BIOGRAFIA de RAÚL CASTRO RUZ

Grado Escolar: Universitario
Ocupación: Segundo Secretario del Comité Central del Partido, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Organizaciones a las que pertenece: Fundador del Partido.

Nace el 3 de junio de 1931 en el poblado de Birán, en la entonces provincia de Oriente. Cursa sus primeros estudios en la Ciudad de Santiago de Cuba y posteriormente se traslada a La Habana. Allí realiza la enseñanza secundaria e ingresa en la Universidad, donde participa en las luchas estudiantiles contra el corrupto gobierno de Carlos Prío Socarrás y la tiranía batistiana.
En el año 1953 asiste como delegado a la Conferencia Internacional de Defensa de los Derechos de la Juventud, que se llevó a cabo en Viena. Fue invitado a participar en la Reunión del Comité Internacional Preparatorio del IV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Bucarest.
Posteriormente formó parte de los jóvenes que el 26 de julio de aquel mismo año asaltaron al Cuartel Moncada, en la ciudad de Santiago de Cuba, ocasión en la que dirigió al grupo que tomó el Palacio de Justicia en apoyo a la acción principal comandada por Fidel. Por tales hechos fue condenado a 13 años de cárcel y trasladado al Presidio de la Isla de Pinos.
En 1956 lo amnistiaron junto al resto de los asaltantes gracias a la lucha popular. La persecución de la tiranía lo obligó a asilarse en la Embajada de México y luego trasladarse a dicho país. En tierra azteca participó en los preparativos de la expedición que culmina con el desembarco del Granma, el 2 de diciembre de 1956. Después de la dispersión que sigue a Alegría de Pío, se puso al frente de un pequeño grupo de cuatro expedicionarios hasta el día 18 de diciembre en que logra reencontrarse con Fidel en el lugar conocido por Cinco Palmas, en Purial de Vicana.
Participó en la campaña de la Sierra Maestra, y el 27 de febrero de 1958 por sus méritos Fidel lo asciende a Comandante. En ese momento le encomendaran atravesar la entonces provincia de Oriente como jefe de una columna para abrir, al nordeste de ese territorio, el II Frente Oriental "Frank País", que dirigió hasta el final de la guerra de liberación.
Después del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959 lo designaron jefe militar de la provincia de Oriente. En el mes de octubre de aquel año, al crearse el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, fue designado Ministro, cargo que ha desempeñado hasta la actualidad.
Formó parte de la Dirección Nacional de las Organizaciones Revolucionarias Integradas, y más tarde la Dirección Nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba. En octubre de 1965, al crearse el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, fue elegido como su Segundo Secretario, y ratificado como tal por los II, III, IV, y V Congresos de la organización.
Es diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde su conformación en 1976 y el 3 de diciembre de ese año fue electo Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros, cargo que desempeña a partir de ese momento.
Por los servicios prestados a la defensa del país, el 15 de noviembre de 1976 fue ascendido al grado de General de Ejército. El 27 de febrero de 1998 por acuerdo del Consejo de Estado, al cumplirse el 40 Aniversario de su ascenso a Comandante del Ejército Rebelde, le fue otorgado junto al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, el título honorífico de Héroe de la República de Cuba y la "Orden Máximo Gómez" Primer Grado, en consideración a su larga trayectoria, sus grandes méritos revolucionarios y la consagración al deber durante estos años.
Ha recibido también otras condecoraciones nacionales y extranjeras.
El General de Ejército, Raúl Castro Ruz ha hecho aportes notables a nuestra Revolución como dirigente político, estadista y jefe militar. En este último aspecto, destaca su decisiva participación al frente del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en los resultados alcanzados en la preparación del país para la defensa y en la aplicación práctica de la concepción de la Guerra de Todo el Pueblo.

 

LA CERCANÍA DE RAÚL
Por: José Ramón Fernández y Asela de los santos
Fotos:
Archivos de Granma y de las FAR

Cada uno de nosotros tiene hermosos recuerdos y hondas vivencias de su relación con Raúl Castro, el jefe, el dirigente, el compañero, el hombre, a quien nos unen profundos afectos y enseñanzas a través de décadas.

Una, lo conoció en plena guerra de liberación, cuando le confió la tarea de organizar el sector educacional en el II Frente Oriental Frank País que tenía a su mando. El otro, cuando Raúl, en los primeros meses de 1959, procedente de Santiago de Cuba, asumió el cargo en La Habana, ocasión en que lo recibió y tuvo una larga conversación. A partir de enero de 1959, fue nombrado Director de la Escuela de Cadetes, y posteriormente de otros centros de preparación militar, bajo su mando, y ocupó el cargo de Jefe la Dirección de Preparación Combativa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, antes de desempeñarse como Viceministro.

Durante aquel primer encuentro, Raúl se interesó por conocer la edad de su interlocutor. Saber que tenía 36 años le motivó un comentario jocoso. "¡Qué viejo tú estás!", expresó. Cuando, años después, el Ministro arribó a la misma edad, quien esto escribe lo visitó en su oficina y, luego de felicitarlo, le devolvió sus palabras. Raúl rió como él sabe hacerlo, a plenitud, y reconoció que el problema de la edad que advertimos en otros, es siempre relativo y tiene una dependencia estrecha de la que tenemos y seamos capaces de demostrar. Traemos a colación esta anécdota porque él la ha repetido muchas veces ante miles de compañeros, y volvió a recordarla, y esa vez por escrito, cuando uno de los autores de estas páginas cumplió ochenta años.

Pero más que los recuerdos de una y otro, este es un texto escrito a cuatro manos con el propósito de ofrecer nuestra modesta aproximación al compañero Raúl, o dicho en otras palabras, dar una visión de Raúl desde nuestras vivencias.

Ha sido un forjador extraordinario de cuadros y un excelente compañero. Un hombre sumamente organizado, ordenado, sistemático, exigente. Enemigo acérrimo de la injusticia. Predica con su ejemplo y es capaz de censurar o estimular cuando tiene que hacerlo. Un padre preocupadísimo por la educación y el cuidado de sus hijos. Un hombre criollísimo, afable, atento, chistoso, con un carácter muy abierto y profundamente humano.

Sobre todo esto hablaremos más adelante.

 

EL JEFE

La guerra de liberación forjó en Raúl las cualidades de mando que lo caracterizan. Él conceptualizó lo que debe ser un jefe cuando en una ocasión al referirse a Fidel, aseveró que en nuestro Comandante se advertían las cualidades y virtudes que, en opinión de Engels, debe reunir un jefe militar, a saber: identificación absoluta con los intereses del pueblo, profundos conocimientos militares y elevada cultura, dada no solo por una vasta preparación profesional, sino por su dimensión política, militar e ideológica. Un jefe asimismo dará muestras de modestia y sencillez en el trato, será capaz de formular con precisión sus ideas y tendrá la habilidad necesaria para trasmitirlas. A partir de las enseñanzas de Fidel, esas cualidades cristalizaron en Raúl y lo han acompañado a través de toda su ejecutoria. Sus condiciones de jefe no son únicamente resultado de su capacidad de aprendizaje. Le nacen de sí mismo.

Raúl es sistemático en su estilo de trabajo y dirección. Cuando toma una decisión va a sus detalles, pero además a las relaciones y al entramado de actividades y plazos que reclama su cumplimiento. Sin cansancio ni desmayos sigue la trayectoria de sus órdenes e indicaciones, y de esa manera enseña a sus subordinados la importancia de la constancia en una tarea y de su seguimiento. Constancia y seguimiento que de perderse podrían conducir al debilitamiento de esa tarea, por bien que haya sido diseñada.

Recordamos, a modo de ejemplo, cuando en los años iniciales de la Revolución concibió la creación de las Escuelas Vocacionales Militares Camilo Cienfuegos como cantera natural de las escuelas de cadetes para la formación de oficiales y cuadros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. En la construcción de aquel proyecto que devendría estimulante realidad, Raúl seguía paso a paso, y hasta el detalle, todo lo relacionado con aquellas escuelas que el pueblo llamó de Camilitos: la selección de alumnos y profesores, la edificación de los planteles en cada provincia, el diseño de los uniformes y el aseguramiento de la base material de estudio. Insistió en que se fuese muy cuidadoso en la confección de los reglamentos pues lo que se pretendía era educar a adolescentes y estimular sus vocaciones como futuros oficiales.

La certeza de aquella concepción, unida a las lecciones de sistematicidad en el trabajo que dio a los que vieron nacer y desarrollarse aquella idea, ha sido confirmada en el decurso de décadas en las que esos centros vocacionales egresaron miles de jóvenes que continuaron estudios en las escuelas de cadetes, y hoy podemos decir con orgullo que en las filas de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias contamos con generales de brigada, coroneles, teniente coroneles, mayores y oficiales de diversas graduaciones que estudiaron en los Camilitos.

Otro tanto habría que decir del quehacer de Raúl en el perfeccionamiento del servicio militar que prepara a nuestros jóvenes para la defensa del país y los forma como ciudadanos comprometidos con su patria. Es idea suya la Orden 18, que posibilita la entrada en la universidad a los bachilleres una vez salidos de filas. Y aleccionadora es su preocupación por la compleja labor de las estructuras y plantillas de las FAR en función de niveles crecientes de eficiencia, sentido del ahorro, capacitación continua en la doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo y la elevación permanente de la preparación combativa y política de millones de compatriotas.

Hombre de la Revolución a quien ha tocado la misión histórica de tomar grandes decisiones, es juicioso y reflexivo en sus valoraciones. Sabe examinar con detenimiento todos los factores que intervienen en un proceso que es objeto de análisis. Una de las lecciones que se aprenden a su lado es la de alejarse de los análisis unilaterales para dar paso al enfoque multilateral de los problemas. A su vez, es enérgico para exigir que las misiones se cumplan con la calidad que requieren.

ESTILO DE DIRECCIÓN

El compañero Raúl muestra, con su ejemplo personal, un sentido ético y pautas de comportamiento y actuación en la labor de dirección. No perdamos de vista que el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, bajo su conducción, ha sido y es escuela y cantera de cuadros para la dirección de nuestro Partido, el Gobierno y el Estado, y, al mismo tiempo, ejemplo de organización, austeridad y control de los recursos para otros ministerios.

Su estilo de dirección, no solo en la vida militar, sino en las tareas gubernamentales y partidistas, demuestra lo sustancial de ese enfoque integral en el trazado de pautas y en su control eficiente. Modesto y firme a la vez, Raúl educa en la importancia de la elaboración colectiva de las ideas, el control colectivo de la marcha de las misiones, del papel estratégico de la unidad, la cooperación y el espíritu colectivista a la vez que combate la vanidad, la autosuficiencia, la pedantería, el individualismo y todo rasgo negativo y contrario a la moral socialista en que nos forjamos. De esto dan fe generaciones de oficiales y cuadros políticos formados en estas concepciones.

Otra de las enseñanzas que emanan de su ejemplo personal y su estilo de dirección es la importancia de tomar decisiones oportunas. Nos ha educado en la necesidad de prever, de pensar en profundidad, de saber decidir... son estos elementos cruciales en el combate y en la vida política, donde la toma de iniciativas y el estudio del enemigo evita que nos sorprendan desprevenidos. Por eso reclama a los cuadros que estén informados, documentados, que desarrollen la habilidad de saber ponerse en la posición del adversario y que se entrenen en la toma de decisiones bien pensadas y a tiempo. Inteligencia, reflexión, celeridad, decisión... son elementos que Raúl enseña a armonizar en la teoría y en la ejecución práctica.

Faceta nada secundaria de su labor educativa es el empeño del Ministro de las FAR por inculcar en la conciencia de subordinados la necesidad de tener en cuenta el costo de cada misión y la trascendencia decisiva de la economía. No es esta una preocupación suya actual o reciente. Insiste en eso desde hace cuarenta y siete años.

Vienen a nuestra memoria sus exigencias en los tiempos iniciales de la preparación combativa y la formación de oficiales y sus interrogantes de entonces: "¿Cuánto cuesta cada proyectil?" "¿Cuánto cuesta la preparación de un oficial?" "¿Cuánto combustible se gasta en el traslado de tropas?" "¿Cuánto es el costo de esta maniobra?" El Ministro no admitía que sus oficiales desconociésemos lo que costaba una misión, un ejercicio, un movimiento militar y nos exigía un especial esfuerzo de análisis para buscar las alternativas más racionales desde el punto de vista económico.

Nos reclamaba saber el costo de cada pieza de la base material de estudio, de los materiales gastables, de las prácticas, y nos instaba a forjarnos una conciencia de ahorro de todos los preciosos recursos que significaban la propia supervivencia de la Revolución y que nuestro pueblo, con enormes sacrificios, ponía en nuestras manos, consciente de que la vida demostraba que la defensa era tarea primordial y asunto de vida o muerte para los destinos del país, y en este sentido nos recordaba que los revolucionarios que olvidaron esa lección de la experiencia histórica lo pagaron muy caro, con sus propias vidas y con la existencia de sus revoluciones.

Raúl se ha desempeñado como Primer Vicepresidente de nuestro país. Y lo ha hecho, con gran sentido ético, con cuidado y claridad. Ejerciendo sus funciones como Ministro, Vicepresidente o Segundo Secretario, y respetándolas.

PERMANENTE EDUCADOR

Desde esas posiciones ha sido un permanente educador en la línea de principios en los que Fidel forjó a los combatientes desde los tiempos iniciales de la lucha revolucionaria.

Desde la difícil y compleja responsabilidad de segundo al mando, Raúl enseña desde su propio ejemplo personal lo que hay que exigir de cada uno de nuestros militantes, de nuestros cuadros, de los revolucionarios todos. Hace cuarenta y tres años, en memorable y aleccionador discurso en ocasión de un acto de constitución del Partido en el Pico Turquino expresó que la posesión del carnet de la organización no otorga ningún derecho especial. Y añadió que nadie imagine que porque el Partido dirige, hay que hacer caso a lo que diga cualquiera de nosotros por el hecho de ser militante, sino que el militante tiene que ganarse con su trabajo la atención que esperamos del pueblo y de las organizaciones de masas.

Como todos los educadores auténticos, el compañero Raúl reiteraba en aquella ocasión que un revolucionario no conquista, mantiene y eleva su prestigio en virtud de un carnet, sino con el fruto del trabajo militante, con su responsabilidad, con su actuación, con su disposición para el sacrificio, entendiendo por tal no únicamente el sacrificio de un instante, en un momento de combate, si el combate se impusiera, sino con la abnegación aparentemente pequeña, aparentemente insignificante, pero permanente, día a día, hora a hora.

Otra de las constantes de su labor educativa es la idea de que el militante, el revolucionario tiene que desplegar una disposición y una voluntad de aprendizaje permanente; que la condición de revolucionario se perfecciona por la experiencia, el estudio, las lecciones de la vida y la actitud combativa y transformadora ante los problemas.

Explicaba el papel de la vanguardia, la misión de sumar siempre más y más compañeros a las filas de nuestra causa patriótica. Él, que vio nacer una Revolución con un puñado de hombres y que cuenta hoy con todo un pueblo, decía, recordando la razón que tenía Fidel, que en los primeros y difíciles momentos de la gesta, los iniciadores fueron como un fósforo que pugna por mantenerse encendido en medio de una tempestad y que aquel fósforo se convirtió en antorcha y que mientras más eran los que alcanzaban a ver su resplandor, más se nutría, mayor era su fuerza, más extendía su luz.

En el proceso de educar en los principios de la crítica y la autocrítica, Raúl ha demostrado la necesidad de plantear los problemas con toda honestidad y valentía a fin de propiciar el debate franco y constructivo en pos de la solución de dichos problemas o para eliminar las deficiencias.

Ha reiterado a través de los años a cada nueva hornada de cuadros políticos y militares su idea de que la persona que no tiene dónde plantear un problema, evacuar una duda o formular una crítica, habla donde no debe o con quien no le corresponde y que eso se evita solo cuando cada cual sabe a dónde puede acudir para exponer su queja, preocupación o inquietud. Así, debemos educarnos y ayudar a educar a los demás a que planteen sus problemas observando las reglas de lugar, tiempo y forma. O como precisa siempre: en el lugar indicado, en el momento oportuno y con la forma correcta.

VALORES PATRIOS

Estudioso y conocedor de nuestra historia, Raúl ve en ella una fuente de formación de valores patrióticos. Desde la llegada del pueblo al poder, concibió las conmemoraciones históricas como vías de instrucción y educación revolucionarias. Expresa que las fechas patrias deben servir de recuento y análisis; de ejemplo, estímulo y aliento. Exhorta a que se refuerce el contenido político e ideológico de conmemoraciones y efemérides revolucionarias, tanto nacionales como internacionales, a fin de que, ajenas a todo formalismo y espectacularidad, contribuyan al logro de objetivos concretos como la mejor forma de honrar a héroes y mártires.

La columna vertebral de su obra educativa en todos los sectores de la vida de la nación y del pueblo es el concepto, heredado de nuestras tradiciones patrióticas e inculcado por nuestro Comandante en Jefe, de que los principios nunca son negociables por adversas que puedan ser las circunstancias.

Sus ideas de la educación patriótica están enlazadas orgánicamente con la educación en el internacionalismo desde la raigal definición martiana de que "patria es humanidad". Dice que ancha es la patria de los revolucionarios y que debemos estar dispuestos a acudir a cualquier país desde donde se nos llame y, sentencia, "con ese espíritu ha de educarse nuestra juventud".

Ha explicado, en su labor de educación política, el papel del partido como garantía de la continuidad de la Revolución. Hace treinta y tres años, cuando concluía una reflexión en torno al análisis de la estructura del Comité Central, decía con la vista puesta en el futuro:

A los dirigentes históricos de la Revolución, minuto a minuto, el tiempo nos pasa su cuenta inexorable y nos va acortando la vida. Y con este trabajo estamos preparando, con la participación de ustedes, al gran dirigente de nuestra Revolución de hoy, de mañana y siempre que será nuestro Partido Comunista.

Desde la dirección del MINFAR, tarea de gran importancia que no es segunda de ninguna, sabe Raúl el costo de la victoria, pero comprende a la perfección lo que significaría una derrota. Por ello, con voluntad firme e indoblegable ha educado a jefes y a oficiales en la convicción del Comandante en Jefe de que las victorias se forjan antes de las batallas, de que un pueblo muy bien preparado para la guerra es la mejor garantía para evitarla. De ahí su concepción de que la preparación combativa y la preparación política constituyen una unidad indisoluble. En intervenciones magistrales ha explicado que el binomio unidad política-preparación militar de los revolucionarios cubanos hace que el enemigo piense una y otra vez el costo que tendría que pagar en vidas si osara atacar a este pueblo que desde que conoció la libertad está dispuesto a defenderla con su sangre. Una de las misiones estratégicas de Raúl ministro y, por encima de todo, educador político, sobre cuyos hombros ha pesado y pesa la organización y preparación del país para la defensa, ha sido y es forjar la convicción de que tenemos que trabajar para la victoria tanto desde las "trincheras de piedras" como desde las "trincheras de ideas".

VILMA

Nadie puede dudar del tiempo que le reclaman las enormes tareas que la Revolución y personalmente el Comandante en Jefe depositan en él. Sin embargo, Raúl siempre ha encontrado tiempo para atender a su familia y preocuparse por la educación de sus hijos que, ya adultos, son personas trabajadoras, responsables, sencillas y de gran calidad humana. Raúl y Vilma, formaron sus hijos desde sus valores y ejemplos personales. Hablar de Raúl con respecto a su familia es imposible sin aludir a Vilma, figura imprescindible en la historia y en la obra de la Revolución. Vilma, a quien Raúl admiró desde que la conoció y después amó. Vilma, la combatiente clandestina, la insurrecta del alzamiento del 30 de noviembre de 1956, la guerrillera en la Sierra y la protagonista, a partir de 1959, de la revolución que se produjo dentro de la Revolución por la emancipación e igualdad de la mujer.

Con autoridad moral incuestionable, el Segundo Secretario de nuestro Partido se ha referido al papel de la familia en la educación de niños y jóvenes y ha destacado con palabras claras el papel de los padres, con consejos y preceptos, pero sobre todo con su ejemplo, en la educación de los hijos,

CONFIANZA EN LOS JÓVENES

Su conocimiento de la vida, de los seres humanos, sus convicciones revolucionarias y su confianza infinita en los jóvenes hacen del compañero Raúl un calador profundo en la esencia de la educación de las nuevas generaciones, así como un crítico contundente de formas y métodos que no se corresponden con cada tiempo histórico, con cada nueva etapa del desarrollo de la Revolución, con la realidad, con la vida misma. Reconoce que los jóvenes de hoy son en efecto más exigentes porque son incomparablemente más capaces, más instruidos, más cultos y, sobre todo, más críticos, y que no es un mal síntoma que sean así, sino al contrario. Ha alertado, al mismo tiempo, que lo erróneo es querer llegar a ellos mediante fórmulas esquemáticas, con recursos triviales y argumentos insustanciales. A su juicio, para llegar a la mente y al corazón de los jóvenes, fortalecerlos ideológica y políticamente, despertar su interés y estimular sus motivaciones, el trabajo político-ideológico tiene necesariamente que ganar en extensión y en profundidad, tiene que ser incomparablemente más riguroso y, sobre todo, más moderno.

Por eso está convencido de que cada generación necesita de sus propias motivaciones y de sus propios valores, a la vez que insiste en dejar bien claro que nadie será hoy revolucionario solo porque le expliquemos la penuria que padecieron sus padres y abuelos. Hablar de ello es importante, pero la evocación de la triste realidad que le tocó conocer a los antepasados de esos jóvenes tiene que ir acompañada de la argumentación que les indique qué deben hacer en esta hora y qué les depara el porvenir. Raúl concibe la educación de los jóvenes con los jóvenes como protagonistas de su propia formación, como participantes activos en su aprendizaje, en la labor transformadora, en llevar siempre a la Revolución a nuevas metas, a nuevos niveles de desarrollo, como herederos de la experiencia de los que le precedieron, pero con luz propia, iniciativa, creatividad y un profundo sentido del compromiso de ser continuadores cualesquiera que sean las dificultades.

Es una personalidad de carácter fuerte. Inquebrantable, sensible, jovial, con una inteligencia preclara. Su visión de la cultura, sus estudios, la práctica revolucionaria, sus experiencias políticas y las enseñanzas de Fidel le hicieron ver claro que la solución de los grandes problemas de Cuba en la segunda mitad del siglo XX estaba en la liberación nacional y en la revolución social por la vía de la lucha armada y por la educación y la cultura.

Los medios de propaganda del mundo capitalista de hoy —esa maquinaria sofisticada y tenebrosa al servicio del engaño y la distorsión de la verdad que el mismo Goebbels hubiera envidiado— han tratado de dibujar, desde hace muchos años, la imagen de Raúl como un ser extremista, hosco y áspero en sus relaciones humanas, desprovisto de sentido del humor y carente de sensibilidad. Lo hace así el enemigo porque sabe muy bien lo que Raúl representa para la Revolución, para nuestro pueblo y para los destinos del país. No es casual entonces que traten de desfigurar su imagen. Claro, ya se sabe en manos de quién están esos medios y quiénes pagan lo que en ellos se divulga.

Cómo van a hablar bien de Raúl los medios de propaganda del capitalismo. Cómo van a tener un acercamiento honesto a una persona que se sabe que es firme en lo que debe demandar de cada tarea que encomienda sin dejar por ello de ser afable, afectuoso, humano, comprensivo; que sabe ser serio y exigente y, al propio tiempo, amistoso y capaz de escuchar el relato de una anécdota o disfrutar de un chiste. Un ser profundamente humano.

CAMINANDO CON FIDEL

Uno de los aportes de Raúl a la experiencia revolucionaria cubana es, sin dudas, la creación del Segundo Frente Oriental Frank País. Fue ese Frente, como se ha dicho, un Estado en la guerra y una demostración de que es posible desarrollar una obra de justicia social en pleno fragor de los combates, en plena lucha de liberación.

Raúl ha explicado cómo el compañero Fidel le anticipó sus ideas en torno a la estrategia a seguir en el curso de la guerra revolucionaria. Fue en diciembre de 1957 en un lugar conocido como Balcón de la Habanita donde se encontraba la Columna 1 "José Martí" al mando del Comandante en Jefe, en acciones combativas entre Pilón y Manzanillo. Fidel era del criterio de que una vez consolidado el frente de la Maestra habría que crear nuevas columnas guerrilleras y, entre otras, enviar una a la zona de la Sierra Cristal, otra al este de la Maestra, en las proximidades de Santiago de Cuba; otra a la región central del país y una más hasta Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas. Esa fue la estrategia concebida y a Raúl le esperaba una importante nueva misión.

Dice al respecto en su Diario de Campaña en las anotaciones correspondientes al mes de febrero de 1958:

(...) Febrero- domingo 23. Caminando con Fidel por el patio de la casa, me informó que escogiera 50 hombres para realizar la misión que le pedí una vez. Me volví loco de contento y empecé a trabajar preparando a la gente. Le puse por nombre "Operación Frank País" en honor al inolvidable combatiente caído. Ese mismo nombre sería el de la Columna y el del Frente que se abriría (...)

El día 1ro. de marzo de 1958, en horas de la mañana, los integrantes de las columnas número 3 y número 6 se reunieron en la comandancia del Che Guevara en Pata de la Mesa. Aproximadamente a media mañana tuvo lugar un importante intercambio con Fidel.

Debemos recordar que como expresión de la idea estratégica del Comandante en Jefe, en la Columna 1 José Martí, en la Sierra Maestra, se forjaron los jefes y el núcleo fundador de las restantes columnas. De esa manera, valiosos compañeros aportarían al Segundo Frente el concurso de su experiencia, de su valor, de su voluntad revolucionaria. Acompañarían a Raúl veteranos del desembarco del Granma, combatientes del alzamiento del 30 de noviembre en Santiago de Cuba, campesinos y obreros, hombres hechos en los combates. La escuela de Fidel se multiplicaba y se escogía a Raúl para esa trascendente misión por sus probadas condiciones revolucionarias, sus valores como jefe, su autoridad político-militar indiscutida y su don especial para interpretar y concretar las ideas del fundador del Ejército Rebelde. Una misión excepcional requería de un jefe excepcional. Este fue Raúl, avalado por la vida y por la historia.

La marcha hacia la fundación del Segundo Frente Oriental Frank País tiene una especial huella sentimental e histórica: desde los días del Moncada, es esa la primera vez en que Fidel y Raúl no estarán juntos.

Por fin, a las cuatro de la tarde del 11 de marzo de 1958, luego de una marcha de veinte horas, tenía lugar el acontecimiento esperado: la Columna 6 Frank País llegaba a Piloto del Medio, al norte del municipio de San Luis. Concluía la operación que el propio Raúl llamó Frank País y quedaba abierto oficialmente el Segundo Frente Oriental con el nombre luminoso del maestro y dirigente nacional del Movimiento Revolucionario 26 de Julio.

El Frente quedó organizado en columnas de combate, la Fuerza Aérea Revolucionaria y en departamentos que se ocupaban de los asuntos de Guerra, Justicia, Propaganda, Finanzas, Construcciones y Comunicaciones, Buró Agrario, Buró Obrero, Sanidad y Educación. El funcionamiento de este aparato de la administración del territorio liberado propició mejorías en las condiciones sociales de los pobladores de aquella región serrana, que, como otras tantas del país, habían sido históricamente olvidadas por los diferentes gobiernos que Cuba sufrió durante la república neocolonial. Por ejemplo, al valorar el trabajo allí realizado en las esferas de sanidad y educación, dijo el compañero Raúl:

El prestigio que alcanzó la labor sanitaria y de educación que se desarrolló con la población civil fue un incentivo que acrecentó su decidida colaboración con el Ejército Rebelde y contribuyó de modo muy especial a enraizar el respeto que sentía por él. He considerado siempre que el conjunto de ese esfuerzo constituyó de hecho un trabajo político y social masivo de inestimable valor que hizo sentir de modo muy directo a los habitantes de aquellos territorios lo que representaría el triunfo de la Revolución.

UNA EXPERIENCIA FORMIDABLE

Bajo la conducción de Raúl, en el Segundo Frente y en plena guerra de liberación nacional, se desarrolló una experiencia formidable. Baste recordar que se construyó un grupo de escuelas y se pusieron en funcionamiento otras, hasta un total de más de cuatrocientas, haciéndose ya realidad la profecía que el propio Raúl había enunciado, cuando casi al amanecer del 17 de enero de 1957, viendo arder el cuartel de La Plata, (al que él mismo prendió fuego), momentos después de la primera victoria del Ejército Rebelde, escribió en su diario: Desde lo lejos, se veían arder sobre los cuarteles de la opresión, las llamas de la libertad. Algún día no lejano sobre esas cenizas levantaremos escuelas.

También se instalaron no menos de veinte hospitales, además de la labor que se acometió en la construcción de caminos, pistas de aterrizaje, el establecimiento de una importante red de comunicaciones por teléfono y plantas de radio entre las columnas rebeldes, sin olvidar las actividades de tipo jurídico-civil y las de la prensa revolucionaria. No olvidar que aquel territorio libre de Cuba fue el escenario del Congreso Campesino en Armas, el 21 de septiembre de 1958, y del Congreso Obrero en Armas, el 8 de diciembre del mismo año.

Singular experiencia fue la creación de la Escuela de Instructores Políticos para la Tropa José Martí. Raúl sabía que el camino a la libertad pasaba por la preparación de las personas, por el acceso de estas a la cultura, en primer lugar a la cultura política, a la comprensión de la situación del país y la necesidad de un cambio. Entonces, en aquel año de decisivas acciones militares contra la tiranía, sin dejar de combatir, existió una escuela política donde se enseñaba Historia y Geografía de Cuba, Cívica basada en el ideario martiano, Objetivos y Problemas de la Revolución cubana; asignaturas que tenían un enfoque encaminado a explicar la injusticia social en nuestro país y lo que habían significado los gobiernos y los monopolios norteamericanos en la frustración de la independencia del país, su apoderamiento de nuestros recursos económicos y su apoyo a la tiranía de Batista.

Raúl explicaba personalmente en esa Escuela los temas que tenían que ver con la ética del combatiente; la ética de un ejército revolucionario que jamás maltrató a un prisionero y que acabó con los abusos que se cometían con la población campesina y los desmanes que bandidos y tropas de la tiranía perpetraban en aquella zona.

El Segundo Frente fue también expresión de la obra del Ejército Rebelde en los territorios que liberaba. Fidel estuvo siempre consciente de que tan imprescindible como el armamento para la derrota del ejército enemigo, eran las armas de la cultura, de la educación, de las expresiones de la justicia social para contribuir de manera raigal a la emancipación de cubanas y cubanos. En este sentido, la obra que los combatientes, bajo la dirección de Raúl, acometieron allí fue la anticipación de lo que sería el Estado revolucionario cuando el pueblo llegó masivamente al poder por primera vez en nuestra historia.

Fidel calificó el Segundo Frente como "modelo de organización, administración y orden", y esa valoración de nuestro Comandante en Jefe es la opinión del gestor principal de las ideas que se concretaron en esa estratégica experiencia a la que Raúl consagró toda su inteligencia y energía. Se insertaba en la concepción de la Revolución que concebía la extensión y ampliación de los frentes de combate dentro y fuera de la provincia de Oriente. La concreción de esa estrategia obligó al enemigo a dividir sus fuerzas y reveló progresivamente su incapacidad para detener el avance del ejército revolucionario. Fue una fragua de la que salieron cientos de combatientes y cuadros bajo la guía de su fundador y jefe, el Comandante Raúl, quien a lo largo de todos estos años ha construido, con su energía, probada capacidad de mando y magisterio permanente, unas Fuerzas Armadas que demuestran su patriotismo, profesionalidad, calidad, capacidad y sentido militante del internacionalismo.

CAPAZ, RESPONSABLE Y BRILLANTE

En el tejido de esta historia está la voluntad indoblegable de Raúl para formar jefes, oficiales y combatientes cumplidores de su deber, conscientes de que el amor a la Patria es lo primero. Ellos, a su vez, saben inculcar a sus subordinados la decisión acerada de ser firmes defensores del socialismo y de la soberanía, conocedores de que si perdiéramos el socialismo perderíamos la soberanía y nuestra independencia como nación.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias nacidas con el Ejército Rebelde el 2 de diciembre de 1956 han crecido y se han multiplicado para llegar a constituir hoy una fortaleza inexpugnable en defensa de la Revolución, que equivale a decir en defensa de los sueños y esperanzas de nuestro pueblo y de los que junto a nosotros, en otras partes del planeta, creen no solo en la posibilidad, sino en la necesidad de un mundo mejor. En la forja de ese puño de acero está la obra de millones de revolucionarios, mas un lugar muy especial en la historia de las FAR lo tienen la consagración y la energía creadora de Raúl, su fidelidad al Comandante en Jefe, y su confianza en que aquella semilla que se sembró desde la epopeya del Granma continúe germinando, invicta y pujante en las nuevas generaciones de soldados de la Revolución.

Gianni Miná, en su célebre entrevista con Fidel, al hablar de los hombres de la Revolución, preguntó al Comandante en Jefe:

¿Y su hermano Raúl?

Fidel, con gran objetividad, respondió: Es capaz, responsable y brillante...

El sagaz periodista italiano volvió a la carga en otro momento de la entrevista: "Comandante, ¿su sucesor será su hermano Raúl? ¿Qué cualidades posee él que usted no tiene y, a su vez, cuáles defectos tiene él que usted no tiene?"

Respondió Fidel:

Oye, me vas a poner a hacer un examen comparativo entre dos hermanos. Yo creo que no sería correcto que me pusiera a hacer ese tipo de examen.

Añadió:

Lo que ocurrió es que al principio de la Revolución nosotros conocíamos los planes de la CIA para asesinarme, un método, algo que han tratado de hacer durante mucho tiempo, y lógicamente, había que tomar algunas medidas preventivas. En aquella época se hablaba mucho de que Raúl era más radical, todas aquellas cosas. Yo llegué a la conclusión de que realmente, en aquel momento, en aquellas circunstancias, ante el pueblo había que explicar que la eliminación física mía no liquidaría la Revolución y que inmediatamente habría otro jefe revolucionario. Y en mi opinión, el compañero que estaba más preparado de todos, al que conocía muy bien, para realizar esa tarea, era el compañero Raúl. Desde entonces se estableció ese precedente y se creó el cargo, incluso de Segundo Secretario del Partido.

Fidel le contaba a Miná, el momento en que a Raúl se propuso para ocupar el cargo de Segundo Jefe del Movimiento 26 de Julio. Fue el 21 de enero de 1959, solo tres semanas después del triunfo de la Revolución, en el grandioso acto, denominado "Operación Verdad", efectuado, frente al entonces Palacio Presidencial. Allí, el Comandante en Jefe después de hacer mención a la preocupación del pueblo por su seguridad, esclareció su invariable determinación de desafiar tranquilamente todos los peligros, y que pase lo que pase, a la Revolución no la detendrá nada ni nadie. Y les dijo a sus enemigos que detrás de él vienen otros más.

Luego expresaría que: Para tomar todas las medidas de precaución, porque aquí hay que estar prevenidos contra todo, le voy a proponer a la Dirección del Movimiento 26 de Julio que designe al compañero Raúl Castro como Segundo Jefe del Movimiento 26 de Julio. Lo hago no porque sea mi hermano, que todo el mundo sabe cuánto odiamos el nepotismo, sino porque honradamente lo considero con cualidades suficientes para sustituirme en el caso que yo mañana muriera en esta lucha, porque además, es un compañero de firmes convicciones revolucionarias, que ha demostrado su capacidad en esta lucha, que fue de los que dirigió el ataque al Moncada, de los que estuvo dos años en la cárcel, de los que organizó el Segundo Frente Frank País, y de los que ha dado relevantes pruebas de capacidad como organizador y militar. Ojalá que en este caso no se hubiese tratado de un hermano mío, ojalá hubiera sido otro; para que no quedara la menor sospecha de que se trata de favorecer a un familiar.

Más adelante, continuó Fidel: Y al plantear aquí la necesidad de que el pueblo esté alertado y esté prevenido contra cualquier agresión en la persona de uno de sus dirigentes, al plantear aquí esa necesidad, lo hago con una fuerte convicción, de hombre que no solo le preocupa el presente, sino también el futuro de la Patria, de hombre que le preocupa la Patria no solo mientras viva, sino también cuando muera. Y al plantear aquí, que considero que el compañero Raúl Castro podía sustituirme en este caso, no es que yo decida unilateralmente, sino yo quiero consultar con el pueblo si está de acuerdo (Aclamaciones y gritos de "SÍ").

La historia, la vida y el respaldo del pueblo se ha encargado de corroborar la certeza de esa decisión y del acuerdo popular.

EL INFORME DE RAÚL CASTRO

 

Prensa Latina ofrece a continuación el texto completo del informe rendido por el comandante Raúl Castro durante los tres días en que sesionó el Comité Central del Partido Comunista de Cuba:

Comandante Fidel Castro: Compañeros, desde hace algún tiempo estábamos proyectando convocar esta reunión del Comité Central. Muchos de ustedes conocen cómo durante casi dos años se ha estado desarrollando, primero de una forma muy tenue y después progresivamente, a pesar de todas las reiteradas advertencias que se hicieron voy a decir en el seno de la Revolución, sino al margen de la revolución que públicamente hubimos de calificar como una corriente microfraccionaria.
Y durante ese periodo de tiempo hemos estado observando y vigilando todas esas actividades hasta que hace algunas semanas se comenzó a operar contra los elementos que llevaban a cabo o protagonizaban esa corriente y esas actividades.
Después de un trabajo realmente tenso y meritorio por parte de los compañeros de la Seguridad del Estado y de todo un periodo de búsqueda de pruebas, aclaraciones, se ha podido llegar ya a una serie de conclusiones definitivas.
Por la importancia que tiene este hecho, consideramos que debía ser sometido a la consideración del Comité Central, a fin de que se conociera cabalmente en todos sus detalles esta actividad y además, se tomen las decisiones pertinentes.
Este será el primer punto que vamos a tratar en la reunión.
Le voy a dar la palabra al compañero Raúl para que haga el informe amplio sobre este problema.

Comandante Raúl Castro: Compañeros del Comité Central y del Buró Político: presentamos el informe de la comisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de Seguridad del Estado sobre la actividad de la microfracción.

ANTECEDENTES

A mediados del año 1966 llegaron a nuestro poder distintas informaciones sobre opiniones, críticas a la dirección de la revolución y específicamente al compañero comandante Fidel Castro así como comentarios contra la línea ideológica del Partido, provenientes de algunos viejos militantes del PSP.
Hasta este momento las informaciones habían surgido espontáneamente refiriéndose muchas de ellas a planteamientos que se vertían a finales del año 1965 en la finca "Dos Hermanos" que administraba Aníbal Escalante Dellund, donde se celebraban comidas festivas a las que acudían viejos miembros del PSP amigos de éste último.
En estas comidas se hacían planteamientos políticos tales como que Aníbal Escalante representaba la verdadera corriente ideológica de la clase obrera. Que su sola presencia en Cuba, aunque no participase en las actividades políticas constituía un freno para los elementos pequeño burgueses enquistados en la dirección del país, que existe una política para eliminar a los viejos comunistas, que esta política se inició con los acontecimientos de marzo de 1962 ( o pequeña burguesía concentró sus ataques contra Aníbal Escalante, que la vida le estaba dando la razón a Aníbal Escalante, poniendo como ejemplo el discurso del comandante Fidel Castro en Santa Clara con motivo del aniversario del asalto al Cuartel Moncada.
Para dicho grupo ese discurso representó una rectificación de los puntos de Escalante de la dirección nacional. Setro planteó que en los cargos vitales debían estar revolucionarios, aunque no ellos, lo que hizo fue colocar a los elementos más revolucionarios en los puestos clave.
Hablaban de que había una fuerte corriente antisoviética, enfatizando, además, que la URSS es el país que debe llevar la hegemonía.

Considerando la salida del comandante Ernesto Guevara Serna del país como un acontecimiento que el comandante Guevara era uno de los firmes impugnadores de la política soviética y uno de China, llegándose a manifestar que el comandante Guevara se había ido por trotskista, así como que fue uno de los más fuertes críticos de Aníbal Escalante.
Planteaban que la pequeña burguesía era la corriente predominante en la política de la Revolución y que había hecho intentos por lograr que todo el poder pasase a sus manos. El ejemplo más importante que utilizaban era el siguiente: al producirse el triunfo de la revolución, los elementos de derecha trataron de frustrarla y mantener a Cuba en el campo capitalista, pero al votarse la reforma agraria y dictarse otras leyes revolucionarias el imperialismo cerró el intercambio comercial, fortaleciendo la corriente genuinamente revolucionaria en el interior del país. Con posterioridad, la pequeña burguesía y los elementos anticomunistas centraron sus ataques contra los viejos miembros del PSP, especialmente contra Aníbal Escalante, que era el que más firmemente defendía las posiciones ideológicas de la clase obrera.
La pequeña burguesía y los elementos de derecha fueron preparando las condiciones para los acontecimientos del 26 de marzo de 1962 y Crisis de Octubre, posibilitaron que se reconsiderara la política comercial, proyectándose nuevamente hacia los países capitalistas
Los propósitos de la pequeña burguesía (entiéndase; el poder revolucionario) no eran solamente de desplazar el comercio hacia las áreas capitalistas sino retroceder a Cuba al sistema que se había barrido en enero de 1959.
Este supuesto acercamiento a los países capitalistas, según ellos, dañó seriamente nuestro país y los del campo socialista que al fin aceptaron reemprender las discusiones sobre los convenios comerciales que habían sido dejados a un lado sin previo aviso por Cuba cuando se lanzó a los mercados capitalistas.
El reinicio de las discusiones fue posible gracias a que la Unión Soviética garantizó financieramente todas las operaciones.
Sobre la Crisis de Octubre Aníbal Escalante no expresaba opiniones. No obstante, algunos del grupo opinaban que gracias a la sabia política de la URSS con la retirada de los cohetes y la carta de Nikita Jruschov a Kenedy no solamente se evitó la guerra sino que se aseguró por largo tiempo que los imperialistas no atacaran.

Estimaban que las serias divergencias entre Cuba y China fortalecían la corriente que representaba Aníbal Escalante, que el problema con China era beneficioso además porque, según ellos debilitaba la tesis de que el único camino que tienen los pueblos de América Latina es el de las armas.
Se oponían en general a la lucha armada alegando la no existencia de condiciones objetivas y subjetivas.
Estimaban que la lucha tal y como estaba planteada en Venezuela era una aventura.
Entre otros elementos o antecedentes que citamos durante esos encuentros efectuados en la finca " Dos Hermanos" se criticaba en forma dura a algunos viejos dirigentes del PSP no por error político determinado, sino por la actitud que asumieron en el caso de Aníbal Escalante, pues se entendía que debieron oponerse a que se cometiera tamaña injusticia.
Asimismo se destacaba a Aníbal Escalante como el dirigente que más claridad había tenido dentro de la dirección del PSP.
Informaciones similares situaban a personas que tenían esa misma posición en la Academia de Ciencias, entre algunos ex-dirigentes sindicales, grupos en el periódico "Granma" donde se señalaba la existencia de un grupo de periodistas que procedían del diario "Hoy" y el semanario "Mella", encabezados por Carlos Quintela Rodríguez y mantenían una posición de crítica a la línea del partido y de sondeo de la oposición de los demás.
Igualmente conocimos que algunos ex-dirigentes de la Juventud Socialista como César Gómez, Alfredo Pons, Anaís Agulera, esposa del primero, Adolfo Rivero, se visitaban frecuentemente, conversaban sobre sus discrepancias con la línea de la revolución, estando en contra de los planteamientos hechos por el comandante Fidel Castro el 26 de julio del año 1966, donde se refirió a la ayuda de la Unión Soviética a Chile a Brasil y algunas oligarquías latinoamericanas.
Eso de que hacían críticas y estaban contra tal punto o cual punto es por precisar más. Realmente anoche en la madrugada, con un grupo de compañeros que revisábamos estos materiales, en los que aparece la siguiente proposición: Vamos a buscar una sola cosa que haya hecho la revolución que esta gente apoye realmente, compañeros, no encontramos ninguna que contara con el apoyo de estos ciudadanos. O sea, que la oposición y la crítica a cualquier medida de importancia o no, que realizara el poder revolucionario, encontraba en ellos la crítica sistemática)
Por otra parte, independientemente de estas informaciones, al partido habían llegado otras elevadas por militantes, las cuales, sin referirse a las mismas personas, coincidían en los planteamientos y traslucían una posición profundamente sectaria. Es decir, a mediados del año 1966 concurre toda una información procedente de varias vías, todas confiables, que nos hacían suponer la existencia de una corriente de oposición ideológica a la línea del Partido, que no provenía precisamente de las filas enemigas, sino de gente que se movía dentro de las propias filas de la revolución, actuando desde supuestas posiciones revolucionarias.
Analizando todos los informes a través de los canales del partido y de los propios canales de la seguridad del estado, cuando empezamos a captar que no se trataba de simples críticas u opiniones discrepantes que ya se empezaban a ver los primeros gérmenes que denotaban actividades conspirativas, decidimos proponer al Buró Político trabajar operativamente para obtener información amplia de la existencia de esa corriente, dirección, conexiones y actividades de grupos, que presuponíamos se estuviesen llevando a cabo.

LO QUE SE PUDO COMPROBAR A TRAVÉS DEL TRABAJO OPERATIVO DESPUÉS DE SER APROBADO POR EL BURÓ POLÍTICO

La información y pruebas obtenidas en el desarrollo del trabajo operativo permitieron establecer con pruebas irrefutables lo siguiente:

Primero: Que existía un grupo político afín, que se nucleaba en torno a Aníbal Escalante. Este grupo, si bien no llegó a conformarse formalmente en una organización por la detención de sus principales ejes ( y pensamos también que por las reiteradas advertencias que en diferentes ocasiones se les hicieran por el primer secretario del partido y por el que les habla, en actos públicos, con el interés de que cesaran en esa actividad antes de que se metieran en un callejón sin salida). Algunos las tomaron en broma, otros como Aníbal Escalante las tomaron en serio y lo que hicieron fue tomar a su vez ellos más medidas de seguridad, de carácter conspirativo, pero seguir en sus maquinaciones, si bien no llegó a conformarse formalmente en una organización por la detención de sus principales ejes, repito, comenzó a dar los primeros pasos para ello y llevó a cabo una actividad fraccionaria paralela a la orientación del partido

DICHO GRUPO DESARROLLÓ LAS SIGUIENTES ACTIVIDADES

- Tanteo de la opinión de los viejos militantes y ex dirigentes del PSP.
- Intentos de sondeo de algunos compañeros miembros del Comité Central.
- Acercamiento a funcionarios y ciudadanos soviéticos, alemanes y checoslovacos, miembros del partido algunos, representantes del gobierno otros, y periodistas con acceso a dirigentes del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, con el fin de hacer llegar sus puntos de vista contrarios a la línea del Partido Comunista Cubano y crear un estado de opinión en la dirección de estos partidos favorable a sus posiciones, llegando incluso a pretender que existiese una presión política y económica por parte de la Unión Soviética que obligase a la revolución a acercarse a ese país. Y consideramos que este punto debe ser brevemente ampliado.
A continuación les leeré literalmente lo expuesto en ese sentido por el detenido doctor Emilio de Quesada Ramírez, en su declaración manuscrita del día 28 de noviembre de 1967, con relación al papel que jugaría la economía en un cambio de política por parte de nuestro gobierno. Este individuo era uno de los más fuertes pilares con que contaba el grupo microfraccionario, dirigido por Aníbal Escalante. Ya detenido, voluntariamente narró lo siguiente, escribió lo siguiente.:
"Se expresó el criterio de que los factores objetivo serán determinantes, especialmente los externos. Nos referíamos a realidades económicas que ayudaran en este sentido. Esto puede parecer monstruoso, pero se explica si se parte del hecho de que considerábamos el camino de coincidencias el que salvaba a la larga nuestra revolución y era preferible un pequeño dolor a un rumbo que condujera a graves peligros"
(Cuando el detenido hace referencia al "camino de coincidencias" se refiere a que ellos opinaban que nuestro partido debía poner en práctica una política que coincidiera con la línea del PCUS).
Para comprender las intenciones de estos señores es muy importante este párrafo que repito:
" Hablando descaradamente, llegamos a desear cierto grado de presión política y que jugaran realidades económicas que nos obligaran a torcer el rumbo" ( no sólo para esto que decían ellos, sino para otras cosas como irán apareciendo posteriormente).
Seguimos en lo comprobado a través del trabajo operativo:
- Divulgación de las ideas y orientaciones de Aníbal Escalante.
- Reproducción y distribución de artículos de dirigentes latinoamericanos y otros materiales polémicos que estaban en franco desacuerdo con nuestra línea política, muchos de los cuales obtenían en las agencias Tass y Nóvosti.
- Reuniones y círculos de estudio donde se critica la línea del partido, enjuiciándose las medidas que tomaba la revolución y se difamaba a dirigentes revolucionarios.
Segundo. Que los argumentos utilizados por este grupo político para combatir la línea política de la revolución se basaban fundamentalmente en: penetración en el Comité Central por la pequeña burgesía.
Manifestaban que la influencia pequeño burguesa en el Comité Central traía consigo un desprecio hacia la clase obrera y un desconocimiento del papel de vanguardia que la misma debía jugar, que se utilizaba a los obreros en las grandes movilizaciones, trabajo voluntario, pidiéndoseles todo el esfuerzo en la producción, pero se les relegaba en la dirección de la revolución y se les quitaba a los sindicatos la responsabilidad de dirigir la emulación socialista. Planteaban que las promociones que se hacían en los cuadros intermedios del partido eran de compañeros profesionales no provenientes de la clase obrera, y por ende formados por una mentalidad y un estilo de trabajo no acorde con el proletariado.
Calificaban de "teórica" la construcción del socialismo en nuestro país.
Señalaban como figuras principales de la influencia pequeño burguesa en el partido a los compañeros Armando Hart Dévalos, José Llanusa, Faure Chomon Mediavilla, Haydeé Santamaría Cuadrado, Marcelo Fernández Font, Raúl Roa García y Celia Sánchez Manduley.
2) Existencia de una corriente antisoviética en la dirección del partido.
La existencia de una corriente antisoviética en la dirección del partido ilustraba con el planteamiento de que estábamos acercándonos económicamente a Francia, al calor de un supuesto préstamo que la misma había hecho a nuestro país, dándole este carácter de préstamo a operaciones comerciales iguales a las que todos los países socialistas realizan con Europa, propósitos que según ellos tenían los compañeros José Llanusa, Marcelo Fernández, Alfredo Guevara y Carlos Franqui de acercarnos también políticamente a dicho país para de esa forma distanciarnos de la Unión Soviética y del campo socialista.
En el Plano internacional este grupo se atribuía el papel de defensores de la política de la URSS, señalando como acertada su política económica, argumentando que en los países latinoamericanos se pedía chantajear al imperialismo sobre la base de la penetración económica.
3) Marginación de los viejos militantes del PSP. Se refieren a la marginación de antiguos militantes y miembros del PSP. Planteando que hay una política de liquidación y cierre a la vieja militancia, ya que mientras se les negaba el derecho a ser miembros del partido a muchos compañeros del PSP por cualquier debilidad, se promovía a otros que contra la tiranía no había hecho nada. Se plantea que la designación de algunos dirigentes del viejo partido del Comité Central es formal, ya que sus opiniones no pesan a la hora de tomar decisiones. Utilizaron la sustitución de José Matar en la dirección de los CDR, la de Felipe Torres, la de Armando Acosta y los cambios de la CTC, para hacer propaganda e intrigar alrededor de la supuesta marginación de viejos militantes por la revolución. Sin embargo, hacen acres críticas a los dirigentes y militantes del PSP, haciendo centro de sus ataques a los compañeros Blas Ros, Lázaro Peña, Isidoro Malmierca, Joel Domenech, Severo Aguirre. Jorge Risquet, Manuel Luzardo, Lionel Soto y otros a los que señalaban con epítetos tales como oportunistas y traidores, criticando su actuación en los frentes de trabajo en que la revolución los ha situado.
4) Intromisión de la revolución en los asuntos internos de los partidos comunistas latinoamericanos.

Señalan que cada partido debe dirigir su propia revolución, acusándonos de tener una línea trotskista de exportación de la revolución. Plantean que se trata de imponer la línea cubana en los demás partidos comunistas, criticando que hiciesen señalamientos públicos a la dirección derechista del Partido Comunista de Venezuela, cuya posición justifican y defienden.

COMPROBADO A TRAVÉS DEL TRABAJO OPERATIVO QUE ANÍBAL ESCALANTE ERA EL EJE PRINCIPAL DEL GRUPO

Al regreso de éste a Cuba en 1964, se organizaron por parte de distintos amigos varios almuerzos, asistiendo a los mismos viejos militantes del PSP que simpatizaban con Aníbal Escalante, la mayoría de los cuales no estaban de acuerdo con el tratamiento que se le había dado en marzo de 1962 al ser separado de la secretaría de organización de las ORI. Algunos de estos almuerzos se celebran en la finca "Dos Hermanos" que le había sido entregada a Aníbal Escalante, otros almuerzos o comidas se efectuaron en la finca del padre del detenido Giraldo Victoria, sita en Arroyo Arenas, en el domicilio de la madre del detenido Ramiro Puertas y en la casa del detenido doctor Emilio de Quesada.
Los temas que se trataban eran fundamentalmente, en aquella etapa, el problema chino-soviético, la alianza obrero-campesina, la amistad Cuba-URSS, el regreso de Aníbal Escalante, brindis por la unidad revolucionaria.
En estos encuentros Aníbal Escalante exponía sus puntos de vista y hacía manifestaciones alegando que en los años 1956,1957 y 1958 él había estado en favor de la lucha armada, frente al criterio de otros dirigentes dentro de ese partido. Afirmaba en ocasiones esto para realizar su figura y desprestigiar con sus intrigas a otros dirigentes del PSP, que actualmente son miembros del Comité Central. Se hacían críticas a cualquier medida revolucionaria, no importa de qué asunto se tratara. Por ejemplo, en el almuerzo de la madre de Ramiro Puertas se conversó sobre la medida adoptada por el gobierno revolucionario con respecto a la salida de gusanos por Camarioca planteando el grupo que esto le daba argumentos al imperialismo.
En general, la tónica de estas comidas era de halagos y realce a Aníbal Escalante. Muchas de las cosas que éste planteaba sobre la época de la lucha contra la tiranía y las discusiones en el seno del PSP, eran desconocidas por los asistentes, por lo tanto, su figura se elevaba para ellos y se sobrestimaba su papel en el desarrollo revolucionario.
Las opiniones que vertía Aníbal Escalante en esos almuerzos, así como las que en visitas posteriores a su casa o finca trasladaba a sus visitantes, eran acogidas por éstos como verdades, las cuales salían a divulgar y defender externamente, sirviéndoles de argumentos a sus visitantes, eran acogidas por éstos como verdades, las cuales salían a divulgar y defender externamente, sirviéndoles de argumentos en sus contactos con otros viejos militantes.
A estas comidas asistían, entre otros: Octavio Fernández, Raúl Fajardo Escalona, Reinaldo Puig, Mario Aja, Alberto Merino, Pedro Margoles, Manuel Bravo Chatman, Inaudi Kindelán, Genaro Cajlao, Edenio Herrera, Israel Castromán, José Solís, Jacinto del Peso, Francisco Brito, Jorge Suarez, Francisco Diez, Evelio Tieles, Manuel Quintela, Luciano Argüelles, Giraldo Victoria, Félix Fleitas, Francisco Pérez de Armas, Lázaro Suárez, Angel Gutiérrez, Victor Trejo, Oscar Gómez, Inocente Martínez, Edith Escalante, Roberto Argüelles, Francisco Demetrio, Yolanda Pulido y Alfredo Rancano.
Después de la muerte del compañero César Escalante las visitas a la finca y a la casa de Aníbal Escalante por parte de estos elementos fueron más frecuentes y las críticas a la dirección revolucionaria más encarnizadas, calificándola de pequeño burguesa y anti soviética, unido a estos planteamientos realizaban una labor de crítica sistemática a cuanta medida orientaba la revolución.
( Aquí se ve claro que después de producirse la muerte de César hay un cambio en la actuación del grupo encabezado por Aníbal)

ALGUNAS DE LAS CRÍTICAS COMENTARIOS QUE REALIZABAN LOS ELEMENTOS MICROFRACCIONARIOS

Sobre la preparación combativa: se criticaba acremente encontrándole todo tipo de deficiencias y fallas, que en el fondo revelaban una actitud contraria a la preparación militar del pueblo.
Argüelles sobre las movilizaciones decía que las constantes movilizaciones o cambios de los cuadros de una actividad a otra, de un cargo a otro, no permitían la especialización y toma de experiencia.
Argüelles sobre la agricultura: señalaba que los dos años en la agricultura no iban a resolver ningún problema, que había que lograr que los obreros que se habían ido regresaran y eso se lograba con la utilización del estímulo material, que el envío de los militantes al campo era incorrecto, que éstos no podrían suplir la experiencia práctica y secular del guajiro. ( Este Argüelles era el que encabezaba el grupo microfraccionario en el Ministerio de Industrias)
Argüelles sobre la planificación: decía que la planificación existente era mala, que no se estaba utilizando como instrumento principal en el desarrollo armónico de nuestra economía, que los planes se hacen, se rehacen todos intervienen en su elaboración a todos los niveles, que hay que trabajar tres o cuatro veces más de lo que se debía.
Octavio sobre salida por Camarioca señalaba que lo de Camarioca había tenido que suspenderse porque la cantidad de gente que se iba era mayor de lo que esperaba, que se estaba armando un espectáculo negativo.
Argüelles sobre la entrada gratis a los espectáculos deportivos, decía que la medida era demagógica, ya que se aumentaba el dinero circulante y promovía la inflación.
Caballero sobre las publicaciones en prensa: decía que no se publicaban materiales de contenido marxista.
Argüelles sobre la racionalización: le hacía duras críticas, burlas sobre todo la que se hizo en el Ministerio de Industrias.
Lázaro Suárez: que los dirigentes del viejo partido, PSP, cada vez tenían menos participación, que Luzardo había tenido una posición oportunista ante el sectarismo y a partir de 1962 había empezado a perseguir a los comunistas que a Felipe Torres lo habían sustituído porque en su provincia no permitía que se persiguiera a los viejos comunistas.
Algunas críticas de Aníbal Escalante a distintos elementos microfraccioarios y comentarios: decía que la influencia de la pequeña burguesía era bastante fuerte en nuestra revolución, que eso era malo para el partido, que la corriente ideológica que ahora predominaba era la de la pequeña burguesía.
Argüelles: que nuestro partido era débil ideológicamente, que tendríamos dificultad para pagar nuestros compromisos, de acuerdo con la disponibilidad del azúcar en aquel momento-1966-67- que no nos alcanzaría y que la URSS tendría que seguir suministrando ayuda.
Argüelles sobre el trabajo voluntario de los domingos al campo: señaló que este no rendía beneficio alguno, porque ocasionaba más gasto trasladar a la gente que el rendimiento obtenido, la emulación socialista debía estar bajo la responsabilidad del movimiento obrero con la aplicación del estímulo moral y material, jugando uno y el otro.
Argüelles, sobre los talleres artesanales: planteó que en los artículos para la exportación habría un límite, pues un país como Francia compraba mil , diez mil sombreros o carteras, llegaba el momento en que no compraba más y había otros países que podían competir con nosotros en mejores condiciones pues tenían una experiencia mayor y un gran crédito.
Refiriéndose al Salón de Mayo, Aníbal Escalante señaló que este grupo estaba dirigido por Llanusa. Que la tendencia de ese grupo era alejarnos de la URSS y del campo socialista, que Llanusa tenía una fuerza e influencia extraordinarias ya que además de ministro de educación participaba en las actividades del INDER y el INIT, y que Betancourt, el secretario de La Habana era un hombre formado por él.
(Esto, como ustedes ven, cogido del montón, porque sistemáticamente a todo se oponían y a todo a su vez le buscaban solución, con la facilidad que es acostumbrada en los clásicos estrategas de "café con leche" y de traguitos de "highball", recostados en un bar).
Cuando se le entrega a Aníbal la granjita "El Yarey"- donde estuvo últimamente- a principios del año 1966 para dedicarla a la genética avícola, Octavio Fernández organiza algunos trabajos voluntarios con el argumento de que había que ayudar a Aníbal Escalante para que tuviera éxito en el trabajo que la revolución le había dado. A estos trabajos voluntarios fueron muchos de los asistentes a las comidas y algunos empleados de la fábrica "La Corona", llevados por Inaudi Kindelán y Renay Hernández. Criticaban el trabajo voluntario, y por otro lado iban allí para que Aníbal triunfara.
Ya por esta época en torno a Aníbal Escalante giraban algunos otros elementos más, algunos de ellos habían sido dirigentes intermedios en la clandestinidad, como Octavio Fernández e Inaudi Kindelán, que servían de polea transmisora de sus ideas, estando identificados en su posición.
A Aníbal Escalante acudían a consultarle problemas de trabajo y personales a plantearle inquietudes e incomprensión de determinados problemas, a conocer su posición sobre cada medida que tomaba la revolución, o cada problema que se debatiera en el plano nacional o internacional.
Aníbal Escalante orientaba, aconsejaba directa o indirectamente a través de los cercanos a él a muchos viejos militantes, se le enviaban documentos que por su carácter estatal y político no debía reconocer, pudiéndose citar como ejemplo varios folletos sobre exportación e importación, que le fueron enviados por Ramón Mirabal Carrión, subadministrador de la Escuela de Cuadros del MINCEX en aquel momento, actualmente en el mismo Ministerio, trabajando en el departamento de maquinarias IBM, los cuales eran entregados por Inaudi Kindelán o el propio Mirabal Carrió a Aníbal.
De Luciano Argüelles Botella, detenido, recibió un documento sobre la argumentación y acuerdos del Partido Comunista de Uruguay, que había traído de ese país el miembro de dicho partido Mario Trócili, funcionario del Ministerio de Industrias.
En investigaciones posteriores que hicimos se pudo determinar que ese compañero uruguayo entregó el documento como una cosa de su partido, no como nada clandestino ni para el uso que iban a darle.
Asimismo, Aníbal recibió del detenido Higidio Casuso, distintos documentos especiales editados por COR, que facilitaba Orestes Valdés, pudiéndose citar entre ellos una lista de dirigentes sindicales aprobados como militantes del partido, un documento sobre los estatutos del partido y además un documento que se editó únicamente para miembros del Buró Político y por lo tanto, con carácter secreto.
En oportunidad en que iba a discutirse en el núcleo del partido del Ministerio de Industrias una ponencia sobre el burocratismo, se le encomendó a Oscar Gómez la confección de la misma y una vez que estuvo terminado dicho trabajo fue llevado por Luciano Argüelles a Aníbal Escalante, quien lo revisó e hizo sus observaciones, las que fueron tomadas como una orientación de Aníbal Escalante y según confesión de Luciano Argüelles tuvieron que ver con la actuación de los miembros del grupo que estaban en el núcleo del partido en el Ministerio de Industrias ordenó hacer un estudio sobre la reestructuración del ministerio, confeccionando a tal efecto un documento el detenido Angel Gutiérrez, el cual ocupaba en ese entonces el cargo de viceministro por sustitución reglamentaria, documento que también le fue llevado a Aníbal Escalante, el que le hizo algunas correcciones.
Siendo José Matar dirigente nacional de los CDR el partido envió una orientación de que los CDR debían adoptar una estructura similar a la del partido y además de eso se planteaban algunas cuestiones como la desaparición de los CDR en los miembros y varias cuestiones más, siendo confeccionado por Matar un documento que se oponía a lo orientado, el cual llevó a Aníbal Escalante, quien lo revisó antes de que fuera repartido al compañero Armando Hart.
Según confesó el doctor Emilio de Quesada, José Matar consultó también la opinión de Ramiro Puertas para la elaboración de ese documento.
Poco antes de la sustitución de Ramón Calcines Grodilo de Fruticuba éste hubo de confeccionar un documento dirigido al primer ministro en el que hacía una exposición sobre el trabajo de frutales, el que hubo de enviarle a Aníbal Escalante con el detenido Raúl Fajardo Escalona, enviándole su criterio sobre lo que debía quitar o añadir al documento.

ACTIVIDAD DEFINIDA DEL GRUPO

Aníbal Escalante planteaba que en el transcurso del año 1967 se iría definiendo la orientación de la revolución en cuanto a su acercamiento a la URSS y al campo socialista, o por el contrario se estrecharían las relaciones con Francia de acuerdo con los criterios de los "pequeños burgueses" que figuraban en el Comité Central.
Seguía diciendo Aníbal que en razón de eso y como quiera que había muchos viejos militantes del PSP desvinculados y faltos de orientación, era necesario verlos a fin de discutir con ellos, aclararles las dudas que tuviesen y ganarlos para las opiniones que sustentaban el grupo.
Esta orientación fue dada por Aníbal a los detenidos Octavio Fernández Inaudi Kindelán, Quesada y otros, los cuales se encargaron de trasladarla a los demás integrantes del grupo.
Los tanteos de la oposición de los viejos militantes del PSP se hacían en forma sutil, por ejemplo, preguntándoles la opinión que tenían de la URSS, comentándoles la sustitución en esos días de algún viejo militante del PSP en el cargo administrativo o político que tenían. En los casos en que existía coincidencia de criterio sobre distintos aspectos se continuaban manteniendo los contactos a fin de ganarlos totalmente para las opiniones del grupo.
Algunas veces - en la segunda etapa del tanteo- para determinar si el militante estaba "claro" o no, se le invitaba a visitar a Aníbal Escalante, si eludía este encuentro era que no estaba "claro" y si se calificaba al compañero de "tramitado" o que se había "vendido" o que era "flojo".
Por su parte el detenido Emilio de Quesada, militante del núcleo del partido del hospital "Calixto García", recibía orientaciones de Aníbal Escalante sobre la forma en que debía plantear sus opiniones sobre distintos temas que se discutían en los círculos de estudio de dicho núcleo, cosa que debía hacer en una forma sutil y sin enfrentarse directamente a los criterios de los demás compañeros, pero sí argumentando siempre en defensa de la URSS cuando se tocaban temas como la crisis del Medio Oriente y las relaciones con países de la América Latina o la ayuda a Vietnam.
Se utilizó este método en la discusión del libro "¿Revolución en la revolución?" para plantear las opiniones que tenían en relación con el papel del partido, la clase obrera, etc, lo que permitía a Emilio Quesada realizar una actividad de tanteo y captación dentro del núcleo en que militaba y con los profesionales con los que mantenía relaciones.
Por vía de Quesada también, Aníbal Escalante conoció que el doctor López Sánchez, vicedirector de la Academia de Ciencias, coincidía con las opiniones de él, pero no hacía pública su posición, orientando Aníbal Escalante a Emilio Quesada que discutiera con López Sánchez para que éste cambiara y comenzara a manifestarse activamente en favor de los criterios del grupo
Para avalar los criterios que el grupo sustentaba, y en contra de la línea del partido, Aníbal Escalante se apoyaba en distintos párrafos de materiales de Lenin malintencionadamente escogidos sobre la coexistencia pacífica el papel de la clase obrera y los sindicatos, que leía u orientaba su casa.
Estas formulaciones teóricas eran discutidas por Aníbal Escalante fundamentalmente con el doctor Emilio de Quesada.
No sólo tanteaban las opiniones de viejos militantes del PSP, sino que trataban de buscar las opiniones de dirigentes que actualmente son miembros del Comité Central.
En ocasión de encontrarse el detenido Octavio Fernández con Justina Alvarez - la compañera secretaria del compañero Blas Roca, en el Comité Central del Partido y entablar una conversación con ella sobre un viaje que este detenido- o sea Octavio Fernández - pretendía hacer a Alemania, ésta le preguntó casualmente si había visto al compañero Blas.
El detenido Octavio Fernández se dirigió a Aníbal Escalante planteándole la conveniencia de hablar con el compañero Blas. Aníbal opinó que sería bueno indagar primero, con alguna persona que estuviera cerca de ellos, qué opiniones tenían sobre distintas cuestiones los compañeros Blas Roca y Lázaro Peña.
Sin embargo, Octavio Fernández aprovechó el fallecimiento de la nuera del compañero Blas Roca para hablar directamente con él en el cementerio, quedando en ir a verlo posteriormente.
Logró entrevistarse con éste en su domicilio, y al plantear algunas opiniones que fueron ripostadas por el compañero Blas, tuvo resultados negativos, cosa ésta que Octavio Fernández hubo de informarle inmediatamente a Aníbal Escalante.
El compañero Blas, con anterioridad a esta reunión del Comité Central, había informado que algunas personas andaban visitándole, planteándole una serie de cosas y él siempre - se deduce además de todas las declaraciones de los detenidos- les rebatió, criticó a los que iban a ver a Aníbal y les criticó a los que andaban en grupo por ahí, que se dejaran de andar diciendo tonterías y que se dedicaran a trabajar.
Octavio Fernández no estuvo de acuerdo en ir a tantear la posición del compañero Lázaro Peña, Octavio le explicó a Aníbal que no lo creía conveniente porque cuando se había encontrado con Lázaro en el Hotel Capri, al contarle que ya no podía viajar a la RDA, éste no le hizo caso - o sea, Lázaro no le hizo caso y siguió de largo- proponiendo Octavio Fernández que por tal motivo era mejor que Inaudi Kindelán fuera quien viera al compañero Lázaro Peña, no llegándose a realizar la entrevista.

CIRCULACIÓN DE DOCUMENTOS CONTRARIOS A LA LÍNEA DEL PARTIDO, REUNIONES Y CÍRCULOS DE ESTUDIO

El grupo reproducía, circulaba e intercambiaba distintos documentos contrarios a la línea del partido con el conocimiento y participación de Aníbal Escalante, el cual hubo de recibir del detenido Félix Fleitas Posadas un folleto del dirigente del Partido Comunista Venezolano, Daniel Chirinos, el que una vez leído entregó a Octavio Fernández a fin de que éste lo leyera y devolviera posteriormente. Octavio Fernández leyó el documento y se lo entregó a Niurka Escalante -hija de Aníbal-, siendo recogido posteriormente en la casa de éste por Félix Fleitas Posadas.
Aníbal Escalante también le entregó a su ex-secretaria- en la práctica seguía siendo secretaria- Yolanda Pulido Ayeroft, una copia reproducida de la carta respuesta del Partido Venezolano a nuestro primer ministro, a fin de que la misma la leyera. Esta reproducción le fue entregada a Yolanda Pulido en su domicilio.
Igualmente este grupo hizo reproducciones de la carta de Teodoro Petcoff al periodista mexicano Mario Menéndez de un artículo de Luis Corvalán y del artículo "Crear dos, tres vietnames" aparecido en la checoslovaca "Reportar" donde calificaba de romántico, aventurero anarquista al compañero comandante Ernesto Guevara.
Aníbal Escalante entregó al detenido Emilio Quesada la reproducción folletos del dirigente venezolano Daniel Chirinos. Igualmente se recomendó lectura del artículo "Batallones de Hierro del proletariado" que salió en "Revista URSS" que se edita en Cuba y se trataba sobre los estímulos materiales y sobre la Revolución de Octubre, que conjuntamente con los editoriales de la "Revista URSS" se leyeron en las tabaquerías de H. Upman La Corona, porque entendían que estos materiales postulaban tesis opuestas la línea de nuestro partido.
Estos documentos eran reproducidos en distintos lugares, como en la oficina del detenido Félix Fleitas Pose en el puerto pesquero, en la joyería "Fiancée",que administraba el despido José A.Caballero, en la casa de Edmidio López Castillo, sita en Oquedo 954, en la casa de Nereida Valdéz Oliva, sita en Kholy 118, Nuevo Vedado, en la casa del detenido Ramiro Chávez Cornaris, sita en Industria.
Paralelamente a la reproducción de estos materiales se producían en el domicilio de Fleitas Posadas, en la Calle Nro. 168, Vedado, en el de Giraldo Victoria, sita en San Mariano 221, Santo Suárez en el de Edmidio López Castillo y en el de Luciano Argüelle, sito en Arzobispo 59, Cerro, reuniones para dar círculos de estudio y para intercambiar opiniones.
Mientras esto ocurría se produjo el fallecimiento de algunos viejos militantes del partido y se conmemoraron aniversarios de la muerte de Miguel Fernández Roig, padre de Octavio Fernández y del compañero César Escalante.
Estos sucesos de carácter luctuoso eran aprovechados por los integrantes del grupo sin escrúpulos de ninguna índole, para reunirse, intercambiando opiniones y criticar a la revolución así como informarse del lugar donde trabajaba algún viejo militante del PSP y si confrontaba problemas en ese lugar.
Se destacaba en estas actividades la esencia de Aníbal Escalante, quien asistió a todos los entierros, haciendo incluso uso de la palabra en el entierro del doctor Sergio Arce. Departía con ex-militantes, hacía críticas y daba opiniones sobre algunas cuestiones que le planteaban.
Con estas "apariciones", "resurgía" Aníbal Escalante a la luz pública, tanteando el apoyo que podía obtener en algunos viejos militantes. (El 4 de abril hay un hecho, una anécdota que voy a relatar, una de esas visitas a un local que Aníbal cogió como centro de actividad política. Había entre ellos grupos de militares y a compañeros que había allí les llamó la atención de que cuando llegó Aníbal se pararon todos estos militares. Y cuando investigamos es que todo eso eran "shows" que se preparaban: un grupito de alarderos esperaba a Aníbal, cuando salía del elevador se paraban porque creían que había llegado un dirigente, un jefe, etc)
El 4 de abril murió Sixto Quintela, periodista que tuvo problemas en "Granma" por su posición antipartidaria.
En esos funerales hizo el panegírico José Solís, separado del "Granma" de procedencia "26 de Julio" quien aprovechó la ocasión para verter resentimiento y cohonestar las actividades contrarias al partido.
Sixto Quintela compañero muerto, agraciadamente formaba parte de este grupo.
A su velorio asistieron, entre otros los periodistas separados del "Granma" con Sixto y con varios ex-miembros de la Juventud Socialista, haciéndose comentarios tales como: "¿ Que dice la gente de la ORI?" "La ORI es la canalla" por parte de Rubén Placeres, periodista de Juventud Rebelde y por parte de Thais Aguilera alegaba, César Gómez contestando a uno de los reunidos que decía que eso era una etapa pasada, que había sido una etapa que la historia se encargaría de poner en su lugar y diría si fue mejor que está etapa la de los oportunistas".
A ese velorio, por supuesto, asistió Aníbal Escalante y habló con varios ex militantes. Se detectaron algunas manifestaciones de euforia por la presencia de Aníbal Escalante, por ejemplo el teniente César Gómez ( que no es el teniente César Provincial del Partido, valga la aclaración) comentó eufóricamente "que el viejo ya estaba despachando a nivel de pasillo"
En los funerales del compañero Luis Fajardo Escalona, jefe de los correos diplomáticos, así como en el recibimiento que se le hizo al cadáver en el aeropuerto, ya que Luis Fajardo murió en la Unión Soviética se detectó interés de movilizar un buen número de antiguos miembros del PSP. El detenido Félix Fleitas hablando con un grupo de encartados, dijo: "Hay que preparar una manifestación, yo he llamado a varios compañeros para que no dejen de ir, y sobre todo tenemos que buscar la manera de que vayan personas como Pepe Solís, del "26" para que esta gente vea que no somos nosotros solos, que también va gente de ellos, tenemos que preparar una buena manifestación". Agregando: "hace falta que Aníbal Escalante despida el duelo, yo sé bien que Raúl Escalona (se refiere al hermano del compañero fallecido) no va a dejar que despida el duelo otra gente que no sea nuestra".
Trataron de utilizar el recibimiento para darle una tónica política y utilizar el velorio como un centro de agitación contra la revolución.
Sabiendo todo eso, por la dirección del partido se escogió un compañero de actitud impecable, conocido por todo el mundo que fue dirigente de la juventud del PSP y jefe incluso del fallecido en la Juventud, que fue el compañero Severo Aguirre, para evitar que hicieran su maniobra y pusieran a Aníbal a hablar (porque Aníbal muy contento ya se disponía a hacerlo).
Comentarios que se hicieron: en la funeraria Félix Fleitas le dijo a varios de sus compañeros: “el PSP ni se rinde ni se vende" y mostró se descontento porque el compañero Severo Aguirre había sido designado para despedir el duelo, manifestando "que era una ofensa para ellos que ese "mierda..." despidiera el duelo". Otro llegó a decir "Miren la clase de "HP" que nos han mandado para despedirnos el duelo"
(Todo dicho sin ningún tipo de eufemismos)

ACERCAMIENTO A EXTRANJEROS (ESTE ES UN CAPÍTULO MUY IMPORTANTE)

Aníbal Escalante realizó distintas gestiones para hacer llegar al exterior las discrepancias que el grupo tenía con la línea del partido y a estos efectos aprobaba contactos que se hacían con extranjeros, orientaba la información que debía darse a los mismos y realizaba gestiones para lograr viajar a la URSS y otros países donde pudiera explicar su posición.
En ocasión de ser designado el doctor Emilio de Quesada para que en unión del doctor Alonso asistiese a un congreso médico en Europa a fines del año 1966, recibió Quesada orientaciones de Aníbal Escalante para entrevistarse con la soviética Galia Dubróskaia, miembro del PCUS, o del Komsomol, para que le entregase una carta de presentación, con el propósito de imponerla de las opiniones discrepantes de la línea del partido que tenía el grupo.
Galia había servido de intérprete de Aníbal Escalante durante el tiempo que éste permaneció en la URSS. La entrevista se efectuó, manteniendo Quesada estrechas relaciones con la misma mientras estuvo en Moscú.
Asimismo, Quesada gestiona permanecer varios días en Checoslovaquia, oportunidad que aprovecharía para entrevistarse con el doctor Frantisek Kriegel miembro del Comité Central del Partido Comunista Checo.
Esta entrevista fue consultada con Aníbal Escalante, así como la forma en que debía trasladarle a Kriegel las opiniones del grupo.
Esta entrevista fue consultada con Aníbal Escalante, así como la forma en que debía trasladarle a Kriegel las opiniones del grupo.
La entrevista se efectuó contándole Quesada ampliamente los problemas cómo ellos veían la situación en Cuba.
Kriegel le mandó decir a Aníbal Escalante que "si la cosa internamente estaba así tenía que cuidarse ya que podrían matarlo"
El doctor Kriegel había estado en Cuba como asesor en el MINSAP, donde conoció a Quesada.
Por otra parte en 1966 viajaron a Cuba distintas comisiones enviadas por el partido alemán para llevar adelante la instalación de una imprenta para nuestro partido, trabajo éste que la CORI encomendó al detenido Octavio Fernández. La primera delegación llegó en julio del 66, estaba compuesta por Paul Hockart, Johannes Kogler y Manfred Linke.
Octavio Fernández mantuvo conversaciones principalmente con el fin que todo saliera bien y de esa forma "triunfara un comunista en su cargo" prometiéndole enviarle a Octavio Fernández una invitación para la Feria de Leipzig y una vez allí relatara más detalladamente sus planteamientos.
Esta delegación se marcha y en setiembre del mismo año 66 viene otra integrada por Hohannes Kogler. Manfred Linke y Sommermann, viniendo el primero al frente de la misma, con una carta de Octavio Fernández en la que decía (Hockart a Octavio) que pedía confiar plenamente cualquier problema a Johannes.
Octavio Fernández recibe la orientación de Aníbal Escalante de explicarle a esta delegación, al igual que a la anterior, los puntos discrepantes del grupo. Igualmente Aníbal estuvo de acuerdo en sostener una entrevista con estos alemanes, la cual fue citada pero que no se llega a efectuar por no haberse conseguido un intérprete de confianza.
Posteriormente Johannes Kogler lleva a Octavio Fernández a la embajada y sostiene allí una entrevista con el entonces cónsul Karlheinz Mobus donde se explica más detalladamente en los puntos de vista del grupo y se reitera a Octavio la invitación para asistir a la Feria de Leipzig.
Antes de marcharse esta delegación Johannes le comunica que cualquier problema se lo puede trasladar con la misma confianza al consejero comercial de la RDA en Cuba llamado Otto Schreiber. Con Schreiber sostuvo Octavio Fernández varias entrevistas, tratando entre otras cosas lo que ellos han dado en llamar "préstamos de Francia a Cuba y el acercamiento económico y político a ese país"
Octavio Fernández invita a estos técnicos a visitar la fábrica " La Corona" donde son recibidos por el administrador Renay Hernández, detenido, secretario del sindicato de la fábrica. Al terminar la visita salen juntos Octavio Ranay y los alemanes y discuten las opiniones que tienen.

GESTIONES CON UN PERIODISTA SOVIÉTICO

Poco antes de la conferencia de la OLA Octavio Fernández hubo de encontrarse con el periodista soviético Vadim Listov en la puerta del Comité Central del partido, contándole Listov que viajaría a la URSS y regresaría a Cuba después de los festejos del cincuenta aniversario.
De este encuentro Octavio Fernández informó a Aníbal Escalante, quien le planteó que debía ver a este soviético y explicarle las cosas que estaban pasando, como la sustitución de los viejos militantes del PSP, la sustitución de Armando Acosta, los problemas económicos, el problema del movimiento obrero, la corriente antisoviética, las relaciones con Francia y además le gestionara a Aníbal una invitación para ir a la URSS él y su esposa, para que con el pretexto de ir a ver problemas relacionados personalmente- Aníbal - esta situación en la Unión Soviética.
Octavio Fernández en unión de Insudi Kindelán visitaron al soviético en la casa de éste en el edificio "Riomar" informándole de todo lo orientado por Aníbal Escalante y de la necesidad que él mismo tenía de viajar a la URSS para plantear sus opiniones y forma en que quería ir explicando Vadim Listov que aunque de todas formas él haría llegar la información y la solicitud al director dl periódico "Izvestia", miembro suplente del Comité Central del PCUS, era preferible -decía Listov- que le confeccionara un informe por escrito firmado por Aníbal Escalante, Octavio Fernández e Inaudi Kindelán - alegaba la necesidad del informe por escrito, porque en la URSS había variadas opiniones sobre los problemas que ellos le estaban planteando, y que incluso el embajador Alexander Alexéiev no compartía estos criterios, pudiendo parecer una cuestión personal de él y por eso exigía la información por escrito y firmada por ellos.
Al relatar Octavio Fernández a Aníbal Escalante el resultado de esta entrevista y que el informe debía entregarse a Vadim Listov esa misma noche o al otro día por la madrugada en el aeropuerto antes de su salida para la URSS, Escalante puso algunas objeciones en tener que hacer un documento para plantear esas cuestiones, criticándole el que hubiese asistido a la entrevista en unión de Kindelán porque Aníbal tenía compartimentadas las funciones al parecer no tenía suficiente confianza en Kindelán. Es decir, que cuando a Aníbal le dicen que hay que firmar empieza a poner obstáculos, tan es así que el propio Octavio se dió cuenta cuando le aconsejó a éste que lo firmara él.
No obstante, accedió a hacer un documento dictándole - Aníbal- a Octavio Fernández los puntos a tratar para que éste los confeccionara, en otra máquina de escribir que no fuera la de él - la de Aníbal - Octavio se dirigió con estas notas a la heladera que administraba el detenido Raúl Fajardo Escalona, al que pidió permiso para hacer el escrito, comenzando a realizarlo, pero por razón de la hora - ya comenzaban a llegar a la oficina varios trabajadores, lo que dificultaba la confección del informe - por lo grave y peligroso que era el hacer un informe de este tipo y el hecho de que Aníbal Escalante se lo mandara a hacer y no queriéndolo firmar, Octavio Fernández decidió no hacer el documento dirigiéndose a su casa donde quemó los papeles.
Al plantear a Aníbal Escalante que no había entregado el documento debido a la hora, éste le dijo que no se preocupara más por eso que él iba a realizar las gestiones por su parte.
(Como les dije anteriormente Octavio, por las razones expuestas quema el documento)

FALTA DE LEALTAD AL PARTIDO Y AL PAÍS

 

Durante el interrogatorio el detenido Octavio Fernández Bonis reconstruyó el documento dictado por Aníbal, cuyo contenido es de sumo interés porque revela con toda claridad las ideas y los propósitos, así como la absoluta falta de lealtad al partido y al país, de los encartados. Fueron además estas mismas opiniones las que Aníbal trató de hacer llegar por todos los medios a la dirección soviética, en un desvergonzado intento de obtener su injerencia y apoyo en asuntos que incumben única y exclusivamente a nuestro pueblo y nuestro partido.
En esencia, según la versión de Octavio, el documento dictado a él por Aníbal, para ser entregado a Listov y para que éste a su vez lo hiciera llegar al director de "Izvestia" expresaba lo siguiente:
" Ante la nueva actitud de De Gaulle en Francia después de su fracaso en Vietnam y Argelia, presentándose ante el mundo con el mismo "slogan" del siglo pasado de "libertad, legalidad y fraternidad" y adoptando una posición justa de coexistencia pacífica, de libre comercio con todos los países, inclusive tácticamente frente al imperialismo yanqui aunque estratégicamente coincide por su posición de clase se ha estimulado una corriente en nuestra patria al calor de un crédito que la misma nos ha hecho tratando de acercarnos políticamente también.
"A este fin se ha organizado una serie de actividades, tanto culturales como sociales: Salón de Mayo, giras turísticas, etcétera, facilitando así ese acercamiento entre grupos. Este grupo está dirigido por Llanusa, Marcelo Fernández, Alfredo Guevara y Carlos Franqui.
Lógicamente esto obedece a la política de tratar de distanciarnos cada vez más de la Unión Soviética.
" Recientemente se ha establecido como material de estudio en los núcleos del partido el libro Régis Debray "¿Revolución en la revolución?". Debray es un expulsado de la Juventud Comunista Francesa por sospecharse pertenezca al servicio de inteligencia francés. Su libro desconoce el papel del partido y de la clase obrera en lucha por el poder.
" Siguiendo esa tónica de editar materiales nuevos despreciando los manuales y otros libros que recogen algunas experiencias tanto filosófica como económicamente se suprime la Política, dando así oportunidad de editar libros que no tienen un cabal concepto marxista por el nuevo organismo creado: el Instituto del Libro.
" La promoción de cuadros en el partido se hace con compañeros de procedencia pequeño-burguesa y no proletaria, reflejándose por tanto en todo el trabajo conceptos y métodos ajenos a la clase obrera.
" Cuando se realizan nuevos ingresos en el partido se les pregunta a estos compañeros su opinión sobre la URSS para determinar si simpatiza o no.
" Si la respuesta es afirmativa, entonces hay que discutir con el compañero para esclarecerle algunos problemas
"Toda esta política ha conducido desde luego a ir sustituyendo de las responsabilidades a viejos comunistas por entender que los mismos tienen posiciones prosoviéticas.
" En la América Latina nos encontramos prácticamente divorciados con la mayoría de los partidos comunistas por nuestra concepción de cómo desarrollar la lucha. Esto nos puede crear serios problemas en cuanto a la solidaridad hacia nuestra revolución y la unidad de acción frente al imperialismo.

AVIESOS INFORMES SOBRE NUESTRA ECONOMÍA

"Nuestra economía actualmente es deficitaria. La zafra de este año alcanzó la cifra de millones 100 mil toneladas, no siendo por tanto una zafra rentable. La dificultad estuvo en falta de caña y organización.
"La perspectiva de que en el 70 se logre una zafra de 10 millones, es más lejana, ya que las medidas para incrementar la capacidad instalada industrialmente no se practican con el mismo conveniente hacia ese fin, además el otro problema serio que confrontarnos: el del corte de caña, no se resuelve en definitiva con los centros de acopio.
"Como puede observarse, de acuerdo con el montante de la zafra actual, los que quedan y las dificultades presentes las posibilidades de alcance los 10 millones en 1970 son casi posibles.
Por tanto, nuestra economía en 1970 podría alcanzar los índices necesarios para darles solución adecuada a los problemas.
En cuanto a la producción en general -sigue diciendo el informe que según Octavio, por ellos tres se iba a enviar al Comité Central del PCUS- la misma se encuentra también por debajo de los índices requeridos para solucionar las necesidades del pueblo. La política que se aplica en toda la producción está basada en el sistema financiero presupuestario que descansa en el estímulo material, desconociendo las leyes del desarrollo de la sociedad.
"Toda esta situación de no-aplicación de autofinanciamiento y por ende del estímulo material, nos provoca estancamiento en la producción. Se apela al trabajo voluntario para superar las medidas de producción, y éste trae por consiguiente que cuando no es costeable, la producción se realiza con una calidad inferior.
Se desconoce el papel de los sindicatos en esta etapa de construcción del socialismo. Se les ha quitado prácticamente su rol en la producción, subestimando toda la ayuda que los mismos pueden dar como organismos de dirección de la clase obrera ayudando a planificar y a organizar la producción, preocuparse por que los trabajadores eduquen cada vez más política y culturalmente.
Sigue diciendo el informe:
"Esta subestimación de los trabajadores no se refleja aquí solamente, sino también en los comedores obreros, cuando el índice alimenticio es bajo. Todo esto trae por consecuencia un malestar general en la clase obrera".
Estas eran las ideas fundamentales que Aníbal deseaba hacer llegar a la dirección soviética, según el testimonio de uno de sus más cercanos colaboradores.

ENTREVISTA CON UN ASESOR SOVIÉTICO

Más adelante, Aníbal, prosiguiendo en este propósito, sostuvo personalmente una entrevista con un soviético, asesor del Ministerio del Interior, con el que ya tenía amistad, quien se mostró disgustado por una nota del gobierno revolucionario que había salido publicada en la prensa, con motivo de los límites de 200 millas que con el objeto de afectar a nuestra flota pesquera había establecido arbitrariamente el gobierno reaccionario y gorila de Argentina. Dicho soviético entendía que esta nota era lesiva a los intereses de la URSS y trataba de explicar la actitud de su país en el pago de las multas impuestas por el gobierno argentino. Esta conversación derivó hacia otros problemas internacionales, debatiéndose sobre la posición cubana y la soviética, comunicándole Aníbal Escalante los puntos de vista contenidos en el mencionado documento.
El soviético preguntó si él había planteado estos puntos de vista en Montevideo y si estaría dispuesto a hacerlo, contestándole Aníbal Escalante que si había ese interés le gestionara los pasajes para él y su esposa, siendo ésta una buena oportunidad para plantear estas cuestiones.
Según el interrogatorio a Aníbal Escalante, fecha 10 de diciembre de 1967, planteó que conoció antes del triunfo al soviético en un Congreso del PCUS: que la primera vez que lo vio después del triunfo de la revolución fue alrededor del 7 de noviembre de 1966, aniversario de la Revolución de Octubre, en una comida en la casa del mismo para la que lo invitó por teléfono. A la misma fue su esposa afirmando que allí no se habló nada referente a sus opiniones ni relacionado con la política de la revolución.
En esa misma ocasión lo invitó a almorzar juntos (Aníbal a Pedro) a modo de reciprocidad.
Algún tiempo después, recibió la visita de Pedro en la granja y desde allí fueron hasta un restaurante campestre con sus respectivas esposas para almorzar sin que en almuerzo hubiera tampoco ninguna conversación de tipo político.

CONVERSACIÓN CON EL NUEVO ASESOR

Posteriormente, sin poder precisar fecha, recibió otra invitación telefónica del mismo para una comida de despedida en su casa (o sea Pedro terminó su tarea aquí, ya se iba e invitó a Aníbal a comer a su casa) ya que Pedro se marchaba del país. Aníbal dijo que concurrió a la misma sin precisar si iba acompañado o no, y que en dicha comida (¡oh, casualidad!) conoció de vista a numerosos soviéticos entre los que se encontraba el nuevo asesor, sustituto de Pedro, que resultó ser esposo de una soviética compañera de estudio de su hija en el Conservatorio de Moscú...
En una ocasión cuando ya Aníbal llevaba rato en estos trajines, el compañero Manuel Piñeiro, viceministro del interior, al cruzar en automóvil frente a la embajada soviética, vio al asesor de su viceministerio que recostado en un automóvil, conversaba con alguien en el interior del mismo. Al detenerse Piñeiro para saludarlo, frenando abruptamente a su lado, pretendiendo hacerle una broma, grande fue su sorpresa y también el embarazo del asesor cuando descubrió que el téte a téte que se llevaba en dicha máquina era entre su asesor y Aníbal Escalante.
Seguía diciendo Aníbal que a éste lo vio posteriormente cuando una vez fue a recoger a su nieto al círculo infantil de la embajada soviética, oportunidad en que lo invitó para una comida de despedida pues también abandonaba Cuba ( así, uno iba conectándolo con el otro)
El nombre de este asesor no le recuerda (aunque él considera que este soviético era inferior jerárquicamente a Pedro y con menos madurez política que discutieron bastante de política)
Acudió a esta comida solo y fue allí donde se conversó de las opiniones políticas de Aníbal y de otros tema de política internacional....
( Aníbal tiene un nieto en la embajada soviética en el círculo infantil. En esa oportunidad aclaramos eso, porque yo hablé con el embajador y con el jefe de los asesores del Ministerio del Interior que se ofendió porque Piñeiro debió habérselo dicho a él.
( Dígole: "Usted casi me está planteando a mí que coja preso a Piñeiro no por faltarles el respeto a ustedes, y no pienso hacerlo". Y se le especificó: "Los jefes de Piñeiro somos nosotros, no ustedes". Dicho esto dentro de la más fraternal conversación, pero con toda firmeza.
(Me dijo: " ¿ Cómo van a creer ustedes que nosotros......?" Le dije: "Nosotros no creemos nada pero usted si no pensara tan obtusamente debiera interpretar esto como una advertencia y que para nosotros sería bastante doloroso encontrarnos aquí a algunos funcionarios soviéticos, diplomáticos o no envueltos en algunas cuestiones de carácter interno".
( Ya teníamos otros elementos de juicio).
Con fecha 29 de agosto de 1967, se recibió en el Comité Central del Partido, dirigida al compañero Armando Hart, una carta de Aníbal Escalante donde solicitaba que se le autorizara a viajar a la URSS, a Checoslovaquia y a Hungría, a fin de hacer algunos estudios sobre la genética avícola.
( Le falló la gestión con el periodista, le falló la gestión con Pedro el asesor de Piñeiro y ahora iba por la vía del partido invocando diversos pretextos para hacer el viaje.)
Ya anteriormente Aníbal Escalante le había mandado a Galia Dubróskaia un recado con un estudiante a fin de que ésta le gestionara un viaje por barco a la URSS ( otra nueva gestión)
Al celebrarse el seminario latinoamericano de periodistas, viajó a nuestro país Camille, quien estableció contactos con Yolanda Pulido, ex secretaria de Aníbal Escalante que trabaja actualmente en la Agencia Tass, a fin de que la misma le concertara una entrevista con Aníbal Escalante.
Esa entrevista se efectuó en el domicilio de Yolanda Pulido y tuvo más de dos horas de duración, y al finalizar la misma Aníbal Escalante le dijo al dominicano que los materiales del Partido Comunista Dominicano y otras cosas no se las mandara a su domicilio sino al de Yolanda Pulido.
Otros contactos se efectuaron entre elementos microfraccionarios y extranjeros, siempre con el propósito de que fueran conocidos sus puntos de vista en el exterior y recibir apoyo para sus posiciones.
En este sentido, al detenido Ricardo Bofill Paces, quien fuera jefe del Departamento de Divulgación de la Dirección de Frutales, se le ocupó un documento donde distorsionaba totalmente la historia de la lucha contra la tiranía, sostenía la infame imputación de que los viejos comunistas estaban siendo perseguidos y reiteraba la consabida charlatanería acerca de la extracción burguesa de los dirigentes de la revolución y el antisovietismo existente.
A Ricardo Bifill se le ocupó el documento debajo del asiento de su máquina. Había quedado en entregárselo en esos días a un soviético, pero fue detenido, frustrándose así sus intenciones.
Al soviético que le iba a entregar dicho documento era a Mijail Roy, periodista de la agencia Nóvosti, actualmente en Cuba. Este mismo soviético había hecho contactos también con el detenido Edmigio López Castillo, solicitándole datos sobre la personalidad del compañero García Peláez, quien había sido nombrado embajador en la URSS. Para ello López Castillo habló con Octavio Fernández, pues éste trabajaba en la COR y podía ofrecer la información solicitada con mayores detalles.
Se encontraron los tres en una esquina del Vedado y dieron una larga vuelta en el automóvil del soviético, durante la cual Octavio Fernández le explicó a Mijaíl Roy los datos que conocía del compañero García Peláez, preguntándole éste si lo consideraba antisoviético y si su designación se debía a algún cambio en la política Cuba-URSS.
Posteriormente Octavio Fernández le informó a Aníbal Escalante sobre esta entrevista.
( Si usted va a preguntar algo normal, a alguien, lo invita a su casa, o va a su casa, o a su oficina o va aquí o allá, pero cuando usted está en actividad conspirativa, uno y el otro utilizando el método clásico de la inteligencia para recoger información da una vuelta larga y despacio en automóvil por Santa Fe como en este caso y después lo deja en otro sitio).
Edmigio López Castillo tenía relaciones con Rodolf P.Shliápnikov, conocido por Rodolfo- que ocupaba el cargo de segundo secretario de la embajada soviética- Reunidos en la casa de Edmigio López Castillo con éste, su hermano Ricardo y José Antonio Caballero, llegaron Félix Fleitas y Alfredo Batista, todos elementos microfraccionales, entablándose una conversación de crítica a la dirección revolucionaria.
Félix Fleitas planteó que hacía rato él quería hablar con algunos de ellos para conocer su opinión sobre la política que aquí se llevaba y que aquí había comunistas viejos que deseaban asilarse en la embajada soviética, interrumpiéndolo el soviético Rodolfo, segundo secretario de la embajada, para decirle que ése no era el camino sino que había que esperar.

EN BUSCA DE UNA PROTESTA DEL EXTRANJERO

En esta conversación, Fleitas planteó también que los viejos comunistas jamás traicionarían a la URSS, pues estaban de acuerdo con sus planteamientos, que los soviéticos tenían que hacer algo aquí porque esto estaba muy mal y que debían protestar por la política que se estaba llevando aquí de criticar a la URSS en los últimos discursos.
"Rodolfo" -o, sea Rudolf P. Shliápnikov-, les explicó que si ellos, los soviéticos, mandaban una nota al comandante Fidel Castro, era capaz de publicarla y eso no convenía. Por lo tanto no podían hacer nada pues se les iba a decir a los soviéticos aquí las mismas cosas que a los yanquis.
Fleitas le dijo al soviético que Cuba tenía pensado comprar petróleo, diciéndole éste -o sea Rudolf-, será el petróleo de Leoni, agregando Fleitas que Cuba- esto ya era un chiste- tenía pensado romper con la URSS.
A esta manifestación Rodolfo en chiste, en medio de risas: "Mira, nosotros solamente tenemos que decirle al gobierno cubano que en el puerto de Bakú se va a hacer una reparación de tres semanas y ya con eso basta", echándose a reír todo el mundo a carcajadas. Téngase presente que - esta conversación era sostenida entre elementos microfraccionales, en la casa de uno de ellos y un funcionario de la embajada soviética.
Hay un anexo aquí de varias páginas, relativo a esta entrevista.
A finales del mes de noviembre de 1966, Rudolf P. Shliápnikov, "Rodolfo" fue invitado a una asamblea en el Ministerio de Trabajo. No fue invitado por ningún ministro, sólo por uno que después se señalará aquí.
Allí hizo uso de la palabra. Al terminar el acto, Rodolfo, Able Castaño Speinler, ex organizador del Sindicato Nacional Tabacalero, el que estudió un curso sindical en la URSS, y José Pereda, que fuera secretario general de la UJC del Ministerio del Trabajo- también estudió en la URSS- sostuvieron una entrevista en el despacho de Pereda donde hicieron un brindis, manifestándose Rudolf en esa oportunidad de la forma siguiente: "Que en Cuba estaban creadas las condiciones para que se produjese otra Hungría, que el imperialismo estaba trabajando de manera objetiva de acuerdo con las condiciones concretas de esta resolución dirigida fundamentalmente por la burguesía y la pequeña burguesía que se fijaran que internamente la inconformidad era grande, que había que adicionar a esta revolución que en Hungría no había sido el campesinado el que había sofocado el levantamiento, pues la confusión había recaído sobre la Seguridad del Estado el enfrentarse a la situación y que, sin embargo, aquí en Cuba hasta este organismo tenía sus manifestaciones que demostraban que la pequeña burguesía también se encontraba dentro del mismo."
( Que yo recuerde no fue precisamente la Seguridad del Estado la que aplastó allá la contrarrevolución)
Los detenidos Arnaldo Escalona, Orlando Olivara, Félix Fleitas, y la esposa del primero Hilda Felipe, asistieron a un almuerzo con dos soviéticos- capitán y comisario político, respectivamente, de un barco de pesca- cumpliendo su plan de difamar la revolución e influir en el ánimo de cualquier soviético que tuviera relación con Cuba.
En esta conversación sirvió de traductor un hispano-soviético llamado Rafael García, que trabaja con el personal técnico soviético del puerto pesquero.
Arnaldo Escalona manifestó: "M..... a ellos - a los soviéticos- como los principales dirigentes de esta revolución y del partido, no tienen una formación comunista. La mayoría eran anticomunistas. El partido está formado por la pequeña burguesía una desviación izquierdista, aventurera y ese aventurerismo está en el mando, que ellos consideran que Cuba es el ombligo del mundo. Nosotros desde aquí le damos orientaciones a todo el mundo y no aceptamos consejo de nadie, no aceptamos órdenes de nadie pero nosotros damos órdenes, nosotros queremos orientar. En el XXII Congreso (todo esto en tono irónico).
Suponemos nosotros que los soviéticos se reirían diciendo ¡ Oh, estos muchachos, estos muchachos!".
Orlando Olivera: "El hijo enseñando al padre. ¡Mira! El partido, debido que la dirección de la revolución pequeño burguesa -que no es que el partido esté apadrinado por la pequeña burguesía ¿no?, se entiende-, pues entonces, sencillamente su orientación es nacionalista, la tendencia chovinista de clase, y ése es el problema de línea internacional.
"Los recursos económicos- sigue diciendo Olivara- que tenemos, que tenemos en dólares, los están invirtiendo en subvencionar, en dar orientaciones anticomunistas, en toda América Latina y en otros continentes, para atacar a la Unión Soviética y a los partidos comunistas de cada país. Esto no es que nosotros tengamos estas ideas, sino que recientemente nosotros conversamos con dos miembros del Comité Central del Partido Comunista Dominicano- uno de ellos es Justino del Orbe- y nos expresaron estas cosas: Que en su país hay precisamente dos organizaciones que son anticomunistas, pero tienen el rótulo de marxistas: el Movimiento 14 de Junio y el MPD".
Sigue Olivera: "Es decir, que el esfuerzo y sacrificio diario que realizan nuestros trabajadores se está invirtiendo en hacer campaña antisoviética y anticomunistas en el mundo entero.
"El problema es que Fidel quiere que Cuba se convierta en el ombligo del mundo, y él llegar a alcanzar una estatura superior a la de Marx. Y para lograrlo tenemos que inventar en filosofía, tenemos que inventar en economía, tenemos que inventar en política, tenemos que inventar en todo, para llegar hasta esa estatura superior a Marx, Engels y a Lenin"

Arnaldo Escalona interviene nuevamente:
"Decía que aquí el máximo organismo político de nuestro país no se reúne y que además de eso dentro del Comité Central los antiguos dirigentes del Partido Comunista de Cuba estaban en desacuerdo total con la política que elabora aquí un solo hombre, porque aquí la política nada más la elabora Fidel Castro. El máximo organismo existe, pero no tiene oportunidad ni de discutir ni de expresar sus opiniones. Y los antiguos dirigentes del partido pasan los meses y ni siquiera ven a Fidel.
Eso es una cosa que quizás no lo sepan, quizás sí, pero si no lo saben para que los compañeros - o sea, los soviéticos- se enteren de la situación que hay incluso en el máximo organismo político"

LOS MICROFRACCIONALES ELOGIAN SUS PROPIAS "HAZAÑAS"

Salta Félix Fleitas: "Mira, primeramente vamos a acabar de explicarles porque esto lo voy a decir yo: el compañero Arnaldo Escalona fue el abogado de los revolucionarios en la tiranía, defendía tanto a los comunistas como a los de otras organizaciones revolucionarias. Pero se destacaba tanto que tuvo que abandonar el país porque lo estaban persiguiendo"
Surge Escalona: "en eso aprendí de Jorge Dimitrov en el incendio del Reichstag: El comunista cuando está frente a sus jueces tiene que mantener sus principios y denunciar la política del enemigo, de plano"
Dice Hilda Felipe: "Bueno miren, yo quisiera decirle que yo soy la única mujer en la reunión, entonces, en definitiva, no siempre tenemos todo el desarrollo político, pero el ser madre, le avisa a una cuando algo funciona mal, eso es algo que nos da la naturaleza. Y yo estoy muy preocupada, porque tengo la impresión de que en una reunión de éstas todos vamos a caer presos. Cuando digo todos, me refiero a todos los viejos comunistas."
Interrumpe Arnaldo Escalona: "Miren, cuando la guerra, yo trabajé con un grupo que combatía aquí en La Habana, entonces fue esa tarea peligrosa. Por ejemplo, cargar bombas, ir a la sierra, esconder gente, lo que se puede considerar tarea donde se puede perder la vida. Los compañeros me conocen, eso lo conocen todos los compañeros. Y nunca yo tuve tanta preocupación de enfrentarme al ejército de Batista como ahora, porque no sé a quién me enfrento. Este sentimiento que tenemos nosotros lo tiene la vieja militancia entera del partido".
(Yo quisiera saber las bombas que trasladó éste y los alzados que llevó a la sierra o cualquier otra actividad peligrosa, como no sea defender algunos detenidos. Sin embargo, se considera un discípulo de Jorge Dimitrov).
Interviene Fleitas: " Aníbal Escalante en marzo de 1962 tuvo una crisis política en Cuba, que desde ahí para acá es cuando nosotros consideramos que fue despojada la clase obrera del poder. Aníbal Escalante fue a la Unión Soviética, y ahora está en Cuba. Es el compañero dirigente de la revolución que la vieja militancia considera uno de los más firmes en la lucha por que al proletariado tome el poder, asuma el poder al lado de la Unión Soviética, el que nos alienta en estos momentos a muchos comunistas, nos alienta para mantenernos firmes en nuestros principios", concluyó Fleitas.
Bastan estos datos para ilustrar las desvergonzadas actividades de estos elementos en relación con personas de otros países.

CONDUCTA EJEMPLAR DE LA INMENSA MAYORÍA DE LOS TÉCNICOS SOVIÉTICOS Y DE OTROS PAÍSES SOCIALISTAS

Deseo sin embargo aclarar, como una cuestión de elemental justicia, que aparte de la conducta de muy contados asesores, periodistas y funcionarios de embajadas extranjeras que participaron en las actividades de los elementos microfraccionales, en nuestro país han desempeñado su trabajo incontables técnicos soviéticos y de otros países socialistas, manteniendo en todo momento una conducta ejemplar y de absoluto respeto por nuestra revolución. Yo personalmente puedo decir que durante estos años entre asesores, especialistas y técnicos de todo tipo han trabajado con nosotros en las fuerzas armadas, miles de oficiales soviéticos y no hay realmente una sola queja que dar de ellos, muy por el contrario les guardamos un grato recuerdo y un gran agradecimiento.

TEMEN A LA SEGURIDAD DEL ESTADO Y A LOS CDR

A mediados del año pasado Aníbal Escalante le planteó a Octavio Fernández Bonis que había tenido conocimiento de que el Departamento de Seguridad del Estado iba a trabajar contra los viejos militantes del partido y que para esto seguramente el gobierno responsabilizaría a una persona en cada CDR que se encargara de vigilar a los viejos militantes del PSP. Que era necesario cuidarse de los CDR.
Después del discurso de clausura de OLAS donde el primer ministro hiciera los planteamientos sobre la microfracción - por última vez, porque ya se habían hecho diferentes advertencias en otras ocasiones- se efectúa una reunión en la casa del detenido Octavio Fernández, adonde asistieron Aníbal Escalante, Inaudi Kindelán y otra persona que no ha podido ser identificada.
En dicha reunión se discutieron los problemas planteados por el comandante Fidel Castro en su discurso y en el análisis que hicieron llegaron a la conclusión de que la revolución no podría tener ninguna medida contra ellos pues se tenían una organización formalmente estructurada.
Había algunos desesperados que querían ya la organización clandestina, y Aníbal siempre un poco más astuto que el resto del grupo, se opuso a la creación formal de una organización, aunque de hecho trabajaban perfectamente organizados. Y todas las medidas que tomaba eran de tal forma que si surgía alguna dificultad poder esgrimir una coartada.
Es decir que en esa reunión después de la última advertencia de Fidel llegaron en el análisis que hicieron a la conclusión de que " la revolución no podía tomar ninguna medida contra ellos, pues no tenían una organización formalmente estructurada.
En esta reunión acordamos aislar a Aníbal Escalante del grupo para preservarlo manteniéndolo informado y que éste orientara a través de un número muy reducido de personas para aparentar que estaba alejado de todos esta situación.
Como Fidel no sólo realizó varias advertencias públicas sino también que en círculos reducidos y aprovechando la presencia de alguna persona que sabía en contacto con el grupo de Aníbal, habló de las actividades contrarias al partido y a la revolución que venían realizando los elementos microfraccionales, al objeto de que se percatasen el 18 de julio de 1967 Aníbal Escalante dirigió a Fidel una carta que es modelo de su proceder hipócrita y taimado.

HIPÓCRITA CARTA DE ANÍBAL ESCALANTE

Párrafos de la carta enviada a Fidel por Aníbal Escalante el 18 de julio de 1967:
" Por ello y porque yo entiendo (se refería a rumores que habían oído en la universidad acerca de sus actividades) que la aceptación tranquila de los rumores que echan a rodar los enemigos de cualquier bando, sean simples intrigas de los numerosos sectarios anticomunistas que tocan la tonada que les parece de moda, o sea "medidas activas" de la CIA o de otros servicios de inteligencia imperialista que también pretenden meter sus dedos en el pastel cubano, no conduce a nada bueno ni beneficia al partido ni a la revolución, me veo obligado, compañero Fidel a molestar de nuevo su atención porque la protesta contra tales infundios no solo en defensa de mi honor revolucionario, sino al mismo tiempo de la necesaria solidaridad nacional y unidad revolucionaria hoy más indispensable, si cabe que nunca.
"No tengo pruebas" de lo que combato pero cuando el río suena puede ser inicio no solamente de que arrastra fango y basura. Estoy seguro casi por instinto, de que se mueve por ahí una provocación asquerosa contra mí, por intermedio de mí, contra los mal llamados "viejos comunistas" a la que quizás se prestase gente de buena fe confundida.
"¿ De dónde procede la provocación?
No lo sé ciertamente, pero por el olor, por el mal olor -diría mejor- no puede menos que haberse engendrado en los suelos antros de la CIA o sus socios"
Sigue Aníbal: "¿ De qué se trataría ahora? Ahora se trataría de que Aníbal forma grupos" - es el rumor, ¿no?- "nada más y nada menos, son hábiles los enemigos, cómo no. Formar grupos es escindir el partido, es fraccionalismo, es quebrar la unidad revolucionaria, es laborantismo antipartidario. Y con la agitación divisionista, el azuzamiento de los roces y la promoción de los rencores se estimula la quiebra o por lo menos, se avivan las confusiones que hacen daño a la revolución, y hasta quizás haya quienes creyendo en los infundios contribuyan a hacer mayor la confusión con posiciones intolerantes o medidas arbitrarias, en un medio en que la intolerancia y la arbitrariedad pueden parecer el camino fácil para convencer.
"Desde luego, yo no tengo ni que decir que por principio y como militante del partido no formo grupo alguno. Comunista de verdad, soy partidario del centralismo democrático y en general, de la teoría y la práctica leninistas acerca de la organización partidaria, además desde hace rato, yo sé bien cuál es mi deber" " Y parodiando a Bebel podría decir: si Washington quiere desunión, yo quiero unión, y si Washington ataca a Fidel yo apoyo a Fidel. No te quepa duda de que en eso no me equivoco jamás.
"En fin no pretendo en esta carta "aclarar" acto y conducta mía de clase alguna: deseo sólo dejar constancia de un fenómeno que observo y además repudiar falsamente mi nombre, los agentes de la CIA, los provocadores de toda laya y los anticomunistas en general. Defiendo la unidad revolucionaria, sostengo el partido y acato su dirección y no necesito justificación. Tal es mi línea".
No voy a leerles más. Pensaba hacer al final una comparación poniendo de manifiesto las contradicciones entre estos párrafos dirigidos a Fidel y la "autocrítica" que cuatro meses más tarde una vez detenido, escribió para hacerla llegar a la dirección del partido.
Dejo a ustedes esta comparación para cuando lean la última carta de Aníbal-
Es decir, que ante las advertencias, en lugar de desistir de sus inicuas actividades adoptaron medidas para cuidar y simular que estaban alejados de toda cuestión política.
Aníbal Escalante orientó en esa oportunidad que se suprimiera al máximo el uso de los teléfonos, se eliminaran las reuniones del grupo, debiéndose hacer éstas con "no más de tres compañeros y utilizando siempre distintos lugares, se suprimiera la reproducción de materiales, trasladándose verbalmente lo que éstos planteaban, no ir por los centros de trabajo para evitar que se pudiese establecer una relación directa, debiendo ser éstos atendidos por los compañeros de sus propios sectores y fundamentalmente por los que trabajasen en el mismo. Finalmente recomendó no visitar las casas de los miembros del grupo y sobre todo no ir en autos.
Para citar a esta reunión Kindelán llamó a Aníbal, refiriéndose a éste ya por el nombre de "Roberto". Pocos días después Aníbal Escalante dejó en la casa de Octavio Fernández un recado para que el mismo fuera a su casa a las siete de la noche. Al llegar allí le planteó que quería conversar con él en el portal, y en el transcurso de la conversación le daba a entender que podía estarle grabando la misma, por lo que hacía manifestaciones favorables al discurso del primer ministro en la OLAS, aunque manifestó que no coincidía en algunos puntos. Octavio Fernández le rebatía los puntos, ya que no entendía la defensa que éste le hacía al discurso.
(Están hablando en el portal de la casa: Aníbal defendiendo el discurso de Fidel, y Octavio sin saber qué hacer).
Al terminar la conversación, Aníbal Escalante llevó a Octavio a su cuarto y le dijo que inclusive por el propio tendido electrónico que pasaba por frente a la casa podían haberle metido el micrófono.
Que la intervención del primer ministro no era lo que él, Fidel, hubiera querido que saliera como conclusión de la reunión, ya que las delegaciones de los partidos comunistas latinoamericanos no habían estado de acuerdo en producir una condena contra ningún partido comunista de la América Latina. Que entendía que era un error de Fidel el haber hecho el planteamiento sobre la microfracción porque eso demostraba en el extranjero que en Cuba había lucha ideológica y que existían discrepancias, incluso, en la línea trazada por el partido.

SIGUE EL GRUPO TOMANDO PRECAUCIONES

Después de haberse tomado las medidas de precaución en el grupo, Aníbal Escalante le planteó a Octavio Fernández que se acercaba el 50 aniversario del triunfo de la Revolución Rusa, siendo conveniente hacer llegar a la embajada de la URSS en Cuba telegramas de felicitación con motivo del aniversario y que además concurrirán a dicha embajada con el mismo motivo comisiones de obreros a fin de que se viera por los soviéticos que a pesar de las discrepancias existentes la Unión Soviética era querida, respetada y admirada por las masas. Y además, recalcaba: " que se vea la mano nuestra en todo esto"
Los integrantes del grupo no debían participar directamente en esta actividad, sino promoverla a través de terceras personas y aprovechando reuniones o asambleas que se produjeran en los centros de trabajo. Que esto no iba en contra del partido, porque incluso se había creado una comisión para estos festejos, por lo tanto, no habría riesgos en la misma. Esta orientación Aníbal Escalante se la dio también en forma similar, a Ramiro Puertas-
De inmediato, Octavio Fernández se encargó de conversar con los distintos integrantes del grupo bajando la orientación e informando que la misma provenía de Aníbal Escalante.
Entre otros se ha podido conocer que Octavio Fernández discutió esta misión con Inaudi Kindelán, Félix Fleitas, Luciano Argüelles, Renay Hernandez, Orlando Olivera, Edmigio López, Alberto Maceira, José A. Caballero, Rafael González Berano y Lázaro Salgueiro.
Por otra parte, Kindelán trasladó esta orientación a Manuel Lorenzo Torres, funcionario de la fábrica de tabacos "Villamil" en Pinar del Río, y Renay Hernández y Eurípides Nuñez.
A través del detenido Ramiro Puerta le llegó la orientación a Radamés Mancebo y Arturo García -actualmente detenido- que trabajaba en documentales del ICR, con quien conversó sobre la posibilidad de introducir algunos documentales o programas sobre esta fecha en radio y televisión. A Félix Fleitas le dijo además que aprovechando que en el puerto pesquero trabajaban muchos soviéticos se podía dar una fiesta en dicho lugar. (Fleitas, siempre detrás de los tragos y los puercos).
Los contactos fueron individuales y esporádicamente"
"Otras de las medidas es la supresión al máximo de los teléfonos, esencialmente con él, procurando que se produjesen en lugares distintos, por lo que se aconsejaba que los compañeros no debíamos vernos en grupos de más tres compañeros, que los compañeros no debíamos estar frecuentando siempre los mismos lugares, que había que evitar por todos los medios la reproducción de materiales, que mejor el conocimiento de los mismos verbalmente".
("Algunos de ellos creían que Fleitas era un "provocador" porque siempre estaba insistiendo en reproducir materiales en mimeógrafo y dar otros pasos.)
"Últimamente Aníbal me planteó que en caso de que él cayera preso seguro que detrás me detendrían a mí y que era necesario entonces enviar la respuesta de él al periódico " Le Monde" sobre el sectarismo en el 1962 a "L`Humanité”, al Partido Comunista Francés, otra a los soviéticos y la otra a los alemanes porque en esa forma podría justificarse la detención por dicha respuesta.
"Sobre las responsabilidades que hablamos de tener a los compañeros cuando toda situación desembocara en la rectificación que habría de presentar después del 1970.", sigue escribiendo Octavio "Era de esperar que si Aníbal volvía a ocupar una posición atacada, con él seríamos promovidos también los que habíamos participado de estos hechos, de acuerdo, claro está con la capacidad, formación y experiencia.
"Pero es justo señalar" sigue diciendo Octavio, "que las motivaciones de la inmensa mayoría de los compañeros no buscan precisamente establecer una lucha por posiciones, sino defender la revolución, de acuerdo con las orientaciones y puntos de vista de Aníbal que planteaba al respecto, porque por ejemplo en mi propio caso esto no era motivo, puesto que inclusive en el pasado por voluntad propia pedí ir a la producción.
"Ahora bien: en el caso específico de Aníbal, después de analizados todos estos hechos conociendo su carácter y manera de ser, el factor fundamental que lo movía en esta dirección era el de figurar nuevamente en la dirección del partido por su orgullo personal y su autosuficiencia".
Sigue diciendo Octavio: "Después de haber pormenorizado toda esta situación y de haberlo discutido, no me pude hacer otra conclusión de que toda esta manera de actuar era vergonzosa y bochornosa, y que al igual que yo deben sentirse el resto de los compañeros, porque el único interés que siempre ha prevalecido en nosotros ha sido el de defender esta nuestra revolución y no otra cosa.
"Sin embargo, el afecto personal y el juicio ligero de los problemas nos hizo caer en una posición de instrumento para escalar posición de quien de verdad no luchaba por otra cosa sino por él personalmente" (refiriéndose a Aníbal)

MANUSCRITO DEL DOCTOR QUESADA

Manuscrito número 1 del doctor Quesada. Objetivos: de lo expuesto se comprende que no se planteó nunca una pretensión de tomar el poder, ello hubiera sido ridículo. Aníbal no podía aglutinar ni lograr la unidad de la revolución, y ningún otro del grupo reunía ni remotamente condiciones para eso.
"En una ocasión, analizando el qué hacer, se llegó a la conclusión de que era la situación más difícil posible de definir, que no se podía olvidar la realidad representada por el más poderoso enemigo a 90 millas. Se pretendía, por una parte, lograr una discusión y se consideró que por el momento sólo era posible crear un estado de opinión a través de la defensa de estos puntos que influyera su consideración" para más adelante no era posible precisar nada concreto, dependía de lo que ocurriera - " para lograr la opinión, defender los puntos de vista en todos los lugares y formas posibles, ganar opiniones a favor de ellos, etc."
Según Quesada: "Se expresó el criterio de que los factores objetivos eran determinantes, especialmente los externos, nos referíamos a realidades económicas que tendían a llevar la revolución por el camino que considerábamos mejor. Hablando descaradamente llegábamos a desear cierto grado de presión política y que jueguen realidades económicas que ayudaran en este sentido.
"Esto puede parecer monstruoso (dice Quesada) pero se explica si se parte del hecho de que considerábamos el camino de coincidencias el que salvaba a la larga nuestra revolución y era preferible un pequeño dolor a un rumbo que condujera a graves peligrosos.
" Yo pensaba (sigue escribiendo Quesada) que esos factores se presentarían en base de la evaluación objetiva que de nuestra situación se hiciera en el exterior sin necesidad de intervención nuestra. Nunca se habló expresamente de dar pasos concretos por nuestra parte en este sentido, pero esto no es importante ya que de todos modos objetivamente, examinando los hechos, nuestra actividad de hecho era un modo de solicitar tal cosa e inclusive en una ocasión, como ya dije, expresé a Octavio la idea de que fuera mejor que no hubiera ayuda de la RDA en la construcción de la imprenta".
" Por lo que me han informado los compañeros que tienen a su cargo este proceso (sigue diciendo Quesada), el compañero Aníbal dio estos pasos, no supe de ellos nunca, pero no importa, pues de habérmelo comunicado no hubiera estado en contra ya que la concepción que teníamos de las cosas era en lo esencial igual, es decir, no rehuyo responsabilidades en esa cuestión"
(Ahora habla del estímulo moral)
"Creíamos que los estímulos morales sólo eran efectivos en estimular la producción en personas con alta coincidencia pero no en capas atrasadas"
(Al parecer para el doctor Quesada y su grupo, el pueblo de Cuba está compuesto por capas atrasadas)

MANUSCRITO NÚMERO DOS DEL DOCTOR QUESADA

(Paso por arriba de algunas páginas y me concreto a los temas más importantes):
Empiezo aquí: "Se veía a la figura de Aníbal como símbolo de la cuestión y que una rehabilitación de él representaría la esperada rectificación, aunque ésa no era la única forma posible.
Creo que había tres corrientes; una de reconocimiento histórico, otra que esperaba que la rectificación partiera del propio Fidel frente a la realidad. La otra, que deseaba hacer algo para reforzar las cosas. Esta corriente era encarnada por Aníbal y explica el origen de toda esta cuestión, otras concretamente veían la situación en otra forma. En todo esto se pensaba en el peligro que corría la revolución en demorarse este hecho.
"En el curso de esta situación se fueron acentuando prejuicios políticos y obcecaciones que no dejaban ver las cosas a veces con toda dimensión y no permitían hacer consideraciones más profundas. En realidad yo no conocí un análisis profundo de las cosas.
"Este prejuicio nos hacía exagerados los rasgos negativos de la obra revolucionaria y no tener una actitud positiva frente a las cosas. La coincidencia en medio de esta contradicción no podía generar entusiasmo en el cumplimiento de tareas de la revolución y por otra parte, quizá absurda, la propia concepción.
"¿Cómo trabajar con Fidel, que era necesario históricamente para la marcha de la revolución, sin quitarse estos prejuicios?
"En cuanto a las figuras de la dirección de la revolución se tenía confianza en Fidel. Yo lo tenía también por Dorticós, por quien siento respeto. En cuanto a otros compañeros, en general, se les subestimaba con lo que se negaba la posibilidad de su desarrollo.
"Pero en la concepción no importaba la cuestión de las figuras, sino la concepción general de las cosas. Yo no podía tener una opinión propia por falta de conocimiento, pero me dejaba arrastrar por el consenso general en base de la posición política: "Eso explica conversaciones tenidas en las que perdidos en la pasión política se dijera a veces cosas nada elegantes.
"En cuanto a algunos compañeros se les consideraba comunistas porque compartían estos criterios, independientemente de sus debilidades humanas se consideraba que era firmes en sus concepciones y lo demás se toleraba.
Es decir, que el "fracaso" económico de la revolución y de sus planes obligaría a una rectificación de la línea y a una consideración de los puntos de vista del grupo, llamándoseles a algunos de ellos a ocupar posiciones, porque ellos son los representantes del proletariado y nosotros de la pequeña burguesía (no nos pueden decir que nos estamos acercando al imperialismo yanqui y dicen que nos estamos acercando al francés).
Además, se intentaba ganar para sus opiniones a militares del partido a modo de presionar desde la base del partido a los organismos de dirección.
Pero más que en nuestra palabra preferimos fundamentarnos en los documentos que de su puño y letra ellos mismos escribieron. Yo quiero señalarles a ustedes, compañeros del Comité Central, que en lo que hemos estado leyendo hasta ahora nos hemos limitado exclusivamente a leer lo que ellos han aceptado y lo que ellos han confesado, cuando son opiniones nuestras hacemos la salvedad y exponemos lo que ellos expusieron y para destruir sus propios argumentos vamos a emplear sus propias palabras, sus propias confesiones, sus propios manuscritos, y naturalmente, no podemos leerlos todos porque son arrobas de papeles. Por lo tanto, en el Buró Político se tomó la decisión de organizar una exposición en un lugar próximo a este local, para lo cual se le entregará a cada uno de los miembros del Comité Central que se encuentran aquí, que deben devolverlo, y que contiene un índice de todas las pruebas que obran en nuestro poder, para que en la exposición todo el que lo desee pueda apreciar las direcciones de los detenidos, fotografías de los encartados en distintas actividades conspirativas, grabaciones de conversaciones, reuniones, exposición de documentos y películas de interrogatorio practicados, logrados a través de la técnica operativa, etc., todo puesto a la disposición de todo el Comité Central.
Después, que usen el folleto lo vuelven a devolver en el mismo lugar donde se lo entreguen para su control por las cosas que en el mismo se exponen como simple guía de lo que quieran ver los compañeros del Comité Central que pasen a dicho salón, si lo estiman pertinente, en alguno de los recesos o al concluir en el día de hoy.
Es decir, que nos hemos basado en innumerables e irrebatibles pruebas y en lo que ellos han escrito, han aceptado y han confesado. Y para destruirles sus propios argumentos- porque la revolución no necesita defenderse de las infamias que estos señores lanzaban, porque el mínimo de razón que puedan tener en algunas de sus críticas a la revolución lo invalida el hecho de la ausencia total de actitud revolucionaria, sus propensiones a la mentira y la difamación mezcladas con la crítica, sus monstruosas deformaciones de la historia y las características del proceso revolucionario, su deslealtad al país y los propósitos aviesos, mezquinos y traidores que perseguían.
No es la crítica sana que constantemente nos hacemos nosotros mismos.
Deseaban, en dos palabras, que la revolución fracasara para hundir lo que ellos consideraban la dirección pequeño burguesa de la revolución.
Vamos a remitirnos a los documentos que ellos mismos redactaban.

MANUSCRITO NÚMERO 2 DE OCTAVIO FERNÁNDEZ

Exponía Aníbal que a partir del año 1970 las dificultades crecerían porque económicamente no íbamos a poder llegar a los 10 millones de toneladas de azúcar, ya que las medidas a tomar para asegurar esto no se estaban tomando, y que el propio ritmo de las actuales zafras así lo indicaba, puesto que tendríamos que incrementar prácticamente cuatro millones en dos años, que la escasez de los productos alimenticios, así como los industriales, no estarían resueltas tampoco en el nivel que se estaba planteando y que por todo esto los ofrecimientos que se le habían hecho al pueblo no se les podrían dar, como era el no pago de los alquileres en el 1970. Políticamente los partidos comunistas latinoamericanos estarían más fuertes (esto es para el año 1970, según el "profeta" "Aníbal Escalante) " y en condiciones de dirigir ellos plenamente la lucha en sus respectivos países. Que la Unión Soviética estaría mucho más fuerte por el desarrollo impetuoso en toda su técnica, tanto en lo económico como política y militarmente y que por el contrario el imperialismo estaría más debilitado.
"Ante toda esta situación, se impondría de seguro una rectificación en la línea del partido en Cuba. Se cambiarían los métodos organizativos y de trabajo del partido, dando una mayor participación a compañeros obreros. Sobre la producción se aplicarían medidas más realistas teniendo más en cuenta las opiniones de los trabajadores, utilizando el movimiento sindical en el verdadero carácter que el mismo tiene de dirigente de la clase obrera. Y con respecto a la Unión Soviética nos acercaríamos mucho más en toda su política, eliminando toda una serie de discrepancias que en la actualidad tenemos, ya que la vida serviría de ejemplo. En este caso además porque la corriente que entraba en favor de acercarnos a Francia fracasaría, a pesar de todo, en sus intentos, puesto que Francia era un país capitalista que en el trato hacia nosotros no abandonaría su posición de clase y porque también no contaba con recursos tan amplios como la Unión Soviética.
"Antes de toda esta cuestión el grupo trabajaría en interés de defender las posiciones de la Unión Soviética ante hechos que se sucedieron, como por ejemplo en el reciente conflicto del Medio Oriente, además de esclarecer la posición de la misma en toda su política de coexistencia pacífica, así como de impregnar la confianza necesaria en toda la masa sobre la solidaridad de la Unión Soviética hacia nuestra revolución y hacia todos los movimientos revolucionarios: asegurar el hecho de que nunca la Unión Soviética nos dejaría solos frente al imperialismo, por ser un problema de principios de la misma defensa de nuestra revolución, de luchar porque los puntos de vista de la clase obrera sobre la producción se tuvieran en cuenta, así como de darle la relevancia requerida al papel de los sindicatos como el medio idóneo para desarrollar la emulación socialista, la escolaridad entre los trabajadores y de asesor de la administración en toda su política administrativa y hacer que todo este trabajo fructificara en esclarecer a todos los compañeros en la justeza de esta política.
"En los trabajos de proselitismo planteaba el método de tanteo de compañeros" (sigue escribiendo Octavio) "o sea se veía a un compañero y se le hablaba de las cosas que sucedían para conocer su opinión: en la mayoría de los casos se le hacía mención de Aníbal, también para saber si la reacción era positiva o negativa; de acuerdo con eso se sabía si el compañero era susceptible de ser ganado para este propósito y en el caso de algunos dirigentes Aníbal planteó que yo fuera a ver a Blas, y Kindelán a Lázaro.
El hecho que relaté anteriormente era "para conocer sus opiniones”.
"Cuando todos estos hechos desembocaran en la situación que Aníbal planteaba (sigue Octavio) para después de 1970, y producto del análisis que se hiciese en interés de superar las debilidades existentes, se adoptarían cambios en los métodos de trabajo del partido, en la producción y en el movimiento sindical, así como en la política hacia la Unión Soviética y los partidos comunistas latinoamericanos.
Aníbal planteaba que entonces tenía que haber una actitud de reconocimiento hacia sus opiniones y por tanto lo llamarían nuevamente a ocupar el puesto en la dirección del partido, simplemente el mismo que había tenido o sea, el de organizador.
"Además que por parte de la Unión Soviética seguro se produciría la ayuda moral necesaria e inclusive surgiría el planteamiento por parte de los soviéticos con Fidel en el sentido de solicitar de él un acercamiento fraternal con todos los compañeros que habían tenido todas estas actividades que orientaba Aníbal.
"La primera de las cosas era evitar la afluencia de compañeros por la finca, o sea, aparentar estar alejado de toda esta situación. Pero sí estar orientando a informar a través de un grupo más reducido a compañeros inclusive, haciéndolo a tal grado que ello nos llevara a realizar tonterías. Yo puedo comprender ahora cómo la pasión en defensa de una causa errónea puede cegar a un hombre a tal grado que lo haga incapaz del más elemental razonamiento realista.
"4 - A que se miraran los aspectos negativos y las dificultades de la revolución en una forma magnificada y se perdiera de vista el espectáculo de nuestro heroico pueblo y los grandes logros obtenidos o por lo menos no verlos en toda su magnitud y las cosas buenas reducirlas. Esta situación mellaba la conciencia revolucionaria y hacía perder el entusiasmo en el cumplimiento de las tareas de la revolución.

"5 - A no ser capaces de razonar y a entender la estrategia de la revolución.

"6. - Al estar mirando el pasado no entender el presente -ni podíamos avizorar el futuro- la revolución, más grande que nosotros mismos, pasaba y nos dejaba atrás.

" Y todo esto se extendía a partir de ese círculo".

"Los puntos más débiles de la concepción entiendo que eran los siguientes:

"1.- Nunca (que yo sepa) como dije, nuestro grupo hizo un análisis serio de la realidad de nuestra economía sino que ésta se analizaba en general sin fundamento serio.

"En este proceso se perdía el fervor revolucionario y se caía en el círculo de estas condiciones olvidándonos que la vida nos dejaba atrás.
"En cuanto a la figura de Aníbal se pensaba que los países socialistas de Europa, especialmente la URSS, lo veían como una garantía para que Cuba siguiera una política de coincidencias, que había más confianza en él que en Fidel y obligaría a la "rectificación"
"En general, se veía que en la etapa inicial de la revolución había un ascenso porque se asimilaba Fidel al partido. Luego de roto este camino con el proceso contra el sectarismo, sólo se volvería a avanzar si se volvía a lo mismo.
"Se veía a muchos viejos militantes que no aceptaban estas cosas, como oportunistas que adoptaban tal postura por mantener sus posiciones y su comodidad, como que no eran sinceros en sus convicciones y negaban su propio ideal" (o sea a los que ellos acusaban de traidores y vendidos).
(Sigue diciendo Quesada): "El anticomunista se define por su posición ante el enemigo. Todo el que lucha frente al imperialismo, cualquiera que sea la ideología sirve a la causa del comunismo, eso es lo esencial, lo que se perdió de vista y generaba prejuicios. La estrategia general del comunismo (correcta) es la paz, pero obliga a sacrificios tácticos y genera nuevas formas (no lo supimos entender).
" 1- El enemigo y la posibilidad real de ayuda de los amigos son los que determinan la táctica. Entender con profundidad lo que ocurre en el campo socialista (también de las fuerzas internas)

" 2- Usar como el imperialismo la táctica del flanqueo.
" 3- Nos hemos perdido en la forma y no en el fondo de lo internacional y lo interno.
" 4 -Una concepción que imposibilitaba la confianza mutua y determinaba resultados contrarios
" 5- Comprensión de porqué la revolución tuvo que actuar así con Aníbal:
"a) Reconocimiento del proceso histórico
"b) Ver - decía- el futuro de la revolución
"c) Ser los sectarios los que destruyan el sectarismo.
"La revolución necesita su propia teoría, nuestro grupo no hizo nunca un análisis profundo de todas las cosas, estaba empecinado en una vieja fórmula que no tenía vigencia histórica ni posibilidad alguna de éxitos, se sustituía el análisis por las pasiones, nos quedamos en el pasado sin saber ver con amplitud el porvenir. Yo he comprendido que era una concepción antihistórica y una quimera intentar forzar esa situación. No lo supe comprender a tiempo cegado por la pasión sólo ante la realidad del proceso se podía ver que era un camino sin perspectiva. La pasión no dejaba ver las cosas de otro modo.
"La verdadera actitud comunista estaba en contribuir con el marxismo, empujar la tarea de la construcción del comunismo y luchar contra el imperialismo, a borrar los restos de esta quimera y a contribuir al fortalecimiento de la unidad interna, poder lograr que los prejuicios no resten la colaboración sincera de quienes pueden contribuir a la construcción del comunismo, tratar de que surja limpia la figura de Fidel que es lo que le interesa a la historia.
"1- Entender que ha sido una actitud quimérica el haber mantenido ese tipo de ilusión.
"2- Que estas ilusiones han hecho daño a la revolución.
"3- Facilitar su total liquidación.
"4- La única actitud comunista es la de entender que hay que ayudar incondicionalmente a la revolución. No permitirse abrigar resentimiento ni desconfianzas porque ellos impiden trabajar y llevan a errores.
"5- No perder de vista lo fundamental.
"En torno a la figura de Aníbal se había pensado un sistema de escalonamiento de posiciones políticas que no permitía análisis más profundos. Entender que entre esta concepción y la estrategia de la dirección de la revolución había una contradicción que tenía que resolverse a favor de la estrategia de la dirección de la revolución.
"No comprensión de la estrategia de la revolución, que no podía ser explicada, general desconfianza más pasión política" (Aquí crea una fórmula: "Sistema de reactivación-contradicción con estrategia de revolución igual a necesidad de paralizar el fenómeno.
"Revolución- estrategia- contra imperialismo.
"Revolución- estrategia- confunde a ciertos revolucionarios.
(Transcribimos textualmente)

MANUSCRITO NÚMERO TRES DEL DOCTOR QUESADA

"Análisis de la concepción del problema del sectarismo, papel de la URSS, Aníbal, actividades, contacto mío con el exterior, contacto concreto mío, formas de contacto, orientaciones que se bajaban, artículos y documentos que yo conocí, círculos de estudio, cómo se discutían los problemas, cómo yo intervenía cómo veo el problema ahora.
El sectarismo entendía que Fidel se había hecho marxista en el curso de la lucha", "que la toma del poder había sido posible gracias a la estrategia que había seguido Fidel, en la lucha, en la sierra, el PSP, no hubiera podido hacerla directamente. Que sólo Fidel pudo encarar la lucha, pero que el PSP había brindado su apoyo que al inicio no era mucho, pues no se había entendido como posible la vía de la lucha armada, pero que finalmente esta tesis había triunfado y por eso se le había dado un apoyo creciente, sobre todo en 1956.
"Que la Revolución Cubana había tomado un rumbo socialista por los errores del imperialismo y la ayuda del campo socialista y naturalmente la decisión de Fidel" y de todas las fuerzas que la integraban.
"Se percibía que la revolución marchaba por rumbo seguro. Cuando se produjo la crítica al sectarismo y se inculpó a Aníbal yo lo entendí así.
"Ya explique que la no-comprensión por parte mía de determinados fenómenos en los que participé, y que las circunstancias me acercaron a Aníbal Escalante me hicieron empezar a entender que este fenómeno se debía a que Fidel, si bien era un revolucionario consciente, quería hacer las cosas a su manera y se había puesto sobre el partido.
"Esta concepción se alumbraba por la no-comprensión de la forma que adoptaban las cosas en la revolución en cuanto a la manera de construir el socialismo y en la política internacional.
"En política internacional se entendía que todo lo que nos acercaba a la URSS y a coincidir con ella en lo fundamental era bueno, que lo que nos alejaba era peligroso para nuestra revolución por la imposibilidad de ésta de defenderse sola, se miraba a la URSS como el polo más poderoso del campo socialista y que estratégicamente estaba en condiciones de detener y finalmente vencer al imperialismo.
"Se esperaba una "rectificación" por parte de Fidel, en base de su honestidad revolucionaria, cuando fracasara nuestra economía y la necesidad de depender de la URSS le hiciera ver que ése era el único camino.
"Se llegó a desear cierta presión por parte de la URSS, se veía la persona de Aníbal como símbolo de esta rectificación y se creía que esta rectificación daría más confianza a los países socialistas europeos, del rumbo de nuestra revolución. No obstante, no hacía depender esta idea de las personas sino de la política que siguiera la revolución.
Todas estas ideas se expresaban en conversaciones con el círculo que formó en torno a Aníbal, no sólo en general sino aplicadas a circunstancias concretas, generalmente acompañadas de una gran pasión política por la que surgían caricaturizadas y se empleaban expresiones irrespetuosas para algunas figuras de la revolución.
"Este círculo de pasiones políticas agitadas conducía a:
"1 -Que se perdiera la confianza en Fidel y la dirección de la revolución mientras se afianzaba en Aníbal.
"2- Que se hiciera depender todo el curso de nuestra revolución y nuestra historia de este hecho, de esta especie de "restauración" históricamente imposible.
"3- Que se produjera en todos una ceguera total para interpretar la realidad a tal grado que nos llevara a realizar tonterías. Yo puedo comprender ahora cómo la pasión en defensa de una causa errónea puede cegar a un hombre a tal grado que lo haga incapaz del más elemental razonamiento realista.
"4 - A que se miraran los aspectos negativos y las dificultades de la revolución en una forma magnificada y se perdiera de vista el espectáculo de nuestro heroico pueblo y los grandes logros obtenidos, o por lo menos no verlos en toda su magnitud y las cosas buenas reducirlas. Esta situación mellaba la conciencia revolucionaria y hacía perder el entusiasmo en el cumplimiento de las tareas de la revolución.
"5- A no ser capaces de razonar y a entender la estrategia de la revolución.
"6- Al estar mirando el pasado, no entender el presente- ni podíamos avizorar el futuro- la revolución, más grande que nosotros mismos, pasaba y nos dejaba atrás.
" Y todo esto se extendía a partir de ese círculo".
"Los puntos más débiles de la concepción entiendo que eran los siguientes:
" 1- Nunca (que yo sepa) como dije, nuestro grupo hizo un análisis serio de la realidad de nuestra economía, sino que ésta se analizaba en general sin fundamento serio.
"2- Todo caía por su base si se tiene en cuenta la tesis de dignidad planteada por Fidel en situación tan grave como la crisis de octubre y que ahora comprendo que no se trataba de un concepto basado en la vanidad personal, sino en la necesidad que tiene nuestra revolución de una dirección indiscutida para poder sortear las dificultades que plantean los tiempos que vivimos.

"3.- No se podía entender la complejidad de los problemas que plantea el campo socialista con un simple esquema, sin conocer elementos, que no se manejaban ni se podían manejar.

"4--.- No se consideraba la política de principios que debe seguir la URSS"
En cuanto al fenómeno del sectarismo, no se le entendió como una realidad histórica necesaria para el triunfo de la revolución.
"No se supo entender que por las realidades concretas de nuestra revolución, de haberse seguido el camino que propugnaba Aníbal se hubiera roto la unidad necesaria.
" No se entendía el marxismo en su sentido verdaderamente creador, sino limitado a formas que puede muy bien no corresponder al momento histórico actual que requiere un pueblo unido con una dirección firme, respetada, indiscutida, con una alta conciencia antiimperialista, mantenida en todo instante, en disposición de luchar contra un enemigo que se apresta a atacarnos y destruirnos.
"Por ejemplo, el sentido de la democracia interna no se le puede examinar en abstracto sino aplicarlo a las circunstancias concretas"
(Sigue Quesada): "Yo creo que todo hombre tiene debilidades y que no hay nadie perfecto. Pero es verdad que en el grupo había compañeros con defectos morales que no eran aceptables dentro de la moral socialista. Y hacia esto había tolerancia (liberalismo), así no es posible defender causa alguna.
Además, en muchos casos las pasiones se alimentaban con resentimientos, frustraciones, o simplemente eran efectos personales o en lástima, prejuicios y otras cosas por el estilo, o simplemente por la incapacidad de mirar hacia adelante en vez de hacia atrás."
(Sigue Quesada): "Al producirse el choque con la realidad puede empezar a razonar, a recuperar lentamente la lucidez, a entender lo fundamental de la estrategia de la revolución y a recuperar la confianza en quien por razones históricas no se mereció nunca que le perdiera: a comprender el error que se cometía y la necesidad que tenía la revolución de detenerlo sin contemplación."
(Paso a la página 14 del manuscrito número 3); "En la última etapa del proceso serví de enlace con Aníbal y los familiares de algunos detenidos"
(cuando ya se empezaron a producir las detenciones él sirvió de enlace con los familiares y Aníbal): "Ramiro Puertas iba a su casa o por medio de su tío Oscar).

"He llegado a entender varias cosas:

"1.- El daño que estas actividades hacían a la revolución.

"2.- La justeza de la manera como el partido ha tratado este asunto.

"3.- Que la actitud correcta de un comunista era la de no perder de vista que lo fundamental para nuestra revolución en las actuales circunstancias históricas es la preparación para un enfrentamiento con el imperialismo, y que para eso es necesaria la unidad de todas las fuerzas antiimperialistas. Que lo peor que puede hacer un comunista es mirar al pasado fijamente y perder la confianza en el futuro. Que el marxismo no se puede entender como un molde rígido de formas que son correctas en determinadas circunstancias de lugar y tiempo pero no tienen obligadamente que serlo en otras.
"No se puede justificar que un revolucionario se detenga en su camino en el curso de una revolución, ni que en la práctica su actividad produzca dificultades a ella. Pero he meditado el porqué, para explicármelo a mí mismo. Y creo que:

"1.- Una concepción ideológica rígida.

"2.- Una serie de circunstancias.
"3.- Una gran cantidad de defectos personales explica el que se haya caído en este error.
"A: Un sentido no revolucionario de la amistad y el afecto.
"B: Una actitud tolerante y blanda ante los propios defectos y los de otros.
"C: Una autosuficiencia de creer que las propias ideas son las correctas sin tratar de confrontarlas con la realidad.
"D: Una actitud tendiente al pesimismo.
"E: Ver los prejuicios de otros y no ver los que yo tenía.
"F: Actitud indisciplinada.
"G: Ingenuidad.
"H: Permitir que el apasionamiento no me dejara ver la realidad, en vez de la limpia pasión por servir a la revolución.
"Y otros más sobre los que iré tomando conciencia, explican, sin justificar, el que me haya equivocado"
(Así concluye el manuscrito número 3 del doctor Quesada)

CARTA ESCRITA POR ANÍBAL ESCALANTE A LA DIRECCIÓN DEL PARTIDO DESPUÉS DE SU ARRESTO

 

Compañeros:

Ruego a ustedes recibir la presente declaración autocrítica, que hago a iniciativa propia, y con la cual deseo exponer ante ustedes como máxima autoridad del partido y del poder revolucionario, lo que yo acierto a ver en concreto de los hechos graves que han conducido a mi detención. Trataré de ser breve.
"Debo iniciar esta declaración autocrítica con un reconocimiento frontal:
"1) Admito la responsabilidad por los hechos que a mí se me han imputado.
"2) Acepto como válida la definición de que mi actitud me había conducido a una actividad fraccionalista. Esto es a formar una "microfracción"
"3) Reconozco espontáneamente la necesidad de las medidas adoptadas por la dirección del partido para cortar por lo sano y liquidar el foco de infección creado.
"Pero además de hacer este expreso reconocimiento, debo explicar algo a la dirección del partido: cómo es que he ido a parar a este estado de cosas o todavía mejor: cómo es que ha podido crearse este fenómeno negativo qué es y a donde podía conducir, según lo que yo pueda entender.
"Una de las preguntas que más ha golpeado a mi cerebro en estos días es la siguiente: ¿Cómo yo he ido a parar desde una posición comunista (que sostiene firmemente a la revolución) que acata al partido y a su dirección a este asunto del fraccionalismo y todo lo que lleva envuelto? Y si me hago esta pregunta y si intento aclararme el proceso, no es porque pretenda buscar justificación- que no la hay- si no porque necesito explicarme realísticamente lo ocurrido y derivar no sólo las razones sino el coraje indispensable para ayudar al partido a barrer con todo fraccionalismo y liquidar este fenómeno que por lo demás pesa como una loza sobre mi cabeza.
"Entiendo que hay dos tipos de causas que han ocurrido a la formación, primero de una tendencia y luego de una actividad fraccional, con implicaciones - como diré más tarde- totalmente inadmisibles.
"El primer tipo de causas obedece más bien a lo que pudiera llamarse situación objetiva o factores que sirven de punto de partida a la actitud o que la han alimentado. Deseo referirme al hecho de que entre nosotros aquí, en nuestro país, durante mucho tiempo se forjó y vivió un conjunto de ideas, un esquema de cómo ver el mundo y sus cosas, un índice que con los años se hizo dogmático y hasta creó reflejos condicionados muy precisos, surgido todo de las condiciones en que se tuvo que nacer y vivir frente a un mundo hostil. Todo lo que rompiese con esos esquemas, todo lo que hiriese los citados reflejos condicionados tendía a considerarse anatema. A partir de 1962 se ha hecho un gran esfuerzo por sacudir ese estado de cosas y no pocos pueden haberse beneficiado de ese esfuerzo, pero yo digo que no es fácil y no será fácil desembarazarse de todo lo que sea, ciertamente, caduco, dogmático, esquema y reflejo condicionado.

EL "TROPELAJE" DE ANÍBAL ESCALANTE

"En lo que a mi toca, siento en la cabeza el tropelaje de ideas encontradas y el ruido de la bancarrota de muchas cosas que hasta aquí me han parecido verdades intangibles, o situaciones creadas aceptadas o necesarias, aunque de palabra en verdad, más de una vez reconociese su precipitación o simplemente incorrección.
"La clave de la mayoría de los "disgustos" se halla en la "cuestión internacional". O diría más llanamente: el papel de cada cual en el mundo socialista. Concretamente: el papel de la URSS y el papel de Cuba. En la consideración de esos papeles, en el fondo muchos hemos partido siempre, como antaño, de fuera hacia adentro: de la URSS, centro de la revolución mundial, hacia Cuba, parte de la revolución mundial.
"En vez de partir de dentro hacia fuera, de Cuba, parte de la revolución mundial, muy grande, muy poderosa, muy respetable, pero hoy, ya no centro socialista. Esto dicho sin nacionalismo alguno, sino simple y llanamente como un hecho. Hechos aparte, convergentes, de similar estructura, pero aparte. Verdad tan simple que a algunos o a muchos, parece muy obvia, pero un problema serio que tenemos en 1967, cuando a más de URSS, hay Cuba socialista.
"Parece cosa manida. Pero no lo es.
Si no entendemos el fenómeno de raíz, siempre el oído se nos irá por sobre las fronteras de nuestra patria, a ver qué hay. Se pensará a cada vuelta que la fuente de la verdad está fuera y la fuente de la verdad nunca será tan fácil en estos asuntos de ciencias sociales y políticas, no tan exactas y siempre sujetas a tantos factores.
"Se comprende que con estas ideas como base- digo: las ideas anquilosadas- el "disgusto" o cualquier otra cosa que no encajase en el esquema o por una crítica subido de tono a posiciones de la URSS, pareciese siempre natural no distinguir dónde termina la ciudadanía soviética o de cualquier país socialista hermano y dónde empieza la nuestra- con todas sus responsabilidades - a la hora de considerar problemas comunes o nuestros, o simplemente, de exponer nuestras opiniones.
"Pienso que, quizás, los que no han pasado nunca por estos estados mentales estratificados se sientan escépticos en admitir sus razonamientos y los atribuyan a la situación en que me hallo. Es comprensible, pero sea dicho con el mayor de los respetos, ello no tiene necesariamente que ser justo. No es mi situación actual, en sí, la que me impele a ver sino toda una serie de hechos, juntos - que en mi irresponsabilidad jamás me puse a contemplar- y la seriedad con que otros observan esos hechos, sí, y es eso lo que me golpea terriblemente, y acrecienta el ruido de bancarrota en mi cabeza a que antes me referí.
"Hay compañeros de vieja militancia, por mil razones más libres de pasados esquemas y reflejos, que ya avanzan con todo el ejército del pueblo por los caminos correspondientes. Habemos otros que nos rezagamos - y si a ello se añaden frustraciones de otro tipo, incluso personales y hasta quizá la falta de alguna voz directa de aliento o ayuda- es que ha podido crearse el caldo de cultivo que explica la corriente de resistencia a ver las cosas de modo nuevo y halla por lo menos, una base objetiva, la tendencia que luego cristaliza en la actividad fraccional.
"Si me tomase, uno a uno, todos los posibles envueltos en actividad fraccional, se vería que todos -salvo alguna excepción anormal- tendrían, por sobre todo, un denominador común: el "problema internacional". Eso y el "esquema".
"No pretendo justificar conductas.
Trato sólo - como yo expresé- de aclararme cómo y por qué ha surgido la conducta.
Pasemos ahora a otro tipo de causas, yo diría subjetivas de cada quién.
Y analizo las mías. A mí me parece que en mí han pesado enormemente cosas como éstas:
"1) Mi idea obsesionante, encarnizada, de que 1962, incluso aceptado por mí, había dejado cosas sin discutir conmigo. Yo me he considerado una suerte de "víctima propiciatoria" que cargaba con responsabilidades, no sólo propias, sino ajenas y ello me ha golpeado constantemente, sin entender, quizás lo fundamental de 1962, que ahora me viene a la mente más claro: un cambio radical de métodos, de esquemas y de estilo. El encarnizamiento me ha llevado a dos cosas: a vivir en espera de una discusión que ya no podía ser y a sostener abiertamente opiniones personales que no podían menos que rozar la nueva unidad, más alta, proclamada en 1962.
"2) Evidente subestimación de mis ideas y hasta de mi papel en el desarrollo revolucionario del país. No sé, conscientemente nunca he querido esa sobrestimación, pero es claro que el constante esgrimir tales ideas por si solas, sin contar con la realidad circundante y el afán de presentar posiciones y planes sobre todo tipo de problemas del país, eso no puede derivar de otra fuente que de un criterio magnificado acerca de mi papel en este medio nuestro. Ello probablemente tiene su origen, sus "raíces históricas” en el papel positivo y si ciertamente importante en la conducción del vice partido a la línea triunfante de la lucha armada, en el prestigio que esto podía haberme dado entre los militantes aliados, en quizás los hábitos de trabajo en el centro de la organización antes de la victoria y después, etc., todo esto ha llevado, por contraste, a sentirme hondamente subestimado, y hasta perseguido. Amargado.
"3 - En relación a lo anterior, de verse también inmodestia y un excedente de manejo del "yo". "Yo opino" "tengo ideas", "yo sí sostengo criterio etc. Esto - y todo lo que se refiere al sentido desmesurado de mi papel en la sociedad- debe de haber estado aumentado continuamente, y lo ha sido por el "coro" es decir, por las "visitas" constantes, "las consultas", sobre cualquier cosa, la asistencia a velorio y actos semejantes, etc, en donde han sobrado los comentarios halagadores a mi modo de ver las cosas, a mi supuesta o relativa capacidad o experiencia, etc.
"4) La terquedad y hasta la arrogancia en el mantenimiento de criterios u opiniones, desconociendo que a veces una idea no vale más que la manera correcta, oportuna y conveniente de exponerla y discutirla, en lugar adecuado y ante las personas y autoridades indicadas para conocerla y discutirla. La arrogante "libertad" de decir ideas y opiniones sin importar el lugar, condiciones u oportunidad, sólo puede conducir a la confusión, a la anarquía, con perjuicio del partido.
"5) Una elevada dosis de irresponsabilidad, de hacer cosas sin contar con nadie y de a porque sí, a base únicamente del propio sentido de justicia a veces tan limitado y olvidado que lo que es justo un día, mañana puede no serlo y que además yo no estaba en posición de conocer los antecedentes y el porqué de muchas decisiones, ni tenía autoridad de clase alguna para erigirme en juez de mis actos habiendo un partido por sobre uno, un estado para resolver. Esa irresponsabilidad me ha llevado a críticas inadecuadas, a traspasar reglas y lineamientos, a irritarme contra las locas medidas de observación que mis compañeros engendraban, y a vivir un poco sin contar con los demás, sobre todo con el partido. Por otra parte, el propio defecto me ha llevado a cometer actos que ahora me golpean.
En todo esto tiene que haber, además, cierto sentido de frustración, mucha amargura y como Fidel dijo, resentimiento, aunque mi espíritu se resista a aceptar la anomalía.
El ver que no soy lo que era, sentirme desplazado e inútil "salvo correr varias gallinas" el no sentirme de lleno en la corriente de vida que emociona el país, todo eso, son motores que tienen que haberme llevado a amarguras. Y han contribuido a mis errores, a encarnizarme en mis errores.
Compañeros: yo no me sentía así cuando de vez en cuando tenía la posibilidad de hablar y consultar con compañeros dirigentes. La soledad me ha aislado y me ha amargado.
Y no es que yo aspirara a "reivindicarme" con grandes cosas, y mucho menos con volver a ser miembro de la dirección. No sería honesto si cometiera torpeza tal, no. Fui yo mismo que, a su pregunta, le sugería a César el cargo en Italia, lejos del fragor nacional y de las presiones del viejo. Para mí - y para mi familia más cercana- fue todo alegría saber que se me iba a enviar a Turiguano, para un trabajo en los planes agropecuarios. Habría yo querido intervenir en las tareas de choque azucarero, perfectamente desde cualquier ingenio, o sin las ideas que expuse al llegar del extranjero. Yo tenía conciencia de que "un tiempo" había pasado, y a edad - y con la fuerza con que todo va surgiendo, cosas y hombres- ya podía "aspirar" a "regreso" alguno si hubiera sido anormal. Cooperar, ayudar con mi esfuerzo y mis opiniones sí, que se me tuviera en algún lugar como un veterano de experiencia y capaz de ser utilizado en lo que conviniera al partido, eso sí, respetado y considerado, eso. Todo eso sí lo he deseado vehementemente.
"Aclaro: al hacer autocrítica de mis defectos no he pretendido el menor golpe de pecho. Lo hago por necesidad espiritual y para contribuir a explicar al partido- y a explicarme a mi mismo-cuanto hoy me abruma. Y si he dicho algo respecto a mi aislamiento y aspiraciones, no es por "paliar" mi autocrítica sino por aportar hechos que explican mis amarguras.
"Aclaro otra cosa: no he tenido tiempo de ordenar todo mi pensamiento y no puedo ser exhaustivo de la noche a la mañana
"Como es sabido, las conciencias no se liberan nunca o se llenan de ideas de golpe. El proceso se desarrolla y para mí lo importante es que estoy en el proceso. Por eso mismo, esta declaración debe ser, seguramente, muy ominosa e incompleta y hasta desorganizada. Si la dirección lo permitiese en oportunidad posterior, creo que podría hacer algo más completo que esto que de todos modos recoge lo esencial que quiero decir.
"Pasemos ahora a la conducta, a los hechos mismo.
"Estoy consciente de que la dirección del partido no me ha puesto en manos de Seguridad del Estado por razón de mis opiniones, sino de mi actuación. De ello estoy convencido.
"Y los hechos que forman esa actuación, directamente ejecutados por mí o ligados a algún modo a mí, han sido:
"1) A base de las causas antes explicadas, nucleación de una cierta corriente de criterios que poco a poco se hizo más definida y que al fin desembocó en una tendencia fraccional al borde del partido. O sea, actividad fraccional.
"Me atrevo a decir que yo no quise fracción, pero el hecho es el hecho. La mecánica de la lucha encarnizada conduce inevitablemente a la fracción. Y el único remedio contra el cual es, o bien no encarnizarse en los planteamientos o discusiones y admitir sin tapujos las decisiones del centro (o de la mayoría en su caso) o bien desbandar la fracción o actividad fraccional.
El partido no puede tolerar otra salida.
"2) Intentos y hechos conducentes a pasar sobre el partido, como la pretendida realización por "la libre" de actividades pro 50º Aniversario de la Revolución de Octubre.
"Nadie nos dio tal autoridad. Es un hecho al margen del partido y que sembraba la indisciplina y perturbaba independientemente de sí pasó o no pasó a realidades.
La "iniciativa" sería puesta en ridículo enseguida por la coetánea decisión del partido de hacer tal conmemoración en la más amplia escala.
"2) Divulgación continua de ideas y posiciones al margen del partido y a veces encontradas con ideas y posiciones del propio partido.
"Estos hechos tendían a fomentar ambiente de fracción.
"4) Información de opiniones y posiciones a compañeros extranjeros, que incluía apreciaciones particulares sobre el proceso nacional, discusiones inadmisibles sobre asuntos nacionales e internacionales, detalles de la vida nacional, etc.
"Quiero dejar constancia de que considero muy seriamente el hecho de que yo discutiera con un compañero soviético sobre asunto relacionado con Cuba y que hasta- llevando la sobrestimación y suficiencia a extremo grado- admitiera o contemplara la idea de discutir en la URSS sobre las maneras de llevar mejor las relaciones entre los dos países.
"Estos hechos solamente pueden interpretarse a base de los esquemas de que yo hablé y de un completo desconocimiento del hecho de que hay diferencias nacionales reales y todavía más: de una impermisible intrusión en un terreno en que sólo la voz oficial pude ser oída so pena de provocar roces, ingerencias extrañas, etc.
"5) Aceptación tácita del hecho de la reproducción a máquina de materiales polémicos de otros partidos (en contradicción con nuestro partido)
"Aclaro que yo no aprobé el procedimiento, pero en ningún caso-salvo quizás dos- lo desaprobé como tenía que hacer. La actitud lógica debía ser de rechazo y condenación sin contemplaciones.
6) Interferencia con las funciones de dirección, pretendiendo conocer opiniones de dirigentes, evacuando consultas, sobre informes, aceptando informaciones que no me concernía recibir, dando consejos que no me competían, etc.
"Esta es la conducta - a mi ver- por la que debo responder. No sé si acierto a exponerla con toda claridad en la apretada síntesis que hago.
"Quería añadir dos observaciones.
"Una, que en el curso del interrogatorio me he enterado de algunas cosas que no imaginaba. Pienso honestamente que, de haberme enterado en la calle, las habría condenado con toda decisión.
"Y otra, que para mi toda la actividad fraccional operaba como una tendencia o un estado de opinión y que yo entendía como cooperantes conmigo en mis actitudes y opiniones, a un pequeño número de personas, muy contadas, ligadas a mí por lazos de amistad estrecha. Es decir, para mí la fracción habría sido ese pequeño número, con cuya responsabilidad no puedo menos que estar ligado. Esto lo digo, simplemente a título de aclaración, sin que busque excusa alguna para mi responsabilidad.
"Veamos ahora los fines, mis propósitos en toda esta actividad condenada justamente como fraccional.
"En realidad compañeros, no tenía yo un programa o esquema de propósitos preconcebidos.
"En general yo calculaba que toda la situación habría de desembocar en alguna suerte de discusión conmigo y en este caso ya preveía plantear a la dirección cuestiones tales como aspectos de la política internacional, estado de la lucha ideológica y papel del partido, plan de economía, el problema de los estímulos y el trabajo voluntario, reforzamiento del plan azucarero, plan de granos, etc.
"Esperaba que la discusión anunciada en el partido sería este año y que el congreso la concluiría algo después.
"Para esa eventualidad, mantenía "viva" mi posición y procuraba que todos supieran que "yo sí tenía opiniones" aunque a veces no las expresara en muchos detalles. Ese es el fundamento del esfuerzo por divulgar mi pensamiento. Y yo confiaba en que de alguna manera se me oiría y que la fuerza de mis argumentos- y los hechos de la vida real, que yo pensaba me otorgaban la razón- inclinarían a que se les diera algún reconocimiento.
" A nadie dije nunca nada de ninguna otra finalidad, como no fuera esperar a que "la vida dijera quien tenía la razón". Acostumbraba a plantear que cada quien trabajase en la tarea que tenía, que hiciese revolución allí y que "la vida diría". Honestamente yo no tenía más que decir. Entretanto, yo esperaba mi discusión, y para después no tenía perspectiva, más vaga.
"Pensaba a veces mudarme para la finca y enterrarme allí. Pensaba pedir al partido que me mandara al extranjero a algún trabajo oscuro. Y no veía más.
"Se puede pensar entonces, que yo esperaba que la vida habría de darme la razón en tal o más cual criterio, que la dirección del partido tendría que adoptar tal o más cual cambio de posición bajo el imperativo de las circunstancias. Bien, pero en todo caso yo jamás dije qué circunstancias iban a cambiar y además si de venir nuevas circunstancias, nuevas condiciones, el partido modificaba en algo su orientación o línea ¿no era eso una muestra de su calidad dirigente? En realidad, si yo he hablado de tiempo futuro es de simple espera a ver cómo se desarrollaban las cosas, y en todo caso así la vida me daba la razón o no, como suele decirse. Pero es que a fin de cuentas todo esto es muy relativo. Tomemos de ejemplo el plan azucarero, acerca de cuya ejecución he ofrecido algunas ideas. El plan -según observé ya en 1964- es a mi juicio, muy bueno pero si en 1970 nosotros no hemos llegado a los diez millones de toneladas, porque las circunstancias no nos lo posibilitan, ello no será ninguna catástrofe, sino en el peor de los casos, un contratiempo. Es más a mí me parece que si en esa fecha nosotros producimos no diez sino ocho millones, ése sería un tremendo éxito de la revolución. Y además, se haría evidente que a muy corto plazo nosotros llegaríamos a los diez. Hablar de estas cosas, para mí es desde luego especular, porque no tengo dato alguno, pero me parece que se está haciendo en serio esfuerzo por remozar la economía azucarera y que eventualmente superaremos todas las dificultades y llegaremos a 10 millones. Y eso es lo que vale. Por eso, cuando he hablado de tiempo, no me refería a nada específico sino a las posiciones en general, que por lo demás, he dicho muchas veces que estoy de acuerdo con la línea general del partido, con toda la estrategia, con sus planes, etc. y que en lo que he sostenido discrepancias es en cuestiones tácticas de orden internacional, en asuntos como el de los estímulos, etc. Sobre lo cual, por otra parte, estaré obligado a pensar más seriamente hoy a impulso de la vida misma y de la reconstrucción general de mi pensamiento, que tengo el deber de hacer.
"Por lo demás, yo estoy seguro de que en Cuba se construye el socialismo, yo estoy seguro de que avanzamos, yo estoy seguro de dónde proceden nuestras dificultades (Bloqueo, inexperiencia, etc.) He dicho siempre que había que sostener esta dirección del partido y del estado, cosa que he manifestado a todo el que lo quería oír.
Es más: yo estoy convencido hasta los tuétanos de que esto es comunismo, y de que el partido es la fuerza dirigente y de que la dirección de Fidel es imprescindible y necesaria por mil razones que no viene al caso detallar.
De suerte que en nada de ello tengo oscuridad o duda. Estoy firmemente asentado.
"¿Propósitos aspiracionistas, personales míos? En modo alguno. He cometido graves errores, pero no soy un aspirante a nada. Nunca lo fui. Y si no lo fui en el pasado, menos lo voy a ser ahora. Si alguna vez he hablado de "reivindicación" personal o algo así, me he referido siempre al terreno noble en que el propio compañero Fidel me lo dijo en 1962. Reivindicación o recuperación en el trabajo. En la lucha. En Turiguano, por ejemplo, donde yo me habría sentido "reivindicado". Con una labor allí -que habría tratado de que fuera la mejor- creo que habría logrado que el propio Fidel me lo hubiera reconocido. Nunca he pensado en otra cosa que en servir a la revolución. Y desde luego, ya a mis alturas de tiempo, y con determinadas dificultades físicas, ni siquiera creo que podría hacer una labor como la que exigiría en Turiguano.
"Yo he actuado mal, muy mal, compañeros, pero jamás he animado propósitos subalternos o indignos de un comunista.
"Bien, compañeros, he hecho demasiado larga esta exposición y fuerza es que la concluya.
"El propósito de esta instancia a la dirección del partido es, por sobre todo, ayudarla a desraizar ideológica y prácticamente todo este asunto.
"El propósito de esta instancia es ayudar al partido a integrar o liquidar los últimos restos por ahí dispersos de cualquier resistencia sectaria o dogmática. A todos diría, si pudiera: no hay más camino que uno: el del partido. Ésta es la revolución tal cual es y como ha de ser.¡Todos hacia el centro y nada hacia fuera! Y toda otra idea, por justa que parezca en el (una línea ilegible en el documento original) si no estoy no serviría más que para arrojar agua al molino del enemigo.
"Y a fin de cuenta, hago esta instancia a la dirección porque soy comunista, y porque por sobre todo, sobre mí mismo está el partido, está la revolución, está el comunismo, que son lo primero.
"Paso a mis conclusiones.
"Con esta declaración autocrítica me presento ante la dirección del partido y le digo: soy consciente de mis errores, he cometido graves faltas, faltas que son imperdonables en un comunista.
Tales graves faltas -bien lo se-exigen drásticas medidas y yo vengo presto a recibir mi merecido y a acatar hasta lo último la voluntad del partido, cuando la dirección del partido haya tenido a bien dictaminar para liquidar este tropelaje irresponsable de fraccionalismo e indisciplina creado, del cual soy, en sumo grado, responsable.
"Aquí firmaría la instancia y la entregaría.
"Pero si la dirección del partido me intimase y me pidiera: ¿Usted qué piensa de las medidas? ¿Usted con sus canas, con su pasada historia, con el apellido que lleva, usted qué cree?
"En ese caso, con mucha preocupación en no incurrir de nuevo en errores de sobrestimación, sólo a título comunista y para demostrar la seriedad con que yo calibro todo esto, respondería a la dirección.
"Pese a todo, y bien dispuesto a cumplir lo que se me ordene, me aventuraría a pedir a la dirección del partido severidad dentro de la benignidad, esto es, a pedirle que atenuara al máximo las lógicas medidas que debe seguir. Como argumento para ello, esgrimiría los siguientes: la fortaleza inconmovible del partido y de la revolución, la enorme autoridad de la dirección, la relativa debilidad de la actividad fraccional, el hecho de que las otras actividades condenables no se extendieron gracias a la vigilancia del partido y el hecho también de que según parece todos o casi todos estamos dispuestos a liquidar los restos de este foco, incluso en nuestras coincidencias y ayudar al partido a barrer asimismo con todo resto de sectarismo y dogmatismo.
"Eso y que estoy convencido de que a todos o casi todos estos hombres se les puede salvar para que hagan algo de utilidad por el partido y la revolución en la calle, previas las indispensables medidas de corrección política a los que sean del partido e incluso a los otros.
"Eso es, sencillamente, lo que me atrevería a pedir para los demás."

ANÍBAL ESCALANTE PROPONE SU PROPIA SANCIÓN

"En cuanto a mí mismo, yo no me atrevería a pedir tamaña benignidad. Porque me siento moralmente más responsable de todo este tropelaje contra la disciplina y las normas del partido y la revolución. Me anda por dentro como un volcán. Por primera vez en mi vida me he visto en problemas de tipo fraccional. Yo mismo compañeros, no creía en la gravedad de estas cosas, que ahora veo juntas y me golpean dolorosamente, porque además me dan la sensación de que he sido muy irresponsable. Precisamente por esa irresponsabilidad, no pensé tampoco, en ninguna ocasión, en medidas de seguridad contra mí. Sí, por todo eso, porque me siento en deuda con el partido y quiero saldarla de alguna manera, no pienso en salir de todo esto sin pagar lo más posible. En ese sentido, si todavía la dirección del partido me presionara y dijese: Pero a usted ¿que le parece?, ¿qué cree que deben ser medidas benignas para usted? yo le respondería así:
"A título de que se vea lo que ahora pienso que carga hoy mi espíritu, yo consideraría benigna, salvo el mejor criterio de ustedes, una sanción como ésta:
"Que se me ordene la reclusión por el período que la dirección tuviese a bien en la granja "El Yarey" (allí hay una casa aislada a la que pensaba retirarme a vivir) con la prohibición expresa de que nadie me visitase, salvo mis familiares. Allí estaría obligado a trabajar de responsable técnico de la granja y a estudiar genética avícola.
"Conmigo vivirían mi compañera y mi núcleo familiar. Y solo rogaría a ustedes que se me permitiera visitar por dos o tres horas, si es posible a mi vieja madre.
"Que se me encargase a mí mismo de vigilar los términos del cumplimiento de la sanción, de modo que estaría recluído bajo palabra de honor ante el partido.
(Línea ilegible en el documento original) ... por esa fecha, rectificase un análisis autocrítico sobre lo que no debe hacer un comunista referido a este asunto fraccional y sus implicaciones y perjuicios, y se lo entregase a la dirección del partido.
"La sanción sería severa y aleccionadora, desde luego. Por lo demás los años que van a venir deben ser maravillosos, y estar recluido, apartado de la corriente-siendo, como uno es, revolucionario y no teniendo otra perspectiva que esta nuestra, de la revolución y el comunismo- es realmente duro.
"Pero para mí sería, en cierto modo benigna. Por estas razones:
1) Porque me permitiría cumplirla, diríamos, en el seno y con la ayuda de mi familia.
2)Porque me permitiría trabajar todavía en algo útil para el estado que me agrada y en una materia en que hace falta serio estudio. Además, aunque no estuviera en contacto directo con la calle, me sentiría más en colectividad con el pueblo en marcha.
3) Porque me facilitaría a la vez no ver a nadie, por lo menos a nadie que no fuera familiar o trabajador o técnico de la granja y la empresa. Esto no es arrebato misantrópico sino simplemente, un hondo deseo de mi espíritu de estar solo, diría mejor, aislado, para meditar, autoanalizarme y tener la oportunidad de pensar tranquilamente en todo este asunto y con tantas cosas de la teoría y la práctica de nuestra causa.
"Lo que yo sugeriría, pues, como sanción benigna- si la dirección del partido me lo autorizase- no sería ortodoxo, ni se concibe dentro de cánones ortodoxos, pero yo diría: ¿Cuántas cosas no ha hecho la revolución saliéndose del librito y con mucho éxito por cierto? ¿ Y no sería ésta una buena manera de dar una lección de cómo resuelven los comunistas estos problemas? Y el hecho de que yo mismo fuese mi guardián ante el partido y el estado, ¿no sentaría un precedente de nueva moral, de nuevo tipo de responsabilidad social, del nuevo orden material y moral que construimos? ¿ No sería tanto como entrever el futuro, mostrar algo de lo que será en cuanto a estas cosas de infracciones e indisciplinas?
Yo no acierto a ver compañeros, si todo esto es un disparate. Ni sé si puede tomarse a demagogia o a deseo de parecer distinto. No sé pero yo les hablo a ustedes a plena sinceridad. Es que realmente, reconozco mis errores y me arrepiento profundamente de ellos, y no tengo más afán que pagar mi deuda con el partido de la manera más ejemplar y digna posible. No me queda nada detrás. Me considero un hombre honrado. Soy un comunista convencido. Creo en nuestra moral nueva. Y la vida dirá a ustedes si en esta hora dolorosa yo procedía o no honradamente para con el partido, para con el comunismo, para con la revolución y hasta para con esos descendientes míos a los cuales deseo ayudar a ser mejores.
"De todos modos, si ustedes considerasen un nuevo yerro estos párrafos de mis conclusiones, les ruego encarecidamente que nos los perdonen. Si acaso una excusa podría dar, la tremenda confusión que me envuelve y la voluntad, por convicción comunista, de reparar mis errores como sea.
"De usted compañero Fidel. A ustedes compañeros de la dirección del partido, a ustedes me dirijo por este medio y como a hombres de combate que son, no les pido conmiseración, sino sencillamente- y dentro de lo posible- un poco de comprensión. Nada más y ¡a sus órdenes!
Anibal Escalante.

(Esta carta no necesita comentarios salvo aclarar que pocos días después mandó un nuevo escrito sugiriéndole al Buró Político la forma en que él cree que se debe desarraigar el sectarismo, el dogmatismo, etc. Así es que si a alguno le interesa, si algún sectario del partido de provincia quiere aprender este método del "sabio" Aníbal, está a vuestra disposición.
Esta comisión sólo quiere dejar constancia de que no cree en la sinceridad del detenido. No expresó toda la verdad y muchas de sus afirmaciones son autojustificativas y falsas.
En total fueron detenidos 43 implicados, entre ellos cuatro mujeres que ulteriormente fueron enviadas a sus casas bajo arresto domiciliario. Igual tratamiento recibieron tres detenidos, por motivos de salud.
Esto es lo que queríamos exponer al Comité Central para tomar las decisiones que estimemos pertinentes.
He concluido el informe de la Comisión de las Fuerzas Armadas y Seguridad del Estado del Comité Central del Partido.