Sobre los atentados de Madrid.

La radio habría la jornada del jueves 11 de marzo con idéntica sensación de que se trataba de un nuevo once de setiembre. Cientos de trabajadores y jóvenes muertos y heridos gravemente, víctimas inocentes del terrorismo de Estado de los gobiernos imperialistas y del terror ciego del fanatismo del “ojo por ojo y diente por diente”.
Más de setenta millones de trabajadores muertos y otros tantos heridos y mutilados costaron las dos guerras mundiales desatadas por los imperialistas.
Hoy el pueblo español sufre injustamente la tragedia del terrorismo como consecuencia de una alianza guerrerista que somete al pueblo de Irak, avasallado y martirizado por las tropas de ocupación imperialistas.

Desde las primeras horas de la mañana la prensa española e internacional dirigió sus acusaciones sobre la organización vasca ETA. Desde un comienzo dudamos de estas versiones y no nos sumamos a la condena generalizada a pesar de la fuerte presión motivada por el dolor y la injusticia infinita de los hechos.
La sociedad uruguaya y algunas de las organizaciones populares motivadas por los luctuosos acontecimientos emitieron inmediatamente comunicados de repudio contra estos actos terroristas.

Finalmente al caer la tarde comenzaron a llegar las primeras y tímidas informaciones de que “no se descartaba un atentado de alguna organización islámica” hasta la confirmación de las primeras pruebas que descartaban a la organización vasca ETA como la responsable.
No hay que olvidar que en España habrá elecciones dentro horas nada más y dentro de algunos días en Estados Unidos, y de meses en Uruguay. Y los resultados de las mismas dependen en mucho, de quienes sean los responsables de los hechos. Y como siempre en ellos mucho tienen que ver los grandes medios de prensa.