
25 de octubre del 2004
MENSAJE DE LA 36
Bush llega a la última semana con una ligera ventaja sobre Kerry. En
esta semana, última y decisiva, en la campaña presidencial en
Estados Unidos las espadas siguen en alto sacándose chispas. El presidente
George Bush y Jhon Kerry continúan cabeza a cabeza en la carrera electoral.
Si bien Bush mantiene una ligera ventaja entre uno y dos puntos sobre el demócrata
en los últimos sondeos hechos por ABC News y Reuter.
En la encuesta de la cadena ABC hecha entre 2.408 personas el presidente Bush
supera en un punto a su rival en intención de voto con un 49% frente
al 48% de Kerry.
Pero la ventaja a favor del republicano es menor que el margen de error de la
encuesta de dos puntos y medio porcentuales.
De acuerdo con este estudio en el que ninguno de los candidatos ha superado la barrera del cincuenta por ciento desde que comenzó en octubre el número de votantes indecisos ha caído un 4%. De ellos, sólo uno de cada cinco señaló que el presidente merece seguir en la Casa Blanca.
Puede parecer exagerado pero Dios también interviene en la carrera a
la Casa Blanca. La religión ocupa un gran espacio en la campaña.
Tres de cada cuatro norteamericanos quieren un presidente muy creyente.
Dios compite por la Casa Blanca, aunque parezca una blasfemia es cierto. Hoy
mismo quien ocupa la presidencia está seguro de ser enviado del Señor.
Y el que quiere desalojarlo del poder recita versículos bíblicos
por la televisión.
El alma de la campaña de George Bush para ganar sus electores es Carl
Abrams, un profesor de ciencias políticas de la ultracristiana universidad
Bob Jones. Y cuando habla de la religiosidad del presidente le echan chispas
los ojos. “Cuando escucho a Bush siento que está representando
a la América evangélica”, dice orgullosamente al diario
argentino Clarín en Carolina del Sur.
“Muchas veces con mi mujer lo escuchamos y sonreímos, utiliza decenas de frases exactas de la Biblia en el medio de sus discursos. Una persona secular quizás ni se de cuenta. Pero nosotros sabemos que habla a nuestra herencia. Es un mensaje subliminal”. “En la mente de Bush no se sabe donde termina la religión y donde empieza la política, ambas están superpuestas”.
Una buena cosa para los cristianos evangélicos que son un 42% de los
votantes que ven en Bush a alguien que defiende desde sus entrañas sus
creencias antiabortistas, la oposición a la investigación con
células madre y al matrimonio gay. La profunda religiosidad de Bush no
viene desde la cuna. Nació cuando el tenía 40 años y su
vida transcurría entre el alcohol y los fracasos empresariales. Tras
un ultimátum de su esposa Laura, el hijo descarriado de George Bush senior,
eligió el camino del evangelio y allí según jura nació
de nuevo como metodista.
George W. Bush viene a ser una especia de “Pastor Giménez”
del Primer Mundo.
Un mandato alrededor de la seguridad, la fe de sus creencias donde la razón,
el análisis y la información pasan a ser detalles prácticamente
irrelevantes a la hora de tomar decisiones porque en cuestiones de fe o se cree
o no se cree, no es necesaria ninguna evidencia empírica.
El líder de la derecha fundamentalista norteamericana Timothy La Haye
es el brazo religioso de Bush y fue decisivo en la victoria del 2000 y se mantiene
siendo una figura influyente de su gobierno.
El reverendo Timothy La Haye es conocido por ser el autor de una serie de novelas
apocalípticas tituladas Left Behind que han sido grandes best-seller.
Lo que poca gente sabe es que este influyente líder de la derecha religiosa
fundamentalista norteamericana tuvo un rol clave en la victoria electoral de
George W. Bush hace cuatro años y es una de las figuras que más
influencia ha tenido en su gobierno.
Todos los libros de La Haye, que en total ya han vendido 60 millones de ejemplares,
están basados en la Biblia y en su interpretación de las profecías
bíblicas. Uno de los temas recurrentes en Irak.
La Haye cree que en el anticristo desencadenará el “Armagenon”
es decir la batalla final en babilonia una ciudad antigua situada cerca de Bagdad.
En la década del ‘70 las autoridades iraquíes comenzaron
la reconstrucción de las ruinas de babilonia. Fue entonces que Le Haye
comenzó a decir que “Sadam está trabajando para Satanás”.
En 1990 escribió que Saddam “es un sirviente de Satanás
poseído del demonio” y que podría ser “un preludio
del anticristo”. Según Le Haye antes de que Cristo regrese a la
tierra “Irak liderado por el Anticristo se enfrentaría con Israel”.
En sus novelas los malos siempre son las Naciones Unidas los europeos Rusia,
Irak, los musulmanes, los izquierdistas, los diarios, los libre pensadores y
la banca internacional a quienes asocia con el anticristo. Los buenos son los
cristianos, Israel, y la derecha norteamericana.
No hay manera de saber cuanto peso tuvieron las profecías y las ideas
de Le Haye en la decisión de Bush de invadir a Irak. Pero de lo que nadie
duda es que sin la aprobación de La Haye a Bush le hubiera resultado
muy difícil ser presidente.
Los temas que diferencian la campaña electoral en Estados Unidos son
los que definirán las elecciones, entre ellos el aborto que Bush no apoya
y Kerry si apoya porque cree en el derecho que tiene la mujer a elegir si aborta
o no.
Bush apoya la pena de muerte, Kerry se opone excepto en caso de verdadero terrorismo internacional y nacional.
Con Bus, Estados Unidos perdió 821 mil empleos. El Gobierno tenía
un superávit de 177 mil millones tres años antes ahora está
en economía de guerra.
Kerry propone rebajar impuestos pero aumentarlos para quienes ganan más
de doscientos mil dólares. Dice que invertirá en salud, educación
y en superar el desempleo.
Bush quiere prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Kerry se opone al matrimonio homosexual pero apoya el derecho que adquieren
las uniones civiles.
Bush favorece la venta de armas de asalto y las ferias de ventas de armas,
se opone a la inmunidad.
Kerry propone extender el seguro médico a varios sectores.
Bush propone otorgar estatus legal a millones de trabajadores ilegales.
Kerry quiere que quienes lleven cinco años en el país y tengan
una vida sin problemas y paguen los impuestos podrían convertirse en
ciudadanos de ese país.
En Irak, Bush obtuvo una rápida supuesta victoria militar pero la posguerra
le ha causado grandes problemas y no quiere retirarse de ese país.
Kerry apoyó la guerra pero dice que intentará iniciar el retiro
de tropas en seis meses comprometiendo a los aliados a ayudarlos.
Bush habla de la diplomacia para detener la proliferación de armamento
nuclear de Corea del Norte e Irán para ello promueve sanciones económicas.
Kerry apoya negociaciones bilaterales con Corea del Norte e Irán.
En el comercio Bush apoya la liberalización del comercio y busca una
serie de tratados de libre comercio bilaterales.
Kerry apoya tratados de libre comercio quiere revisarlos todos para tomar medidas
y mejorarlos.
Probablemente pocas personas encontrarán relevante el resultado de las
elecciones norteamericanas una semana después de las uruguayas. Sin embargo,
de acuerdo a quien resulte triunfador de las elecciones en Estados Unidos, también
dependerá el mundo futuro y el destino de la humanidad.
Seguramente los uruguayos están demasiado involucrados y expectantes
del resultado del domingo próximo. Los militantes de izquierda por su
lado, deben mantener un ojo abierto hacia el imperio porque somos parte interesada
de los resultados de las elecciones norteamericanas.
Mucha razón ha tenido la uruguaya China Zorrilla al expresar esta idea
en un programa reciente en la Argentina.
Si Bush fuera reelecto las consecuencias para la humanidad entera serán
catastróficas y entraremos en un nuevo proceso guerrerista que abarcará
nuevos sitios en el planeta.
Hoy, cuando escuchábamos a Ruben Sassano, el dirigente emblemático
de izquierda que sigue sin transar con las injusticias sociales, comprendemos
que las fronteras del tiempo son convencionales.
Pero igualmente experimentamos siempre una profunda emoción en el umbral
de estas elecciones nacionales.
Como si una línea invisible deslindase cada uno de estos últimos
días de campaña, hora tras hora.
A poco tiempo de la victoria involuntariamente miramos hacia atrás, el
vendaval de los parlantes, los volantes, las consignas, las caravanas y los
actos no ha esfumado aún las huellas de dicha y de dolor de nuestra historia
reciente.
Después de más treinta años, lejos de sus lugares natales
los hombres y mujeres con el lenguaje de los uruguayos en España, Estados
Unidos, Canadá o Bruselas, recuerdan como en el año 1971 hablábamos
de liberación nacional y de tránsito hacia el socialismo, de antimperialismo,
nacionalización de la Banca, no pago de la deuda externa y Reforma Agraria.
El hombre del norte que llegó a Montevideo en busca de trabajo, recuerda
las “marchas cañeras”, las jornadas de los trabajadores de
la industria frigorífica de Fray Bentos luchando por los dos kilos de
carne. Canciones que entonaban aquellos militantes, que convocaban a militar
a la lucha a la movilización.
Ahora los nuestros están -aunque un poco maltrechos y dispersos- en
las primeras filas en ciudades y pueblos del país levantando, como en
aquellos años, las viejas banderas de izquierda.
El proceso ha atravesado la guerra, los cuarteles, el interrogatorio, la tortura,
el plantón, la cárcel, el exilio, el regreso y otra vez la lucha
“sin tregua ni cuartel”.
Desde la vieja Europa llegan los correos electrónicos, esperan tal vez
el dulce de leche y el paquete de yerba mientras beben un vino Español
o Búlgaro y fuman cigarrillos “Galois” de Francia.
Ellos han atravesado océanos y mares, y de regreso a la patria muchos
de ellos no piensan en nuevas conquistas que no sean la de ganar las elecciones,
porque aún recuerdan la guerra como un dolor, la lucha y la confrontación
no como un oficio, sino como una necesidad.
Aquella militancia de ayer que no pretende imponer las ideas a nadie, ni ordenar
ahora y menos las costumbres de la izquierda.
Ahora todo el mundo habla de los cambios posiblemente la palabra más
en boga.
Los hombres entienden el cambio de manera distinta todo pareciera estar centrado
en la manera como respiramos cada uno.
Por que hay una cosa incontestable cuando se llega al punto que un hombre no
puede respirar se muere.
Y en nuestra patria hay muchos hombres que casi no pueden respirar y para ellos
los cambios son de vida o muerte. La aproximación al Gobierno se representa
para cientos de miles de pobres como si el mundo entero fuera a cambiar. Para
ellos es abrir las puertas de las cárceles, desatar las lenguas, y cada
discurso que pronuncian hoy los líderes emocionados, increpan, lloran,
y ríen devolviéndoles la vida.
Gente mal intencionada dice que nosotros queremos llevar en nuestras propuestas
ideas “revanchistas”, inalcanzables, imposibles de realizar por
que están fuera de época.
La proximidad del poder, en cambio, nos alienta a recuperar los espacios que
perdieron los trabajadores y los sectores populares durante estos treinta y
cinco años de privaciones, de trabajo, de lucha de soledad.
Ni la revancha ni las ideas imposibles de realizar pueden crear cambios reales
y un hombre libre, solo podrían aniquilar a los viejos carceleros.
No hay porqué temerle tanto a las ideas y a las victorias por grandes
que estas sean no convertirá al profesor Torres Mega en comunista ni
a otros fascistas como él en marxistas.
No sustituiremos una imposición por otra y menos someteremos por la fuerza
a nadie, pero trataremos de difundir en mayor libertad y democracia las ideas
de justicia y liberación humana como nunca antes fue posible hacerlo.
Nuestro mundo de izquierda implica una concepción universal un mundo
que aceptamos como propio y también lo nuestro considerado como de toda
la humanidad.
Todavía hay mucha amargura en la historia de los orientales, páginas
enteras escritas con la sangre del pueblo, y bajo el dictado de hombres malvados
incluidos no pocos intrusos.
Cuando nuestro pueblo estaba débil sin organizaciones ni dirección
y se les explotaba salvajemente, se les reprimía, se les amenazaba continuamente
castigándoles impunemente.
Ahora la izquierda deberá crecer como los hongos después de la
lluvia, multiplicarse y reproducirse sin perder tiempo, considerándose
parte de este triunfo, no de ahora sino desde un comienzo desde siempre.
En un viejo libro francés se habla de un tal Jean el apicultor: “Hombre
de gran fuerza, era bondadoso y no se inmiscuía ni siquiera en los asuntos
de sus vecinos inmediatos pero a cien leguas las gentes decían que era
peligroso ofender a un huérfano u ocultar un impío, porque podía
llegar a oídos de Jean el apicultor. Su sola existencia reducía
a cenizas el corazón de los malhechores y alentaba a los corazones nobles.
Los ofendidos detenían más de una vez a los ofensores con estas
palabras: “Se enterará Jean el apicultor”.
No ya a cien leguas sino desde Bella Unión hasta el Chuy, los uruguayos
deberán escuchar y renombrar la justicia que la izquierda reclame y exija
en nombre del pueblo uruguayo.
Ya no se explotará a los niños en las plantaciones de eucaliptos
de las multinacionales extranjeras.
No habrá más injusticias sociales como el del barrio de Las Láminas
a las cuales se asista con la ayuda económica de las colaboraciones que
llegan desde el exterior.
Nadie más se morirá de hambre o por falta de asistencia médica
porque la izquierda seguirá existiendo, movilizándose y organizándose
con fuerza y denunciando cada aberración social.
No se podrá expulsar más a la calle o reprimir a los dirigentes
sindicales, a los militantes sociales que dedican su tiempo consagrado a la
lucha social a organizar y representar a sus compañeros.
Se acabará el acomodo, la desidia, los privilegios, la corrupción
los personalismos y enriquecimiento individualista.
Se hablará de la izquierda vuelta a reconocer como idea y consciencia de los trabajadores y sectores populares. Nadie piense que la izquierda desaparecerá o se parapetará en la vereda de enfrente del proceso. Ocupará el lugar que le corresponda de acuerdo a la ponderación del pueblo que en esta etapa electoral necesariamente pasará por las urnas y por eso ello solicitamos que aún la menor simpatía se traslade al cuarto electoral por que ayuda y refuerza la tendencia a la representatividad parlamentaria.
¡COMPAÑEROS DE SIEMPRE TAMBIÉN AHORA, EN PLENA ALGARABÍA,
SE NECESITA DE LA IZQUIERDA MUCHO MÁS QUE NUNCA!