
Chury: Bienvenido James Petras. ¿Cómo estás?
Petras: Estamos bien, estamos a la espera de la entrevista para avanzar.
Chury: Muy bien. ¿Cuáles han sido -a tu entender- los resultados de la Cumbre Latinoamericana, Centroamericana y Europea, en Lima Perú?
Petras: Bueno, es otro evento como todos los demás que hemos visto en el pasado. La misma generalización contra la pobreza, la necesidad de cooperación... Ninguna iniciativa positiva concreta de gran escala ni de largo plazo que pudiera mejorar las condiciones de las poblaciones.
La agenda operativa era más que nada para facilitar la penetración de las multinacionales europeas en América Latina, facilitar lazos con los grandes capitales emergentes de América Latina, en Brasil, en Argentina, en Uruguay.
Y, como discurso de relaciones públicas, había que hablar algo de la pobreza y de la miseria, sin tocar las raíces estructurales que son precisamente esta alianza entre el gran capital europeo y los poderosos en América Latina, por ejemplo Repsol y los inversionistas de soja, que han desplazado a los pequeños productores.
Esto no está incluido en la agenda ni hay ningún programa de reformas agrarias ni de redistribución de ingresos.
¿Cómo se puede luchar contra la pobreza si están apoyando a los ricos y formando nuevas alianzas?
Entonces, es una de esas conferencias en las que uno pierde el tiempo esperando algo nuevo o algunas iniciativas efectivas para cambiar la distribución de poder, ingresos y de la política social.
Chury: Me gustaría que ordenaras esquemáticamente la ubicación de los países del continente en relación a su posición respecto al imperialismo y al capitalismo; sobre todo en cuanto a las definiciones que aparecen con mayor claridad, de que existe una tercera posición, a la que puede llamarse progresista.
Petras: Bueno, si utilizamos dos criterios: uno el grado de antiimperialismo y segundo las políticas internas socioeconómicas.
Chury: Si...
Petras: Cruzando estos dos criterios, podríamos decir que el gobierno venezolano encabeza las lista de los más consecuentes antiimperialistas y el país que ha implementado las medidas sociales más efectivas, que han mejorado las condiciones de las grandes mayorías.
En segundo lugar tenemos países como Ecuador que han hecho algunas gestiones importantes, por ejemplo desplazar la base militar norteamericana, o por lo menos proponerlo, la base de Manta; han aumentado los impuestos sobre los petroleros y han iniciado una asamblea constitucional donde se supone que van a aumentar los programas políticos y sociales del pueblo. Eso sin tocar de verdad algunos importantes enclaves del imperialismo en el sector petrolero, que sigue estando el 60% en manos de extranjeros, pero por lo menos refleja algunas medidas progresistas, lo que podremos llamar centro-izquierda.
Después tenemos una serie de gobiernos que formalmente se identifican con Venezuela y con el ALBA, pero que no han tomado ninguna medida positiva en relación con la estructura de poder. Estamos hablando de países como Bolivia o Nicaragua, que forman una crítica de algunas medidas agresivas del imperialismo por ejemplo contra las agresiones contra Venezuela y contra los países como Cuba. Pero no han tocado la concentración de riquezas en esos países; incluso en Bolivia se han tomado medidas tan débiles que han fortalecido a los oligarcas separatistas en Santa Cruz.
Más allá, tenemos dos variantes de gobiernos neoliberales que yo creo que debemos considerar.
Uno es el neoliberalismo pragmático que incluye a Kirchner, Lula, Bachelet y tal vez Tabaré Vázquez, que en alguna medida han tomado distancia de la política norteamericana en relación con su comercio externo, donde han diversificado su comercio con Asia, Europa, etc.; mientras siguen los poderes financieros de Wall Street en Brasil y los grandes agronegocios en Argentina, Repsol en el petróleo, etc. Con Chile obviamente el país más liberalizado, pero que han desarrollado algunos parches como programas de pobreza para mejorar -en pequeño nivel- las condiciones de los más pobres.
Frente a la gran demanda mundial y los enormes ingresos entrando al país, han hecho muy poco con el lado social en relación a las clases dominantes que han cosechado enormes beneficios en este período.
Después, tenemos los gobiernos neoliberales de la derecha como Felipe Calderón en México, como el gobierno de Alan García en Perú y como Álvaro Uribe en Colombia, que siguen siendo realmente clientes de Norteamérica y en el caso de Calderón tratando de privatizar la empresa pública de telecomunicaciones, Telmex; o en Colombia, Uribe tratando de conseguir el trato de libre comercio y operando como playa de lanza de EE.UU. contra Venezuela; y el caso de Alan García que ha entregado las riquezas minerales al capital extranjero reprimiendo a los sectores agrícolas perjudicados por el TLC.
Frente a este panorama tenemos el nuevo gobierno de Fernando Lugo en Paraguay, que realmente uno no sabe exactamente como va a actuar, pero que no va a avanzar mucho más que tal vez el caso de los pragmáticos neoliberales o tal vez algunas reformas como en el caso de Ecuador mejorando algunas condiciones con el capital extranjero mientras privatiza algunas empresas públicas.
Ese panorama que mencionamos es una foto estática, es una visión estática. ¿Por qué digo estático? Porque muchos de estos países, por ejemplo en Argentina, los grandes dueños de las tierras están presionando para que el gobierno sea más derechista de lo que es. Es decir, existen fuerzas desde la derecha en países como Argentina, en Bolivia que quieren empujar a los gobiernos pragmáticos neoliberales más hacia una derecha dura y neoliberal más ortodoxa.
En otros países tenemos por ejemplo presiones de fuerzas de izquierda, por ejemplo en el caso de Brasil con los Sin Tierra que siguen ocupando campos para que el gobierno haga concesiones para la Reforma Agraria.
Hay ocupaciones de tierras en Paraguay presionando a Lugo para expropiar tierras. Hay grandes movimientos en Costa Rica, en Perú, huelgas generales que están presionando para que el gobierno modifique sus políticas de libre comercio.
Hay una fluidez en este panorama que no debemos olvidar, que lo que existe actualmente puede cambiar y que depende de la lucha de clase y de los éxitos que tienen o la derecha o la izquierda para imponer sus políticas sobre los gobiernos elegidos.
Debemos incluir entre los sectores más progresistas, el caso de Cuba que están abriendo espacios políticos modificando la rigidez centralista de la política económica y facilitando una articulación reformista, pero también antiimperialista.
Ponemos a Cuba y a Venezuela en la cabeza del progresismo, ponemos a Ecuador y tal vez otro país, en el segundo plano.
Después la mayoría de los países como decimos en la posición de centro derecha como Lula, Tabaré Vázquez y los demás y la ultra derecha sigue peleando fuerzas con gran acumulación en Bolivia y anclados en México, Colombia y Perú, como puntos de lanza directos del imperialismo.
Chury: Sandra la Directoria de la Radio tiene alguna consulta para hacerte así que le dejo la palabra.
Sandra: ¿Cómo estás Petras?
Petras: Muy bien ¿y tu Sandra?
Sandra: Muy bien.
Te llamo para compartir contigo un poco este tema de desbloquear el tema de las comunicaciones. Tu sabes que Radio Centenario es una radio AM, esta muy bien posicionada en los niveles de audiencia aquí en Uruguay, estamos entre las tres radios más escuchadas, pero además crecen cada vez más los oyentes que tenemos por Internet y en este momento te están escuchando desde Venezuela lo que tu estás hablando de la Agencia Bolivariana de Noticias que aprovecharon para llamarnos acá a la radio y pedirnos tu teléfono, el compañero Aurelio Gil Beroes que te van a estar llamando Petras porque el gobierno norteamericano con el tema del narcotráfico está relacionando a Venezuela.
Quería compartirlo contigo, quería compartir que te van a llamar por teléfono, que es un medio muy visto en la página de Agencia Bolivariana de Noticias, es un medio oficial venezolano y pedimos tu autorización para dar tu teléfono.
Petras : Sí.
Obviamente, solamente tenemos que coordinar el día y hora de las llamadas para que este aquí listo para las entrevistas.
No hemos recibido las transcripciones de las tres últimas entrevistas, ¿podrías enviarlas?
Sandra: Te las envío de vuelta, porque te las envié la semana pasada. De todos modos te digo Petras que cuando tengas alguna dificultad en recibirlas se sube inmediatamente a la página Web de la Radio, ahí están todas las transcripciones escritas de las audiciones tuyas aquí en la 36.
Petras: Muy bien.
Chury: Seguimos en las consultas que estábamos realizando.
Yo estaba en una pregunta que fue relacionada con que hay quienes están diciendo acá que la hegemonía de EE.UU. ha terminado en América Latina.
Petras: No solo en el sur, aquí en Nueva York, el principal centro de relaciones exteriores de Nueva York, en el más influyente Centro de elaboración de políticas han publicado un documento donde habla del fin de la hegemonía de los EE.UU. en América Latina.
Yo creo que hay que relativizar esto. Por ejemplo, no hay duda que algunos países en América Latina han marcado diferencia con los EE.UU., más claramente el caso de Venezuela, en algún grado Ecuador y además los países como Brasil y Argentina también han tomado medidas de diversificar su comercio y poner distancia con el Fondo Monetario y con algunas expresiones hostiles de EE.UU.
Esto es claro.
Lo que los teóricos del fin de hegemonía norteamericana no toman en cuenta es el caso de Colombia, el caso de México y el caso de Perú que han firmado acuerdos con Estados Unidos, colaboran en las privatizaciones y en los planes militares de EE.UU.
No se puede hablar de fin de hegemonía cuando tres países claves en América Latina siguen siendo hegemonizados por EE.UU.
En segundo lugar, si analizamos las clases dominantes y precisamente de los otros países, encontramos que ellos siguen siendo hegemonizados por los EE.UU. a pesar que no están en el poder siguen la línea norteamericana.
Y en algunos casos han ampliado su poder. Por ejemplo, en Santa Cruz no hay duda que la oligarquía cruceña esta íntimamente influida y colaborando con los EE.UU. y dominan las regiones más ricas de Bolivia.
Lo mismo en Argentina, los grandes agroexportadores ahora desafiando al gobierno con el paro patronal, están vinculados con la política norteamericana.
Entonces, no podemos hablar del fin de la hegemonía. Tal vez, no es tan extensivo ni profundo como era en los años 90, pues en relación con los 90 la hegemonía norteamericana está debilitada.
Pero si analizamos la hegemonía norteamericana en los años 2000, 2001, 2003 era más débil de lo que es ahora. Hay un repunte en los últimos dos o tres años de influencia de EE.UU.
Entonces, no podríamos hablar en generalizaciones categóricas de que es el fin de la hegemonía norteamericana. Los que están argumentando así, o no tienen un conocimiento más profundo del proceso político en el hemisferio o simplemente están enfocando sobre algunos países en algunos momentos y no en otros.
En la estructura de poder norteamericana, las asociaciones militares, los ejercicios militares, siguen intactos. Los Bancos norteamericanos, Wall Street, etc., siguen vinculados con los círculos financieros en América Latina.
Entonces, estructuralmente los EE.UU. están en posición de relanzar su hegemonía en unas circunstancias más propicias y no es el fin en el sentido de que han eliminado la presencia y poderes norteamericanos y los grupos colaboradores en América Latina, que actúan en conjunto con los EE.UU.
Sigue teniendo una influencia nefasta, siguen teniendo puntos políticos de poder incluso en gobiernos y en la oposición, los grupos hegemonizados por EE.UU. están a punto de relanzarse, particularmente en Bolivia, Argentina y otros países en la región.
Chury: ¿Cuál es el papel de los principales países europeos en Latinoamérica, sus inversiones, los monopolios, el comercio, la deuda y el interés de los países europeos en esta región?
Petras: Hay varios países, el principal inversionista, capitalista y financiero en telecomunicaciones y petróleo, en primera instancia son los españoles.
En Argentina son un factor importante, en Brasil y en Bolivia, etc.
En segundo lugar están los financistas de Inglaterra que también han tomado partido particularmente en la Bolsa de Londres operando en América Latina. La tercera fuerza es Alemania, que sigue siendo un inversionista en Volkswagen, en las exportaciones industriales y consumidor de productos primarios de América Latina.
Esos son los tres principales.
Francia como una cuarta fuerza, Italia quinta; particularmente Italia en Argentina por una larga tradición. Y en Uruguay también hay alguna presencia.
En general podríamos decir que “la troika”, los tres más importantes, son España, Inglaterra y Alemania, porque ellos son los que han cosechado la mayor de las ganancias a partir de sus multinacionales.
Chury: Gracias Petras.
Petras: Muchas gracias.