EL PROYECTO DE RENDICIÓN DE CUENTAS DEL GOBIERNO “ES EQUILIBRADO Y RESPONSABLE CON EL SISTEMA FINANCIERO Y CON LAS MULTINACIONALES”
Intervención del diputado Eduardo Rubio, miércoles 2 de agosto de 2017.

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Como ya es habitual, CX36 Radio Centenario transmite en vivo y en directo el debate de la Cámara de Representantes de Rendición de Cuentas y balance de ejecución presupuestal, ejercicio 2016; que comenzó el miércoles 2 de agosto de 2017 poco después de las 9 de la mañana. Pasado el mediodía de esta primera jornada hizo uso de la palabra el diputado Eduardo Rubio (26 de Marzo) de la Unidad Popular, quien anunció que votaba “en contra de este proyecto de ley de Rendición de Cuentas” dado que “es la continuidad de un modelo económico impuesto por este gobierno de carácter estrictamente neoliberal, con matices sociales, que es la forma en que se ha consolidando el modelo en esta última década en distintos lugares del mundo”. Y pasó a detallar algunas razones que fundamentan esa afirmación. Transcribimos a continuación esta intervención que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/intervencion-del-diputado-eduardo-rubio-2-de-audios-mp3_rf_20133551_1.html

 

“Gracias presidente.
Nosotros, como ya hemos anunciado públicamente, vamos a votar en contra de este proyecto de ley de Rendición de Cuentas, a partir del contenido real que este proyecto tiene. Es la continuidad de un modelo económico impuesto por este gobierno, piloteado además por el equipo económico del contador Astori de carácter estrictamente neoliberal, con matices sociales, que es la forma en que se ha consolidando el modelo en esta última década en distintos lugares del mundo.
Modelo que consolida los privilegios del sistema financiero y del gran capital, y que posterga una vez más las imprescindibles inversiones en educación, en vivienda, en salud, en infraestructura, en obras. Que apuesta al camino de la privatización.
Claro que la discusión de este proyecto se da en un nuevo marco político, al que hacía referencia al inicio de este debate el representante del Frente Amplio, que fue presidente de la Comisión de Hacienda Integrada con Presupuesto y aprovecho para destacar el buen clima de trabajo que hubo en la Comisión, el respeto que tuvo el presidente para todas las fuerzas políticas. E incluso nosotros, que no somos miembros plenos de la Comisión sino delegados de sector, que tuvimos todas las posibilidades de actuar, de intervenir, de presentar propuestas, y es de orden reconocer esto. Sin desmedro de antiguos y anteriores presidentes también que supieron conducir en el mismo sentido.
Pero se da esta discusión en nuevo marco político, que generó nuevas condiciones para el debate y generó posibilidades también para incorporar algunos temas importantes. Sabemos que ha habido obviamente discusiones y debates en todas las bancadas pero en particular en la bancada de la fuerza política, el equipo económico debió extremar el esfuerzo para poder imponer su proyecto, concediendo algunas cosas incluso.
Pero ese nuevo marco político habilitó sí una discusión y va a habilitar también una discusión en un nivel distinto, que creo que le hace bien al debate.
Se dice en la presentación del Poder Ejecutivo que este proyecto es equilibrado y responsable, que sostiene los equilibrios. La pregunta es con quién.
Nosotros decimos, es verdad, este proyecto es equilibrado y responsable con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con las aseguradoras de riesgo, con las que son ahora algo así como jueces implacables, Moody’s, Standard & Poor’s que nos leen un poco el horóscopo de la economía y que le erran feo también.
Responsable con el sistema financiero, con las multinacionales, allí es equilibrado y responsable.
¿Y con quién no es equilibrado y responsable este proyecto? Bueno, con la educación. Para empezar, la eterna postergación del 6% del Producto Bruto Interno (PBI) para la educación, promesa electoral, que sigue en el horizonte lejano. Las cifras reales son que ANEP y UdelaR hoy tienen un 3,9% con suerte del PBI.
El mensaje del Ejecutivo ni siquiera contempló los acuerdos salariales con los trabajadores de la educación, aquellos que se impusieron con la esencialidad, con cláusulas chantaje. Ni siquiera eso contemplaba el mensaje del Poder Ejecutivo.
Este mensaje no es responsable ni equilibrado con la imprescindible inversión pública, con las obras. Bueno, en la parte del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) se viene el desmantelamiento total de AFE, la entrega del transporte ferroviario al capital privado.
En la vivienda, en la Rendición de Cuentas salen números tremendos de vivienda. Construcción de vivienda en el 2016 para activos y pasivos, por el sistema público 32 viviendas. Autoconstrucción en terreno propio 208. En terreno público autoconstrucción 446. Vivienda rural 555 intervenciones, no viviendas, en un país que tiene un déficit habitacional de 80.000 viviendas.
Estos son datos que vienen de la Rendición.
Y ante la falta de inversión pública el gobierno insiste en el camino de las PPP, que es realmente un camino suicida. Porque no es un misterio para nadie, cada obra que se haga con PPP no incrementa la deuda de ahora, compromete los presupuestos del futuro, con un costo 3 y 4 veces superior a cualquier obra, hecha pública, con financiamiento privado, con lo que sea. Es correr para adelante, es seguir tirando hacia el futuro los problemas que a cada paso además se agigantan.
Equilibrio y responsabilidad para mantener este modelo neoliberal con algún matiz social en políticas asistencialistas. Pero de cambios de fondo, nada.
Modelo que incluye, que lleva en sí mismo el durísimo ajuste fiscal de anteriores Rendiciones de Cuenta contra los trabajadores en particular. Que vienen en los datos del brutal incremento que hubo por la recaudación del IRPF. ¿A quién? A los trabajadores.
Modelo que antepone a las necesarias inversiones en educación y en obras el mantenimiento de los privilegios del gran capital, y por supuesto, el servir y cumplir con los intereses de la deuda, de la soberana y eterna deuda que hoy tiene el país, una deuda bruta que está por encima del 60% del PBI. Es lo que dijo el ministro Astori que dijo que estamos en una situación crítica con la deuda.
Y contraemos deuda para pagar deuda, una calesita fatal, que se va notando en esta crítica situación que nos anuncia el propio ministro de Economía.
Ya se ha dicho aquí, en un año por servicios de la deuda se nos van a ir U$S 3.000 millones, capaz que un poco más, más de un 6% del PBI, 6% del PBI que prometimos y que necesita la educación.
Decimos responsabilidad y equilibrio para mantener los privilegios del gran capital, no se toca la ley de promoción de inversiones, no se toca la ley de zonas francas, se mantienen exoneraciones vergonzosas a las multinacionales de la forestación, vergonzosas. En Comisión de Hacienda y Presupuesto el diputado Lafluf decía: un millón de hectáreas de las que tiene en sus manos las multinacionales de la forestación ni siquiera pagan el impuesto a Primaria, ni siquiera.
Por eso decimos que recursos hay, no es que no haya recursos, el problema es que hay que definir a dónde van los recursos. ¿Hay recursos para sostener los privilegios como plantea el gobierno? O hay recursos para atender las necesidades imprescindibles para impulsar un cambio en serio, como plantea la Unidad Popular. Uno elige para qué palo se tira, como en los penales, o nos tiramos al palo del FMI o nos tiramos para el palo de los trabajadores y los intereses nacionales.
El equipo económico sigue eligiendo el palo del FMI, del sistema financiero, del gran capital.
Y la postergación de los cambios que se proclamaban, en realidad se aceleran los cambios en contra de lo que se había prometido.
Es por eso que nosotros, diciendo que hay de dónde sacar recursos, y diciendo que nosotros estamos dispuestos a colocar impuestos al gran capital, al sistema financiero, que no queremos colocar un impuesto más a los trabajadores, es que vamos en la línea, y lo dijimos desde el principio... Porque se ha dicho por ahí que la Unidad Popular negocia el cambio de votar la tasa consular a cambio de que... ¿De qué? Cuando se presentó el proyecto de Rendición de Cuentas dijimos dos cosas: primero, la votamos en contra. Segundo, estamos de acuerdo con colocar impuestos a las importaciones y a los juegos de azar.
Nosotros no le tenemos miedo a las palabras ni impuesto ni subsidio, el problema es para quién. ¿IRPF contra los trabajadores? Votamos en contra, y lo votamos en contra acá y argumentamos acá.
A ver, impuesto a las importaciones, que el ministro Astori casi pidió disculpas en Comisión porque iba a ponerle resta tasa y le va a dar un mínimo a la tasa consular y ya dijo que en el 2020 no quedaba nada. Porque claro, el compromiso del gobierno es con la apertura comercial, con el libre comercio, con que vengan todos de todos lados y que maten la industria nacional.
Vayan a buscar un par de zapatos uruguayos. Vayan a buscar en la industria textil restos de la industria uruguaya. Hay casos sobrados, vayan a Juan Lacaze, a Paysandú, las cooperativas textiles que se fundaron a partir de que los capitalistas dejaron el clavo y los trabajadores quedaron con el clavo, porque le damos la fábrica y no les damos mercado.
Entonces, proteger la industria nacional es el camino que nosotros elegimos.
Esta medida es muy tibia. Capaz que nos sale un poco más caro un celular o un microondas, ojalá que sirviera para que se generaran más fuentes de trabajo. Porque eso de que es más barato comprar afuera que producir acá, tiene el resultado que tenemos hoy, desocupación, pueblos que se vacían, fábricas que se transforman en museos.
Y es lo que tenemos que revertir.
Y votamos el impuesto a los juegos. ¿Cómo que no? El impuesto a la timba, con las dos manos. Con el cuidado de que no se nos cuele, en algunas propuestas de impuestos, la habilitación de los grandes timberos multinacionales a los que les vamos a cerrar el camino.
Y teniendo el cuidado también de proteger la Lotería Nacional, el único juego de azar absolutamente administrado y explotado por el Estado y que tiene un objetivo claramente social. Hace mucho tiempo alguien dijo que el juego como vicio social tenía que estar en manos del Estado para que su resultado terminara destinado a políticas sociales. Compartimos ese criterio.
Y por eso presentamos sustitutivos a las propuestas que venían salvaguardando justamente esto, y que tal vez el impuesto pudiera operar también como un freno a la expansión de una oferta de juego que tal como dicen especialistas en el tema de la Facultad de Medicina, Uruguay tiene una oferta de juego para 15 millones de habitantes, ya no cabe un juego más, propio de los países en crisis.
¿Cuántos recursos perdemos? Por eso vamos a votar estos incrementos impositivos como votaríamos otros. ¿Cuántos recursos perdemos nosotros en la llamada resignación fiscal por no cobrarle impuestos a las multinacionales? ¿Cuántos miles de millones de dólares por año le regala el país a las multinacionales?
Nosotros sabemos que dentro de la bancada de gobierno hubo intentos para revisar algunos aspectos de la ley de inversiones, pero ganó otra vez Astori, no tocan uno. Nosotros vamos a proponer eliminar la ley de inversiones.
Pero con gusto hubiéramos acordado, hubiéramos discutido y buscado acordar por lo menos amortiguar algunos efectos de esta ley que se ha usado para esquilmar al Uruguay.
Y no nos digan que generan fuentes de empleo porque basta con mirar las plantas de celulosa para saber cuántos puestos reales de empleo generan y cuántos liquidan.
Nosotros en el mismo camino de la búsqueda de recursos vamos a proponer, y miren qué moderados que estamos, vamos a proponer posponer el pago de una parte de los intereses de la deuda. Vamos a proponer posponer el pago porque el planteo nuestro es programáticamente moratoria y auditoría de la deuda porque queremos saber en qué se fue la plata. Debemos cada vez más y no hay una carretera. Debemos cada vez más y para hacer liceos y reconstruir hospitales hay que ir a las PPP.
¿Dónde está la plata?
Porque no queremos entrar en ese debate en esta Rendición de Cuentas decimos, bueno, vamos a poner parte del pago de los intereses de la deuda para cumplir con el 6% del PBI para la educación, ahí están los recursos, sobra plata.
Y ya sé que van a decir que esto es una locura, que vamos a entrar el default, que nos va a retar el FMI, y que es muy caro porque después hay que pagar más. Y yo les pregunto: ¿qué es más caro para el país? ¿No será más caro seguir perdiendo en la educación? ¿No será más caro seguir incrementando la brecha entre una educación para ricos y otra educación para pobres? ¿No será más caro seguir postergando las obras imprescindibles en infraestructura como por ejemplo recuperar el transporte ferroviario? No para UPM, para la integración económica y social del país.
Yo recuerdo acá a una figura inmensa de la política y de la literatura uruguaya, Doña Alba Roballo, que cuando hablaba de la deuda externa, y proponía el no pago Doña Alba Roballo, decía, tenemos que pagar primero la deuda social.
Y yo sé que me van a decir que ahora la deuda es distinta, que ya no es de los bancos, pero muchachos, habrán cambiado el disfraz pero los que nos acogotan son siempre los mismos. Los que aprietan y los que nos sangran son siempre los mismos.
Y nosotros sabemos que por lo tanto recursos hay, lo que precisamos es voluntad política para sacarlos. Se los sacamos a la educación, se los sacamos a los trabajadores, se los sacamos a la salud, se los sacamos a los pequeños y medianos productores, o se los sacamos al gran capital y al sistema financiero.
Yo sé que es más fácil pelearse con los más débiles, pero en un criterio artiguista uno debería elegir pelearse siempre con el más poderoso para favorecer al más débil.
Nosotros sabemos que al final de este debate van a aparecer recursos para contemplar lo mínimo, y está bueno. Claro, sacando de un lado para poner en otro.
Pero es importante que podamos cubrir por lo menos los acuerdos salariales con los trabajadores de la educación.
Entonces nos queda, todavía no hemos encontrado solución aunque vamos a proponerla, pero no hemos encontrado voluntad política para ver qué hacemos con la Universidad, ahí está pendiente el acuerdo salarial de la Universidad.
El acuerdo salarial con los trabajadores de la Salud Pública, que hasta ahora están postergados.
Y claro, esta búsqueda que se va consolidando y hay acuerdos por un lado, acuerdos por el otro, está igualmente muy lejos de lo que necesita la Universidad y la educación. Recordemos que el rector nos dijo que en el mensaje del Ejecutivo se contemplaba el 7% de lo que la Universidad pedía. Y lo que la Universidad pedía es lo que había acordado con el gobierno al principio de este período cuando arrancó con un presupuesto para dos años y hoy tendríamos que estar discutiendo un presupuesto a 3 años y no lo discutimos porque acá no hay certeza ninguna. Porque ningún pronóstico de los que se hicieron desde el equipo económico, se cumplió.
También nos parece bueno en el resultado de este debate, en realidad nos parece altamente positivo el haber encontrado un acuerdo político mayoritario para conseguir recursos que nos permitan iniciar las obras de reconstrucción del Hospital de Clínicas, del hospital universitario, del hospital del pueblo. Rechazando el camino de las PPP, camino suicida en todos los términos pero en la educación, o en este caso, aún más suicida.
La UdelaR estudió lo que era la PPP del Clínicas, y sabe lo que le iba a costar.
Para hacer las obras del Clínicas la Universidad pide unos U$S 10 millones por año durante 10 años y si son menos igual se arreglan. Y saldrá la obra y tendremos hospital universitario en manos de la Universidad, al servicio de la Universidad, de la educación, de la salud y de nuestro pueblo. Con las PPP, aparte de lo que implica en materia de privatización, cuando se entregara al hospital, la Universidad de su presupuesto tenía que poner U$S 30 millones por año durante 20 años.
¿Qué es mejor? ¿Qué es más barato? ¿Qué responde mejor a los intereses populares?
Pero bueno, conseguimos un acuerdo político casi de todos los partidos, a excepción de los que ya se han expresado claramente y esto nos parece bueno. Y esto es fruto de la lucha, esto no es mérito, por lo menos no lo adjudicamos a nosotros, esto es fruto de la lucha de los trabajadores, de los estudiantes, del movimiento popular, de toda la Universidad que nos puso en la disyuntiva, en la encrucijada de conseguir estos recursos. Y me parece que esto son como chispazos, esta expresión que hoy va a haber al final de este debate, en este Parlamento, como chispazos de una nueva realidad política y social que va surgiendo.
Y acá no le sacamos recursos a nadie para poder empezar las obras del Clínicas, acá lo que estamos haciendo es quitando una mínima parte, la tercera parte de subsidio al gran capital para volcarlo en esta obra.
Esto no genera problemas de empleo, estamos hablando de una empresa monopólica en el mercado de la cerveza en el Uruguay, que controla el 99,5% del mercado. ¿Alguien puede decir seriamente que esto modifica las reglas o los planes de negocio, en un negocio más que multimillonario en miles de dólares?
Estamos haciendo lo que planteábamos antes, sacando recursos de donde están, achicando privilegios. Y redireccionando recursos que son del pueblo uruguayo, porque cuando el estado da un subsidio, ya sea a la cerveza o a la Coca Cola o al refresco que sea, que también los hay y habrá que estudiarlo, o a las carreras de caballos, lo está haciendo con plata del pueblo. Lo está haciendo con plata del pueblo, y acá está redireccionándose esto al servicio de los intereses populares.
Lamentablemente no pudimos encontrar el acuerdo político en redireccionar otro subsidio incomprensible. Lo que se llama Aporte al Fondo Hípico, nosotros la vamos a presentar igual esa iniciativa, porque el Estado uruguayo que concesionó el principal hipódromo a una multinacional del juego, no es que solamente le dé el subsidio este que nació en el 2011 a esta multinacional para que pague los premios de las carreras de caballos en una medida absolutamente ilegal, está prohibido por ley que el Estado intervenga en esto.
Aparte de eso le está dando, y le estamos pagando prácticamente el 40% de las ganancias brutas de las 5 salas de casinos que le alquila a Casinos del Estado, estamos hablando de cerca de U$S 50 millones por año. ¿O sea, está pagando como arrendamiento de esas salas para financiarle su actividad en los hipódromos? Y esto no lo tocamos, esto quedaba igual. ¿Alguien puede decir que redireccionar el subsidio de los premios pone en riesgo la actividad del turf? No, le pone un poquito de sentimiento y de lógica a esto, nada más.
Pero bueno, eso lo vamos a  argumentar mejor cuando presentemos esa moción. Y ojalá que sirva por lo menos para instalar el debate y para que en próximas Rendiciones de Cuentas podamos ajustar esto a la realidad. Allí también hay recursos.
¿Saben cuánto es el subsidio a los premios hoy? Además de lo otro, miren que le pagamos los premios también al mejor criador de pura sangre, a todo. Pero sólo en los premios le estamos dando U$S 13 millones por año.
A una multinacional del juego que además controla el juego a nivel internacional. ¿Lo precisa? Y eso es plata nuestra, eso es plata del Estado.
Pero bueno, para no extendernos en esta primera presentación, nosotros decimos que este proyecto, más allá de estos chispazos que aparecen, sigue consolidando y reafirmando un modelo, el modelo económico vigente, un modelo neoliberal que mantiene el ajuste sobre los trabajadores.
O sea, estamos rascando para poder cumplir con acuerdos salariales que se hicieron, algunos con imposición de esencialidad, ni qué hablar de los que quedan por el camino. Que sigue conservando el sometimiento del país a los intereses del sistema financiero y del gran capital, aplicando a rajatabla el catecismo de los organismos financieros internacionales. Yo diría que postergando. ¿Se acuerdan que la vez pasada hablaban de la postergación fiscal? Bueno, postergando ahora los imprescindibles cambios que el Uruguay precisa.
Por estas razones esenciales es que vamos a votar negativamente este proyecto de Rendición de Cuentas que nos ha presentado el Poder Ejecutivo.
Muchas gracias señor presidente.