“ESTA RADIO ES SEÑERA EN LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DE PENSAMIENTO Y SON COSAS QUE TIENEN QUE ESTAR SIEMPRE VIGENTES”
Entrevista al doctor Carlos Sommaruga, 25 de octubre de 2018

 

El Dr. Carlos Sommaruga compartió la mañana de la 36 con María de los Ángeles Balparda y Diego Martínez para hablar del juicio que hace 30 años la secta Moon le realizó a dos periodistas de CX36. Se trataba de Saúl Bentancoor y Juan Serres a quien defendió Sommaruga  en lo que fue considerado un juicio histórico. El juicio fue ganado en dos instancias por los periodistas. Sommaruga indicó que “fue un caso líder en aquel momento” y recordó que acá había irrumpido con mucha fuerza  la secta Moon o Iglesia de la Reunificación, y “esta radio siempre se caracterizó, más allá de determinadas direcciones o ideologías, por expresar su opinión en forma libre”, sostuvo. Sobre el caso dijo que los periodistas “se expresaron acerca de lo que era esta actividad que irrumpía en el país y empleando todos los términos que además no era nada original, pero sí valiente, porque esto en todo el mundo se estaba hablando acerca de la Secta Moon, y ellos dieron su opinión, la cual era realmente muy firme oponiéndose a todo tipo de injerencia y la forma cómo había ingresado. Entonces uno de los representantes de la Secta Moon -hoy también fallecido, una persona muy conocida, que era director de Últimas Noticias- Julián Safi, promovió contra ellos, contra los periodistas de la 36 en aquel momento un juicio por difamación, por injurias, todo ese tema por haberse sentido lesionado en su honor.  Y acá todo esto nos pone de frente a observar qué significa la expresión de un periodista en un medio de comunicación masiva”. Transcribimos la entrevista que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/dr-carlos-sommaruga-25-10-2018-audios-mp3_rf_29605947_1.html

 

María de los Ángeles Balparda: Recibimos al doctor Carlos Somaruga, que nos alegra mucho recibirlo aquí y con el que vamos a estar hablando de historia y de cosas que incluyeron a Radio 36.
¿Cómo le va? buen día.

Carlos Somaruga: ¿Qué tal? buenos días para ustedes, para toda la audiencia de Centenario.
Y sí efectivamente es un tema legal, pero es absolutamente histórico, y si bien llegamos un poquito después, creo que tiene relación sobre todo con esta fecha tan señalada que ustedes han vivido en carne propia que es el Día del Periodista, al cual hay que saludar a todos los medios y a todos los periodistas que ejercen esta profesión.
Este caso tiene muchos perfiles, estábamos comentando fuera de micrófonos que a nosotros nos tocó, digamos en forma circunstancial y después nos tocó determinado protagonismo en lo que fue la defensa de alguien que pasó por esta radio, en lo que fue un caso que se estimó como un caso líder en aquel momento, estamos hablando de más de 30 años, teníamos muchos años menos que hoy.
Pasaba que  acá irrumpió con mucha fuerza la llamada Secta Moon, la Iglesia de Unificación, esta radio siempre se caracterizó -más allá digamos de determinadas direcciones y de determinados puntos de vista o de determinadas ideologías- siempre se caracterizó por expresar su opinión, una opinión en forma libre. Y eso fue lo que pasó.
Acá hubo en ese momento dos periodistas que estaban al frente de un determinado programa de la radio, uno era Juan José Serres, el otro era Saúl Pablo Bentancoor -hoy fallecido- quienes se expresaron acerca de lo que era esta actividad que irrumpía en el país y empleando todos los términos que además no era nada original, pero sí valiente, porque esto en todo el mundo se estaba hablando acerca de la Secta Moon, y ellos dieron su opinión, la cual era realmente muy firme oponiéndose a todo tipo de injerencia y la forma cómo había ingresado. Entonces uno de los representantes de la Secta Moon -hoy también fallecido, una persona muy conocida, que era director de Últimas Noticias- Julián Safi, promovió contra ellos, contra los periodistas de la 36 en aquel momento un juicio por difamación, por injurias, todo ese tema por haberse sentido lesionado en su honor.
Y acá todo esto nos pone de frente a observar qué significa la expresión de un periodista en un medio de comunicación masiva.
Hay algo que me parece muy importante -y ustedes lo saben y acá se dice y se lucha por eso, no solamente se dice, lo importante es luchar- es absolutamente libre la expresión de un pensamiento y naturalmente a través de lo que es el medio escrito o el medio hablado, o a través de las imágenes, y cuál podría ser, ¿existe límite? Es libérrimo esto. Esto viene de 1830 y en todas las constituciones se ha llevado adelante lo que es una libertad prácticamente sin restricciones al derecho que tiene expresión del pensamiento el periodista. Naturalmente que cubre cuando esto ha sido hecho con abuso o buscando algún otro fin que no sea exclusivamente el de dar difusión a una noticia en las condiciones que corresponde, porque eso daría lugar entonces a un delito o a un delito de comunicación.
Pero yendo puntualmente a esto, yo lo quiero comentar con ustedes, lo quiero comentar también con la audiencia, lo que significó para todos nosotros eso y lo que aún hoy recordando tanto que se está hablando hoy de la libertad de prensa y de comunicación, en aquel momento estaba vigente la Ley 15.672, que fue derogada, hoy hay otra ley que está vigente, pero prácticamente ésta ha puntualizado más o encuadrado más la cosa, pero la idea y el principio rector siempre es el mismo, el que hablamos antes, la libertad de expresión sin censura por decir así.
Pero quiero decir alguna faceta, me tomo el atrevimiento de hablar en un par de minutos de lo que fue el episodio histórico y cómo se llegó a eso.
Resulta que Bentancor, uno de los periodistas, tenía un defensor que incluso ha estado por la docencia en la Facultad de Derecho, el doctor Rufino Domínguez, y el caso Serres estaba siendo patrocinado por otro abogado que no recuerdo cuál era el nombre. Y nosotros acá estábamos haciendo una función, intentamos hacer algo parecido a lo que hacen ustedes, pero en ese momento pasó lo de Serres, todo el mundo lo comentaba, qué es lo que pasa y estaban muy perseguidos Serres y Bentancoor, un momento muy difícil para ellos. Y un día el que era gerente de la radio conversamos algo y dice, usted vio lo que pasó, ¿usted no se anima con esto?
-Cómo me voy a animar si hay otro patrocinante, fíjese yo no puedo intervenir de ninguna manera, primero porque él está bien...
Dijo: No, pero yo quiero que usted.
-No, yo la única manera...
Y adelante mío llamó por teléfono y el colega dijo de ninguna manera, paso libre, aparece Serres -y a esta parte vamos a darle un poco el giro, un poco humorístico a la cosa por lo que viene- y dice vayan ahora directamente al Juzgado Penal y fuimos hasta allí, entonces se hace el cambio de Defensa.
Nos traen todo lo que había sido la denuncia, una cosa es que yo se lo diga ahora y otra que ustedes lo hubieran visto, frente a mi estupor traen no solamente un verdadero mamotreto, sino que además revistas, semanarios, cassettes en aquella época, era de una altura... Y, me dicen: Doctor no se haga problema vaya ahí a este costado y usted va a mirar...
Es imposible que yo esto pueda -porque había una audiencia muy próxima-
Y dicen: Haga lo que pueda.
Entonces yo lo miro a Juan José, me toca el hombro y dice: Ahora el problema es tuyo.
Y yo lo digo a esto con humor porque en aquel momento una gran responsabilidad que uno asumía de repente con muchísimo menos experiencia que la de hoy, pero que era un reto muy interesante por lo que se estaba viviendo, y ahí hubo que ir a la cancha.


MAB: Serres además yo me acuerdo porque acá le hicimos muchas entrevistas después del ‘92 por las consecuencias que seguía manteniendo. Y era un periodista que investigó, él no sólo opinaba, él había investigado, tenía mucha información y la da muy clara además, todo muy probado y eso lo colocó en un lugar muy delicado porque hoy mucha gente no sabe pero el poder que tenía la Secta Moon en Uruguay era impresionante desde la época de la dictadura. Y con muchos vínculos políticos, con políticos después del 85, con parlamentarios, gente que aparecía en ceremonias de boda que hacía colectivas, una cantidad de cosas que ahora parecen una locura.

CS: Y aparte esa opinión contraria a lo que podía ser la irrupción en el país por medio de la secta, era mundial. O sea el sentimiento a favor era de un grupo y la contra estaba hecha en términos generales, acá no era novedad, pero se les endilgó que estaban difamando a una persona y que le estaban afectando el honor, cosa que después en la sentencia se aclara en forma definitiva que no se afectó el honor de ninguna manera sino que lo que se hizo simplemente fue la difusión de noticias y a él lo tocaba como un representante no en su fuero íntimo.
Y entonces les decía lo primero: Llegó la primera audiencia y ahí fuimos, yo no conocía en ese momento al doctor Domínguez que era representante de Bentancoor, para que tengan idea yo iba con Juan José Serres. Ese día estuvimos en la audiencia y había una expectativa bárbara, el fiscal era el doctor Miguel Langón, recientemente desaparecido, conocida figura también en lo que es la magistratura desde el punto de vista fiscal en el país. Y uno de los abogados que representaba a la Secta Moon era el doctor Rodolfo Schurmann Pacheco, lo cual hablaba de que el desafío, la apuesta, era doble.


Diego Martínez: Por el prestigio que tiene como abogado Schurmann Pacheco

CS: Eran dos: eran el doctor Luis Guarnaschelli y el doctor Rodolfo Schurmann Pacheco, eran quienes representaban.
La primera instancia fue realmente interesantísima, el doctor Domínguez hizo una exposición brillante porque era en ese momento docente y tenía un conocimiento amplísimo y uno trató de aportar algún otro tema desde el punto de vista periodístico o constitucional para avalar lo que en aquel momento era verdaderamente una pieza interesante y muy conocedora en materia penal. Entonces cuando se va a todo eso, llega la primera sentencia, llega la lectura y se gana esa primera instancia.
El doctor Langón nos dice a nosotros -que estamos con el doctor Domínguez y con Serres y con Bentancor-: “Les pido solamente unos minutos para yo hacer mi alegato a los efectos de hacer mi apelación”.
-Sí, cómo no.
Nosotros cruzamos juntos a un bar que estaba en frente a la calle Misiones, hoy cerrado, y volvimos, le dimos tiempo, como media hora, pero volvimos con una estrategia que creo que aumentó la capacidad de nosotros, que en aquel momento no valoramos en su verdadera dimensión. Resolvimos hacer la defensa conjunta de los dos.
Entonces fue algo increíble, fue una audiencia muy interesante.
Langón dijo cosas muy buenas, creo que nosotros también, y eso fue con todo ese bagaje de lo que había pasado en la audiencia, fue al Tribunal de Apelaciones, que es lo que estamos analizando hoy porque el Tribunal de Apelaciones en aquel momento de Primer Turno -entre los cuales estaba el doctor Gervasio Guillot- confirmó plenamente la sentencia que después a su vez, fue comentada por los distintos órganos de difusión, algunos que le dieron mucho vuelo, algunos otros no tanto, pero que sí marcaron lo que hoy quería hacer y conversar con ustedes, que no es el hecho puntual que le puede haber pasado a un abogado de este país o a un periodista de este país o a esta radio; sino que es simplemente el testimonio de lo que es directamente la libertad de expresión de pensamiento en una radio, en un medio masivo.


MAB: Estamos hablando de un hecho que -como él dice muy bien- no es el caso de un periodista, de una radio, de un abogado, es un tema que tiene que ver con la libertad de expresión, con el papel del periodista, justo en la semana que se conmemoró el Día del Periodista.

CS: Sí, no es casual. Y uno siente todas estas cosas, y pienso que lo importante en los propios medios, es hablar de estas cosas con la seriedad que corresponde.
Creo que hoy -yo no sé si ustedes lo comparten o no, acá no voy contra nadie en particular, estoy hablando en términos muy generales- pero se habla con mucha ligereza de libertad hoy.


MAB: Es como del Día del Periodista, se habla como si fueran bobadas, es serio el papel del periodista.

CS: Y ahí está, y eso sería un poco el fundamento de lo que estamos hablando hoy.


DM: ¿Y qué era lo que estaba en juego allí? ¿Qué era lo que ustedes tenían que comprobar o proteger y qué se planteaba por la otra parte?

CS: El juicio fundamentalmente en lo que entendía el querellante, el que había denunciado, en que había sido lesionado su honor por los dichos de los periodistas, y los periodistas luchaban también por manifestar que habían hecho una tarea netamente científica, periodística y que tenían la verdad material además, porque la verdad material también ayuda.


DM: ¿Y hay algún hecho concreto que ellos hayan denunciado que fue el que supuestamente hirió esa moral o era opinión simplemente?

CS: No recuerdo con exactitud los hechos puntuales, pero era, yo diría de que durante mucho, no solamente en esa audición, sino en casi todas, se hacía referencia a cómo había ingresado, qué había hecho y lo que hacía Moon en el mundo, y como acá había puerta libre para esto, esto llamó demasiado la atención, porque no miremos hoy, que hoy abunda la información, nos enteramos por la radio, por la televisión y por las redes, no, en aquel momento era verdaderamente osado hacer esto, y se hizo y pasó, y hablábamos también de que, es interesante la pregunta porque también trae de la mano a decir que tampoco es invulnerable todo lo que diga un periodista, porque un periodista puede cometer excesos, cómo no, o puede lesionar realmente el honor, o puede hacer cosas que son indebidas.


DM: Pero no tiene impunidad.

CS: Exactamente, impunidad, esa es la palabra, pero sí siempre el principio protector está muy por encima de todo, yo creo que esa salvaguarda porque en definitiva esa expresión del periodista es corolario de la expresión del pensamiento, que es uno de los derechos fundamentales que tiene el individuo, y entonces yo creo que todos esto que hubo que vivir en forma concreta, en forma que en aquel momento fue tan sonado, incluso en algunos perfiles doloroso, yo me acuerdo que los periodistas pasaban muy mal, porque una cosa es que hoy lo diga, nos parecería hoy que a alguien que le pudiera pasar, a un periodista por algún exceso de más, por más que significara que fuera investigado o que fuera detenido, o que le pasara alguna cosa así, no tengan duda que no le pasaría ni la décima parte de lo que pasaron Serres y Bentancoor.


DM: ¿Qué cosas les pasaron por ejemplo?

CS: En la policía.


DM: ¿Fueron detenidos?

CS: Sí, en la casa.
Y lo pasaron mal.
Y después como se decía anteriormente para trabajar les costó, porque después incluso ganadores les costó.


DM: Quedó el estigma.

CS: Claro, es que es difícil, cómo podemos hacer para que se pueda captar por el sentido común de un oyente o de un ciudadano común todo lo que estamos diciendo, porque en aquel momento capaz que lo estamos viviendo y sobre la marcha lo veíamos, hoy lo miramos con la retrospectiva de tanto tiempo, pero que también tiene la vigencia absoluta en un momento en el cual lo estamos viendo que el fuego es cruzado y la libertad de expresión del pensamiento está sirviendo como para enjuagarse la boca nada más.


MAB: Hay una cosa muy interesante, acá está la sentencia del tribunal de apelaciones de primer turno, que esto está publicado en el diario El País en marzo de 1988, y digo para tener una idea de cuáles eran, como decía Diego, las tensiones, dónde estaba puesto el asunto. Y Safi por ejemplo, que era el denunciante, dice: “Yo nunca negué que comparto en su casi totalidad las ideas políticas de Moon, pero eso no quiere decir que no tenga total independencia para establecer la orientación del diario -que era Últimas Noticias en aquel momento- pese a lo cual el editorial contenido en el año 1, número 1 del mismo, convertiría al nombrado en destinatario indirecto de la campaña desprestigiante centrada en Moon y sus ideologías. Tal susceptibilidad equivocada no compromete la total independencia proclamada por el orientador del periódico, parece incuestionable al amparo de la libertad de emisión del pensamiento criticar públicamente la ideología y las finalidades de la iglesia de la unificación -que era la de Moon- así como su brazo político causa y su respaldo financiero multinacional complejo financiero integrado por el Banco de Crédito, Impresora Polo, dueña del diario Últimas Noticias, cadena hotelera del Victoria Plaza, etcétera”.
Para ver qué era lo que había atrás de esto.

CS: Está muy bueno reseñar eso y eso es todo el caso puntual, y al final de esa sentencia también hay todo lo que tiene relación a la libertad de prensa, o sea, que por eso digo de que reúne una cantidad de cosas que tuvo la fuerza necesaria como toda sentencia para el caso particular, pero que excede ese marco por toda la situación que estamos conversando.


MAB: Le mandamos un saludo al periodista Juan José Serré que es parte del programa 60 y pico que va de 13:30 a 14:30 horas.

CS: José es un periodista de raza, creo que trabaja en el SODRE, pero siempre sabemos que le interesan todos estos temas, ahora no sé si estará alejado en forma definitiva más allá de la intervención esta que estamos  planteando, pero era un buscador, un escudriñador de los temas periodísticos.  

DM: ¿Y qué pasaba con la prensa con respecto a este caso? Era también un tema seguido por los medios desde el punto de vista de la solidaridad con la situación que vivieron los periodistas o si por el contrario se hacían un poco al costado por la importancia que tenía también la secta Moon.

CS: Yo creo que la respuesta es que más que la solidaridad era la información, pesaba mucho en un momento la situación que se estaba viviendo y hubo un medio de comunicación que dio noticias en mayor o menor medida algún otro no, pero le estaba comentando a Ángeles de lo que recuerde, que le haya hecho hincapié en esto, ojo que puedo omitir pasó mucho tiempo de esto pero recuerdo Alternativa Socialista, Jaque, Búsqueda, El País naturalmente donde está recogido esto en un domingo toda la sentencia de segunda instancia y puede haber algún otro medio que se haya ocupado de eso. Es más. Cuando se registraron las audiencias en épocas que no estaba la espectacularidad de ahora que estaban todos los medios, recuerdo que Búsqueda iba y gravaba, o sea, que estoy recordando detalles muy puntuales allá en lo que ha quedado en el fondo del olvido, pero también en el recuerdo permanente, las dos coas que se entrecruzan porque pasaron muchos años pero el recuerdo está vivo  en muchos elementos.
Pero no me quería  olvidar de algo que me parece importante, para redondear y lo que hablábamos antes que no está solo la impunidad, también hay temas no solamente penales para este asunto de la vida de prensa, sino que lo que se expresa a través de -si es indebido hablo- hasta ahora hemos hablado de lo que corresponde, se hizo un juicio en forma, se hicieron las cosas porque se hizo una tarea netamente periodística.
Pero a veces de eso cuál es el límite. Abusé, lo hice en forma excesiva, saqué ventajas, bueno eso ya se fue de la libertad de prensa. Tenía intereses por encima de dar la noticia o se mansilla directamente el honor, no como en el caso que le pasó a Safi que se sintió lesionado que después lo desestima y lo explica muy claramente la sentencia. Pero ha habido casos acá en el Uruguay en los cuales los periodistas han sido o el director medio ha sido sancionado y acá hubo un caso, hace muchos años que está tomado en un trabajo muy interesante la doctora Venturini donde habla de la lección al honor de las personas, en publicaciones que pueden ser noticias falsas o inexactas, siempre estamos también ahí en un ámbito.

 

DM: En el borde del camino.

CS: Claro y entre otros casos que menciona el de una figura muy conocida, la del conductor argentino Marcelo Tinelli que en su momento demandó a un diario por publicar que se había ido de Punta del Este luego de unas temporadas sin pagar deudas, resultando acogida la demanda en dos instancias saldó en cuanto al monto y daño mora que se abate  en su pedido de U$S100.000 a U$S10.000. Fíjense que aquí fue sancionado, o sea que si bien como decimos al principio es libérrimo ese derecho no puede abusarse ni tomarse de forma que pueda menoscabar  el honor o ser falsa la noticia difundida.

 

DM: Uno tiene además la sensación de que  hay una asociación también con el tema fueros para  los legisladores o también con los funcionarios públicos, que hay cierta protección para que no venga un nuevo gobernante y los borre, en el caso de los legisladores que puedan hacer denuncias, que puedan investigar y puedan dar su opinión de los hechos sin que se lo censure por ello y se los saque sin las mayorías adecuadas como para poder realizarlo y en el caso de la prensa lo mismo, que puedan hacer denuncias, que puedan investigar sin la necesidad de tenerlo comprobado jurídicamente, pero que tengan un fundamento para poder realizarlo.

CS: Y esa es la verdadera tarea del periodismo porque sino la esencia misma se pierde.

 

DM: Son promisores de lo que opinan otros.

CS: Claro y eso lo protege la Constitución, lo protege la ley 16099 que es la vigente y lo protegen todas las normas que nacen -vuelvo a repetir- de la Constitución de 1830 que habla de la libertad enteramente libre y que justamente por ahí se habla que podría ser del punto de vista somático exagerado, peo si es libre es libre no enteramente libre, pero bueno dejémosle, era como para remarcar enteramente libre sin previa censura decía en aquel momento, entonces qué cosa más interesante detallar cual es el marco en el cuál se mueve el periodista, en este caso en Uruguay.

 

MAB: Poner información además para los que reciben el trabajo de periodista, poner información para que la persona pueda formar su opinión, no en base a lo que suena más fuerte sino en base a tengo estos dato y por eso yo termino opinando así, hablo de Serré porque fue el que conocí más pero lo que hacían era poner mucha información sobre la mesa y meterse con uno que era muy poderoso, porque si uno dice que la secta Moon llegó en el año 81-plena dictadura- de la mano del suegro de Gregorio Álvarez que era el dictador en aquel momento, el General Queirolo  que también era muy poderoso y que era Ministro de Industria en aquella época  de la dictadura y Safi tenía inversiones y se había dado un nombre más que después se hizo muy conversado en los últimos años, el charleta, que se habló que le había regalado un barco, todo aquello, era de esta gente de la que estaban hablando ellos, poniendo información, incluso que habían comprado muchas empresas locales a través de un holding, compraron Frigorífico  Ameglio, La Montañesa, Ricard, Famosa, Caramelos  Zabala, Fleischman, Pernigotti, todas esas empresas habían comprado según un informe que publicó en su web El Espectador hace poco tiempo.

CS: Qué nombres y qué fuerza tienen esas empresas.
Y yo creo que eso hace más digno todo esto y creo que el haber recurrido a un episodio que ya tiene su historia sirve para  proyectarlo al presente.
De repente a veces uno exagera, pero creo que  en cierta medida quiere poner el tono donde hoy se combaten las ideas tipo vedette, o sea sino soy de determinada forma de presentación soy un offsider

 

MAB: Exactamente y no hay mucha sustancia sobre lo que pone sobre la mesa sino más bien es el ruido, lo vistoso, peo  la sustancia que es poner elemento. Un oyente, Yamandú recuerda que Germán Araujo dedicó muchas horas de prédica a desenmascarar a Moon y los que se escudaron en él tibiamente o descalificándolo dice Yamandú que recuerda aquellos tiempos.

CS: A mí me da la sensación también, reiterando todo lo que hemos tratado de acercar esta mañana y lo que significó en aquel momento un gesto de hidalguía por los que llevaron adelante esto, porque había que meterse en este baile en ese momento por todo que estamos hablando, sabían que corrían peligro y aún después de corridos seguían hasta que se llegó a las últimas consecuencias y las últimas consecuencias marcaron por lo menos un voto a favor de la justicia en aquel momento.

 

MAB: Sí, está muy interesante la sentencia.

CS: Sí, porque no solamente reúne todos los requisitos que encuadran a este asunto de forma mucho más detallada, yo traté de acercarlo lo más al sentido común, sin ser demasiado técnico en el tema, pero muy interesante del punto de vista jurídico, histórico y con un respecto muy grande a lo que es la labor periodística.

 

MAB: Diego había dejado planteado qué hacía el resto de la prensa, la prensa lo único que hacía era informar.

CS: Sí, yo anteriormente dije que hubo muchos medios que se ocuparon, que hablaron del tema, pero más bien como nota no como un acto de solidaridad, se daba la información porque realmente era una noticia, una noticia que tenía su valor, pero no recuerdo que alguien se hay jugado a muerte por esto, es más, otro recuerdo interesante a medida que vamos conversando, si habrá sido importante también para la 36 porque ya no hablemos solamente de eso, hablemos de la 36 Radio Centenario siempre buscando la verdad, investigando y demás y me acuerdo que en aquel momento el medio que encontró la Centenario para darle difusión, pasaban la sentencia leída no sé cuantas veces por día.
Fíjense ahí la realidad del momento.

 

DM: Y bueno siempre la pelea contra el poder genera esas cosas, no es fácil enfrentarse al poder, muchos terminan plegándose al poder porque terminan haciendo las cosas que el poder necesita para no tener problemas, suele ocurrir eso de que se hacen discursos previos contra el poder, pero después cuando se llega al lugar donde hay que tomar las decisiones se pliegan al poder.
Estaba leyendo acá algunas partes del fallo, dice que estos periodistas habían señalado que parte de lo capitales de la secta provenían de las Islas Gran Caimán.

CS: Sí eso es cierto.

 

DM: De capitales cuantiosos provenientes de regiones exóticas, Islas Gran Caimán y que señaló el fallo que generaba certidumbre, que era válida la certidumbre de los periodistas al establecer esto, como que no estaban diciendo nada falso o por lo menos tenían la posibilidad de argumentarlo como un elemento concreto.

CS: Eso es lo que también hablábamos, que se buscaba por parte de todos nosotros, se probaba que había una verdad material en los dichos, no era una cosa antojadiza o por lesionar el honor a nadie pero era difícil.

 

DM: Si hoy es difícil comprobar que alguien tiene financiamiento o que recibe fondos de capitales de paraísos fiscales, no me quiero imaginar en el ‘88 para ustedes como abogados llevar certidumbre,

CS: Tengo que ir más para atrás, porque ustedes saben que esto tuvo unos devaneos antes de llegar esto y creo que la audición que dio origen a todo  esto, no recuerdo con exactitud la fecha pero sí el año, fue en el 84, o sea que fíjense ustedes como venimos remando y lo que tú señalabas recién, cómo no va a ser difícil, dificilísimo, incluso hoy lo podemos ver con otros ojos de repente, a los ojos de la realidad de hoy, pero en aquel momento era durísimo, en aquel momento era dificilísimo enfrentarlo y yo creo que había que estar muy decidido a eso, muy decidido, muy firme y además con convicción de lo que se hacía y con la valentía de encontrase con un enemigo sumamente poderoso, con consecuencias como decíamos para los periodistas y su familia, no, la cosa no era sencilla.
Creo que hoy un poco este recuerdo es válido para decir otro de los episodios por los cuales atravesaron personajes que estuvieron en esta radio, esta radio señera de conductores, de periodistas, de libertad de expresión de pensamiento, me parece que esto de alguna manera hace posible el recuerdo de cosas que tienen que estar siempre vigentes. En el sentido que eso pasó pero están allí y si mañana es necesario estaremos dispuesto a seguirla, porque yo creo que esto hay que defenderlo a muerte porque es un derecho fundamental y porque también -y como dijimos antes-, en el día de hoy aquellos que lo pregonan  que también lo practiquen como corresponde. No que hagamos de la libertad de prensa porque la norma nos ampara sino porque nuestros hechos, porque nuestra forma de decir y porque nuestro enfoque de los episodios que estamos viviendo son los que reflejamos o reflejan mejor dicho los periodistas a través de sus dichos.

 

MAB: Es importante esto que está diciendo también para los nuevos periodistas que están en la televisión, que están en la calle cubriendo, que se pierde -hoy decía usted al principio- la seriedad del papel del periodista, que hay que tomarlo así, con el papel y el aparatito que tenés y las tecnologías que manejas es responsabilidad del periodista.

CS: Y si no nos quedaríamos en aquella famosa frase lo dijo la televisión o lo dijo la radio, pero verdades absolutas no.

 

MAB: Exactamente y hay que ser fiel a la verdad.

CS: Ah me parece y esa es la carta de presentación y esa carta de presentación la tiene la 36, la sigue teniendo y la seguirá teniendo.

 

DM: Y por un bien común también que siempre hay que perseguir, la verdad como un bien común, defender a la gente desde los micrófonos con la información que necesita la gente para defenderse, para protegerse también del poder, me parece que también son elementos importantes de la tarea.
Y qué bueno poder contar con la 36 para tener estos encuentros.

CS: Y para mí ha sido realmente un gusto rememorar esto, compartirlo con ustedes y con la audiencia y ojalá haya servido para por lo menos en algunos de ustedes quede esto que puede ser un recuerdo, pero que sea vigente.

 

MAB: Muchas gracias por haber venido doctor Carlos Somaruga.

CS: A ustedes.