PRODUCTORES DE CAÑA DE BELLA UNION. CADA VEZ MÁS POBRES Y ENDEUDADOS
Entrevista a Javier Ledesma y Daniel Suárez de UTAA, de la gremial granjera Pequeños productores, William Sosa y de APARBU José Luna y Ender Alvez.

 

Diego Martínez: Tenemos invitados en el estudio de radio Centenario, estamos con gente que viene desde lejos, viene desde Bella Unión.
Javier Ledesma y Daniel Suárez de UTAA, de la gremial granjera Pequeños productores William Sosa y de APARBU José Luna y Ender Alvez.
Bienvenidos a radio centenario y bienvenidos también a Montevideo.
Cuéntenme un poco qué los trae por la capital.

-Primero buenos días a toda la audiencia de radio Centenario.
Hoy nos tocó venir a Montevideo representando al grupo del campo de Placeres, de 39 familias, el cual está siendo integrado por asalariados rurales y pequeños productores y vinimos por una situación que nos está tocando en lo más íntimo, que es la parte social de la familia.
Esa familia viene de una lucha de UTAA por el tema de tierra y a partir de esa lucha ALUR sale arrendando un campo de 390 hectáreas y reparte para 39 familias 10 hectáreas para cada familia. De eso hay 18 familias de UTAA, 9 ó 109 de la Gremial granjera y 11 familias ó 12 de APARBU.
El tema es que cuando entramos a ese campo somos pequeños productores y asalariados rurales que entramos en una situación en la cual no teníamos nada. No teníamos una herramienta, no contábamos con lo mínimo. Hasta una máquina herbicida no teníamos.
A partir de ahí para adelante, el tema de maquinaria, tampoco contamos. No tenemos un tractor propio, todo tenemos que salir a alquilar a terceros y eso nos lleva a que estamos en una situación diferente a los demás productores que son dueños de la tierra y tienen su parque de maquinaria propia y todo.
Nosotros entramos en este proyecto con una gran expectativa que era de poder avanzar y el tema es que llegamos a este momento en el cual hace un año y en el correr de un año esas familias fueron generando una deuda que en este momento cada integrante del campo Placeres está con un endeudamiento de 15 mil dólares. Y vemos que las instituciones que en su momento se comprometieron  con esas 39 familias y que impulsaron el país productivo como que nos dejaron un poco, quedamos un poco a la deriva. Y estamos hablando de Uruguay rural, el Ministerio de Ganadería por Uruguay rural, y también por el lado de ALUR también porque nosotros vemos que ALUR ahí en ese caso no nos dió nada, nos trató de la misma forma que a cualquier otro productor y nosotros lo que queremos es un trato diferencial porque somos asalariados rurales y pequeños productores que no contamos con nada. Y es difícil afrontar 10 hectáreas en un cultivo de caña de azúcar en el cual tengas que pagar todo.

D. Martínez: Hace un año le ofrecieron a cada una de las gremiales estas 390 hectáreas para que las diferentes gremiales decidieran cómo las dividían.
Quedaron 39 familias con 10 hectáreas cada una a su cargo y tienen que pagar por esa tierra, es un arrendamiento y tienen que pagar alquiler donde parte de la productividad que da esa tierra se va en el alquiler. No tuvieron ninguna dádiva por ejemplo que pudieran estar el primer año o un período de tiempo sin pagar. Ya tuvieron que empezar a pagar y por eso es que cada familia está endeudada en 15 mil dólares. ¿Es así?

-Sí, es así. La situación nuestra es la siguiente: ALUR arrienda un campo a una persona, nosotros somos subarrendatarios de ALUR, por eso las condiciones en que estamos son inferiores a las de cualquier otro productor porque tenemos que pagar un arrendamiento de 135 dólares la hectárea, cuando el Instituto de Colonización  -que es parte del gobierno- está arrendando entre los 40 y 50 dólares la hectárea de caña de azúcar.

D. Martínez: O sea que ustedes están pagando casi 3 veces más lo que paga cualquier persona por arrendar una hectárea.

-Que lo que cobra el Instituto de Colonización. Eso ya nos deja en condiciones mucho peores que a cualquier productor normal. Aparte no tenemos maquinaria ni herramientas, más la helada que hubo el año pasado que si bien fue una causante grande de la deuda que tenemos, también fue el tener que salir a arrendar todo lo que son maquinaria y herramientas para hacer la cosecha y el cultivo de la caña, que eso fue generando una deuda que es la que nos encontramos el día de hoy. Que haciendo un estudio de las 10 hectáreas que tiene de caña, lo que se pueda sacar de azúcar, más la deuda que tenemos, es más que casi imposible llevarla hasta 10 años. Y simplemente pagando la deuda sin poder vivir. Esa es más la situación que nos llevó a que hoy tengamos que estar en esta situación de salir a exponer las condiciones nuestras dentro del campo.

D. Martínez: Cuando se presentó este proyecto las expectativas que tenían ¿eran totalmente diferentes?

-Claro, las expectativas que teníamos como trabajadores, como una industria que se la defendió por parte de los trabajadores, teníamos la esperanza y la expectativa de que socialmente iba a cambiar. Y así lo dijo el gobierno desde que entró: dijo que iba a haber justicia social dentro del proyecto sucra alcoholero. Nosotros esa justicia no la vemos porque la forma que ALUR sigue es el mismo modelo que el de CALNU, tratando a todos por igual.
Nosotros en las condiciones que entramos, en las mismas condiciones que cualquier productor normal, no vamos a poder sobrevivir y el reclamo nuestro era de que los pequeños productores se fueron terminando en la época de CALNU, sólo quedaron 4 ó 5 plantadores, y ahora también va por el mismo camino, o sea que eso no cambió nada porque ya ALUR empieza a cortar los créditos a pequeños productores que se atrasan en hacer algunas tareas, como en el caso nuestro que no tenemos tractores ni condiciones de trabajo que por una razón u otra nos atrasamos en alguna cosa y ALUR ya empezó a cortar los créditos. Eso va a ir llevando a una situación de que la gente se va a ir desalentando, desanimando, abandonar el campo y en un mínimo tiempo, 2 ó 3 años van a quedar las 10 mil hectáreas pero en pocas manos de productores más grandes.
Eso era todo lo que nosotros no queríamos y por lo que se luchó para defender la caña de azúcar, por puestos de trabajo y condiciones para asentar a los pequeños productores en el campo.

D. Martínez: Y encima más endeudados porque quizás antes tenían una deuda con el almacenero pero ahora 15 mil dólares es una suma muy importante.
Las expectativas eran todas similares supongo, la de desarrollarse como productores.

-La expectativa era, como toda persona, de mejorar la familia. Como querés superarte tanto como persona como el mejoramiento en tu casa y en todo y hoy vos ves que no es así, es totalmente distinto porque ya te desmoralizás solamente con ver lo que estás debiendo y cuando entraste ahí y no te dieron nada, lo que te dieron desde el principio fue una deuda, ya saliste con una deuda. Y no es 15 mil dólares tampoco lo que se debe ahí por familia, un promedio de 10 mil dólares es lo que te pasaron al BANDES pero ya tenés unos 10 mil dólares más que le estás debiendo a ALUR. Es mucho más de lo que se piensa y todo eso con interés. Uno debe 20 pero ya para el próximo años vas a deber 25.
El tema de las heladas incidió mucho sí, pero aunque no cayera ninguna helada tampoco te iba a dar, ibas a quedar enterrado igual.

D. Martínez: O sea que en las mejores condiciones tampoco

-No, no sirve para nosotros, no encajamos en ese proyecto que estamos porque no tenemos nada es decir que siempre vamos a ir en pérdida. Con la cantidad de azúcar que saquemos no íbamos a pagar nunca la deuda, nos íbamos a endeudar más.
Y ALUR prefiere alquilar herramientas de afuera para nosotros y no hacerse cargo de una deuda de 200 mil dólares más que vendría a ser 5 ó 6 mil dólares más por familia pero por lo menos te comprabas la maquinaria y te la podía descontar a largo plazo. Pero no, ellos prefieren dar esa misma plata a otros de afuera, que fue el planteo que se le hizo por un grupo de las 39 familias que están ahí: que compraran la maquinaria, que hicieran esa inversión y después la descontaran igual a largo plazo.
También la plantación, cuando ya te dieron la plantación, que el estado se haga cargo de la plantación de ahí. En vez de generarte una deuda de 10 mil dólares bueno, no, el estado se hace cargo de la plantación de ahí y vamos a sacar el país productivo que tanto quieren.

D. Martínez: ¿Quiénes son los referentes de ALUR que hablan con ustedes, son oficinistas, algún representante de ANCAP, alguien de la Corporación para el Desarrollo?

-Nosotros hemos tenido conversaciones con De León, gerente de ALUR y con el señor Raúl Sendic. Ellos ni qué hablar que en cierto modo están de acuerdo con las dificultades que tenemos nosotros ¿verdad?, pero promesas, promesas pero soluciones hasta el momento no se han aportado.
Si bien nosotros estamos de acuerdo de que la fábrica también ha tenido sus dificultades, pero nosotros como pequeños productores tenemos mayores dificultades todavía, esa es la realidad.

D. Martínez: Ustedes de APARBU ¿qué expectativas tenían?

-Complementando un poquito más, la realidad es que estaban las condiciones para este reparto de tierra. Incluso hay mujeres productoras de las gremiales que tratan de mantener una familia. Hoy nos encontramos que para negociar, para luchar, para ver cómo podemos sacar adelante este proyecto, buscar la forma como país productivo, que nos den una mano. Porque si hay 2 mil 33 hectáreas para darle a pequeños productores hoy que el gobierno se comprometió ¿qué proyecto y a quién se las damos a esas tierras? Porque  estas condiciones no son las ideales. Hoy nos encontramos con problemas matrimoniales, problemas en la casa, problemas de distancia porque son 30 kilómetros ida y vuelta, no tenés ni para ir ni para venir. No tenés condiciones. Dentro del campo no tenés nada prácticamente te dieron las 10 hectáreas y hoy nos enteramos que un factor de problema que salgan a inspeccionar si hay alguna maleza, con las dificultades que tenemos de maquinaria y todo, o la gente que no puede sostenerse. Por eso estamos viendo cómo la peleamos para que nos saquen esa deuda, buscar un subsidio o algo que nos respalde a estas 39 familias porque esto es un arrendamiento, no es un derecho tuyo.
Si el Instituto de Colonización asumiera, descartara todo esto y buscara un paquete que nos contemple saldríamos adelante. Pero así como estamos con esta deuda, es impagable. Se va a ir la gente del campo.

-Y cuando a veces se le hacen los planteos al gerente de ALUR una de las cosas que a veces te salen diciendo es que ALUR es un ente productivo y que por lo tanto para el tema social hay que ir al MIDES o a un Plan de Emergencia. Pero me parece que no pasa por ahí. Está bien que sea la parte productiva pero ellos están involucrados en ese emprendimiento de las 39 familias junto con Uruguay Rural y me parece que alguien tiene que hacerse responsable de eso y ponerse las pilas.
  

D. Martínez: Seguimos conversando con compañeros de Bella Unión que forman parte de este grupo de 39 familias que uno tenía también una cierta expectativa de que pudieran desarrollar a partir de ahí un modelo productivo nuevo con los pequeños productores, con los trabajadores del campo explotando la tierra, la caña de azúcar y que a partir de ahí crezcan y puedan ser ellos mismos que desarrollen la producción y tengan posibilidades de ya no depender de un patrón, de un propietario de tierras.
Sin embargo por lo que nos contaban están arrendando la tierra, o sea que nos es de ustedes sino de un inversor que.
Encima les cobran por caminería que no tienen, pagan 600 dólares la hora por un tractor, siendo que con todo lo que se paga por arrendamiento se podrían comprar tractores.
 Me contaban que un tractor que tiene como pinzas que se encarga de levantar del suelo y colocar en los camiones, esta zafra se llevó 40 mil dólares solamente de alquiler.

-Nosotros en una propuesta que se le hizo la vez pasada con un técnico a Uruguay Rural en ese proyecto que hicimos, el técnico pedía un parque de maquinaria con 4 tractores más o menos. Era un grapo e implementos de laboreo que entraba disquera, aporcador y eso. Dijeron que era mucho, que eso no podía ser, que por ahí 2 tractores sí pero que podían salir en agosto. O sea que todo es burocrático y se ve que no hay muchas ganas de apoyar o de invertir en eso porque no puede ser 2 tractores en un campo en el que hay 390 hectáreas es irrisorio. Si un técnico te dice que el mínimo tiene que ser 4 tractores y un grapo que después te venga gente de Montevideo que a veces ni conocen las realidades y como el otro día le explicábamos, no puede ser que no se pueda invertir en 4 tractores y un grapo.
Ahí es el cuello de botella que siempre hablamos: eso es lo que nos llevó más plata y que nos lleva a gran parte de ese endeudamiento.

D. Martínez: Pero aparte están en peores condiciones que cualquier productor medio.

-En desventaja.

D. Martínez: Están pagando casi el doble por el alquiler de un grapo, de lo que sale el grapo en sí. Seguramente el dueño de este grapo compre más grapos para alquilar ahora con esa plata.

-Ya ofreció.

-Esos productores que alquilan la maquinaria ya estaban preguntando a compañeros a ver si les daban la changa este año que iban a comprarse tractores traccionados cero kilómetro porque claro, esos tractores se pagan solos.
Pero eso es lo que le queríamos hacer entender al presidente de ANCAP y a Raúl Sendic y eso, de que con lo que se llevaron esa gente se puede comprar la maquinaria y se paga. En un año o dos se paga todo ese parque de maquinaria que nosotros pedimos. Pero no se apoya, no sé si ellos creen que el pequeño productor no es capaz de administrar un parque de maquinaria, porque dentro de las 39 familias hay gente que se capacitó en el trabajo, hizo cursos de mantenimiento y laboreo, hay gente muy capacitada para administrar un campo de maquinaria y nosotros creemos que con un parque de maquinaria, ahí está el cuello de botella en la forma que nosotros podemos ahorrar.
Claro, y llegamos a esta altura con todo ese endeudamiento que generó eso y que desde aquí a que comience la zafra la gente está en el tema social que... De qué vale que llegues a tu casa y le digas a tu mujer <mirá, tengo la caña de este tamaño> si no le llevás la plata. La mujer lo que quiere es que vos le lleves la plata para darle de comer a los hijos. Y le llevás por mes 4 mil pesos, llega un momento que te dice mirá, andá a trabajar a otro lado y dejá eso porque en cualquier otro lado te están pagando 6 y 8 mil pesos para trabajar 8 horas y no tenés drama. ¿Cómo nosotros mantenemos a la gente si no se le encuentra una solución? De a poco se van a empezar a ir porque 4 mil pesos no es una alternativa. Y después llega la zafra y tenés que cortar caña para sacarte el salario porque tampoco tenés rentabilidad. O sea que si no hay un apoyo, si alguien no se pone los pantalones, esto no va.

D. Martínez: Sí, me hablaban antes de problemas serios que están surgiendo en las familias de ustedes por querer ponerle el lomo y sacar adelante  este proyecto que termina siendo perjudicial en realidad.
Si ustedes hubieran decidido como organizaciones sindicales y sociales comprar tierra y desarrollarse seguramente hubiera sido más productivo.

-Fue algo que nosotros depositamos la esperanza en eso.

D.Martínez: Claro, a ustedes les hicieron creer en eso

-Pero claro que sí. Aparte que era la oportunidad como usted bien dijo, de dejar por una vez del todo de ser empleados, de trabajar para nosotros mismos. Lo vimos como algo productivo, se nos pintó una cosa. Es más, nos enteramos que estuvieron comentando que  era un espejo el campo Placeres, que estaba saliendo todo en regla, que estaba saliendo todo bien. Pero en primer lugar también se comentó que habían sido 44 las familias que estaban en el campo Placeres. Y no fueron 44. 45 habían dicho. Fuimos 39, quedaron 5 personas afuera. Esperemos que también ahora en estas hectáreas que se dice que en un futuro se van a entregar, esperemos que sea en otras condiciones.  Esperemos que sea en otras condiciones porque de cada grupo no podemos meter gente así si van a ser las mismas condiciones que estamos pasando ahora porque la nafta que se usa por el día para ir a la chacra ya es un gasto que se tiene.

-Hay gente que va a pie y gente que va en bicicleta.

-¡Y a caballo!

D. Martínez: ¿Los 15 kilómetros?

-Claro. Ese es uno de los puntos más críticos también. Que en un campo de 400 hectáreas, en la inversión que se hizo, no tenemos una conducción para ir al trabajo que está a 15 kilómetros y la mayoría de la gente tenemos que salir de mañana a la ruta a hacer dedo para ver si alguno nos levanta. En el verano es una cosa, pero en la zafra, que vos tenés que cortar caña, todo el día trabajando y en invierno con el frío, eso es bastante crudo.
Yo quería hablar un poquito del reclamo que hacemos, de por qué queríamos tierra y queríamos dejar de ser dependientes de patrones y trabajar por nuestra cuenta.
Era porque toda la vida lo reclamamos y siempre dijimos que podíamos y sabíamos trabajar la tierra sin necesidad de que alguien nos mandara y tener un patrón a nuestro lado.
Y con todas las condiciones negativas que tuvimos: no hemos tenido herramientas ni maquinaria, así mismo tenemos el campo que el año pasado, primer año, una plantación de primavera con 6 meses de producción, es el récord de toda la historia en los kilos de caña que se sacaron, que pueden ir a la historia de ALUR, CALNU o lo que sea, que jamás hubo un campo de 400 hectáreas de planta de caña totalmente que tenga un promedio de 900 kilos como hubo en ese campo todo trabajado por los trabajadores.
Por eso decíamos que queríamos trabajar, podíamos trabajar sin necesidad de que nos estuviera mandando un patrón ni nadie al lado nuestro.

D. Martínez: Ustedes como organizaciones ¿tuvieron posibilidad de participar del proyecto como organizaciones? ¿pudieron decir bueno, cómo va a ser este proyecto, vamos a tener tanta tierra, cómo se va a vivir, o solamente les dieron la posibilidad de elegir quienes iban a ocupar el terreno?

-Lo que se trató fue que simplemente nosotros podíamos elegir a quienes iban a las tierras

D. Martínez: El proyecto ya estaba diseñado cuando llegó a ustedes

-Estaba diseñado.

D. Martínez: ¿Y es la organización que está con esta problemática, es UTAA, la gremial granjera o son las 39 familias que están arrendando esas tierras?

-Primero te voy a contar una cosa y después te contesto.
Una de las cosas que queríamos, es aclarar que nosotros no estamos en contra de este proyecto sucra alcoholero. Nosotros apoyamos este proyecto porque creemos que es el impulso para Bella Unión. Pero el tema de las 39 familias y de los pequeños productores, es la situación que se está planteando. Nosotros creemos que sí, que el proyecto sucra alcoholero es muy importante para esa zona, y la caña de azúcar, porque es de lo que nosotros sabemos hacer. Pero el tema es encontrarle una solución a las familias y a los pequeños productores en esa situación.
A la pregunta que me hacés, nosotros somos las 39 familias pero que venimos con el apoyo de los sindicatos y de las gremiales. Aparte han venido compañeros del sindicato apoyando toda esta movida porque las 39 familia son un grupo pero las instituciones están atrás apoyando todo este trabajo porque de eso depende que salga bien que las 2 mil hectáreas esas que en un futuro se supone que van a venir

D. Martínez: Tienen entonces el respaldo de las diferentes organizaciones de dónde provienen ustedes. Aparte de las reuniones que han tenido hasta ahora ¿cómo piensan pelear por esos derechos adquiridos que tienen como trabajadores?, también porque las expectativas estaban creadas en crecer, no en perder, en endeudarse y en tener problemas con la familia, en tener que ir caminando 15 kilómetros al trabajo.
A partir de ahora ¿qué pasa con las organizaciones, piensan llevar a cabo alguna movilización masiva, más allá de estar en la 36 hacer alguna denuncia pública de lo que está pasando en Bella Unión? ¿Cómo piensan difundir la problemática que están teniendo ahora para reclamar que cambien estas condiciones?

-Lo estamos analizando dentro de cada institución cuáles son las mejores líneas que podemos manotear. Pero sin lugar a dudas que es algo complicado y esperemos que dentro de cada institución se pueda resolver este problema. Porque tampoco queremos abandonar y bajar los brazos. Lo que pretendemos es poder trabajar. Trabajar dignamente que es lo que se pretendió desde un principio.
Como se hablaba tanto del país productivo pensamos que en la zona norte como estaba tan decaída, este gobierno impulsó otra vez la plantación de caña de azúcar y sin lugar a dudas como decía el compañero, estamos totalmente de acuerdo en apoyar lo que está haciendo ALUR ahí en la zona. Pero en condiciones dignas porque resulta que se nos está complicando dentro de la familia y eso es lo que atenta contra el proyecto que se tomó.

-La primera medida que se tomó fue un corte de ruta. Por ahí se comenzó, con un corte de ruta de 2 horas y media. De ahí para adelante se empezaron a tomar distintas medidas.
Una de las primeras medidas después del corte de ruta que decidió la gente fue mandar a compañeros a Montevideo a hablar con instituciones del gobierno.
Y bueno, llegamos hoy, tenemos ahora con el Instituto de Colonización, después tenemos con Uruguay Rural, vamos a tocar todas las puertas y hacerles entender estas cosas que están pasando y bueno, que se pongan las pilas.

D. Martínez: Me gustaría que digan cómo están visualizando el modelo productivo que se está proponiendo por ALUR, si eso tiene como meta realmente generar nuevos espacios para los trabajadores del campo y azucareros. Si ustedes ven que se abran más puertas de trabajo y más posibilidades de desarrollo

-El proyecto en sí, lo que nosotros conocemos del proyecto que es sucra alcoholero que va a producir azúcar, alcohol y energía eléctrica para volcarla a UTE o vender, nosotros estamos totalmente de acuerdo, apoyamos este proyecto. Por eso exigimos cuando se quería terminar la caña, todo el pueblo se volcó a la calle a defender la industria azucarera y hoy vemos que la política que está teniendo el gobierno es la misma que teníamos en gobiernos anteriores de Batlle, de no protección hacia el azúcar. O sea que si de esta forma está libre la MAN, que es la importadora de azúcar y está entrando azúcar de otros países, lo dejan en la competencia desigual con el azúcar con materia prima uruguaya o de allá de Bella Unión. Entonces vemos que de esa manera, si no se protege el azúcar, esto va a terminar siendo un proyecto solamente alcoholero. Eso es lo que vemos y es nuestra preocupación. Que si se llega a ser un proyecto totalmente alcoholero, se plantan las 10 mil hectáreas como piensan plantar y 4 mil hectáreas de sorgo como se está hablando, eso va a llegar a una  mecanización mayormente de lo que hay hoy. Va a llevar con eso a que desaparezcan muchos productores chicos y también fuentes de trabajo porque al entrar máquinas -se habla de cortar caña-, capaz no sea de cortado pero sí otras máquinas que se pueda entrar a recoger la caña dentro de los surcos y eso, va restando los puestos de trabajo y también dentro de la industria. Eso es lo que vemos si no cambian estas políticas de gobierno  de protecciones al azúcar.

D. Martínez: O sea que si se produce más azúcar hay más puestos de trabajo que si se produce más alcohol. El alcohol disminuye los puestos de trabajo en general.

-En general, porque es más mecanizado y favorece a tener más áreas en pocas manos.

D. Martínez: Yo les agradezco que hayan estado por acá, que nos hayan contado todo esto. Para mí también es un aprendizaje de qué es lo que está pasando en Bella Unión hoy. Uno tiene la mirada puesta en el desarrollo que se puede generar en ese lugar y sobre todas las promesas electorales que se hicieron de que era uno de los lugares más fáciles de desarrollar por la capacidad adquirida de la gente en cantidad de años aprendiendo el oficio en el campo y que todo eso estaba como virgen, que se podía explotar y sobre todo podía darse un impulso importante a las organizaciones sociales y de trabajadores.
Les agradezco que hayan estado por acá, les agradezco que le hayan comunicado también a la gente cuál es la realidad y la verdad de los trabajadores de Bella Unión sobre todo de estas 39 familias.
Los vamos a molestar más adelante cuando estén por Montevideo, que por favor pasen por acá y nos cuenten cuál es el momento que están viviendo.
Y si les queda algo por decir háganlo libremente

-No, simplemente agradecer en nombre de las 3 instituciones por este espacio que nos ha dado para contar más o menos lo que está pasando y lo que está pasando a 39 familias.
Simplemente agradecerles.