“EN TODAS LAS PROTESTAS ESTÁ EL MOVIMIENTO POPULAR DE NICARAGUA Y EL LIDERAZGO JUVENIL, ES UN LIDERAZGO BASTANTE A LA IZQUIERDA”
Contacto con Dora María Téllez desde Nicaragua, 18 de mayo de 2018.

“El Frente Sandinista de los años 70 y 80 no existe” lo que existe “es lo que los nicaragüenses conocemos como el ‘orteguismo’. El orteguismo es el aparato de poder de la familia Ortega Murillo que parasitó al Frente Sandinista y prácticamente lo ha liquidado. De manera que en Nicaragua hay miles y miles de personas que se llaman a sí mismos sandinistas y que, cuando les preguntas claramente te dicen, soy sandinista pero no orteguista.
Es decir, hay una clara diferenciación entre el orteguismo como un fenómeno de poder y una corrupción de los orígenes sandinistas”, señaló la militante y ex combatiente del FSLN en CX36. “Yo pertenezco a un partido que se llama Movimiento Renovador Sandinista, y es un partido político independiente y opositor al poder del orteguismo”, explicó. Sobre las movilizaciones que se vienen desarrollando en su país dijo que “lo que ha hecho la protesta del pueblo nicaragüense en estos 30 días ha sido retomar las canciones, retomar los símbolos, retomar al propio Sandino, reivindicar al propio Sandino en la paternidad de esta protesta y arrebatárselo al orteguismo que ha prácticamente corrompido ese legado”. Transcribimos la nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/maria-dora-telles-managua-18-5-2018-audios-mp3_rf_26051460_1.html

 

Hernán Salina: Desde Montevideo hoy tenemos el gusto de establecer un primer contacto con Dora María Téllez, nicaragüense, que fuera militante, combatiente, comandante destacada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que lograra aquel triunfo en Nicaragua en 1979.
Dora, desde Managua bienvenida a Radio Centenario de Montevideo.

Dora María Téllez: Buenos días, muchas gracias por esta invitación a conversar con la ciudadanía uruguaya, a quien nosotros le tenemos mucho aprecio. Los nicaragüenses les tenemos mucho aprecio y muchas gracias por darnos el espacio de explicar lo que sucede actualmente en Nicaragua.

 

HS: Muy bien, Dora. Por supuesto, habría mucho para hablar de toda esa historia de lucha que nosotros aprendimos a querer y a valorar en la década de los 70. Conocemos uruguayos, compañeros nuestros de esta Radio, que combatieron con ustedes en el Frente Sur, combatientes internacionalistas.
Pero este primer contacto necesariamente nos trae al presente. Queríamos tener, en este contacto contigo, una visión porque nos preocupa lo que está pasando y quisiéramos llegar a la verdad, más allá de lo que dicen fugazmente las cadenas internacionales, estas protestas multitudinarias que se han dado, decenas de muertos y las distintas lecturas que se hacen a nivel internacional donde desde sectores llamados “progresismo” se habla de que esto es una operación de la derecha que quiere desestabilizar y se hace la comparación con lo que ocurre en Venezuela.
¿Qué nos podes decir sobre esta situación?

DMT: Lo que ocurre en Nicaragua, ocurre ya desde hace bastante tiempo. Aquí en Nicaragua hay un régimen autoritario que ha sido establecido por la familia Ortega Murillo, y este régimen ha devenido en la dictadura, una dictadura familiar como lo fue la dictadura de los Somoza.
La familia Ortega Murillo se ha colocado en la cúspide del poder, de un poder, como te decía, autoritario, dictatorial, como uno de los grupos más fuertes de Nicaragua a partir de una inmensa operación de corrupción que han realizado con los fondos que aportó a Nicaragua el gobierno de Venezuela con el acuerdo de Petrocaribe.
De manera que los Ortega Murillo son actualmente uno de los grupos económicos más poderosos del país, con el poder político total, y el uso que han hecho de este poder político ha sido un uso de humillación, de discriminación, de exclusión, de marginación y también de represión a la ciudadanía.
Así que llegó el momento en que el pueblo nicaragüense se hartó de la corrupción gigantesca y se hartó también de la restricción general de las libertades políticas y ha salido a la calle. Eso es lo que ha sucedido, ha salido a la calle durante ya más de 30 días, es una protesta que ha sido creciente y que cada día suma más y más territorio y más y más sectores sociales porque simplemente se ha agotado ese modelo de la dictadura y el pueblo agotó su tolerancia.
Esto pues, hay gente que quiere creer que esto es un asunto de la derecha internacional y de los Estados Unidos, pero francamente eso es una subestimación a la manera en cómo los pueblos piensan y cómo los pueblos reaccionan. Si a cada rebelión popular le ponemos el estigma de que es una gran maniobra del imperialismo, la CIA y la derecha internacional, entonces lo que estamos haciendo es subestimar a los pueblos.
Y una izquierda, un sector progresista que cree que los pueblos que se revelan siempre son por artificios de la CIA y del imperialismo, francamente no se trata de ninguna izquierda. Esa es una severa política.
Entonces, eso es lo que está sucediendo en Nicaragua. Claro, las protestas arreciaron porque, en los 3 primeros días, el régimen de Ortega ejecutó una represión masiva y ordenó la salida de francotiradores a las calles, estos francotiradores dispararon contra las protestas pacíficas y causaron más de 50 muchachos muertos y muchachas. A la fecha, ya con una persona muerta al día de ayer, hay  más de 60 muertos en todo el país. El gobierno atacado literalmente con fuerzas policiales y militares o paramilitares la ciudad de Masaya, Matagalpa, Niquinohomo y ha amenazado y prácticamente mantiene en zozobra a todo el país.
Las fuerzas paramilitares de Ortega saquean, amenazan a las personas en sus bienes, le cierran negocios, incendian, han creado un caos tremendo en el país para tratar de atemorizar a la población a que no salga a la calle.
Nosotros estamos aquí frente a un régimen casi idéntico al de la dictadura de Somoza, un régimen represivo, autoritario, una dictadura dinástica, familiar, donde son Ortega y su esposa quienes encabezan eso. Y se trata, como les digo, de un grupo económico poderoso que ha ampliado sus intereses de manera corrupta sobre todos los sectores económicos del país

 

HS: Dora, lo complejo de esto es que hablamos de un gobierno, cuando se dice Frente Sandinista, hablamos de un gobierno y de nombres que vienen cargados de historia revolucionaria, que tú conoces muy bien, de sacrificio, de miles de vidas entregadas por la liberación de ese pueblo contra la dictadura de Somoza, pero además por un proyecto revolucionario de justicia social que generó la admiración en el mundo. ¿Esto se ha torcido, se ha desviado de esos objetivos revolucionarios hace tiempo ya?

DMT: Bueno, hay que decir con toda claridad que ese Frente Sandinista en los años 70 y 80 no existe, eso ya no existe. Lo que existe es lo que los nicaragüenses conocemos como el orteguismo.
El orteguismo es el aparato de poder de la familia Ortega Murillo que parasitó al Frente Sandinista y prácticamente lo ha liquidado.
De manera que en Nicaragua hay miles y miles de personas que se llaman a sí mismos sandinistas y que, cuando les preguntas claramente te dicen, soy sandinista pero no orteguista.
Es decir, hay una clara diferenciación entre el orteguismo como un fenómeno de poder y una corrupción de los orígenes sandinistas.
Y lo que es el sandinismo, yo pertenezco a un partido que se llama Movimiento Renovador Sandinista, y es un partido político independiente y opositor al poder del orteguismo.
Pero en Nicaragua ya ni siquiera hablamos del sandinismo como, en el poder se habla claramente del orteguismo porque todo el mundo está claro que de lo que estamos hablando es de un modelo de poder organizado para una familia.
Es igual como se habló en el somozismo, no era el liberalismo el problema, el problema era el somozismo ni más ni menos.
De manera que lo que ha hecho la protesta del pueblo nicaragüense en estos 30 días ha sido retomar las canciones, retomar los símbolos, retomar al propio Sandino, reivindicar al propio Sandino en la paternidad de esta protesta y arrebatárselo al orteguismo que ha prácticamente corrompido ese legado.
Así es que, el régimen de Ortega no estamos hablando de un régimen ni de izquierda ni de centro, en realidad se trata, ya lo voy a decir, es un régimen que no tiene una ideología definida, su única ideología es el poder político y su única ideología es el enriquecimiento corrupto y ya nadie tiene que ver con el pasado histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional, esa es una realidad. Ese Frente Sandinista de los años 80 está muerto.

 

María de los Ángeles Balparda: Dora, buen día.
Las agencias internacionales hablan de una mesa de diálogo nacional que está instalada y funcionando en Nicaragua. Queríamos saber si realmente hay un diálogo nacional y en ese caso cuáles serían las partes.

DMT: Bueno, sí hay un diálogo que se instaló el miércoles. La inauguración, por decirlo de alguna manera, la instalación de la mesa se realizó el día miércoles, con un episodio muy divulgado porque los jóvenes estudiantes realizaron un llamado perentorio a Ortega de que cesara la represión, de que metiera los antimotines en sus cuarteles y que disolviera las fuerzas paramilitares armadas que ha soltado en todo el país.
El día de hoy se abre la segunda sesión de este diálogo y son dos partes. Por un lado los representantes del régimen de Ortega y por otro lado una representación sui géneris que ha sido definida por los mediadores que son los obispos, la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que han escogido, entre escogido y establecido la elección de representantes de los sectores de los estudiantes. De los estudiantes de Libertad, de jóvenes de Libertad, universidades que han estado a la cabeza de las protestas.
Hay una representación de la sociedad civil donde se incluyen movimientos de mujeres, sindicalistas, medios periodísticos, comunicadores, el frente del sector académico, personalidades de relevancia en el país y también hay una representación de empresarios privados, de distintas agrupaciones de empresarios privados. Están los representantes de los productores del campo, de los productores agrícolas, de los ganaderos que tienen un papel importantísimo en la economía nacional y representantes de otras cámaras empresariales.
De manera que este grupo que se ha conformado, que es un grupo que yo creo que disfruta de muchas legitimidad en el país, es una cosa rarísima, no tiene partidos políticos, no hay partidos políticos incorporados, de manera que este no es un diálogo entre el régimen y partidos políticos. Es un diálogo entre el régimen y la sociedad nicaragüense.
Y el planteamiento del grupo representativo, digamos, de las protestas y de la sociedad, es que el diálogo debe sujetarse solamente a dos puntos de agenda.
Uno, el cese de la represión y la justicia.
Es decir, todo el mundo coincide en que tiene que haber una investigación internacional sobre los crímenes cometidos por la dictadura de Ortega. Y que tiene que haber un proceso de sanciones que diga hasta aquí a este tipo de prácticas en Nicaragua.
Esta sería la primera vez que esto sucede, porque en Nicaragua siempre hay amnistía e indulto, como parte de todo arreglo político. En esta ocasión la demanda es ficticia, es una demanda nacional bien fuerte.
La segunda es, democratización del país.
Esta democratización del país, hay un espectro que va desde el que se vaya inmediatamente Daniel Ortega, que salga inmediatamente del poder, hasta otros que creen que hay que hacer un transición.
Pero hay un consenso en el país entre, también, grupos que representan a la sociedad, es que las condiciones en que se manejaba el país por el régimen y la dictadura Ortega simplemente han colapsado a Nicaragua.
Del lado del gobierno, la pretensión de Ortega es darse por satisfecho con un informe que puede hacer la PDH (Procuraduría de Derechos Humanos) con su presencia ahora, que además se ve obligado a traer a la PDH por la demanda de los Obispos.
Y dos, Ortega está planteando retomar el mecanismo del memorándum de entendimiento que había firmado con la OEA que es un memorándum a tres años plazo, lo que le permitiría a él llegar al 2021.
Es decir Ortega está en el diálogo para ganar tiempo y para dividir. ¿verdad?

 

Diego Martínez: Dora, tú planteabas que esto, las movilizaciones no responden a intereses de la derecha, que no estaban manipuladas desde esa orientación. ¿Qué pasa con las fuerzas populares, las fuerzas de izquierda? ¿Hay organización política o social, que están empujando estas movilizaciones, o sea, están presentes en el liderazgo de las mismas? ¿Y cómo se visualiza el futuro desde ese punto de vista?

DMT: Bueno, en realidad todo el liderazgo juvenil, es un liderazgo bastante a la izquierda, diría yo, pero son independientes. Y en todas las protestas está el movimiento popular de Nicaragua de libertad.
Lo que no está es el orteguismo, pero ahí está completamente el movimiento popular de Nicaragua, trabajadores, el movimiento campesino anti canal, el movimiento ambientalista, movimientos de mujeres, los movimientos universitarios, ahora los Institutos de Secundaria están incorporados también, los movimientos de mujeres en todo su espectro, desde las feministas hasta el movimiento de mujeres que no es exactamente feminista.
Estamos hablando del medio académico prácticamente todo, porque también ha habido una rebelión de los educadores porque la autonomía universitaria ha sido violada por esta dictadura y ahí están todos los sectores populares. Lo que no está es exactamente el orteguismo ¿verdad?

 

HS: Bien, Dora, nos has resumido este panorama complejo que están viviendo. Te queremos agradecer este primer contacto a cuenta de otros con más tiempo que podamos hacer, teniendo en cuenta además la diferencia horaria, conversar más en extenso con una protagonista como vos de todo este proceso de estos años que, repetimos, tanto se valora a nivel de la región, tanta admiración generó y no puede perderse ese patrimonio por los hechos de ahora.
Te mandamos un abrazo desde Radio Centenario a cuenta de futuros diálogos

DMT: Bueno, muchísimas gracias a Radio Centenario, a ustedes por este espacio que me ha permitido explicar la situación de Nicaragua.
Muchas gracias. Un abrazo.