“NUESTRO PUEBLO SEGUIRÁ EL CAMINO DEL CHE, POR MÁS QUE ALGUNOS CLAUDIQUEN O RENIEGUEN DE SUS PROPIAS PALABRAS”
Intervención del diputado suplente de Unidad Popular Gonzalo Martínez, en el Homenaje realizado a Ernesto Che Guevara en la Cámara de Representantes el martes 10 de octubre de 2017.

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En la tarde de este martes 10 la Cámara de Diputados realizó una sesión extraordinaria ante el 50 aniversario de la caída en combate de Ernesto Che Guevara.
Publicamos la intervención completa del diputado Gonzalo Martínez (26M-UP), cuyo audio puede escuchar aquí: http://www.ivoox.com//gonzalo-martinez-homenaje-al-che-diputados-audios-mp3_rf_21379528_1.html

 

Diputado Gonzalo Martínez: Primero que nada saludar y agradecer la posibilidad de concretar este justo homenaje, y decir que los jóvenes de la Unidad Popular también lo hicimos en las calles, llenando la Plaza Libertad este viernes pasado con gran participación de nuestros jóvenes militantes.
Comenzar un homenaje de estas características se hace difícil por los distintos aspectos que merecen ser recordados y homenajeados del Che. Pero sin dudas que su vida en su conjunto es un propio ejemplo. La vida, el pensamiento y la acción del Che es un ejemplo para los pueblos que luchan por su liberación; que luchan por romper con las cadenas imperialistas que los somete a vivir en la miseria. Es sabido que la lucha del Che fue decididamente contra el imperialismo, en especial contra el imperialismo norteamericano. Lucha antiimperialista que en ese momento histórico adoptó como forma la lucha armada, y que demostró ser válida y triunfante.
Los motivos que promovieron y justificaron la lucha contra la opresión ejercida por Estados Unidos y sus gobiernos títere se mantienen en el tiempo, hasta nuestros días. Y lo vemos en todas partes del mundo; lo vemos con las invasiones a Irak, a Libia, a Siria, a Palestina; lo vemos con las amenazas y las campañas internacionales contra Irán, contra Corea del Norte, contra Venezuela, y 50 años después se mantiene contra la heroica Cuba. Quizá el ejemplo más palpable, aunque se empeñen en ocultarlo, es la opresión imperialista contra el pueblo hermano, el pueblo haitiano.
Es difícil imaginar qué cosa concreta hubiese hecho el Che frente a estas situaciones que acabamos de mencionar, pero lo que sí estamos seguros es que se hubiese colocado del lado de los pueblos. Enfrentando a los agentes imperialistas, con la firmeza propia de los auténticos revolucionarios. Seguramente tendría una firme práctica internacionalista solidaria, humana, revolucionaria. Seguramente se sumaría a las filas de resistencia haitianas; seguramente estaría expresando su apoyo al pueblo venezolano sin ningún tipo de titubeos. Seguramente estaría condenando el triste papel de la OEA, y su principal figura Almagro. Seguramente estaría condenando la democracia burguesa, que es la que permite asesinar a los revolucionarios y luchadores del mundo; esa misma democracia que permitió asesinar al profesor Arbelio Ramírez.
Sin dudas el Che también es un ejemplo moral, un ejemplo de político. Su firme compromiso con la lucha del pueblo cubano a pesar de ser argentino, lo llevó a desempeñar tareas de alta responsabilidad para el destino del pueblo cubano y la revolución. Ese compromiso iba acompañado de inigualable inteligencia, sencillez y austeridad. Prueba de ello fue su forma de vida; el Che sostenía que sus dirigentes políticos y sus hijos debían tener y les debía faltar las mismas cosas que al pueblo en general, no admitía ningún tipo de privilegios. Su austeridad material se reflejaba en el equipo de trabajo, en los gastos de las delegaciones en los viajes internacionales; porque el cuidado de los recursos del pueblo debía expresarse en todos los niveles. En un hombre así claramente no había lugar a la tentación de las mieles del capitalismo, no había lugar a la corrupción, al enriquecimiento propio a costa de las necesidades del pueblo. Todos los que reivindicamos al Che debemos hacernos eco de ello; debemos emularlo y debemos condenar a quienes sí lo hacen, independientemente de quienes sean o de los montos que se traten.
El Che también es ejemplo del proceso de construcción del socialismo. Quizás el mensaje más claro que nos brindó es que para lograr la liberación nacional y construir el socialismo en serio, es necesario enfrentar al imperialismo en serio. Y eso significa que primero están los intereses del pueblo, por sobre todas las cosas. En estos tiempos eso significaría poner en marcha el Plan Nacional de Vivienda, que solucione de raíz tal carencia; significaría brindar y cuidar todos los recursos humanos y materiales para garantizar el derecho humano a la salud y la educación; significaría desarrollar la industria nacional con dignos puestos de trabajo, y no depender de las multinacionales; significaría enfrentar las privatizaciones, la extranjerización de la tierra y no privatizar el agua con la Ley de Riego; no pagar la deuda externa; terminar definitivamente con la impunidad. Romper con toda dependencia con el imperialismo.
La voluntad de nuestro pueblo para avanzar en ese camino fue expresada en varias oportunidades, y seguirá ese camino por más que algunos claudiquen o renieguen incluso de sus propias palabras. El ejemplo del Che seguirá vivo y será más grande cada día. Como dijera otro gran revolucionario, el Comandante Fidel Castro:
“Más grande será su figura cuanta más injusticia, más explotación, más desigualdad, más desempleo, más pobreza, hambre y miseria imperen en la sociedad humana.
Más se elevarán los valores que defendió cuanto más crezca el poder del imperialismo, el hegemonismo, la dominación y el intervencionismo, en detrimento de los derechos más sagrados de los pueblos, especialmente los pueblos débiles.
Más resaltará su profundo sentido humanista cuantos más abusos, más egoísmo, más enajenación.
Más se admirará su valentía personal e integridad revolucionaria mientras más cobardes, oportunistas y traidores pueda haber sobre la tierra; más su voluntad de acero mientras más débiles sean otros para cumplir el deber; más su sentido del honor y la dignidad mientras más personas carezcan de un mínimo de pundonor humano; más su fe en el hombre mientras más escépticos; más su optimismo mientras más pesimistas; más su audacia mientras más vacilantes; más su austeridad, su espíritu de estudio y de trabajo, mientras más holgazanes despilfarren en lujos y ocios el producto del trabajo de los demás”.
Claramente en nuestra sociedad, en este tiempo, en este Uruguay tenemos inmensos desafíos para avanzar justamente ante estas situaciones que mencionaba Fidel y que colocaba al Che como referencia.
Queremos reafirmar nuestro compromiso antiimperialista, queremos reafirmar nuestro compromiso de transformar esta sociedad por una más justa. Y sin duda que ese compromiso tiene que hacerse de la mano y de la senda del Che.
Muchas gracias”.