Entrevista a Susana y María, empleadas domésticas. “Llegamos alrededor de las 10:00 de la mañana y estamos todo el día porque como somos de afuera y no tenemos a donde ir, nuestro día libre lo pasamos ahí”

Ángeles: Estamos recibiendo a Susana y María, son empleadas domésticas.
Vamos a empezar conversando con Susana, que ya ha estado por acá en la radio, presentando de forma bien frontal la problemática que encuentra a partir del trabajo. Pero hoy viene con noticias que seguramente a muchos van a alegrar...

Susana: Bueno, como tu sabes yo soy doméstica y hace como 2 años ustedes me dieron la oportunidad de poder expresar lo que nos pasa al rubro nuestro. Por medio de ustedes, por eso vine a agradecer, surgió un conflicto por una chica que fue golpeada. El empleador practicó con ella el abuso de poder...

Ángeles: Claro, ella era la empleada...

Susana: Ella era la empleada domestica. Entonces la buena noticia es...

Ángeles: Por las dudas de que no hayan escuchado en aquél momento, a ella el patrón la golpeó...

Susana: La golpeó, la lastimó. Entonces, como tienen vinculo conmigo porque todas las empleadas del interior nos juntamos en Tres Cruces todos los domingos, ellas me esperaron y me lo comentaron. Yo la asesoré, dentro de mis posibilidades, y gracias a que hablé con ustedes, por el medio de ustedes y de que me dieron como siempre un espacio humano el abogado Olivera por medio de ustedes se ofreció y llevó el caso de Paola. La buena noticia es que el 1º de diciembre ella empieza a cobrar la indemnización y los beneficios que le otorga la ley. Eso me dio mucha alegría...

Ángeles: O sea que le dieron toda la razón a ella...

Susana: Le dieron toda la razón a ella. Pero lo que quiero destacar también es que, si bien yo soy bastante desconfiada, debo hacer una salvedad y reconocer que este abogado para ser que, no fue a defender a un Bordaberry, fue a defender a una empleada. Él se portó muy bien, con mucha honorabilidad, se interesó humanamente y eso hace que uno empiece a tener confianza.
Ya últimamente tiene una secretaria que no conoce, le hago propaganda por todos lados.

Ángeles: ¿Y él apareció a través de la radio?

Susana: Sí porque claro, yo estuve hablando contigo, cuando yo corto contigo me pasas una llamada, yo llamo a la radio y me comunican con el Dr. Olivera.
Poder confiar en un profesional ya es mucho hoy en día. Yo, desde mí lugar le agradezco porque él se interesó sin conocernos, se ocupó de Paula, eso es muy bueno, Paula se puso a estudiar, le dio mucha energía.
Las cosas buenas hay que destacarlas y lo que yo quiero destacar es que ustedes son de ley. Eso se los voy a agradecer y ustedes saben que yo voy pa’ adelante siempre. Es cierto que aceptarme a mí... yo a veces parezco un poco versátil pero soy muy fiel a mis principios y a mis valores.

Ángeles: Ser frontal es muy importante.
Susana, esto es bueno por Paola y es bueno además por todas...

Susana: Porque quiero hacerle saber a cualquier persona que trabaje en nuestro rubro que se acerquen que a mí particularmente me van a encontrar todos los domingos en el patio de comidas de Tres Cruces. Somos de todo el Uruguay...

Ángeles: ¿En qué horario están ahí?

Susana: Llegamos alrededor de las 10:00 de la mañana y estamos todo el día porque como somos de afuera y no tenemos a donde ir, nuestro día libre lo pasamos ahí.
Ya somos como de la familia con las muchachas que limpian ahí, vamos a festejar el fin de año, ya somos casi parientes.
Ahora estamos procurando que a ver si el estado o el gobierno nos otorga un hogar para las del interior porque no podemos trabajar con retiro por no tener donde estar.

Ángeles: Sería importantísimo...

Susana: Yo creo que sería importante pero eso nos queda a nivel de sindicato, vamos a ver si se logra. Lo importante para mí es que Paula puede confiar que es joven, yo puedo, de alguna forma, confiar. Siempre voy a ser escéptica, la misma vida te lo da, pero el corazón te dice en quién podes confiar. En ustedes primero que nadie.
Y bueno, y ahora me conseguí esta compinche... compañera, perdón, de rubro que también tiene mucho para aportar.

Ángeles: Bueno, María, vos tenés también un caso para presentar...

María: Sí, pero mi caso es distinto. El caso que yo quiero presentar es que, lamentablemente hace cuestión de 15 años vengo trabajando con la colectividad judía. Veo que es un mal trato, es un trato horrible el que se les da a las empleadas domésticas y no tienen derecho porque ellos están acá en el Uruguay conviviendo con nosotros los uruguayos, creo que nosotros no los discriminamos como ellos nos discriminan a nosotras.

Ángeles: Porque vos, en este caso, en estos 15 años has tenido varias patronas...

María: Varias patronas, todas judías y todas de un maltrato...

Ángeles: Con todas te fue mal...

María: Con todas y la última que tuve ahora durante 3 meses, yo estuve enferma porque me hice un desgarre muscular en la casa de ella porque me caí de una escalera. Ella me tendría que haber auxiliado, como me dijo el médico, llevándome al Banco de Seguros. Ella no me auxilió, le llevé el certificado médico y me lo rompió en la cara prácticamente, como que todo era mentira y me obligó a trabajar 3 días en los que me sentí recontra mal y eso me llevó a renunciar al trabajo.
Porque yo para trabajar tengo que estar sana y tengo que tener un trabajo donde yo vaya a trabajar 10 horas, como trabajaba, y ser digna de comer un plato de comida. Yo me tenía que llevar mi comida porque ella lo único que me daba era verdura, solo ensalada y ensalada. Me agarré una anemia trabajando en esa casa.
Y bueno después me encontré con Susana, le planteé mi problema, ella me invitó a venir. Yo digo, la colectividad judía no puede tratar así a la gente, tiene que ser un poco más humana. Más allá de que una es una empleada doméstica y ya decir que con 50 años ya no servimos para nada...

Ángeles: Bueno, pero uno es un ser humano. ¿Te dijeron eso?

María: Sí, dicen sí, para ellos con que tengas 50 años ya sos una vieja que no sirve para nada y tenés que matarte trabajando 10 horas, como hacía yo, sin tener un respiro, sin descanso.
No saben las leyes de la empleada doméstica que tiene que ser con retiro ½ hora de descanso y con cama 2 horas de descanso. Es como si no escucharan las leyes.

Ángeles: Hay que decir, porque seguramente puede escuchar alguien y decir que no son todas iguales. No se está generalizando, lo que estamos diciendo es la experiencia que vos tenés, esa es tu experiencia.

María: La experiencia que tengo yo, no generalizo porque he hablado con algunas chicas que trabajan y me dicen, mi patrona es judía y es buenísima. A esa señora la felicito, está muy bien. Yo hablo de mi experiencia, lo que a mí me pasó que fui maltratada, muy maltratada y verbalmente. Las cosas que me han dicho son denigrantes, desagradables, peor que un perro que me han hecho sentir muy mal.
Yo también soy de afuera, soy de Melo, estoy viviendo en una pensión y tengo que pagar el lugar donde vivo. Yo sé que muchas trabajan con cama como Susana y no tienen donde estar los fines de semana, ellas salen y se reúnen, me parece perfecto. Pero yo no sé hasta cuándo voy a poder pagar una pensión porque decí que estoy con una hermana y veo que estoy pagando $3.000 de pensión, el sueldo no me da para comer, pagar la pensión...

Susana: Yo quería agregar algo que a ella se le pasó. Hacen este juego, por ejemplo, vas y te hacen la entrevista en el restaurante Mendizábal, no te muestran la casa y después te llevan a una cucha de perro a dormir.
Yo estoy hablando más bien porque yo soy grande Ángeles y no le hago amén a nada, pero el hecho es de que las chicas jóvenes o en el caso de ella que ya tiene una vida más organizada... contalo tú por favor...

María: Fui a una entrevista de trabajo, me entrevistaron en la puerta de la casa, en una silla y pusieron un sillón en el portón...

Ángeles: ¿En qué barrio?

María: Es en Carrasco. Me entrevistó en el portón y me dijo: bueno, la voy a llamar. Los informes suyos son muy buenos pero voy a ver.
Pasó una semana y ella no me llamaba, así que yo llamé a la agencia donde me contratan y le digo: mirá, no me llaman. ¿Qué hago, me das otro trabajo? Y me dicen: No, esperá porque yo creo que ella está interesada en vos.
A la semana me llama y me dice: Mire, venga María porque sus informes son buenos pero yo quiero hacerle una prueba.
Yo fui y la prueba fue plancharle 3 camisas y hacerle una pascualina. Yo planché las 3 camisas, hice la pascualina y ella me dice: Ah, bárbaro, sabe planchar muy bien. Pero no me pago esas horas que le hice en plancharle las camisas y hacerle la pascualina...

Ángeles: Y no te llamó...

María: No, al otro día me dijo: Venga a trabajar.
Fue la última casa donde estuve ahora en la que me trataron muy mal...

Susana: Pero te das cuenta que el manoseo es ese, si no le servía se comía la pascualina, se usaba las camisas y no le pagó.

Ángeles: Y aunque le hubiera servido porque sirviéndole como le sirvió, fueron horas de trabajo...

Susana. Ahora, esta radio es muy escuchada y yo sé que la colectividad porque entra por este lado, por la religión. Yo particularmente no soy antijudía por religión...

María: No, yo tampoco...

Susana: Yo soy antisionista que no es lo mismo porque yo tengo experiencia ya de años de saber cómo son, de saber lo que hacen y de saber cómo bastardean a la gente. Que no me corran por ese lado porque conmigo no van a poder.
Yo les disparo como la víbora de la cruz porque sé que son terribles. En todas las razas hay buenos y malos pero creo que estos son los más parejos porque no hay nadie en el mundo que los quiera y cuando nadie te quiere es porque alguna cosa mal tenés.

María: Es más, yo quiero aclarar una cosa. Yo tengo un hijo de 33 años, que ahora está en España, que estuvo acá casado con una muchacha judía y ella es un amor. Yo tengo un nieto descendiente de judío. Así que no quiero generalizar porque no tengo nada contra ellos. Es solo que el maltrato a uno le afecta porque yo me sentí tan humillada en esa casa que llegó un momento es que yo sentía que no valía nada. Que me tiren un plato de comida como si fuera un animal o que para tomar un vaso de agua de la heladera tenga que pedir permiso, es ya...

Ángeles: ¿Vos reclamaste alguna vez? ¿Si te pasa una cosa de estas sentís que tenés algún lugar donde ir a reclamar?

María: No, no siento que tenga un lugar donde ir a reclamar y por eso accedí a venir con ella a acá.

Susana: Te quería comentar una cosa sobre todo por las jóvenes. Ahora se planteó donde yo estaba, me llaman por teléfono una... llaman a la agencia y la agencia le pasó conmigo. Una chica que se le plantea así, tu sabés que las muchachas tienen madre, tiene padre, no son un ente, tienen hermanos, tienen novio y algunas tiene hijos.
Entonces, esta muchacha hace un mes que está acá y lógicamente extraña así que le preguntó a la empleadora si la dejaba irse el 23 de diciembre. La empleadora le dice que no porque la necesita. Bueno, hubo un malentendido ahí, digamos.
Ahora, cuando la trajeron, porque es cierto también lo que hacen y ya dejemos a la colectividad afuera porque lo hacen también los criollitos estos, los señores de tarjetas de crédito. Te dicen que te vengas que te pagan el pasaje, te dan una vez por mes para ir. Eso se hacía en la época en que yo me criaba, te daban y te pagaban el pasaje, ahora no te lo hacen las yanquis estas del subdesarrollo.
Entonces, la chiquilina está de lo más disgustada porque qué pasa. Fijate que tiene que ir hasta Paysandú, no es ir hasta el Shopping y volver. La chica trabajó todos sus miércoles libres para poder juntar los días y quedarse hasta fin de año pero ahora le dice que no. Entonces, ¿cuál es el abuso? Primero, que le mintió...

Ángeles: Claro, porque ella trabajó los días libres.

Susana: Y además no le va a dar... o sea, le da para que vuelva el 26. Imaginate, volver el 26 de Paysandú para volver a irse el 30, porque además pretendía que se fuera el 31. Le digo, el 31 no, la chica se tiene que ir el 30 porque el 31 todo el mundo deja la laburar a las 7 de la tarde...

Ángeles: ¿Y el gastadero de plata?

Susana: ¿Y el sueldo? Ah pero le paga un buen sueldo, no. Entonces, yo también quiero dejar en caro otra cosa, yo lo que digo es que las agencias de colocación hacen plata con nosotros porque ellas tienen su clientela.
Mirá lo que me pasó los otros días, decí que yo tengo memoria fotográfica. Me mandan a una casa y yo digo, yo esta casa la conozco. Tú sabés que yo falté dos años de acá.
Me mandan a la misma casa y yo le digo a la señora, pero yo a usted la conozco. Y la mujer se quedó helada. Y le digo entonces quién tiene el problema nosotros o ustedes, yo me fui 2 años para afuera, vuelvo y usted sigue buscando empleada.
El problema no lo tiene la muchacha. Los apellidos se repiten, las casas se repiten. ¿El problema lo tenemos nosotros?

Ángeles: Hay una rotación bárbara... ¿Hay muchas agencias de colocación?

Susana: Hay muchas pero blanqueadas creo que son solo dos.

María: Sí, buenas, buenas son solo dos, Y buenas, buenas entre comillas porque no se hacen cargo de la empleada. Digo entre comillas porque son francas y te dicen, mirá que esta es difícil...

Ángeles: pero después hay muchas otras que no te dicen ni eso...

Susana: Y hay agencias que tú vas y te dicen, te tiran un papel y te dicen: tomá, andá a Carrasco...
Te dan un papel, vas vos pero van 5. Entonces, no te pagan el boleto, te gastaste la plata del boleto, a la señora no le gustaste porque, suponte que voy yo, no le gusté porque tengo 53 años, porque soy rellenita, porque a lo mejor me canso. Todavía no me vio trabajar pero para ella yo me canso...

Ángeles: Y además tiene 6 para elegir...

Susana: Y si tiene 6 para elegir imaginate que va a elegir a la que más agache la cabeza y se deje bastardear...

María: A la más humilde y a la que vea que la puede patotear y no se pueda defender. Siempre buscan muchachas de afuera, muchachas del interior es lo que siempre piden.

Susana: Si tu lees el diario... ¿Sabés qué trabajo me tomé yo? Yo colecciono los diarios desde la primera vez que vine a Montevideo. No tiene que ver con esto pero les cuento, yo colecciono documentación donde tengo a Bordaberry con ropa de fajina entre los soldados festejando al lado de los cañones, que cuando fui a Carmelo lo busqué y lo tengo.
Pero lo que queremos decir es esto: Señor presidente, nosotros también somos parte de la sociedad. Señor Bonomi, señor Baraibar somos parte de la sociedad. Dicen que es porque no damos plusvalías, sí damos plusvalías porque las agencias mandan personal uruguayo a trabajar al extranjero y esa gente manda plata para acá.
Señor presidente, deje de discriminarnos, interésese por nosotros, recíbanos que a nosotros también nos corre sangre por las venas.
Yo siempre digo y quizás suene grosero: Los monarcas usan cubiertos de plata pero con las mismas manos que usan con el tenedor de plata, las llevan en el baño para hacer lo mismo que hacemos nosotros cuando vamos a una letrina. Dejémonos de joder y empecemos a respetarnos porque nosotros votamos, nosotros también pagamos impuestos y el día que nos muramos tendremos el mismo olor osamenta que cualquiera.
Empiecen a respetarnos, somos parte de la sociedad, no robamos, no nos abusamos de nadie, somos personas con nombre y apellido y los votamos, les conseguimos votos.

Ángeles: Bueno, muy bien, lamentablemente se nos terminó el tiempo. Les agradecemos mucho por haber venido y por habernos contado la realidad que viven las empleadas domésticas...

Susana: No, gracias a ustedes...

Ángeles: Nos mantenemos en contacto y nos ponemos a las ordenes. Gracias de nuevo...

María: Nos mantenemos en contacto.