“URUGUAY POR FIN SE VA A LATINOAMERICANIZAR”
Entrevista al demógrafo Guillermo Macció, 29 de mayo de 2018

El demógrafo Guillermo Macció compartió la mañana de la 36 con María de los Ángeles Balparda y Diego Martínez, para hablar de “migración”. En primer lugar el demógrafo aclaró que “migración es cuando una persona se traslada de su lugar de residencia habitual a otro lugar con pretensión de establecerse de forma permanente”.  La historia del Uruguay del siglo XIX es de migración que vino pobre, analfabeta, no calificada, que vino de una Europa pobre llena de guerras y de ahí se crea la leyenda que Uruguay era un país bueno, de acogida, y para mucha gente en un primer período podría ser cierto. De ahí se decía que tenemos una ascendencia europea, que no teníamos indios y eso creo que un cierto orgullo y de distinción, que fue utilizada por los gobiernos para exaltar los valores de la sociedad uruguaya en comparación con los otros países de América Latina, explicó. Uruguay pasó de ser un país de inmigración a cambiar el signo y ser un país de emigración, porque Australia, otro destino, tuvo un auge enorme en el desarrollo material y necesitaba mano de obra calificada, eso se dio en los años 66 o 67. Ahí se generó un movimiento migratorio voluntario que cambio el signo de país y Uruguay fue expulsor de mano de obra y la situación se agravó con golpe de estado. En cuanto a la situación actual, Macció dijo que la llegada de migración para Uruguay es una gran ventaja, ya que se recibe gente joven, con ansias de trabajar, de habla hispana y Uruguay por fin se va a latinoamericanizar y convertirse por la fuerza de la circunstancia en el Uruguay de América. Transcribimos la entrevista que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/guillermo-maccio-29-5-2018-audios-mp3_rf_26234642_1.html

 

María de los Ángeles Balparda: Estamos recibiendo al compañero, Demógrafo Guillermo Macció, para alegría de los oyentes que siempre lo reclaman. Buen día, Macció, ¿cómo te va?

Guillermo Macció: Muy bien, acá muy contento.
Y como vamos a tratar un tema provocador, yo creo que puede ser un estímulo para acelerar el ritmo en la mañana.

 

Diego Martínez: ¿El tema es Migración?

GM: Migración si.
Migración para ir fijando conceptos, es cuando una persona se traslada de su lugar de residencia, de origen, a otro lugar en el que tiene pretensiones de establecerse en forma permanente, eso es migración.

 

DM: No es por un tiempo o de visita.

GM: No, porque esos pueden ser refugiados, desplazados, que es una categoría de movimiento humano territorial, pero que tiene causas diferentes y consecuencias diferentes.
El migrante es aquél tipo que cambia de lugar de residencia habitual por otro con el ánimo de permanecer en ese nuevo lugar, residir.

 

DM: ¿Uruguay tiene mucha historia con respecto a eso?

GM: Uruguay, la historia del Uruguay se escribe en el siglo XIX, finales del XVIII y buena parte del XX, con la migración que vino, migración pobre y analfabeta, no calificada, que vino básicamente de Europa, de una Europa pobre, llena de guerras y ahí se creó la leyenda de que Uruguay era un país bueno, de acogida para mucha gente y eso configuró, en un primer período podía ser cierto, ahora no lo es más, que teníamos una ascendencia europea, que no teníamos indios, que éramos distintos a América Latina y eso creó una suerte de orgullo y de distinción y de separación, que fue muy bien utilizada por los gobiernos para exaltar los valores de la sociedad uruguaya en comparación con las de otros países de América Latina. Cuando uno viajaba, no viajaba a Bolivia ni a Perú ni a Méjico, viajaba a Europa porque se pretendía que era “chic”, elegante ir a Europa y no a visitar pueblos analfabetos.

 

MAB: “¿Quién va ir a Perú?”, se decía. 

GM: ¡Quién va a ir al Perú! Cuando yo me fui a vivir a Costa Rica, cuando volví, al año, a los dos años de vacaciones, la pregunta fue ¿y cómo te arreglás con la comida? Y yo comía la pasta italiana y vino francés. Era así. Eso no ha cambiado todavía, eso sigue latente, siempre.
Los locutores de fútbol y los locutores que tienen alcance de mucha audiencia hacen énfasis en la ascendencia europea; a nosotros nos quedan los apellidos, porque si uno va a Europa y dice que es hermano o descendiente de ellos, se le ríen en la cara. Se le ríen como me ha pasado a mí.

 

MAB: Me imagino.

GM: Que uno quiere explicar.

 

MAB: ¿Y por qué se ríen, qué es lo que ha cambiado?

GM: Porque ellos avanzaron mucho en la xenofobia, en la autoestima del europeo y en la condición económica, el europeo del siglo XIX no tiene nada que ver con el del siglo XXI ahora, los últimos migrantes europeos pobres llegaron a este país allá por 1966, 67 que fue cuando había todavía transporte marítimo, el transporte influyó mucho, mucho, porque había líneas de pasajeros, la línea Dodero fue la última en operar en el Rio de la Plata, tenía clase única y permitía a europeos, el barco zarpaba de Vigo, cargaba campesinos gallegos que, como el chiste en el muelle de Vigo era que se encuentran dos gallegos y uno le pregunta al otro para donde va “yo voy para Uruguay” y el otro le contestaba “yo voy a CUTCSA, era el chiste.
El destino final de esos migrantes era prácticamente desconocido, “me voy a América” y América era una dimensión enorme que uno no sabía. Es con el mejoramiento en las condiciones en España básicamente y en Italia, las migraciones europeas, salvo las de refugiados, se suspendieron en el ‘66, ’67. Por ahí, cuando terminaron de operar las líneas de transporte de barco, que era el pasaje barato clase única y, concomitantemente, por esos años empezó el Uruguay de ser un país de inmigración a cambiar el signo, convertirse en un país de emigración.
¿Por qué? Porque Australia, otro destino, tuvo un auge enorme en el desarrollo económico y material y necesitaba mano de obra calificada y hubo empresas contratistas australianas que vinieron al Uruguay por los años ‘66, ‘67 a buscar mano de obra calificada, sobre todo en el sector de la construcción. Y hubo todo un movimiento migratorio voluntario contratado por empresas australianas que cambió el signo, el Uruguay de un país inmigración, se fue, a expulsador o exportador de mano de obra.
Luego, muy rápidamente, la situación se agravó con el golpe de Estado, porque produjo un desbande migratorio que se trató de contener de cualquier manera, como por ejemplo exigir el certificado de vacunación antivariólica para que los uruguayos no pudieran salir porque no los vacunaban y no les daban el certificado pero la Organización Mundial de la Salud, que se dio cuenta de la trampa que hacía el gobierno fascista uruguayo, liberó, no exigió más el certificado, por lo tanto el impedimento para viajar quedó cesante.

 

DM: ¿Se calcula cuanta gente se fue en esa época?

GM: Se calcula por lo que faltó en el censo, que más o menos emigraron en un período de seis, siete años, algo así como de trescientas mil a quinientas mil personas, pero lo más grave es que se fue el hombre y la familia.
Fue una migración importantísima de familias porque una vez que el hombre se asentó, se acomodó, lo primero que hizo inmediatamente, fue llamar a la familia.
Ustedes tienen experiencia en la radio de muchos compañeros que experimentaron el exilio.
El exilio es una migración forzosa, porque había que irse o iba a la cárcel, entonces cambió el signo del Uruguay, que eso no se destaca, que de un país de recepción a un país de expulsión y el Uruguay perdió de 300 mil a 500 mil personas pero lo más grave que no cualquier persona, que perdió familias enteras y mano de obra calificada. Se fue aquél que tenía algo para ofrecer, alguna no tan calificada pero fue fuerte, por eso el Uruguay tuvo una crisis demográfica de la que no se ha repuesto.
Uruguay es un país patéticamente envejecido, que tiene todos los males de la demografía de los países subdesarrollados y no tiene ninguna virtud de los países. Les doy el ejemplo más patético, lo que pasa con la seguridad social y las jubilaciones tienen una base demográfica. El despoblamiento de la campaña tiene una base demográfica agravada luego por la barbarie que se está cometiendo con el territorio uruguayo, alquilándolo o vendiéndolo.

 

MAB: Ahora, ¿será otro cambio en Uruguay este de la venida para acá de venezolanos, cubanos, etc.?
Al mismo tiempo, a nivel internacional, una especie de gran imagen que se está mostrando por todos lados a estas horas, de este joven malí que trepó por un edificio hasta un cuarto piso, le dicen “el hombre araña” y salvó a un niño que estaba colgado de un balcón y ahora el Presidente de Francia lo llama y le dice que le da la ciudadanía así nomás.

GM: Si. La ciudadanía, como una gracia.
Pero es una gran hipocresía porque por definición Malí fue una colonia francesa y en consecuencia los malíes tienen la nacionalidad francesa pero de segunda clase, porque se los considera asimilados, asimilado es la terminología que se usa para los ciudadanos que son de ex colonia francesa de manera que hay toda una cuestión publicitaria, que cuando uno conoce la realidad es bastante desagradable.
El hecho es que por razones que el Uruguay no maneja, que eso hay que destacarlo, se ha posibilitado viajar del Caribe, de América Central, de Méjico por tierra a Uruguay, sin mayor problema. ¿Por qué? Porque Brasil acaba de habilitar hace ya dos años, la carretera transamazónica, la carretera transamazónica llega hasta la costa atlántica, el Mar Caribe, en el Estado de Roraima, la capital es Boa Vista y a 750 kilómetros por carretera, una carretera que atraviesa la selva, que yo he andado por ella y uno realmente queda impactado y puede llegar a Manaos, Manaos, la capital de la Amazonía, es una ciudad de dos, tres millones, más grande que Montevideo actualmente. Y de Manaos hay múltiples formas de venir por tierra, bajando, entonces, si uno está dispuesto a hacer un viaje de seis mil setecientos cincuenta kilómetros, que es la distancia que queda desde Roraima al Chuy, puede llegar del Caribe por tierra al Uruguay.

 

DM: ¿Y en qué se hace? ¿En camión?

GM: En camiones, en lo que haya, en transportes regulares, irregulares.

 

DM: ¿Y cuánto tiempo más o menos se demora?

GM: Ah y depende de la suerte que tenga. Puede durar un mes, mes y medio.

 

DM: Pensando en todo a lo que se expone una persona en un mes y medio.

GM: Tiene que comer, lo más grave es la comida pero tiene la ventaja de que es un camino relativamente seguro, porque está poblado y está controlado, hay presencia del estado brasileño, entonces una persona de Cuba, por ejemplo, ahora que tiene relaciones diplomáticas con Venezuela. Es muy fácil viajar de Cuba a Venezuela y de Venezuela se va por dentro al territorio y llega a la frontera con el Estado de Roraima, con la Guyana, la Republica Guyana que están ahí.
Si ustedes miran en el mapa está Venezuela, está Guyana y hayuna cuña de Brasil, que es el estado de Roraima, ahí es un centro y cuando llego ahí, es un campo libre para transitar sin problemas, claro, se tiene que atravesar toda la columna vertebral de Brasil hasta llegar al Chuy.

 

DM: Y Brasil no exige nada.

GM: Y Brasil no exige nada porque son pasajeros de tránsito, no están indocumentados porque algún documento de identificación tienen, son muy generosas, las fronteras del sur de Brasil -salvo que ahora cambien- son permanentemente abiertas, uno entra y sale, yo acabo de estar en Brasil, yo acabo de estar en Brasil y nadie me preguntó a donde iba ni de dónde venía, entonces, como están abiertas las 24 horas, además, que es otra virtud que tienen en el Brasil, es muy fácil desplazarse en el Brasil.

 

MAB: O sea, Macció, vienen de Dominicana, de Cuba, vienen bajando, entran en Venezuela, ahí cruzan a Roraima ¿y de ahí?

GM: La transamazónica, que de Roraima a Manaos son 750 kilómetros atravesando la selva amazónica pero la selva, tiene una carretera espectacular, espectacular, ahora están bregando para que no haya tanto turismo.

 

DM: Si, no es machete en mano, estamos hablando de algo muy moderno.

GM: Es una carretera como la que hacen los brasileros, que a uno se le pierde la vista en una línea recta, así, cortada de recta y hay atractivos turísticos en las veras de las carreteras.
Eso significa que, para nosotros, Uruguay se latinoamericaniza, porque pierde el vínculo forzoso con Argentina y el Río de la Plata y tiene una conexión transversal norte-sur que la comunica con Brasil y todo el Caribe, es decir, un poco en broma, se puede hacer un viaje al Caribe por tierra, cosa que era impensable, salvo por el Pacífico.

 

DM: Y ahora, ¿eso que significa desde el punto de vista cultural, desde el punto de vista demográfico, desde el punto de vista laboral? ¿Qué significa para el Uruguay dentro de pongámosle diez años?

GM: Yo creo que significa una gran ventaja ¿por qué? Porque lo que se va a recibir es gente joven, adultos jóvenes, hombres y mujeres con ansias enormes de trabajar, que tienen una cultura de habla hispana y costumbres parecidas.
Yo creo que el Uruguay por fin, se va a latino americanizar, dejar la tara que tenemos de ancestros europeos y cultura europea y convertirse por las fuerzas de las circunstancias.

 

DM: La Suiza de América…

GM: Dejará de ser la Suiza de América y será el Uruguay de América por fin! Porque no tendremos que compararnos con un paradigma, que se mata de risa cuando lo invocamos, que es falso, que si alguna vez fue, fue por una legislación avanzada que ya no es, entonces por fin creo que se le abre una oportunidad importante al Uruguay, para latinoamericanizarse, en el sentido de incorporarse, de plena fe, con todos los requisitos al contexto latinoamericano y recibir mano de obra y gente calificada por encima del promedio de los migrantes, como se puede constatar, joven que dice que lo que quiere es trabajar.

 

DM: Y desde el punto de vista demográfico, en un país pequeño como el nuestro, desde ese punto de vista, puede significar un aumento importante de la población, uno mira así la línea que dice cuanta población que tenemos y permanece siempre quieta. ¿Esta incursión de migración tanto caribeña como de otros lugares, puede generar que cambie esa situación?

GM: No, no porque los contingentes que pudieran llegar, pongamos medio millón de personas, simplemente servirá para llenar vacíos de necesidad demográfica que el Uruguay tiene muy fuertes. Yo les doy, tengo datos acá: Costa Rica, que es un país que equivale a los Departamentos, la superficie de Costa Rica es como Tacuarembó, Rivera, Cerro Largo y Salto, cuatro Departamentos es la superficie de Costa Rica, en marzo de este año llegó a los cinco millones de habitantes. En el año 63 Costa Rica tenía menor población que el Uruguay. Costa Rica es uno de los países con los que nos podemos comparar en términos de desarrollo cultural y social.

 

DM: ¿Pero podemos pasar a cuatro millones en poco tiempo?

GM: Podría ser muy factible, si hay una política inteligente y no necia de las autoridades uruguayas, en materia de crédito migratorio, asistencia en algunos servicios y una receptividad positiva.

 

DM: Porque eso supongo que implicará también políticas de salud, políticas educativas porque si vienen más jóvenes, posiblemente con más niños, se van a precisar dar soluciones habitacionales, vivienda, en un país que tiene déficit de vivienda, lo hemos dicho, doscientas mil viviendas, que venga más gente y en poco tiempo, es como si hubiera habido una explosión demográfica pongámosle.
 
GM: Si, es además gente que está calificada, habrán visto en la prensa que no son analfabetos, gente con grado universitario, que está trabajando en condiciones muy penosas en oficios de servicios más precarios, con familia, es una inyección demográfica de rejuvenecimiento, incluso para la seguridad social, porque es gente que tiene posibilidades de trabajo por veinte o treinta años, por lo cual se oxigenará el servicio de la seguridad social, habrá más aportantes activos y menos pasivos, la relación activo – pasivo puede cambiar.
Entonces, yo lo veo desde el punto de vista cultural, Uruguay no puede seguir encerrado en una creencia errónea de país europeo excepcional, ya no lo es más, se ríen los europeos de nosotros, nos consideran del tercer mundo como a todos, los ancestros ya nuestros desaparecieron, nuestras costumbres europeas se perdieron, ya no tenemos ninguna, en consecuencia, latino americanizarse, que es un poco cambiar el perfil cultural del Uruguay va a ser altamente beneficioso, porque América Latina ha avanzado muchísimo en ciencia, en tecnología, en cultura y es un alivio para la seguridad social porque habrá aportantes, si son incorporados legítimamente a la seguridad social, habrá aportantes que van a jubilarse dentro de veinte, treinta años para contrabalancear el desfasaje que tenemos en la estructura demográfica del Uruguay que está muy envejecida.

 

MAB: Están llegando mensajes de la audiencia.
Dice Néstor: “Buen día a todos por ahí. Si, es difícil entender que Uruguay se latino americaniza, ¿es positivo para las nuevas generaciones? Tengo una hija y un nieto de cinco años, la hija de puerta en puerta, buscando trabajo y nada, ¿qué le espera a mi nieto? Pregunto. Abrazo a Macció” dice Néstor.
Y José de la Unión dice: “Muy sabio Guillermo, pero si no cambia el proyecto de gobierno, no van a poder ser utilizadas las ventajas de la inmigración, el dinero va a ir parar a las AFAP no a la Seguridad Social y se incrementará la carga impositiva al resto de la población”.
Al 2900 llegan más:
“Buen día para todos, honda satisfacción disfrutar a Guillermo Macció en nuestra querida radio, agradezco el conocimiento que nos aporta siempre, abrazo y salud”, manda Lidia Salomón.
Desde un teléfono que termina en 049 dice: “¿Trabajar en qué?”
“Una alegría escucharlo otra vez, se lo extrañaba. Es cierto, son jóvenes de un nivel cultural muy alto, que se percibe tan sólo haciéndoles una pregunta, respetuosos, se les nota esas ganas de trabajar y es una inyección renovadora”, dice Ariana de Salinas.
En estas preguntas de la audiencia sale eso de “trabajar en qué" o en qué condiciones.
 
GM: Bueno, acá primero yo no tengo la verdad, simplemente soy uno más que me dedico a estudiar estos temas. El Uruguay tiene que cambiar con o sin migrantes, el Uruguay no da más, está exhausto de vivir agobiado, inseguro, maltratado, burocráticamente sobrecargado, con pocas esperanzas, las esperanzas de los uruguayos es la quiniela, es el fútbol, son los milagros que vienen de afuera, pero no hay un proyecto de trabajo de los uruguayos para decir voy a trabajar en esto, voy a hacer esto, porque todo el futuro es incierto. Y la incertidumbre es el elemento de mayor desánimo que le puede ocurrir a una persona, no sabe lo que va a pasar.
¿Pero de dónde viene la culpa, el error?
De gestiones administrativas pésimas, porque vemos una vidriera de corrupción escandalosa en todos los niveles, en todos los tratos, vemos una justicia que opera lenta y mal, vemos una enorme cantidad de personas que tienen muchísimo mérito y que no ascienden, no por falta de méritos, porque no, si no están acomodados por una cuña política, tenemos un cuerpo legislativo de semi analfabetos, mal vestidos, mal presentados, mal hablados y mal informados, es una vergüenza, en consecuencia el mal primero, no está en los otros está en nosotros, tal vez con un flujo migratorio joven, mejor preparado que la media nacional, con ganas de trabajar nos estimule y nos ayude a cambiar ese perfil. Podemos seguir cerrados, con la frontera militarizada ¿cambiará algo el malestar de los uruguayos que tenemos, los sacrificios?
Porque la cosa es que el Estado, el gobierno, es un pésimo administrador de inequidades, hay delincuentes enormes, que andan sueltos o con prisión domiciliaria, ostentosamente mostrando todavía sus autos de lujo, entonces el problema no está en los que vienen, sino está en los que dirigen, el problema está acá. Lo que pasa es que la llegada de gente nueva, extraña, con ganas de trabajar, con mejor preparación que el promedio nacional, que dicen que lo que yo quiero es trabajar, nos pone en un espejo a nosotros y nosotros tenemos que mirarnos en ese espejo, porque pasan cosas horribles en el Uruguay, atentatorias contra la dignidad humana, con regalías a las empresas, sometimiento al capital nacional de manera servil como si fuéramos una colonia, con una política exterior vergonzosa, entonces los defectos del Uruguay por contraste, a lo mejor se magnifican pero no los tenemos que trasladar a los que llegan, los que llegan quieren una cosa muy simple que también es la que quieren los uruguayos, entonces se necesita un cambio político.
Ahora nos enteramos y yo estoy tratando de hacer deducciones, que el gobierno anunció una franja de seguridad militar de veinte kilómetros de ancho desde el Río Uruguay a la LagunaMerín.
¿No será que ésa es la frontera, el muro que quiere hacer Trump en Méjico, que acá en vez de levantar paredes ponemos ejército para impedir la llegada de “indeseables”?
Hay que preguntárselo a calzón quitado, ¿qué es lo que está detrás?
¿No será que el gobierno tiene información de corrientes, de procesos migratorios que se están iniciando?
Más población en el Uruguay, ¿puede ayudar en el desarrollo?
¿O pueden, como algunos oyentes dicen con un sentido de inquietud personal, vamos a competir por el trabajo? ¿Por qué no creamos fuentes de trabajo en vez de instalar plantas de celulosa que no ocupan a nadie, porque la opción del Uruguay fue la inversión extranjera gratis, sin gravámenes, no ocupadora de mano de obra?
Hay que ir a los pueblos y ver las tremendas estructuras, eso no es culpa de los migrantes, a lo mejor el migrante puede contribuir a construir una ideología de progreso, de bienestar.

 

MAB: Hay muchos mensajes:
“El sistema hace que nos dividamos entre los de abajo, prefiero mil veces una docena de trabajadores dominicanos que un solo capitalista uruguayo explotador. Qué bueno escuchar a Macció”, dice Hilda.
Ana de Las Piedras dice: “Buen día al Demógrafo y a los compañeros de la radio, ¿qué probabilidades hay de que los migrantes se puedan quedar con la destrucción de las fuentes genuinas de trabajo que estamos sufriendo hoy”
Horacio manda un mensaje grabado: “Buenos días, compañero, es un gusto escuchar a Guillermo Macció, ahora yo me pregunto, ¿está en condiciones el Uruguay en recibir tanta gente? porque acá donde falta el trabajo, hay bajos sueldos, ya sabemos lo de la educación, ya sabemos lo de la salud como anda, o sea, lo de la vivienda, faltan ochenta mil, está en condiciones el Uruguay hoy de recibir a tanta gente? En realidad, para mí que le están quitando puestos de trabajo a los uruguayos, yo veo gente de otros lados en muchos lados, en restaurantes, yo que sé, en muchos lados trabajando, un abrazo y nos estamos viendo, gracias”.
Miguel de Zona América dice: “Los contingentes de inmigrantes que están viniendo, la mayoría son venezolanos y cubanos sin contenido de clase, ¿esto no perjudica a los que piensan diferente en Uruguay? Ya que ellos se vienen por no estar de acuerdo con el régimen político de sus países”.
Martín de Canelón Chico dice: “Buenos días Macció, un monstruo en el mejor sentido de la palabra”.

GM: Bueno, muchas gracias.
Yo entiendo perfectamente las aprensiones que puede despertar este movimiento migratorio que recién es incipiente, lo que pasa es que nosotros no ganamos absolutamente nada encerrándonos, hay literatura sobre eso, un pueblo aislado, encerrado, envejeciéndose, reproduciéndose lentamente, tiene un destino oscuro, triste, gris, en consecuencia, por razones biológicas, elementales, hay que renovar la estructura demográfica del Uruguay, porque nos hemos resignado a todo lo que no se puede hacer, a todo lo que no se puede. Prque hay un sistema esclerótico de gobierno y hay un sistema esclerótico de justicia y hay sistemas escleróticos de administración de la vejez, la vejez nuestra está pésimamente mal administrada, porque uno se resigna a lo que le dan, no a lo que merece y en consecuencia hay todo un estado de resignación con mucha protesta verbal y poca acción y si, para transformar la sociedad uruguaya se necesita acción militante, muchas, muchas personas ya no están en condiciones de militar, militar en el buen sentido de la palabra, transformadora, de innovación, de incorporación, de nuevos hábitos y nos hemos atrincherado en cuatro o cinco estructuras, la quiniela, el fútbol, el servicio fúnebre, que son todas cosas negativas para los que entregaron la lanza, es muy característico del Uruguay.
Cuando yo explico eso, el sentido burocrático, ir a una oficina, la burocracia uruguaya es absolutamente improductiva.
Empezando por la del Banco de la República que gasta millonadas de pesos en publicidad, en la oficina de Colonia hay seis ventanillas para atender al cliente, nunca hay más de cuatro cajeros y nunca un cajero atiende más de tres personas y luego se va a tomar un café o un cigarrillo.
Mientras esas prácticas existan, estén instaladas en la sociedad uruguaya, vamos a seguir quejándonos de que no funciona, tiene que venir gente joven que oxigene el modo de actuar. En los ómnibus de transporte colectivo de Montevideo que están habilitados para treinta y seis pasajeros, viajan cuarenta y dos de pie. Bueno, eso tiene que cambiar, tiene que haber mentes lúcidas, innovadoras que dicen “bueno, esto no puede ser más así”.

 

MAB: Dice Gabriel: “Lo que más bronca da es escuchar a hijos y nietos de inmigrantes, descalificando la nueva oleada inmigratoria”.
Hay otro mensaje que dice: “Que lo parió che, para mí que Macció se formó cuando los programas de estudio tenían filosofía, literatura, lógica, moral y todas esas cosas que ahora decretaron que no sirven, saludos”, dice Alberto.
“La emigración centro americana ha llevado las maras a todos lados como forma de protección a la discriminación, pregunto: vendrán también acá como históricamente ha ocurrido con los italianos, rusos, etc.? Abrazos”, manda Clapton.

GM: Ah no, le podemos contestar rápidamente, el Estado tiene la facultad de decir de determinadas personas, con determinados antecedentes, “no entran”, simplemente, puede haber una aplicación selectiva, las maras son una patología social en un país absurdo como es El Salvador, donde usted está en un restaurante y le roban la comida mientras come actualmente. Por eso, cuando se mezclan todas las situaciones sociales o las patologías sociales, ahí se enchastra la discusión. Maras no queremos, narcotraficantes. Tampoco. Yo quiero decir.

 

DM: Claro, pero que no se asocie tampoco que cualquier inmigrante…. Es como decir que cualquier uruguayo es esto o es lo otro.

GM: La mara es una consecuencia del fracaso del movimiento revolucionario que estuvo en guerra años y años y se degeneró en un país que tiene una población escandalosamente elevada para el país que es, tiene veintiún mil kilómetros cuadrados, que es dos veces el Departamento de Colonia y tiene seis millones trescientos cuarenta mil habitantes, el doble del Uruguay en un Departamento como Colonia.

 

DM: Macció, hablábamos en la pausa como la gente visualiza los problemas desde la imposibilidad de solucionarlos, en vez de generar esto una oportunidad que es la forma como usted los presenta.

GM: Pero es comprensible, porque las autoridades, el gobierno, en especial el Ministro de Economía, el señor (Danilo) Astori, ha creado una mentalidad de cárcel financiera, no se puede tocar esto, no se puede tocar lo otro, tiene en estado esclerótico el desarrollo económico del Uruguay. Lo que sucede es que cierran empresas y se crean servicios, por eso no hay trabajo, porque una política neoliberal rabiosa, como la que está llevando el Ministro Astori paraliza cualquier potencia, porque es ajuste fiscal, a él lo que le importa es que las cuentas cierren, no le importa lo que estén pagando, lo que estén trabajando, lo que estén produciendo, es un fanático del neoliberalismo más oscuro porque cierra toda iniciativa y él sueña con los servicios, no sueña en una industria, no sueña en un país productivo y con el juego de palabras y con la autoridad que se auto atribuye como docente, es un mamarracho como economista, porque él lo único que quiere es el equilibrio de las cuentas, la más ridícula postura del bolichero: que las cuentas le den exactas y eso no es un buen administrador de la hacienda pública y lamentablemente, tantos años de prédica, porque lleva doce años de prédica, ha creado que cualquier cosa que se modifique, que se toque, es un descalabro fiscal. Pero el fisco es el administrador de la sociedad y entonces no es él que rige la vida de los ciudadanos y él ha convertido al fisco en el regidor autoritario, omnipresente de la vida de los ciudadanos uruguayos, por eso las entendibles reacciones de muchos de los oyentes respecto a los temores que engendra. ¿ Queremos una economía desequilibrada y en crecimiento?¿Cuál es la economía uruguaya? ¿Que compramos uvas de Chile, naranjas de España? ¿Ajos de China? ¿Eso queremos, con toda la tierra que tenemos acá?
Por eso los productores están desesperados. Porque ha habido una política de apertura al mercado, fanática, perversa, ni los EEUU la tienen. Ni a Trump se le ocurre, y estoy hablando de palabras mayores.

 

DM: Astori fue mencionado como un erudito a nivel económico, Astori puede ser el Ministro de Economía de cualquiera de nuestros Partidos, se dijo. Quizá esto haga pensar que no se puede más que esto

GM: Bueno, esa es la herencia maldita que se ha inculcado en el Uruguay, la resignación. Esto es así y el jubilado está resignado a peregrinar por veinte oficinas, el que espera una orden médica, tres días, una tomografía un mes y medio y así por el estilo. Costosísimo, yo puedo hablar con propiedad porque tengo un familiar que se asiste en Brasil y veo la diferencia que hay en el trato, con respecto en un caso y en el otro y no estoy yendo al primer mundo, estoy yendo al país que tenemos más cerca.
Los medicamentos. Se va a firmar un acuerdo de Libre Comercio con Chile, donde Chile se lleva la parte del león porque entre otras cosas, Chile es el principal productor de medicamentos genéricos, que nos van a tapar acá el Uruguay con medicamentos genéricos al mismo precio que los otros, al amparo del laboratorio Chile que es el principal productor de medicamentos en América del Sur. Y eso no se dice, entonces, se gobierna en este país, mintiendo.
La mentira es la herramienta virtual de los gobernantes, por eso, cuando se aparece una cosa que no se puede mentir, que es la presencia migratoria, se desnuda la mentira.

 

DM: Un mensaje de Fátima dice: “No me cierra la llegada de inmigrantes y no es que esté en contra, se podrá ver a futuro lo que dice Macció, lo que veo en ellos es que se convierten en contratos precarios y muy mal salario”.

GM: Eso es responsabilidad de otros actores, no de los migrantes.

 

MAB: Y hay otros mensajes, dice Sole: “Los cubanos que vienen han sido educados con el esfuerzo de todo el pueblo cubano sufriendo el bloqueo, los que vienen son anti revolucionarios y todos con el objeto de irse a EEUU porque entran como refugiados políticos, lo que indica que Uruguay piensa que Cuba es gobierno de facto, muy mal. Los venezolanos que llegan son todos de derecha, no nos traguemos la pastilla, discrepo, no cambiarán al país porque la crisis es culpa del gobierno, veinte mil extranjeros de derecha no mejorará nada; en hoteles han sacado uruguayos y pusieron venezolanos, no hacen paro, no piden aumento, etc., lamentable”.
María del Carmen dice: “Como siempre, un placer escuchar al compañero, parece un libro abierto, la Comisión de Medio Ambiente Delia Villalba se ha nutrido de sus vastos conocimientos, un abrazo”.
“Saludos a Macció, viendo el mapa Manaos se encuentra en una zona estratégica impresionante, en la desembocadura del Río Negro y sobre el Amazonas, saludos”, dice otro oyente.
“Siempre muy claro Macció, dice Nelson de Tacuarembó.
“Buenos días a todos, Macció un grande, el trabajo de abrirnos la cabeza no se lo podremos pagar nunca, el mundo globalizado no es sólo el tecnológico, es el de los pueblos, los que están demostrando que las fronteras las ponen los que nos dominan, felicitaciones, muchas gracias, dice Marta; “buen día compañeros, soy Alejandro del Cerro, me parece que el problema no es si viene gente o no, hay que cambiar el sistema político que hay”, cosa que vos lo decías hoy.

GM: Claro, perfecto, lo acabo de decir.

MAB: Y Mauricio dice: “Discrepo con el mensaje anterior, no todos los inmigrantes son de derecha o anti revolucionarios, en realidad el micrófono busca a una minoría y se generaliza y manda un abrazo”.
Como ven, ha habido una gran participación de la audiencia

GM: Yo les agradezco a todas las intervenciones, han sido muy sabias, muy inteligentes, muy pensadas todas, pero el Uruguay por el rumbo que lleva, según mi parecer muy modesto, en el destino histórico que le tocaría jugar, puede desaparecer como entidad política y cultural, si nosotros no hacemos un esfuerzo para re jerarquizar el contenido demográfico del país, será un país en extinción o por abandono, yo creo que a mucha gente le pesa mucho ser uruguayo, sin tener conciencia de ello y un país se construye entre todos.
Nosotros vinimos, mi bisabuelo era panadero callejero y era anarquista y yo nunca sentí que el anarquismo influyera en mi vida, entonces hay que mirar un poquito para atrás para ver para donde damos el salto, así como estamos, estamos en un estado de esclerosis institucional múltiple.
Hace años y nunca se rompió, se consolidó, por lo tanto el desafío de todos nosotros es como lo cambiamos, como abrimos la ventana de la inteligencia y del buen humor.

 

DM: Macció, muchas gracias.

GM: Gracias a la audiencia y a Uds.