sus ideas, con su coherencia en su pensamiento fue capaz de dejar un ejemplo que estos pueblos de estos continentes necesariamente si o si van a tener que seguir en el conjunto de valores que representa el Che Guevara sin duda está la simiente de la sociedad que tenemos que construir.
El Che Guevara fue capaz de soñar y de pelear por ella.
E incluso de dejar lo más preciado que tiene el hombre que es la vida y la dejó para trascender su propio tiempo como muchos de nuestros propios compañeros lo hicieron; porque vaya si ha habido en este continente y en este país, en nuestro país varios “Che Guevara” también. Algunos mas anónimos que otros, que fueron capaces de dejar sus comodidades, de dejar su casa e incluso de dejar su vida por esa utopía que todavía estamos por construir.

En esos años ’60, y ’70 hubo una generación latinoamericana de jóvenes luchadores a los que yo quiero hacer referencia porque hoy muchas veces escuchamos a los jóvenes decir “yo me voy de este país porque no me da posibilidades, porque no me da oportunidades”. Y yo les pregunto y me lo pregunto a mí mismo, en aquellos años ’60 en los años ’70, aquellos jóvenes como el Che Guevara, como Adolfo Wassen, como Raúl Sendic, aquellos jóvenes ¿se quedaron a esperar que los adultos le resolvieran los problemas?
No, aquellos jóvenes de aquellos años algunos que andan por acá peinando canas, aquellos jóvenes de aquellos años se hicieron responsables de su tiempo, pusieron sobre la mesa lo que había que poner, tomaron el desafío de construir, aceptaron la vergüenza de una sociedad latinoamericana explotada, humillada por el imperialismo una y mil veces.
Y tomando esa vergüenza la convirtieron en dignidad para luchar, para pelear, para salir adelante, para mostrar un camino. Yo lo planteo porque estas nuevas generaciones de uruguayos tenemos la obligación de asumir la responsabilidad que tenemos con este tiempo.
¡Este es nuestro tiempo. Y esta es nuestra historia!
Y recordar al Che nos tiene que servir para, como hizo él con su tiempo y con su historia, asumir el compromiso que tenemos con este tiempo y esta historia que es nuestra. No tenemos derecho a dejarlo para que lo hagan los que vienen atrás.
Esta historia la tenemos que hacer nosotros y tenemos que llevar este país a la justicia social, a la dignidad que se merece y que necesita.
Y por eso les digo que tenemos que trabajar con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra militancia, con todo el sacrificio que hace falta, para que verdaderamente podamos empezar a construir esa sociedad que precisamos.

Compañeros para terminar. No se puede separar la historia y el homenaje al Che Guevara, de la historia y el homenaje a la liberación latinoamericana y no se puede separar la historia de la liberación latinoamericana de la Cuba Revolucionaria y de la Cuba Socialista.
Y lo decimos porque en el medio de todas vergüenzas que hemos tenido que pasar con este Presidente de la República que tenemos y con este gobierno que tenemos, hemos tenido que pasar la vergüenza de hacerle los mandados a este imperialismo. Y sin duda Uruguay se convirtió en una especie de punta de lanza en contra de la Revolución Cubana, se prestó el gobierno uruguayo para eso y las relaciones hoy están rotas, pero no con nuestro hermano pueblo de Cuba.
Porque Ustedes saben bien las relaciones están rotas entre nuestros gobiernos porque con el pueblo de Cuba el pueblo uruguayo tiene una hermandad que viene desde Artigas y Martí. ¡Y esa hermandad no se va romper jamás!

El año pasado tuvimos que asistir también a que a una buena parte de los sectores de izquierda del mundo y del continente -y también de la nuestra- le temblaron un poco las piernas con Cuba. Y nosotros reafirmamos en el medio de aquella crisis, nuestra solidaridad, nuestra hermandad con el pueblo cubano, con la dirección de la Revolución y con Fidel Castro.
¡Y hoy lo volvemos a reafirmar!

La historia de nuestro continente, nuestra propia historia es inseparable del proceso revolucionario que encabezara Fidel Castro y el Che Guevara y que se trasmitiera con su ejemplo al conjunto de América Latina para que en este continente surgieran -como surgieron- muchos “Che Guevara” y muchos “Fidel Castro”. Algunos mas anónimos que otros, pero todos igual de heroicos, igual de hermanos, igual de compañeros, igual de homenajeados, igual de recordados

Compañeros, el Che Guevara no fue ni argentino ni cubano. El Che Guevara fue un revolucionario.
Nosotros hoy tenemos que reafirmar nuestro compromiso con este proceso de cambio latinoamericano que se ha iniciado sin duda y que permite avizorar que este continente se acerca poco a poco a la conquista de la libertad que necesita.
Necesitamos reafirmar esos valores.
Necesitamos reafirmar el ejemplo del Che para poder seguir adelante, para poder -como él hizo algún día- pelear por la libertad de nuestro pueblo y de cualquier pueblo del mundo cuando sea necesario y tenemos que reafirmarlo entonces hoy.
Necesitamos el compromiso de todos Ustedes para seguir adelante y para que el Uruguay en poco tiempo le diga ahora que SI a ANCAP, que SI al país productivo, que SI al futuro...
Y le diga después que no a esta oligarquía, que no a esta derecha corrupta, que no a esta derecha mezquina, para empezar a partir del año que viene definitivamente la senda que nos lleve a la conquista de la dignidad, del trabajo, de la libertad, de la soberanía, de la justicia social que precisamos.
¡Hasta esa victoria compañeros!
Un abrazo.