“FUE EN FEBRERO DE 1973 Y NO EN JUNIO, CUANDO EL PODER PASÓ A LAS FUERZAS ARMADAS”
Entrevista al Dr. Carlos Sommaruga, 9 de febrero de 2017.

El  jueves 9 de febrero Radio Centenario dedicó su programa ‘Mañanas de Radio’ a recordar la importancia de los Comunicados 4 y 7 emitidos por las Fuerzas Armadas un 9 de febrero pero de 1973. En ese marco se consultó al doctor Carlos Sommaruga, quien en su calidad de abogado penalista se explayó en el significado de esos Comunicados, haciendo una puesta a punto cronológica que permiten conocer las razones de los mismos así como sus consecuencias. “Poner al día algo que en su momento tuvo gran vigencia nos obliga ser prudentes”, dijo Sommaruga y agregó que “en ese momento se vivía una honda crisis económica y creciente deterioro en el tejido social uruguaya”. Sin embargo no dudó en afirmar que “fue en febrero y no en junio cuando el poder pasó a las Fuerzas Armadas”. Transcribimos la entrevista que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/dr-carlos-sommaruga-audios-mp3_rf_16918348_1.html

 

Efraín Chury Iribarne: En el día de hoy estamos recordando lo que parece lejano en el tiempo pero sin embargo seguramente sigue viviendo de alguna manera en muchos uruguayos. Tal vez porque resultaba difícil de entender algo que pasaba un 9 de febrero de 1973. Un tiempo muy particular para este país.
Nos referimos a los ya archifamosos, pero a la vez, valga la contradicción, casi archiolvidados, Comunicados 4 y 7 emitidos por las Fuerzas Armadas del Uruguay.
Y bueno, recurrimos como siempre al  Dr. Carlos Sommaruga, por su profesión de Abogado, para hablar un ratito de esto, para esclarecer el alcance sobre todo jurídico de esos comunicados que para muchos -por razones de edad o porque no les interesa lisa y llanamente- no saben qué son ni que significado tuvieron en la historia del país.
Bienvenido Carlos Sommaruga. Buen día.

Carlos Sommaruga: Gracias Efraín.
Bueno, es todo un desafío porque poner al día algo que en su momento tuvo una vigencia tremenda en nuestra sociedad nos obliga a ser muy cuidadosos de lo que vamos a trasmitirle a la audiencia.
En este caso creo que es conveniente ver cómo se llega a esos famosos Comunicados 4 y 7 que hoy, como tú decías, parecen tan lejanos en el tiempo pero que tuvieron dentro de la consideración incluso popular, una vigencia extremadamente llamativa.
Pero debemos ubicarnos, ya que hoy es 9 de febrero, se cumplen justamente 44 años de lo que fue el 9 de febrero de 1973, explicar aunque sea en términos generales cómo era o cómo se planteaba la situación en nuestro país.
Antes de eso, obviamente creo que todos somos conocedores que se estaba viviendo una honda crisis económica, social y política y que había un creciente deterioro en lo que era el tejido social uruguayo.
Y mucha gente, inclusive el que posteriormente tuviera que salir del poder, fuera procesado, fuera considerado de otra manera como lo fue en su momento presidente constitucional Juan María Bordaberry, dijo que había pasado tal acontecimiento que fue en febrero y no en junio cuando el poder realmente pasó de manos. Y que en ese caso los partidos políticos le habían cedido a las Fuerzas Armadas tal poder.
Allí hubo un acto, como se dijo, de desacato con el nombramiento del General Francese que sustituía al Dr. Malet y entonces surge allí que las fuerzas militares no quisieron a Francese. No lo quisieron, más allá de que era, según se entiende en términos más que generales, un militar de raza y de estirpe.
Sin embargo todo esto es una especie de nudo gordiano que empezó a desarrollarse.
Pero es importante, como dijimos al principio, ir ubicándonos para que todos comprendamos día por día y a veces hasta hora por hora lo que fue un fenómeno cronológico que nos llegó posteriormente al 27 de junio de 1973.
Pero hoy estamos hablando del 9 de febrero y tenemos que arrancar un poquito antes, porque casi al culminar el mes de enero y comenzando el primer día de febrero, aparece una denuncia formulada por el Dr. Amílcar Vasconcellos que posteriormente la vuelca en su libro Febrero Amargo, cuando se expresa en una audición muy conocida de CX16 Radio Carve “Tomándole el pulso a la República”, hablando del peligro que se estaba viviendo por la posibilidad de que los militares pudieran tener un interés directo en tomar el gobierno.
Y allí, en forma textual, porque queremos ser cuidadosos de las cosas que decimos y de lo que son episodios históricos incontrastables más allá de que cada uno, según en el lugar que estuviera, quizá le ponga el juicio de valor que le parezca que merece.
Pero en este caso Vasconcellos decía, cuando estaba el tema de que los militares podían ingresar al poder, en forma textual, y es interesante recordar esto. Que nadie se haga ilusiones, Latorre llegó y nadie ha olvidado cómo se tuvo que ir. Los Latorritos que traten de llegar aunque puedan llegar mediante ayuda de cobardes y traidores que no olvidan la lección histórica, hay que tenerlo presente.
Ahí lo planteó el Dr. Vasconcellos con toda dureza, quizás y sin quizás fue uno de los pioneros en este aspecto, porque más allá de lo que puede haber sido desde el punto de vista político que se podrá o no acompañar su tendencia, esto es un acto de valentía, que incluso creo que no vamos a errarle diciendo que no tuvo todo el eco que hubiera merecido.

 

EChI: Para él ese era su febrero amargo.

CS: Exactamente ese era el término.
Y creo que recordando esto, y siempre dentro de lo histórico y de lo que pasó, porque acá no le vamos a agregar ni a quitar nada, tenemos que ver frente a este tipo de situaciones que planteaba el Dr. Vasconcellos cuál fue la reacción de la prensa en aquel momento, y qué dijo cada uno.
Nosotros hemos tratado en este caso de ser lo más prolijos posibles, hemos acudido a una bibliografía extensa que incluye al profesor Maiztegui, que incluye al periodista Lessa, a Gerardo Caetano, a la profesora Ana Frega, al profesor Nahum para tratar de visualizar lo más concreta y meridianamente claro este fenómeno.
Pero en relación a lo que decíamos, bueno, ¿cuál fue la reacción frente a esta denuncia de Amílcar Vasconcellos señalando el peligro que se cernía sobre la sociedad uruguaya?
El Día, matutino tradicionalmente democrático, o presuntamente democrático, no hizo la mínima referencia a esto. Ahora, el senador Vasconcellos publicó ayer una violenta diatriba contra las Fuerzas Armadas.
El Popular condena al denunciante y respalda a los militares. Considera un planteo erróneo por parte de Amílcar Vasconcellos aun admitiendo su valentía y demás pero que estaba equivocado, y además que era una falsa dicotomía porque el tema no eran los militares sino que primero había sido Pacheco y después Bordaberry que eran quienes estaban y habían vulnerado lo que era el querer popular o el sentir popular.
Entonces, se decía, "el error garrafal de Amílcar Vasconcellos es la oposición que se hace entre civiles y militares. Mientras tanto el semanario azul y blanco de extracción militar -creo que esto nos exime de todo comentario- Latorritos para rato" -decía en aquel momento, en clara alusión a lo que había.

 

EChI: En clara alusión a lo que sobrevendría además, claro.

CS: "Latorritos para rato"
Mientras tanto Bordaberry le respondió a Amílcar Vasconcellos en una carta difundida por radio y televisión criticando la denuncia por inconsistente.
Acción, fíjense el arte del equilibrio, valiente planteo y valiente respuesta, o sea, con uno y con otro, aceptó lo de Vasconcellos y aceptó lo de Bordaberry.
La Mañana, "carta de Bordaberry a Vasconcellos disipa en parte la tensión político-militar".
Obsérvese, estamos citando todo esto porque nos parece interesantísimo ver qué tipo de reacción trajo esto porque en definitiva hoy en la historia también nos tiene que ubicar lo que en algún momento para la sociedad todo esto era una verdadera novedad o sorpresa. Pero los que realmente sabían con lo que estaban, muchos tomaron una actitud como la del Dr. Vasconcellos, otros se encogieron de hombros y otros apoyaron a los militares. Por eso le digo (...) hizo lo que le pareció prudente.
Y algunos pensaron que ese tema militar pro peruanista, pro Velasco Alvarado podía traer resultados positivos para el país. El tiempo después dijo lo contrario.
Pero estamos, como digo, tratando de hacer un recorte dentro de la sociedad, dentro de un momento muy particular y recordando justamente lo del 9 de febrero. Y en esto vamos a hacer también un recorrido diario que nos va a permitir atrapar un poquito más el concepto de todo lo que se vivió en esos días y todo lo que hoy es historia pero que en un momento fue un presente tan vigente para nuestro país, y doloroso.
El 7 de febrero, como dijimos al comienzo, Bordaberry designó como nuevo ministro al general Antonio Francés. Incluso algunos oficiales del Ejército se acercaron a Francese conociéndolo, sabiendo que era una persona recta, que era una persona - como dijéramos antes- un militar de (...) diciéndole que no agarrara, que no tomara eso. Más teniendo ese presente, la orientación que iban teniendo las fuerzas militares.
La reacción de Francese fue totalmente contraria a lo que podían suponer, no sólo se mantuvo sino que pidió el inmediato retiro, el pase a retiro del comandante en jefe César Martínez y también de Pérez Caldas.
Si esto hubiera sido aceptado por los militares, lo que decía Francese, todo aquello de ese empuje para obtener el poder hubiera quedado atrás, porque entonces se hubiera seguido con la hegemonía de Bordaberry, con Francese como ministro de Defensa, pero esto continuó y entonces el proyecto se decidió que no podía naufragar de ninguna manera.
El 8 de febrero, fíjense qué interesante porque uno se va olvidando de las cosas, episodios como este, a las 20 horas se ocupó la planta transmisora de Canal 5 por parte de las fuerzas militares dando a conocer su posición.
Martínez en principio aceptó el retiro pedido, fue sustituido por Verocay, pero después dio marcha atrás y dijo, vuelvo, lo que obligó a Verocay a renunciar pero también a la postre se fue definitivamente Martínez e ingresa un personaje muy conocido en la historia que es el general Hugo Chiappe Posse en su lugar.
Durísimas críticas a Francese, durísimas, aún reconociendo su autoridad moral se sugería ya en aquel momento su relevamiento. Se acuartelan las tropas y aparece otra persona muy conocida en todo este itinerario que es Luis Queirolo. Segundo comandante en jefe de la división de Ejército número 1 y mano derecha de Esteban Cristi.
¿Saben lo que pensaba en aquel momento? Elaboraba dos planes, uno alfa y omega por las que se planeaba, entre otras cosas, lo que iba a ser la toma del Palacio Legislativo. También Canelones, Pando, meter en prisión a los principales líderes políticos opositores y ocuparse para que no molestara la prensa escrita, radio, televisión y teléfonos.
Clarito, creo que vamos tratando de llevar las cosas tal cual sucedieron.
¿Entonces qué pasa? Imagínense cuál fue la situación que podía sentir en ese momento el general Francese, porque por un lado siendo militar y ministro de defensa se encontraba casi con un pie en cada lado, por un lado los militares no lo querían, por otro el gobierno constitucional de ese momento lo había designado como ministro, y entonces, como hombre decidido se va al Batallón Nº 13 para tratar de resolver él mismo ese asunto. No, esto lo vamos a arreglar, pero ahí se encuentra con la dificultad que ya ahí lo reciben dos personas que posteriormente llevarían adelante el proceso militar como eran Esteban Cristi y Gregorio Álvarez.
Por lo tanto, esto que en algún momento Francese pensó yo digo casi ingenuamente de acuerdo a su pensamiento, no prosperó, volvió a Casa de Gobierno y dimitió.
Bordaberry rechazó la renuncia, y a las 8:00 de la noche de aquel jueves 8 de febrero, desde las televisoras privadas porque Canal 5 estaba tomado y algunas emisoras privadas con el general Francese a su lado dijo que la democracia estaba en peligro y que quería la defensa prácticamente por el pueblo de las instituciones  democráticas. Una especie de llamado desesperado porque estaba en soledad absoluta Bordaberry.
A Casa de Gobierno se calcula que no fueron más de 200 personas. Fíjense ustedes la situación, y yo creo que de a poco fuimos llevando para que nos ubiquemos en ese 9 de febrero.
9 de febrero, a las 2:00 de la mañana un viejo conocido de la historia, el comandante Juan José Zorrilla que era el principal de la Marina ocupa la Ciudad Vieja. Ahí, a partir de ese momento fue el que podemos señalar históricamente, esto lo pueden decir mucho mejor que yo los historiadores, el peligro cierto de una guerra civil. La Ciudad Vieja totalmente tomada, con tanques, Zorrilla a ultranza tratando de defender las instituciones. ¿Y quién aparece para tratar de "negociar" esta situación y que Zorrilla abdicara de esa posición?
Bueno, fue enviado Néstor Bolentini para tratar de hablar con Zorrilla. Pudo hablar, no con él sino con uno de sus principales y la respuesta fue terminante, que se retiren Bolentini y todos los que lo acompañaban. O sea que Zorrilla siguió en su postura.
Al llegar la mañana de ese 9 de febrero, seguimos en esa cronología que estamos tratando de hacer para que se pueda entender todo este fenómeno que resulta tan complejo a la distancia del tiempo, y aparece el primer comunicado, el comunicado 4.
El Consejo de Ministros frente al comunicado 4 presenta en plena su dimisión. Fíjense cuántos episodios estamos viendo, que hoy nos llaman la atención de repente la destitución de uno, el abandono de otro, todo lo que pasó en pocos días y en pocas horas.
Bordaberry le pedía a Zorrilla insistentemente que abandonara en pro de la paz la Ciudad Vieja, Zorrilla se mantenía y le dijeron entonces que había que hacer una reunión urgente en la región militar número 1 donde no hubo acuerdo.
Se dio a conocer el comunicado 4, que es una especie de programa de las Fuerzas Armadas para lo que ellos llamaban ‘recomposición del país’ que tenía además un aire pseudo-izquierda, que según se dice, el propio Queirolo decía que podía atrapar a los reales izquierdistas con la formulación que se planteaba.
Sin embargo, en todo esto y en las soluciones que proponían, no nos olvidemos que la posición de la gente era disímil, eso es lo que tenemos que ver hoy porque había gente, incluso particulares que no estaban acercados a la política, que apoyaban la idea de los militares viendo el deterioro del país.
Y otros que tenían la mirada puesta un poquito más adelante, decían, no, esto no puede ser, esto vulnera todo principio constitucional y legal.
Se hablaba de los objetivos en ese comunicado número 4 de elevar los términos de las exportaciones, reorganizar el servicio exterior.
Bueno, también lo que se decía, controlar los gastos superfluos, hoy vendría bien todo esto, no porque lo digan los militares, qué esperanza, sino porque los gastos superfluos en este momento creo que están más que claros que nos están comiendo en nuestro país.
Atacar los ilícitos económicos y la corrupción. Este comunicado lo firman Pérez Calda y Chiappe Posse.
9 de febrero, seguimos en el itinerario, a las 20:00 hs., totalmente la ciudad sometida a los militares, no obstante ello se consigue que el Frente Amplio a las 20:00 hs. en 8 de Octubre y Comercio haga un acto público donde hace uso de la palabra el general Seregni. Atacó duramente a Bordaberry y no hubo una sola observación en relación a lo que hablaban los militares.
9 de febrero, hemos hablado concretamente de todo lo que pasó el 9.
Después el 10 de febrero va a venir el comunicado 7 que ya habla de la soberanía y la seguridad nacional. Fíjense que todo esto está inspirado en 2 o 3 cosas muy importantes, porque los militares hablaban de la doctrina de la seguridad nacional que todos sabemos qué era. Venía de la época de Pacheco y Bordaberry todo aquello que tenía que ver con un sistema del Plan Nacional para el Desarrollo que se siguió. Estaba en ciernes y quisieron profundizar a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Vayamos viendo que hay algunas madres de borregos que nacieron antes y que después fueron creciendo.
Cuál fue, de todo esto que hemos hablado, hoy hablamos de cuál había sido la reacción de loa prensa en relación a lo que había dicho Vasconcellos en aquel original momento. Cuál fue la reacción del sistema político, por ejemplo, frente a todo esto que estamos viviendo. Porque después vemos todo aquello que pasó el 27 de junio, todos lo conocemos. Pero estamos hablando ahora del 9 y del 10 de febrero.
Eran señales clarísimas.
Bueno, se entiende que la reacción del sistema político en su conjunto fue sumamente pobre. Pero es más, por qué se dice eso, creo que si hablamos de señales esta es la señal más clara, el Parlamento no levantó el receso en febrero, siguió sus vacaciones.

 

EChI:: Siguió sin ninguna clase de problema.

CS: ¡Frente a esta situación que vivía el país más que dramática!
Y entonces, y acá viene algo que a veces resulta doloroso incluso para aquellos que sinceramente profesan una idea y van adelante con esa idea, que podrá ser compartida o no, hoy yo estoy tratando de ser lo más objetivo posible, lo cual es muy difícil. Pero en definitiva en aquel momento el PC y el PS adoptaron una actitud casi diría, por qué no decirlo, de apoyo golpista. Que era como algo que lo veían, equivocadamente creo yo, pero lo visualizaban ellos como algo que podía favorecer al pueblo. No lo veían como algo negativo. Estaba tan mal el Uruguay que, bueno, este canto de sirena apareció.

 

EChI: Pero hay una cosa sobre la que siempre uno se detiene en los comunicados 4 y 7. Cómo en una lectura más o menos profunda de los comunicados, siquiera con un poco de dominio de la semiótica y la lingüística para los más expertos, y para otros qué importante precisamente son los signos y los símbolos sino no existiría el cine. Es decir, ¿cómo leyendo y releyendo esos comunicados alguien pudo pensar que aquello tenía una inspiración cercana a los valores del pueblo y a la izquierda como la conocíamos en sus mejores términos?
Cada vez que uno vuelve sobre esos párrafos de los comunicados 4 y 7 menos puede creer cómo diablos se creyeron muchas gentes esto.

CS: Esa perplejidad en aquel momento casi era una certeza de que podía haber un giro favorable para los intereses populares. Por eso digo, a veces no es la mala fe sino simplemente, hoy por ejemplo hablamos de la ingenuidad de Francese, ahora hablemos de la ingenuidad también de tomar estos comunicados como que pudiera ser algo positivo. No nos olvidemos lo que habíamos dicho que podía plantear Queirolo, que con ese aire podía también la izquierda entrar dentro de ese proyecto.
O sea que esto fue muy hábil más allá de todo esto.
Y acá, quién se va a tener que encargar de los juicios será la propia historia. Si fue negligencia, si fue incapacidad, o qué es lo que fue.

 

EChI: Pero claro, el tema es cómo hace la historia para arreglar estos entuertos tan complejos.

CS: Tremendamente complejos. Pero atractivos siempre, aún a tantos años de vivido.

 

EChI: ¿Cómo alguien pudo creerse que aquello era bueno?

CS: Y va a seguir, porque yo creo que incluso en el seno de la propia sociedad, lo veníamos conversando, la reacción fue disímil, ya no de la clase política sino de los actores sociales comunes que veían todo esto hoy y nos habíamos detenido día por día y lo más que pudimos ser, lo más precisos para tener presente cómo se había gestado todo esto, los comunicados 4 y 7, lo que había pasado en el interín. Cómo se llegó incluso, porque habíamos interrumpido, el 11 llegó a ser la renuncia de Zorrilla, porque Zorrilla desgastado finalmente renunció.

 

EChI: Si. Finalmente renunció, que no lo habíamos dicho.

CS: Finalmente renunció.
Y el 12 es un día muy considerado por los historiadores porque Bordaberry va a Boiso Lanza donde se encuentra con los jefes militares.
Ahí aparece el famoso COSENA (Consejo de Seguridad Nacional), se crea el COSENA.
Y lo de Zorrilla, omití decir antes, que me parece importante decirlo también, que fue un personaje histórico muy interesante con sus actitudes, renuncia no sólo por todo lo que encontró sino porque dentro del propio seno de la Armada hubo mucha gente que después ya no compartía porque había ingresado toda aquella ideología militar de que el proceso era necesario.
Entonces, decíamos que ese 12 de febrero se creó el COSENA, que tenía como objetivo central el asesoramiento de las autoridades en torno a la seguridad. O sea, el control militar de los actos de gobierno. Así, vamos a decirlo así porque en definitiva es eso.
¿Cómo está integrado el COSENA? El presidente de la república, el ministro de Relaciones Exteriores, ministro del Interior, Defensa Nacional, Economía y Finanzas, director de la OPP y los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas. Con esto se pensó, con el "apoyo fundacional" de los comunicados 4 y 7, de que el orden podía mantenerse.
Pero por ahí hay una frase que pudimos ver entre tantas otras, porque uno goteando el horizonte y el pasado se encuentra con cosas que vivió, con cosas que se escribieron, con cosas que fueron y algunas que se han perdido en la bruma del tiempo.
Pero esta frase creo que la tenemos que tener muy presente desde el punto de vista no solamente de hechos sino también legal. Se dice concretamente, el golpe de Estado se dio en febrero, la dictadura desembozada el 27 de junio.
Y creo que más allá de lo lineal de esta frase, está redondeando.

 

EChI: Sí, tiene una gran profundidad de análisis.

CS: Tremenda.
Totalmente, porque en definitiva, sí claro, 27 de junio, pero fue desembozada.
Pero miren de todo lo que hablamos antes. ¿Hablamos poco de todo lo que pasó en ese febrero? No solamente el 9 sino que hicimos el correlato de lo que se iniciaba días antes, con lo que había empezado con la frase de Vasconcellos con lo que era la crisis institucional, lo que pasó después con los militares, las reacciones de la prensa, las reacciones del espectro político y hoy en día uno se pregunta, esto me lo puedo permitir preguntar y lo puedo reflexionar contigo Efraín. Estábamos hablando de toda una situación absolutamente anómala.
¿Y cómo se llegó al 27 de junio para levantar las voces? Porque pasaron unos meses ¿no? pasaron y todo esto caminó, todo esto de lo que estamos hablando era lo que funcionaba en el país.
Entonces, creo que aquellos representantes del pueblo en aquel momento, no sé, cada uno hizo su  reacción, mantuvo sus ideas, estaba también lo que en algún momento periodísticamente decía Quijano que había titulado la era militar y que era uno de los que fustigaba la situación. Pero no se vayan a creer, hoy a tantos años, que era una situación tan controvertida con los hechos, porque si hoy nos plantean una cosa de esas, imagínense lo que es esto en la consideración popular.
¿Bueno, en aquel momento, cómo se vivió todo esto? Porque tú recién referías al contenido de los comunicados 4 y 7, pero también todo lo que encerraba esa especie de proyecto militar, toda esa serie de enroques que hubo entre figuras militares, políticas, la soledad de Bordaberry, la gente que no lo apoyaba, él que en definitiva no sabía qué (...) porque en definitiva dio la sensación de eso, más allá de que tenían una obligación moral y constitucional de haber reaccionado de otra forma.
Y hoy en día, visto a 44 años esto, nos da la sensación de que esa frase a la que hacíamos alusión en forma anterior tiene una vigencia tremenda. Porque cada vez que llega un 27 de junio, obviamente lo recordamos todos, la prensa, la gente, 27 de junio es casi como un hito que hay ahí. Y está, es cierto, no lo vamos a negar. ¿Pero y esto? La madre del borrego está acá

 

EChI: Pero además yo creo que a todos nos tocó vivirlo de una manera distinta como cualquier hecho que ocurra ahora y los que tienen la edad que nosotros teníamos lo contarán más o menos parecido. Lo que uno tiene que preguntarse a esta altura de los acontecimientos es que qué tan ciertas son las versiones que dan de los hechos, si es cierto que toda la gente hizo las cosas que dice que hizo, entonces no hubiera ocurrido lo que ocurrió.

CS: Claro.
Hay un sabor de todo esto bastante amargo ¿verdad? Yo creo que cuando hablamos de derecho siempre tenemos que hablar de responsabilidades, acá no le vamos a caer con el sable a nadie, más tratando lo que estamos haciendo hoy que es prácticamente un vistazo histórico sin entrar a profundizar demasiado. Pero sí que hoy la intensión era que quedara claro cómo se presentaron los comunicados, a qué apuntaban, cuál era el objetivo y cuáles habían sido los motivos que llevaron a eso, y cuál fue la reacción política, periodística, popular.
Pero es cierto, hoy esto hubiera sido un verdadero revulsivo, sin embargo en aquel momento, yo creo que se aprovechó esa situación.

 

EChI: Desde muchos lados. Hoy sabemos que fue de muchos lados.
Bueno, sabemos también mucho más de lo que fue el Club Naval, una suerte de primo hermano.

CS: Yo digo, a veces cuando se empiezan a revisar todos estos episodios históricos que nos llaman a perplejidades, a dudas y a decir cuál fue la actitud de los protagonistas, nos permitimos preguntarnos por qué determinados actores políticos no actuaron en ese momento, estamos hablando de ese momento. Porque me da la sensación que con las palabras acá no alcanzaba, o sea, no alcanzaba solamente con esbozar una reacción a favor o en contra sino que esto merecía una reacción de otro tipo por lo menos en aquel momento.
Y estoy seguro también que desde aquellos que impulsaron dentro del ámbito castrense, hubo varios oficiales que estaban convencidos, absolutamente convencidos que este era el camino. No de aquellos que digitaban el hecho que muchos de ellos buscaron su provecho personal.
Y en la reacción, muchos también acomodaron el cuerpo. Entonces, cuesta mucho ser imparcial, ser objetivo, darle a la gente lo que realmente merece saber, la famosa historia reciente como se le llama. Reciente pero ya se fueron 44 años.
Esa historia reciente que hoy cuesta tanto en un país disminuido en la enseñanza cuando esta era realmente uno de los patrimonios más caros que tenía, caros en el sentido no en lo económico sino en lo rico.
Hoy el sacrificio que hace un docente, el sacrificio que se hace por parte de los agentes digamos que llevan adelante la educación, es realmente muy digno y muchas veces no recompensado, y hay que hablar de esto, de esto se habla. Yo no sé hasta qué punto se habla y cómo se habla de esto porque fíjense que primero está lo que se llama despertar el interés del alumno por los hechos a los cuales se va a referir el docente.
Y parece que este es una de las pocas cosas que hoy llaman la atención al alumno. Entonces, con más razón lo que estamos diciendo, porque obviamente en nuestra época nos llamaba la atención Grecia, Roma, Egipto, todo eso y hoy hay algunos que les gusta, pero cada vez son menos y parece que cuando se habla de historia estos temas son los que pueden interesar. Por eso me parece medular tratar de que esto sea sabido a ciencia cierta, sin darle más ingredientes que lo que tiene porque sino en definitiva también caemos en que, quién cuenta la historia de lo que estamos diciendo. La cuenta un militar, un político, un ciudadano común, y bueno, cada cual de pronto le va a poner lo que le corresponda.
Entonces creo que acá sí, no en mí que hoy me introduje de repente en otros caminos que no son los habituales, pero el historiador creo que tiene que meter el bisturí a fondo porque no solamente nos quedamos con esa frase que decíamos antes sino con todo el concepto de lo que hemos hablado.
Si estamos permanentemente hablando del 27 de junio de 1973 no podemos olvidarnos de febrero y el contenido que ha tenido, la significación que ha tenido.

 

EChI: Sí, hay una cosa que yo olvidé recordar, digo para la gente que le dio el apoyo a los comunicados 4 y 7, porque cualquier frase más o menos benevolente ya era un apoyo en ese momento.
Pero lo más importante es que, cuando hablaban de peruanismo, y sí había un peruanismo y había un revolucionario que se llamó Velasco Alvarado, y era de veras, no era una pantomima, era de veras. Lo que no se acordaron los que le dieron el apoyo a los comunicados 4 y 7 es que en ese mismo momento importantes jefes de las Fuerzas Armadas de Perú estaban ya traicionando a Velasco Alvarado y su revolución.

CS: Otra perplejidad más para agregar a lo que era en un momento algo que se había hecho carne en la sociedad.
Perdón, pero cuántos años después de esto, porque hoy estamos prácticamente significando un trozo muy importante pero un pequeño trozo de lo que fue el desarrollo de la dictadura en nuestro país, fueron muchos años, mucho sufrimiento, heridas abiertas, pasado que está en el presente y en el futuro.
Entonces, yo creo que hoy cuando nos asomamos a este tema que nos ha convocado tenemos que tener la prudencia y la firmeza como para señalarlo con todas las luces y decir, bueno, tibio febrero.

 

EChI: Tibio febrero.
Hay dos materias que están en riesgo en la educación del Uruguay, que son nada menos que filosofía e historia.

CS: ¿Qué estamos hablando? La esencia de la cosa y la realidad de lo vivido en el pasado. Los hechos relevantes del pasado que deben ser contados y dichos de la mejor forma posible, y reconozco que la tarea no es sencilla, reconozco que lleva mucho sacrificio y mucho estudio, pero hay que interesarse por esto, hay que oír todas las campanas, hay que escudriñar en los dichos o hechos de los actores políticos y sociales y sindicales de aquel momento, para que de alguna manera podamos efectuar una especie, no digo de juicio pero sí de consideración sobre hechos que en nuestro país deben ser muy interesantes a la hora de hablarlos, a la hora de analizarlos.
Y me parece que es muy digno también empezar por el principio, y empezar por el principio es con la educación transmitiéndoselo a los muchachos para que sepan en forma cabal lo que ha sucedido. Y para aquellos que lo vivieron y que alguno tenía los ojos entrecerrados o estaba en pañales en este asunto, sepa lo que pasó algún día del 9 de febrero de 1973.

 

EChI: Dr. Carlos Sommaruga, te agradezco muchísimo que hayas venido como siempre a acompañarnos en esta oportunidad.

CS: Para mí ha sido verdaderamente un placer estar en CX36 en tu audición, y bueno, ojalá de alguna manera esto haya servido para que por lo menos, recordemos un hecho que en la historia del Uruguay está muy señalado.