“DEFENDER A HAITÍ HOY, ES DEFENDER LA PERSPECTIVA DE LOS PROCESOS DE LIBERACIÓN NACIONAL EN EL CONTINENTE”
Gustavo López en ‘Mañanas de Radio’, martes 27 de diciembre de 2016.

 
“Todas las organizaciones sociales haitianas, sin excepción, todas se oponen a la presencia de las tropas de ocupación y todas saludan, reivindican, agradecen y reverencian la presencia de médicos cubanos, de técnicos venezolanos.
Está muy claro qué camino se puede tomar para asegurar a Haití una vida diferente sin tropas de ocupación”, dijo Gustavo López, integrante del Coordinador de la Unidad Popular al ser entrevistado en ‘Mañanas de Radio’. Transcribimos esta nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/gustavo-lopez-27-12-2016-audios-mp3_rf_15472071_1.html

 

Diego Martínez: Gustavo López integrante del Coordinador Nacional de la UP. Bienvenido, ¿qué tal?

Gustavo López: Estamos ya jugando los descuentos de este año.

 

DM: Exactamente. Con temas que ocurrieron pero con uno que esta para nosotros tomando vital importancia por estas horas que es el debate a nivel parlamentario por la prórroga por la presencia del contingente uruguayo en Haití.

GL: Sí. Terminamos el año dando una batalla que es de contenido político, que es de contenido ético, que viene a poner en su lugar una vieja tradición de la izquierda yo diría un elemento identitario de la izquierda que es la solidaridad internacional, el respeto por la autodeterminación de los pueblos, la oposición militante al injerensismo de los asuntos internos de cada país.
En esta ocasión además, el entrenamiento frontal, directo, a las presencia de las tropas de ocupación de Uruguay en Haití, tropas de ocupación que vienen a ser una suerte de mano de obra tercerizada del imperialismo en el país más pobre del continente y uno de los más pobres del mundo. Más que un país pobre un país empobrecido por las políticas sobre todo del imperialismo.
Alguien decía el otro día discutiendo estas cosas que para el imperialismo toda América debería ser Haití, eso es lo que el imperialismo desea de este continente. No sólo su patio trasero sino el coto de caza de sus propios intereses para el desarrollo del extractivismo, de la acumulación por saqueo y posesión etc. Enfrentar la presencia de las tropas uruguayas en Haití constituye al mismo tiempo un modo de ejemplificar, clarificar, mostrar las contradicciones del gobierno, de su política internacional y al servicio de qué intereses está Uruguay.
Se han dado en esta radio, sobre todo a partir de las dos visitas que organizara este año el compañero diputado Eduardo Rubio a Haití, un conjunto de vastos y hondos argumentos para fundamentar lo que pasa en Haití. Seguramente en la militancia frenteamplista de base, las que se educó en el internacionalismo, la que vio cuando el Frente era oposición se oponía sistemáticamente y con contundencia a este tipo de mal llamadas misiones de paz hoy se vea una vez más defraudada cuando en el día de mañana la fuerza que hoy gobierna levante la mano para mantener las tropas de ocupación en Haití. Seguramente alegando una vez más que esta será la última oportunidad y hace diez años que vienen diciendo que es la última oportunidad.
Yo quiero decir que si se achica el tiempo de permanencia de las tropas uruguayas en Haití es -entre otras cosas- producto de la extraordinaria lucha que ha dado nuestro pueblo y el papel que ha jugado la Unidad Popular.
Previo a la llegada al Parlamento de la UP se votaban las tropas en Haití casi sin votos en contra, a veces con una rosa sobre un pupitre, a veces con alguna renuncia para que entrara un suplente y levantara la mano a favor de la permanencia.
En la sesión del día miércoles seguramente se cuenten en una decena los votos en contra de la presencia de la ocupación en Haití, entre ellos el propio oficialismo. Ha anunciado el Partido Por la Victoria del Pueblo (PVP) que va a votar con la UP contra la presencia de las tropas en Haití y esto es el producto de la última visita que ha hecho Eduardo Rubio a Haití en compañía de un integrante de esta fuerza política del gobierno que in situ, en suelo haitiano, comprobó la infamia de las tropas uruguayas allí, comprobó el amplio consenso que la sociedad haitiana tiene a respecto de las necesidades de sacarse de encima la Minustah; y viene a decir, desafiando a la disciplina partidaria, que votará con la UP, seguramente con algunos otros legisladores de otros partidos para poder fin a este oprobio y para reivindicar el sagrado derecho de la autodeterminación del pueblo haitiano.

 

Hernán Salina: ¿Cuáles son los componentes de fondo que entiende la UP que utiliza el gobierno para haber seguido defendiendo con una visión contraria a la que tuvo antes de llegar al gobierno el FA de la presencia de tropas? Hablamos en Haití en este caso como podríamos hablar del Congo también, ¿para la UP cuáles son las razones de fondo?

GL: Yo diría que esto hay que inscribirlo en el amplio proceso de metamorfosis que ha sufrido el FA y en el conjunto de transformación que ha sufrido el FA sobre todo desde su llegada al gobierno, antes también, pero particularmente de su llegada al gobierno. Brevemente: El FA en 45 años pasó de ser una fuerza que desde sus orígenes se definía como una fuerza antiimperialista, anti oligárquica, anti capitalista por consecuencia, a un perfil moderadamente social demócrata en la reapertura democrática y abiertamente liberal una vez que fue gobierno.
Esto tiene su incidencia en la política económica, en la política social, en el relacionamiento en el campo social, pero también su política internacional. Aquel antiimperialismo de génesis primario del FA dio lugar a una política de subordinación a los intereses del imperialismo, expresada en concebir la inversión extranjera directa como única fuente de desarrollo, expresada en el proceso de primarización de la economía, en la extranjerización de la tierra, expresada en la apertura indiscriminada del capital transnacional, expresada en un política de subordinación al imperialismo en materia de relación con los países vecinos -es decir, convirtiendo a Uruguay como tantas veces lo hemos afirmado en el mejor aliado de los EEUU en el cono sur-. Esto tiene también que ver con las exigencias que el imperialismo le impone en materia de presencia de tropas internacionales.
Por un lado, alegando argumentos casi de mercenarios porque se dice, “bueno, lo que pasa las Naciones Unidas pagan buen dinero en dólares y los soldados vienen de sus misiones de paz y pueden adquirir su vivienda, comprarse un autito, etc., etc.” Estos son argumentos de mercenarios.
En ese marco de transformaciones profundas que ha sufrido el FA es donde hay que inscribir esta continuidad de la presencia de las tropas en Haití. Por otro lado también se inscriben en la política de Defensa que ha llevado adelante el gobierno, la política respecto al Ministerio de Defensa que ha llevado adelante el gobierno, sobre todo a partir de la conducción de ese Ministerio del fallecido ex ministro Eleuterio Fernández Huidobro, quien fue la garantía además de los terroristas de Estado y un hombre que se mimetizó con la lógica y hasta el modo de ser del cuerpo militar. Y en ese sentido pasó de cuestionar la presencia de las tropas uruguayas en Haití y en otros lugares a ser un defensor militante del papel que esas tropas juegan.
En esta lógica de mercenarios de vamos por plata también se plantea un argumento que es muy peligroso que dice “vamos a cumplir funciones humanitarias”, entonces por ahí anda algún video que muestra a las tropas del ejército dándole la cocoa a los niños o llevando un poco de agua potable, etc.; y lo que queda absolutamente claro es que si alguien tiene intención de desarrollar ayuda humanitaria en Haití -tarea que por otra parte es urgente y debería ser un compromiso de todos los gobiernos sensatos del mundo y particularmente de este continente el de ofrecer ayuda humanitaria real, efectiva, concreta, cuantificable y material al pueblo haitiano- lo que no precisa el pueblo haitiano son tropas de ocupación, las que le llevan el cólera, les violan a sus jóvenes, las que siembran el miedo, el terror y terminan desarrollando tareas de represión al cuerpo social. Contrariando incluso a la propia legislación nacional, que este incluso es un elemento que se discute poco, la Carta Orgánica de las Fuerzas Armadas en Uruguay prohíbe a las Fuerzas Armadas el desarrollo de tareas policiales, para eso hay otro cuerpo, si se las prohíbe en el país también se las prohíbe fuera de la frontera, sino la ley que le impone las condiciones de funcionamiento del cuerpo militar en Uruguay es para Uruguay y para cualquier lugar del mundo donde esas fuerzas estén. En Haití las fuerzas uruguayas particularmente lo que hacen son funciones de policía, de policía para reprimir además, al pueblo haitiano, para reprimir ferozmente como en algunas ciudades como Cité Soleil en donde hay evidencia empírica, gráfica, videos, etc., que muestran a las tropas uruguayas reprimiendo abiertamente al pueblo haitiano. El ministro Huidobro, el expresidente Mujica, el presidente Vázquez, el conjunto de los legisladores del Frente Amplio que año tras año vienen renovando la presencia de tropas en Haití son los responsables directos de esta vergüenza nacional.
El otro argumento que se maneja y que nos parece también de todo punto de vista muy peligroso, es esta idea que el pueblo haitiano no puede gobernarse por sí mismo y entonces nosotros vamos a democratizar al pueblo haitiano, ayudar al pueblo haitiano a construir su Estado. Además de ser un argumento paternalista en el peor sentido, racista en el fondo, que está planteando que estos pobres y negros no pueden gobernarse, es un argumento de cuño colonialista, claramente colonialista, o incluso cruzado diría yo, del tiempo en donde alguien venía a evangelizar con la espada en la mano porque pensaba que los infieles habitantes de estas tierras no podían gobernarse por sí mismos. Contrariamente a lo que sostiene la historia porque el pueblo haitiano, se ha dicho aquí muchas veces, ha sido el protagonista de la primera revolución de liberación en este continente en 1804. La única que resolvió en el mismo acto los dos grandes problemas de la independencia: la descolonización y la esclavitud, juntos. Eso no ocurrió ni con el artiguismo, no ocurrió en ningún otro proceso en donde en el mismo acto se aboliera la esclavitud y se consiguiera la independencia. Fue asiento de solidaridad de Miranda, de Bolívar, fue un pueblo económicamente próspero que producía casi la totalidad de los alimentos que consumía, y luego terminó en lo que terminó.
En Haití se produjeron episodios tales como el secuestro de un presidente, de Bertrand Aristide, secuestro por el imperialismo, pero secuestro no en términos eufemísticos, secuestro de verdad, lo cargaron en un avión y se lo llevaron. Esa es la forma en que el imperialismo norteamericano trata a estos países, y no le perdonaron nunca ese carácter de pueblo irredento, rebelde, con capacidad.
Nosotros creemos que defender a Haití hoy, en algún sentido y no exageramos, es defender la perspectiva de los procesos de liberación nacional en el continente. En este continente hay más de 30 bases norteamericanas además de la quinta flota dando vueltas, ahora el único país que hay militarmente ocupado es Haití.

DM: Vamos a escuchar un audio, es la palabra del senador Eduardo Lorier (PCU-FA):
“Y en algún momento hubo la ocurrencia, la idea, de que por ejemplo, una brigada de trabajadores de la construcción fuera a Haití a apoyar la construcción de viviendas.
¿Y qué se dijo? Y con razón, porque del intercambio colectivo es que surgen las mejores soluciones, y por otra parte, repito, había motivos. Van trabajadores de la construcción a Haití, y allí, si no hubiera un apoyo militar, si no hubiera una seguridad importante para su trabajo, podrían sufrir ataques y podrían tener bajas importantes.
Lo mismo si nosotros pensáramos en profesores, en maestros, en doctores en Medicina o en otro tipo de apoyos que pensáramos en brindar, sin duda. Entonces, que a nosotros nos parece que también la ayuda, así como los problemas están interconectados, también la ayuda tiene que estar interconectada.
Y desde ese punto de vista, si fuera una brigada de trabajadores de la construcción, no sólo deberían de tener un apoyo diríamos de seguridad de quienes están especializados en el tema, sino ellos mismos tener capacidades autodefensivas proporcionadas por el mismo Ejército Nacional para que, quienes concurra a realizar esas tareas, que sí son sentidas realmente y necesarias. Como parche, ya lo sabemos, porque hay otras causas mucho más estructurales que tienen o explican en profundidad lo de Haití. Pero sin duda, también en esto, todo lo que se pueda hacer es poco.”

DM: Eso que escuchamos era parte de la explicación de porqué el Partido Comunista votó en el Senado a favor de que se mantengan las tropas militares ocupando Haití y hablaba de respaldar una posibilidad de que fueran fuerzas activas de la construcción y que tengan seguridad contra hordas de haitianos.

GL: Es verdaderamente notable este giro en la explicación que hace Lorier, es tan notable como vergonzoso. Justificar la presencia de las tropas uruguayas en Haití sosteniendo que una eventual brigada de trabajadores de la construcción necesita protección de militares para ejercer la solidaridad, es lisa y llanamente escupir sobre la historia, sobre la historia del propio Partido Comunista que ya desde los años 30 del siglo 20 mandaba brigadas internacionales por ejemplo a combatir en la guerra civil española; que organizó brigadas para trabajar en la producción de la caña de azúcar, en el café, en Cuba, en Nicaragua, en tantos otros lugares. Yo muchos años después fui parte de una de esas brigadas que fue a cosechar café a Nicaragua, y nunca precisamos más que de la actitud gentil, solidaria, del reconocimiento y del afecto de esos pueblos para el desarrollo de nuestras tareas.
¿A quién se le puede ocurrir que la clase obrera del Uruguay para el ejercicio de la solidaridad necesita la custodia y la formación de los militares? Pero es surrealista este argumento.
Cuando alguien cambia de opinión como cambió Lorier y pasó de estar en contra de las tropas en Haití a estar a favor de la ocupación militar al servicio del imperialismo en Haití lo que tiene que decir es: Estoy a favor de la ocupación de las tropas del imperialismo en Haití. Eso es lo que tiene que decir Lorier y no este tipo de expresiones que de alguna manera lo ridiculizan frente a la opinión pública. ¿Pero por qué en vez de discutir qué es lo que precisan para el ejercicio de la solidaridad concreta los trabajadores que estén dispuestos a asistir humanitariamente al pueblo haitiano no mandamos a esos trabajadores que comprueben la realidad en carne propia? Cómo hace por ejemplo la Revolución Cubana.
Lo decía Eduardo Rubio a su regreso quién no ha tenido nunca un problema de seguridad en Haití y obviamente que hay problemas de seguridad como en toda sociedad desigual, empobrecida, hostil al extranjero por lo que le ha pasado en toda su historia, quiénes no han tenido nunca un problema de seguridad en Haití son los médicos cubanos que se internan en el Haití profundo y que por el contrario no sólo no tienen problemas sino que son protegidos, cobijados, recibidos en señal de reconocimiento por esa población que atienden.
¿Qué precisa Haití hoy?
Trabajadores de la construcción seguramente sí, médicos, maestros, técnicos, ingenieros de obra civil.
¿Qué imaginaba uno hace 30 o 40 años atrás de que un gobierno del Frente Amplio podría hacer frente a esta situación?
Y, organizar brigadas populares para asistir al pueblo haitiano y seguramente serían cientos o tal vez miles los técnicos de éste país, los profesionales, los estudiantes y los trabajadores dispuestos a ir solidariamente a Haití.
Seguramente a ninguno de estos jóvenes, técnicos, profesionales, trabajadores dispuestos a ir solidariamente a Haití se les pasaba por la cabeza la peregrina idea que necesitaban ir acompañados de cascos azules o de individuos armados.
Esta solidaridad que utiliza Lorier para justificar su cambio de opinión una vez más subyace en su argumentación, un elemento de subestimación al pueblo haitiano y de subestimación a la capacidad de la clase trabajadora del Uruguay para desarrollar tareas de solidaridad, para ir a asistir a la construcción de viviendas, de obra pública, etc.
Y tiene como único objetivo el planteo de Lorier lo que decíamos anteriormente, buscar eufemismos para sostener una posición que es la de la subordinación en este caso del Partido Comunista del Uruguay a los intereses del imperialismo norteamericano en Haití.
Entonces, que levante la mano en favor de las tropas uruguayas en Haití podrá decir lo que quiera. Ahora, de qué lado se ubica del punto de vista objetivo: se ubica del lado del imperialismo.

 

HS: Por ahí se maneja la interna del FA lecturas geopolíticas distintas que hablan que se ha logrado desplazar del control de la Minustah a EEUU, que tomó el comando Brasil hace años y que si se retiran se pierde ese terreno ganado a EEUU y que estando ahí Brasil, acompañando a Brasil, además Brasil peleando por un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU se desplaza EEUU de su incidencia sobre Haití.

GL: Ese era el punto de vista que sostenía el inefable Fernández Huidobro. Una tesis que no se la cree ni Walt Disney porque está claramente comprobado –insisto- con evidencia concreta cuales son los intereses norteamericanos en Haití, intereses además que son casi de Estado, el peso de la familia Clinton particularmente en Haití.
Por otro lado, yo recuerdo la visita de uno de estos dirigentes haitianos aquí a Uruguay que nos decían algo impactante en su claridad, nos decían: si ése fuera el extremo y si fuera efectivamente cierto eso, que no lo es, y retirar la Minustah el imperialismo intervendría directamente nosotros preferimos pelear derecho contra el imperialismo y no esta suerte de tercerización como yo insisto en llamar de mano de obra del imperialismo en Haití.
Además qué tiene que reivindicar el pensamiento, la tradición de izquierda respecto de esto es el derecho de autodeterminación del pueblo haitiano y que sean los propios haitianos los que definan su destino, sin ningún tipo de injerencia extranjera.
¿Cuál es nuestro compromiso con el pueblo haitiano? Es un compromiso de ayuda humanitaria, de solidaridad internacional y de desarrollo.
Vuelvo a poner el ejemplo de la Revolución Cubana, el ejemplo del proceso Bolivariano de Venezuela.
Todas las organizaciones sociales haitianas, sin excepción, todas se oponen a la presencia de las tropas de ocupación y todas saludan, reivindican, agradecen y reverencian la presencia de médicos cubanos, de técnicos venezolanos.
Está muy claro qué camino se puede tomar para asegurar a Haití una vida diferente sin tropas de ocupación.

 

DM: Una concepción que manejábamos más temprano es que los soldados uruguayos son buenos, son distintos al resto y que por eso los haitianos saludan que estén los uruguayos y no de otras naciones. También parece ser un elemento puesto sobre la mesa, se los muestra agarrando a algún haitiano, dándole un abrazo.

GL: Sí. El modo que se justifica la ocupación adquiere ribetes francamente ridículos. El Ejército uruguayo imprimió por cientos de miles una revista que se llamaba “Cimarrón” que repartían entre otros lugares en las escuelas públicas en donde mostraban las bondades de la presencia con historietas, con caricaturas, una presentación gráfica muy agradable, visualmente agradable en donde contaban las bondades de su presencia en el exterior en Haití, en el Congo y en otros lugares.
Pero yo quiero hacer una reflexión de carácter más general pero que viene al caso, fíjense ustedes el retroceso en que entra el oportunismo en que entra la fuerza de gobierno, Lorier pasó de dejar una rosa e irse a argumentar a favor, en el curso de dos años. Muchas veces dijimos que el oportunismo sigue la lógica del tobogán, no puede parar por la mitad, va hasta el final, hasta que no esté en el lodo no para, y ese ha sido su papel histórico, insisto, Lorier no avanzó, retrocedió, no se izquierdizó, se derechizó, digo para los que a veces sostienen la tesis de la disputa interna, la realidad objetiva demuestra que hace 2 años dejaba una rosa y ahora argumenta a favor de las tropas uruguayas en Haití. Eso es un retroceso claro.
Y cuál es el otro polo en la dialéctica de ese proceso, el avance nuestro que le ha logrado quebrar la hegemonía al Frente Amplio, porque hoy ya hay legisladores del Frente Amplio que votarán con la Unidad Popular, a partir del trabajo sobre todo de Eduardo Rubio y del equipo de bancada, de lo que ha hecho la voz de la Unidad Popular allí.
Frente a ese retroceso reivindicar nuestro avance, reivindicar la postura estrictamente coherente con la racionalidad, la sensibilidad y la historia programática de la izquierda.
Y reivindicar también el movimiento social que en Uruguay, sobre todo la Comisión que hace muchos años viene trabajando por el retiro de las tropas que no ha descansado nunca, que se ha enfrentado a casi todo el oficialismo en este camino y que hoy ve como a nivel parlamentario algunas voces se levantan y algunas manos se alzan para por lo menos, decirle al pueblo haitiano que aquí no todo se entrega, que acá no todo es oportunismo, no todo es mercenario, que aquí no todo se cambia por un puñado de dólares y que todavía hay gente que defiende lo que hay que defender desde el punto de vista de la izquierda, del campo popular, de la tradición de solidaridad internacional.

 

DM: Hay una convocatoria hecha para que no solamente esté ahí el Diputado, incluso va a haber una conferencia de prensa previa donde también está invitada la población, pero también hay una  convocatoria para participar del debate en las barras.

GL: Sí. Me parece desde todo punto de vista muy importante ambas cosas, primero la conferencia de prensa en horas previas al debate sobre las 15 horas en el Edificio Anexo del Palacio Legislativo, conferencia convocada con el propósito de hacer público, socializar, compartir el punto de vista de la Unidad Popular y el compromiso que tuvimos siempre pero que hoy se ve redoblado a partir de ese vínculo estrecho y concreto que ha desarrollado Eduardo Rubio a partir de sus viajes con el pueblo haitiano y con sus organizaciones políticas y sociales.
Luego el debate parlamentario que a mí me parece casi una obligación que los sectores conscientes de este pueblo asistan a mirar a la cara a esos Diputados, a escuchar a ese tipo de argumentaciones que dicen que están en contra y que luego votan a favor por la disciplina partidaria, a escuchar las otras argumentaciones las que abiertamente defienden la presencia de las tropas uruguayas en Haití, a ver el momento en que se levantan las manos y de ser posible a registrar quienes son los que levantan la mano para mantener las tropas de ocupación en Haití, y al mismo tiempo también hay que decirlo, al mismo tiempo que la presencia en las barras es una señal, un acto de lucha en defensa del pueblo haitiano; es también en nuestra opinión una reivindicación al trabajo de nuestro legislador y de todos aquellos otros legisladores de otros sectores que estén dispuestos a acompañar una posición digna.

 

HS: Tiene el componente este caso por primera vez después de la renuncia que hiciera el diputado Chifflet en la anterior legislatura, un legislador del Frente Amplio se abre del bloque monolítico en estos temas y vota en contra.

GL: Sí, eso es lo que hay que esperar en adelante, con este y con otros temas.

 

HS: Que no es el caso de Mujica que se toma con otras dimensiones que dice que está más a la derecha.

GL: Porque así cómo hay desprendimientos por derecha también puede haber y es deseable que los haya algunos sectores que por lo menos en temas de esta naturaleza se arrimen a la posición de izquierda.
Insisto, eso no es producto de la casualidad, es producto de nuestra presencia en el Parlamento, ha sido nuestra presencia en el Parlamento la que ha modificado esa correlación de fuerzas. Y el último viaje, hay que recordar que estas organizaciones haitianas invitaron a todos los sectores políticos a viajar a Haití, aceptaron naturalmente Eduardo Rubio y un representante del Partido Por la Victoria Del Pueblo, no pudiendo ir su legislador enviaron al compañero que es el encargado de Relaciones Internacionales de esa fuerza política. Y claro, es imposible que alguien que viva esa realidad, que la vea, que la palpe, que tenga libertad para hablar con todo el espectro político, con sus legisladores, con el gobierno, con sus fuerzas sociales, con sus instituciones religiosas, etc., a la vuelta no traslade exactamente lo que vio.
¿Y qué trasladó este compañero, esta persona que viaja a Haití con Eduardo Rubio? Trasladó lo mismo que vinimos diciendo nosotros, que el conjunto del pueblo haitiano, sus fuerzas vivas, su intelectualidad, sus organizaciones religiosas de avanzada, etc., se oponen militantemente a la presencia de las tropas y lo que piden es ayuda humanitaria. Hace poco tiempo atrás en otra victoria parlamentaria de la Unidad Popular -y así hay que llamarla sin ninguna exageración- se votó el envío de ayuda humanitaria real, leche en polvo y plantas potabilizadoras de agua. Esa ayuda humanitaria real aún no ha llegado al pueblo haitiano, creo que llevamos dos meses y medio de esa votación.
Un gobierno que en 24 horas vota exoneraciones impositivas para el capital, que es capaz de convocar un 29 de diciembre a una reunión parlamentaria para renovar el plazo de las tropas de ocupación en Haití, que ha hecho reuniones de madrugada en el Parlamento para votar artículos de la Rendición de Cuentas porque precisaba 900 millones de dólares para capitalizar ANCAP.
Ese gobierno que tan raudamente y con tanta celeridad puede resolver ese conjunto de cosas hace dos meses y medio que no puede poner arriba de un avión algunas toneladas de leche en polvo y unas plantas potabilizadoras de agua y mandarlas a Haití.

Con relación a lo de Lorier le sugiero a los lectores que busque, hoy por suerte la existencia de archivos y sobre todo la informática permite acceder rápidamente que busque dos cosas: Primero la intervención quien en esas horas era Senadora de la República, la hoy ministra Marina Arismendi respecto a lo de Haití y lo que dice hoy Lorier para confirmar ese retroceso; y luego los documentos del Partido Comunista respecto a la  situación internacional en este continente sobre todo de sus Congresos históricos, la posición que sustentaba entre otros Rodney Arismendi para comprobar cuál es el grado de deterioro de esta fuerza política, al mismo tiempo que se podría hacer el mismo ejercicio con el conjunto del gobierno.
Yo tenía alguna expectativa -lo quiero decir- que algún sector del Partido Socialista que había hecho muy buenas intervenciones públicas contra la presencia de las tropas actuara en arreglo con esas convicciones que públicamente expresaron.
Nos hemos enterado en estos días que no, que la totalidad de la bancada del Partido Socialista una vez más, va a levantar la mano para la permanencia de las tropas en Haití.
Por eso, hay un momento en donde uno tiene que decir con toda claridad basta de demagogia, doble discurso, decir que están en contra para votar a favor. Ya está agotado ese camino, o dicen la verdad o más temprano que tarde el pueblo en su conjunto le va a recordar este tipo de actitudes. Tenemos plena certeza nosotros de eso.