LA "CONJUNCIÓN DE INTERESES ATRAVIESA ASSE DE NORTE A SUR Y DE ESTE A OESTE", AFIRMA EL DIPUTADO EDUARDO RUBIO


Reproducimos la entrevista realizada por el periodista Federico Castillo al Diputado Eduardo Rubio del 26 de Marzo-Unidad Popular, publicada este  Jueves 10 de agosto de 2017  en el Semanario BÚSQUEDA
"La Unidad Popular recoge "unanimidades", dice el legislador Eduardo Rubio y se reclina en su silla con una mueca de satisfacción. Faltaban algunas horas para que la Cámara de Diputados aprobara sin votos en contra una idea propuesta por su agrupación: la instalación de una comisión investigadora sobre la gestión de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). A Rubio —que se atiende en hospitales públicos y dice que nadie le puede venir a "contar el cuento"— se le ocurrió que era necesario profundizar en este tema ni bien concluyó una interpelación al ministro de Salud, Jorge Basso, en febrero. Desde entonces sumó denuncias y documentos en una carpeta que "no tiene literatura", tiene "un hecho atrás del otro". Para el diputado, esta investigadora; avanzará más rápido que otras, como la de Ancap o la de espionaje en democracia, porque hay cuestiones "concretas" y hasta "probadas". Su objetivo, asegura, no es que rueden cabezas sino que se establezcan responsabilidades en una gestión que no duda en señalar como irregular desde hace casi una década, cuando el organismo se descentralizó del Ministerio de Salud con la reforma sanitaria.
Lo que sigue es un resumen de la entrevista con Búsqueda.
—¿Qué fue lo que lo impulsó a presentar una comisión investigadora sobre la gestión de ASSE? ¿Cuándo lo decidió?
—Lo decidí después de la interpelación que le hizo el diputado Martín Lema al ministro Jorge Basso en verano. En realidad, el tema salud pública es uno de los que hemos trabajado siempre. Lo definimos como un derecho humano esencial y estamos opuestos a la mercantilización de la medicina y por tanto estamos opuestos al Sistema Nacional Integrado de Salud, donde se pretende complementar lo público con lo privado. Nosotros decimos que lo privado tiene un camino y habrá empresas que hagan negocio con la salud. Lo que no admitimos es que el Estado rehúya su responsabilidad de ser el que asegure la atención de calidad y dignidad a la población. Gracias a esa definición que tenemos, permanentemente nos han llegado denuncias. Y cuando llegó la interpelación nos encontramos con que el Ministerio de Salud no respondió prácticamente nada. Respondieron generalidades a preguntas concretas. Hicieron todo un discurso para responder a las preguntas.
—Esa es una dinámica que se suele repetir durante las interpelaciones...
—Es una dinámica, sí. Y en otros temas capaz que lo dejas pasar, pero no en los temas de salud. Entonces, ante las denuncias que se hicieron allí y las que teníamos nosotros, entendimos que era necesario profundizar. Que no podíamos como parlamentarios dejar pasar esto, cuando estamos hablando de situaciones que involucran a 1.400.000 personas. A partir de ahí empezamos a trabajar. Y resumimos todo en 76 páginas que no son literatura, es un hecho atrás del otro.
—Recién decía que le preocupa la mercantilización de la salud. ¿Qué espacio ocupa el tema de las privatizaciones en ASSE en la denuncia?
—Nosotros tenemos una posición ideológica sobre la salud como mercancía, pero no es el objeto de la denuncia. Lo que decimos es que si ya está claro que esto es así, vamos a respetar las leyes, hay que ser transparentes. Hay que desterrar la conjunción de intereses entre lo público y lo privado. Y en las denuncias vas a encontrar que esa conjunción atraviesa ASSE de norte a sur y de este a oeste. Médicos que son empresarios y se contrataban a sí mismos. Yo no sé si eso es un delito pero no es ético. El objeto de la investigadora es corregirlo que está mal y corregirlo en serio. Porque nos han dicho que el 80% de lo que se denuncia ya está encaminado a resolverse. ¿Y los responsables? En el caso de las ambulancias de Bella Unión, los dueños de esa empresa —directores de hospitales— están todos en cargos de suma responsabilidad. ¿Cuál fue entonces el resultado de la investigación? Yo creo que hay que establecer responsabilidades.
— ¿Pretende que haya una señal, que desde el gobierno se diga que alguien tiene que caer?
—No estoy pidiendo cortar cabezas, pero bueno... por ejemplo hay una doctora que está presa en Bella Unión... yo no estoy pidiendo cárcel a priori para nadie, pero por lo menos que haya señales. En Soriano se da una situación, una directora de un hospital de Dolores se contrata a sí misma y después la trasladan a Mercedes y se contrata a sí misma de nuevo. ¿No saben que pasan estas cosas? No puede ser que no sepan.
— Usted decía que hay cuestiones irregulares que atraviesan al organismo de norte a sur y de este a oeste. ¿Cuándo empezó a notar esas supuestas fallas en la gestión?
—-Ah, desde el principio. Desde el momento en el que se integra al sistema y se suma como un prestador más.
—Desde el 2008, entonces.
—Y por eso pido que se investigue desde el 2008 hasta acá. A ver, lo que pasó en el Hospital de Ojos: la directora opera en horarios en los que no está en el hospital. ASSE dice que opera cuando no está ejerciendo como directora, yo me pregunto ¿cuál es el horario de un director del hospital? ¿Cuando deja de serlo? Lo que pasa ahí es su responsabilidad. Y la mujer estaba operando y cobrando por acto médico. ¿Estaba operando o estaba supervisando a los cubanos? No se responden las preguntas, se saldan así nomás los temas. Me parece que no es así. Y encima llega la denuncia a ASSE, les aplican sumarios a los denunciantes y la investigación sobre la directora se hace recién cuando se hace público el tema.
Entonces, ¿cuándo empezó todo esto? Vamos a ver cuándo empezó. Yo creo que es momento de que termine.
—En los primeros años de ASSE había al menos un control de la oposición en el directorio con un representante. Este gobierno eliminó esa figura. ¿Cómo ve eso?
—Pero con el control de la oposición se dieron todas las irregularidades de la empresa Buena Estrella en el Hospital Maciel. Nosotros nos negamos a ocupar ese tipo de cargos porque entendemos que la oposición debe controlar desde su propio ámbito.
—No sentarse a la misma mesa.
— No. Porque el gobierno define una política de acuerdo con el programa de su partido, es lo lógico y es lo justo. No es el programa de partido. Yo no podría estar en Ancap privatizando Ancap.
—¿Pero no piensa que hay todavía menos acceso al control si la oposición no se sienta a esa misma mesa?
—Sí, pero la responsabilidad cae sobre quienes están gobernando.
— ¿Cómo ha visto la representación de los trabajadores en el directorio de ASSE?
—Estamos de acuerdo con que deben participar. Pero el hecho de que estén sentados ahí por los trabajadores no les da sobresaliente en el carnet. Hasta ahora el carnet dice que ha sido muy malo. Ante todo lo que estamos denunciando mi pregunta es ¿qué ha hecho el representante de los trabajadores?. Capaz que se ha jugado la ropa, no lo he visto. No he visto que se hayan condenado estas situaciones.
—¿Qué diferencias cree que puede tener esta investigadora con la de Ancap?
—Cada investigadora tiene un curso propio. Pero tengo la sensación de que por el cúmulo de documentación y por hechos tan evidentes, esta va a llevarnos más rápidamente a los temas de fondo. En la investigadora sobre espionaje en democracia es como nadar en dulce de leche, parece que nunca avanzas nada, hasta ahora no ha venido uno que sepa lo que pasó. No es lo que va a pasar en esta situación. Hay directores y jerarcas que van a tener que venir y decir: era yo. Me parece que esto es mucho más concreto.
—¿Qué consecuencias cree que puede tener la investigadora para la cúpula de ASSE?
—Yo quiero investigar y no me quiero anticipar. Nuestro objetivo no es que ruede ninguna cabeza, queremos que los que sean responsables se hagan responsables y que lo que está mal se corrija. Que no haya más tercerizaciones y privatizaciones al barrer!
—Hace pocos días, la presidenta de ASSE, Susana Muñiz, cuestionó a los "carroñeros" que critican la gestión del organismo. ¿Usted se sintió aludido?
—Nooo, qué me voy a sentir aludido. No sé a quién se habrá referido. Yo creo que está nerviosa y eso no está bueno. Nosotros no hemos insultado, no hemos faltado el respeto, hemos colocado denuncias comprobadas. Entonces lo que tendría que hacer la presidenta de ASSE es corregir lo que está mal, no enojarse porque le digan que está mal. Hay mucho nervio y en este momento lo que se precisa es mucha tranquilidad.
—También hubo una denuncia penal contra un periodista que opinó sobre su gestión. ¿Cómo observa eso?
—Ah, me parece que hay un estado de exacerbación. Y que pega donde no hay que pegar. Cada cual tiene derecho a defenderse si se siente agredido, yo en eso no entro. A nosotros nos toca a veces recibir mucho palo, la vida política es parte de eso. Pero el centro de la preocupación para las autoridades de ASSE tiene que ser ASSE. Las cosas no están bien.