3 de junio de 2006

MENSAJE DE LA 36

JUAN RICARDO FACCIO
“Los compañeros de la radio de su lado”

Un hombre digno y enormemente humano alarmado por las denuncias del repetido acoso a una de sus hijas, a quien unos vecinos martirizaban sistemáticamente se encontró de un momento a otro, superado en su paciencia y urgido en su respuesta.
Juan Ricardo Faccio cumplirá setenta años en diciembre, bajo la inseguridad de permanecer entre rejas privado de su libertad.
Los compañeros de la radio, ahora convertidos en sus hermanos -como debe ser- cuando en ocasiones el destino pone a prueba la moral de los hombres y la justicia no se atreve a destapar sus ojos para ver la verdad con todos sus matices, entonces otros hombres deben decir presente.
Y aquí venimos compañero, a decirle que nos tiene de su lado, tan de su costado que nos enorgullece saber que en su conducta, no hay espacio entre su prédica y su práctica social.
Sin duda Faccio lo sabía de antemano y no podía esperar otra cosa, o una sola variante entre nosotros.
¿Por qué debemos hacerlo público entonces?
Porque la televisión y la gran prensa publicaron la noticia como “un ajuste de cuentas” de un pandillero contra otro.
Don Juan Ricardo Faccio siempre ha sido digno de respeto y consideración en libertad y en circunstancias adversas, exigimos de muchos de los que hasta hace poco fueron sus colegas mayor respeto aún y mejor reconocimiento.

¿Por qué razón la televisión publicó las imágenes de un hombre público sin antecedentes delictivos de ninguna clase, sin una tacha en su conducta?
Esposado y condenado como reo, los mismos empresarios que supieron vender en una época con Juan Ricardo Faccio cuando jugaba o dirigía fútbol ahora intentan condenarlo, sin lograr siquiera desmoralizarlo.
Allí ante las cámaras Faccio respondió con una tranquilidad de espíritu y una sonrisa “Hice lo que cualquier padre haría por defender a su familia”.

Juan Ricardo Faccio en su juventud integró los planteles de River Plate, Liverpool y Bella Vista.
Después debutó como técnico en Liverpool Fútbol Club y además dirigió a los dos principales equipos de nuestro país Peñarol y Nacional.
También fue el conductor de la Selección Uruguaya y de la Selección de El Salvador en las eliminatorias para el Mundial ‘78 de la Argentina.
Vivió varios años en México donde dirigió por un espacio de ocho años en el fútbol de ese país.
Fue director técnico además en España y Colombia.
Faccio regresó hace varios años al país y se integró a la Mutual Uruguaya de Futbolers Profesionales y actualmente integra su tribunal de honor.
Fue directivo del Círculo de Periodistas Deportivos del Uruguay.
Y durante años ha tenido una reconocida actividad periodística en los medios de prensa oral, escrita y televisiva en nuestro medio deportivo.
Desde diciembre del 2002 integra formando parte de la columna vertebral del equipo de “Fútbol Centenario” en carácter de comentarista.

Don Juan Ricardo Faccio jamás fue merecedor de “un escrache” de los grandes medios de prensa, los mismos amnésicos que tanta mala memoria y olvido tuvieron con los violadores de los derechos humanos en nuestro país. A los que nunca les publicaron sus “prontuarios” ni los filmaron esposados como hicieron con él.

Dice el gran poeta revolucionario José Martí que “Cuando en el mundo hay tanta falta de decoro, algunos hombres deben llevar sobre sus hombros todo el decoro del mundo”.
Y para quienes piensan que nadie tiene derecho a quitarle la existencia a otra persona, el hecho del que Faccio se hizo cargo, demuestra que en su intención siempre primó idéntico criterio de respeto a la vida ajena.

Periodismo que fagocita a sus propios hijos es despreciable. En la vida deben seguir existiendo reglas tanto en la sociedad como en la conducta de los hombres.
Reglas en la sociedad y en la conducta de los hombres son las que determinan sus deberes entres sí y hacia los demás.
La moral es la parte sustancial de las formas de la conducta social.
Para los neoliberales y pragmáticos de hoy de derechas e izquierdas la moral es absolutamente independiente de las condiciones materiales y la conciencia de los hombres.
Nosotros afirmamos en cambio que la moral no es abstracta que por el contrario funda su concepción y sus exigencias no en definiciones generales sino en condiciones históricas concretas.
Por eso para intentar juzgar o condenar a Faccio hay que estar en su pellejo y ante la situación concreta y personal que le tocó afrontar un día de la vida de su familia y la propia.
Es muy fácil para los escribas exitosos llenar miles de hojas con la historia de un gran general y recordar al final que “siempre después de las comidas tomaba vino de más”.
No existe moral alguna al margen de la sociedad humana.
Pero pasa que en una sociedad como la actual la moral acompaña la metamorfosis de las clases dominantes.
Por eso la renuncia de un ministro de antemano supone que no renuncie, y la negativa de un director de un ente del estado asegurando que no elevará las tarifas es sinónimo de un aumento en puerta.
Esta es la moral imperante la de la consigna del Mc Donald’s que todos ustedes tienen delante de los ojos y aceptan irremediablemente como un efecto de la buen publicidad “Ser egoísta no está mal”.
No se quejen, ustedes que compran hamburguesas, están vacunados y heridos por un sable sin remache.

Por eso cuando un hombre continúa en este mundo de “guerras preventivas”, de “ocupaciones militares en defensa de la libertad”, de los derechos sagrados de las potencias ricas al “golpe quirúrgico” donde mueren cientos y miles de civiles niños y mujeres embarazadas.
¿Cómo comprender la moral de un hombre solo, un padre, un abuelo, que decida por si solo perder la libertad para que continúe libre su conciencia?.

A medida que las formas del orden social y la base económica evolucionan también evoluciona la moral.
Fue así que después de la victoria del orden burgués la moral de la sociedad feudal cedió el lugar a la moral burguesa.
Todos esperábamos que el triunfo del orden progresista de izquierda sustituyera la moral burguesa por otra moral solidaria, de respeto y cortesía revolucionaria.
Cortesía revolucionaria y humana que no discrimine a la mujer ni a nadie, que por el contrario ceda el espacio, el asiento en el ómnibus a la mujer, contemple sus derechos, a igual trabajo igual salario, ponga punto final a la violencia contra la mujer.
En nuestro país casi una mujer por día muere víctima de la violencia provocada por los hombres. Mujeres y hasta niñas violadas y acosadas ¿quiénes las defienden?
¿Cuántos violadores, asesinos, torturadores a domicilio conocen ustedes?
Y sin embargo, la moral no cambió para nada a pesar del triunfo del Frente Amplio, allí siguen los aborteros acumulando dinero de sus víctimas y el Gobierno advierte que si se aprobara una Ley sobre salud reproductiva estaría dispuesto a aplicar el veto.

“El sistema de apropiación del sobre trabajo de los siervos encadenados del feudalismo engendró una moral feudal”
“El sistema de trabajo asalariado libre por cuenta de otro para el cual posee dinero y puede pagarle al obrero la sustituyó por una moral burguesa”.
“La victoria del Frente Amplio ha tenido como consecuencia nada, no hay cambio ni nueva moral, no hay tampoco nueva sociedad”.

Los ideólogos de los grandes medios de prensa se esfuerzan -igual que siempre lo han hecho- por hacer pasar como eternos e inmutables los principios de una moral mercantil capitalista que constituye según ellos a la propia naturaleza misma del hombre.

Por eso la moral actual de los “canallitas” que se refieren al drama de un hombre y su familia como “un ajuste de cuentas”.
Son los mismo pobres hombrecitos de la precariedad de todos los poderes establecidos, los del mercado primero los del dinero en fin el principal motivo.
Las cuestiones morales son inacabables para muchos, pero no quieren ser molestados ni entreverar la baraja como hace Faccio, cuando comenta fútbol con cuestiones de justicia social y no trata de poner una pelota de fútbol en la cabeza de la audiencia.
Para Juan después de un medio tiempo, pesa más el churrasco de cuadril que el plato de polenta en las canillas de los muchachos.
Y hasta el agua caliente y un buen empleo tiene que ver en el rendimiento cuando se trata de una cama limpia, y una dentadura completa con 16 jóvenes años de vida.
Y así don Ricardo, en menos que “canta un gallo” pasa del barrio a Wall Stret y esto es lo que le calienta a muchos y es lo que destaca a Faccio.
Porque él tiene derecho a pensar como piensa y a defender con su opinión su experiencia.
Faccio no aprendió fútbol en la vida, el fútbol le sirvió para aprender la vida y a vivir.
Tiene historial, jugo, dirigió, comentó y recorrió el mundo de arriba a abajo.
El primero y el tercero, estuvo en el “campito” sin gramilla y los grandes escenarios.
Nosotros sabemos que también recibió golpes fuertes en la vida de los que muchos de los que hoy pretenden hacer noticia de él “ni han sido rosados por el pétalo de una rosa”.

Pero esos mismos profesionales que se abstienen de darles lecciones a los representantes del gran capital a los que Faccio “les da con un caño”, se encarnizan con los hinchas, y les dan lecciones de muy buena gana a los sectores sociales más desfavorecidos.

Esta veneración de los grandes medios de comunicación con el poder, en el fondo esconde la convicción de abrir la boca no tanto por entusiasmo sino para bostezar.
Un campeonato de fútbol mundial y Uruguay otra vez afuera. Hay que buscar de inmediato un culpable. Un país con un Ministerio de Deportes, y tantos otros oficiosos y oficiales organismos nacionales, pero el culpable es el jugador, el hincha, el director técnico.

Periodistas de los tantos programas deportivos sin una sola palabra más o menos dicha con seriedad, sin una discusión franca que cuando aparece en contadas excepciones parece una rareza.

El capitalismo siempre se caracterizó por vender el pasado y el presente, parecería que en la sociedad actual también está a la venta su futuro.

POR ESO VALE LA PENA RECORDAR A OTROS GRANDES HOMBRES, CUYA MORAL INSPIRAN LA CONCIENCIA DE HOMBRES COMO DON JUAN RICARDO FACCIO.

EL POETA Y PADRE DE LA PATRIA CUBANA JOSÉ MARTI SOLÍA DECIR.

“CUANDO EN EL MUNDO HAY TANTA FALTA DECORO, ALGUNOS HOMBRES DEBEN LLEVAR SOBRE SUS HOMBROS TODO EL DECORO DEL MUNDO”.