La columna de San José

LA INDUSTRIA LÁCTEA RECLAMA APOYO ESTATAL

 

Escribe: Darío Camilo Perdomo

Desde el 1 de marzo subió el boleto capitalino que ahora cotiza a $33 si se paga en efectivo, y para esta semana ya se anunció también el aumento para el boleto suburbano e interdepartamental, lo que significa otro duro golpe al bolsillo de los trabajadores, también de los estudiantes, que tienen que desplazarse en el área metropolitana. El anuncio que fue efectuado por el titular de la cartera, Víctor Rossi, en un acto protocolar, establece esta decisión tomada aunque uno de los directores -Felipe Martin-, explicó que la variación del costo está todavía en estudio, por lo que uno puede llegar a deducir que los valores que integran la tan mentada "paramétrica" son esencialmente una verdadera tomadura de pelo a la población.
san jose.jpgDesde el sector productivo, en lo que tiene que ver con la industria láctea, distintas gremiales siguen los contactos políticos buscando sensibilizar sobre la situación que atraviesa el sector, que arrastra una deuda de más de 300 millones de dólares, apuntan a un crédito a largo plazo que pueda ser repagado mediante una devolución de impuestos a las exportaciones, porque pretender otro crédito  para pagar a 2 o 3 años resulta inviable ya que es una herramienta que hoy está muy topeada y lo que se está necesitando es un financiamiento a más largo plazo.
Climáticamente si bien la ola de calor afectó, ha sido un verano con buena cosecha de forraje y la producción por ahora se mantiene estable, pero atender a estas reservas forrajeras supone un costo económico que hoy no se desquita con los actuales valores del precio al remitente que hoy se ubica en alrededor de $9,15 por litro por parte de Conaprole  y si bien se ha dado un leve repunte en las exportaciones y una leve mejoría en el precio internacional, la situación económica para el productor sigue por el momento incambiada.
Están gestionando además ante el BROU una ampliación de asistencia para la  retención de vientres, pero para acceder a este servicio, el Banco exige a los tamberos entre otras cosas que salden previamente el 20% de su deuda actual y acá aparece otro cuello de botella, porque no todos los productores están en condiciones de hacerlo. Finalmente aquellos beneficiarios que logren "calificar" para este crédito, podrían acceder a U$S250 para terneras, con un máximo de 60 animales por productor, y U$S300 para vaquillonas con un máximo de 50 animales por productor, en todos los casos para esta asistencia especial, el tope máximo llega a U$S30.000 por productor, con un plazo de pago de 36 meses, con un plazo inicial de gracia. Se está buscando la quita de alguna limitante para hacerlo mas abarcativo, cosa que parece bastante difícil.
El peso social y económico de la lechería para el departamento de San José es incuestionable, ya que traducido en cifras, San José reúne a casi el 30% de las explotaciones lecheras del país y el 45% de las queserías y donde hasta hace poco tiempo atrás, mas de la mitad de la lechería local explotaba superficies menores de 50 hectáreas.
Uruguay sigue siendo el país de América Latina que más apoyo ha dado al sector privado en regalías y en beneficios fiscales, y esta constatación de la realidad fue puesta de manifiesto por Fernando Lorenzo, que fuera Ministro de Economía y Finanzas hace ya bastante tiempo, finales de 2013, en una conferencia realizada en la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, donde informo que este mencionado apoyo llegaba a U$S1.674 millones o sea el 3,3% del PBI de la época. Una larga y selecta nomina de empresas multinacionales, principales latifundistas, con puerto libre y zonas francas, sectores financieros, importadores exportadores, la encabezaban, aduciendo que si no se hacia los "inversores" no vendrían. Y quedó nítidamente claro por entonces que el partido de gobierno había optado por privilegiar al capital por sobre el trabajo. Del otro lado de la raya  quedaban los pequeños y medianos productores, los pequeños y medianos industriales, las políticas públicas con alto impacto social, salud, educación y vivienda y los sectores sociales más vulnerables.
Puede aseverarse que en estos años se ha mantenido esta misma política económica con predominio de lo financiero sobre lo productivo, lo que ha generado recesión en la industria nacional, recortes presupuestales y continuismo de ajustes fiscales, para intentar pagar los intereses de una enorme deuda pública.
El Uruguay productivo y solidario sigue esperando una propuesta distinta, diferente y opuesta para comenzar a desarrollarse, que obviamente no va de la mano de la extranjerización, de la pérdida de soberanía, de la acumulación de tierras en cada vez menos manos, del avance de los monocultivos sojeros y forestales y de la sangría rural permanente, con lo que ello significa.