“DEFINITIVAMENTE EL VÍNCULO DE LA LEY DE SALUD MENTAL CON EL SISTEMA INTEGRADO DE SALUD, SIN LA PREVISIÓN PRESUPUESTAL, LO QUE GARANTIZA ES LA PRIVATIZACIÓN, ES LA MERCANTILIZACIÓN DE LA ATENCIÓN”
Entrevista a Carlos Pérez, integrante de la bancada del Movimiento 26 de Marzo – Unidad Popular, jueves 10 de agosto de 2017.

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Carlos Pérez, integrante de la bancada de la Unidad Popular dialogó en la mañana de la 36 con Efraín Chury Iribarne, acerca de la posición en contra de la fuerza política a la Ley de Salud Mental, que ahora pasará a Senadores.
Carlos Pérez, suplente del diputado Eduardo Rubio fue el encargado de realizar una contundente exposición con el apoyo de integrantes de organizaciones sociales, fundamentando el rechazo a la ley, para cuya elaboración el gobierno anunció un simulacro de participación. 
El proyecto fue aprobado por todos los partidos, excepto la Unidad Popular.
“Nosotros tomamos contacto con el tema muy cerca de esa sesión, y nos tocó ser la cara visible de un trabajo que no es nuestro, no somos ni quisimos ser protagonistas de esta lucha, es una lucha de mucho tiempo de mucha gente. Inclusive hubo iniciativas ciudadanas para avanzar en un marco normativo para la salud mental”.
“El gobierno convocó a la discusión de una nueva normativa, se movilizaron más de 50 organizaciones que participaron en el debate de esa esta ley, en un proceso de casi dos años, pero terminó siendo un proyecto de Ministerio de Salud enviado al Parlamento, desconociendo a todas las organizaciones sociales”, señaló.
Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/carlos-perez-10-8-2017-audios-mp3_rf_20267034_1.html

 

Efraín Chury Iribarne: Oyentes, buenos días, el gusto de estar con ustedes.
Diputados aprobó el proyecto de normas sobre salud mental que establece un marco regulatorio garantista de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de las personas vulnerables a causa de su salud mental que ahora pasa al Senado para su sanción.
Vamos a explicarles en los primeros minutos que el diputado por la Unidad Popular Carlos Pérez, suplente de Eduardo Rubio, integrante del equipo de bancada, realizó una contundente exposición, aplaudida y aclamada por militantes de organizaciones sociales que se encontraban en las barras.
Pérez fundamentó su rechazo a este proyecto de ley de cuya elaboración denunció que el gobierno realizó un simulacro de participación.
En la jornada la Cámara de Diputados aprobó con voto de todos los partidos excepto la Unidad Popular, el proyecto de normas por el que se aprueba el proyecto de ley que establece el marco regulatorio garantista de derechos civiles y políticos.
El diputado, como decíamos, del 26 de Marzo Carlos Pérez, proveniente de San Carlos, amplificó la voz de los militantes quienes ovacionaron precisamente su intervención desde las barras cuando confrontó el argumento del resto de los legisladores de que esta ley tiene una visión enfocada en los derechos humanos. Se habla de los derechos humanos y de no discriminar ni estigmatizar.
Según lo que establece el Artículo 11 a uno le tienen que poner un cartelito, es un estigma que diga "trastornado mental" para poder acceder a los beneficios que brinda esa iniciativa.
Esto a modo de introducción, porque quien nos va a estar explicando todas estas cosas, porque fue precisamente quien estuvo exponiendo y con los resultados que les decíamos, es el diputado Carlos Pérez a quien le damos la bienvenida aquí.
¿Cómo te va Carlos?

Carlos Pérez: Buenos días, un gusto.
Nos trae hoy hablar un poco de lo que fue la discusión parlamentaria del proyecto de salud mental. En principio, decir que nosotros tomamos contacto con el tema muy cerca de esa sesión y que nos tocó ser eso, tal vez la cara visible de un trabajo que no era nuestro y que por lo tanto nunca quisimos, no somos ni quisimos ser los protagonistas de esta lucha, que es una lucha de muchísimo tiempo y de muchísima gente.
Nos contaba gente de las organizaciones sociales que inclusive hubo iniciativas ciudadanas para avanzar en un nuevo marco normativo en relación a la salud mental, pero que hablando de la última etapa el gobierno convocó a la discusión o a la elaboración de una nueva normativa y se movilizaron decenas de organizaciones. Se habla de más de 50, 54 organizaciones que participaron en el debate de esta ley con el Ministerio de Salud Pública (MSP), con técnicos del MSP, en un proceso que desde el 2015 a la fecha, de casi 2 años, pero en el que termina siendo un proyecto del Ministerio enviado al Parlamento. Y desconociendo las principales reivindicaciones del movimiento social de más de 54 organizaciones.
Y justo un rato antes de la sesión, se acercaron militantes del movimiento social y le consultamos para conocer un poco más del tema del proceso de elaboración. Les digo, ¿cómo caracterizan ustedes el tema de la participación? ¿Participaron, no participaron, incluyeron algo?
Las palabras de las militantes fueron que fue un simulacro.
Inclusive yo, pretendiendo no exagerar las palabras en Cámara, les digo, ¿pero yo no exagero, no exagero si hablo de simulacro de participación?
No, no exagera, nuestras reivindicaciones no están en el proyecto de ley, no se avanza en las garantías individuales de las personas, no se avanza en un marco de derechos reales para las personas con esta problemática.
Entonces, este tipo de poblaciones, que muchas veces terminan privadas de libertad involuntariamente. Por lo que pudimos ir conociendo, la normativa internacional prevé una cantidad de garantías extras a este tipo de cosas y es eso lo que allí no se refleja.
Entonces, el primer gran argumento nuestro para votar en contra de este proyecto es justamente eso. Nosotros creemos que si el gobierno pretende hacer lo que él quiere y no tomar reivindicaciones de nadie, bueno, que elabore el proyecto de ley y que lo mande al Parlamento.
Pero si tú lo que haces es convocar a organizaciones sociales, movilizas gente, le robas el tiempo, los haces participar, los haces militar, los consultas; porque fue una participación consultiva. Pero tendrías que tener allí entonces, si son 54 organizaciones y llamaste a participar, tendrías que optar por otro mecanismo, por mayorías, aunque sean mayorías especiales, pero optar por algún mecanismo de que esa gran movilización, ese gran esfuerzo que hace la gente, ese tiempo, esa dedicación que la gente le dedica a esto, que son los actores involucrados en la atención a la salud mental. Son los trabajadores, los psicólogos, los familiares, los directamente afectados que movilizaste, son los principales actores del proceso de atención.
Que te genera condiciones políticas favorables para aplicar un cambio de normativa cuando son los trabajadores, los actores, los que están dispuestos al cambio y los que lo están promoviendo como en este caso.
Entonces, si tú recurrieras a algún tipo de consulta vinculante, aunque sea con mayorías especiales, eso te da condiciones para después transformar, aunque tengas que enfrentar intereses poderosos.
Ahora, si son los trabajadores, los actores, los familiares, 54 organizaciones que van a enfrentar esos intereses poderosos que están en contra  de las transformaciones, tu generaste condiciones políticas para derribar cualquier obstáculo que se te presente en un cambio tan profundo como se pretendía dar.
Entonces, se convocó a los actores, a los actores de base, a los trabajadores, a los familiares, como decía. De repente hay otros actores que terminaron primando que se movieron de otra manera que nadie los vio, porque las concepciones que terminaron primando es de repente de algunos intereses que no pudimos conversar con ellos, que no se vieron.
Entonces, ese era el primer gran elemento. Como decía un compañero, es un símil al Congreso Julio Castro donde se involucró, se estuvo un año discutiendo un nuevo proyecto de ley de educación en todo el país con miles de personas discutiendo pero después se resuelve y el gobierno hace lo que le mandan los organismos internacionales desconociendo todo ese proceso.
Entonces, nosotros esa forma de simular participación, no la queríamos avalar con nuestro voto. Decirle al MSP votamos un proyecto en el que usaste a los involucrados para simular una participación, para nosotros era un elemento muy importante.
El segundo elemento, que va más allá de la ley en sí misma pero que para nosotros capaz que es lo más importante de esto, es que en un modelo que tú abandonas en lo que llaman ellos el modelo asilar y monovalente de los manicomios, abandonas ese modelo, pretendes cerrar las colonias psiquiátricas, el cambio de atención requiere de equipos interdisciplinarios de gente, el cambio de atención requiere de atender en todo el país, requiere de atención comunitaria porque ahora hablábamos fuera de micrófono, por ejemplo, que incluyen las adicciones.
Cuando tú tienes una adicción, empiezas a tratarte, pasas por un proceso de desintoxicación, por psiquiatra, te medica, de repente algo con el psicólogo en el lugar si tuviste la suerte de que te internaran o algo así por un tiempo mínimo. Yo estuve en contacto con algún caso de estos en San Carlos, al poco tiempo te dicen, bueno, ahora tienes que salir a trabajar y tienes que ir a hacer deporte.
Y resulta que después, si vienes por ejemplo a recuperarte de una adicción como a la pasta base o lo que sea, tú sales a buscar trabajo, no encuentras trabajo en ningún lado.
En San Carlos ibas al CEDEMCAR (Centro Deportivo Municipal de San Carlos), llegabas y no había un profesor, no había nada, ni una mínima estructura de gente allí que estuviera preparada para trabajar en un caso de recuperación de una adicción.
Entonces, eso requiere de inversión, de formación, de formación de gente, en muchos campos de trabajadores sociales, psicólogos especialistas en este tipo de atención, trabajadores de la cultura, del arte, del deporte. Porque tú no puedes volver a la misma situación social que te llevó a la adicción o que te llevó al problema, al sufrimiento mental, porque no queremos usar la misma terminología. Tienes que cambiar, prácticamente salir del entorno social, transformarlo, ser capaz de transformarlo, que te ayuden a transformarlo, tener contención, abandonar los hábitos que te llevaron a eso, utilizar muchas veces que el tiempo más peligroso es el tiempo de ocio, aprender a usarlo productivamente en el arte, en la cultura, en el deporte. Eso requiere de formación de gente, de inversión, de nuevos dispositivos de atención, de casas de medio camino, requiere de mucha cosa.
Entonces, su tú vas a hacer esta transformación, aunque realmente se haga pero no asignas un recurso, no hay ni una previsión presupuestal para una política pública, si en el ámbito estatal no se prevé un recurso, ¿quién lo va a hacer? Cuando tú estás en el marco del Sistema Nacional Integrado de Salud.
¿Quiénes están en condiciones de invertir cuando públicamente no se asignó ningún recurso? Son los privados.
Entonces, aunque el abordaje después fuera el mejor, lo que garantiza el Sistema Nacional Integrado de Salud es la privatización.
Después el público no sabemos, recurrirá a un per cápita, no sabemos qué van a hacer. Pero definitivamente el vínculo de la ley de salud mental con el Sistema Integrado de Salud, sin la previsión presupuestal, lo que garantiza es la privatización, es la mercantilización de la atención a la salud mental.
Cuando tu le sumas a esto la brecha salarial, la diferencia que hay entre trabajar en el público, en el privado y otro tipo de cosas que se discutieron ayer en el marco de la Comisión Investigadora de ASSE, esto te da claramente lo que es la mercantilización de la salud mental. Entonces, ese era el segundo punto que para nosotros era de peso, entre el proceso y la privatización, eran de peso que no fueron volcando a votar en contra.
Yo hablé de las organizaciones sociales, me olvidé de decir que también hubo un equipo de bancada que trabajó en esto, que fue difícil tomar la decisión pero ya nos iba volcando, no teníamos una decisión acabada, nos iba volcando a votar en contra. Y una vez estas organizaciones, que estaban a favor al principio, hicieron una actividad en la plaza 1º de Mayo, tuvimos contacto con algunos militantes y en aquel momento ya les dijimos que no teníamos una decisión acabada pero nos vamos volcando a votar en contra.
Se sorprendieron, no digo que nos quisieron linchar porque sería metafóricamente, pero no podían creer que nosotros les estábamos diciendo que nos estábamos volcando a votar en contra.
Intercambiamos muy respetuosamente en la plaza 1º de Mayo cuando se hizo una movilización, pero nosotros ya ahí habíamos dicho que íbamos a votar en contra. Aclaro esto porque sino se dice que capaz que nosotros hicimos una exposición demagógica o algo y no. Nosotros ya a las organizaciones sociales, cuando estaban todas a favor, les habíamos anunciado que nos íbamos volcando a votar en contra.
Después el estudio pasó a la Unidad Popular y ahí hubo un equipo que trabajó muy seriamente en el estudio de este proyecto de ley, y fue la Unidad Popular, con un estudio serio, escuchando todas las campanas, que se decide a votar en contra.
Y después nuestra exposición, realmente tenemos que agradecerle al compañero Milton, al compañero Mirone que nos aclararon muchas cosas, que nos ayudaron y prácticamente fueron ellos que redactaron los sustitutivos, que nos dio la posibilidad de presentar estas cosas en la sala.
Entonces, bueno, no estábamos de acuerdo con el proceso, la privatización para nosotros, la mercantilización es un elemento muy importante.
Después otro elemento, el tercero, que a uno que no es especialista le cuesta entenderlo, cuál es la profundidad de lo que nos intentan explicar al principio, cuesta entenderlo, es que el proyecto se centra en la patología mental. El proyecto se centra en lo que ellos denominan el trastorno mental.
El proyecto mencionaba por lo menos 34 veces la palabra "trastorno mental" definía lo que en el proyecto de ley era el trastorno mental.
Entonces, cuando te empiezan a explicar y tú intentas entenderlo, es muy claro que cuando tú te centras en la enfermedad, lo que estás haciendo es, principalmente en este caso, desconociendo las causas sociales fundamentalmente, culturales de todos estos fenómenos.
En vez de centrarte en la enfermedad, no te centras en la salud, no te centras en la prevención, no te centras a ir eliminando las causas sociales de esto.
Al no centrarte en la prevención, tú mencionabas en la introducción, que ahora tú, dentro del marco de la salud mental, para acceder a los beneficios de que te faciliten trabajo y vivienda, el psiquiatra, el profesional médico te tiene que diagnosticar como trastornado mental, que va a figurar en tu historia clínica.
En tu historia clínica queda para siempre que tú sos trastornado mental. Y una vez diagnosticado, accedes a los beneficios que la ley brinda.
Entonces, al centrarte en una enfermedad y al tener que diagnosticarte y no centrarte en la salud y en la prevención, ¿tú que estás haciendo? Y tú dices, bueno, tiene derecho a la vivienda el trastornado mental.
Ahora, si nos centramos en la prevención todos los ciudadanos uruguayos tienen que tenerla. ¿Porque cómo previenes? ¿Cómo eliminas las causas sociales? Tendrías que reconocer que todo uruguayo, toda persona que viva en el país tiene que tener derecho a la vivienda antes de ser trastornado mental. Tiene que tener un buen acceso al deporte, a la cultura, a la salud, al trabajo, al salario digno, antes de llegar al trastorno mental.
Entonces, de ahí la importancia de eliminar eso y de centrarte en un concepto de salud y de prevención.
¿Cómo puede ser que tú para tener derecho a la vivienda te tengan que diagnosticar trastornado mental en este país? Que era lo que se estaba votando el otro día.
Entonces, las organizaciones sociales insistieron mucho en esto, nosotros debemos reconocer que cuesta entender estas cosas, pero en la medida en que avanzas vas entendiendo todo este tipo de cosas.
Pero aparte, una vez que triunfa el concepto de centrarse en la patología de la enfermedad, lo que triunfa es la visión médica, es la visión psiquiátrica, lo que lleva a la medicalización, a otro tipo de cosas.
Entonces, lo que puede estar triunfando ahí también es la visión de los laboratorios, los que venden el medicamento.
Y entonces después hablan de la no discriminación, de la no estigmatización y hablan del proyecto de ley que va a favorecer las cooperativas. Y nosotros lo decíamos, y previnimos que no era jocosamente que lo decíamos, pero era para que la gente piense este tipo de cosas.
Si tú tienes en tu historia clínica que sos trastornado mental, el gobierno te dice que va a armar una cooperativa, tú armas la cooperativa y sales al mercado a ofrecer los servicios de una cooperativa de trastornados mentales, cuando lo que prima en la sociedad es una visión de peligrosidad o una visión de estigmatización, ¿quién le va a dar trabajo para que te limpien el fondo de tu casa a una cooperativa de trastornados mentales? Por decir, que puede ser una cooperativa de parques y jardines.
Entonces, no se puede hablar en términos de trastorno mental y después hablar de no discriminación y no estigmatización.
Entonces, después se habla de equipos interdisciplinarios, pero a la hora del diagnóstico, el que firma es el médico psiquiatra.
Entonces, allí nosotros fuimos proponiendo aditivos, que cuando decía con la firma del médico dijera con la firma del médico y otro profesional del equipo interdisciplinario, profesional o técnico, psicólogo o trabajador social, para que se fuera garantizando que no con la firma solamente del psiquiatra pudieran internar a una persona, a veces de forma involuntaria.
Porque está pasando, es público, sobre todo cuando hablamos de los 3.500 niños que están internados en hogares del INAU, que muchos están internados ahí pero muchas veces porque la madre no tiene posibilidades económicas de sostener al niño.
¿Entonces, cómo tú con la firma de un psiquiatra vas a internar a un niño que lo internan porque la madre no tiene vivienda, está en situación de calle y no tiene trabajo? Ahí tiene que haber un trabajador social, decir que no hay que internarlo, que hay que darle trabajo a la madre, que tenga acceso a la vivienda, que tenga acceso a la salud, que tenga acceso a otras cosas.
Entonces, por estas cosas nosotros fuimos incorporando estos sustitutivos.
Y por último, de los grandes elementos que a nosotros nos llevaron a votar en contra, que siempre partimos del estudio porque desconocemos en profundidad estos temas. Las organizaciones sociales insistían muchísimo en que la atención a estas poblaciones que a veces se prevé que se internen involuntariamente, precisaba un órgano de contralor, de revisión autónomo. Autónomo e independiente. Que no estuviera en el marco del Poder Ejecutivo.
Que el MSP no fuera juez y parte, entonces fuimos tomando contacto con algunos informes. Por ejemplo, hay un informe de un comité internacional para las personas con discapacidad, que es muy duro con el estado uruguayo y que le exige, inclusive con plazos de tiempo, que tome medidas de prevención en contra de la tortura de gente que está internada en manos del Estado.
O sea, que el informe hace público y reconoce que en algunos lugares donde hay internos de usuarios de la salud mental, se los está torturando.
Ante este tipo de cosas, se requieren previsiones extras, se requieren contralores extras.
Entonces, el Instituto de Derechos Humanos, que leímos el informe también en relación a la salud mental, tomando los convenios que el Estado uruguayo ha firmado, dice que el órgano de contralor tiene que ser no sujeto a jerarquía. Tiene que ser autónomo, independiente y no sujeto a jerarquía, no lo puede mandar el ministro, porque es el Estado. En manos del Estado está la gente que está siendo torturada, que lo dice el informe.
Entonces, no puede ser, el que controla eso no puede estar sujeto a jerarquía del jerarca que tiene en sus manos la internación de esas personas.
Por lo tanto se insistió mucho en que el órgano de contralor fuera independiente, y nosotros, tomando las iniciativas de las organizaciones sociales y de los compañeros de la Unidad Popular, presentamos también el aditivo de que, como es muy similar, porque al sistema penitenciario, similar en algunas cosas, como hay gente que está privada de libertad involuntariamente, en dispositivos que prácticamente son carcelarios también, propusimos la figura del comisionado parlamentario para la salud mental.
Allí en Cámara hubo discursos, por ejemplo, del diputado Núñez del Partido Comunista reivindicando todas estas mismas cosas, pero que terminó votando a favor del proyecto. Supuestamente el Poder Ejecutivo le prometió que en la reglamentación van a tomar estas cosas.
El diputado Civila del Partido Socialista también habló de estas cosas pero votó a favor del proyecto.
Entonces, bueno, allí nos hicieron llegar después algunas organizaciones sociales, por supuesto a la Unidad Popular, esto no tiene nada de mérito personal, nos hicieron llegar que ellos veían a la Unidad Popular la única posición coherente allí. Que en la medida en que la Unidad Popular presentó las propuestas, 4, 5, 6 propuestas que eran de las organizaciones sociales, allí les habíamos dado que si había voluntad política, que si iba a estar en la reglamentación, allí le habíamos dado la posibilidad a los encendidos discursos de que votaran por las propuestas de las organizaciones sociales. Entonces, las palabras que nos llegaron fue que son unos caretas y que los únicos que fuimos coherentes fue de la Unidad Popular. Esto fue lo que dijeron las organizaciones sociales.
Ayer también veíamos una publicación de Facebook de una persona que estuvo allí en las barras, que les terminó gritando "votan por la psiquiatría", que había sido un día triste para ellos y que habían visto solamente en la Unidad Popular una brisa de dignidad. Entonces, como tú decías en la introducción, que la Unidad Popular sea la que amplifique las luchas justas de las organizaciones sociales como en este caso, no sé si la palabra a decir es que nos significa orgullo sino que es el papel que nosotros entendemos que hay que un diputado de la Unidad Popular, cuando la lucha es justa, cuando la compartimos, amplificar eso para nosotros es bueno.
Bueno, es nuestro deber y fue lo que intentamos cumplir; con humildad porque los protagonistas de estas luchas son, sin duda, estas organizaciones sociales que hace años que vienen peleando por esto y que vieron muy recortadas las aspiraciones que ellos tenían con un cambio que no terminó siendo el cambio de paradigma...

 

EChI: Sí, por no decir mutilada

CP: Exactamente, porque no fue en realidad un cambio.
Nosotros reconocemos que hay avances y que lo que había era indefendible, pero terminó primando una concepción psiquiátrica, médica, de trastorno mental, de estigmatización, de falta de recursos, de privatización, que en definitiva fue lo que nos llevó a votar en contra a nosotros y que aquellas organizaciones con las que habíamos hablado en la plaza 1º de Mayo hace tanto tiempo, terminaran todas en contra y abucheando las barras a toda esta gente. Que en definitiva el único voto en contra fue el nuestro y que votamos, no me acuerdo ahora del número pero unos 9 artículos en contra proponiendo aditivos que eran las reivindicaciones de las organizaciones sociales.
Entonces, decíamos que estábamos en contra del proceso, que desconocieron todas las reivindicaciones de las organizaciones sociales. Es privatizador porque no asigna recursos públicos y está en el marco del Sistema Integrado de Salud ya que los que van a invertir son los privados.
Un ejemplo que conocemos nosotros, se siguen llamando centros psiquiátricos aparte, cosa de la que también están en contra las organizaciones sociales, son centros de salud mental, porque sino te centras en la enfermedad nuevamente.
El centro de San Carlos va a tener 20 camas, es regional, es para toda la región. Entonces, lo público destinado a la salud mental en la región este es el centro de San Carlos con 20 camas. Y se incluye en esto el tema de las adicciones, de repente sólo para el tratamiento de adicciones y sólo en San Carlos precisa capaz que 4 o 5 veces más.
Entonces, para todo el este, en la medida en que los recursos públicos para la salud mental son estos, los que van a terminar lucrando, haciendo de esto una mercancía, aunque se mejore la atención que hay cierta mejora en los abordajes de la atención, va a acceder a esas mejoras el que las pueda pagar en los privados de la salud.
Entonces, no podemos nosotros tampoco permitir un proceso privatizador de esta naturaleza.
Y después lo que decíamos, centrado en una visión de la enfermedad, en una visión psiquiátrica, en contra de lo que todas las organizaciones sociales plantean de centrarse en la prevención, en la salud, en que no llegues al sufrimiento mental. Porque si tú tienes trabajo, tienes una vida digna, tienes vivienda, disfrutas del tiempo de ocio, disfrutas con tu familia, por más que tengas biológicamente, como dicen ellos los que conocen del tema, hay una visión de reducción a los biológico del problema.
Aunque tu tengas alguna tendencia biológica en la medida en que todo lo social, lo cultural, la vida digna, decorosa, de satisfacción, con las necesidades básicas resueltas, con el tema de la cultura. Entonces, es difícil que se llegue a un padecimiento mental de esta naturaleza si tú trabajas en la prevención, en la vida digna.
Entonces, por todas estas cosas es que nosotros votamos en contra del proyecto, aunque sin duda hay cierto avance, que va a quedar en manos de los privados. Ese es el gran problema de este proyecto

 

María de los Ángeles Balparda: Sí, porque además le tienen ganas hace muchos años

CP: Ah, le tienen ganas a toda la salud hace muchos años

 

MAB: Sí, sí, y la salud mental además que son los pacientes más desprotegidos, que necesitan de un respaldo mucho más fuerte

CP: Sí, ayer se hablaba de que les impactó a muchos legisladores cuando leyeron el informe de la Unidad Popular pidiendo la Comisión Investigadora. Lo que más le impresionó al miembro informante por la minoría, Olaizola del Partido Nacional, fueron los hechos que suceden en las colonias psiquiátricas. Cómo se usa la cédula de los pacientes para comprar electrodomésticos, por ejemplo.
Cómo hay ferias adentro de las colonias y nadie controla a cuánto se les vende si se les vende lo que piden, lo que gastan. Pasan cosas de que no hay control de los fallecidos, se le sigue cobrando la pensión durante años a gente que ya falleció.
Entonces, en todo esto, cómo no le van a tener ganas cuando siguen cobrándole el salario durante años a un usuario de la salud mental que falleció. Y ni hablar de todo el tema de los medicamentos que hay entorno a todas estas cosas.
Entonces, bueno, sin duda que hay intereses en torno a estas cosas y que le tienen ganas

 

MAB: Sí, y pasa además muchas veces, como pasa en otros ámbitos, que toman banderas o causas que son buenas, porque vos decís, bueno, el enfermo psiquiátrico, cómo se relaciona con los demás, no es cuestión de dejarlo ahí, abandonarlo en un hospital, dejarlo ahí afuera para no verlo y todo eso que siempre se dice, para terminar diciendo que entonces hay que integrarlo, que no haya más separación, que esté integrado a toda la sociedad. Pero si precisa una ayuda especializada, la precisa.
Igual que pasa, yo qué sé, mandan un niño con discapacidades importantes a una escuela común, para que no esté separado, para que no se sienta discriminado, pero a veces precisan una educación especial. Y si vos los metes en la bolsa con todos, les estás haciendo un tremendo mal a todos, a ese niño y a los otros.
Pero te lo meten con el verso de que es por la integración

CP: Exacto.
Y me tocó hasta en persona discutir estas cosas cuando trabajaba en la escuela agraria de San Carlos que técnicos que promovían lo que ellos llaman inserción de las personas con discapacidad al sistema público o al sistema educativo promovían estas cosas.
Entonces, el tema es que si la cosa va por el lado del recorte, tú puedes tener instancias de socialización con todo el mundo, incluirlos, pero no cierres. Porque sino en realidad no aprende con los demás, el docente tiene que ir más lento y retrasa a todos los demás, no aprende nada ahí ni aprende lo que realmente puede aprender que es lo que tú tendrías que aspirar a que cada persona llegue a lo máximo que pueda dar. Y en eso todos somos distintos, y si les cierras la atención especial, lo privas de aprender lo máximo y avanzar lo máximo que él puede.
Y después toma el modelo, que en algunos lados se hace, donde los grupos máximos son de 20 personas, donde hay 3 docentes por lo menos en cada sala, pero acá te cierran la atención especial, meten a los chiquilines con dificultades o con discapacidad. Porque nosotros esto lo aprendimos de los propios discapacitados, a ellos no les gusta que le llamen capacidades diferentes, porque una capacidad diferente, por ejemplo, es volar. Eso es diferente.
Ellos lo que tienen es una discapacidad, como yo tengo astigmatismo, tengo una discapacidad visual. No sos un discapacitado, sos discapacitado visual o tienes una discapacidad.
Entonces, a ellos no les gusta el capacidades diferentes.
Y bueno, ponen a un chiquilín discapacitado en una clase de 40 alumnos con un docente que no fue formado para eso y con un solo docente a veces, ¿y cómo hace?

 

MAB: Pero además hay cosas que un docente no sabe si no está formado para eso.
En la dictadura, cuando recién empezó la dictadura, cerraron el Instituto Magisterial Superior y entonces no había más formación de maestros para ciegos, para sordos; hicieron un llamado abierto a todos los maestros que quisieran y todo el mundo iba a anotarse.
Ahora, cómo se le enseña a un ciego a leer, eso no lo sabe un maestro común, estudiaban 2 años más para que les enseñaran. O los sordomudos, sin embargo, en aquel momento era muy grosero, pero después lo fueron puliendo y siguieron haciendo lo mismo

CP: Y un gobierno serio, cuando le pide al Parlamento este tipo de cosas, tendría que darte inclusive hasta el plan de obras. Tendría que decirte, los recursos presupuestales son estos, el plan es este. El plan en general, lo que se va a hacer a posteriori con la reglamentación y los decretos.
Y el Plan Nacional de Salud Mental se lo tendrían que dar ya al legislador.
¿Porque quién nos asegura a nosotros que en las colonias psiquiátricas no va a haber un shopping cuando las cierren?
Nos tendrían que decir, no, las colonias cierran pero van a seguir. ¿Por qué eso no se puede transformar, que siga en el mismo marco de la atención a la salud mental? No sé, digo por poner un ejemplo que se me ocurre ahora, cabañas de vacaciones para aprovechar el tiempo de ocio

 

MAB: Lugares para recreación

CP: Para el acceso a la cultura, al deporte. No sé, pero que siga en el ámbito de la salud mental.
Entonces, te obligan a tomar una decisión y a levantar la mano sin saber cuál es el plan, cuáles son los recursos, cuál es el cronograma de obras, cómo se va a atender.
Lo que estas votando, que se ha hecho en la medida en que el Frente Amplio tenía las mayorías, que supuestamente ellos confían, pero nosotros no estamos ahí para confiar. Ellos confían en sus autoridades, se ha hecho un mecanismo de votar cheques en blanco, queda a la reglamentación, queda a la reglamentación

 

MAB: Y ahí te cocinan

CP: Exactamente.
¿Pero cómo votas tú algo que no sabes cómo va a continuar? Y cuando no hay una previsión presupuestal.
Entonces, no es que votamos en contra de los que están sueltos, no es así, es que hay que exigir también cierta seriedad de las autoridades cuando mandan un proyecto de esta naturaleza a ser votado en Cámara y que no se trasladen las facultades legislativas al Ejecutivo. No permitir que se trasladen y que resuelvan todo por decreto después, con cheques en blanco legislativos.

 

EChI: Cuando se crea el Sistema Integrado de Salud, cuando se corporativiza hacia los grados más avanzados de privatización, la salud en el país, ¿en qué ámbito estaba la salud mental como capítulo para el gobierno que asumía y que empezaba a hacer esas otras cosas? ¿En qué ámbito estaba y en qué estamos ahora y a dónde podemos llegar?

CP: En la discusión de ayer, comentando con el compañero Gonzalo las cosas que íbamos escuchando, nosotros decíamos, a alguna gente habría que darle más tiempo para que hablara. Pedir uno la palabra y cedérsela, que siga hablando. Porque realmente, escuchar muchas veces a diputados del Frente Amplio argumentar como lo hacen ahora, a favor de las privatizaciones, es muy interesante para que la gente tome contacto, no son nuevas esas ideas, son muy viejas, las empiezan a expresar ya descaradamente.
Ayer el diputado Gallo en su exposición, por ejemplo, reconocía que el Sistema Nacional Integrado de Salud entre otras cosas fue para el salvataje de las empresas privadas de la salud. Lo reconoció, dijo, estaban fundidas y si nosotros no hacíamos esto cerraban. Y bueno, ahí recorren al argumento trillado de la cantidad de fuentes de empleo.
Entonces, lo que reivindicaba y seguimos reivindicando desde la izquierda, lo que reivindicaba el Frente Amplio en aquel momento era el sistema nacional y público de salud.
Y en el 2005, cuando se llega al poder, no es que sea sencillo, pero había condiciones para avanzar en el sentido del sistema público de salud.
Porque muchas de las mutualistas estaban fundidas. Si tú no ibas al salvataje y los recursos públicos los orientabas hacia un sistema público, lo privado terminaba cayendo solo, a lo sumo después tendrías, bueno, no puede con eso, cerró, expropiar lo que es el centro y quedarte con todas esas fuentes de empleo, esos trabajadores. Quedarte con el centro, el privado ya no era capaz de sostenerlo y que pasara a integrar el sistema público de salud. Pero no era el salvataje de lo privado.
Además, si alguien puede después, sin tener ningún beneficio de parte del gobierno, sin ningún tipo de salvataje, si después alguno quiere pagarse la salud y hay algún privado que se sostiene, que se sostenga, no decimos que no.
Pero si nosotros hubiésemos orientado los U$S 3.000 millones que hoy maneja el Fonasa que se saca del bolsillo de los trabajadores, porque antes se pagaba el 3% en Disse y ahora se paga hasta el 6% en el Fonasa, duplicaron para los que tienen hijos el aporte que los trabajadores hacen a salud y que el Fonasa recauda, están manejando U$S 3.000 millones de los cuales 2.000 van para los privados en esto del salvataje. Si hubiesen orientado esos U$S 3.000 millones hacia un sistema público de salud, vaya si podríamos tener un excelente sistema público de salud, de excelente calidad y con una excelente atención a la salud mental.
Cerrando el sistema asilar, avanzando a este nuevo abordaje, trabajando mucho más en la prevención. No hablo más porque no soy especialista en el tema, pero acá, por ejemplo, se habla de casas de medio camino. Cuando uno va avanzando en el tratamiento y tiene que ir a una casa muy chiquita para ir ganando autonomía, muchas veces el sufrimiento es social. Entonces, uno tiene que ir a una casa chica, donde tenga solamente apoyo, están tratando para tener la autonomía de cocinarte, de que te animes a veces a ir al almacén a comprar. Entonces, necesitas inclusive viviendas que estén preparadas para este tipo de cosas.
Eso requiere inversión, y eso no está previsto, pero vaya si se hubiesen destinado todos los recursos públicos de los trabajadores al sistema público de salud y avanzando en el sentido que promueven las organizaciones sociales, los actores involucrados, los trabajadores sociales, los profesores, la cultura.
Y no negamos la psiquiatría, lo decíamos en sala, el psiquiatra inclusive en el ámbito de la salud, puede ser el profesional que dirija el equipo pero que no resuelva solo, que sea de equipo, que firme otro profesional, que se atienda también desde el lado del trabajador social, de la cultura, del deporte.
Entonces, en el 2005 se perdió una gran oportunidad de avanzar a que realmente el acceso a la salud y particularmente a la salud mental sea un derecho humano y no lo que es hoy, más allá de los discursos sino lo que es hoy, una mercancía.
Y también, un diputado en sala decía ayer, ASSE compite, ASSE tiene que competir -decía. ¿Qué está reconociendo? Que ASSE es otro operador, como decían de AFE, es otro prestador de servicios en el mercado compitiendo por la mercancía salud. Eso es lo que están reconociendo.
Entonces, nos perdimos, se perdió el Frente Amplio, se perdió la izquierda, se perdió el pueblo uruguayo que en el 2005 avanzáramos a que la salud fuera un derecho humano, reivindicación que la Unidad Popular mantiene, sostiene. Los mejores sistemas del mundo son públicos.
En algunos lugares que se avanzó hacia la privatización, se retrocedió. Por ejemplo, en Inglaterra, repito, no soy especialista, son cosas que conocemos así. Capaz que cuando nosotros queremos ir a la esencia de todos estos problemas, es esa, la esencia es que la salud no es una mercancía, y tenemos que avanzar hacia el sistema público y único...

 

EChI: No es un objeto de competencia, y menos comercial

CP: Exactamente

 

EChI: Carlos Pérez, te estoy agradeciendo mucho la visita de esta mañana

CP: No, gracias a ustedes.