
Nota a Ruben Yañez hablando de Atahualpa Del Cioppo.
Angeles: Vamos a recordar ahora a uno de los grandes de nuestra cultura, no
solo de la cultura, pero vamos a dejar que nos de su opinión y su reflexión
sobre el asunto a Ruben Yañez, el profesor Ruben Yañez porque
queremos hablar de los 100 años de Atahualpa Del Cioppo, buen día,
cómo te va Ruben...
Yañez: Buenos días, muy bien.
Angeles: No es un aniversario cualquiera los 100 años...
Yañez: No, no es un aniversario cualquiera.
El problema es qué hemos hecho con la memoria de Atahualpa porque fue
el paradigma,no fue el único, pero fue el maestro más claro de
todo un teatro que arranca prácticamente en la década del 30,
simultáneamente con la lucha contra el golpe de estado de Terra y los
Blancos que le tocaron dar el golpe y la guerra de España.
Dos grandes temas que conmovieron al país, entre las conmociones que
produjeron también el nacimiento de un teatro que va a durar casi hasta
el fin del siglo como movimiento en el sentido que él llamaba al Teatro
como la Universidad del hombre.
Un teatro al servicio de la humanización, muchas veces, incluso anduvimos
juntos por el mundo en la época del exilio, recuerdo que una vez en España
en una Universidad, no recuerdo cual, nos preguntaron si hacíamos teatro
político y me acuerdo que le contestamos que hacíamos una política
teatral.
El teatro político es aquel que sustituye al hombre por el esquema político
y el teatro que pensó Atahualpa y que se construyó prácticamente
en todo el siglo XX, en toda esa etapa, fue un teatro de construcción
el hombre para que asuma una actitud política que él la asume,
que él la elige.
Teatro político es el que hicimos después, es decir, el teatro
que Federico García Lorca llamó esa horrible cosa que se llama
matar el tiempo, es decir, sustituir el hombre por el idiota que lleva dentro.
Creer que la risa por la risa misma y no la risa de Molier o la de Bretch, la
risa que también Atahualpa supo frecuentar mucho porque no se trata de
que la gente venga al teatro a una clase o un rito sino que viene al teatro,
a un arte que eventualmente podía hacer llorar o reír o los distintos
niveles afectivos de la condición humana pero yo le llamo teatro político
al teatro que imbeciliza, es decir, al teatro que cumple con la función
que quieren los políticos de turno que era el teatro que a Atahualpa
jamás se le podía pasar por la cabeza, o de nadie que realmente
amara la profesión.
En ese sentido fue un imponente maestro con una vida consecuente que la llevó
hasta el final de su vida.
Angeles: Eso de la risa liviana, la risa por encima de las cosas...
Yañez: La tristeza es la impotencia, además, este país
está al filo de cambiar de conducción política, ahora,
lo que también tengo que decir es que esto no fue la obra de la cultura
en las últimas etapas.
La cultura en esta última etapa no es la que genera este juicio colectivo
del punto de vista histórico, es la última etapa, hizo mucho antes,
pero de la dictadura para acá se desdibujó bastante porque un
gran volumen de la cultura uruguaya entró precisamente a bailar la música
política que era la dominante, la que venía a través de
los grandes medios de difusión.
Además, están en este país fuera de todo control jurídico,
es el único país del mundo que no tiene la mínima protección
legislativa del destinatario de los grandes medios de difusión, desde
el niño hasta el adulto, también la cultura se plegó a
eso, pensando que una filosofía de mercado también podía
asegurarle una vía económica a la cultura y la cultura fue económicamente
fuerte cuando el pueblo la asumió como propia y así construyó
los teatros, tuvo el dinero para construir semejantes teatros y había
todo un proceso que había que haberlo seguido, no hay apoyo económico
de la población hacia un teatro, un apoyo serio, si no es una población
que ve el teatro como un instrumento de liberación y no de mero entretenimiento.
La gente a eso le dedica algún pesito, el que le sobra y cada vez son
menos.
Angeles: Cuando se habla de los 100 años de una personalidad tan destacada
como es Del Cioppo se puede pensar que este año haya momentos importantes
en los que se pueda abrir para conocerlo mejor a él y para tratar de
revertir lo que hemos hecho con la memoria de Atahualpa Del Cioppo...
Yañez: Es imprescindible que la juventud conozca hombres como Atahualpa
Del Cioppo, porque se les han negado la existencia de esos hombres.
El propio sistema educativo nuestro, empezando porque nuestra educación
ya no la realiza el pueblo uruguayo sino el Banco Mundial eliminando nada menos
que la materia historia como materia específica y convirtiéndola
con la reforma en una materia compartida con ciencias sociales y geografía.
Hablo de esto porque es una canallada lo que se ha estado haciendo sobre este
país pero yo aspiro a que quien tome a Atahualpa Del Cioppo como bandera,
no es quien lo olvidó sino que las nuevas generaciones que lo asuman
de nuevo, no quienes lo olvidaron.
Yo fui al velorio de él que fue en el Teatro Solís y no donde
debió haber sido.
Angeles: Dónde debió haber sido...
Yañez: En otro tipo de teatro, él fue un hombre creador de otro
tipo de teatro, más allá de que yo respeto profundamente la Comedia
Nacional y lo que el teatro oficial ha significado en este país, no sé
si me explico.
Angeles: Por supuesto Ruben que en este año tendremos la posibilidad
de lo que se organice por allí, lo que se pueda hacer para profundizar
en esto y desde la Radio misma para conocer mejor y sobre todo para las nuevas
generaciones como decías vos...
Yañez: Exacto, hay que volver a agarrar, no con un sentido emblemático
de los 100 años, hay que agarrarlo con el emblema que fueron sus vidas,
se cumplan, 100, u 80, o 110 años, porque sino jugamos con las fechas
redondas y después en las fechas cuadradas, nos olvidamos de lo demás.
Angeles: Ruben Yañez, muchas gracias...
Yañez: Encantado y hasta luego.