DESPLAZAMIENTO EN COLOMBIA.
Por Javier Jaramillo
El sentido literal de la palabra desplazamiento significa trasladarse de un punto a otro, pero en Colombia a causa de las condiciones políticas y sociales actuales significa: exilio, muerte y dolor. Los desplazados llevan una carga pesada y dura, impuesta por los gobiernos de turno, difícil de soportar, ellos, militares o paramilitares manifiestan “tienen que irse o los matamos.” Es pues, el desplazamiento, abandonarlo todo: los sueños, las utopías, la familia, la lucha por el cambio social.

 

 

DESPLAZAMIENTO EN COLOMBIA.
Por Javier Jaramillo

“Las guerras del futuro no serán por territorios,
serán por mercados”
Noam Chomsky

El sentido literal de la palabra desplazamiento significa trasladarse de un punto a otro, pero en Colombia a causa de las condiciones políticas y sociales actuales significa:exilio, muerte y dolor. Los desplazados llevan una carga pesada y dura, impuesta por los gobiernos de turno, difícil de soportar, ellos, militares o paramilitares manifiestan “tienen que irse o los matamos.” Es pues, el desplazamiento, abandonarlo todo: los sueños, las utopías, la familia, la lucha por el cambio social.

EL DESPLAZAMIENTO EN COLOMBIA HOY

Las personas desplazadas sufren la discriminación política de la sociedad, en particular el de la sospecha de “Algo habrán hecho”, estas mismas razones esgrimieron las dictaduras latinoamericanas para desaparecer a cientos de personas en la década del setenta del siglo pasado.
La sociedad está ciega y alejada a la realidad, confundida por los argumentos que desde el gobierno y los medios de comunicación le llegan. La misma, la sociedad, tiene una visión equivocada de las causas que originan el conflicto del desplazamiento.
Una de las principales causas del mismo es la violencia genocida y terrorista de la política de nuestros gobernantes, que dictan leyes e imponen condiciones inhumanas a la población, mediante las armas y los atropellos de los militares y los paramilitares.
Éste conflicto que esta engendrado desde el palacio de gobierno, donde se dan los ordenes en contra de las masas populares, valiéndose de la impunidad que caracteriza a un régimen totalitario disfrazado de democracia que respete las garantías individuales.
Las causas del conflicto civil en Colombia son sociales y políticas, no hay que buscar el origen y culpabilizar a la insurgencia de este problema, como las clases dominantes, la oligarquía y el imperialismo lo hacen. Sobre todo éste último que utiliza la existencia de la guerrilla para atropellar e “invadir” Colombia bajo el consentimiento del gobierno de Uribe Veléz.
La riqueza en biodiversidad, minerales y petróleo hace de Colombia un punto relevante para el imperialismo norteamericano. Atropellando al campesino y sacándole las tierras que le pertenecen, el imperio, extrae el capital manchado de sangre y barro como lo menciona Marx. El campesino con su única arma el hacha y el azadón, trabajando, le proporciona a la clase oligárquica los alimentos para su manutención, y ésta le señala como origen y causa del conflicto civil.

GEOPOLÍTICA DEL CONFLICTO

EL conflicto armado durante este semestre (Enero-Julio de 2006) estuvo marcado por diferentes hechos políticos. Por un lado las elecciones de marzo y mayo, la culminación del proceso de desmovilización colectiva de las AUC, la constitucionalidad de la ley de justicia y paz y su reglamentación. Las expectativas de acercamiento para la desmovilización con el ELN y los pronunciamientos del gobierno sobre, las FARC-EP, acerca del acuerdo humanitario.
Estos acontecimientos marcaron el primer semestre del 2006, las elecciones de marzo y mayo en la cual ganaron los uribistas, este triunfo estuvo marcado por la presión ejercida por grupos paramilitares en zonas liberadas por ellos, esto lo llevaban a cabo ejecutando amenazas a los campesinos, para que estos votaran por los candidatos del partido uríbista, por lo tanto esos votos están manchados de sangre y presión.
La libertad de sufragio se limita y ciñe a los allegados al poder, las armas utilizadas por estos señores de la muerte, la amenaza y la represión fueron las causales para el triunfo del narcoparamilitaruribe. Unas desmovilizaciones ficticias e irreales en donde por un lado se estaban desmovilizando pero por otro lado continúan sus operaciones sangrientas contra la población inerme, lo mismo que se colaron muchos narcotraficantes para así evadir un poco el slogan de narco (para que no lo extraditaran a los EU), y acogerse a beneficios que da la ley de justicia y paz o sea la ley de impunidad de los paramilitares. Lo mismo que sucedió cuando se entregaban las armas en la desmovilización, las cuales las armas entregadas no corresponden al número de autodefensas desmovilizadas.
La ley de justicia y paz en la cual los victimarios salen premiados, condecorados y se pasean las ciudades capitales con sus bienes adquiridos como: camionetas lujosas, ropa de primera marca, visitan buenos restaurantes, todo esto que poseen se lo han quitado a la población vilipendiada de Colombia, bajo el amparo de la ley de muerte
Estos bienes que tienen los comandantes de las AUC, lo niegan rotundamente, y que lo que poseen son herencias que la familia les ha dejado (esta es la vil mentira). Mientras las víctimas que han sufrido el rigor de estas criaturas sanguinarias, continúan en un total abandono, una ley acomodada para no castigar a estos señores.
Yo le diría que es una “ley de injusticia y no de paz”, los pronunciamientos o acercamientos con las FARC-EP se ven por buen camino, desde tiempos atrás las FARC-EP han tenido voluntad de conseguir un acuerdo humanitario, pero siempre el gobierno ha demostrado una posición de mano dura y no aceptación al acuerdo humanitario, pero a la vez no se justifica, que previos a un acuerdo humanitario se tengan que duplicar el pie de fuerza y bombardear estas zonas donde se va a ser este, el acuerdo. Un acuerdo humanitario significa la entrega de hombres de ambas partes, y además esto no puede quedar solamente en esa entrega, si no que debiera de explorarse una salida para llegar a unos acuerdos en serio y así lograr la paz que tanto anhela el pueblo colombiano.
La estrategia de seguridad de este gobierno esta basada en el control estatal del territorio y vemos que se han creados dos divisiones del ejército, la Nº6 en jurisdicción de la sierra nevada de Santa Marta, y la Nº 7 para la serranía del Perijá. Asimismo se crearon seis batallones de alta montaña, cuatro nuevas brigadas, 13 nuevas fuerzas especiales, 598 nuevos pelotones de soldados campesinos y siete compañías.
Para mantener este incremento belicista y de su seguridad democrática, este gobierno fascista presentó un proyecto de presupuesto para 2007.
Es decir para el próximo año el gobierno gastará en aparato militar 14 billones de peso para la mal llamada seguridad y defensa democrática.
Uribe fundamenta su política de seguridad y recuperación territorial a partir de más presencia militar, como estrategia de disuasión a los actores políticos armados especialmente la guerrilla, sin embargo mientras haya más militarización de los territorios las guerrillas responden con más acciones que agravan y prolongan las hostilidades.
Vemos que en muchos casos la presencia de la fuerza pública incrementa el riesgo de las comunidades, y también la población civil es vinculada al conflicto a través de sus programas como soldados campesinos y red de informantes.