“NO TENGO EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO Y QUIERO VERDAD Y JUSTICIA; PERO NO VOY A ACOMPAÑAR ESTE IMPUESTO PORQUE ES INCONSTITUCIONAL”
Intervención del diputado Darío Pérez, 15 de mayo de 2018.

 

dario perez.jpgEl diputado Darío Pérez, de Liga Federal, se negó a votar el proyecto que establecía  la creación de un impuesto a las jubilaciones militares mayores a $ 54 mil por un período transitorio de 18 meses. Para el legislador de Liga Federal (Frente Amplio) la iniciativa es inconstitucional por lo que no dio su voto y el oficialismo vio naufragar este proyecto recaudatorio. Transcribimos la intervención competa del diputado Darío Pérez que puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/jubilaciones-militares-dario-perez-15-5-2018-audios-mp3_rf_26009246_1.html

 

“Como se comprenderá este proyecto tiene para mí una cantidad de aristas y situaciones que realmente, como ser humano, me afectan bastante. Y para poder actuar con objetividad y buen tino -como me decía mi abuela materna- tuve que desprenderme de una cantidad de cosas para actuar con buen tino y objetividad.
Iba a empezar de una manera y tengo que empezar de otra.
Tengo que empezar diciendo 500 millones de dólares es una barbaridad de déficit, verdad. Ahora, ¿los 500 millones de dólares de déficit empezaron cuando al chicho se le ocurrió crear este impuesto o están desde el 2005 cuando nosotros ganamos con una mayoría absolutísima?
Por supuesto que el déficit estaba desde hace mucho tiempo y no cuando a alguien se le antojó recordarlo en este momento.
También se dice que con estos 500 millones podríamos hacer tal cosa, tal otra y tal otra, eso quiere decir que a los milicos retirados no les vamos a pagar. ¿O sí? ¿O le vamos a tener que seguir pagando?
Le vamos a tener que seguir pagando.
Y ahora ya entro en lo que venía decir realmente por todas esas aristas que tiene para mí este tema. Y es con esto de la disciplina y la indisciplina y yo decía seré el bicho raro que nunca pasó en los partidos políticos uruguayos, por supuesto que pasó en todo y a lo largo de la historia. Es más, estaba mirando que cuando se creó el Partido Socialista Democrático alemán ya había dificultades de ese tipo y que Lenin y Rosa de Luxemburgo se peleaban entre ellos por estos temas de disciplina partidaria. Y voy a citar a Rosa de Luxemburgo, digo porque capaz que como no voy a votar este proyecto alguno dice que soy facho y no lo soy: “La libertad siempre ha sido y es la libertad para aquellos que piensan diferente. La libertad solo para los miembros del partido aunque muy abundante aunque no es libertad del todo y la libertad es siempre la libertad de los disidentes. La esencia de la libertad política depende no de los fanáticos sino de los efectos vigorizantes y benéficos de los disidentes, si libertad se convierte en un privilegio la esencia de la libertad política se habrá perdido”.
A este tema del impuesto militar le sobrevuelan y le subyacen una cantidad de cosas. Una de ellas es la relación que hemos tenido nosotros, los de la izquierda, con las Fuerzas Armadas desde hace 60 años y quiérase o no, la subjetividad hace que actúe sobre la razón. También tiene que ver con que vuelen o subyacen dos proyectos más con respecto a las Fuerzas Armadas, la Ley Orgánica Militar y la reforma del Servicio de Retiro, esto tiene que ver con el destino de las Fuerzas Armadas.
Y yo le voy a decir a qué cosas le teme el gobierno en el mundo, a los sindicatos fuertes y las Fuerzas Armadas. A eso le teme el gobierno en el mundo.
La otra cosa tiene que ver con qué valor le damos a la Constitución de la República y a la seguridad jurídica en nuestro país.
Yo les quiero confesar que había traído una foto de (Líber) Seregni y otra de (José Gervasio) Artigas,  pero no me dio el cuajo para ponerlo atrás mío, pero las había traído. ¿Por qué? Porque son importantes y ya van a ver por qué son importantes.
La otra cosa tiene que ver con qué lugar le damos a las políticas de Estado teniendo en cuenta que las Fuerzas Armadas, la Seguridad Social y otros temas van afectar a las próximas generaciones y por lo tanto deben ser tema de consenso político y en este caso las Fuerzas Armadas son de la república, no son del FA, no son del Partido Colorado, no son del Partido Independiente, no son de la Unidad (Popular) y no son del Partido Nacional, son de la República.
Y es bueno precisar antes de entrar en tema algunas constancias y cómo y desde qué lugar yo no voy acompañar este proyecto.
Primero que no está presente en el programa del Frente Amplio porque sino que me lo traigan. No fue considerado en el último Congreso del Frente Amplio porque sino que me lo traigan. Y no fue puesto -muy importante- como propuesta preelectoral, muy importante porque es cuando se compromete frente a la ciudadanía.
Yo fui preso político, desde ese lugar lo hago, no tengo el Síndrome de Estocolmo por las dudas aviso.
El Servicio de Retiro recibió muchas modificaciones en su historia, pero también es bueno saber que en nuestro propio gobierno se mejoró el Servicio para algunos integrantes de las Fuerzas Armadas que cumplían tareas especiales. En nuestro gobierno. En el nuestro, eh.
Y muchas de las jubilaciones, porque acá hay que tirar abajo algunos mitos, muchas de las jubilaciones de privilegio pertenecen a compañeros militares reparados por la persecución sufrida, entre los cuales tengo el orgullo de tener algunos amigos.
La otra cosa que es importante por más que muchos se rasguen las vestiduras, es que nuestro gobierno le siguió pagando -porque le siguió pagando- a militares que violaron los derechos humanos.
Hechas estas precisiones, que es importante, vamos directamente al tema.
Se pretenden recaudar 40 millones de dólares en18 meses, una centésima parte más o menos del PBI del Uruguay. Dos millones doscientos mil dólares por mes durante 18 meses. ¿Y después?
Compañeros de la Cámara, soy médico y esto es lo mismo que darle una aspirina a una persona que tiene un cáncer. La misma cosa.
No está ahí el tema, aquí como decía otro legislador se pone la carreta delante de los bueyes, porque esto hace quizás 13 años tendríamos que haber empezado primero por la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas que es la que ordena la pirámide y después por el Servicio de reforma, por la reforma del Servicio de Retiro. Porque la reforma del Servicio de Retiro -nadie lo dice aquí- va a empezar a dar resultado dentro de 20 o 25 años con suerte y no antes. Entonces nos perdimos 13 años o 14 si es que realmente le queríamos meter el diente al problema.
Cuando se tienen que tomar decisiones controversiales, difíciles, uno siempre apela a referentes históricos, yo tengo por suerte varios y me pregunto qué hubieran hecho algunos de ellos, porque ustedes comprenderán que me siento en soledad -elegida por mí- pero en soledad. Y yo apelo a dos referentes de esta nación, uno el de todos y el otro particularmente para los frenteamplistas:
Decía José Artigas: “Es muy veleidosa la probidad de los hombres y solo el freno de la Constitución puede afirmarla”.
Y decía el general Seregni en su discurso extraordinario en el Paraninfo de la Universidad: “Intenté ser en mi vida fiel a mí mismo, coherente en el marco de principios éticos elementales en la defensa de la libertad y la democracia -y me parece que lo veo diciendo esto- y en el respeto irrestricto a la Constitución y a la Ley”.
Y si bien, capaz que no lo tendría ni siquiera que nombrar para no meterle el dedo en el ojo a nadie, podría decir  que hace dos o tres días vi al Presidente de la República, con ese aire que tiene tan pacífico decir: “dentro de la Constitución todo fuera de la Constitución nada”.
Yo no he sido puro ni coherente en esto de defender la Constitución y lo confieso, a veces por ignorancia, a veces por voluntarismo, a veces por disciplina partidaria, a veces por mi deseo profundo de justicia, porque cuando se trataron cosas referentes a los derechos humanos aquí en esta Cámara o por confiar en el saber de los compañeros juristas y a veces por razones políticas, que creía razonables, me equivoqué generando inconstitucionalidades.
Pero hoy estoy en otro momento de mi vida y del quehacer político que me indican que no deseo ni quiero votar procedas institucionalidades de corte discriminatorio, porque como le puedo exigir yo, particularmente en este caso a los militares, que respeten la Constitución si yo hasta para un médico, este artículo 67 de la Constitución es claro, que no digo para un jurista.
¿Y qué valor le damos a la Constitución los que nos consideramos republicanos?
2000 o 3000 años antes de Cristo en Sumeria, ocurrió un hecho absolutamente revolucionario para la humanidad. Se escribió en piedra y en escritura cuneiforme, arcadio antiguo, el primer contrato social entre los seres humanos, el huevo de la Constitución, de todas las que pudieron venir después, esto se llamó Código de Hammurabi.
Y si revolucionario fuese el contrato social entre los seres humanos, mucho más revolucionario era que Hammurabi, que era el Rey, también lo tenía que cumplir, a pesar de ser el rey.
Y pasaron miles y centenas de años, y nosotros llegamos a nuestra Constitución que tiene de extraordinario que está refrendada por el pueblo. Es el pueblo el que refrenda nuestra Constitución. Ni más ni menos.
Cuando se habla de que esto es constitucional, inconstitucional, no sé qué, yo les pregunto a todos ustedes, ¿si a ustedes les dan un abollón en el auto, para dónde arrancan, para el carnicero? Capaz que les pone una plasta de carne y se acomoda el guardabarros.
¿Para el panadero? Una plasta de masa y capaz que se acomoda.
¿Para dónde arrancan?
Para el chapista.
Y si yo los invitara a todos ustedes a hacer un viaje en la búsqueda del saber y de la sabiduría, les diría, bueno, ¿en cuestiones de leyes para dónde arrancamos? ¿Vamos para Química? No, Química no muchachos.
¿Para dónde vamos? ¿Para Medicina que está en frente? No, tampoco.
Hay una casa acá en 18 de Julio que es -tuve que pedir el número- 1824, que es la Facultad de Derecho. Y ahí nos bajaríamos todos y preguntaríamos, la Cátedra de Derecho Constitucional. ¡Por favor!
¿Ustedes qué opinan sobre esto? Son los que más saben. Vendría a ser como el chapista del abollón ¿no? Dicen, miren, para nosotros es inconstitucional.
-¡A la pucha! Bueno, pero no me quedo conforme.
En realidad esto empezó con que primero lo dijo la Católica, y como lo dijo la Católica todo el mundo quedó medio ahí. Después lo dijo la Facultad de Derecho.
Ah la pucha, ahí sí, la cosa era más brava.
Pero nos bajamos en esta excursión que hacemos en la Facultad de Derecho de la Católica, y también nos van a decir lo mismo.
Pero no, todavía no alcanza con eso.
Vinieron distinguidos profesores y dijeron acá en el seno de este lugar que esto era inconstitucional.
Y bueno, yo les podría leer pero la voy a achicar, les podría leer el artículo 67, pero voy a decir solamente lo que dijo el profesor Risso.
Repito que en 1989 se quiso que las jubilaciones fueran intangibles, que no pudiera pasar ninguna forma de descenso, de no ajuste, de que esto se perdiera. Pero en definitiva, con estos impuestos sí se está llegando al fin que la Constitución no quiere.
Pero además desconoce derechos adquiridos, derechos adquiridos que nosotros somos incapaces de tocar, por ejemplo, para Montes del Plata.
No sé qué va a pasar con UPM pero después que a Montes del Plata ni lo toquen ¿eh?
Derechos adquiridos, son empresas extranjeras.
Pero además, si ustedes se ponen de patrón y le quieren rebajar el sueldo a alguien, pero van al muere, pierden el juicio olímpicamente. ¿Por qué? Por rebaja salarial, se considera automáticamente despedido. Esto para los activos.
¿Y para los pasivos qué?
Además de que se somete, yo voy a repetir conceptos pero no tengo más remedio, se somete a un grupo de personas a una doble tributación porque pueden hacer todas las elucubraciones teóricas que quieran pero al tipo le van a sacar el doble más. ¡Es doble tributación!
Les dejo para los entendidos juristas todo el tema, pero en el bolsillo es doble.
¿Y por qué es discriminatorio?
Yo les voy a leer lo que es la discriminación, porque capaz que dicen: ¿y este canario qué dice?
El diccionario dice esto: “La discriminación es toda aquella acción u omisión realizada por personas, grupos o instituciones que produce y reproduce desigualdad en el acceso a recursos y oportunidades en favor o en contra de un grupo social y sus miembros.
La discriminación es el acto de separar o formar grupos de personas a partir de un criterio, criterio determinado.
Normalmente la discriminación se utiliza para referirse a la violación de igualdad de derechos por cuestión social, racial, religiosa, orientación sexual o por razones de género.
En filosofía moral se ha definido la discriminación como un trato en consideración desventajosa.”
Entonces, indudablemente que se le está dando a un grupo de personas, por el solo hecho de haber vestido un uniforme, que Dios libre y guarde no me quiero ni acordar, por haber vestido uniforme tiene un impuesto y una discriminación.
Ahora, yo pregunto una cosa: ¿Si esto fuera solamente para los que trabajaron en la construcción? Pero estoy seguro que el espíritu de Andrade andaba por acá por el pasillo y nosotros estábamos rodeados de cosos naranja.
¿Y si fuera de los maestros? Estábamos llenos de túnicas blancas hasta por las orejas.
¿No es cierto?
Pero son milicos. Son milicos.
Nuestro gobierno ha tenido claras políticas antidiscriminatorias, así ha sido con los afrodescendientes, así ha sido con la comunidad LGTB, y también ha sido así con los peones rurales que estuvieron 100 años esperando para tener las 8 horas y fueron discriminados.
Pero toda discriminación es injusta, aunque los discriminados no sean de repente los que más me simpatizan. Toda discriminación es injusta.
Pero además se pone en riesgo a Juan Pueblo, porque yo no me voy a olvidar lo que nos pasó con los funcionarios judiciales, nos costó cara, carísima, yo también fui culpable.
Y hubo arreglos extrajudiciales ahí. Pero salió cara.
Y yo no quiero que Juan Pueblo para -como dicen los abogados- costas, costes y yo qué sé cuántas cosas más, porque en esto seguro que vamos a perder.
Y ahora, cuando yo les dije que me tuve que desprender de una cantidad de cosas, yo conocí los cuarteles por dentro, pero de preso, entonces no sabía ni la organización, apenas aprendí a conocer que capaz que alguno que tenía algún galón me pegaba más que el otro.
Pero me tuve que meter y conocer qué era lo que pasaba ahí adentro en el estado militar.
Entonces, un soldado u oficial -no importa lo que sea- para su instrucción va a tener que manejar explosivos, municiones, maniobras peligrosas. De hecho muchos la han quedado en salto de paracaidistas, buzos, etc.
Tienen mayor riesgo de vida. Ni la menor duda.
No tienen 8 horas, ni la menor duda.
No tienen horas extras, no pueden acumular licencia y puede ser interrumpida a requerimiento. Ya lo dijeron algunos pero lo quiero repetir. No tienen nocturnidad, no tienen prima por presentismo, tienen movilidad territorial sin compensaciones, la libertad ambulatoria puede ser restringida, no tienen actividad política excepto el voto, no tienen salario vacacional, el retiro es obligatorio aunque quieran seguir, y por supuesto que tienen por lo menos una parte importante.
En su vida de retirados deben de pagar IASS (Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social) que es volcado al BPS y dos tasas compulsivas: Sanidad Militar que es porcentual a su salario sin retorno como el Fonasa y el Fondo de Tutela Social, eso es compulsivo.
Pero además un Montepío hasta los 36 años a partir de su ingreso aunque se jubilen a los 30.
Si nosotros le fuéramos a pagar -digo yo, pregunto- ¿si le fuéramos a pagar por todos los derechos que tienen los otros uruguayos, como cuánto nos saldría esto?
Son 27 mil.
¿Como cuánto? ¿O no son gente? ¿O no son igual que los peones rurales, o que los empleados de la construcción o que los otros? ¿Qué? ¿No son uruguayos?
Entonces, es bueno saber algunas cosas también. Algún tipo de retención o crédito inmobiliario bancario.
Entonces, el Servicio de Retiro de las Fuerzas Armadas funciona como una zanahoria, entra el soldado, el alférez, el guardiamarina o el pichón de piloto -perdón la expresión- y le dicen: Mra m´hijo, tú vas a ganar poco y vas a pasar una cantidad de años metido acá adentro. Pero cuando salgas, acá está esta zanahoria. ¡Es así!
¿Ahora, quién les paga todos estos años? Son uruguayos. Son milicos sí, son uruguayos.
Y el Servicio de Retiro Militar tiene encima una tormenta perfecta porque la relación activo-pasivo es negativa. 27 mil activos contra 50 mil jubilados y pensionistas. Los aportes patronales y Montepío son menores que en otras actividades.
Y los activos aumentan su salario por IPC y lo reiterado por el Índice Medio de Salario.
De esta manera el déficit aumenta y se encuentran cifras del entorno de los 450 millones de dólares, aunque no es la única.
Y alguien habló acá de la Caja Policial. ¿Qué pasa? Así como iba disminuyendo la cantidad de integrantes de las Fuerzas Armadas, en la Caja Policial vienen ascendiendo, pero además el nivel salarial, por suerte para los policías, también ha ido mejorando con lo cual se han equilibrado las cuentas dentro de cierto rango de la Caja Policial, a pesar de la reforma, a pesar de todo.
Digo porque hay que decir todo, todo hay que decir.
No hay en el mundo un Servicio de Retiro de las Fuerzas Armadas que sea superavitario, tengo la duda de si en Chile que reciben el 7% de la renta del cobre, capaz que sí.
Y en Israel  donde el Ministerio de Defensa tiene empresas paraestatales. Capaz que sí.
No creo que exista otra parte del mundo donde el Servicio de Retiro de las Fuerzas Armadas de cualquier país sea superavitario.
Y quizás ahora, señor presidente, venga lo más importante para mí. ¿Sabe por qué? Porque en política hay mucha chanchada, hay mucho cinismo, hay mucha mentira, hay cosas sublimes, pero hay muchas cosas.
Probablemente mientras yo estoy hablando acá tienen a 20 o 30 tipos metidos en una máquina escribiendo porquerías.
Yo los desafiaría, canario como soy, paisano, pero no van a salir.
Entonces, es bueno que la gente sepa que con 16 años -que fue cuando el golpe de Estado- el 28 de junio, yo estaba junto con otros compañeros haciendo volantes en contra de la dictadura. Con mis amigos, al más puro estilo anarquista, nos juntábamos en un sótano, y con papel de escuela y drypen hacíamos volantes y mariposas y salíamos de pintada por nuestra cuenta. Que fui preso político un año y que estuve 5 con libertad vigilada. Que estuve en contra del Pacto del Club Naval. Y estuve en contra de la Ley de Caducidad. Me maté juntando votos y lloré el día que este pueblo votó amarillo. Y estoy como testigo en varias causas de derechos humanos.
Digo para poner los puntos donde hay que ponerlos, porque nunca falta algún sabandija que sale a decir otro tipo de cosas.
Sigo teniendo hambre y sed de justicia, no tengan la menor duda, pero no es a través de un impuesto inconstitucional y discriminatorio, es en la Justicia -que viene demorada, cansina y llena de chicanas que yo mismo he sufrido cuando he tenido que declarar en un Juzgado, porque me mandan para atrás, porque se presenta un recurso y otro recurso y otro recurso-.
Pero es ahí en la Justicia y no es a través de un impuesto.
Los más benévolos, hay algunos que me dicen traidor, hay otros más benévolos que me dicen que tengo el síndrome de Estocolmo.
Miren, para tener el síndrome de Estocolmo hay que estar colifa. Yo no estoy colifa.
Pero les voy a contar alguna cosa porque se acerca el 18 de mayo.
En general los que estuvimos en cana tenemos cierto pudor de contar las cosas que nos pasaron, así que lo que voy a contar son cosas generales, para que se sepa.
Y a pocos días de un 18 de mayo de 1975, éramos capaz que 70 u 80 encapuchados sentados en un colchón -así estuvimos 6 meses- yendo una o dos veces al baño, y más palo que comida, por supuesto.
Ese día 18 de mayo se abrieron las ventanas rápidamente, hacía mucho frío, y nuestro plantón fue estar con las manos en las rodillas, todas esas 70 u 80 personas que estábamos ahí adentro, con las manos en las rodillas sin movernos.
A determinada hora de la mañana un soldado pasaba golpeando nuestros testículos con un palo, uno sí y uno no, uno sí y uno no. Yo les puedo asegurar que era mucho más doloroso sentir el grito del compañero a que nos pegaran.
Teníamos un compañero de Las Piedras que era arquitecto, muy débil, y que era asmático. Nos habían llevado después a una carpa, en esa noche bien fría. A ese compañero se le negaba el inhalador para que se desesperara con sed de aire. El loco Tize, era el más viejo de todos nosotros, generalmente lo tenían amordazado y sentado en un viejo sillón de barbero de madera.
Como el viejo hablaba en forma permanente -viejo en el sentido cariñoso- le ponían una mordaza y por supuesto que estaba encapuchado. Y una noche le metieron de esos ponchos verdes que tenían, lo ataron como un salame y, no sé si conocen un barracón militar, lo paseaban a patadas de un extremo al otro del barracón.
Yo no me olvido de eso.
No tengo el síndrome de Estocolmo y quiero verdad y justicia.
Pero no voy a acompañar este impuesto.
Y sólo si respetamos la Constitución podemos exigir, a quien sea, respecto a la Constitución y a las leyes.
Y sólo si actuamos con equidad y justicia podemos pedir lo mismo para nosotros.
Gracias, señor presidente.”