“EL MEJOR ACTO DE MEMORIA HISTÓRICA
ES TERMINAR CON LA IMPUNIDAD”
Intervención del Diputado Eduardo Rubio (26M-UP),  9 de mayo de 2018

 

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La Cámara de Diputados aprobó el miércoles 9 de mayo un proyecto de ley que reconoce a las víctimas de terrorismo de Estado y el accionar ilegítimo del estado en ese terrorismo que generó violaciones a los derechos humanos por motivos políticos, ideológicos y gremiales, desde 1968 hasta el 28 de febrero de 1985, que ya contaba con la aprobación del Senado por unanimidad. Sin embargo en Diputados los legisladores del el Partido nacional y del Partido Colorado -salvo el diputado Fernando Amado- no lo votaron. El proyecto se aprobó con 55 votos, los 50 del Frente Amplio, los 3 del Partido Independiente, el del Diputado de la Unidad Popular, Eduardo Rubio (Lista 326) y el diputado colorado Fernando Amado. El diputado de la Unidad Popular, Eduardo Rubio (Lista 326), argumentó en Cámara su voto afirmativo al proyecto, haciendo hincapié en que esto no alcanza porque aún se mantiene la impunidad  para los terroristas de Estado y la mantienen todos los gobiernos que han pasado hasta ahora desde el fin de la dictadura. A continuación transcribimos su intervención que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/intervencion-del-diputado-eduardo-rubio-26m-up-09-audios-mp3_rf_25921386_1.html

También puede ver la exposición íntegra aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=FYcjUAocEHQ&feature=youtu.be&a=

 

Eduardo Rubio: Gracias presidenta.
Nosotros vamos a votar esta ley, y podríamos votarla casi sin hablar, pero en las fundamentaciones que se han hecho se ha ido más lejos de lo que es el tratamiento de esta ley, y ha habido interpretaciones de la historia. Y nosotros queremos, por lo menos, aportar nuestro punto de vista.
Una primera distinción que nos parece importante, esta Ley está hablando del terrorismo de Estado, de las víctimas del terrorismo de Estado, no de las víctimas de la violencia en general. Porque además son situaciones distintas aunque el dolor sea el mismo.
Uno podría hablar de las víctimas cuando la ascensión del nazismo y de la acción de la resistencia; ahí hubo víctimas civiles, inocentes. Pero lo que condenamos es el nazismo o el fascismo, no las víctimas de las acciones de los maquis o de los partisanos o de la sorda y heroica resistencia en Alemania o en Polonia. Ni qué hablar de la resistencia en las repúblicas soviéticas ocupadas.
Entonces, hay una responsabilidad clara y distinta cuando es el Estado con todo su aparato el que le aplica el terrorismo a la población. Y lo que esta ley propone es eso, porque lo otro, hay respuestas distintas, incluso de la violencia que vivió este país. Quienes participamos de una manera u otra la pagamos, con cárcel, y no hablemos en términos personales porque acá no cuentan los dolores personales, acá estamos hablando de historia.
¿Qué pedimos? ¿Paredón para los que estuvieron involucrados en la lucha armada, al tiempo que amparamos la impunidad para los terroristas de Estado?
Además hay que conocer la historia, en el tiro suizo no murió nadie, una acción que implicó la incautación de armas que casi no funcionaban.
Pero bueno, en realidad nosotros vamos a votar este proyecto de ley y esta ley porque entendemos que es un paso insuficiente. Porque en realidad el mejor acto de memoria histórica es terminar con la impunidad. Podemos poner placas, podemos levantar monumentos, pero mientras sigan libres los asesinos que usaron el poder del Estado para secuestrar, torturar, violar... La memoria histórica seguirá muy renga.
Y no hay reconciliación sin justicia, somos hijos de clemencia para los vencidos pero del odio a la tiranía, irreconciliables. ¡Irreconciliables!
Y acá tenemos una situación de absoluta falta de verdad y de absoluta orfandad de justicia, responsabilidad de todos los gobiernos del período democrático.
Entonces, este es un paso, pero guarda que este paso no implica una reivindicación a fondo y en serio de la memoria histórica. Y yo confieso que, no en términos personales, pero a quienes secuestraron niños, a quienes violaron compañeras, les profeso el odio más rotundo, sin mengua y sin vergüenza.
Y sobre el tema de la violencia, parece que este país fuera una isla de paz, que no hubo 1904, había un gobierno democrático y se alzaron en armas, entiendo que con justicia y lo reivindico.
Y en el año 64, 1904 era historia reciente. Nosotros nos criamos con historias de familiares que habían sido combatientes de 1904, armas que se guardaban en los campos. Y hubo una dictadura, la de Terra, que fue dictadura y hubo levantamiento armado también, como era la Tierra Purpurea. Eso de que este país era una isla de paz es una historia prefabricada, hecha después, contada por los vencedores. No fue así.
Y hay que pensar en la América Latina y el Uruguay de los 60, no mirarlo con esto. Y pensar que la dictadura vino por la guerrilla, nos parece que es una simplificación o una lectura equivocada de la historia, porque es sacar al Uruguay de América Latina.
En el Uruguay cambiaron las cosas, el Uruguay del batllismo terminó en el 58 con “Chicotazo”, se terminó la Guerra de Corea, terminamos de exportar, llegó la crisis, vino la reforma cambiaria y en 64 había obreros estaqueados en el frigorífico en la cancha de Cerro o en algunos campos por el Cerro. ¡Era violencia mismo! Obreros estaqueados. No era un mundo de rosas.
Ahora escuchamos la canción "Taipero" y nos emocionamos. ¿Pero qué implicaba esa canción, la vida de los taiperos en Treinta y Tres, o la de los peludos en Bella Unión en condiciones infrahumanas, de explotación salvaje?
Y a la movilización la respuesta era palo. Y guarda con el futuro, con la actualidad, porque ahora con esencialidades repetidas y con militarización de las fronteras, cuidado.
Pero no hay que abstraer al Uruguay del 60 de América Latina. Hubo intelectuales que hablaron de la latinoamericanización del Uruguay. Fue ese proceso, la Suiza de América se desmoronó. Fuimos Latinoamérica.
Y había, sin ninguna mirada idílica, había movilizaciones, había enfrentamientos, había una gran batalla ideológica dentro de la izquierda, en un momento en que nos separaban diferencias tácticas y metodológicas y nos unían visiones estratégicas. Porque la diferencias eran tácticas y en algunos casos por un ratito.
Y claro que había enfrentamientos. ¿Quién lo va a negar? Lo vivimos.
Pero hay que pensar.
Y hablo de esto, porque tiene que ver con la Ley, pero por la interpretación que se hizo, y nosotros, no por protagonistas, simplemente porque nos tocó vivir de costado todo eso.
Y sí, el 68 y las Medidas Prontas de Seguridad, vamos a leer lo que decía Alba Roballo que fue ministra de ese gobierno y cómo lo catalogaba; de la muerte de los estudiantes. O lo que decía Michelini que también fue ministro de ese gobierno y cómo lo catalogaba. Para hablar de los protagonistas.
La democracia con bancarios militarizados, en los cuarteles, que los traían a trabajar en jeep. ¿Democracia? Sí, es una forma de democracia, autoritaria y violenta.
¿O no nos acordamos del Escuadrón de la Muerte y de Íbero Gutiérrez, de Castagnetto y de Ayala?
Porque el Escuadrón de la Muerte fue parte del terrorismo de Estado. Nació de las entrañas del Estado.
Entonces, presidenta, yo rechazo el concepto de que esto se termina cuando se mueren los protagonistas, porque eso es enterrar la historia.
Y sobre todo resignarnos, para siempre, a no conquistar la verdad y la justicia.
Nosotros creemos que no habrá paz verdadera y duradera ni en el Uruguay ni en ningún país del mundo hasta que no seamos capaces de mirar de frente la verdad y de tener el coraje de aplicar la justicia.
Y esta ley es un paso muy pequeño en ese sentido, el más grande lamentablemente, sigue pendiente.
Muchas gracias presidenta.”