“EL PROPIO BOLÍVAR DERROTADO EN LA PRIMERA FASE DE SU PROYECTO RECIBE DE LOS NEGROS DE HAITÍ TODA LA SOLIDARIDAD, EL APOYO MILITAR PARA VOLVER A SU SEGUNDA Y VICTORIOSA CAMPAÑA”
Entrevista al historiador Gonzalo Abella. “no somos creíbles si no conocemos nuestra historia, como nos enseña Fidel, como nos enseña Chávez, hay que conocer la historia como nos enseña Lenin que manejaba la historia del siglo XIX ruso con un gran conocimiento”

 

 

Chury: Estamos recibiendo con mucho gusto a Gonzalo Abella en este ciclo que venimos enfocando una serie de temas que al menos nosotros consideramos que son de interés de la audiencia y así nos patentizan con las llamadas y las consultas que después vienen. Yo hoy quería plantearle a Gonzalo ya que estamos en esta convocatoria para mañana en torno a que la gente vaya a defender a Haití a la Plaza Libertad, se junte para defender a una sociedad agredida como es la haitiana, agredida por ejércitos que le son extraños, ejércitos que están al servicio del imperio, enteramente al servicio del imperio norteamericano que son llamados por las Naciones Unidas que es igual que si fueran llamados por los Estados Unidos, más o menos es el equivalente, las Naciones Unidas no viven su mejor época si es que alguna vez la vivieron sino que están al servicio de ciertas potencias y en el momento actual simplemente al servicio de dos potencias que se llaman aparato militar norteamericano y la organización de estado del Atlántico Norte. Gonzalo bienvenido al programa, el gusto de tenerte por aquí...

Gonzalo: Una alegría. Pero a la pasión con que uno habla de estos temas, se une en este momento te confieso un nudo en la garganta con Haití. Nosotros hablábamos de Haití como algo del pasado, la heroica lucha del pueblo de Haití, la independencia de 1804, su ejemplo, su solidaridad con Bolivia y Haití era una referencia del pasado como lo era el Paraguay de la Triple Alianza  70 años después y de repente resulta que Haití tiene muchísimo que ver con nuestro presente y con nuestro futuro y que balas disparadas por soldados uruguayos mataron hace 3 días a jóvenes haitianos que estaban pidiendo comida. Entonces ya no es una cosa que nos exime y no podemos rehuir el tema de Haití, este tema ahora nos convoca por un deber ético insoslayable de internacionalismo proletario, de nuestra profunda condena y nuestro profundo asco a las posiciones del doctor Tabaré Vázquez, no puedo tener la ecuanimidad que con otros temas cuando las fuerzas armadas uruguayas pasan a ser verdugo de este pueblo heroico. Pero de todos modos uno también tiene que hacer el esfuerzo más allá del dolor, más allá del nudo que a uno se le hace en la garganta, de tratar de brindar la poca información que uno tiene, las reflexiones que uno tiene y las cosas lindas que replica la audiencia, porque acá se trata de construir y no de hacer un desahogo  y esa es la misión

Chury: Exacto...

 

Gonzalo: Para entender lo que le debemos a Haití y lo que le vamos a deber a Haití y a las enseñanzas que nos está dando hoy el pueblo haitiano, yo lo asocio a lo que me pasó hace poco, estábamos en el Salsipuedes con la caballería gaucha homenajeando a los charrúas por el 11 de abril, el domingo 13, y había un intelectual boliviano que tiene rango diplomático Julio Gutiérrez, que fue con su atuendo aymará, tocó su charango y su zampoña a orillas del Salsipuedes y dijo, que error creer que la historia es lineal; el pasado siempre vuelve, así como la tierra gira alrededor del sol y lo que dejó atrás siempre nos vuelve, el mismo espacio lo volvemos a ocupar, el daño que le hicimos ayer a la tierra ya lo tendremos que pagar nosotros, se le presentará a nuestros hijos porque todo vuelve circularmente y también lo que se ha sembrado de bueno, se ha sembrado de generoso también algún día nos vuelve en esa línea circular que es más bien un espiral hacia un futuro en el que seguimos teniendo esperanza y eso es un poco Haití.
Ahora a mí me parece, estábamos hablando de Artigas, de temas históricos que a mí no me parecen nada inocentes, yo creo que en vísperas de esta gran batalla electoral que vamos a tener para que la izquierda ética tenga algún representante en el Parlamento, que no es el fin del mundo pero lo vamos a lograr y es una tribuna muy importante que vamos a conseguir. En este marco nosotros necesitamos conocer más de nuestra historia y de la historia continental, necesitamos conocer, -por ejemplo yo estoy pensando que habría que profundizar en eso-, necesitamos hablar más de la lucha de divisas, nosotros sabemos bastante de Artigas y en general conocemos la historia del siglo XX, pero todo lo que fue la Guerra Grande, la política de fusión, la gesta de Leandro Gómez con la invasión de Venancio Flores que significó la guerra del Paraguay y la resistencia oriental a la guerra del Paraguay, por qué vino el militarismo, por qué el partido colorado, partido único de gobierno hizo el relevo de su parte civil por su parte militar, por qué después que los militares modernizan el país devuelven al gobierno civil de la influencia directriz de Julio Herrera y Obes, tenemos que manejar mucho esas cosas porque no somos creíbles si no conocemos nuestra historia, como nos enseña Fidel, como nos enseña Chávez, hay que conocer la historia como nos enseña Lenin que manejaba la historia del siglo XIX ruso con un gran conocimiento
Pero en el marco de todo eso para entender a Artigas de 1811 y para entender a Haití de 1804 hay que volver a recapitular algo de lo que estábamos diciendo la vez pasada y es el siglo XVIII en América Latina, porque nuestra visión enciclopédica si nosotros decimos siglo XVIII, la gente que ha estudiado humanístico es el siglo de las luces, Revolución Francesa, de repente si los apretás un poco te dicen no, antes independencia norteamericana. El marqués de Lafayette ayudó a la independencia norteamericana y por eso George Washington no quiso apoyar a los revolucionarios franceses después, todo eso siglo XVIII, de 1701 a 1800.
En el siglo XVIII España y Portugal controlaban en América del Sur las minas, las plantaciones, las ciudades fortificadas donde estaban los esclavos concentrados y las rutas fluviales fundamentalmente, pero la inmensa mayoría del territorio era zona liberada. Esto es muy importante para entender que en América Latina los pueblos que vivían en esta zona liberadas y que se fugaban no tenían demasiado interés en una guerra de independencia, más bien era mejor ocupar sus territorios y no ser carne de cañón de los que sí ambicionaban la guerra de independencia que era el partido criollo elitista que quería la libertad de comercio, porque tenían tierras, esclavos, latifundios y porque querían comerciar con Inglaterra. Si nosotros pensamos en el siglo XVIII tenemos que entender que en América Latina se estaban consolidando 3 fuerzas, por un lado los empecinados defensores del poder colonial, el alto clero, los funcionarios de las capitanías generales, de los virreinatos que ya estaban modernizados y, ¡ojo!, ya no eran adelantados, eran funcionarios de una administración colonial que se modernizaba por las reformas borgoñas posteriores; tenemos el partido criollo que es un partido de elite vinculado a Inglaterra, en Caracas, en Buenos Aires, tímidamente en Montevideo porque aquí era más fuerte el partido español, la oligarquía Mantuana, los Miranda de la primera hora  y por otro lado las grandes mayorías que entretejían redes fraternas de solidaridad, no las podemos describir pero hay una especial que nos interesa. Entre las cosas que pasan en América Latina en el siglo XVIII está nada menos que la insurgencia de Tupac Amaru que impacta en todo el continente porque él no está planteando la independencia, está planteando y le dice que el patrón no coma más de mi pobreza, es cristiano, va a misa, es bautizado con los nombres cristianos José Gabriel y sin embargo convoca un movimiento de resistencia a la opresión social que genera el odio del poder colonial opresor y el desprecio de los criollos y el odio de los criollos terratenientes.
El siglo XVIII no es sólo de Tupac Amaru, a comienzos de este siglo; es la derrota del negro zumbí pero en la expansión del movimiento de los quilombos, de las zonas de resistencia negra por toda América.
El siglo XVIII es también el siglo en el que expulsa a los Jesuitas y había algunos Jesuitas jóvenes que habían creado en algunas de las misiones a partir de un colectivismo agrícola una reflexión teológica sobre el cristianismo donde los evangelizados habían sido ellos mismos; aquella teoría autoritaria de Ignacio de Loyola, cerrar filas en torno al Papa cuando tú la explicas en la lengua de los indios a un grupo de indios que comparten contigo la agricultura en común, terminás haciendo una relectura mucho más de catacumbas que de Vaticano, todo eso es siglo XVIII
Cuando son expulsados los Jesuitas, para ubicarnos un poco, la mamá de Artigas está embarazada, un montón de guaraníes del colectivismo agrícola con una teología cristiana diferente migran del colectivismo agrícola al colectivismo difuso de la vaquería y se entroncan con sus santiguados en un mundo religioso y para todas estas inmensas mayorías su filosofía es muy sencilla, con libertad no ofendo ni temo, todo esto es siglo XVIII, todo esto es anterior a Artigas.
Pero de todos estos procesos que no podemos detallar acá, el que más nos interesa porque está vinculado con Haití es la red continental de los afro americanos, los negros esclavos venían, las muchachas negras también, tenían sus hijitos acá y trataban de separarlos para que los de la misma nación no estuvieran juntos, a los efectos de aprovechar que no conozcan ni el eco sistema  que para ellos era nuevo ni las relaciones fuertes de comunidad que podrían generar la independencia. Y esas enormes redes afro de negros que se van fugando de las ciudades que van organizando sus quilombos y sus mocambos en el nordeste brasilero, que van formando los palenques de los negros cimarrones en Cartagena de Indias y el altiplano (...), los negros fugados que organizan comunidades andinas al pie de las grandes montañas en el Alto Perú y que crean ritmos como el caporal, la sasha, la lambada que es boliviana, es decir negros por todos lados, redes y las redes negras fugas de Montevideo colonial, de Río Grande do Sur, del Brasil y de la Argentina que se fugan, se van y se hacen gauchos, llegan al fogón de todos donde circula el mate de mano en mano, donde hay cueros en enorme abundancia y hay playas incontrolables donde esos cueros se truecan por lo que yo quiero, ya sea indio, sea negro prófugo, sea paisano humilde en el mundo gaucho de la fraternidad yo si quiero un facón de acero toledano lo consigo en las costas de Rocha, si yo quiero un trabuco con pólvora holandés lo consigo en las grutas de Punta Ballena y si yo soy indio charrúa y quiero una tela inglesa para mi novia también lo consigo con los piratas franceses
En el siglo XVIII los negros viejos sueñan con capturar un barco y volver a África pero los muchachos y muchachas jóvenes ya se sienten americanos y cada vez que quieran recuperar su espiritualidad por el tambor, por la danza crear la escala energética de la llamada para el espíritu africano que lo proteja son ecos de ríos americanos, son cantos de pájaros americanos los que responden a su reflexión en el monte y cuando se enferman son hierbas medicinales que le dan los indios las que curan sus heridas.
El movimiento negro del siglo XVIII que se organiza como una red que tiene destacamentos secretos, organizaciones secretas en las ciudades fortificadas que son fachadas de organizaciones clandestinas, tiene sus agentes de enlace en las negras lavanderas que son las que llevan el contacto y la comunicación entre los negros alzados y los negros que quedan en las ciudades y tienen aliados en los batallones de pardos  libertos que se ponen al servicio de un proceso emancipador, hay que recordar que en el Montevideo colonial un capitán del batallón de pardos libertos se llamaba Joaquín Lencina.
Todo este movimiento continental explica un poco lo que va a pasar en Haití, son procesos profundamente revolucionarios pero no independentistas, es decir a la inmensa mayoría de los pueblos en América Latina les importa un pito que bandera ondea en Buenos Aires o en Caracas; les importa encontrar en  su territorio una vida digna, lo de las banderas es de los que creen que libertad es libertad de comercio y sí vos le decías a un paisano hay que luchar por la libertad de comercio va a decir que libertad de comercio si yo comercio con los holandeses en las playas de Rocha cada vez que quiero y no hay forma que la guarnición de San Fernando de Maldonado me controle. Hay que entender cuáles eran los sentimientos y las percepciones de esas inmensas mayorías que generalmente su preocupación principal era liberar a sus hermanos todavía en cautiverio en las minas, en las plantaciones, en las ciudades fortificadas, liberarlos y traerlos a las zonas liberadas que eran la gran mayoría, pero no podemos detenernos en eso porque si vamos acercarnos a Haití nos interesa el movimiento afro americano.
El movimiento afro americano que se incorpora al eco sistema americano tratando de mantener sus tradiciones y que se vincula sobre todo a los pueblos originarios que son muy solidarios con los afro americanos rebeldes en general, siempre hay traidores en todas partes; el color de piel no es color de santidad, pero de todas formas la inmensa mayoría de los pueblos originarios son solidarios y reciben a los afro descendientes que se vuelven afro americanos, pero también pasa una cosa a nivel de religiosidad sincrética que es muy interesante y que también es un elemento para entender a Haití.
Los negros esclavos jóvenes que entienden que ya definitivamente son americanos, empiezan a imaginar una América donde haya espacios para todos, no sueñan una América negra, sueñan una América de fraternidad entre las comunidades negras, los pueblos originarios, los nuevos pueblos cristianos indígenas que han quedado a la intemperie después de la expulsión de los Jesuitas, la gauchería multicultural y los criollos humildes que son sus hermanos y sus hijos y sus padres emigrantes pobres también oprimidos por los opresores de Europa que extienden su opresión a América, el negro entiende enseguida esa diferencia, pero también en la religión se expresa esa propuesta política de una América para todos y los negros del siglo XVIII empiezan a soñar un cielo donde San Jorge y Jesús puedan compartir su espacio celestial. Lo que hoy vemos en un lugar que venden artículos para umbanda es la huella religiosa dele proyecto político afro americano del siglo XVIII, no se expresaba en categorías académicas, en el pensamiento de Voltaire se expresaba en yo quiero una América fraterna, llamo y homenajeo a mis espíritus para que se unan también y confraternicen con los espíritus del indio y los espíritus de Jesús y de todas las entidades espirituales que protegen a esos criollos pobres, a esos inmigrantes pobres que están de mi lado, la umbanda versión siglo XVIII.
Todo ese movimiento genera el otro concepto muy importante que es la ofrenda, es trueque y no reconocimiento y devoción, el animista hace una ofrenda para energetizar, es un trueque, yo te energetizo con mi tambor, con mi danza a los efectos de que tu después esa energía la uses en beneficio mí y de los míos, hay una relación mucho más horizontal, si no entendemos esto no entendemos el vudú, si no entendemos esto no entendemos como en las islas...

Chury: ¿El vudú es privativo de Haití solamente o no?...

Abella: Es privativo de Haití, de una zona de Santo Domingo y se influye profundamente en algunos rituales de santería de Santiago Oriental, por eso es importante hablar un poquito del mapa y hacer un ejercicio un poco mental de entender.
Este culto afro se vuelve en condiciones muy especiales, las islas igual que la pradera son la zona donde la resistencia indígena está más expuesta, donde los indios son más rápidamente dispersos, el Caribe fue de un fuerte impacto sobre las poblaciones indígenas. Si tú vas a los países de América Central y a los países del Caribe enseguida la diferencia te salta, el Caribe es más negro, América Central es más india, ¡ojo!, hay negros en México y hay indios en el Caribe pero América Central es más india y el Caribe más negro, porque la efectividad de los ejércitos represores exterminadores es mucho mayor en una isla, en un territorio selvático y montañoso como el de México, Guatemala, Honduras, por lo tanto Haití dentro de esa América mestiza, de esa América de las tres raíces que están en todos nuestros países pero en grado desigual, porque hay una Bolivia negra, un Brasil indígena, hay un Uruguay negro y un Uruguay de descendientes de indígenas, todos tenemos las tres raíces en grado desigual, en Haití predomina el elemento afro y la emancipación en Haití tenía que ser evidentemente afro y la religiosidad afro que tiene su variante vudú en Haití va a ser la mística predominante del proceso libertario
La revolución independentista en América va a empezar recién en 1810 en México, en Venezuela un poco antes, en Buenos Aires porque coincide con la caída del rey de España, la revolución haitiana va a ser más temprana porque coincide con la revolución francesa, el comienzo de esta revolución genera la emancipación de Haití, su proceso de degradación hacia el imperio agresor desencadena la independencia en las colonias españolas y portuguesas. Haití tiene una inmensa responsabilidad histórica sobre su pueblo porque había sido el lugar de entrenamiento guerrillero del siglo XVII de los indios porque Haití significa país de montaña y ahora dos siglos después, el territorio montañoso de Haití va a ser el territorio donde van a morir todos los intentos coloniales por destruir la primera sociedad organizada por esclavos insurrectos que conquistan su libertad, eso es el polo revolucionario de 1804 que va a ejercer no sólo la defensa de los negros y su dignidad inmensa y su cultura sino que además va a ser el polo solidario con el proceso insurreccional que se instala unos años después en América Latina. El propio Bolívar derrotado en la primera fase de su proyecto recibe de los negros de Haití toda la solidaridad, el apoyo militar para volver a su segunda y victoriosa campaña, eso es Haití, es más, la fuga masiva de los negros en 1813 en Montevideo coincide con la presencia de un barco haitiano
El enclave estratégico que es Haití es otro aspecto que no habíamos tocado, cuando José Martí prepara la segunda guerra que él llama guerra necesaria, el partido único que era el partido único revolucionario cubano, le escribe a un  amigo mexicano y le dice que una de las urgencias que hay por liberar Cuba es que si no Estados Unidos va a apoderarse de todo el Caribe y con esa fuerza más dice Martí, se va a lanzar sobre América y la carta de Martí termina diciendo en silencio ha tenido que ser, aparentemente él está luchando contra España pero en realidad es para frenar a Estados Unidos, porque hay cosas que para que triunfen han de andar ocultas. Esa reflexión sobre la estrategia no es casual que Estados Unidos que controló Cuba le impuso a un presidente traidor, Guantánamo, que Cuba cedió a perpetuidad la plaza de Guantánamo a los Estados Unidos y hasta ahora el gobierno revolucionario de Cuba no ha podido recuperar, Guantánamo es un establecimiento de detención y tortura, alambrada en pleno territorio cubano
El Caribe es fundamental, es un enclave esencial, pero además está en la fauces del monstruo, en Cuba hay un cartel que dice, el imperialismo no debería olvidar que está a dos minutos de vuelo, la guerra no va hacer acá; el Caribe todavía hoy es un enclave esencial.
Frenar al ejército uruguayo en Haití es una tarea de hoy revolucionaria, internacionalista en la que no nos podemos dar descanso, es un deber esencial frenar al ejército uruguayo en Haití. Pero hay dos cosas de Haití que quisiera reflexionar para aproximarnos subjetivamente, estábamos hablando del vudú. Desgraciadamente hay un antropólogo uruguayo muy racista que plantea que los cultos africanos son cultos de posesión confundiendo posesión con incorporación, los cultos afro americanos en general son de pedir la incorporación de espíritus queridos, espíritus buenos para que nos ayuden a iluminarnos en el momento de la danza, de la ofrenda, eso no es posesión y el vudú se ha satanizado como pocos cultos afro americanos, el vudú es la incorporación de espíritus ancestrales para la resistencia y para forjar el temple de los combatientes por la libertad para que no teman a los muertos, es el acompañamiento de los ancestros el vudú, desde luego que como en todos lados hay charlatanes que utilizan para cualquier cosa la religión
Haití hoy, justamente en su pobreza fue despojado como decía Didier Domenic, se inventó una fiebre porcina hace unos 10 años atrás para liquidar los chanchos, porque era la base de la cultura de los pueblos campesinos de Haití, pero además decía Domenic que el chancho era el banco del pobre porque el criar los lechoncitos era la inversión para capitalizarse para las cosas básicas de subsistencia. Se inventa esa fiebre para liquidar la posibilidad de supervivencia del pueblo haitiano y que tengan que entrar a las empresas de costuras de pelotas de béisbol, de ropa deportiva y de jeans porque en general Estados Unidos, Europa para las industrias usa tecnología de punta, pero para coser ropa y para coser pelotas la industria es muy manufacturera y por los salarios bajos que paga China relativamente, Estados Unidos se estaba perdiendo el mercado de Levi’s, entonces ahora Estados Unidos tiene a la puerta de su casa un lugar de extrema pobreza donde la gente hace cola para trabajar por ingresos miserables en las maquinadoras que Estados Unidos necesita
Por eso el levantamiento de Haití no es una revolución socialista por ahora, es por hambre y las balas de los soldados uruguayos son doblemente dolorosas para nosotros, en primer lugar porque hoy mueren adolescentes haitianos por culpa de nuestros gobiernos y porque mañana mismo empezarán a llegar si esto no lo paramos, los sacos de plástico con las bolsas de muchachos humildes de los asentamiento que van como diría un viejo maestro, a saciar su hambre en los cuarteles.

Chury: Gracias por haber venido y por esta verdadera clase de historia sobre Haití, no sólo sobre Haití, abarcando todo este subcontinente.

Abella: Un abrazo y hasta pronto.

Chury: Que pases muy bien, gracias por venir.