REPRESIÓN POLICIAL EN EL FESTIVAL DEL OLIMAR
Contacto con Aníbal Terán desde Treinta y Tres, 15 de abril de 2017.

El Festival del Olimar 2017, tuvo como cierre un concierto del Cuarteto de Nos, “una multitud que se puede calcular entre 12.000 a 15.000 personas” participaron del mismo, dijo en 'Mañanas de Radio' desde Treinta y Tres el periodista Anibal Terán Castromán. "Este año nos llamó la atención una presencia demasiado fuerte de la policía como previendo algún disturbio, trajeron de Melo un Grupo de Acción y Respuesta Rápida y los pusieron en el escenario de frente al público, lo cual pareció bastante provocativo". Se fue desarrollando el espectáculo y “llegó un momento que dos muchachos, como todo gurí travieso, se pasaron de la valla que marca el límite de hasta dónde podía ir el público. Apenas dieron un paso del otro lado de la valla ya fueron capturados por los policías y los sacaron en el aire para atrás del escenario”, a los chiquilines “los golpearon de una manera totalmente exagerada, les dieron garrote como si se tratara de delincuentes peligrosos o personas que hubieran agredido a la policía o algo así”, denunció. Trascribimos la nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/contacto-anibal-teran-15-abril-audios-mp3_rf_18179299_1.html

María de los Ángeles Balparda: Nos vamos al interior ahora, concretamente nos vamos al encuentro de Aníbal Terán Castromán.
Buenos días a Terán. ¿Cómo estás?

Aníbal Terán: Buen día Ángeles. Muy bien, una linda mañana por acá, soleada, muy agradable. Una mañana típicamente otoñal.

 

MAB: Bueno, Aníbal, esta vez el contacto es por esta nota que escribiste para el diario la Juventud de hoy sobre el abuso policial que hubo en la presentación del Cuarteto de Nos.  

AT: Si, fue en el festival que se hace siempre el fin de semana en que empieza la Semana de Turismo y originalmente comenzó siendo puramente folclórico, pero con el tiempo se fue abriendo a otros géneros. Y últimamente, hace ya varios años, tiene como un suplemento de rock, termina el festival de folclore y al día siguiente hay una noche de rock. Como cierre de esa noche de rock vino el Cuarteto de Nos este año, y bueno, muchísima gente fue a ver el espectáculo. Que además es gratuito, es una cosa importante esta, en ese sentido está muy bien de los organizadores financiar los costos de la traída de los artistas por otros medios y no cobrando una entrada a la gente.
Entonces, bueno, todo el mundo puede ir.
Y bueno, allí estábamos, una multitud que se puede calcular entre 12.000 a 15.000 personas tal vez con un comportamiento correctísimo, todo el mundo bien ubicado, muy bien, da gusto realmente la cultura, la actitud respetuosa de la gente en general

 

MAB: Claro, me imagino que hay gente de otros departamentos también, de todo el país.

AT: Claro, porque nosotros estamos al lado de Lavalleja, por ejemplo, viene gente de Varela, estamos al lado de Rocha y viene gente de Lascano, hasta de Melo que no está tan al lado pero son 100 km y hay gente que viene. Es un festival que atrae gente de toda la región. Y tiene una tradición de tranquilidad, es un festival donde no ha habido incidentes serios, graves jamás.
Y este año nos llamaba la atención una presencia demasiado fuerte de la policía como previendo algún disturbio. Ya nos pasó, por ejemplo, cuando vino la ministra María Julia Muñoz que vino con una camioneta blindada del Grupo GEO con policías que no son de acá, pertrechados, como para reprimir, para chocar presuntamente con revoltosos, cosa totalmente fuera de lugar, a nosotros nos pareció raro venirse así esta señora como con miedo de que la fueran a atacar.

 

MAB: O sea que esta vez también, no había pasado nada, no había ningún lío pero ustedes notaban mucha presencia policial

AT: Exactamente, fuera de lo común.
Esta vez, por ejemplo, para el Cuarteto de Nos trajeron de Melo un grupo que allá en Melo le llaman Los Garra, Grupo de Acción y Respuesta Rápida.

 

MAB: Ah, no es un grupo que canta, yo pensé que era un grupo que cantaba...

AT: No, es un grupo que da palo, es un grupo que está para reprimir, si le dan la orden ellos avanzan sobre la gente y pegan, para eso se especializan.


MAB: ¿Y son de Melo?

AT: De Melo, están en Melo sí, están radicados ahí. Y bueno, los trajeron para acá y los pusieron en el escenario de frente al público, lo cual pareció bastante provocativo, como que quedaba feo. Porque nosotros venimos a ver un espectáculo musical, nos ponen unos policías con escudos, cascos, bastones ahí abajo del escenario como diciendo ustedes pórtense bien porque sino se la van a ligar. Era un mensaje, digamos, para la gente como de advertencia que ya nos cayó mal de entrada.
Incluso cuando aparecieron esos policías hubo una silbatina, abucheo, como que la gente rechazó esa presencia policial.
Y bueno, cuando se fue desarrollando el espectáculo llegó un momento que dos muchachos, como todo gurí travieso, se pasaron de la valla que marca el límite de hasta dónde podía ir el público. Uno entiende, claro, si no ponen las vallas la gente se entusiasma, todos quieren subir al escenario a saludar a los artistas y el espectáculo se entorpece. Entonces, uno entiende que hay una valla que marca un límite de hasta dónde puede ir la gente, y estos gurises se pasaron de ese límite. Apenas dieron un paso del otro lado de la valla ya fueron capturados por los policías y los sacaron en el aire para atrás del escenario. Eso fue lo que vimos todos, y siguió la música, siguió el espectáculo.
Ahora, lo que vieron unos pocos que estaban trabajando ahí en el escenario, por ejemplo, los presentadores del espectáculo, algunos ayudantes de sonido y esas cosas, que a los chiquilines los golpearon de una manera totalmente exagerada. O sea, les dieron garrote como si se tratara de delincuentes peligrosos o personas que hubieran agredido a la policía o algo así. Lo que vimos fue simplemente que cruzaron un límite y que era una travesura juvenil, no era tampoco una actitud agresiva, de peligro, de que fueran a generar una situación de violencia. Nada, ellos querían ir a saludar a los artistas, subir al escenario, sacarse una foto de repente arriba del escenario, yo qué sé, esas cosas.
Ahora, el exceso policial lo vio muy poca gente, eran los que estaban atrás del escenario, porque la atención estaba, por supuesto, todos estábamos mirando el espectáculo y esto sucedió detrás del escenario.
Y una de las personas que lo vio, que era una de las presentadoras, se llama Karina Caputi, se quedó asombrada de ver ese comportamiento. Y como es periodista, como tiene un buen vínculo con el jefe de policía que andaba ahí también, fue y habló con él. Le dijo, mire, lo que ocurrió es una barbaridad, no puede ser que la policía tenga esa actitud tan agresiva con la gente, fue un abuso la manera en que le pegaron a estos chiquilines.
Y bueno, el jefe de policía tomó la denuncia, la citó para la tarde siguiente a las 2:00 de la tarde en su despacho, ella fue y ratificó plenamente su testimonio y apareció el testimonio de otra persona que se llama Diego Gordillo que vio también y atestigua que fue una brutalidad el tratamiento que se les dio a esos chiquilines.
Que no están lastimados severamente, no fueron fracturados ni imposibilitados, pero recibieron una golpiza que no se justifica de ninguna manera, no se la merecían de ninguna manera.

 

MAB: Y trasladada esta policía especial, estos "Garra" trasladados especialmente desde otro departamento, ¿alguien explicó por qué?

AT: No, no, simplemente prevención.
Uno lo que percibe es que en el aparato represivo hay una sensación de estar en alerta, de que la gente está enojada, que la gente está molesta, que la gente se puede desacatar. Entonces ellos están como previendo eso, es el mensaje que nos dan. Porque ya te digo, viene una ministra y lo hace acompañada por un grupo GEO, por policías entrenados para choque. ¿Y por qué trae la ministra de Educación esa guardia? Evidentemente es porque ella teme que la gente esté muy enojada con ella, que le pueda decir cosas que no le gusten o que se pueda generar un incidente, entonces ellos están con esa actitud.
Y todo esto se suma, el abuso policial se está haciendo demasiado frecuente, fijate que en Rocha, por ejemplo, hace poco procesaron a un policía y a un médico forense por castigos también exagerados, abusivos contra un detenido.
En la cárcel ex-COMCAR, 12 funcionarios fueron procesados por golpear a los privados de libertad.
O sea, me parece que la mano policial está demasiado dura, están exagerando la nota, se están pasando y un poco buscando legitimar eso en el reclamo de la gente de seguridad. Porque viste que es el gran tema que dicen que les preocupa a los uruguayos, la seguridad. Entonces ellos como que quieren dar la sensación de que están para darnos seguridad. Y la seguridad que nos dan es un trato totalmente exagerado de brutalidad con personas que presuntamente son infractores o que están con problemas con la ley pero que siguen siendo ciudadanos que deberían ser respetados como personas.
Acá parece que cuando te agarra la policía perdés todos los derechos, pasás a ser un objeto de lo que ellos dispongan, y no puede ser.

MAB: Este festival se hace desde los años ‘70 si no me equivoco.

AT: Exactamente, en enero del ‘73 fue el primero y lamentablemente enseguida vino la dictadura, y bueno, el festival quedó ahí en manos de los dictadores, lo siguieron haciendo ellos y bueno está. Nunca se dejó de hacer el festival así que volvió la democracia y se sigue haciendo desde entonces.

 

MAB: ¿Y hay algún antecedente de problemas serios como para pensar que pongas un grupo operativo de reserva táctica de frente a la gente al lado del escenario?

AT: No, jamás, una cosa totalmente fuera de lugar.
Hubo un festival que debido al alcohol, porque claro, era una época en que la caña brasilera, porque acá estamos cerca de la frontera, estaba regalada, estaba prácticamente que por $U 2 te daban un litro de caña y entonces se consumía demasiado. Y había problemas de comportamiento de la gente que en estado de embriaguez, seguro, perdía los estribos. Y hubo un año en que hubo algún problemita así de peleas entre el público. Y bueno, hubo una situación en la que hasta un camarógrafo, un compañero mío de trabajo se ligó una vez un par de bastonazos porque estaba en medio de una situación de represión ahí que hubo, pero hace muchos años, yo te diría no menos de 15 años tal vez y es el único episodio por el que pudiera decir uno que hubo algo raro.
Después se cortó el tema de la caña, incluso el precio ya no es tan favorable, eso incidió, pero hubo una buena estrategia para controlar el consumo de alcohol entre la gente y el resto de los festivales siempre han sido tranquilos. Va la familia.
Mirá, vos ves niños chicos durmiendo en los brazos de los padres, que los padres están escuchando a la 1:00, a las 3:00 de la mañana. Ves gente mayor, abuelos junto con sus nietos. O sea, es un clima muy lindo, muy familiar desde hace muchos años, yo te diría por lo menos 15 años.
Así que de ninguna manera se justifica.

 

MAB: ¿Y una vez que trascendió la denuncia, la gente se enteró allí en Treinta y Tres o quedó con los que lo vieron nada más?

AT: No, quedó así. Incluso los medios de comunicación tampoco le dieron mucha importancia, quedó todo muy minimizado.
Pero ya te digo, a mí me preocupa eso, la gente está naturalizando el abuso policial. Yo seguía, por ejemplo, los comentarios en Facebook y una señora ponía: "ah, los Garra, acá dan palo abierto y despejado, si los conoceremos". O sea, como que ya tienen patente de golpeadores y la ciudadanía lo acepta.
No debería ser así pero como que está naturalizado que si vos cruzás una valla te agarran y te dan palo, como que ya tienen derecho a pisotearte si tu cometés un mínimo de infracción.
Entonces, como que no se le dio mucha importancia a la noticia, porque además la vieron muy pocas personas la escena, hay 2 testigos nada más. Y bueno, y los medios tampoco quieren meterse en contra de la policía, tratan de manejarlo ahí, no quieren alimentar mucho la idea de que la policía actúa mal.

MAB: Ahora, se va configurando todo un panorama en el país de tantos cuerpos, no sé si se llaman policiales o cómo, porque vos tenés el Grupo de Reserva Táctica (GRT) pero después tenés los programas, el PADO, vos ves pasar camionetas con siglas pintadas en las puertas que uno no sabe a esta altura. Si te dicen a ver decime cuáles son todos los cuerpos que hay, y ya le perdimos la pista.

AT: Sí, ha habido como una fragmentación dentro de la policía, pero con una tendencia a cada vez más mano dura, a maltratar a la gente, a hacer sentir el poder de una manera muy agresiva.
Y eso va de la mano con la mejora salarial a la policía, que decía el otro día el secretario general del Ministerio del Interior que había aumentado un 600% los sueldos de los policías el Frente Amplio, por ahí uno ve una señal también de que es un sector de los funcionarios públicos que ellos quieren tener muy contento, muy satisfecho para que les responda bien. Porque no le aumentan así a los maestros, no le aumentan así al personal de la salud, en fin, a otras áreas, no los quieren tener tan contentos. Pero los policías  quieren que estén contentos.
Hay toda una estrategia me parece de al aparato represivo darle mucha importancia en nuestro país. Y ya ves, en lugares tan tranquilos como Treinta y Tres que es un pueblito sumamente pacífico empiezan a aparecer estos personajes así con actitudes que no son la del servidor público, el que te brinda respaldo para que haya orden sino más bien el tipo que te viene a reprimir. Esa es la imagen que te da, portate bien porque sino te la vas a ligar, ese es el mensaje, no es el funcionario policial que viene a estar contigo, a acompañarte, a protegerte por si alguien te va a atacar para brindarte seguridad. Más bien es el que viene a marcarte hasta dónde podés ir. Ese es el mensaje que estamos recibiendo.

 

MAB: Bueno, Aníbal, te dejamos seguir con esta mañana, por supuesto vamos a estar más en contacto así que un saludo para vos, tu familia y para los compañeros.

AT: Bueno, muchas gracias. Estoy totalmente a las órdenes Ángeles, un abrazo para ti y para todos los compañeros por ahí.