
Clamor en el noreste de Canelones
¡Queremos trabajo ya!
En Montes todavía se duerme con la puerta abierta; pero son pocos los
que pueden dormir porque existe un problema que no se los permite: no hay empleos,
los hijos se van, las familias se desintegran y nadie los escucha.
Un sólo clamor se pudo escuchar en el noreste de Canelones: ¡queremos
trabajo ya!.
Dos mil personas que habitan este pequeño pueblo del noreste canario
están cansados de promesas y pretenden tener "un empleo digno"
que "nos permita"..."llevar la comida a nuestras casas para que
nuestros hijos no tengan que ir a un comedor". En Montes hay 700 jubilados
que se han convertido en el motor del pueblo: sostienen familias enteras con
ingresos miserables. La mayoría no trabaja.
Vecinos de Montes, y algunos pocos de Migues, se movilizaron desde las 9 y 30
de la mañana de ayer marchando hasta el empalme de las rutas 8 y 9 para
realizar una especie de peaje, entregar volantes, conversar con los automovilistas
y camioneros que pasaban por la zona y señalarles cuál era el
motivo que los reunía en plena ruta: ¡"queremos trabajar"!
Ya se habían movilizado el 15 de octubre pero nadie los escucha; y lo
seguirán realizando hasta que alguien se acuerde que en ese lugar perdido,
muy cercano a Lavalleja, pero muy lejos de la justicia y los derechos consagrados
en la Constitución existen 2 mil personas muy cálidas, muy amables,
muy solidarios que ya están perdiendo la paciencia.
En Montes sólo hay una Chacinería conocida como Doña Coca;
allí trabajan sólo 90 personas y aunque nadie quiere que se critique
al propietario "porque podemos perder la única fuente laboral"
nosotros no tenemos compromiso ninguno con el Señor Troche y podemos
decir lo que mucha gente nos dijo: "explotan a la gente; le pagan 14 pesos
la hora durante 8 horas; pero muchas veces tienen que trabajar hasta 14, 15
y 16 horas diarias" es decir "no les pagan horas extras".
La firma es "Sin Don S.A" todo un símbolo.
También existe un criadero de Ñandúes, pero a pesar de
que existe un Frigorífico cuando llega la hora de faenarlos los llevan
a Paysandú.
"El Pueblo era otra cosa" dice Juan Carlos Martínez que llegó
en 1953 por 3 meses y se quedó hasta el día de hoy. "Trabajé
35 años en la empresa Rausa y por suerte llegué a jubilarme"
asegura con in disimulado orgullo.
Selva también es de Montes, nació, creció y cree que allí
terminará su vida, pero se movilizó por las generaciones más
jóvenes. "No quiero nada para mí, pero la juventud no tiene
trabajo y se van del pueblo" señala dolorida.
Martínez señala que Rausa era "medio paternalista" y
"cuando teníamos un cuadro de fútbol nos compraba las camisetas"
cuando "jugábamos lejos nos pagaba el camión" y así
era todo en Montes. Cuando llegó el momento de luchar para defender la
fuente de trabajo fue muy difícil, asegura.
Después de terminarse la Industria Azucarera, vino un matadero, y después
un frigorífico, y una textil, y una Planta Industrializadora de tomates
"pero todo fueron falsos y vacíos emprendimientos" apadrinados
"por seudo políticos, cómplices de mentiras, de desocupación,
del hambre y de la miseria".
Hay más de 100 trabajadores que todavía reclaman salarios, licencias,
aguinaldos y despidos que nunca les pagaron.
En Montes hay unos 30 comercios: 2 carnicerías, una peluquería,
algunos bares, 1 farmacia, varios almacenes, 1 barraca, 3 panaderías,
Junta Local, una subcomisaría, una escuela pública, un liceo,
1 Centro Caíf con Guardería, una escuela agraria, una oficina
recaudadora de Ute y Antel, una planta de Ose, un Polideportivo; y la oficina
del Correo que había la cerró Diego Martínez, Gustavo Osta
y Esteban Jardín (lista15, Foro y Herrerismo respectivamente).
"Casi tenemos un cuartel...." dijo un vecino, "pero nos opusimos"
señaló otro: "ya era demasiado".
Tienen la Institución Social y Deportivo Rausa, al cual casi todos quieren
cambiarle el nombre; y están construyendo una Plaza para los niños.
Todos tienen grandes expectativas del gobierno entrante más que del saliente.
Pero no dan nada por hecho, ya no aceptan compromisos: quieren ver realidades
y concreciones.