
1 de julio de 2009
MENSAJE DE LA 36
Apenas conocidos los resultados electorales de las “internas” comenzaron a dispararse todas las alarmas en el Frente Amplio. Ninguno de los dirigentes se preocupa por la sufrida militancia frenteamplista, y todas las fuerzas y dedicación están apuntando directamente a la recomposición de las fuerzas.
La situación creada a partir del resultado negativo evidencia que la situación los tomó de sorpresa y para lo cual no estaban preparados.
El Frente Amplio no contaba con un “plan B” ni una estrategia de retirada ordenada. Por eso desde el desubicado discurso triunfalista de Mujica, en la noche del domingo en medio de una improvisación total, hasta las múltiples contradicciones que se reflejan posteriormente durante las negociaciones entre los dos caudillos frentistas.
Para quienes hemos conocido el frente desde adentro, nos resulta claro ver como afloran fuertes contradicciones a partir del duro revés sufrido el último domingo de junio. La soberbia de ambos caudillos por igual, llevó a Mujica a pronunciar un discurso después de la derrota como si nada hubiera pasado, y a Astori a un nivel de exigencias internas como si el hubiera sido el triunfador.
El resultado ha sido sin duda el peor para los intereses de esta fuerza política.
Primero el FA perdió ante los blancos y en segundo lugar la derrota de Astori debilita mucho más todavía el panorama de la coalición. En medio de ese panorama nuevo y desalentador, Astori actúa como ganador dentro del Frente y Mujica como perdedor con relación a los blancos.
Astori sabe bien que Mujica lo necesita por que es insustituible, por quien lo podría suplantar ¿por Curiel o por Olesker?
Cuando Mujica se juntó con el Fondo Monetario Internacional, el ministro de Economía ya fue electo.
Y Astori exige ante un perdedor de las elecciones no ante un triunfador, ahí está su ventaja comparativa.
Los periódicos de hoy hablan de que Mujica habría ordenado a sus representantes en la Mesa Política del Frente Amplio, “levantarse de la mesa por que ya estaba podrido”.
Pero ese vuelo es cortito como el de la perdiz.
¿A dónde irá Mujica que no are?
La dirigencia del Frente entró en un estado de nervios y ahora intentan sacar cartas de la maga, ya le fueron a ofrecer a Tabaré Vázquez encabezar las listas del Senado para poder juntar votos en octubre.
Pero el hombre no les aceptó el convite, no quedaría del todo bien que un presidente como él, terminara en el parlamento nacional como un político tradicional.
La única debilidad de Astori, tiene que ver con la precariedad de su salud, las campañas electorales son cada vez más cortas pero a su vez más intensas, un vicepresidente debe recorrerse todo el país, recibir mucho abrazo, apretón de manos, y golpes en la espalda de los canarios. Un trajín para el cual el líder de la costa no está preparado ni cerca, manos delicadas, toma mate y no convida, y no recorre pueblos, barrios pobres, ni se embarra las patas.
Mujica por su parte se reunió con el hijo de Bordaberry.
¿Para qué?, se preguntará ustedes.
Para la foto, decimos nosotros.
La prensa del mundo titulaba “un ex guerrillero se estrecha las manos con el hijo de un ex dictador”. En un mundo donde casi ni se lee, ni se escucha, vale más una foto que cien palabras. Hoy los principales diarios uruguayos muestran a Mujica y Bordaberry tomados de las manos, como un padre abrazaría a un hijo.
En esta negociación hay un hueso muy duro de pelar, nos referimos a la Intendencia de Montevideo, el único departamento que ganó en Frente Amplio, y por tanto que se puede hablar en concreto y no virtualmente como en el resto del reparto de cargos hasta ahora puestos en duda después de la derrota del domingo.
La Intendencia de Montevideo además de ser el único lugar real, es de tal magnitud e importancia que permitiría a un partido del Frente Amplio sostenerse sin apremios económicos ni político, y hasta de fortalecerse durante un periodo de derrota.
Los socialistas han aprontado a uno de sus nuevos dirigentes Daniel Martínez, sucesor de la ex Ministra Daysi Tourné que quedó fuera de juego por un tiempo después de irse de boca.
Pero Astori también reclama la conducción Municipal como segunda fuerza, y tiene un argumento más de peso, en cuanto los socialistas siguen retrocediendo y pasaron a tener el tercer puesto en lugar del segundo dentro de la coalición.
La sorpresa del resultado electoral del domingo, es el comienzo de un nuevo escenario, que nos importa y condiciona de otra manera ante el proceso uruguayo.
El desenlace se veía venir, aunque no tan rápido y contundente, ya hacía tiempo que hablábamos de que el Frente no ganaría en el primer vuelta, y la conclusión siguiente era de esperar también que con ello regresaría la derecha.
Es muy triste que un partido como el Frente Amplio, recurra en su propaganda electoral al reclamo de que “no vuelvan”.
Las izquierdas verdaderas nucleadas en torno a la Asamblea Popular, deberán tener en cuenta este nuevo factor político, ya que se trata de un salto de calidad importante y que obliga a un nuevo análisis de la lucha de clases.
Hay que tener en cuenta el nuevo panorama, para que no se siga actuando como si la realidad fuera la misma que había antes de las elecciones.
Una cosa es enfrentar al progresismo en el poder, en pleno empuje, en tiempos de soberbia, y otra es en retirada, en desorden, y en baja.
Nosotros debemos prepararnos para recibir a los miles de desconformes del Frente Amplio, los que recién se darán cuenta de su engaño y estarán abiertos a escucharnos y aceptarnos cuando entren en crisis interna. Mientras tanto cuando una fuerza está en el poder y cuenta con todos los recursos, la fuerza de los medios de comunicación, los cargos, la posibilidad de repartir cargos y favores, es muy difícil convencer a alguien de lo contrario por más razón que se tenga.
Por algo los partidos de la burguesía pasaron más de ciento sesenta años en el poder, sin que nadie los moviera, y dentro de ese periodo los colorados tuvieron cien años de corrido la sartén por el mango.
Dentro de los ejemplos de hasta donde mandan las encuestas y los grandes medios de comunicación, podemos ver uno que nos involucra. El Partido Independiente, que tiene al representante parlamentario Pablo Mieres, como líder fue anunciado por los medios y las encuestas con un uno por ciento. En cambio la Asamblea Popular, ni figuraba en las encuestas, ni aparecía en los grandes medios. El hecho que finalmente la Asamblea Popular tuviera algunos votos más que el partido de Mieres, ha llamado la atención a más de uno.
En cambio no ha llevado a realizar otros comentarios que si nos parecen que guardan una mayor relevancia desde el punto de vista de la izquierda. Nos referimos a la consolidación de la Asamblea Popular como la fuerza más representativa de la izquierda y del proceso uruguayo. En las próximas elecciones la Asamblea Popular se presentará como la única alternativa de izquierda consolidada en todo el país.
La noche del domingo, los blancos triunfaron, nombraron la fórmula, saldaron sus diferencias, y comenzaron la nueva campaña electoral hacia octubre. El lunes ya estaban trabajando en esa dirección. La Asamblea Popular, no debe perder tiempo, y salir a la calle cuanto antes.
Esperemos que los compañeros no vayan a suponer que por haber tenido algunos votos más de Mieres, la televisión nos va a entrevistar o pasar algún aviso gratuito.
Nosotros tenemos que ganar la calle. Lo único gratis, lo que no implica otra cosa que contar con militantes, y un tarro de pintura, volantes, o una mesita con materiales.
Nuestra propaganda está en los muros, en el puerta a puerta, en el boca a boca, en el acto zonal, en la movilización, en todo lo que implique militancia consciente.
Desde la actividad más pequeña hasta la más grande deberá ser hacia fuera, jamás hacia adentro, hay que tener presencia, que la gente nos vea que existimos.
Las dos últimas semanas fueron claves para obtener esos cuatro mil votos, allí se definieron, en la entrega de listas, mano a mano, si ni en el cuarto secreto era posible identificar las listas.
Vaya a saber cuantos de esos miles de votos en blanco no provienen de haber concurrido a votar sin llevar la lista, y una vez dentro no encontrarla.
Debemos reconocer que la Asamblea Popular a nivel masivo de la población no se conoce. No es que no se sepa su propuesta, no se conoce que exista una fuerza política que se llame Asamblea Popular. Como será la cosa que en varias mesas electorales, algunos de los votos que salieron para la Asamblea Popular se les ponía en el montón del Frente Amplio,
También la campaña electoral sirvió para conocer las fuerzas verdaderas con que se cuenta. Durante el último tiempo se desplegaron todas esas fuerzas en el terreno. Gracias a la participación de esos compañeros y compañeras, se pudieron alcanzar los resultados que están a la vista.
Sobre esa participación de militantes y algo más que se pueda organizar se deberá centrar la próxima campaña.
NUESTRA TELEVISIÓN ES LA CALLE, SON LOS MUROS, LOS ACTOS, EL PUERTA A PUERTA Y EL BOCA A BOCA.