WINSTON CHURCHILL: “NUNCA TANTOS LE DEBIERON TANTO A TAN POCOS”
Homenaje de CX36 Radio Centenario, al gran Triunfo del
Ejército Rojo sobre las hordas hitlerianas en la Batalla de
Stalingrado, al cumplirse cien años de la Gran Revolución de
Octubre.


En noviembre de 1943 –en la conferencia de los dirigentes de las tres potencias aliadas en Teherán- el primer ministro británico Winston Churchill entregó a Joseph Stalin, que lideraba la delegación soviética el “Don del Rey George VI”, una espada en honor de la victoria sobre los invasores fascistas.

Programa Especial de ‘Mañanas de Radio’, por la victoria del Ejército Rojo en la batalla de Stalingrado, 2 de febrerote 2017.
Este año se cumplen 100 años de la Gran Revolución Rusa y CX36 comenzó hoy 2 de febrero, una serie de programas recordando estos hechos. La fecha elegida, responde a que el 2 de febrero de 1943 el Ejército Rojo derrotó a las tropas nazis en Stalingrado. La batalla en la ciudad soviética de Stalingrado fue la tumba del nazismo. El enfrentamiento entre Ejército Rojo y las tropas de Adolf Hitler, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943, tuvo como saldo la muerte de más de dos millones de personas, entre soldados y civiles. La recuperación de Stalingrado significó un punto clave para el retroceso de las fuerzas nazis en Europa, su posterior derrota total. La ciudad de Stalingrado fue declarada Ciudad Heroica en 1945, 2 años después de la ya histórica victoria soviética en Stalingrado.


El libro ‘Stalingrado’ de 1945, escrito por el periodista
 y escritor alemán Theodor Plivier

Durante el programa se leyeron pasajes del libro ‘Stalingrado’, del periodista y escritor alemán Theodor Plivier (1892 – 1955). Plivier en el transcurso de la batalla de Stalingrado, entrevistó a muchos de sus compatriotas prisioneros de los soviéticos, leyó cartas, diarios de combatientes y boletines de guerra de ambos bandos, y utilizó todo este material para escribir esta novela testimonial en 1945, que se tradujo a todos los idiomas. Fue el mayor éxito editorial de la posguerra.


Entre los temas emitidos durante el programa, se escuchó a Eduardo Darnauchans y Ruben Yañez interpretando “Canto de amor a Stalingrado” de Pablo Neruda, en un acto de la UJC cuando el Partido Comunista del Uruguay era comunista.

Además, se leyó el material “¡Ni un paso atrás!: La cruel batalla de Stalingrado”, escrita por Gustavo Troncoso en el portal RT, querelata los pormenores de dicha batalla en la que la victoria soviética demostró que la potencia del Ejército Rojo había aumentado.
También se retransmitió el Mensaje de la 36 del 2 de febrero de 2011, que compartimos nuevamente en esta oportunidad, junto a imágenes de la Batalla de Stalingrado tomadas de materiales históricos.
A continuación vuelva a escuchar este Programa Especial, en el que se compartieron lecturas y música alusiva a la fecha, emitido en ‘Mañanas de Radio’ este jueves, a cargo de Diego Martínez, María de los Ángeles Balparda y Hernán Salina; que dividimos en tres partes
 
Primera parte:
http://www.ivoox.com/programa-especial-batalla-stalingrado-2-2-2017-audios-mp3_rf_16792681_1.html

Segunda parte:
http://www.ivoox.com/programa-especial-aniversario-batalla-stalingrado-02feb17-audios-mp3_rf_16794424_1.html

Tercera parte:
http://www.ivoox.com/programa-especial-batalla-stalingrado-3-audios-mp3_rf_16794443_1.html

 


Stalingrado había sido conquistada por lo alemanes


El contraataque del Ejército Rojo no se hizo esperar.


La mujer cumplió un papel fundamental, sobre todo en el apoyo logístico durante la batalla


El Ejército Rojo avanza entre los escombros


El fuego de los morteros no impidieron el avance del Ejército Rojo


La búsqueda de minas que enterraron los nazis -medio millón de minas formando una herradura, apodada por Rommel los Jardines del Diablo- fue tarea primordial.

Imágenes de la resistencia soviética


Batalla de Stalingrado: El empujón final


Camino a la victoria

La rendición nazi ante el Ejército Rojo


Prisioneros de guerra: Nazis capturados durante la batalla (Fotos de arriba y abajo).


Los sobrevivientes regresan al o que quedó de sus hogares

 


Tras la batalla la ciudad quedó en ruinas

 

 

Durante el programa también se leyó el Mensaje de la 36 del 2 de febrero de 2011, que transcribimos a continuación y que puede escuchar íntegramente en los audios del programa (tercera Parte):

 

Mensaje de la 36
LA LUCHA POR STALINGRADO

El escritor soviético G. Alexandrov escribió en honor a la resistencia de Stalingrado un relato que perdura hasta hoy como documento histórico imborrable en la retina de quienes al decir de Winston Churchil, “Jamás tantos en la humanidad le debieron tanto a tan pocos”.
 “Los combates durante el verano y el otoño de este año en la gran batalla de nuestras tropas por Stalingrado, tienen una significación excepcional.
Las luchas en las puertas de Stalingrado duran ya muchas semanas. Desde hace tres meses, los alemanes realizan una ofensiva lanzando al combate nuevas y nuevas fuerzas. Si tenemos en cuenta las operaciones de los alemanes incluyendo la ofensiva en la gran curva del Don, entonces la lucha en este sector dura ya más de cien días. Los alemanes comenzaron operaciones activas en  la dirección de Stalingrado, ya en el mes de agosto. Su plan era pasar por Voronezh a la retaguardia de nuestras tropas del sur, y en dos o tres semanas apoderarse de Stalingrado y de todo el sur soviético.
 Al principio lograron avanzar en el sur con relativa rapidez. En la prensa y en la radio alemana se oían manifestaciones jactanciosas de que las operaciones en el sur se desarrollaban según los planes previstos, y que en dos o tres semanas todo estaría terminado.
Entonces, escribían los periódicos alemanes, se podrá trasladar una parte del ejército contra Inglaterra y otra parte destinada a la ofensiva contra Moscú. Los alemanes contaban con la realización rápida de este plan, y para ello lanzaron contra el sur el grueso y lo mejor de su ejército, cerca de cien divisiones, y concentraron en esta región no menos de dos mil aviones, la mayor parte de sus tanques y de su artillería.
 Si tenemos en cuenta no sólo la ciudad de Stalingrado, sino también las regiones adyacentes, entonces podemos considerar que tienen aquí varios cientos de miles de soldados, que son la parte más activa del ejército alemán, con gran experiencia de combate, fuertemente nutrida de destacamentos, regimientos y divisiones de S.S., y mezclados entre ellos, en una proporción insignificante, las tropas de los países vasallos. Esto lo hicieron los hitlerianos con el fin de dar una gran fuerza de choque a su agrupación de tropas que avanzaba contra Stalingrado. Es preciso también tener en cuenta que sobre Stalingrado concentraron, ya hace mucho tiempo, la mayor parte de sus aviones de primera línea y las unidades de tanques del ejército alemán. Hay días en que la aviación alemana hace sobre Stalingrado hasta dos mil vuelos y aún más, y en algunos ataques parciales lanzan hasta doscientos tanques, a veces más. De mil quinientos   a dos mil cañones disparan sobre Stalingrado.
 Teniendo en cuenta los recursos técnicos de ambos beligerantes y la infantería que toma parte en los combates, se puede decir sin temor a equivocarse, que exceptuando los combates de Moscú, en el invierno de 1941-1942, la historia de la guerra no conoce ninguna ciudad en la que hayan luchado tan gran número de tropas y por cuya ocupación se hayan puesto en movimiento tanto recursos técnicos.
La importancia de esta particularidad, en la lucha por Stalingrado, consiste en que el ejército alemán sufre aquí unas pérdidas excepcionalmente grandes. Hay días de enconados y sangrientos combates en que nuestras tropas aniquilan de cuatro a cinco mil alemanes. En los días en que el combate dura toda la jornada, los alemanes pierden, contando los heridos, hasta una división.
 Nuestras tropas que luchan por Stalingrado, han aprovechado la experiencia adquirida en los dieciséis meses de guerra. La firmeza de nuestras tropas ha crecido inconmensurablemente en comparación con los primeros meses de guerra. El combatiente soviético lucha hasta la última de sus posibilidades. El furor en el combate ha llegado a una alta tensión. Ha habido casos en que terminándosele al combatiente las municiones y las granadas, y no pudiendo actuar con la bayoneta y la culata por haber sido cogido por algunos alemanes, se lanza contra el hitleriano y le destroza la garganta con los dientes, pereciendo en esa lucha desigual. El valor, la firmeza, la tenacidad, el heroísmo del combatiente soviético ha superado todo lo conocido hasta ahora en la historia de la guerra. Los defensores de Stalingrado son dignos de los heroicos defensores de Moscú, de Leningrado y de Sevastópol.
 La lucha que realiza el Ejército Rojo en los alrededores de Stalingrado prosigue durante muchas semanas. Este hecho tiene una significación excepcional, porque pierden allí, diariamente, de cuatro a cinco mil soldados y con esto se debilitan constantemente las fuerzas del enemigo; porque cada semana que pasa se aumenta la cantidad de divisiones alemanas destrozadas; porque nuestras tropas han adquirido allí una gran experiencia en la defensa de las ciudades y puntos poblados soviéticos. La importancia de la lucha por Stalingrado consiste también en otra cosa. La heroica defensa de los combatientes soviéticos ha detenido a los alemanes ante Stalingrado durante tres meses. Esto significa que ante Stalingrado los alemanes han perdido el más valioso tiempo que podían disponer este año para la ofensiva. Durante los meses de agosto, setiembre y octubre los alemanes se empeñaron por entrar en Stalingrado perdiendo centenas de miles de soldados y oficiales y una enorme cantidad de armamento, sin conseguir éxito decisivo, perdiendo los mejores meses, los decisivos meses del verano de 1942, durante los cuales soñaban con desplegar un ejército de muchos millones, bien armado, en la ofensiva en el frente occidental. Todo esto significa que en considerable medida, gracias a la firme y tenaz defensa de Stalingrado, se ha derrumbado todo el plan estratégico de los alemanes para el año 1942.

Los defensores de Stalingrado con su heroica lucha han influido substancialmente sobre la marcha y las perspectivas de la guerra. Ya ahora, el plan general y fundamental de los alemanes para el verano y el otoño de 1942 se ha derrumbado estrepitosamente.
La lucha por Stalingrado ha dado al Ejército Rojo y al Gobierno Soviético nuevas pruebas del carácter sanguinario y bandidesco del ejército hitleriano. El fracaso y la derrota de los alemanes ante Stalingrado han sacado de quicio, definitivamente, a estos caníbales y han excitado aún más los sanguinarios instintos de estos perros rabiosos. En nuestra prensa se han publicado suficientes informaciones para juzgar a  esta criminal banda de asesinos, los cuales recibirán un duro castigo por todos sus crímenes.
 El hecho de que los alemanes no hayan podido tomar Stalingrado y con ello dejar libres a sus tropas para operaciones en otros sectores del frente, ha repercutido seriamente en la situación política interior de Alemania. En los últimos tiempos han aparecido en la prensa alemana una serie de artículos dedicados a tranquilizar a la población. En estos artículos los hitlerianos intentan explicar el por qué no logran tomar rápidamente Stalingrado. Dan diferentes argumentos. Por ejemplo, un periódico alemán escribe: (esto mismo se ha dicho en la conferencia de prensa a los corresponsales extranjeros en Berlín) “los alemanes no quieren perder más que las fuerzas estrictamente necesarias, y por consiguiente, Stalingrado no fue tomado porque así estaba previsto en el desarrollo de esta operación según el plan del Alto Mando alemán”. Otro periódico alemán dice: “en Stalingrado la parte que se defiende tiene ventajas, porque los rusos han adquirido una verdadera maestría en la lucha entre las ruinas”
 La radio alemana ha declarado que los rusos “han emplazado inesperadamente sobre la orilla oriental del Volga su artillería pesada y disparan sobre las posiciones alemanas”.
¡He aquí por qué los alemanes no pueden tomar Stalingrado! Hace poco, los círculos militares alemanes declararon que la lucha por Stalingrado tiene solamente una “importancia secundaria”. ¡Esto se dice, cuando los alemanes han concentrado en ese sector sus fuerzas principales en tropas, tanques y aviación! Citaremos por fin un documento más, el discurso pronunciado por radio por el teniente general alemán Ditmar sobre el tema “La lucha por Stalingrado”. Ditmar manifestó:
 “Los rusos defienden Stalingrado con tenacidad excepcional. Lo defienden no solamente como una fortaleza que tiene una significación estratégica, sino también como un símbolo. No podemos permitirnos subestimar todas las dificultades de estos combates y la resistencia tenaz del enemigo. Ya antes de estas operaciones la lucha por la ocupación de puntos poblados tenía un carácter extremadamente prolongado y tenaz. Es difícil tomar un punto poblado fortificado y difícil aprovecharlo. Las casas de piedra, especialmente los sótanos, pueden convertirse muy fácilmente en puntos fortificados. Los tanques, que son la fuerza fundamental del armamento que se utiliza para el ataque, en los combates por cualquier ciudad pueden ser utilizados sólo en escala muy limitada. Cuando más planeada es la organización de la defensa de cualquier ciudad, tanto más difícil es conquistarla. Pero de todos es conocida la capacidad de los rusos en hacer fortificaciones”.

Así describe la situación en el sector de Stalingrado el representante oficial de los círculos militares de Berlín.
La lucha por Stalingrado tiene una grandísima significación táctica y estratégica desde el punto de vista militar y también una significación política muy seria para cada una de las partes contendientes.
Si examinamos los combates por Stalingrado desde el punto de vista táctico militar, vemos ahora con claridad que los combatientes soviéticos que defienden Stalingrado han mermado al ejército alemán en centenares de miles de hombres. Por consiguiente, en el frente de Stalingrado, en primer lugar se efectúa una rápida destrucción de fuerza viva y armamento de los alemanes. En segundo lugar, los combates por Stalingrado han echado por tierra los planes operativos del mando alemán. En vez de desarrollar las operaciones en otros sectores del frente se ven, por el contrario, obligados a traer nuevas tropas a Stalingrado y a agotar allí división tras división.
 Al mismo tiempo, está claro para todos la ligazón profunda que existe entre los combates por Stalingrado y los combates en otros sectores del frente.
La lucha actual ante Stalingrado tiene también un gran significado estratégico. Ante todo, esta lucha tiene una gran significación por la importancia de la región de los combates. Esta región tiene gran importancia para las comunicaciones entre el sur y el norte y desde el punto de vista del dominio de las regiones trigueras concentradas a lo largo del Volga. La lucha por Stalingrado ha retenido al ejército fundamental alemán en esta región, sin darle la posibilidad de prepararse para operaciones ofensivas en otros sectores del frente. Como demostración del gran interés que representa la apreciación de los combates por Stalingrado en la prensa internacional, reproduciremos algunos comentarios de los periódicos extranjeros.
 El periódico sueco “Socialdemocracia” escribe: Para los rusos Stalingrado representa el símbolo político de su revolución, al mismo tiempo que para los alemanes esta ciudad empieza a convertirse en el símbolo de toda su campaña en Rusia, en 1942. Sea cual sea el resultado de esta lucha, la decisión final de la guerra en el frente ruso está muy lejana. La frenética resistencia de los rusos evidentemente ha desbaratado todos los cálculos alemanes sobre un éxito rápido”.
 Otro periódico de Suecia escribe:
 “Stalingrado ha destruido seriamente todos los planes de Alemania. Sobre esto ya no cabe duda alguna. Una resistencia sobrehumana y tenaz ha retenido al ejército alemán, en la curva del Volga, durante muchas semanas más de las que los alemanes calculaban. También ha paralizado las operaciones en otros sectores del frente, particularmente en el Cáucaso, donde los alemanes persiguen importantes fines operativos. Si los rusos logran mantenerse en la ciudad, entonces esto equivaldrá a una seria derrota alemana en el frente y un sensible golpe para la retaguardia alemana”.

En este sentido se expresan cada vez con más frecuencia muchos periódicos extranjeros.

¿Qué conclusiones se pueden hacer de la lucha por Stalingrado?
 Los combates por Stalingrado han adquirido un carácter tan serio que tienen y tendrán una importante influencia sobre todo el curso de la guerra, ya que han debilitado seriamente al ejército alemán. Estos combates han minado al ejército hitleriano y preparan el terreno para la futura derrota del ejército germano fascista. Por esto la lucha por Stalingrado adquiere una significación incalculable para nuestra futura lucha. En esto coinciden, cada vez con más frecuencia, los observadores militares de los países neutrales y de nuestros aliados.  Así por ejemplo, el periódico inglés “Reynolds News” ha publicado un artículo muy curioso de su conocido observador Max Wernes, en el que se dice:
 “La fuerza de choque del ejército alemán está concentrada fundamentalmente en Stalingrado. Hitler no puede ganar la guerra en Stalingrado, por el contrario puede perderla, y si pierde esta batalla, como resultado de la campaña desafortunada, no solamente tendrá enormes pérdidas de gente, de tiempo y de material, sino que pondrá en peligro todo su ejército del Cáucaso. Para Hitler esto no es solamente cuestión de una batalle que se resuelve en las puertas de Stalingrado, sino la cuestión del futuro del ejército alemán y del resultado de toda la guerra...”.
 Puede ser que Max Werner sobreestime algo la marcha de los acontecimientos cuando dice que en Stalingrado se decide la cuestión del final de la guerra. Sin embargo todos dan a esta lucha una significación trascendental. En su conclusión, Werner escribe contestando a los que preguntan: ¿por qué el Ejército Rojo no toma la ofensiva, no lanza todas sus fuerzas al combate?
 “Hasta que el Ejército Rojo no reciba apoyo del occidente y se vea obligado a recibir todo el peso de los golpes alemanes, no se atreve a arriesgarse. Sus planes estratégicos deben estar calculados para un período largo. Pero si el segundo frente surgiese ahora o en un futuro inmediato, como consecuencia directa de esto el Ejército ruso pasaría a acciones activas estratégicas empleando todas sus fuerzas. Al mismo tiempo, la presencia de las potentes reservas rusas, que serían lanzadas contra el enemigo en el frente ruso, sería con la apertura del segundo frente en Europa occidental una enorme ayuda a las tropas aliadas en su intento de establecerse en el continente”.
 El influyente periódico turco “Temps” en su editorial del 28 de octubre, escribía sobre la defensa de Stalingrado por las tropas soviéticas:
 “Después de la derrota en las cercanías de Moscú en el año 1941, escribe el periódico, Alemania pasó el invierno a la defensiva. Los gobernantes alemanes declararon entonces, que en vista que Alemania pudo soportar las calamidades del invierno, la guerra en el oriente sería terminada en el verano y el Ejército Rojo sería derrotado. Efectivamente, la Unión Soviética ha sufrido en este verano grandes pérdidas territoriales. Después de la admirable defensa de Sevastópol, el Ejército Rojo se vio obligado a abandonar esta ciudad. Pero los alemanes, aún habiendo cogido Novorossisk no han podido establecer su dominio en el litoral del mar Negro. Han sido inútiles todas las suposiciones sobre la suerte de la flota soviética. Los alemanes no han podido conseguir una victoria decisiva en Mosdok, y no han podido llegar hasta los pozos petrolíferos de Grosni, no han podido ocupar Stalingrado, a pesar de que ya han pasado tres meses desde el comienzo del ataque sobre esta ciudad. Según los datos alemanes han tenido, solamente en Stalingrado, 175.000 muertos. Si contamos el número de heridos y las pérdidas militares, entonces es fácil comprender lo caro que les cuesta a los alemanes Stalingrado. La radio de las potencias del eje, ya dos meses atrás, declaraba que la batalla que se realizaba en la región de Stalingrado había que considerarla como decisiva. Hitler en su último discurso declaró que los alemanes tomarían Stalilngrado costase lo que costase, y que nadie los echaría de allí. A pesar de esto Stalingrado resiste, manzana a manzana, calle a calle, casa a casa.
Stalingrado resiste con un heroísmo y patriotismo tan admirables como hasta ahora no los ha registrado la historia y no los ha conocido la humanidad. Los que consideraban inevitable la caída de Stalingrado, decían que sólo un milagro podía salvarle. Ese milagro se ha realizado.
Pero, incluso si Stalingrado cayera, los planes alemanes de ocupar en tres meses toda Rusia, han fracasado: no han ocupado ni siquiera esta ciudad. La marcha de los acontecimientos militares en el frente oriental, ha disipado definitivamente las opiniones de que contra Alemania no se puede luchar, que los alemanes son invencibles. En Europa, en la lucha contra los pueblos que han sido traicionados por sus dirigentes, los alemanes consiguieron éxitos rápidos. Pero aquí donde tienen que luchar contra una nación saturada hasta la médula de amor a la patria y a su independencia, se ha creado completamente otra situación. Las tropas alemanas que en el año 1941 no pudieron conquistar Moscú y Leningrado, que no pudieron destruir al Ejército Rojo, están condenadas a pasar el segundo invierno en las llanuras rusas. Los dirigentes alemanes en sus últimos discursos no prometen una victoria definitiva; por el contrario exigen nuevos sacrificios.
No son las victorias en el frente oriental, sino las dificultades crecientes las que se ven obligados a reconocer los dirigentes alemanes en sus declaraciones. Ellos mismos ya no saben ahora cómo y cuándo podrán superar estas dificultades, y por consiguiente eluden dar promesas categóricas. En esta guerra que dura ya tres años, Alemania ha destruido muchos Estados, ha ocupado grandes territorios, pero no se ha acercado a la victoria sino que por el contrario se ha alejado de ella”.
 Así se aprecia por la prensa internacional y por la opinión pública del mundo la lucha por Stalingrado.
Tal es la significación de los combates por esta ciudad. Los ocupantes se ven obligados a pagar con ríos de su pestilente sangre no sólo cada trocito de tierra soviética ocupada, sino incluso hasta su aspiración a ocuparla. El enemigo se desangra. El ejemplo de lucha mostrado por los valientes defensores de Stalingrado es la garantía de nuestras futuras victorias sobre los alemanes. La Patria exige de los hombres soviéticos defender su tierra sin regatear su vida y su sangre, de la misma manera que lo están haciendo los combatientes de Stalingrado.
 La Patria exige de los defensores de Stalingrado destruir a los ocupantes implacable y valientemente.
El pueblo soviético no puede hacerse ilusiones sobre las fuerzas del enemigo. Este es todavía fuerte. Pero si nosotros somos hoy más fuertes que ayer, los alemanes eran ayer más fuertes que hoy.
Tal es el proceso actual de la guerra, cuyo proceso da la posibilidad de ver claramente las perspectivas de la lucha y estar seguro de la victoria.
 Al finalizar el plenario del viernes 28 de enero, un compañero proletario se nos acercó con una gran bolsa en sus manos, repleta de viejos libros marxistas. Este amigo se estaba desprendiendo sin duda, de un valioso material de estudio y consulta que en esta ocasión ya hemos utilizado a favor de la gran familia Centenario. De nada vale el conocimiento si no se comparte. Es también esta una de las funciones de la radio, difundir los conocimientos científicos de la historia. Combatir a los enemigos del marxismo leninismo, sean de derecha o de izquierda.
En aquella ocasión del día sábado, hacíamos referencia a la inmensa tragedia hasta hoy incomprensible y poco valorado de lo que significó la degeneración del socialismo, la ideología del proletariado en la ex Unión Soviética, y con ello la destrucción de la mayoría de los partidos comunistas del mundo.
 A nuestra manera y con estas escasas herramientas a nuestra disposición hoy hemos querido rendir homenaje a aquellos héroes del Ejército Rojo que bajo las órdenes de su conductor Josef Stalin, derrotaron a la mayor maquinaria bélica que hasta hoy a conocido la humanidad.
Entre los escritos que contienen los textos en cuestión que nos acercara el camarada que mencionamos se haya un escrito de Stalin, “Sobre el peligro de derecha en el Partido Comunista Bolchevique de la URSS”.
El mismo pertenece a un discurso pronunciado en el Pleno del Comité de Moscú del Partido y de la Comisión de Control de Moscú, el 19 de octubre de 1928.
 En el mismo se expresa:   
Creo camaradas que es necesario, ante todo, dejar a un lado las pequeñeces, las cuestiones personales, etc, para resolver el problema que nos interesa, que es el de la desviación de derecha. ¿Existe en nuestro Partido un peligro de derecha, un peligro oportunista? ¿Existen condiciones objetivas favorables para este peligro? ¿Cómo se debe luchar contra él? He aquí los problemas que hoy se nos plantean. Y nos los resolveremos si no dejamos a un lado todas las pequeñeces y todos los elementos extraños a ellos que los enturbian  y que impiden comprender la esencia del problema.
No tiene razón Zapolski cuando dice que el problema de la desviación de derecha es un problema causal. Afirma que todo el problema se reduce no a una desviación de derecha, sino a una disputa, a intrigas personales, etc. Admitamos por un  momento que aquí, como en toda lucha, jueguen cierto papel rencillas y las intrigas personales. Pero explicarlo todo como efecto de una rencilla y no ver detrás de esta la esencia del problema, es desviarse del problema certero, del camino marxista. No es posible que una organización tan grande, tan vieja, tan coherente como lo es sin duda alguna la organización de Moscú, pueda verse estremecida de arriba abajo y puesta en movimiento por obra de unos cuantos camorristas o intrigantes. No, camaradas; estos milagros no suelen darse en el mundo. Aparte de que no es posible apreciar tan ligeramente la fuerza y el de la organización de Moscú. Es evidente que aquí están en juego causas más profundas que no tienen nada que ver con las disputas ni con las intrigas.
No tiene tampoco razón Fruntov, que aun reconociendo la existencia de un peligro de derecha no lo considera digno de que se ocupen de él seriamente gentes serias y de sentido práctico. Según él, parece como si el problema de la desviación de derecha, fuera un asunto para ser tratado por gentes vocingleras y no por hombres serios. Comprendo perfectamente a Fruntov, quien hasta ahora se ha visto tan absorbido por el trabajo práctico cotidiano, que no ha tenido tiempo de pararse a pensar en las perspectivas de nuestro desarrollo.
 Pero esto no quiere decir que debamos tomar como dogma para nuestro trabajo de construcción el estrecho practicismo realista de algunos militantes del Partido. El sano sentido práctico, está muy bien, pero si se pierde de vista las perspectivas del trabajo y no se supedita su labor a la línea fundamental del Partido, se convierte en un estorbo. Por otra parte, no es difícil comprender que el problema de la desviación derechista es un problema que afecta a la línea fundamental de nuestro partido, el problema de saber si es exacta o falsa la perspectiva de desarrollo trazada por nuestro Partido en su XV Congreso.
 No tienen razón tampoco aquellos camaradas que, al enjuiciar el problema de la desviación de derecha, lo reducen a la cuestión de las personas que representan esta desviación. Señaladnos, dicen estos camaradas, a los derechistas o a los conciliadores, decidnos quienes son, para que podamos ajustares las cuentas. Este planteamiento del problema es falso. Naturalmente, las personas desempeñan cierto papel. Pero de lo que se trata no es de las personas, sino de las condiciones, de las circunstancias, que engendran un peligro de derecha dentro del Partido. Podríamos alejar a las personas, pero esto no significaría extirpar en su raíz el peligro derechista en nuestro Partido. Por eso la cuestión de las personas no resuelve el problema, aunque tiene un interés indudable.
 No podemos por menos de recordar, a propósito de esto, un episodio que se produjo en Odesa hacia fines de 1919 y comienzos de 1920, cuando nuestras tropas, después de arrojar a los denikinistas de Ucrania aplastaron a los últimos restos de las tropas de Denikín en la región de Odesa. Una parte de los combatientes del Ejército Rojo se dedicó a buscar en Odesa tenazmente a la Entente, convencida de que si daban con ella, con ala Entente se acabaría la guerra.
Imaginémonos que los combatientes del Ejército Rojo hubieran encontrado en Odesa algún representante de la Entente. Es indudable que con ello no se habría resuelto el problema de la Entente, ya que las raíces de ésta no estaban en Odesa, aunque aquel fuer el último territorio ocupado por estas tropas  de Denikin, sino en el capitalismo mundial. Lo mismo puede decirse de algunos de nuestros camaradas, que ante el problema de la desviación de derecha dirigen sus tiros contra las personas que encarnan esta desviación, sin preocuparse de las condiciones que la engendran.

Por eso lo primero que tenemos que exponer aquí es el problema de las condiciones que han hecho surgir la desviación de derecha, y también la desviación de izquierda troskista contra la línea leninista.
La desviación derechista del comunismo bajo las condiciones del capitalismo, es la tendencia, la propensión de una parte de los comunistas, no definida aún, ciertamente, y tal vez no consciente de ello, pero que a pesar de todo existe, a apartarse de la línea revolucionaria del marxismo, inclinándose de lado de la socialdemocracia. Cuando ciertos círculos comunistas niegan la oportunidad de la consigna de “clase contra clase” en la lucha electoral en Francia o se manifiestan en contra de que el Partido Comunista presente una candidatura independiente en Inglaterra o no quieren agudizar el problema de la lucha contra la socialdemocracia de “izquierda” en Alemania , etc, etc, esto significa que dentro del Partido Comunista hay gente que pugna por adaptar el comunismo al socialdemocratismo. El triunfo de la desviación de derecha en los Partidos Comunistas de los países capitalistas equivaldría al hundimiento ideológico de los Partidos Comunistas y a un fortalecimiento enorme del socialdemocratismo. ¿Y que significa este fortalecimiento enorme del socialdemocratismo? Significa reforzar y fortalecer el capitalismo, pues la socialdemocracia es el principal sostén del capitalismo dentro de la clase obrera. Por tanto, el triunfo de la desviación de derecha en los Partidos Comunistas de los países capitalistas conduciría al acercamiento de las condiciones necesarias para el mantenimiento del capitalismo.
La desviación de derecha del comunismo, bajo las condiciones de desarrollo soviético, donde el capitalismo está ya derrocado, pero donde todavía no han sido extirpadas sus raíces, significa la tendencia, la propensión de una parte de los comunistas, no definida aún, ciertamente y tal vez no consciente de ello, pero que a pesar de todo existe, a apartarse de la línea general de nuestro Partido, inclinándose al lado de la ideología burguesa. Cuando algunos círculos de nuestros comunistas intentan hacer retroceder a nuestro Partido, para que no se aplique los acuerdos del XV Congreso, negando la necesidad de la ofensiva contra loe elementos capitalistas del campo, o exigiendo el amortiguamiento del desarrollo de nuestra industria, por entender que su ritmo actual de desarrollo es ruinoso para nuestro país, o negando la conveniencia de asignar subvenciones del estado a los koljoses y a los sovjoses, por creer que esto es dinero tirado a la calle, o negando la conveniencia de la lucha contra el burocratismo sobre la base de la autocrítica, por entender que la autocrítica quebranta nuestro aparato, o exigiendo que se suavice el monopolio del comercio exterior, etc, etc, esto quiere decir que en las filas de nuestro Partido hay gente que sin que tal vez ella misma se de cuenta de lo que hace, intenta adaptar la obra de nuestra construcción socialista a los gustos y a las necesidades de la burguesía soviética.
El triunfo de la desviación de derecha en nuestro Partido equivaldría a fortalecer en proporciones inmensas los elementos capitalistas de nuestro país. ¿Y que significa fortalecer los elementos capitalistas de nuestro país? Significa debilitar la dictadura del proletariado  y fortalecer las posibilidades de restauración del capitalismo. Por tanto, el triunfo de la desviación de derecha de nuestro Partido significaría la maduración de las condiciones necesarias para la restauración del capitalismo en nuestro país.

¿Existen en nuestro país, en el País Soviético las condiciones que hagan posible la restauración del capitalismo?
Si existen. Tal vez esto parezca extraño, pero es un hecho, camaradas. Hemos derribado el capitalismo, hemos implantado la dictadura del proletariado y desarrollamos con un ritmo acelerado nuestra industria socialista, articulando con ella la economía campesina. Pero aún no hemos extirpado las raíces del capitalismo.
¿Dónde anidan estas raíces? Anidan en la producción de mercancías en la pequeña producción de la ciudad y sobre todo, del campo.
La fuerza del capitalismo reside como dice Lenin, “En la fuerza de la pequeña producción. Pues por desgracia ha quedado todavía en el mundo mucha pequeña producción y esta engendra al capitalismo y a la burguesía constantemente, cada día, cada hora, por un proceso espontáneo y en masa”. Lenin en la “Enfermedad infantil del izquierdismo”.
Es evidente que mientras la pequeña producción tenga en nuestro país proporciones de masa y hasta un carácter predominante y mientras engendre el capitalismo y la burguesía constantemente y en masa, sobre todo en las condiciones de la NEP, se dan en nuestro país las condiciones que hacen posible la restauración del capitalismo.
Bueno se trata apenas de un par de hojas de un extenso trabajo sobre la probabilidad derechización del Partido Comunista de la Unión Soviética.
Un hecho que era muy difícil de hasta considerar hace unos años atrás, pero que sin embargo ya se había discutido ampliamente dentro del Partido bolchevique. Finalmente es lo que ocurrió, tanto en la ex Unión Soviética, como en la mayoría de los partidos comunistas del mundo. Partidos que se pasaron ya fuese para la socialdemocracia en el mejor de los casos, o para la derecha en la mayoría de las ocasiones.
Pese a lo cual siempre habrá revolucionarios que no olviden a los gloriosos defensores de Stalingrado, a los soldados heroicos y valientes del Ejército Rojo, los triunfadores sobre el Tercer Reich, las SS, la Gestapo, Hitler y la maquinaria asesina alemana de la Segunda Guerra Mundial.
LOS LIBROS MARXISTAS LENINISTAS, AUNQUE POCOS Y ESCASOS TAMBIÉN SOPORTARON, ENTERRADOS, ESCONDIDOS EL EMBATE FASCISTA EN NUESTRO URUGUAY.
Y HOY EN MEDIO DEL OLVIDO DE LA AMNESIA POLÍTICA COBRAN VIDA Y RINDEN HONORES A LOS HEROES DEL EJÉRCITO ROJO.