Miles de uruguayos marcharon por la principal avenida de la ciudad de Montevideo en solidaridad con el pueblo boliviano. Desde la Universidad de la República hasta la Plaza Libertad al grito de ¡ALERTA QUE CAMINA EL ANTIIMPERIALISMO POR AMERICA LATINA!
El actor y director de teatro Walter Reyno fue el encargado de leer la siguiente proclama.

Las organizaciones sociales, políticas, religiosas y personalidades convocantes hemos llamado a este acto en solidaridad con el heroico pueblo boliviano y en repudio al títere pro imperialista Gonzalo Sánchez de Lozada, que acaba de huir con las manos ensangrentadas de humildes y combativos aymaras caídos, los dignos hijos de Tutaj Katari.
A pesar de los denodados esfuerzos del imperialismo por socorrerlo y respaldarlo financieramente, cercado por el clamor popular, sigue el camino de los Batistas, Somozas y otros asesinos y explotadores al servicio del departamento de Estado de EEUU.
Es en este marco que se desarrolló la heroica lucha contra la privatización del gas, que intentaba entregarle a las transnacionales un 82% de las utilidades y fue el elemento desencadenante de esta crisis.

Sus orígenes se remontan a siglos de colonialismo, sistemas de representación republicana que se respaldan y viven de la generación de riqueza de los indios y su desprecio y exclusión dentro del sistema.
Las exigencias y consignas del movimiento popular lograron la caida de Gonzalo Sánchez de Lozada. La demanda de convocar a una Asamblea Constituyente y un gobierno provisional para hacerla posible ha triunfado.
Otra República y otro gobierno donde se consagren y se reconozcan formas comunales como el Ayllu sindicales y gremiales de liberación, de elección y de toma de decisiones comienza a asomar en Bolivia.

La democracia del sindicato y del ayllu, sin cuya presencia es imposible tomar decisiones que tengan legitimidad social.
La heroicidad de estos días en las ciudades y los barrios del Alto, La Paz, Cochabamba y las comunidades aymaras del altiplano no se improvisa. Es parte de una memoria colectiva trasmitida de generación en generación. Es parte de la resistencia y lucha de los que conservaron en sus comunidades y centros mineros, el respeto por la cultura pisoteada y por sus ancestros masacrados.

Progresivamente, mientras se luchaba y enterraba a los muertos comenzaba a amalgamarse una síntesis hasta ahora fracturada de dos culturas. Evo Morales dirigente político y líder cocacolero, convocando a una Asamblea Constituyente y la renuncia inmediata de Sánchez de Lozada, habla de la “gente”, la “sociedad civil” un proyecto de nación y una democracia incluyente” con un lenguaje afín a la cultura urbana.

Por otro lado Malku Felipe Quisque dirigente del movimiento indígena aymara se dirige en nombre de la Confederación sindical única de campesinos de Bolivia a los “comunarios aymaras” a los “hermanos y hermanas del gran Kollasuyu” exigiendo la renuncia del presidente no para refundar la democracia, sino con un grito de furia secular contra la humillación y el despojo, la explotación, invocando las figuras legendarias de Tupaj Katari y Bartolina Sisa símbolos de la insurrección aymara que sitió la Ciudad de La Paz en 1871 , como lo hizo hasta hoy.

Son dos insurgencias que convergen en la defensa del gas, el odio a las fuerzas represoras y en la caída de Sánchez de Lozada.

Aunque diferentes en su lenguaje, objetivos sociales y dinámicas internas, es una plataforma común que expresa consignas muy claras y la búsqueda de un programa cimentado en una misma estrategia.

Por el respeto y la memoria de los masacrados en Warisata y en El Alto, nuestro llanto y nuestro luto debe materializarse en el redoblado esfuerzo militante para derrotar esta política económica. Para derrotar el 7 de diciembre el proyecto perverso de entrega de Ancap y nuestra soberanía nacional. Para derrotar el ALCA, vinculando la lucha de ambos pueblos.

Llamamos a todo nuestro pueblo a estar alertas contra una eventual tentativa imperialista de desestabilizar por cualquier medio la autodeterminación del hermano pueblo boliviano.

Porque otra América es posible, luchemos con el ejemplo de nuestros hermanos para defender la soberanía de nuestros pueblos.