
6 de noviembre del 2004.
MENSAJE DE LA 36
Trece grupos palestinos incluidos Hamas, La Yihad Islámica y Al Fatah
han decidido crear una autoridad colegiada ante la grave situación de
Yasir Arafat cuyo estado de salud no se ha agravado pero continua en coma.
Los representantes de estos grupos armados se reunirán el sábado
con el primer ministro palestino Abú Alá para entregarle una propuesta
formal.
Mientras Israel refuerza su seguridad.
Tras reunirse sus representantes Yaled al Bascha de la Yihad Islámica
dijo que con esta decisión “hemos tratado de formar una dirección
unificada en la que estemos todos representados y constituirnos en una referencia
para el Gobierno palestino y la Organización para la Liberación
de Palestina OLP.
“Esta reunión que se mantiene abierta no ha sido celebrada entre
facciones palestinas y el gobierno palestino. Se trata de una reunión
interna de los grupos en la que hemos tomado una decisión histórica”
ha dicho el representante de las organizaciones armadas.
Mientras que el portavoz y líder de la Yihad islámica Mohamed
al Hindi se dirigió a los medios de prensa diciendo: “Estamos aquí
para mostrar nuestra unidad. Somos una única nación que busca
su libertad y lucha por su país y no somos grupos separados que luchamos
aquí y allá”.
En tanto en Irak el cerco de Estados Unidos a la ciudad de Faluya está
incrementando la violencia en otras zonas del denominado “Triangulo suní”.
Cuatro coches bombas han estallado en cadena en la localidad de Samarra a 125
kilómetros al norte de Bagdad causando la muerte a 33 personas y heridas
a más de 40. Tras las explosiones se han producido una serie de ataques
insurgentes con al menos cuatro muertos.
Los insurgentes armados lanzaron proyectiles de mortero sobre algunos edificios
afectados por los estallidos y sedes oficiales. En estos ataques habrían
resultado muertos cuatro policías y otros seis heridos.
Después de sus acciones armadas los insurrectos distribuyeron panfletos
en los que precisaban que “apoyamos a nuestros hermanos de Faluya contra
las fuerzas de ocupación” en alusión al cerco que sufre
esa ciudad por las tropas norteamericanas.
Las tropas estadounidenses estrechan el cerco sobre la ciudad de Faluya. Tras
la reelección de George W. Bush y el anuncio de elecciones para el 27
de enero los marines preparan el asalto sobre este bastión rebelde. En
las últimas horas varios aviones lanzaron volantes instando a los civiles
a que abandonen sus hogares.
“Estamos haciendo los últimos preparativos” “Estamos
esperando órdenes del primer ministro Alaui” dijo a la prensa el
coronel de los Infantes de Marina Michael Schupp cerca de Faluya.
La ciudad se ha visto sacudida por los bombardeos durante toda la noche. Ha
sido el ataque más intenso en meses y estremeció a toda la ciudad,
según declararon los vecinos. Aún nos e ha informado la cantidad
de heridos y muertos. Además en los barrios del noreste de la localidad
se registraron duros enfrentamientos armados.
La toma de la ciudad por las fuerzas norteamericanas pondría en peligro
las elecciones previstas para el enero advirtió el secretario general
de la ONU Kofi Annan en una carta dirigida al presidente estadounidense George
W. Bush al primer ministro británico Tony Blair y al primer ministro
interino de Irak Iyad Alaui.
“La amenaza o uso de la fuerza no sólo puede profundizar la sensación
de aislamiento de ciertas comunidades sino también reforzar la percepción
del pueblo iraquí de que se halla bajo una ocupación militar extranjera”
expresó Annan a la prensa norteamericana.
De hecho se supo también que el Partido Baas del depuesto Presidente
iraquí Sadam Hussein no podrá participar en las elecciones de
enero próximo, informó ayer el primer ministro iraquí Iyad
Alaui. El gobernante designado por los Estados Unidos señaló que
“solo algunos miembros del partido no considerados como criminales de
guerra” podrán concurrir a los comicios aunque no dentro del Partido
Baas.
En Washington el jefe de la lucha antiterrorista del departamento de Estado
norteamericano Cofer Black ha dimitido.
Ex agente de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense CIA Cofer Black
es el primer funcionario de la Casa Blanca que abandona el Gobierno después
de las elecciones del martes pasado.
Entre hoy mañana 7 de noviembre se produciría la toma del Poder
por el partido del proletariado, el Partido bolchevique en Rusia. Debemos recordar
este acontecimiento histórico que pasará desapercibido y poco
menos recordado y sin embargo continua siendo un hecho memorable que cambió
el curso de la historia de la humanidad “La gran Revolución Socialista
de Octubre”.
Lo haremos en reconocimiento a los marxistas, trabajadores y revolucionarios
y recurrimos a la propia compañera de Vladimir Ilich Lenin Nadiezhda
Krúpskaia eminente figura social de la época y de gran actividad
revolucionaria.
Sorprenderá en estos tiempos traer nuevamente al fantasma comunista que
muchos piensan ha dejado de recorrer el mundo más de aquellos días
históricos hablan en alguna parte del mundo otras gentes como nosotros.
Aquella toma del poder fue meditada y preparada minuciosamente por el partido
de los trabajadores, pero ya en los sucesos de julio empezaba espontáneamente
la insurrección. En julio habían sido fusilados por el Gobierno
provisional de acuerdo entre mencheviques y socialrevolucionarios, en una manifestación
pacífica obreros y soldados de Petrogrado.
El Partido bolchevique consideraba esta insurrección prematura y llamó
a conservar toda la serenidad de pensamiento. Se debería mirar la verdad
a los ojos. Todavía el pueblo no estaba preparado para los grandes cambios
revolucionarios.
Por tanto el Comité Central del partido bolchevique decidió aplazarla
a pesar que era muy difícil para los bolcheviques contener aquellos rebeldes
que deseaban lanzarse al combate. Pero comprendieron la enorme importancia que
tenía la elección del momento propicio para la insurrección.
Lenin se veía forzado a ocultarse en Finlandia y después de un
par de meses de aquellos acontecimientos escribía una carta al Comité
Central y entre el 12 y 14 de septiembre les decía a los militantes de
Moscú y Petrogrado “Habiendo obtenido la mayoría de votos
de los Soviets de Diputados Obreros y Soldados de las capitales, los bolcheviques
pueden y deben tomar el Poder en sus manos”.
Y más adelante demuestra por qué había de tomarse el poder
precisamente entonces. Se preparaba la entrega de Petrogrado con la que disminuirían
las probabilidades de victoria. Perfilábase una paz por separado entre
los imperialistas ingleses y alemanes “Ofrecer precisamente ahora la paz
a los pueblos significaba vencer” escribía Ilich Lenin a sus camaradas.
En la carta al Comité Central hablaba Lenin detalladamente de cómo
determinar el momento de la insurrección y como prepararla; “Para
poder triunfar, la insurrección no debe apoyarse en una conjuración,
en un partido, sino en la clase más avanzada. Esto en primer lugar. En
segundo lugar debe apoyarse en el auge revolucionario del pueblo. Y en tercer
lugar la insurrección debe apoyarse en aquel momento de viraje radical
en la historia de la revolución ascensional en que la actividad de la
vanguardia del pueblo sea mayor, en que mayores sean las vacilaciones en las
filas de los enemigos y en las filas de los amigos débiles, o medios
indecisos de la revolución”.
Al final de la carta Lenin indicaba qué era lo que se debía hacer
para abarcar la insurrección al estilo marxista, es decir como un arte.
A Lenin le preocupaba extraordinariamente que se desaprovechase el momento oportuno
para la insurrección mientras el estaba en Finlandia. El 7 de octubre
escribió a los Comités Centrales y a los miembros bolcheviques
de los Soviets de varias capitales y al día siguiente se presentaría
en Petrogrado alojándose clandestinamente en el barrio de Viborg y desde
allí dirigió los preparativos de la insurrección.
Durante el último mes Lenin había vivido entregado por completo
a la idea de la insurrección no pensaba en otra cosa, contagiaba a los
camaradas su estado de ánimo y su convicción.
En esa su última carta escrita a los bolcheviques que participaban en
el Congreso Regional de los Soviets escrita desde Finlandia tiene una importancia
excepcional y decía así:
“Pero la insurrección es un aspecto especial de la lucha política
sometida a leyes especiales que deben ser profundamente analizadas. Marx destacó
entre las reglas más importantes esto precisamente.
Marx resumía las enseñanzas de todas las revoluciones en lo que
a la insurrección se refiere citando las palabras de Dantón el
más grande maestro de táctica revolucionaria que conoce la historia:
audacia, audacia y siempre audacia.
Lenin insistía en todo momento el triunfo de la revolución rusa
y de la revolución mundial depende de dos o tres días de lucha.
Esta carta fue escrita el 8 y el 9 Lenin ya estaba en Petrogrado al día
siguiente se celebró una reunión del Comité Central en
la que se aprobó la resolución propugnada por él de ir
a la insurrección Zinóviev y Kámenev se opusieron y exigieron
que se convocara un pleno extraordinario del Comité central, Kamenev
declaró demostrativamente que abandonaba el Comité Central, Lenin
pidió que se adoptasen contra ellos las sanciones del partido más
severas.
El partido intensificó la labor de preparación de la insurrección
al tiempo que derrotaba las tendencias oportunistas. El 13 el Comité
Ejecutivo del Soviet de Petrogrado tomó la resolución de formar
el Comité militar Revolucionario. El 16 se celebro la reunión
ampliada del Comité Central con representantes de las organizaciones
del partido. Aquel mismo día en la reunión del Comité Central
se eligió el centro revolucionario encargado de la dirección práctica
de la insurrección.
El 5 de noviembre el Comité Revolucionario empezó a designar a
los comisarios de la insurrección. El 6 de noviembre el Gobierno provisional
decidió mandar a los tribunales a los miembros del comité revolucionario
y ordenó a las unidades militares presentarse al Palacio de Invierno
, pero ya era tarde.
Muchas de las unidades militares ya había tomado el bando de los bolcheviques,
los obreros estaban por la entrega del Poder a los Soviets, el Comité
Central revolucionario funcionaba bajo la dirección inmediata del Comité
Central la mayoría de los cuales integraban el Comité Militar
revolucionario. La insurrección se extendía.
El 6 de noviembre de 1917 Lenin cintinuaba alojado clandestinamente en el barrio
de Viborg en la residencia de una integrante del partido bolchevique. Lenin
enviaba a su compañera esquelas en las que decía que no debía
demorarse la insurrección.
Por la tarde del 6 fue a verle Eino Rajiá un militante finlandés
que mantenía estrechos contactos con las fábricas y con la Organización
del Partido y le servía de enlace.
Eino le comentó que por la ciudad circulaban patrullas reforzadas que
el Gobierno provisional había dado ordenes de abrir los puentes levadizos
del río Neva con el fin de desconectar los barrios obreros y que en los
puentes montaban guardia los soldados. Era evidente que se iniciaba la insurrección.
Ya los tranvías no funcionaban y costaba mucho llegar hasta los puntos
de encuentro. Por eso Lenin marcho inmediatamente hasta la sede del Comité
Central donde funcionaba el comité revolucionario.
Todos los barrios eran un hervidero de guardias rojos, obreros, y las calles
estaban muy iluminadas. En el Comité revolucionario había representantes
de las fábricas y de los soldados, tecleaban las máquinas de escribir,
sonaban los teléfonos, las compañeras observaban cientos de telegramas,
en el tercer piso el Comité Central revolucionario estaba reunido permanentemente.
Delante del Comité revolucionario en plena Plaza había unos carros
de combate blindados con el motor en marcha un cañón de tres pulgadas
y pilas de leña ante la eventualidad de levantar barricadas. A la entrada
habíanse instalado ametralladoras y cañones a las puertas se hallaban
de guardia centinelas.
A las dies de la mañana del 7 de noviembre se entregó a la imprenta
la proclama “A los ciudadanos de toda Rusia” por el Comité
Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado en la cual se comunicaba:
“El Gobierno provisional ha sido derrocado. El Poder del Estado ha pasado
a manos del Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Petrogrado, el Comité
Revolucionario que está a la cabeza del proletariado y de la guarnición
de Petrogrado.
La causa por la que lucha el pueblo la oferta inmediata de una paz democrática
la abolición de la propiedad terrateniente de la tierra, el control obrero
en la industria y la formación de un Gobierno soviético está
garantizada.
¡Viva la revolución de los soldados, de los obreros y de los campesinos!
Aunque que era evidente que la revolución había triunfado el
7 por la mañana continuaba la intensa labor del Comité Militar
Revolucionario, se ocupaban los edificios públicos uno tras otro se organizaba
la custodia y se extendía la insurrección.
A la dos y media de la tarde se celebró una sección del Soviet
de Diputados Obreros y Soldados de Pterogrado. El Soviet recibió con
júbilo la noticia de que ya no existía el gobierno provisional
de que habían sido detenidos algunos ministros y se detendría
a los demás de que había sido devuelto el Parlamento y ocupadas
las estaciones de trenes , los edificios de Correo, telégrafos y del
banco del estado, de que se efectuaba el asalto al Palacio de Invierno. Aún
no había sido tomado éste pero su suerte había sido decidida
de antemano y los soldados demostraban su heroísmo extraordinario la
revolución transcurría.
El Soviet aclamó efusivamente a Lenin que acudió a la sesión
y pronunció su informe. No empleó palabras altisonantes con motivo
de la victoria. Era ése un rasgo peculiar suyo, hablo de las tareas que
se planteaban al poder soviético cuya realización había
que emprender de lleno.
Dijo que había comenzado una nueva era en la historia de Rusia. Que el
Gobierno soviético iba a realizar su cometido sin la participación
de la burguesía. Que se publicaría un decreto aboliendo la propiedad
privada de la tierra. Que se establecería un verdadero control obrero
en la industria. Se desenvolvería la lucha por el socialismo. El viejo
aparato del estado sería destruido demolido y se crearía un poder
nuevo, el poder de las organizaciones soviéticas. Para ello contaban
con la fuerza de una organización de masas que podría con todo.
La tarea inmediata consistía en concertar la paz para ello había
que vencer al capital. Los proletarios de todo el mundo entre los cuales se
notaban ya síntomas de fermentación revolucionaria y eso ayudaría
a concertar la paz y finalizar la guerra europea.
La fuerza de las organizaciones de masas era invencible, por eso cuando se alzaron las masas la burguesía cayó. Les quitarían la tierra a los terratenientes, frenarían a los fabricantes y lo que era más importante obtendrían la paz. Y tenían la esperanza de que los revolucionarios mundiales acudirían en ayuda de ellos.
Por la tarde debía inaugurarse el II Congreso de los Soviets en el se
tenía que proclamar el poder soviético y confirmar de una forma
oficial la victoria lograda.
Llegaban delegados que inmediatamente emprendían una gran labor de agitación.
El Poder de los obreros debía apoyarse en los campesinos debía
atráerselos a su lado. Se consideraba que el representante de sus intereses
era el partido socialrevolucionario. Los socialrevolucionarios de derecha eran
los ideólogos de los campesinos ricos. Los socialrevolucionarios de izquierda
ideólogos del pequeño campesino eran los representantes típicos
de la pequeña burguesía y el proletariado.
Vladimir Ilich Lenin reflexionaba constantemente acerca de las nuevas formas de gobierno. Meditaba en la manera de organizar un aparato estatal de tal índole que no tuviera nada de burocratismo que supiera encontrar el apoyo de las masas que supiera organizarlas para que le ayudasen en su labor, que supiera preparar es esa labor a funcionarios de nuevo tipo. En la disposición del II Congreso de los Soviets “Acerca de la formación del Gobierno Obrero y Campesino se expresa tal idea con las siguientes palabras: “Se encomienda la gestión de determinadas ramas de la vida del Estado a comisiones cuyos componentes deben asegurar la realización del programa promulgado por el Congreso en estrecha ligazón con las organizaciones de masas de lo obreros, de las obreras, de los marineros, de los soldados, de los campesinos y de los empleados. El Poder gubernamental pertenece al colegio de los presidentes de esas comisiones es decir al Consejo de Comisarios del Pueblo”.
Krupskaia la compaera de Lenin recuerda que en aquellos primeros momentos de lo que más se solía hablar era de las nuevas formas de trabajo. Ella misma estaba encargada en el municipio de la Sección de Instrucción Pública. Durante el verano la escuela de niños estaba cerrada y se dedicaban más a la labor de educación política. Cada semana se reunían con los representantes de cuarenta fábricas, discutían en común los que había que hacer y como ejecutar tales o cuales medidas. Llevaban a la práctica sus resoluciones sin demora alguna. Resolvieron liquidar el analfabetismo y los representantes de las fábricas cada uno en la suya llevaron a cabo con sus propios medios el recuento de analfabetos hallaron local para la escuela presionaron sobre la dirección de la fábrica y consiguieron recursos. Incorporaron a un obrero a cada escuela contra el analfabetismo que se encargaba de que no faltara nada de lo necesario pizarrones, tiza, lápiz.
Así se edificaba el edificio nuevo del Estado de nuevo tipo. Ante el poder soviético a cuya cabeza estaba Lenin se erguía la tarea de construir un tipo de aparato de Estado aún no visto en el mundo que se apoyase en las más amplias masas de trabajadores que rehiciese todo el organismo social todas las relaciones humanas de una forma nueva de una forma socialista.
La experiencia revolucionaria socialista se frustró y degeneró en la gran traición final de la dirección del ex partido de Lenin.
PERO DE SUS CENIZAS ALGUN DIA VOLVERÁ A ARDER EL FUEGO DEL SOCIALISMO.
¡GLORIA ETERNA A LA PRIMER REVOLUCION PROLETARIA DEL MUNDO!