
Chury: Daniel Vidart buenos días.
Vidart: Buenos días.
Chury: El gusto de recibirte aquí en el programa.
Vidart: Igualmente de escucharte a ti y de proseguir este diálogo generoso, cordial y lleno de esperanzas.
Chury: Que nunca pueden faltar por cierto. ¿Que pasa con ese rico patrimonio de los orientales"?...
Vidart: Bueno tu sabes bien que he recogido la frase del jefe de los orientales, de Don José, para traerla de un pasado que es bueno tener presente porque como decían los chinos "un pie tiene que estar en el pasado, el otro en el porvenir y por debajo de ellos pasa el río del presente" y "El rico patrimonio de los orientales" sigue siendo siempre su pueblo, sus realizaciones, sus esperanzas y sobretodo los sueños no cumplidos, por lo tanto volver a Artigas es volver al pasado. No es tener ojos en la nuca, volver a Artigas es recoger una herencia, una tradición y un ideario que fue castrado por las fuerzas y potencias dele tiempo en el cual Artigas no pudo abrirse paso porque era un hombre sin cintura, era un hombre de principios, era rígido, era duro, no tenía complacencias ni pactaba como otros jefes orientales lo hicieron y ello determinó que su ideario momentáneamente pienso, porque están vivos aquellos ideales de libertad, de justicia y democracia que refinándolos, adaptándolos a nuestro tiempo tienen vigencia y potencia, por lo tanto en este libro recojo una serie de ensayos que de manera sinfónica si se me permite la exageración, desembocan en el acorde final que es justamente un discurso que yo pronuncié y qwue he ido perfeccionando luego en sucesivos ensayos, acerca del rico patrimonio de los orientales, refiriéndome justamente al sentido que tienen las voces y contenidos de Patria, de Patrimonio, de Nación, de Estado, de Justicia, de Derecho, en fin, toda esa constelación de voces, a vecess palabras huecas, a veces con doble sentido y otras sin sentido que se juran en la actualidad.
Chury: Uno tiene la sensación de que Artigas tiene una característica
muy especial y es que siempre resultó a la postre una figura molesta
para todos los sistemas de turno...
Vidart: Un ser autoritario, siempre fue molesto porque siempre pedía democracia a partir de los pueblos, es decir fue calificado de anarquista, y yo de alguna manera he heredado su espíritu libertario, porque Artigas quería que creciera desde el pie la democracia, cosa que actualmente en la democracia representativa y en nuestras Constituciones políticas que circulan por el mundo de las llamadas democracias no amparan como tendrían que amparar esta voz legítima de los pueblos que asciende como la sabia por ascensión capilar hacia uno y otro extracto de los gobiernos y del poder y se ansía, de alguna manera tenemos que ponerla aquí no en el anarquismo de la voz suelta sino dentro de la estructura de un gobierno y de un Estado pero si que ansía ser escuchado y no solamente se le escuche sino que tenga también actividad creadora dentro de los gobiernos de los pueblos porque de eso se trata, del pueblo se trata y el pueblo quiere estar no solamente contemplado sino actuando, resolviendo su destino, creando posibilidades de expresarse en su plenitud.
Chury: Daniel, ¿este libro ya está circulando?...
Vidart: Ya está circulando y de alguna manera, ya soy viejito, viene hacer una especie de legado de un espíritu sencillo pero preocupado por su tiempo y por su pueblo, donde de algún modo se hace un resumen de lo que yo he sentido y he pensado acerca de este pequeño mundo nuestro, de estas cosas chicas para el mundo pero grandes para mi y para nosotros como tendríamos que decir siguiendo al poeta gauchesco, dado en la política que viene de polis, que viene de la gente que constituye la ciudad, es decir la ciudad para los griegos era su gente era el conjunto de casas, la ciudad la polis es el conjunto de polites de ciudadanos y esa ciudad griega que estaba mal estructurada, que era hemipléjica porque había una enorme cantidad de esclavos y los hombres libres eran pocos, nos ha dejado la palabra democracia que debemos perfeccionar como una herencia secular y aun milenaria, en una democracia que sea efectivamente democrática y en todo el libro planea a partir de lo que fueron las luchas de Artigas y los bravos orientales ese sentido a veces inorgánico, a veces un poco esfumado de libertad, de democracia, de justicia, que ha sido norte y seña de los muchos artiguistas que en este país habido. Porque Artigas fue traicionado pero tiene sus discípulos, tiene sus admiradores y tiene hoy día como deben tener quienes escuchan con atención y amor a aquél mensaje de los humildes, aquella ternura como el dice que le dispensaba a quienes a pata, sin comer, con muchos días de trotes y galopes en las peores condiciones de mundo se sentaron las fuerzas superiores y que quisieron junto con el fundar una democracia verdadera. Todo ello creo que no está en el sueño ni en la utopía sino en la lucha cotidiana de todos los días para lograrla.
Chury: ¿Tu crees que se ha divulgado lo suficiente, que se divulga lo suficiente particularmente el ideario artiguista, su plan de democracia?...
Vidart: Yo creo que hay y que hubo siempre conspiración contra Artigas, en todas las edades han existido grupos antiartiguistas, era anarquista, o estaba contra la corriente, o esgrimía ideales imposibles de concretar en su época, pero lo cierto es que aún hoy actualmente encontramos extractores de Artigas, encontramos gente que son contrarios aquél espíritu de independencia y confederación porque la Federación Argentina crece sobre el modelo artiguista de las Provincias Unidas, pero iba mucho mas allá Artigas que una federación, en la Confederación las provincias mantenían su autonomía, es decir que se gobernaban a partir de los pueblos, a partir del viejo Cabildo español que representó en su momento en la propia España que se adelantó a Inglaterra, que se adelantó a la Carta Magna en las libertades forales que no hay que olvidarse que España tiene muchas sombras pero también tiene mucha luz hacia adentro en lo que significa la libertad de los pueblos, todo ello reforzado con el viento que venía desde los pensadores de la ilustración y la Revolución Francesa y de aquella gran luz que encienderon Jefferson y otros patriotas y juristas y estadistas en el año 1776 cuando la revolución norteamericana tan distinta a los romanos del siglo XX y los asirios del siglo XXI que campean en aquella patria de Washington hoy tan distinta a como surgió.
Chury: Daniel te felicito por este nuevo libro y que pases muy bien.