
"El compañero diputado Don Luis Pedro Bonavita se encuentro enferma,
aquejado de una dolencia pasajera y con tal motivo a enviado el mensaje que
tendré el honor de leerles a continuación; "He aquí
el pueblo marcando un gran hito de la historia, esta formidable multitud concreción
de la admirable alarma que ha recorrido el país con la serenidad y la
luz de un mágico fluido liberador se congrega e irrumpe en el primer
paso de la marcha triunfal de la unidad popular, vamos a la conquista del poder,
a modelar la gran empresa de liberación nacional, alabar el torpe agravio
a un pueblo hoy hundido en la negra noche que envuelve las libertades públicas,
en la negra noche del subdesarrollo, de la pobreza, de la entrega al imperio,
de la ruina económica, de la injusticia social que a calbado sus garras
rapases de ave de presa sobre las carnes laceradas de la sufriente masa de los
desposeídos, vamos a ganar para nosotros, para la gente, para el pueblo
la vida simple del deber, fuerte de la justicia y digna de la libertad. Ahogaremos
la mentira sistemática con la verdad severa en inflexible y por nosotros
hablarán los hechos y con hechos hablará la gran clase obrera
y los jóvenes del taller y del aula. Obreros y estudiantes la básica
fórmula social de la sociedad futura, hablarán los maestros y
los educadores y los hombres todos de la ciudad y del campo componentes de ese
tejido celular de la economía del país hoy carcomido por el cáncer
de una oligarquía ensordecida, dominante y rapaz. De esto es este Frente
Amplio, esa grande e irrenunciable esperanza más que esperanza promesa,
más que promesa compromiso, más que compromiso seguridad porque
el pueblo unido y organizado todo lo puede. Las etapas cumplidas hasta ahora
nos autorizan a afirmarlo así, pocos meses atrás aparecíamos
distantes unos de otros y la necesidad de un cambio asomaba a tantos labios
como un objetivo vago y lejano en pocos meses hemos ganado arto en cercanía,
en comprensión, en solidaridad. Las diversas vertientes de nuestras procedencias
han convertido en propósitos comunes y se han concretado en un claro
programa cuya máxima originalidad es lo auténtico del compromiso
de cumplirlo y hemos puesto esa bandera en el brazo firme de tres hombres insignes
por su probidad intelectual y por la ejemplaridad de su vida y junto a ellos
un pueblo consciente, esclarecido y vigilante. A nadie podría depararle
el destino mayor ventura que el haber participado en la estructuración
de la gran columna y a nadie podría ofreserle mayor felicidad de que
el ser obrero de la dura y hermosa obra que aguarda.
Compatriotas esta noche nos ponemos en marcha sellando en un abrazo indisoluble
el mejor pasado con el porvenir más ambicioso y justo. Adelante.”