“MAS QUE PALABRAS”
UNA AUDICIÓN DE LA IGLESIA METODISTA TODOS LOS JUEVES A LAS 22 Y 30 HORAS EN CX36 RADIO CENTENARIO
Entrevista a la Pastora Mary Stefan, de la iglesia Metodista
“estamos acompañando a los hondureños ante este golpe de Estado y desde aquí les transmitimos nuestro sentir”

Ángeles: Hemos tenido suerte porque nos tocaron las entrevistas más interesantes. Y a esta hora nos toca recibir a esta hora a la pastora Mary Stefan, de la iglesia Metodista. Ustedes están escuchando que empieza un programa aquí en la radio los jueves, empieza  concretamente mañana y está acá Mary Stefan, que además de ser pastora y que está a cargo de la iglesia de Malvín, está en el área de comunicación y en particular de radio así que imagínense cómo es entrevistarla a ella.
Bienvenida. Y con un programa a punto de empezar, ¿por qué un programa de radio?

Stefan: Bueno, porque nosotros en la iglesia Metodista hemos tenido radio por más de 50 años en otra emisora. Prácticamente 55 años. Y la radio la entendemos como una comunicación muy directa con toda una audiencia que hace algunos años apareció en los diarios una encuesta (que nosotros no fuimos los que la pedimos), sobre programas religiosos en radio y televisión y tuvimos una alegría de esas que vos no la esperás, de que el número uno de los programas religiosos fuera La Voz Evangélica, con un púlpito de 14 ó 15 mil personas. Digo púlpito porque es como una especie de púlpito estar atrás del micrófono. Con una audiencia de unas 15 mil personas cada domingo en esos 15 minutos que teníamos. Entonces para nosotros es una oportunidad de decir nuestro punto de vista sobre lo que creemos, sobre lo que practicamos y sobre lo que hacemos y para que la gente lo conozca y para sumarnos a todos aquellos que creen que lo fundamental en esta vida pasa por tener una vida digna y que todos la tengan, porque ese es el proyecto de Dios. Queremos tener un programa de radio para compartir nuestra fe, nuestra creencia, nuestras actividades también.

Ángeles: Nosotros hemos tenido representantes de ustedes acá en la radio en varias ocasiones. Para hablar en Navidad por ejemplo  sobre el significado de la Navidad; o la semana santa, el año pasado con el tema del aborto también, porque ustedes dan opinión a la sociedad sobre los hechos que ocurren, más allá de la religión, más allá de la creencia.

Stefan: Claro, nosotros tenemos una opinión formada sobre las cosas que van pasando y que afectan al ser humano, porque entendemos que Dios es un Dios aquí, ahora. Un Dios en esta historia, en este tiempo que nos ha tocado vivir. No creemos en un Dios allá arriba, más bien decimos ¿allá arriba qué hay? como los que subieron a la luna... Este Dios es un Dios que camina con nosotros, es este Dios compañeros, solidario. Un Dios que le interesa el hombre y cuando digo hombre digo el género humano. Le interesa el ser humano y está a nuestro lado en nuestras aflicciones, en nuestras preocupaciones y de alguna manera está encendiendo una antorcha diciendo bueno, hay que caminar, hay que seguir. Caemos, hay derrotas, hay aflicciones, todavía se siguen levantando dictadores como en Honduras o gente que da golpes de estado pero no pierdan la esperanza, hay que seguir, hay que continuar. Por eso levantamos opinión, porque creer es un jugarse por la vida.

Ángeles: Sí, es así. Nosotros como te decía, habíamos escuchado otras veces las opiniones de ustedes, no sólo acá obviamente. Hay momentos de la historia del Uruguay, por ejemplo en la dictadura,  distintos momentos de la historia del país, que en la lista de los que firmaban, que en ese momento era jugarse, estaba la iglesia Metodista. O sea que no es nuevo.
Ahora, casi 55 años de programa de radio, estás hablando de una época cuando empezaron, que no es la actual, en la que uno tiene hasta miedo de poner una radio, especialmente de noche,   porque se encuentra con cosas tremendas que hacen cambiar porque realmente a uno le da miedo, le angustia escuchar lo que escucha con una cantidad de religiones que no sé si son tantas o si son muchos nombres que aparecen, y que son horas y horas y que desde el punto de vista empresarial se han hecho dueños de las radios, especialmente a la noche, y de televisoras también.
No la puedo poner en una misma bolsa a una cosa que la otra ¿verdad?

Stefan: No, no. Nosotros no vamos a ofrecer nada engañoso, no vamos a partir de una falsa premisa de engaño como decir bueno, aquí tenemos un trocito de alfombra mágica o jabón mágico ni vamos a decirles bueno, ahora vamos a orar, tómense su vasito de agua.

Ángeles: Viene alguien enfermo, yo he escuchado gente que va con enfermedades graves y le dicen que ellos lo curan ahí

Stefan: Claro. Nosotros no vamos a negar que Jesús puede hacer cosas maravillosas porque a Dios no lo vamos a encasillar, no vamos a pretender asumir el lugar de Dios y encasillarlo diciendo que sea de la forma que nosotros queremos.
Sabemos que Dios puede hacer cosas maravillosas, de hecho las hace, todos tenemos experiencia en esas cosas, sabemos también que hemos orado para que los médicos hagan cosas maravillosas en la vida de personas que a veces están desahuciadas, pero creemos en esas oraciones personales y comunitarias que podemos hacer por el bien del otro y que todo lo que hagamos por el bien del otro está muy bien hecho. Pero no creemos en ese tipo de fe que muchas veces está muy vacía de contenido porque ¿qué le deja a la persona detrás del vaso de agua si no le funcionó?: le deja la respuesta, usted no tuvo fe. Y esa no es una respuesta válida para alguien que está desesperado o desahuciado. Yo he escuchado a mucha gente que dice "yo lo hice y no me funcionó" y si era alguien desahuciado realmente lo único que le aportó fue más desesperanza y más angustia.
Nuestro programa intenta ser un programa interactivo, un programa de ida y vuelta, un programa que involucre a la gente y que no importa si no tiene fe o dice que no tiene fe: intentamos dialogar. Nosotros somos una iglesia inclusiva, una iglesia abierta que intenta dialogar con todos los sectores de la sociedad porque creemos que podemos dialogar con todos y porque intentamos hace mucho tiempo, que ningún sector nos deje afuera porque somos iglesia. Porque algunos dicen no, yo con la iglesia no quiero nada, nada que ver con ese opio de la sociedad. Creo que hay frases que se sacan de contexto y hay gente que se sube a esas posiciones sin siquiera saber qué está pensando el otro. Entonces decimos bueno, nosotros queremos que nos conozcan, queremos que sepan lo que pensamos, que sepan lo que hacemos, y que de última experimenten que vamos en el mismo carro o en el mismo ómnibus, pero vamos hacia la misma dirección. Tal vez con diferentes formas de hacerlo pero vamos en la misma dirección y podemos ir juntos, podemos sumar. No tirar cada uno para su chacrita sino sumar porque sumamos para el bien.

Angeles: Luisa pide si puede explicar qué es la Iglesia Metodista y cuál su diferencia con las otras y manda un saludo.  Otro mensaje, que no firma y su teléfono termina en 047, pregunta si también hacen trabajos con “los rengos”.

Stefan: No, no lucramos con la necesidad de las personas. Más bien  trabajamos con las personas, trabajamos con sus necesidades.
Para responder la otra pregunta, somos una Iglesia que nace allá por el siglo XVIII en plena revolución industrial. El iniciador del Movimiento Metodista, el pastor Juan Wesley, vio que su Iglesia estaba un poco apagada, un poco metida hacia adentro. Y viendo tanta necesidad en plena Inglaterra ver niños trabajando en las minas, mujeres muriendo, hombres semiesclavos, decide que su Iglesia no está haciendo nada por todas estas cosas, cuando el mensaje de Dios era de vida, de vida abundante para toda su creación.  
Entonces empieza a querer trabajar con toda esta gente, a la Iglesia Anglicana –que es nuestra madre, de ahí venimos, de ahí nacemos- no le parece bien, porque él empieza a señalarle a la Iglesia  que no hace nada por la gente.
La Iglesia Anglicana responde que esos son temas del gobierno, de política, y pese a que Wesley  responde que el Evangelio establece que hay que predicar entre la gente más pobre, entre los más necesitados, y que es el trabajo que hizo Jesús, se le cierran las puertas.
Entonces, Wesley dice que aunque se le cierren las puertas de la Iglesia Anglicana se va a parar sobre una piedra y seguirá predicando. Todo esto a grandes rasgos.
Pero bueno, fue así que empezó a predicar en las esquinas, en las plazas, junta multitudes de gente que se vuelven a Dios y creen en este Dios compañero, en este Dios solidario.
Ante las puertas cerradas de su Iglesia el dijo “El mundo es mi parroquia” que justamente es una de las frases de nuestro  legado.
Y comienza a trabajar fundamentalmente con todos los sectores empobrecidos, y trabaja con las prostitutas, con los presos, con los niños, y abre orfanatos, hace casas para madres solteras. Y en fin, trabaja con los sectores en ese momento más desfavorecidos y comienza una obra muy pujante de un movimiento, porque ya cuando se institucionalizan las cosas cambian. Un movimiento muy pujante de la Iglesia Metodista.
Metodista porque él era muy estudioso de la Biblia y sus compañeros de Universidad se burlaban porque todos los días se apartaba un rato a leer la Biblia con su hermano –que fue un gran músico- y otros amigos; y les decían despectivamente “esos metódicos”. Y de metódicos pasamos a ser los metodistas y en el siglo XVII nacemos.
Dice que cuando Wesley muere deja su legado: una tetera, una cuchara y la Iglesia Metodista.

Angeles: Eso surge en Inglaterra. ¿Cómo se extiende y en particular cómo llega a Latinoamérica?

Stefan:  Aunque nace la Iglesia Metodista el nunca quiso apartarse de la Iglesia Anglicana, de hecho muere como anglicano. Pero la gente ya reconocía el Movimiento Metodista, que cruza a Estados Unidos sembrando las primeras semillas ya en el siglo XIX; y de ahí se expande a América Latina, llegan al Río de la Plata, nacen casi juntas la Iglesia Argentina y la Iglesia uruguaya.
Nosotros tenemos en Uruguay más de 130 años de vida, nacemos por la calle Treinta y Tres, luego en la calle Constituyente donde tenemos nuestra primer Iglesia que junto con la de Trinidad, casi son las primeras del país.
Hoy tenemos Iglesia en todo el litoral del país –Artigas, Salto, Paysandú, Mercedes- luego en el centro –en Durazno, Trinidad- teníamos en Sarandi Grande y ahora estamos viendo como volver a tenerla allí. Y en Montevideo casi en  cada barrio tenemos una Iglesia Metodista, aunque seguramente ha pasado desapercibida, pero búsquela porque seguro que hay.
Trabajamos con todos los sectores de la sociedad, pero haciendo particular caso al mandato del Evangelio de preocuparnos como lo hizo Jesús, en ese proyecto de Dios, siempre entre los más desfavorecidos de la tierra. Por eso, nuestro trabajo abarca a todos, pero particularmente apuntamos a acompañar la búsqueda de soluciones, en la búsqueda de vida, de los sectores más desfavorecidos.  

Angeles: El hecho que uses el término “acompañar” ¿qué significa? ¿con qué concepto van a los barrios donde esta la gente más desfavorecida?

Stefan: Nosotros trabajamos con un concepto de Educación Popular, tal vez al estilo de Freire. Queremos que los proyectos nazcan de la gente:
Por ejemplo, tenemos un proyecto que tiene más de quince años, con gente que vivía  hacinada en una fábrica. Caímos como Iglesia a trabajar con ellos, las mujeres –como siempre tomaron la punta- se agruparon con sus hijos y se plantearon que querían salir de ahí. Así conversamos, les preguntamos como pensaban salir de ahí, plantearon que podían construirse casas. Y así nació el proyecto, salimos a ver qué podíamos hacer, a buscar como era lo de ayuda mutua, conseguimos los terrenos que los donó la Intendencia, buscamos formas de financiarlos. Ellos plantearon que no se pagaba nada a nadie, que ellos construían, sereneaban, etc. Y así surgió el proyecto que ya hace 15 años tiene sus casas.
Las mujeres siempre recuerdan con mucho amor todo lo hecho. Y hay que decir que no todos son metodistas, serán dos o tres, pero los demás llevan en el corazón la Iglesia Metodista.
Sabemos que todos guardan su fe, no todos participan de la Iglesia Metodista pero sabemos que todos participan de las cosas que surgen en sus casas, tienen la actitud de seguir adelante, trabajan y viven.

Angeles: “Metafóricamente, les doy mi voto de confianza, espero no me defrauden”, dice Jorge Mota. 

Stefan: Bueno, Jorge espero que no.
Por eso también el programa se llama “Mas que palabras” porque tiene que ver justamente con el accionar de Jesús, un accionar que fue más que palabras, él no andaba bla bla bla, sino que hacía, la palabra se acompaña con el hecho, con la acción.
Como discípulos de Jesús, en la Iglesia Metodista es lo que intentamos hacer y es además, lo que nos identifica como Iglesia.

 

Ángeles: ¿Ustedes están relacionados con las iglesias en América Latina? Recién nombrabas a Honduras, dos por tres escuchamos "en una misión que salió no sé a dónde van los metodistas". Que nos cuentes un poco dónde andan, qué están haciendo, qué posicionamiento tienen
Un mensaje que recibí dice "Mary, fui escucha de Violeta Caballero hasta el final, cuando cerraron en Carve"

Stefan: Bueno, sí. Violeta Caballero hablamos de casi como 40 ó 45 años atrás. Los últimos 15 años de la radio estuvieron a mi cargo así que bueno, que escuche hasta el final. Gracias.

 

Ángeles: Esta América Latina multicultural, la presencia de ustedes. Me estaba enterando en el corte que estuviste en Nicaragua hace años.

Stefan: Sí, vivía en Costa Rica y estuve en Nicaragua. Justo para el triunfo de la revolución estuvimos haciendo una investigación  para la Universidad de Costa Rica acerca de por qué los cristianos de Solentiname habían participado en la revolución y habían tomado las armas. Y bueno, estuvimos 3 meses viviendo en las islas de Solentiname, particularmente viviendo en una donde una familia nos recibió a los que íbamos a hacer esa investigación. Fue una experiencia fantástica, inolvidable viviendo en la isla, comiendo pescado. La Universidad nos mandó con raciones que creo que a la semana se nos había acabado todo ¡y era para estar 3 meses ahí!

Ángeles: ¿La Universidad los mandó?

Stefan: Sí, sí. Era una investigación de la Universidad de Costa Rica.

Ángeles: ¿Y qué encontraron, por qué tomaron las armas los de Solentiname?

Stefan: Y, tomaron las armas porque no había otra opción. No había otra opción contra Somoza, contra ese dictador, ese tirano, que sumarse a la revolución con las armas.
Yo digo que nosotros somos cristianos y los cristianos no tomamos las armas. Pero estando en Solentiname y compartiendo con la gente realmente tantos, 40, 50 años de dictadura de este dictador en el poder, realmente los llevó a sumarse, a saber no hay otra opción, es mentira que la democracia va a poder sacarnos de esto porque este hombre no permite más nadie que él.  Realmente en todos esos años viviendo todo el mundo en la extrema pobreza porque Nicaragua era terrible. Más el terremoto que habían sufrido unos años antes, estaba devastado.

Ángeles: Uno piensa en Solentiname y la imagen que te queda después de los años son las imágenes por todo lo que se mostró de Solentiname.

Stefan: Sí. Y Ernesto Cardenal, el gran pastor, el gran sacerdote de los isleños marcó una experiencia cultural y religiosa maravillosa en las islas. Y cuando uno les preguntaba bueno, nos decían no había otra opción. Nos sumábamos y formábamos parte de la gesta liberadora o éramos cristianos amorfos, sin sentido; cristianos de palabra. Toda esa historia trae a colación que la coherencia es fundamental para alguien que se llame cristiano. Es decir la coherencia entre lo que digo y lo que hago. La coherencia que no sólo luchamos los cristianos sino que exigimos a todos, aún a los no cristianos: ser coherentes,
¡caramba!

Ángeles: ¡¡Tanto que escasea la coherencia!!
Bueno, pero te tocó a los veinte y pico de años eso. Pero en América Latina en general, ¿cuál es la vinculación, en qué cuestiones se han metido?

Stefan: En realidad nosotros en América Latina como cristianos tenemos dos organizaciones que están formadas por representantes de toda América Latina.
Tenemos una que es CIEMAL (Consejo de iglesias evangélicas metodistas de América Latina y el Caribe), que tiene un directorio obviamente, elegidos por miembros participantes de todas las iglesias metodistas de América Latina. Eso es exclusivamente metodista. Y luego participamos de otra organización que se llama CLAI que es el Consejo Latinoamericano de iglesias. Nos hemos quedado cortos con lo de Latinoamericano porque los caribeños dicen: nosotros somos caribeños, póngannos caribeños, del Caribe. Bueno, participamos también en el CLAI, que es una organización no sólo de metodistas sino de iglesias evangélicas.
Es un poco más difícil participar en los organismos con la Iglesia Católica por la jerarquía. No así con los sacerdotes de los cuales los pastores tenemos infinidad de amigos en el sacerdocio pero a nivel institucional es un poco más difícil participar. Pero no imposible; se participa igual, acá en Uruguay está la FIEU -Federación de Iglesias Evangélicas- pero también está el CICU, donde participan los católicos y donde intentamos participar todos juntos y compartir.
Ya a nivel de América Latina es un poco más difícil pero lo de América Latina es un poco también estar acompañando las diferentes situaciones y la diferente problemática del continente en apoyo, no sólo en oración, sino en participación,, en acompañamiento.
Cuando hay terremotos juntamos lo que se pide, lo necesario. Cuando Cuba necesitó en el año ‘92 medicamentos, recuerdo que fue mi premier viaje a Cuba, que lleve una mochila llena de medicamentos, que fue nuestra donación de lo que recogimos en Uruguay.
De hecho acompañamos hace un  par de meses, cuando se formó el lío en Argentina a raíz de las palabras de algunas personas de imponer la pena de muerte, la Iglesia Metodista en Argentina emitió un comunicado sobre el peligro de empezar a devolver violencia con violencia,  en eso también estuvimos.
Acá en Uruguay estuvimos presentes con todo aquello del tema del aborto, estamos acompañando a los hondureños ante este golpe de Estado y desde aquí les transmitimos nuestro sentir.

Angeles: Arriba los que luchan con Cristo revolucionario, dice Carmen Troche. También escribe Hilda: “Lo escuchaba en el medio del campo en Pan de Azúcar por radio Carve, participaba en los aniversarios del programa. Qué bueno volver a escucharla y en la 36”

Stefan: Muchas gracias.

Angeles: Estamos en los últimos tres minutos y queremos dedicarlos al programa. Es los jueves a las 22:30 horas

Stefan: Si, va los jueves a las 22:30 horas, son quince minutos por este año, el año que viene Dios dirá.
Intentamos que sea un programa interactivo, como hemos dicho en la publicidad queremos leer la realidad con nuestros cristianos, nuestros ojos ecuménicos, nuestros ojos abiertos a la participación ya que otras personas nos den su punto de vista, nos hagan saber su opinión y por supuesto, desde nuestra fe.
Por eso decimos que va a ser interactivo, porque no intentamos que la nuestra sea la última palabra; la única verdad es la de Dios, nosotros tenemos verdades a medias, nuestras propias verdades que sumadas  haremos una verdad entre todos.
Queremos compartir nuestra fe, nuestras actividades, lo que hacemos, este esfuerzo permanente por ser coherentes y por compartir el mensaje de Cristo de vida digna, con derechos para todos y todas.
Los oyentes van a poder comunicarse, opinar, dialogar y sobre todo el programa esta pensado para compartir esperanza, en estos tiempos tan alicaídos, decimos que podemos dar un tropezón y caer, pero vamos a seguir adelante para lograr cosas justas y dignas para todos.
Además la gente en la noche busca quien lo escuche, quien lo acompañe, y por eso también buscamos ser una voz amiga a esa hora de la noche. Intentamos ser una voz amiga, solidaria, acompañándolos en sus penas, en sus soledades, porque no sólo son nuestros problemas económicos, también son nuestros problemas de soledad, de incertidumbre.

Angeles: Mary Stefan gracias por estar acá y les deseamos lo mejor para el programa.
Le comenté en la pausa que la audiencia de la radio es una audiencia que participa, es muy fiel, muy inteligente.

Stefan: Muchas gracias, los esperamos los jueves 22:30 horas.