Crónicas de la victoria y ya perdí la cuenta.
Un proverbio oriental.
Recibimos y publicamos

            Una vez leyendo un viejo libro de antisiquiatría, si escucho bien  antisiquiatría, aquel fuerte movimiento sesentista, que cuestiono el rol tradicional de la psicología y la psiquiatría es decir el de adaptar al individuo a una sociedad como la nuestra que es en si misma patológica, o como podemos llamar de otro modo a una sociedad capitalista basada en amasar fortuna haciendo harina a lo demás, en el cuanto tienes cuanto vales como modelo predominante repudiado de boca pero asumido en la práctica en las relaciones sociales enfermizas y degradadas por el use y tire, el autor Ronald Laing, recogió un proverbio oriental que decía así, “Bienaventurado el que esta en el fondo del pozo, porque sólo le resta subir”.
            La verdad cuanta sabiduría en esas palabras, porque es así, y si no usted mire, así estamos nosotros en el fondo del pozo, el partido que antes impulsaba el cambio social, ahora ofrece como solución a la vivienda el trabajo voluntario para construir casuchas de emergencia, antes combatíamos al capital, y ahora lo invitamos, con la promesa de no expropiarlas nada, como hacen los socialistas, ni de cobrarles impuestos, como hacen los socialdemócratas, es decir que nuestros gobernantes se ubican a la derecha no solo de Cuba o Venezuela, sino incluso de gran parte de Europa, al ritmo que vamos, solo seremos más progresistas que algún tiranuelo del cuarto mundo, en fin.
            Mientras la dirección sindical aplaude alborozada, y los murguistas y cantores se pelean por ver quien es el más oficialista,  es decir quien es el más obsecuente, y los viejos partidos de izquierda, antes compañeros de ruta, se desvían de camino para no perder sus asientitos, porque su bruja ya no señala ni el norte, ni el sur, ni el este, ni el oeste, sino el subsuelo del cuarto mundo al que nos conducen.
            Es decir estamos en el fondo del pozo, usted dirá que esto es malo, es terrible, y esta equivocado, porque del fondo del pozo, ya no se puede bajar más, solo se puede subir, y comenzamos a subir y si no mire la luz que asuma por el brocal.
            Efectivamente 6000 votos en las internas, casi el triple en las nacionales, y muchos más votos nulo en noviembre, y seguimos subiendo, mire los artistas que se comienzan a agrupar, a cantar en cada una de las fonoplateas, y siga mirando y va a ver los miles más en las municipales, y va a ver en estos dos años  que se avecinan de canilla cerrada y rendición 0, el lento peregrinar de los desilusionados, de los errados, de los sanamente arrepentidos, no les recrimine abráselos y otra ves marchemos juntos.
            Y mientras tanto agarrase de uñas y dientes como pueda, y continué subiendo, porque cada centímetro que nos acercamos al brocal, ganamos otra batalla más otra victoria más, y cuando estemos arriba que no nos distraigan otra vez con espejismos para que ninguna culebra nos enrede las patas y nos tire al pozo, que por algo fue una víbora la que una vez engaño a Adán y Eva, no seamos nosotros  tan tontos de aceptar otra vez como amigo a quien voluntariamente se entrego a su abrazo mortífero. Alea jacta est.