
Pyongyang, 31 de enero Agencia Telegráfica Central de Corea(ATCC) --
El
portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular
Democrática de Corea(RPDC) publicó el día 30 una declaración
de denuncia en
relación con que el día 29, la cámara de representantes
de Japón aprobó por
fin el "proyecto de enmienda de ley de canje de divisas". La maligna
ley,
enmendada esta vez, estipula que en caso necesario, este país isleño
puede
interrumpir las remesas y el comercio con la RPDC bajo el pretexto de
preservar la "paz y la seguridad de Japón", y tomar a solas
medidas de
sanciones contra la RPDC sin que se logren la resolución de la ONU o
el
acuerdo internacional.
Este procedimiento extremado es una flagrante violación a la Declaración
Corea-Japón de Pyongyang en que ambos países se comprometen a
observar el
Derecho Internacional y a dejar de cometer acciones que amenacen la
seguridad de la otra parte, señalo el vocero y continuo:
Al justificar esta vez por ley nacional las sanciones económicas contra
la RPDC, Japón lleva las relaciones bilaterales a una fase imprevisible.
La situación se torna más grave.
Debido a esta enmienda, la paz y la estabilidad del Nordeste Asiático
llegaran a una coyuntura catastrófica, y la situación de la Península
Coreana, afectada por el problema nuclear RPDC-EE.UU., se agudizara todavía
más.
Ahora el gobierno y los partidos en poder de Japón esperan cierta
concesión de alguien al decir que la "aprobación de la presente
enmienda
dará un inmensurable golpe psicológico y económico al Norte
de Corea."
Japón comete gran estupidez y equivocación.
La RPDC, en toda su trayectoria histórica, siempre tomo por vida la
soberanía nacional y nunca admitió la presión de otro país
para abandonar el
principio y tolerar la obediencia esclavista.
Es una idea muy ingenua esperar que la RPDC se mueva por la presión de
un país criminal como Japón.
Japón cometió acciones tan siniestras e infieles que perjudican
así
mismo.
La RPDC no se quedará jamás con brazos cruzados sino tomará
contramedidas necesarias ante la posición de Japón que aun hablando
de su
participación en las conversaciones de 6 partes, se propone llevar a
la
practica su política hostil a la RPDC atentando gravemente la soberanía
de
esta.
Tenemos un temperamento de responder a la represalia con la represalia y
a la dureza con la sobredureza.
Japón debe asumir la entera responsabilidad de todas las consecuencias
que emanen de sus insensatas maquinaciones.