Pioneros José Artigas, un trabajo excepcional
Una fiesta de poca altura
Por Germán Curbelo

El intenso calor hacía que inevitablemente recordemos a cada momento que estamos en verano, los últimos pasos hacia nuestro destino, la guardería de “Pioneros José Artigas”, requerían de un verdadero esfuerzo, y algo nos hacía pensar que ese calor afectaría de alguna manera la fiesta de disfraces que se organizaría para los niños en dicho local, pero ya al pisar las primeras baldosas de la vereda luego de cruzar Convención, un ajetreo y un cúmulo de risas de todos los tonos nos hizo ver que estábamos equivocados.
Como ya anunciáramos previamente en éste diario, en la tarde de ayer, a las 15:30hs. se realizó en el local de “Pioneros José Artigas”, una fiesta de disfraces para todos los niños que allí concurren asiduamente, sin duda que esta época del año está más predispuesta que otras para éste tipo de actividades, gracias a la atmósfera de alegría que genera nuestra fiesta más popular, el carnaval.
Luego de recorrer los ocho o nueve metros que le separan del portón de entrada, llegamos al local en sí, donde funciona la guardería y que cuya fachada está muy prolijamente decorada entre otras cosas con el logo de “Pioneros”.
Al entrar en la amplia habitación que nos recibe ni bien cruzamos la puerta, nos trasladamos a un mundo totalmente distinto, el ruido que produce la alegría de los niños hace que conversar sea casi una proeza, pero a la vez, es un sonido agradable, muy distinto a lo que escuchábamos en la calle.
Allí encontramos desde los más variados super héroes, como ése que anda siempre trepado por las paredes o aquel clásico hombre murciélago con su enigmática máscara negra, hasta las damas más bellas de los mejores cuentos, esas que usan máscaras brillantes y vestidos coloridos, sin olvidarnos por supuesto de las “hadas madrinas” que no podían estar ausentes.
Hay niños de varias edades, desde bebés en brazos hasta niños de cuatro o cinco años, fácilmente se podrían contar cincuenta de ellos, muy tranquilos, sentados en las sillas prolijamente acomodadas al lado de las mesas, conversando, casi como si fueran adultos conversando de algo importante, pero por suerte no lo son.
Quedamos sorprendidos cuando llegó la merienda sobre una mesita con ruedas, creímos que se abalanzarían ávidos de conseguir la galletita esa que más les gusta, pero no, esperaron muy pacientemente, a que se les sirviera en cada una de las mesas.
Hoy sin duda es un día especial para ésos niños, pero ellos siempre concurren a ese lugar, concretamente a la guardería que allí funciona, y para saber algo más de ella conversamos con Andrea Acosta, quien hace tiempo colabora en Pioneros.
Nos contó que la guardería trabaja de lunes a viernes, de 8 a 18 horas, en ese lugar los niños tienen el desayuno, el almuerzo y la merienda asegurada, y que hoy por hoy trabaja con sesenta y tres niños.
Los servicios que se brindan son el de jardín maternal, desde los dieciocho meses a los dos años y medio y el de educación inicial, desde los tres hasta los cinco años.
Además de todo eso también se ofrecen dos veces a la semana, jornadas de música y de expresión corporal lo cual hace de éste un servicio muy completo, además, gracias a un convenio con un club de la zona, los niños pueden hacer natación y gimnasia. Pero por supuesto en éstas fechas de verano hay otras actividades especiales, como la visita a una chacra que tienen programada para el día de hoy.
Andrea Acosta, responsable de Pioneros

Niños de varias edades dieron rienda suelta a su imaginación

El hombre araña también participó de la fiesta

La cara de esta “princesa” lo dice todo