10 de setiembre del 2002.
MENSAJE DE LA 36
“Entre Salvador Allende y los Estados Unidos”
Los latinoamericanos debemos tener los ojos puestos siempre hacia el continente. Nuestra visión hacia Europa y el norte ha sido impuesta por el poder de la oligarquía nacional y los diferentes imperialismos.
Mañana cuando despunte el sol, y hasta la madrugada de quienes viajen hasta el alba Chile y Salvador Allende roja, azul y blanca su bandera remontaran la cordillera y nos observaran desde el techo más alto de nuestro continente el Aconcagua.
Vendrán a la memoria tantos hermanos nuestros, tanto pueblo asesinado, tantos trabajadores, campesinos y estudiantes, tantos poetas, artistas, intelectuales, y cantores.
Si quisiéramos mañana nosotros también podríamos abrir una exposición sobre el terrorismo de estado de aquel 11 de setiembre en Chile.
El día que la aviación chilena bombardeó la Casa de la Moneda donde se encontraba el Gobierno de la Unión Popular y en el lugar donde las balas fascistas asesinaron Salvador Allende.
Podríamos mostrar en un mural inmenso la imagen del presidente socialista “cojonudo” con su casco de guerra asomado al balcón de la Moneda oscultando el cielo y su fusil soviético AK 47 terciado al hombro que le había regalado Fidel Castro unos meses antes.
Sobrarían las imágenes de terror de la aviación ametrallando las poblaciones fieles al Gobierno socialista.
Aquel Estadio de Fútbol de Santiago con miles de detenidos vendados y maniatados a cielo abierto durante días. Esperando turno para ser torturados o recibir el tiro de gracia en la cabeza. Miles de muertos y desaparecidos.
Se podría mostrar la Caravana de la muerte recorriendo los cuarteles de todo Chile para asesinar a los militantes de la izquierda.
Se podrían repetir las imágenes del tiranosaurio de lentes negros fotografiado con su plana mayor en una expresión del terrorismo fascista latinoamericano.
Habría muchas imágenes para recordar como la huelga de camioneros sostenida y respaldada económicamente por la CIA norteamericana.
Fotos de los “momios” Chilenos vestidos de negro en las esquinas de Santiago repartiendo volantes contra el Gobierno Socialista.
Fotografías de las manifestaciones de las “pitucas” burguesas golpeando las cacerolas vacías.
El golpe en Chile fue planeado y ejecutado por el imperialismo norteamericano, la responsabilidad de Henry Kinssinger a sido documentada. El gobierno socialista fue aplastado y este atropello a la democracia y la libertad de un país latinoamericano hasta el día de hoy a cumplido una influencia enorme en todos los procesos continentales.
La izquierda latinoamericana mayoritariamente a quedado resentida con la experiencia Chilena y a asumido el ejemplo no desde el punto de vista histórico de prepararse para defender el poder. Si no que a pretendido y pretende adaptarse al sistema capitalista de forma de no ser atacada por la reacción de la derecha fascista y el imperialismo financiero.
La experiencia del Gobierno Socialista de Salvador Allende resultó traumática y al igual que el resto de los procesos dictatoriales generaron y perduraron enormes retrocesos en los programas y aspiraciones de la izquierda que busca adaptarse para no ser desalojada del Gobierno.
La izquierda y el movimiento latinoamericano debatía hasta el golpe de estado en Chile, la viabilidad o no de llegar al Gobierno mediante los procesos electorales. Discutía acerca de las posibilidades o no de acceder al poder mediante métodos violentos.
El triunfo de la Unión Popular en Chile pareció respaldar la tesis de la vía electoral para la construcción de una sociedad socialista de justicia social. Durante el corto periodo del Gobierno de Salvador Allende tres fueron los procesos que identificaron las principales acciones y tendencias de la sociedad.
En primer lugar un fuerte respaldo de los sectores populares y de trabajadores al Gobierno socialista. Durante las elecciones Municipales posteriores a las nacionales el respaldo al Gobierno aumento más de un diez por ciento.
La polarización de la sociedad y la radicalización de los sectores de derecha, empresariales, y de burguesía nacional.
Un gran avance por otro lado de las conquistas sociales impulsadas por el Gobierno pero a la vez vanguardizadas por las organizaciones sociales, los trabajadores que ejercían fuertes presiones sobre los organismos del estado para profundizar los cambios.
Un fuerte proceso de nacionalización de materias primas como el cobre, de fábricas e industrias estratégicas. Una política impositiva estricta sobre los sectores exportadores e importadores y financieros. Y a la vez políticas sociales de choque para elevar socialmente a los sectores sociales más sumergidos y postergados históricamente en Chile.
Se dice que Fidel Castro advirtió y respetuosamente le insistió algunas veces a Salvador Allende, que se preparara para la reacción de la derecha y armara al pueblo. Pero Allende creía profundamente en las Instituciones de la Democracia burguesa, y prefirió seguir hasta el final el camino de las leyes.
Durante la visita de Fidel Castro a Chile en jefe de protocolo militar fue Augusto Pinochet un militar que había jurado fidelidad a la Constitución y al Gobierno de Allende. El judas que lo iba a traicionar un tiempo después conspiraba traicioneramente.
Salvador Allende tuvo también y es justo decirlo presiones y debió debatir largamente con los sectores políticos más izquierdistas intelectuales y de estudiantes. Su sobrino un profesor Universitario Pascal Allende había formado el MIR junto a Miguel Enrique asesinado en combate una organización semi clandestina influenciada por la Revolución Cubana y desde los comienzos del Gobierno socialista impulsaron los cambios más profundos y exigían al presidente mayor radicalización del proceso.
Mañana cuando amanezca el mundo entero estará conmemorando los atentados odiosos del 11 de setiembre contra las Torres gemelas. Mañana la recordación servirá al imperialismo como justificación para atacar a IRAK.
Este es el objetivo de la administración norteamericana ir por el petróleo iraquí como antes fueron por el cobre chileno.
Nosotros no avalamos ni la conducta de ayer de los Estados Unidos ni la de hoy, nos revelamos contra su política guerrerista, sus asesinatos, y sus bombardeos a poblaciones civiles. Rechazamos su dominio económico y financiero, la expoliación a nuestras naciones del Tercer Mundo. No aceptamos las imposiciones culturales ideológicas y políticas. No olvidamos sus ingerencias del pasado y las presiones actuales sobre los gobiernos latinoamericanos.
Estados Unidos sigue ensayando nuevos golpes de estado en América Latina. Como en Venezuela y el Gobierno de Hugo Chavez. Organiza a los sectores de la burguesía y las capas medias, allí están las mujeres en las calles todas las semanas golpeando sus cacerolas. La gran prensa propiedad de los Cisneros y de la “gusanera cubana” concentran una campaña terrible contra el Gobierno con mentiras y calumnias pero además organizando directamente a la oposición.
Generales y oficiales son llevados hasta la televisión para hacer declaraciones contra Chávez a pesar de estar prohibido constitucionalmente al estar en ejercicio de sus mandos.
Los grandes empresarios se arman hasta los dientes y hacen ostentación de ello.
El Embajador de Estados Unidos se reúne con militares y empresarios en la misma embajada. Los militares norteamericanos tienen sus oficinas en el Fuerte Piuma a donde fue llevado durante el Golpe de Estado el presidente legalmente elegido por la ciudadanía.
La administración del presidente Bush recomienda a Chávez a que ofrezca mayor participación a la oposición, y busque rápidamente los canales de entendimiento con todos los Partidos Políticos.
Aquellos atentados del imperialismo norteamericano contra una nación hermana tienen mucho que ver con la historia actual. La administración del Gobierno del Presidente Bush estará durante el día de mañana ejerciendo una nueva presión sobre los Gobiernos, Partidos Políticos y sobre las sociedades. La inmensa publicidad que prepara la conmemoración mundial de los atentados es el preludio y la forma de justificar con el apoyo mundial de la agresión contra una nueva nación Arabe.
Pero no solo eso compañeros, por que aquel proceso está unido por los mismos hombres que hoy viven y los que están muertos que son los nuestros.
No se terminó la historia como dise Fukiyama, es la misma historia, siguen vivos los dos ejecutores, gozan de buena salud y de mejor fortuna los carniceros y depredadores.
Los que le cortaron las manos a Víctor Jara, los que asesinaron a Salvador Allende, los que desaparecieron a Julio Fernández un compañero uruguayo el hijo de María nuestra compañera y madre de todos nosotros.
Que “carajo” vamos a recordar mañana si no esto. Nuestros mártires, nuestros héroes. Demasiados honores y condenas tendrán los repugnantes atentados contra las Torres Gemelas donde perdieron su vida los limpiadores y trabajadores de oficinas.
La historia sigue siendo una sola y si el secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger premio Nobel de la Paz en 1973 a sido llamado a declarar por distintos jueces que llevan adelante las causas de la Operación Cóndor.
La suficiente documentación demuestra su intervención directa en el golpe militar de Augusto Pinochet en Chile el 11 de setiembre. Pero además su vinculación con todas las dictaduras regionales que coordinaron ese plan criminal y otras sangrientas conspiraciones del mundo.
Los archivos desclasificados por Estados unidos a partir de la cantidad de juicios abiertos en el Cono Sur, el descubrimiento de los Archivos del horror de Paraguay, la detención de Augusto Pinochet en Londres a solicitud del Juez Baltasar Garzón que juzga el genocidio en América Latina y a la vez investiga la Operación Cóndor demuestra no solo los vínculos si no sus órdenes directas.
También se piensa citarlo en Argentina.
En Paris la citación del Juez Roger L Loire el mismo que ordenó la detención del militar argentino Jorge Olivera por el secuestro y desaparición de una joven francesa.
El periodista e investigador Británico Cristopher Hitchens escribió en su libro sobre Kinssinger documentos reveladores acumulados durante los últimos tiempos sobre el papel del ex secretario de estado de dos gobiernos de su país ambos Republicanos como el actual en los cuales estuvieron Richard Nixon y Gerald Ford.
“Kissinger y su equipo idearon el proyecto destinado a asesinar al General chileno René Schneider, que no solo era líder de las Fuerzas Armadas de Chile sino que no hubiera aceptado el golpe de Estado” dise Hirchens.
“Se trata dise de una atrocidad absoluta y nosotros contamos con todos los detalles del atentado planeado por Kinssinger y que le costó la vida a Schneider.
Kinssinger tiene la responsabilidad de que los chilenos no eligieran su gobierno durante 25 años.
La comunidad internacional ejerció en Yugoslavia la instauración de un órgano institucional para juzgar los crímenes de guerra contra la humanidad. ¿Que pasa que no se hace lo mismo contra Pinochet y Kissinger para que los Estados Unidos que se creen y se presentan como los maestros de los derechos humanos empiecen a aplicar la ley en su propio país?
Sin embargo Estados Unidos protege a Kissinger como en Chile se protege a Pinochet.
Las huellas dejadas por Kissinger son muy claras por que la sangre no se borra fácilmente. Desde la administración Níxon hasta el fin de la administración Ford, Kissinger tuvo responsabilidades desde Vietnam hasta Camboya, Chile Bangladesh, Grecia y Timor oriental dice este escritor.
Mucho se dise deberían aclarar Kissinger y el ex presidente George Bush sobre el asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier y su secretaria estadounidense Ronie Moffit sucedido en Washington en setiembre de 1976 cuando el ex mandatario era director de la CIA.
Bush no solo intentó desviar la atención sobre los responsables arguyendo que se trataba de luchas entre izquierdistas sino que también retuvo información sobre la participación de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) chilena en declaraciones que publicaron varios medios de comunicación estadounidense como The Washington Post, Newsweek y otros, donde aparecieron “reportajes que afirmaban que la CIA había concluido que la DINA no tenía nada que ver “ dise Heinz Dieterich un sociólogo norteamericano en un trabajo que desmenuza la Operación Cóndor.
Agrega que el Director de la CIA Bush padre “se supone que había informado personalmente al secretario de Estado Henry Kissinger sobre sus conclusiones acerca de la DINA”.
Tampoco hablaron Bush ni Kinssinger de la participación de los cubanos anticastristas que continuarían actuando en otros crímenes por encargo aunque fueron juzgados en el caso Letelier y que formaron parte de “los hombres del presidente” durante esos años infames.
Por esto la radio mañana estará con el pueblo Chileno, con su ex Presidente Salvador Allende, con su Gobierno Socialista, con Pablo Neruda, Víctor Jara, Violeta Parra, Miguel Enrique y con el Julio uruguayo y Tupamaro.
Y seguiremos estando con ese proyecto socialista de justicia social, de trabajadores, de campesinos, de cantores populares y poetas revolucionarios.
Seguiremos firmes en lo que queremos y deseamos para nuestro pueblo que es decir para nosotros también. Seguiremos cada día como lo haremos mañana marcando a fuego la injusticia y el atropello. No alcanza con proponer lo bueno hace falta condenar lo malo, mantener nuestra historia y nuestra identidad como pueblos.
ANTIMPERIALISTAS SIEMPRE, VIVA CHILE MIERDA!!!