
8 de noviembre del 2004
MENSAJE DE LA 36
Muchos uruguayos mantienen en sus balcones y automóviles la bandera roja,
azul y blanca del Frente Amplio. El principal tema de conversación sigue
siendo el resultado electoral y la danza de nombres para ocupar los principales
cargos de gobierno.
Este fin de semana se conoció el resultado final del escrutinio que permitió
al Doctor Tabaré Vázquez alcanzar la Presidencia de la República
con un 50,45 por ciento del total de los votos.
Los canales de televisión, los grandes medios de prensa nacional y algunos
internacionales entrevistan a los líderes del progresismo convertidos
ahora en el centro del interés periodístico.
Es que no es para menos, más de ciento setenta años de dominio
blanco y colorado convierten este cambio en un centro de interés que
trasciende las expectativas de las fronteras nacionales para sumarse a las generadas
anteriormente por los gobiernos vecinos de Kirchner, Lula y Lagos.
La etapa actual de transición tiene tres componentes centrales que dominan
el interés general de los nuevos líderes del gobierno electo,
además contará con la mayoría parlamentaria tan necesaria
para dar gobernabilidad a la futura administración.
El gobierno que asumirá en marzo, dispone a su vez de un bloque político
de partidos que sostiene en lo esencial posiciones similares o parecidas, lo
que supone unanimidad de criterios en la toma de decisiones más o menos
trascendentes.
Si bien entonces el cambio llevó más de un siglo y medio puede decirse que la espera ha sido compensada con el poder de contar finalmente con las grandes mayorías imprescindibles para gobernar con criterio propio.
El segundo aspecto de la transición lo estará marcando el peso
que cada fuerza política llevará a la interna después de
conocidos los resultados electorales y de donde surgirá la ponderación
política de cada sector.
Por último aparece el interés y la determinación que adopten
los partidos políticos de la derecha en aceptar o rechazar integrar los
organismos de gobierno de la futura administración.
Durante la transición algunos hechos políticos continuarán
procesándose de acuerdo a los tiempos y compromisos con la particularidad
de hallarse en una franja que atañe a este Gobierno y son de interés
del próximo.
Nos referimos al tema de URAGUA por ejemplo y el conjunto de empresas privadas
que habían sido beneficiadas por la explotación del saneamiento
y la venta del agua del estado.
O el caso de la Secta Moon que continúa adelante con la construcción
de un Puerto Privado en la zona del Cerro.
Con la oposición de los vecinos y la denuncia de ahorristas que considerándose
estafados se encadenan a las puertas del Banco de Crédito reclamando
se les devuelvan sus ahorros acorralados.
Los nuevos emprendimientos en materia de forestación y la infraestructura
que demanda tales como la instalación de nuevos puertos y fábricas
de celulosa con los problemas ecológicos y contaminantes que ello supondría.
Adelantos de reuniones con el Fondo Monetario Internacional, con los empresarios
y productores nacionales se han dado a conocer, lo que manifiesta el alto interés
que genera el nuevo gobierno hacia esos sectores financieros y productivos.
La contribución del interior del país a este triunfo no ha pasado
desapercibida en la dirección progresista y una nueva gira del nuevo
presidente Doctor Tabaré Vázquez, ha sido anunciada y se llevará
adelante próximamente.
El progresismo fue triunfador en siete departamentos del interior del país,
una realidad nueva y también histórica.
Se pude decir que nunca como en esta oportunidad las fuerzas del cambio social tienen tantas razones y condiciones ventajosas e inmejorables para realizar las grandes transformaciones que el país necesita para salir del estancamiento, la crisis y la miseria generalizada.
Otros ajetreados encuentros, declaraciones y anuncios de probables giras se
suceden en la nación más poderosa del mundo donde ha sido reelecto
por un período de cuatro años más el presidente George
W. Bush.
La ciudadanía norteamericana ha optado así, sin lugar a dudas.
Casi cuatro millones de votos más aprobaron la guerra contra Irak, la
ocupación de Afganistán, once millones de desocupados, la prohibición
del aborto, continuar con la pena de muerte, y la versión moral que reclama
Bush para los norteamericanos compuesta por la familia, religión y patria.
La semana próxima el primer ministro británico Tony Blair será
el primer gobernante extranjero que reciba en la Casa Blanca, el presidente
de Estados Unidos George W. Bush, tras haber sido reelegido.
La visita de Blair a Washington el jueves y el viernes tiene tanta importancia
en lo simbólicó al demostrar la excelente relación entre
ambos mandatarios, como en la práctica en un momento de incertidumbre
sobre la situación en Medio Oriente a raíz de la grave enfermedad
del presidente palestino Yaser Arafat. Y seguramente sobre el lodazal en que
se encuentran ambos mandatarios en Irak en medio de una nueva crisis militar
y política.
En su reunión en la Casa Blanca que vendrá seguida de una conferencia
de prensa conjunta, el viernes ambos gobernantes abordarán también
la situación en Irak y la lucha contra la insurgencia iraquí y
una mayor cooperación en ese plano.
También figurarán otros ejes de los llamados del mal en este caso
Irán y su supuesto programa nuclear y las negociaciones desarrolladas
este fin de semana en Francia entre París, Berlín Londres y Teherán.
El proceso de paz en Medio Oriente se encuentra en un punto muerto debido entre
otras razones a la negativa de Estados Unidos a colaborar con Arafat, al que
Bush considera en el mayor obstáculo para la paz entre israelíes
y palestinos.
Blair, a cuyas opiniones Bush concede una gran importancia ha insistido en los
últimos días en que la paz de Medio Oriente “es el principal
desafío político en el mundo de hoy”.
La derecha y ciertos analistas internacionales están de acuerdo en que
la posible desaparición de la escena política de Arafat gravemente
enfermo, en un hospital militar francés puede abrir una oportunidad a
Estados Unidos para volver a dirigir los hilos diplomáticos en Medio
Oriente.
La mayor implicación de Estados Unidos en el proceso de Medio Oriente
ha sido una de las peticiones de los países europeos a Washington durante
la primera administración de Bush.
Bush ha asegurado en sus primeras declaraciones tras ser reelegido, que quiere mejorar sus relaciones con los aliados de la Unión Europea y la OTAN y dejar atrás las fricciones padecidas a raíz de la guerra en Irak.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, aseguró que en el encuentro
está motivado por el deseo del presidente de colaborar con los aliados
europeos para “derrotar a los insurgentes árabes y animar la libertad
y la democracia occidental como alternativa a la tiranía y el terrorismo”.
Blair es el principal aliado político internacional, del presidente de
Estados Unidos y aunque no se han reunido desde junio cuando participaron en
la cumbre de la OTAN, en Estambul, ambos se comunican solo por teléfono
semanalmente.
Blair ha sido el principal respaldo de Bush en la guerra en Irak y las tropas
de ambos países constituyen el mayor contingente de la fuerza internacional
en el país árabe.
Bush puede ahora imponer su agenda dentro y fuera de su país al resto
del mundo. La agenda se oculta detrás de la plataforma “moral”
republicana y seguramente de comienzo con los planes de privatización
del Seguro Social, reformar la estructura de impuestos e imponer la paz en el
Medio Oriente, presionando hasta el límite a los pueblos y Gobiernos
árabes para implantar gobiernos como los de Irak y Afganistán
dóciles a la Casa Blanca.
El triunfo de Bush ha envalentonado mucho más al equipo republicano en
Washington y tratarán de imponer sus planes cada vez más agresivos
al resto de la nación y del mundo.
En el plano de los estadounidenses el equipo republicano se había quedado
a medio camino durante el primer gobierno de George W. Bush y ahora, tal como
lo anunciara la semana pasada Bush pretende gastar el capital alcanzado con
su reelección. Además de anunciar que la guerra contra lo que
el llama terrorismo continuará.
El triunfo le ha dado a Bush y los republicanos luz verde para pasar por alto
los crímenes de más de cien mil iraquíes los asesinatos
ocurridos en la cárcel de Abu Ghraid, así como la muerte de más
de mil cien soldados norteamericanos en el país árabe. Nada de
eso levanta cuestionamiento al parecer en la sociedad norteamericana que votaron
por darle a Bush una segunda oportunidad para continuar por el camino de la
guerra y la muerte.
Medio Oriente no solo es Palestina o Irak, el equipo de Bush deberá pensar en Irán y también en Siria, considerados un problema para Israel y lo que considera su seguridad.
Mientras en Irak una ofensiva de violencia de la resistencia iraquí
dejaba cerca de 120 muertos durante el fin de semana y el gobierno títere
de Irak declaró ayer la ley marcial. Al tiempo que fuerzas norteamericanas
e iraquíes lanzaron una feroz ofensiva contra la ciudad de Fallujah bastión
de la resistencia.
Por lo menos 68 personas murieron en distintos hechos de violencia que se suman
a los 50 muertos del sábado en seis atentados con coches bomba en Samara,
Kufa y Ramadi.
El estado de emergencia dispuesto por el gobierno títere de Bagdad durará
60 días que es el período que resta de ahora hasta las elecciones
de enero y estará vigente en todo el país a excepción del
norte controlado por los Kurdos.
Fue el primer ministro Iyad Allawi, designado a dedo por los Estados Unidos
fue quien tomó esa decisión es la primera vez que se aplican los
poderes marciales que prevé la ley de excepción impuesta por Estados
Unidos a los iraquíes.
Con ella se impone el toque de queda por un período hasta las elecciones.
Detener y encarcelar a aquellos sospechosos de constituir una amenaza para la
estabilidad del país.
Registrar sin previo aviso lugares públicos y privados y cercar zonas
y localidades defendidas por rebeldes.
El anuncio coincidió con el comienzo de la mayor operación militar
estadounidense contra Faluja, 60 kilómetros al oeste de Bagdad, focos
constantes de la resistencia sunnita una rama minoritaria del islam en Irak
y los solados de la ocupación.
Ayer el ejército norteamericano informó en un comunicado que en
cumplimiento con el estado de emergencia sus tropas habían aislado a
Faluja y todo el tránsito había sido suspendido. Doce mil hombres
con apoyo de tanques, aviones y helicópteros se preparaban para la ofensiva.
Los bombardeos sobre la ciudad habían comenzado nuevamente según informaba la cadena de televisión árabe Al Jazeera, poco después las fuerzas estadounidenses dijeron que capturaron parte del territorio controlado por los rebeldes mientras grupos de la resistencia aumentaban drásticamente sus ataques con morteros contra las tropas de Estados Unidos.
En todo el territorio iraquí se ha potenciado la violencia y la resistencia. En varios ataques coordinados contra jefaturas policiales en la provincia de Al Anbar murieron 21 oficiales, un agente aseguró que los policías fueron ejecutados por unos 200 hombres armados que asaltaron dos comisarías en Haditha y Haqlaniya al oeste de Bagdad.
En otro episodio 12 miembros de la Guardia Nacional iraquí fueron secuestrados
y ejecutados por militantes disfrazados de policías cuando viajaban de
regreso a Najab.
En tanto tres funcionarios provinciales de Diyala fueron muertos a balazos cerca
de Mahmudiya al sur de Bagdad.
También aparecieron cuatro cadáveres en Kirkuk al norte del país
y el comando norteamericano informaba que un soldado murió y otro fue
herido cuando dos caravanas militares fueron atacadas en Bagdad. Además
un contratista británico murió en un ataque contra su auto cerca
de Basora al sur del país.
También 25 rebeldes murieron en una emboscada tendida por policías
vestidos de civil al sur de Bagdad en Latifiya.
En Bagdad durante todo el día se oyen explosiones en el centro de la
ciudad.
Las tropas estadounidenses han intensificado el bombardeo sobre la ciudad rebelde
de Faluya donde, hoy de madrugada los marines han logrado tomar el principal
hospital. Al menos 9 iraquíes han muerto en los ataques en la ciudad
donde los soldados creen que se esconde uno de los principales líderes
de la resistencia iraquí Al Zarqaui.
Según los primeros balances de la noche otras 16 personas han resultado
heridas como consecuencia de los nuevos bombardeos nocturnos de la aviación
y la artillería de Estados Unidos.
Los bombardeos descriptos como los más intensos de la última semana
causaron además graves daños materiales a diversos edificios estratégicos
de la ciudad bastión de la insurgencia iraquí.
Pero el ataque no ha cesado con las primeras luces del alba como solía
suceder anteriormente. Durante toda la mañana han proseguido los intensos
bombardeos.
Aviones de combate AC 130 y batería de artillería pesada prosiguieron
con su operación de desgaste y castigo sobre barrios del norte y el oeste
de la ciudad cercada por más de 12 mil soldados desde hace casi dos semanas.
La cadena de televisión por satélite Al Yazira reveló que
los rebeldes habían logrado derribar un avión de reconocimiento
de Estados Unidos que sobrevolaba el centro de la ciudad.
El mando militar estadounidense no ha confirmado ni desmentido estas noticias
y se ha limitado a informar que se habían hallado los cuerpos sin vida
de dos soldados norteamericanos que flotaban en el río vecino a Faluya.
El ejército estadounidense ha prohibido a todos los varones entre 15
y 50 años que entren o salgan de la ciudad.
Esta madrugada los solados tomaron un hospital deteniendo allí a cincuenta
iraquíes.
El cuerpo que lleva a cabo las operaciones en el equipo de combate de la Segunda
Brigada de la Primera División de Caballería.
El Gobierno de Estados Unidos y las tropas estadounidenses creen que en Faluya
se esconde el núcleo duro de la resistencia iraquí así
como combatientes extranjeros que militan en grupos de la resistencia islámica
y que perpetraron numerosos atentados contra las tropas extranjeras de ocupación
y la policía iraquí.
La ciudad situada al centro del triángulo suní ya fue objeto el
pasado mes de abril de una imponente ofensiva militar, que se detuvo ante una
tregua según la cual las tropas extranjeras de ocupación se mantendrían
en las afueras de la ciudad.
También la aviación norteamericana bombardea sin tregua a la
ciudad de Samarra, y mantiene un asedio con preparación artillería
pesada.
Las fuerzas estadounidenses e iraquíes habían recuperado la ciudad
de Samarra a principios de octubre. El sábado una serie de atentados
con coche bomba y ataques contra puestos de la Policía dejaron 36 muertos
entre ellos 26 policías. Hoy es el segundo día consecutivo que
unidades de la Guardia nacional iraquí apoyadas por las fuerzas estadounidenses
llevan a cabo registros en cuatro barrios del norte de la ciudad.
El viaje anunciado por los líderes palestinos más influyentes a Francia para visitar y comprobar directamente el estado de salud del líder palestino Yaser Arafat ha sido pospuesto una vez más. Versiones contradictorias acerca de la salud del líder palestino vuelven todavía más incierto el proceso político de Medio Oriente.
UNA VEZ MÁS EL MUNDO ESTÁ PENDIENTE DEL PROCESO EN MEDIO ORIENTE.
Y LA VIDA O LA MUERTE DEL LÍDER PALESTINO TIENE MUCHO QUE VER PARA EL
FUTURO DE LOS PUEBLOS ÁRABES Y DEL TERCER MUNDO.