Entrevista a Armando Miños, ex trabajador del medio de prensa escrito del Partido Comunista, El Popular, para dialogar en este 33 aniversario del Frente Amplio del papel que han cumplido los medios de prensa de la izquierda. “A nivel de páginas sindicales qué planteaba la vieja CNT pero además qué pasaba con el conflicto de ILDU -por ejemplo- para poner un ejemplo de lo que es el cementerio industrial de este país. Imaginarse hace 30 y pico de años lo que era esa zona industrial y verla ahora hace caer las lágrimas, no de nostalgia, sino de bronca, una bronca total. Los periodistas de la página sindical salíamos a los sindicatos, a las fábricas”


Chury: Estamos recibiendo a Armando Miños, ex trabajador de EL Popular, quien cubría páginas sindicales.
Son muchos los aspectos que vamos a hablar con él, cómo eran los medios de comunicación en aquellos tiempos, cómo había que entrelinear en plena dictadura para tratar de decir algo, el fenómeno de los semanarios dentro del marco de la dictadura, la prensa de izquierda anterior a la dictadura y la vida hoy, la realidad del periodismo.
Armando, bienvenido al programa...


Armando: Muchas gracias.


Chury: Vamos a tratar de que nos cuentes algo de tu trabajo en El Popular, ¿en qué año empezaste tu trabajo en el diario?...


Armando: Yo empecé como corresponsal en el año 1968 en Paysandú y posteriormente fui traído a la redacción por allá por julio de 1970.
Integré el equipo de sindicales junto a Ismael Bainverguer y a Nélson Rodríguez, compañeros hoy fallecidos, ahí empezamos a hacer nuestros "pininos" a través de las empresas y sindicatos reflejando los problemas que en aquellos momentos a nivel sindical se estaba viviendo.


Chury: Ya eran tiempos difíciles...


Armando: Absolutamente difícil, no olviden ustedes que ya en el 68 se empezó a caminar al borde de la Constitución de la República.
Tenemos la muerte de Gestido, antes de la misma la salida de los Ministerios, del gobierno de Gestido, de Alba Roballo, de Michellini, de Vasconcellos, que son las primeras medidas prontas de seguridad para volver a tratar con el FMI.
Después tenemos febrero del 68 por todos recordado, la famosa infidencia que lleva el dólar a 250 pesos si mal no recuerdo.
A nivel social, político, laboral y económico había una situación que se venía agravando a pasos agigantados y no es una frase hecha, es una absoluta realidad.
En el año 68 se da por primera vez que reeditando los temas de los cañeros, la marcha de los cañeros de Paysandú, que vienen a reclamar también su reconocimiento en donde se trabajaba en un régimen absolutamente feudal.


Angeles: También lo que significaba la movilización estudiantil de esa época...


Armando: Por supuesto, la muerte de Liber Arce, ese año 68 es muy marcador de los tiempos que iban a venir; se camina al borde de la Constitución.
Escuché una vez un reportaje que se le hizo en la televisión al actual Vicepresidente de la República Hierro López, que justamente le preguntaron sobre el tema del pachecato.
El, muy suelto de cuerpo dice que Pacheco era un Presidente Constitucional, que estaba dentro de la Constitución de la República.
A mí se me dio por pensar en aquel tiempo y lo pienso hoy día, si se analiza fríamente, si tu tomás el texto de la Constitución de la República que son simplemente letras que están ahí escritas, son intenciones de buena voluntad, si tu tomás la Constitución de la República a raja tabla y te manejas en ella llegaríamos a la conclusión absurda de que Adolfo Hitler no fue dictador ni tirano, porque la Constitución de la República de Beimar establecía entre otras cosas que el Partido que atentara contra la integridad de Alemania tendría que ser ilegalizado y bueno, Hitler armó aquel asunto del incendio del Reitch Tag (Parlamento Alemán), quiso juzgar a Dimitrov (Secretario General del Partido Comunista), pero independientemente que después se demostró que era mentira, de todas maneras clausuraron al Partido Comunista, al Partido Social Demócrata, sus Diputados salieron, quedó la mayoría nazi y en esa mayoría nazi -un parlamento democrático si lo vemos del punto de vista constitucional- le da poderes extraordinarios hasta el 39, los primeros 6 años y luego le da 6 años más.
La cosa no es así, máxime cuando vivimos en un período permanente de medidas prontas de seguridad que creo que se levantaron una vez por el Parlamento, y que al otro día fueron repuestas, después se levantó en el 71 cuando las elecciones, pero además el desconocimiento absoluto.
La historia vuelve a repetirse, los Peirano estaban en aquel entonces con el asunto del Mercantil, el hermano de Jorge (Peirano) fue uno de los que estuvo preso, no recuerdo bien su nombre.
El tema del Banco de Cobranzas donde había un ex Ministro de Defensa, yo el otro día decía que no discuto con muertos, porque no me pueden contestar y entonces puedo pecar de ser un hereje, pero se vivió una situación absoluta de deterioro.
Desde el punto de vista objetivo naturalmente que todo estaba en devacle, las relaciones políticas no existían, relaciones elementales entre los partidos, no existían, el enfrentamiento y la represión, cualquier cosa era reprimida, pero se reprimía.


Angeles: Y la censura...


Armando: A mí me tocó estar con Peña, que era un fotógrafo del Popular y los trabajadores de AFE allá en Peñarol habían ocupado los talleres, entonces nosotros fuimos a cubrir la nota porque se iba a dar el desalojo y ahí estaban formados los que en aquel momento no se llamaban Granaderos sino la Metropolitana.
Estaban todos formados, nosotros estábamos en el boliche de la esquina haciendo tiempo porque queríamos ver la entrada y cómo salían esos trabajadores hasta que vino alguien corriendo y nos dijo "muchachos, se vienen a ustedes", y realmente se nos venían a nosotros.
Nunca caminé tan rápido por arriba de los techos porque los vecinos muy solidarios enseguida abrieron las puertas y dijeron "por acá compañeros, métanse".
Subíamos escaleras en esas casitas muy particulares del barrio Peñarol, bajábamos y subíamos y felizmente pudimos salir.
En cuanto a la censura, sí, por supuesto, tenías que escribir entre líneas, había algunos sectores que decían "estamos en medidas prontas de seguridad, por lo tanto no decimos nada porque nos van a clausurar".
Pero los hechos estaban ahí, los problemas sindicales estaban ahí, los problemas estudiantiles estaban ahí, el deterioro económico estaba ahí.
Entonces nosotros, fundamentalmente el diario nuestro se basaba en los discursos que hacían los legisladores en el Parlamento que bueno, eso había sido dicho en el Parlamento, era textual, levantado textualmente, entonces se podían decir las grandes barbaridades que no se estaba violando nada, pero no solo el tema de la censura sino el tema de la clausura de partidos porque ahí se clausuraba al Partido Socialista, era pequeño en aquel entonces, se clausuraba al Partido Trosquista y se clausuraba todo aquello que fuera de izquierda exceptuando claro está el Partido Comunista.
Era automático, clausura de la CNT, clausura de los sindicatos, de los partidos, detención de los trabajadores y por supuesto, si fue un deporte, fue un deporte preferido la clausura de la prensa.
Recordaba un contrapunto que hacía Zitarrosa por el 71 que decía que Pacheco Areco en su calidad de Boxeador posiblemente por eso gobernaba el contragolpe.
Diario que aparecía, semanario que aparecía, habían incluso diarios que costaban, muy bien impresos, los dejaban vivir dos o tres días y los clausuraban.
Se trataba de cercenar por todos los medios la libertad de expresión.
El tema de las medidas prontas de seguridad, eso es para casos extremos, si desgraciadamente tuviéramos un terremoto en el país naturalmente que vas a establecer medidas prontas de seguridad y naturalmente que llegarás al estado de sitio pero es por un asunto de seguridad.
En aquel momento la aplicación de medidas prontas de seguridad era exactamente al revés, era la inseguridad institucionalizada, es decir, más de 3 era montonera y los que se animaban a estar 3 juntos en una esquina que se animara a pasar 24 horas adentro.
La represión constante, estar al filo de la Constitución de la República, el desprecio absoluto por la vida humana, todo esto crearon las condiciones objetivas que estaban ahí, que nadie las podía negar, existían, como contrapartida estaban los sectores populares, ya habían sectores formados de la izquierda como el FIDEL (Frente Izquierda de Liberación) y la Unión Popular, el Partido Demócrata Cristiano, Centrista el en esa posición, pero indudablemente que ahí hubo avances también de otros sectores de partidos tradicionales como Rodríguez Camuso, Alba Roballo, Michellini entre tantos.
Se llega a lo que se llama a las condiciones objetivas y subjetivas, entonces, las condiciones objetivas estaban y se dieron las condiciones subjetivas, gente que estuvo dispuesta a dejar de repente algunas cosas particulares y buscar los puntos de encuentro superiores y es entonces que aparece el 5 de febrero la formación del FA.
No fue una generación espontánea ni nada que se le parezca, aquellos que dicen que fueron 4 o 5 "capistotes" que se reunieron y resolvieron vaya a saber bajo el influjo de qué oráculo decir hoy creamos esto.
No, la unión venía en la calle, aquel famoso "obreros y estudiantes", pero ya no solo ellos sino que estaban los intelectuales, los pequeños comerciantes, los artesanos, los que estaban siendo golpeados por una política absolutamente nefasta.
Una anécdota risible y algunos tal vez vuelvan a recordar, Pacheco no solo hizo la congelación de precios y salarios e implantó las medidas prontas de seguridad, o encarceló dirigentes sindicales sino que también estableció que la naranja se vendiera por kilo.
La naranja se vendía por docena, él estableció que se vendiera por kilo, la naranja, la banana y por kilo el perejil, ¿te imaginás media bolsa de alpillera llena de perejil?.


Angeles: ¿Porqué hizo eso?, porque siempre por una razón lo hacen...


Armando: El tema fue el ajustar los precios de la economía a la realidad, claro que ajustó los precios de la economía a la realidad, si de una docena de naranjas que costaba dos pesos después te pasan a vender un kilo donde te entran 5 a dos pesos, hay una inflación absoluta, un aumento tremendo.
El 5 de febrero no es casual, toda esa gente que naturalmente dentro de la izquierda mantenían sus discrepancias sobre tácticas y estrategias llegaron a un punto determinado que yo lo observo como lo observé en aquel momento, ¿hacia dónde se va?, es decir, siguen separados o no porque daba la casualidad de que del otro lado se estaba juntando también.
Entonces son esos grupos que convergen y que forman el FA.
La creación del FA es desde mi punto de vista cuando a las condiciones objetivas se agregan las condiciones subjetivas, cuando se juntan estas condiciones reales y las de querer el cambio.


Angeles: Hay una especie de hilo conductor de la historia del FA pero le ha surgido la historia del país de todos estos años paralelamente que hay que verla sino no se entiende el FA, pero también habría que poner allí la historia de la prensa de izquierda donde El Popular es piedra fundamental, hay un antes y un después, y un papel fundamental de El Popular sin el cual no se entendería el Frente, la Izquierda.
¿Cómo era El Popular y su relación con la gente, con los trabajadores?...


Armando: Primero se reunía todos los días el Consejo de Redacción que yo naturalmente no integraba, después los distintos jefes de página salían con los temas centrales e indudablemente aportábamos lo que sabíamos.
A nivel de páginas sindicales qué planteaba la vieja CNT pero además qué pasaba con el conflicto de ILDU -por ejemplo- para poner un ejemplo de lo que es el cementerio industrial de este país.
Imaginarse hace 30 y pico de años lo que era esa zona industrial y verla ahora hace caer las lágrimas, no de nostalgia, sino de bronca, una bronca total.
Los periodistas de la página sindical salíamos a los sindicatos, a las fábricas, íbamos directamente.
La nota y la información era de primera mano, dada por los participantes, por aquellos que estaban participando además de contar dentro de las fábricas con personas que hacían el papel de corresponsal, ahí éramos 3 los responsables de la parte sindical y era muy grande Montevideo y grandes los movimientos sindicales, éramos Ismael Bainverguer que era el jefe de la página, Nélson Rodríguez, un chico de Pando que falleció lamentablemente y el benjamín era yo.
Por supuesto que teníamos responsabilidades ya establecidas, no era escribir las páginas sindicales y decir hasta mañana me voy y mañana veré qué hago, si estabas con un tema lo seguías.


Angeles: Cómo era para los trabajadores, para la gente en conflicto, u otros tipos de problemáticas que seguramente cubrían, tenían oportunidades en otros medios, la otra prensa ¿se acercaba a una fábrica ocupada o a un gremio en conflicto?...


Armando: Si tu me hablas de La Mañana, El País, El Diario y El Día, en absoluto; a veces hay que rescatar casos.
Había un señor que estaba en información general del diario EL Día, Darío Pimentel.
El sacaba información dentro de lo que permitían, en aquella época lo conocí, hasta ahora me da la impresión de que si hubiera podido poner más sobre los temas lo hubiera hecho, pero está la dirección del tema que te decían "esto sí, esto no".
Para contar una anécdota, o no tan anécdota, cuando asumió el Presidente Luis Alberto Lacalle la Sra. Julia Pou dijo que cuando su esposo como Presidente de la República viajara al exterior ella no iba a ir porque no era ni Presidente ni nada por el estilo.
Al primer viaje que hace Lacalle que creo que es a Canadá la Sra. Julia Pou viaja.
Un periodista del diario La Mañana dice que la Sra. Pou indudablemente había cambiado su opinión, ¿cuál fue la consecuencia de que ese periodista dijera una cosa que había dicho otro?, que al otro día en página central, en página editorial dijeran que esa no era la conducta periodística del diario, y ese periodista fue sacado de su cargo.
Quiere decir que si mañana la señora de nuestro señor Presidente dijera no voy a viajar a ningún lugar donde viaje Batlle y luego va, yo como periodista digo "¡mirá, fue!", lo voy a poner acá porque además de ser una noticia es una contradicción... entonces venís vos como directora y me decís "sabés una cosa, esta no es la línea del diario, estás afuera".


Chury: Uno toca etapas de la historia y a la gente le entra la curiosidad como a Sigfredo que pregunta ¿qué hacía en esa época Julio María Sanguinetti?...


Armando: En ese momento Julio María Sanguinetti estaba apoyando al Partido Colorado, sin ninguna duda que estaba en apoyo al Partido Colorado, no sé si llegó a hacer Ministro del gobierno de Pacheco pero sí del gobierno de Bordaberry, él llegó a ser Ministro de Cultura, es decir, sí, él fue Ministro de Industria de Pacheco y Ministro de Cultura de Bordaberry.
Estaba en el gobierno, en eso estaba.
Hay que rescatar acá, porque es bueno establecer este siguiente punto, la creación del FA no fue como alguien quiso hacer creer y sobre esa manija trabajaron durante muchos años, de que había sido una embestida -para usar términos lacallistas- una embestida baguala de la izquierda, no, no era, no fue y los hechos lo demuestran porque además como contrapartida teníamos a Wilson Ferreyra Aldunate que planteaba una alternativa distinta al pachequismo que incluía en un proyecto el impuesto a la renta tan discutido actualmente, y la reforma agraria.
No era un grupo de "capistotes" de la izquierda como dije hoy, con el oro de Moscú, o el oro de Pekín y no sé de qué otro lado que se reunieron y que los Cristianos dejaron de ser Cristianos y dejaron sus cruces para pasarse al lado de esa izquierda, no, había otro sector con el cual había diferencias pero había otro sector que estaba planteando otra cosa y estaba realmente enfrentado al pachequismo.
Se destacó Ferreyra Aldunate por hacer caer ministros, lo recordarán, sus interpelaciones.
Ahora, dónde estaba Sanguinetti, estaba en el lugar que estaba.


Chury: Formaba parte del pachequismo y después del bordaberrysmo...


Armando: Exacto, porque además Sanguinetti tiene algo, yo no sé si Sanguinetti -porque tengo una gran duda que no quiero transformar en una duda existencial y que yo termine en el psicólogo-, pero yo escuché a Sanguinetti por el año 89 hablar del fin de las ideologías.
No tengo memoria para los nombres gringos, pero la escuela que trató el tema del fin de las ideologías nació por allá por el año 1958 en los EE.UU. hasta que el Senado de los EE.UU. resolvió cerrar esa escuela porque descubrió que era una pantalla de la CIA y como la CIA no podía trabajar dentro de los EE.UU. porque estaba violando la Constitución de ese país el Senado determino el cierre de esa famosa escuela.
Por algún lado tengo el nombre del personaje o del maestro o neofilósofo que dirigía eso.
Entonces, después de casi 40 años el Dr. Sanguinetti nos habla a nosotros del fin de las ideologías que fue en las elecciones por allá por el año 89.
Después, en forma contradictoria, cuando se hace la reforma constitucional dice que con esta reforma constitucional votarán juntas las familias ideológicas, bueno, caramba, ¡que no me traume!.
Si murieron las ideologías no hay familias ideológicas, sin embargo...
Se mandó una últimamente que no tengo bien registrado el mes, fue el año pasado pero no se le dio mucha alaraca al asunto porque alguien le habrá dicho "pará un poco la mano porque te estás yendo de madre", dijo que estábamos en el fin de la filosofía, nada más ni nada menos porque según Hegel -y ahí extrajo frases fuera de contexto-, yo también leí a Hegel que era materialista pero no dialéctico, Hegel planteaba que podría llegar a darse en determinado momento que no hubiera nada que confrontar a una cosa dada y que entonces eso sería una barbaridad, que eso sería el fin de la filosofía.
Entonces este señor dijo este es el fin de la filosofía, no hay nada más que confrontar -a los EE.UU.- por lo tanto estamos en el fin de la filosofía.
Sanguinetti habla con una ligereza en algunas cosas que llaman la atención.


Angeles: Debe ser porque es muy culto y hay veces que el mundo le queda chico.
Volvamos a la prensa partidaria, a la prensa de izquierda, ¿es necesaria, o no lo es?, ¿cuál es el papel de la prensa de izquierda?...


Armando: El trabajo de la prensa, el que tendría que ser el trabajo de la prensa es reflejar todos los acontecimientos que se dan en el país y que se dan en el mundo.
No se puede pedir objetividad absoluta porque en definitiva somos seres humanos pensantes y que tenemos nuestra subjetividad, pero de todas maneras ser lo más objetivos posibles en transmitir los hechos que están sucediendo.


Angeles: Lo que nos guste y lo que no nos guste...


Armando: Sí, por supuesto, aquello que llaman verdad periodística.
Yo puedo decirlo con absoluta autoridad esto que voy a decir, de repente alguien pueda llamar después; había en aquel momento cierta competencia entre la prensa de izquierda y había una cierta competencia en cómo se enfocaban las cosas y había una cierta competencia planteada entre los partidos integrantes del Frente Amplio.
Yo recuerdo que yo nunca estuve de acuerdo con ese tema, como hay varias cosas con las que nunca estuve de acuerdo y que además las hice saber en su momento.
Yo recuerdo la fábrica de portland, la Artigas, yo fui a entrevistar a los trabajadores, me recibieron en su comedor, había entrado el demonio, empezaron a dar palo y palo contra la CNT.
Yo les dije perdón, yo vengo a que ustedes me digan qué es lo que piensan hacer, qué es lo que quieren, yo lo voy a poner textual, es lo que va a salir en el diario, la otra discrepancia discútanla con la CNT o con el SUNCA.
Llega en ese momento un integrante del SUNCA y yo le dije al compañero simplemente "¿y?", ya había terminado mi nota, me levanté y me fui.
Digamos que había una batallita sorda, y sí, existía también sectarismo, no hay que negarlo, había sectarismo lamentablemente y la dinámica de las cosas llegaba a que hubiera ese sectarismo.
Ahora, hablamos del periodismo-verdad, de cómo debería ser, todos los diarios informando de todo, dándole espacios a todos, y no es así.
Los diarios de izquierda se necesitan, de lo contrario cómo informar de sus andares, cómo informan a sus militantes; el diario El País existe porque sino cómo informa a los votantes Blancos, más allá del fideo que se puedan agarrar leyendo El País porque sale el martes pasado un artículo de Sanguinetti defendiendo a Rivera, ese personaje particular de nuestra historia y el domingo salió una nota donde dice verdades históricas acerca de este personaje.


Angeles: Información de una visión del asunto, por ejemplo imagino llegar a un conflicto cualquier diario tradicional y decir que el conflicto de la salud -por ejemplo- entorpece el buen servicio a los usuarios y llegar una prensa de izquierda y decir los trabajadores reclaman sus derechos...


Armando: Claro, ahí empezamos a discutir acerca de la moral del bien o la moral del deber que establece que todo lo establecido tenés que respetarlo y no tenés que salir de esos canones que están establecidos, entonces si esto funciona, funciona y tu no tenés el derecho de pararlo a mitad del camino; y está la moral del bien que es otra cosa, aquello que afecta a un montón de gente y que esa gente trata de solucionar sus problemas.
La anécdota clara fue lo que pasó con el tema de la recordación de los 30 años de clausura de El Popular cuando una de las asistentes, sabiendo bien que ahí había cabezas que pensaban muy distinto, plantea que como ex-trabajadores de la prensa debíamos acercarnos a La República a expresar nuestra solidaridad con los trabajadores.
Es decir, a decirles a los compañeros dale compañero, estás en tus derechos; es el derecho del trabajador, mientras que otros plantean que no, o dicen que no corresponde, que nosotros somos ex trabajadores de la prensa.
Somos ex trabajadores de la prensa, pero mi condición de periodista no me la quita nadie.
Está probado por el tiempo eso.
Lo fundamental era que los trabajadores con su actitud estaban impidiendo la salida del diario que apoyaba el SI a la derogación de la ley de ANCAP.
Si lo hubiese escrito El País está clavado, es así, si para el transporte afecta al usuario, si paran los de la salud se puede morir un enfermo -y andan los buitres dentro ahí adentro viendo si justamente se muere un enfermo justo cuando hicieron un paro y resulta que un tipo tuvo 14 infartos en un minuto y que no lo salvaba nadie- entonces sí, como no es la verdad periodística esto sino deformar la verdad periodística.
Si a alguien no le pagan hace 8 meses el salario esa es la realidad, hace 8 meses que no se le paga el salario, y ese tipo ¿qué derechos tiene?, tiene todos los derechos y estoy hablando dentro de la Constitución de la República, a hacer asambleas, a hacer huelga general, a hacer asambleas por turno, a hacer todo lo que esté amparado, que no me vengan con el cuento de que afecta a los usuarios porque ni yo, ni esos que se quejan que afecta a los usuarios le vamos a llevar un plato de comida ni la plata para pagar la luz, no le vamos a llevar la plata para pagar el alquiler y el tipo va a ir a vivir a un caño porque no le pagan lo que le corresponde.
Se trata de cómo se dice la verdad, ¿está claro?, otros me aplicarán sí, pero hay razones, claro, pero la razón es eso, razón, no es la verdad.
De lo que se trata es de plantear en definitiva lo que es verdad, hay tipos que no cobran hace 8 meses, hay otros que le quieren alargar en 6 meses el pago del aguinaldo que es una violación de todos los convenios nacionales e internacionales, lo que hacen algunos es darle largas al asunto.
Entonces, cuando se hace un paro general es muy común ver en los titulares, antes el diario de La Caverna también se dedicaba a eso a decir el país pierde tanto, entonces tu que estabas reclamando determinada cosa porque habían echado a 3 ó 4 de tu sector o porque te habían rebajado el salario o porque estaban atrasados en el pago de los salarios, se establecía un paro general, el culpable eras tu por no aceptar que te tuvieran atrasado el pago del salario, por no aceptar ser despedido.
Una culpa tremenda de hacerle perder al país millones de pesos, lo cual también es una falsedad absoluta de que el país pierde.


Chury: Lamentablemente se nos terminó el tiempo, esta es la primera charla, vamos a mantener contactos...


Armando: Con mucho gusto, muy amable de parte de ustedes.