ES UNA INGENUIDAD ENORME PENSAR QUE EL EJÉRCITO HONDUREÑO HIZO ESTO POR UN JURAMENTO POR SÍ Y ANTE SÍ, SI NO HUBO UN GUIÑO DEL JEFE, DEL ATACHÉ MILITAR QUE ESTÁ EN LA EMBAJADA DE ESTADOS UNIDOS, QUE PUEDE SER INCLUSO UN MILITAR DE SEGUNDA CATEGORÍA.
Entrevista al demógrafo Guillermo Macció. Lunes 29 de junio de 2009 “el caso de Honduras, un país olvidado en América del Sur. A veces aparecía Honduras en las noticias cuando la CONCACAF que disputaba las eliminatorias de América Central y México con los Estados Unidos porque tiene buen fútbol.
Entonces el drama de Honduras es un drama muy antiguo que ahora recobra su plena vigencia otra vez.

 

Chury: Le doy la bienvenida a Guillermo Macció con el mayor de los gustos.

Macció: Buenas tardes Efraín, buenas tardes audiencia. Un privilegio renovado, con mucho optimismo, con muchas ganas de trasmitir algunas cosas importantes que pasan en nuestra casa y en la casa del vecino y que la audiencia de CX 36, siempre tan atenta, puede tener interés de escuchar.

Chury: Hoy tenemos dos temas ineludibles., Una es la elección de ayer, pero la otra es Honduras, algo que de alguna manera fue un anticipo tuyo del viernes.

Macció: Yo no me quiero jactar de anticipar el futuro porque estaría en otro lugar. Pero justamente el viernes por la noche cuando se celebró ese acto tan bello en la Fonoplatea Gustavo Nocceti, allí después que yo hablé de Perú con una audiencia expectante y muy participativa, alguien me pidió que hablara de Honduras.
Honduras es un país que yo quiero mucho porque trabajé en él muchos años, hace ya muchos años. Pero en Honduras los tiempos transcurren lentamente. Y entonces hice una reseña del drama de Honduras y qué mal que veía yo la situación que se venía perfilando frente al presidente Manuel Zelaya. Eso fue el viernes por la noche y no tenía ninguna información.
Lo que pasa es que hay que conocer un poco la historia de cada pueblo para entender los acontecimientos que hoy se producen, que no son aleatorios, tienen relación causal.
Y el caso de Honduras, un país olvidado en América del Sur. A veces aparecía Honduras en las noticias cuando la CONCACAF que disputaba las eliminatorias de América Central y México con los Estados Unidos porque tiene buen fútbol.
Entonces el drama de Honduras es un drama muy antiguo que ahora recobra su plena vigencia otra vez.
En primer lugar, para no romper el vicio demográfico, decir que Honduras es un país bastante importante, es un país de 108 mil kilómetros cuadrados, tiene una población actualmente de 4 millones 700 mil habitantes; bastante más que todo el Uruguay, y crece muy rápidamente porque tiene una alta fecundidad y en el 2025 van a andar casi en los 7 millones de habitantes. Es un país que tiene costas sobre el Mar Caribe y sobre el Océano Pacífico. Que tiene oro, que tiene bosques naturales de pinos, que es el asiento más importante de plantaciones bananeras de la United Fruit Company, y que ha vivido un drama continuo desde prácticamente su existencia como entidad política. Su líder, se llamó Francisco Morazán. Y Francisco Morazán consiguió en su mandato allá por 1825, 1828, la unidad de países centroamericanos. Él unificó desde Guatemala hasta Costa Rica. ¡5 países! Por eso se explica que la bandera de Honduras tenga 5 estrellas: porque eran los países de la unión centroamericana.
Morazán era masón, no católico, en un lugar férreamente católico. Y fue derribado, asesinado, sepultado en Costa Rica y los curas ultra reaccionarios pidieron que se lo desenterrara porque consideraban que era un tipo diabólico, que podía aparentemente estar muerto, pero estar vivo. Y lo desenterraron para verificar que estaba realmente muerto.

Chury: La iglesia no para nunca de hacer daño ¿no?

Macció: La iglesia no para nunca, es coherente: no para nunca, con independencia de los tiempos. Se disfraza más, o menos, pero la esencia, es la misma.
Más en el tiempo, Honduras sufrió una guerra provocada por los Estados Unidos, con El Salvador.
El Salvador es su país vecino por el sur, un país densamente poblado, y ahí había un proceso de migración clandestina, de campesinos salvadoreños a la zona sur de Honduras que está muy despoblada.
Los Estados Unidos habían armado a ambos ejércitos. Le habían provisto de tanques al ejército salvadoreño para que la invasión por la única carretera que los comunica, se hiciera en tanques de guerra. Y había suministrado a Honduras fusiles de repetición semiautomática, para que se defendieran del invasor que venía en tanques de guerra.
Pero hicieron una "trampita" los Estados Unidos: eran proveedores de los dos países. Y a los tanques de guerra les achicaron el tanque de combustible, con lo cual se redujo drásticamente la autonomía del tanque de guerra. Y a los percutores de los fusiles nuevitos entregados al ejército hondureño, había un defecto en el percutor que después de un cierto número de tiros el percutor no disparaba más.
¿Eso qué quería decir? Que los tanques entraron en una madrugada a Honduras, caminaron 30 kilómetros y se quedaron parados en la carretera. Y Honduras, que no tenía tanques de guerra, tenía un poquito de aviación, decidió eliminarlos con su tropa de a pié. Y esa tropa empezó a disparar y se quedó sin tiros porque los fusiles no disparaban. ¡El combate terminó a bayoneta calada, con una matanza infame de tropas de ambos lados, con una pérdida gigantesca de hombres!
Muchos del ejército hondureño que habíase reclutado por la leva obligatoria, disparó a los campos. Y así terminó la guerra sin ganadores ni vencidos, con un colapso gigantesco de la economía salvadoreña que fue la que dio origen posteriormente a la ultra derecha que acaba de gobernar hasta ahora y  que posteriormente  generó el surgimiento del Farabundo Martí.
Y Honduras quedó en una inestabilidad permanente. Lo digo con propiedad porque en esos años, que son los años, que son los años 70, 71, el gobierno de Honduras le había pedido a las Naciones Unidas hacer una encuesta demográfica para saber cuál era la mortalidad, porque Honduras no tiene casi estadísticas vitales, no se sabe cuántos nacen y cuántos mueren fehacientemente. Y allí yo estaba de director de esa investigación, y tuvimos que suspenderla por dos años porque uno iba al área rural de Honduras, y se veía a un extranjero y los varones se escondían porque sospechaban que era la leva. Un verdadero drama. Hubo pueblos que fueron abandonados, conozco varios de los departamentos, en un estado de miseria y postración espantosa.
Después recibió otro regalito de la historia: que cuando los Estados Unidos pierden la guerra de Vietnam había una cantidad de soldados norteamericanos en Vietnam, básicamente negros, mestizos, latinos, que habían  formado pareja estable con vietnamitas porque habían estado allí mucho tiempo, y esos tipos fueron repatriados a los Estados Unidos como derrotados -eran tropas del ejército norteamericano- y puestos en campos casi de refugiados, en el territorio de Texas. Y los texanos protestaron porque esa "escoria", que eran ciudadanos norteamericanos pero habían perdido la guerra...

Chury: Para los texanos eran escoria

Macció: Claro. Y fueron expulsados y el gobierno norteamericano negoció con el gobierno de Honduras para hacer asentamientos al norte de la antigua capital de Honduras que se llama Comayagua, y ahí trajeron en barcos esa escoria norteamericana, perdedora de la guerra, hicieron gigantescos campamentos con carpas, esas carpas militares que son rectangulares, que caben unas 300 personas adentro, y los metieron ahí. Y vivieron años... Los viernes por la tarde, la ciudad de Comayagua -y eso lo vi yo personalmente, fui testigo presencial- cerraban el pueblo con policía militar, ponían verjas, quitaban la circulación, para que esos indeseables, fueran a las cantinas de la ciudad de Comayagua a emborracharse.
Ahora, ¿cómo siguió el proceso?: esa gente que era paria absoluta tuvo una oportunidad de volver a hacer la guerra como mercenario y de ahí nace la contra.
La contra que es el movimiento de los contras sandinistas, los ex somocistas, están refugiados también en esa zona de Honduras. Y ahí, con ese ejército paria de los Estados Unidos, más armamento provisto por los Estados Unidos, más logística, más vigilancia militar aérea, de ahí se hace toda la incursión de la contra nicaragüense que al final termina doblegando al movimiento sandinista.
Es decir, la historia de Honduras como base militar sucia para operaciones de intervención, quiero recordar que desde las costas de Honduras salieron mercenarios que fueron a invadir Playa Girón

Chury: Sí, un territorio porta aviones

Macció: Un territorio porta aviones lleno de campos de entrenamiento militar norteamericano. Es común ver en Honduras los jeep norteamericanos

Chury: Yo visité sólo una vez Honduras y me llevé esa impresión. Bueno, cualquiera que salga a las calles de Honduras se da cuenta

Macció: Y a eso hay que agregar que toda la costa norte, que está sobre el Mar Caribe que hay unas islas maravillosas: Roatán, Utila, Guanaja, son las áreas más apropiadas para hacer buceo profundo, son propiedad de la United Fruit Company. Y el puerto de La Ceiba, que está en el norte, es un puerto privado de la compañía exportadora de bananos, que ocupa un área importantísima de tierras más fértiles. Y para agregarle males, todos los grandes industriales tabacaleros que emigraron de Cuba con el advenimiento de la revolución cubana, se refugiaron en Honduras con su capital, porque tiene tierras muy idóneas para producir tabaco de similar calidad al que se produce en Cuba. Y últimamente tuvo un huracán que hizo destrozos gigantescos en toda la población rural. Es un país eminentemente rural, con dos grandes ciudades: Tegucigalpa la capital y San Pedro Sula en el norte. Entonces es un país que ha vivido décadas y décadas a un sometimiento militar siempre con dictaduras militares. Y lo que yo decía la otra noche en la Fonoplatea, era que este reverdecer, esta esperanza de Manuel Zelaya que además es un apellido de líderes revolucionarios, tenía un altísimo riesgo de ser frustrado porque no tengo la menor duda que detrás de los militares, está el departamento de Estado. Que no tiene nada que ver con lo que diga Obama, es decir, las fuerzas militares de los Estados Unidos tienen sus reglas de juego y operan independientemente de lo que diga Washington.

Chury: Petras nos decía hoy que es absolutamente increíble pensar que una sola acción del ejército de Honduras no se produzca por mandato norteamericano.

Macció: Más cuento: en la época de la preguerra entre Honduras y El Salvador, la agencia de la AID en Tegucigalpa, salía todos los fines de mes con un portafolios y repartía cheques del departamento de Estado como un sobre sueldo a los oficiales. Así de simple, sin ningún pudor; le repartía los cheques  que venían hechos, directamente para cada uno de los oficiales del ejército de Honduras.
La vida en Honduras no vale nada. Eso lo aprendí yo. Yo estuve en un pueblo abandonado en el departamento de Olancho, que es uno de los departamentos más grandes de la zona nor oriental y ahí cuando uno entra a la carretera hay un peñasco inmenso que dice: "Bienvenidos a Olancho, ancho para entrar, angosto para salir". Y allí en las escuelas rurales no se dan clases, el cura párroco y el oficial del Registro Civil van una vez al año, que coincide con la fiesta patronal del pueblo, y allí inscriben a los niños y allí los bautizan a todos, porque la vida en esas zonas no vale nada. Simplemente es así.

Chury: Pero lindo lugar te encontraste entonces

Macció: No, porque ahí había caído una parte de la muestra y justamente ahí queríamos tener información para que la muestra fuera representativa de todo el país.

Chury: Así que allí la vida no vale un peso

Macció: No, no. Menos vale.
Entonces lo que acaba de ocurrir hay que insertarlo en ese contexto histórico y político y por lo tanto, defenderlo. Porque ese país ha luchado, luchado y luchado, postergado, despreciado por los países ricos como Guatemala y como Costa Rica que desprecian a los hondureños porque son los más pobres.
Hay otras historias coloniales, porque los ingleses también estuvieron metidos antes. La historia inglesa es más patética, es anterior a la historia yankee.
Los ingleses le prometieron a Guatemala, que es su vecino, el límite es el río Motagua, le prometieron al gobierno de Guatemala en 1840, construir un ferrocarril desde ciudad de Guatemala a Puerto Barrios. Puerto Barrios es el puerto principal de Guatemala en el Mar Caribe. A cambio de eso, que hay un tratado además, los británicos, a cambio de la construcción del ferrocarril, sin costo para el erario guatemalteco, piden que se les conceda una franja de territorio, que perversamente los británicos llaman "Honduras Británica", que no tenía nada que ver con Honduras, siendo que está   del otro lado, limítrofe con la península de Yucatán, con México. El ferrocarril nunca se hizo y los guatemaltecos entregaron el territorio. Empezó después de eso una larga disputa de reivindicación territorial y los ingleses decían que eso no era guatemalteco porque pertenecía a Honduras y que por eso se llamaba Honduras británica. Una gran perversidad, para decir una palabra elegante. Hasta que después de mucho pelear, con la intervención de México, ese país que se llamó después Belice, consiguió su independencia en 1975 y hoy es un estado independiente cuya capital es Belmopán. Pero eso demuestra el juego sucio, primero del colonialismo, y después del imperio norteamericano, en esa zona que ha sido manejada de la manera más perversa, más salvaje, más autoritaria, más criminal.
Entonces lo que quiero rescatar es que el surgimiento de un gobierno progresista elegido por el pueblo por primera vez en la historia desde la independencia, es un hecho histórico que tenemos que defender, que tenemos que conocer, porque es un país hermano nuestro.

Chury: Guillermo, para redondear esta parte de Honduras. Todos están en contra de lo que pasó: la Unión Europea, los países centroamericanos; la OEA, Hillary Clinton, una tibia declaración de Obama. ¿Por qué eso no se transforma en un elemento práctico?

Macció: El elemento práctico es muy elemental: son 3 medidas: el no reconocimiento del gobierno, el retiro de todos los embajadores, el bloqueo de todas las cuentas y el no suministro de municiones al ejército hondureño. Se acaba. Tiene un sólo proveedor que son los Estados Unidos de las armas y las municiones; las cuentas bancarias están todas en Estados Unidos   y el retiro de los embajadores es una elemental decisión política de todos los organismos de integración que tenemos en América Latina. Los retiran simultáneamente y el gobierno cae solo, sin un sólo tiro. Es un país que además tiene una dependencia extraordinaria de los Estados Unidos.

Chury: Pero además lo que yo me pregunto es, para los Estados Unidos, ¿no es terrorismo que se secuestre desde el presidente hasta la canciller? Han matado a un millón y medio de personas impunemente en Irak y habrán matado un millón en Afganistán. Ya no estoy hablando ni de Bush ni de Obama, estoy hablando del imperio.

Macció: Pero ¿qué pasa? Los uruguayos de izquierda no acabamos de entender que en los Estados Unidos conviven cuatro poderes. El presidente es la figura representativa del poder político de los partidos, de dos partidos. Pero el otro poder es el poder militar del departamento de Estado, que el Ministro de defensa puede estar diciendo una cosa pero un comandante de una base militar en cualquier lugar del planeta puede estar haciendo otra, porque hay un entendimiento subterráneo. El otro poder son los medios de información, que pueden levantar o destruir a un candidato. Y el cuarto poder, es el poder financiero. Con bloquear las cuentas del tesoro de Tegucigalpa en 3 ó 4 bancos en los Estados Unidos, se acaba todo. Es decir, es una ingenuidad enorme pensar que el ejército hondureño hizo esto por un juramento por sí y ante sí, si no hubo un guiño del jefe, del ataché militar que está en la embajada, que puede ser incluso un militar de segunda categoría.

Chury: Claro, y del ejército del sur de los Estados Unidos.

Macció: Por supuesto. Además, todos los campos de preparación de contra insurgencia, de penetración para Cuba, para Nicaragua, en su momento para Grenada, ha sido siempre el territorio de Honduras, que tiene su establecimiento territorial ahí con absoluta independencia de la soberanía. Es como una zona franca. Imaginemos zonas francas como la de BOTNIA, o como cualquiera de ellas, nada más que de militares. Y allí hacen lo que ellos deciden, con independencia de la autoridad hondureña.

Chury: Lo de Honduras creo que estuvo estupendamente narrado por Guillermo Macció. Pero ahora queremos entrar a un análisis de un hombre maduro, que ha recorrido el mundo, que conoce su país también. Es un hombre de la Asamblea Popular, que creo que en definitiva es un buen lugar para analizar lo que pasó ayer con la elección. Una elección que no sé si analizándolo profundamente, alguien puede estar muy contento con ella.
Pero si alguien no puede estar contento con la elección de ayer es el progresismo, porque es el gran derrotado.

Macció: Exactamente. Yo creo que acá, más que un gran ganador, hay un gran perdedor. Hay un gran perdedor como figura política pero hay también una gran masa perdedora. Porque con este asunto de la abstención de una parte muy importante, esa abstención puede juzgarse -y nunca habrá pruebas cuantitativas convincentes-, porque era una elección interna, no se jugaba nada en definitiva. Pero también se puede leer como un gran hartazgo. La gente estuvo harta de la sobrecarga publicitaria que apabulló con nombres, con retratos, con sonrisas, con una cantidad yo diría oprobiosa de dinero gastado en una campaña electoral en un país que se empobrece rápidamente. Y entonces creo que alguna gente no fue a votar por indiferencia y otra por hartazgo, por saturación. Porque cuando uno se harta la sensación que sigue es la de la repugnancia. Y después de la repugnancia puede venir el vómito. Y yo creo que la ciudadanía vomitó hartazgo no yendo a votar. Esa es la primera lectura.
Yo llegué a Colonia, donde fui a votar, y en la mesa de votación había creo que 300 listas, porque el Partido Nacional, con todo el caudillaje local copó. No se podían distinguir los colores de las listas porque eran tantas las listas del Partido nacional, tanta la cantidad de carteles, que ni siquiera se podían leer. Inundada la ciudad de Colonia que tiene pretensión de ser patrimonio histórico, que uno no podía orientarse. Y no fue nadie en Colonia. A pesar de que fue uno de los porcentajes más elevados de participación, creo que superó el 40 %, había mesas en que la gente pasaba ratos y ratos sin que nadie concurriera. Ahora, eso es con respecto a la actitud del electorado.
La segunda cosa, es el gran perdedor con los votos. No hay duda alguna que es la coalición de gobierno. Yo ya no hablo más del Frente; es una coalición casi accidental de gente que está gobernando y que saben, saben que se les termina.
Y la otra cosa, la tercera lectura que es casi una constante en América Latina que se viene dando y que yo insisto mucho porque me expongo a otros países, que es el movimiento del péndulo hacia la derecha. Ya contamos lo de Alan García en el Perú, la disputa feroz que se está dando; el golpe que han recibido los Kirchner, que es la oligarquía más retrógrada   ganadera cerealera de la Argentina de toda la historia. Ahí están todos los empolvados sempiternos de la oligarquía más oscura

Chury: Ahí está todo lo del Gral. Roca para acá.

Macció: Exactamente. Son los mismos que en Perú dicen hay que matar a los indios; son los mismos que acá dicen hay que echarlos a patadas a los gobernantes porque quieren llevarse toda la plata de la exportación de soja. Y traducido al lenguaje uruguayo, son los mismos que ayer ganaron la elección, de manera contundente, sin escrúpulos. Más un reverdecimiento adicional del coloradismo, con un personaje sin mucha trayectoria pero que ha hecho una estrategia sobria y que pasa del 8 % al 12 %. Para lo que fue el Partido Colorado es irrisorio, pero el crecimiento no es irrisorio.
El tercer elemento es la ignorancia, el silencio más férreo de lo que son las minorías de izquierda. La Asamblea Popular, para los informativistas, para los tinterillos, no existe. Entonces como no existe, no se la cita.
Ahora, la lectura desde nuestro punto de vista, desde la Asamblea Popular creo que tenemos que estar muy satisfechos. Pero muy satisfechos, por una sencilla razón: porque hace meses no existíamos, teníamos valor electoral cero. Y ahora tenemos una cantidad positiva que es el resultado de la conciencia, del trabajo ímprobo que han hecho una cantidad de compañeros en los pueblos, en las asambleas barriales, en la movilización artesanal. Esos están. Entonces cuando nace una criatura el riesgo más elevado de morir es el primer año. Dentro del primer año es la primera semana y dentro de la primera semana el riesgo más alto es el primer día. Y acá pasa lo mismo: nosotros acabamos de nacer al escenario de exposición público al voto en todo el país, con una carga de negación perversa, pensada, fría. Y no obstante hemos aglutinado una masa de votos. La tarea es multiplicarlos. El camino está trazado, creo que podemos trabajar insistentemente con más gente, con más movilización, llegando, hablando, exponiendo. Y estoy seguro que esa masa crecerá, porque tenemos condiciones objetivas favorables. No hay duda que el número de decepcionados del progresismo aumenta. Aunque no se hayan expresado, hay que mirarles las caras a los candidatos y uno ya lo lee. Lo más patético del candidato mayoritario del progresismo, es que este buen señor hablando, se cree que él va a ser el presidente. Él se la cree, como dice  el pueblo. Porque habla un lenguaje de triunfalismo que no es tal.

Chury: ¿Pero no da la impresión también -es la impresión que tuve anoche en su discurso-, de que ya no sabe a quién recurrir ni qué decir?

Macció: Bueno, es muy fácil. Porque como es un improvisador, la improvisación, como en la copla, se termina

Chury: Claro, pero ya sólo le falta acudir a que venga Buda también a ayudarlo. Venga Astori, venga la memoria de Tabaré Vázquez, venga Buda, vengan los templarios... Yo que sé, es la sensación del desespero porque alguien venga en mi auxilio.

Macció: Parece mentira pero la vanidad del poder ejercido lleva a invocar a los dioses. En la historia se repite. El último paso del poder, es creerse protegido por las fuerzas sobrenaturales. Y nosotros en el discurso de este señor vemos un estado de que él se crea a sí mismo. Y es lo peor que le puede pasar a un dirigente porque uno es el intermediario con una estructura ideológica, uno es el servidor de la estructura ideológica si es honesto y está entre la masa y la acción. Él se convierte en una especie de poder en sí mismo y ahí está su gran fracaso.
Y el otro gran fracaso que me pareció lastimoso, que pasó desapercibido anoche, fueron las declaraciones que hizo el presidente de la República diciendo que lo que queda de su mandato se va a dedicar a escribir y a cultivar mayormente los temas de su interés profesional relativos a la oncología.

Chury: Y va a hacer un pos grado y va a escribir un libro y va a pescar más que antes

Macció:  Si una persona está pensando en lo que va a hacer después que entregue el mandato el primero de marzo, con una anticipación de 7 u 8 meses, que se vaya ahora, porque quiere decir que su estado espiritual y su estado mental están en otra dimensión: de la escritura, de la oncología, de la especialización. Cosa que me parece bien. Lo que no me parece correcto es que siga usurpando el cargo para el cual fue elegido y en consecuencia, mejor que se vaya porque espiritualmente demuestra que no está en condiciones de dirigir el barco. Y eso es grave para el Estado en un momento de la vida de América Latina donde la tensión, la dedicación, la presencia en todos los espacios es impostergable e ineludible. Ningún presidente de la República de América Latina hoy puede darse el lujo de no estar presente de cuerpo o de acción, en todos los escenarios en que se dirime la situación en América Latina porque ese es un pecado de omisión y creo que estamos empezando a vivir un estado de omisión, de descalabro, porque las expectativas se han esfumado y eso es muy peligroso para el manejo cotidiano de los asuntos del Estado.

Chury: Pero claro, yo creo que uno tiene que pensar las cosas de una manera más profunda. Y a esa catástrofe, porque yo creo que ayer la elección fue una catástrofe,...

Macció: Si me permitís, con dos componentes. La catástrofe de la indiferencia, que es rechazo, y el resurgimiento de entre las cenizas, de un fósil político.

Chury: Sí. Pero me asusta otra cosa que sería la tercera de todo esto y que seguramente la vamos a tener que hablar mucho a partir de este preciso momento, a futuro.
Se está terminando aquella suerte de tiempo, no muy largo, que decíamos no habrá más golpes en América Latina. Y yo creo que no puede estar disociado lo que ocurrió en Honduras, de cómo se comporta la gente electoralmente, a quién elige, cómo lo elige, y qué cosa va a dejar vigente en un país, porque a mí me está pareciendo que aquel tiempo de que no hay más dictaduras en América Latina, está tocando a su fin.

Macció: Exactamente. No van a ser, pienso yo, tan directas y frontales como fueron las del Plan Cóndor. Pero hay que prestarle atención a la asociación empresarial, militar y mediática, con mandaderos que son los políticos corruptos.

Chury: Claro. Es que con eso y 10 mandaderos, alcanza.

Macció: Alcanza. Hay una nueva estrategia de gobiernos de derecha, que son los gobiernos corporativos al servicio del empresariado cuando empieza a ver que arriesga su interés.
El capitalismo no se muere, evoluciona y adquiere distintas formas, nuevas. Y hoy hay una coincidencia del poder empresario, el poder mediático y la sumisión del poder político corrupto de los partidos tradicionales, cualquiera sea su figura.

Chury: Si yo hago caso a lo que dijeron los candidatos del Partido Nacional en la campaña electoral que desarrollaron para la internas, ya sé con quién Uruguay romperá relaciones, cuando gobierne si gobierna, esto es si gobierna. Si gobierna Lacalle, junto con Larrañaga, ya sé que hay dos países de América Latina con los que se van a romper relaciones diplomáticas.
Lacalle y Larrañaga romperán relaciones diplomáticas con Bolivia y con Venezuela.

Macció: O, en el mejor de los casos, las congelarán     

Chury: O las congelarán. Ese es el pensamiento más generoso

Macció: Y véase lo que está por pasar en Chile, véase lo que acaba de pasar el domingo en Argentina. ¿Quién emerge, quiénes son?  Es el macrismo y son los hacendados agricultores exportadores de soja

Chury: Y el dueño de canal América, dueño de los grandes medios de comunicación, que ni siquiera es argentino sino colombiano

Macció: Exactamente. Por eso yo hablo de lo del péndulo. Estamos en una primavera de movimientos, de recuperación de la soberanía nacional con distintos matices, pero el diablo no duerme y empieza a presentar ya un nuevo espectro que va manifestándose con virulencia. Chile, Argentina ya está, lo que está pasando en Honduras, lo que antes pasó en México que ya de tan lejos que está lo consideramos perdido, ya casi no lo tenemos en nuestra mente como escenario político. De manera que en nuestra dimensión,  la dimensión uruguaya, nosotros tenemos que tener un estado de conciencia militante y trabajar duro, duro, duro cada día, porque esa es nuestra razón de estar en la Asamblea Popular, no otra. Tenemos una urgencia como dije yo: militancia de urgencia y militancia de conciencia ética.

Chury: Y de esclarecimiento. Mucha información y mucho esclarecimiento, creo que eso es vital.
Estamos a 10 minutos del final de esta charla que venimos manteniendo y que les confieso oyentes a mí me ha gustado muchísimo, como la mayoría de las charlas que mantenemos con Guillermo.
Pero a mí me gustaría que Guillermo me dijera algo sobre un planteo que voy a hacerle.
Los conversos, una vez que descubren que algo no funcionó bien, ¿tienen facilidad para salir de los problemas de ser conversos o tienen grandes problemas para salir?

Macció: Bueno, quiero recordarle a la audiencia que yo dediqué una audición hace ya unos cuántos meses, al tema de los conversos porque es un tema que me gusta mucho estudiar y lo he estudiado a lo largo de la historia. Acuérdense que el converso es aquel que renuncia de su condición natural, sea de su raza o de su credo, de su religión, y se mete en otro credo para que lo admitan como tal. Y para que lo admitan como tal, tiene que hacer demostraciones exageradas de lo que es ahora de nuevo, para hacerse creíble. Y yo descubrí que en el gobierno del Frente se había producido un proceso de conversión, de un lenguaje progresista, a veces socialista, a uno neoliberal, tipo economía social de mercado chileno. Y entonces los conversos del gobierno del Frente, que es todo el elenco mayoritario porque los que quedaron con su ideología finalmente se fueron, los conversos han tenido que hacer actos de demostración para que, los ortodoxos de esa doctrina que adoptan, en este caso económica, les crean. Y por eso es patético el discurso de Astori de hablar de una economía de mercado, hablar de competitividad, de seguridad financiera, que borraba con el codo todo lo que había sido la prédica originaria del Frente Amplio. Ahora, al lado del converso que tiene un discurso  inventado, razonado, aparece un ortodoxo liberal, oligárquico, auténtico, que no tiene que hacer ningún ejercicio dialéctico porque habla su lenguaje de siempre.

Chury: Porque lo suyo es natural.

Macció: Porque eso es él: un neoliberal conservador a ultranza. Y habla sin tener que inventar, habla su doctrina. Por lo tanto en el discurso del ganador de la elección de ayer, hay una especie de fluido natural del pensamiento. Pausado, sereno, hasta conciliador. Y del otro lado, hay un desespero para justificar lo injustificable. No se puede ir para atrás, no se puede rebobinar. Los que perdieron ayer no pueden rebobinar el discurso y decir "nosotros vamos a hacer esto", porque ya lo hicieron. Es decir, los condena la propia conversión y por eso no los hace creíbles. Todo el argumento de palabras que se use hoy por parte de las candidaturas del partido que está gobernando, no es creíble porque los actos precedentes los denuncian como conversos.
Converso es también traidor, es el que deja su credo por el camino y pasa a otro. Pero el otro al que se allegó no lo cree, porque demostró que no es lo suficientemente converso, le va a pedir más, le va a exigir más. Y el ortodoxo no tiene nada que exigirse, porque él se muestra tal cual es. De ahí este resurgimiento de un candidato que parecía ya pieza de museo histórica. Y de ahí también, la fuerza que nos debe imprimir a nosotros en la Asamblea Popular el convencimiento de nuestra prédica, porque justamente nosotros somos auténticos; es decir, seguimos predicando nuestra ideología con una convicción y una transparencia  que nos impide engañarnos y nos impide engañar. Los miembros de la Asamblea Popular no tenemos que usar artilugios dialécticos, porque nuestra conducta es la que vende nuestro discurso y por lo tanto los votos que hemos ganado en la Asamblea Popular, son votos de una auténtica pertenencia, de una auténtica convicción. Y eso nos dice que este camino duro, difícil, hay que seguirlo, multiplicarlo, porque cada voto que consigamos no será un acto de favor sino un acto de convicción, que es el germen de la transformación.

Chury: Como decimos en campaña: es algo que crece con semilla segura y no prende de gajo.

Macció: Exactamente. Un tipo de la Asamblea Popular, un votante es un militante, porque tiene la convicción y la decisión de actuar en aras de una transformación que soñamos para el país. Por eso yo estoy muy contento porque los votos que hemos conseguido, partiendo de cero, son votos de auténtica militancia.
Invitarlos a multiplicarnos y esa es nuestra única fuerza. La urgencia, como he dicho otras veces, la urgencia y la convicción de que estamos en el camino que nos conduce al Uruguay que queremos reconstruir.

Chury: Me parece muy buena la reflexión.
Hay un mensaje: Un saludo a todo el equipo de la 36. Gracias por toda la información y por ser la voz de los más débiles. Julio.
Otro mensaje dice: sería bueno que se notara, que tanto Aldo Lamorte como Homero Mieres, dieron sus votos a Larrañaga aunque son partidos independientes. Listas 80 y 81 la Unión Cívica, 2035, 2009 y 2010 Mieres. Y partido Ecologista de Carlos Palermo.

Macció: Para la Asamblea Popular no tiene ningún significado. Nosotros tenemos nuestra línea definida que además no es teórica. Tiene un basamento teórico fundamental, esencial, pero la vamos construyendo en el interactuar con el pueblo. 
Los que estamos haciendo una modesta militancia en la Asamblea Popular hemos crecido en el diálogo, en las asambleas barriales, en las visitas a los pueblos... El miércoles hicimos una gira con Daniel Pereira, ese infatigable luchador, por el departamento de Canelones y ahí hablar, hablar y hablar. Ganaremos el espacio voto a voto.

Chury: Saludos Carlos. Yo creo además que lo de Mieres y Lamorte con la Unión Cívica es una tristeza que hayan perdido esa calidad de que a mí no me importa ser minoría pero soy una minoría que peleo y soy digna y lo demás. Lo triste es que no se hayan animado, no hayan tenido el coraje de ser minorías y se hayan metido a prepo en las mayorías. Claro, no dudo que el pensamiento de ambos es un pensamiento muy próximo a Lacalle, a Larrañaga, muy próximo al neoliberalismo y al capitalismo.
No es una crítica lo que estoy desgranando sino que creo que ellos están votando el capitalismo y el neoliberalismo que profesan, por lo tanto, no es un juicio de valor ni una crítica.

Macció: Claro, esa es la libertad de las decisiones políticas. Pero en la Asamblea Popular -insisto- la militancia nuestra es de una coherencia impenetrable, invulnerable. Y por eso vamos construyendo paso a paso una fuerza que además no es solamente con propósitos electorales, va más lejos

Chury: Va más lejos. Pasará por encima de las próximas elecciones y vaya a saber a dónde llegará, porque el propósito es otro. Hay un propósito inicial que es el mejoramiento de la sociedad caminando por los caminos que hay que andar para poder llegar a ella. Sabemos que cuesta mucho, estamos convencidos de eso.

Macció: Pero otros tomarán la posta si nosotros no llegamos.

Chury: Sí señor. Guillermo, te agradezco mucho que hayas venido esta tarde a participar con nosotros de este rato.

Macció: Gracias.