
8 de febrero de 2010
MENSAJE DE LA 36
En 2009, agentes policiales de 23 países recibieron entrenamiento colombiano. México encabeza la lista, con 4.500 policías capacitados.
Policías brasileños reciben entrenamiento antisecuestro en la Academia de Policía Colombiana de Sibaté.
El asunto era crítico para el presidente de Paraguay, Fernando Lugo. Con fuertes presiones de la oposición en el Congreso y el escándalo de los niños que concibió cuando era obispo de San Pedro aún fresco en la memoria de los paraguayos, no podía darse el lujo de que su imagen se siguiera lastimando. Por eso el secuestro del ganadero Fidel Zavala llegó en tan mal momento. Sus críticos lo tildaron de débil. Y al pasar los meses sin que el ganadero volviera a la libertad, la oposición se lanzó incluso a injuriarlo, señalando los presuntos vínculos ideológicos entre el mandatario y los secuestradores, el Ejército del Pueblo Paraguayo.
Durante tres meses habían intentado liberar a Zavala sin lograrlo. Hasta que en enero, del palacio presidencial de Lugo, salió directamente un pedido de ayuda a Bogotá. Casi de inmediato, la Casa de Nariño y la Dirección de la Policía Nacional se cruzaron llamadas y a comienzos de enero enviaron a Asunción un pequeño grupo de agentes antisecuestro del Gaula.
Aunque aún se desconocen los detalles de la negociación, a los pocos días Zavala era dejado en libertad, en una zona rural del norte de Paraguay, por los mismos secuestradores que en 2005, y con asesoría de las Farc, habían secuestrado y asesinado a Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas. “Tuvimos un apoyo importante de las autoridades colombianas”, dijo Zavala en una rueda de prensa de pocas palabras, “nos ayudaron a hacer posible que yo esté acá”.
Una semana después, y mientras los oficiales del Gaula se quedaban en Paraguay instruyendo a sus colegas, el director de la Policía, Óscar Naranjo, recibía en su despacho a una delegación sin precedentes: con coloridos trajes de ceremonias y dialectos variados, los zares antidrogas de seis países de África occidental se alineaban a un lado de la mesa de conferencias, justo al frente de Naranjo y otros generales de la Policía, para firmar por primera vez convenios de cooperación en inteligencia y capacitación, que fortalecerán el control policivo de la ruta del narcotráfico que sale de Colombia y vía Venezuela y el Caribe llega a Cabo Verde, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Sierra Leona y Togo.
Ambos hechos, ocurridos casi simultáneamente, no son espontáneos. Aunque en el proceso de constitución de un eje de cooperación Colombia, África ha trabajado durante dos años y medio la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito, detrás de estas y otras acciones llevadas a cabo con mucha discreción por las autoridades colombianas se encuentra un cuidadoso plan estratégico, nacido en el seno del Ministerio de Defensa, y que desde hace dos años busca estructurar la cooperación colombiana en el mundo a partir de los aprendizajes que aquí se han tenido en términos de seguridad.
El plan, proyectado internacionalmente a través de la Policía Nacional y de las Fuerzas Militares, ha originado ofrecimientos tan variados como la realización de la evaluación y rediseño de la policía haitiana y la participación de efectivos colombianos en las operaciones de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad ISAF, en Afganistán.
La apuesta colombiana no es fácil. Por un lado, enfrenta el reto de profundizar la lucha antinarcóticos a través de la vinculación de los países de tránsito y los países de destino. Con esto, no sólo avanza en sus objetivos internos, sino que se posiciona en la región y el mundo como un país capaz de ofrecer cooperación en términos de seguridad. “Tenemos un futuro enorme”, comenta Sergio Jaramillo, hasta hace un mes viceministro de Defensa. “Tanto las Fuerzas Militares como la Policía cuentan con capacidades que no tiene ningún otro país”.
Este esfuerzo internacional ha tenido que ser llevado a cabo, sin embargo, de manera discreta y apelando a esfuerzos puramente técnicos, en momentos en que se vive una de las peores crisis en las relaciones diplomáticas con Venezuela y Ecuador, hoy corredores de tránsito de la cocaína colombiana.
Para ofrecerle cooperación a la región, el Ministerio de Defensa estableció un “portafolio de servicios”, enmarcado dentro de un concepto surgido también en esta institución: “diplomacia para la promoción de la estabilidad, stability promotion diplomacy”. La oferta incluye asistencia a otros países en capacitación para la interdicción de drogas, combate al secuestro y la extorsión, y desarrollo de programas de derechos humanos y DIH para la fuerza pública.
Sólo en 2009, 23 países del mundo enviaron oficiales a cursos de entrenamiento en Colombia, incluyendo a agentes de Reino Unido, España y Chile. Incluso Ecuador, con el que Colombia no ha reanudado aún del todo sus relaciones diplomáticas, ha participado en estos procesos; Venezuela, en cambio, se ha mantenido al margen, al punto que ni siquiera sostiene interlocución con la Policía colombiana ni hace parte de la Comunidad de Policías de América Ameripol, que agrupa a 19 Policías del continente.
Con México, bastó con una conversación en Cartagena en 2008 entre los presidentes Felipe Calderón y Álvaro Uribe, para que Colombia se comprometiera a capacitar, entre 2009 y 2011, a 11.000 policías federales mexicanos. A finales de 2009, 4.500 mexicanos habían recibido formación.
Otros 1.800 policías de Panamá, Haití, Paraguay, República Dominicana, El Salvador, Argentina y Trinidad y Tobago han recibido entrenamiento. Este último país, además, fue asesorado por Colombia para garantizar la seguridad de los jefes de Estado durante la Cumbre de las Américas, en abril de 2009. La Armada Nacional, por su parte, ha realizado en dos ocasiones cursos de interdicción marítima para la cuenca del Caribe y acompaña de cerca a la Armada de República Dominicana.
El Gobierno paraguayo descarta incursionar con armas colombianas en los bosques de Concepción en la búsqueda del ganadero secuestrado Fidel Zavala. El ministro del Interior, Rafael Filizzola, indicó que los 450 fusiles importados de Colombia utilizarán luego de la liberación.
El Gobierno recibió el viernes a la tarde 450 fusiles y más de 200.000 municiones comprados de Colombia por valor de US$ 2.568 millones. El embajador paraguayo en Colombia, Walter Biedermann, aclaró que no se trata de una cooperación sino de un negocio comercial.
Explicó que el Gobierno nacional hizo el pedido entre el 20 y el 24 de diciembre pasado, y en tiempo récord, a la firma Indumil, que es una industria militar pública colombiana.
El ministro del Interior, Rafael Filizzola, aclaró que las armas no se utilizarán para incursionar en el monte con efectivos policiales en la búsqueda del ganadero Zavala, secuestrado el 15 de octubre pasado por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo EPP, sino para apoyar los operativos “Triángulo” y “Sombra” en la zona de Concepción, norte del país, donde se encontraría el ganadero secuestrado.
Filizzola indicó que las armas se utilizarán para combatir al EPP, pero luego de la liberación de Zavala.
El ministro reveló que en los últimos meses el Gobierno entrenó a 400 efectivos policiales para que puedan integrar unidades especiales de la Policía Nacional. Reiteró que la urgencia de la compra de armas obedece a la necesidad de entrenar a uniformados y prepararse para un combate que “va a durar mucho tiempo. Este gobierno no va a descansar un solo segundo hasta que el último integrante del EPP sea capturado y puesto a disposición de la justicia”, añadió.
Comentó que las armas, que llevarán el sello de Policía Nacional de la República del Paraguay”, se utilizarán también para dar seguridad a la población de la zona de Concepción.
Filizzola insistió que la prioridad del Gobierno es encontrar con vida a Zavala y que regrese con sus familiares. Esta prioridad le impide a las fuerzas policiales hacer una incursión terrestre y aérea en zonas boscosas con ayuda de paracaidistas con los fusiles colombianos calibre 5,56 mm., que son utilizados también por las fuerzas públicas de Colombia contra las FARC, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Un instructor colombiano llegó también al país para brindar instrucciones a los policías paraguayos sobre el uso de los fusiles Galil, con tecnología israelí.
Informa Telesur, la agencia de noticias venezolana que los ciudadanos de Costa Rica manifestaron este lunes que tienen la esperanza de que la presidenta electa, Laura Chinchilla, ganadora con 46,82 por ciento de los votos en los comicios generales de la nación centroamericana, cumpla con las promesas que hizo durante su campaña presidencial.
Una de las promesas que realizó Chinchilla, y de la que más se exige cumplimiento por parte del pueblo de esa nación, es la de combatir la inseguridad y luchar contra el narcotráfico.
El enviado especial de teleSUR en Costa Rica, Eduardo Martínez informó que una de las preocupaciones de los costarricenses es la proliferación de las bandas del narcotráfico en la nación, procedentes principalmente de México y Colombia.
“Es lo que demanda la ciudadanía, este domingo hablamos con la gente en las calles y nos decían que lo que sigue es que la presidenta Laura Chinchilla cumpla con las promesas que hizo en la campaña”, señaló en enviado especial de teleSUR.
Asimismo, indicó que los taxistas de la nación centroamericana comentaron que “existe una deuda por parte del Gobierno de Oscar Arias en cuanto a la infraestructura, a las vías, a las calles, así como también a la equidad de género en el gabinete ministerial y en la sociedad como tal”.
Martínez reportó que la normalidad volvió a las calles de Costa Rica, luego de conocerse los resultados de las elecciones. Igualmente, anunció que dentro de unos días Chinchilla sostendrá una reunión con el presidente saliente Oscar Arias.
El periodista señaló que los candidatos Otto Guevara, por el Movimiento Libertario ML, y Ottó Solís, del Partido Acción Ciudadana PAC, reconocieron su derrota frente a Chinchilla y felicitaron a la presidenta electa por haber alcanzado casi un 47 por ciento de los votos por parte de la población costarricense.
Laura Chinchilla se convierte en la primera mujer presidenta en la historia de Costa Rica, con un 46,82 por ciento de los votos, y gobernará en el periodo 2010, 2014.
La nueva presidenta, Chinchilla insta a países de la región a olvidar ideologías y unir esfuerzos
La presidenta electa costarricense, Laura Chinchilla, instó hoy a los países latinoamericanos a no “condicionar” sus relaciones a la ideología sino a unir esfuerzos para resolver los problemas del continente, que en el caso de Costa Rica están marcados por el crimen organizado y la pobreza.
En una entrevista con la emisora colombiana Caracol Radio, confió en que “las relaciones entre el resto de América Latina” se basen en “un diálogo respetuoso, franco, abierto, en aras de unir esfuerzos para resolver los problemas concretos que hoy preocupan a los ciudadanos de la región”.
La presidenta electa recordó que su formación, el Partido Liberación Nacional PLN, es socialdemócrata, con una “ideología progresista que siempre ha apostado por el centro ideológico”.
Por ello, abogó por dejar a un lado la “amenaza y la altisonancia verbal” y apostar por unas relaciones en la región en las que impere el “mutuo respeto”, el “diálogo” y el “respeto a las decisiones soberanas que cada uno deba tomar”.
La delfín política del presidente Óscar Arias también subrayó que Costa Rica es un “país privilegiado”, al gozar de una “hermosa paz social”, una democracia sólida, una amplia libertad, un buen nivel de desarrollo humano, ambiental y tecnológico.
“El país va por el buen camino. Sin embargo, tenemos que reconocer que tenemos todavía un enorme desafío en el combate a la pobreza, ya que un 20% de las familias costarricenses están en esa situación, y tenemos muy especialmente, quizás el más importante, el desafío de la violencia y seguridad ciudadana”.
Así, Chinchilla recalcó la “especial virulencia” con la que la criminalidad organizada y el narcotráfico se desarrollan en Costa Rica, aunque recordó su “valiosa experiencia en ese campo” como titular del Ministerio de Seguridad costarricense.
“La lucha será muy dura, y tendrá que elevarse al más alto nivel de la Presidencia de la República para poder ganarla, con mucha valentía, mucha firmeza y mucha determinación”, advirtió.
Entre las metas de su Gobierno está convertir a Costa Rica en “el primer país desarrollado de América Latina", apostando por una economía basada en el conocimiento, el valor agregado y las energías sostenibles, así como en erigirse como el "primer país CO2 neutral del mundo”.
Chinchilla, una politóloga de 50 años, se convirtió ayer en la primera mujer presidenta de Costa Rica al imponerse en las urnas con el 46,76% de los votos, de acuerdo con datos parciales del Tribunal Supremo de Elecciones tras el escrutinio del 95% de las urnas, lo que supuso una amplia diferencia con respecto a sus adversarios, todos hombres.
Pese a considerar que el XXI “debería ser el siglo de la equidad” de género, Chinchilla lamentó los “enormes desafíos” pendientes en este sentido, no solo en representación política sino “sobre todo en acceso a derechos económicos y laborales”.
Porque, sentenció, “la pobreza en América Latina tiene rostro de mujer”.
Este lunes llegó a Puerto Príncipe la delegación de altos funcionarios cubanos, encabezada por el vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, Esteban Lazo y el canciller Bruno Rodríguez, quienes permanecerán en el país caribeño para visitar campamentos de salud de la capital y zonas aledañas que resultaron afectadas por el sismo de 7,3 ocurrido el pasado mes.
Para este lunes, se prevé que la comisión del Gobierno de Cuba visite un hospital de campaña donde se encuentran desde la tragedia médicos cubanos quienes asisten a las miles de víctimas y afectados por el terremoto.
De acuerdo con lo reportado por la enviada especial de teleSUR, Patricia Villegas, el martes se espera que se dirijan al campamento Simón Bolívar levantado por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América ALBA, en la comunidad de Leotan, a 25 kilómetros de Puerto Príncipe, en el que viven 418 mujeres, 11 de ellas están embarazadas.
En la actualidad unos mil galenos forman parte del personal de asistencia de salud que están apoyando a las víctimas del terremoto del pasado 12 de enero.
Por otro lado, el Gobierno de Haití anunció que este lunes saldrían las primeras cuadrillas de supervisión a hacer una intensa revisión de las estructuras de las escuelas en Puerto Príncipe, donde se decretó la suspensión del calendario escolar luego del sismo en el que murieron más de 210 mil personas y más de 3 millones quedaron damnificados.
Respecto al tema de los diez estadounidenses acusados de intentar sacar de manera ilegal a 33 niños haitianos entre 2 meses y 14 años, tendrán este lunes una segunda audiencia con un juez de la Fiscalía que se reunirá con cada uno de manera individual.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia Unicef, emitió una alarma para proteger con especial cuidado a la infancia de ese país, ante el temor de los padres de perder a sus hijos en vista de la vulnerabilidad que implica el escenario diario luego del terremoto pasado.
Francoise Vanni, responsable de comunicaciones Unicef, confirmó la alerta por el tráfico de menores y aseguró que han dispuesto un mejor control y reforzamiento en las fronteras por el alto riesgo de secuestro de niños en Haití.
“Nos encontramos trabajando en campañas en todo el país para que todos conozcan los riesgos que existen” declaró Vanni y agregó que “las familias están en situación de desesperanza” ante esta realidad.
Adicional a esto, la encargada de comunicaciones del organismo internacional, explicó que también están trabajando para tratar los riesgos psicosociales causados en los niños por el sismo.
“El trauma que están viviendo es grande, miles de ellos han perdido sus padres y sus casas y están sin ir a la escuela”.
Añadió que existen 30 organizaciones que laboran en conjunto con el Gobierno haitiano en vista de la necesidad de abrir las escuelas para que los menores continúen con un ritmo normal de vida.
En otro apartado se conoció que la nueva sede de Gobierno de Haití será construida en la zona Croix-des-bouquets a unos 20 kilómetros de Puerto Príncipe, debido al fuerte terremoto que devastó a la capital en enero y que destruyó buena parte del Palacio gubernamental.
La enviada especial de teleSUR a Haití, Patricia Villegas, señaló que la Dirección Central de la Policía Judicial en Puerto Príncipe, opera en la actualidad como sede de Gobierno provisional y que en los próximos días todos los funcionarios trabajarán fuera de Puerto Príncipe.
El líder cubano Fidel Castro destacó la solidaridad que la revolución bolivariana de Venezuela ha mostrado con los países del Caribe, en especial con Haití, que tiene sus antecedentes mucho antes de la tragedia que vivió esa nación por el sismo de magnitud 7,3 que dejó un saldo de más de 210 mil muertos y más de un millón de niños huérfanos.
“La tragedia de Haití me permite exponer este punto de vista a partir de lo que Venezuela ha hecho con los países del Caribe. Mientras en Montreal las grandes instituciones financieras vacilan sobre qué hacer en Haití, Venezuela no vacila un minuto en condonarle la deuda económica, de 167 millones de dólares”, enfatizó Fidel en su más reciente reflexión publicada por Cubadebate.
Recuerda que mientras otros países desarrollados eliminaron las preferencias arancelarias a exportaciones agrícolas caribeñas, como el banano; Venezuela tuvo un gesto sin precedentes: le garantizó a la mayoría de esos países suministros seguros de petróleo y facilidades especiales de pago.
“Nadie se preocupó, en cambio, por el destino de esos pueblos. De no haber sido por la República Bolivariana una terrible crisis habría golpeado a los Estados independientes del Caribe, con excepción de Trinidad, Tobago y Barbados. En el caso de Cuba, después que la URSS colapsó, el Gobierno Bolivariano impulsó un crecimiento extraordinario del comercio entre ambos países, que incluía el intercambio de bienes y servicios, que nos permitió enfrentar uno de los períodos más duros de nuestra gloriosa historia revolucionaria”.
Fidel también hizo referencia en su reflexión a la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba y los aportes de la institución al continente. “Hace 10 años, en instantes en que el Caribe y Centroamérica perdieron decenas de miles de vidas durante la tragedia del huracán Mitch, se creó en Cuba la ELAM para formar médicos latinoamericanos y caribeños que un día salvarían millones de vidas, pero en especial y por encima de todo, servirían como ejemplo en el noble ejercicio de la profesión médica.”
Junto a los médicos cubanos que están en Haití, decenas de jóvenes venezolanos y otros latinoamericanos graduados en la ELAM ayudan a ese pueblo afectado por el movimiento ocurrido hace casi un mes
“De todos los rincones del continente han llegado noticias de muchos compañeros que estudiaron en la ELAM, que desean colaborar junto a ellos en la noble tarea de salvar vidas de niños, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos”, escribe.
“Habrá decenas de hospitales de campaña, centros de rehabilitación y hospitales, donde prestarán servicios más de mil médicos y estudiantes de los últimos años de la carrera de Medicina, procedentes de Haití, Venezuela, Santo Domingo, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Chile y los demás países hermanos. Tenemos el honor de contar ya con un número de médicos norteamericanos que también estudiaron en la ELAM. Estamos dispuestos a cooperar con aquellos países e instituciones que deseen participar en estos esfuerzos para prestar servicios médicos en Haití”, se extrae de la reflexión.
También recordó que Venezuela aportó ya casas de campaña, equipos, medicamentos y alimentos y que el gobierno de Haití ha brindado toda su cooperación y apoyo a este esfuerzo por llevar los servicios de salud gratuitamente al mayor número posible de los ciudadanos.
Reflexiones de Fidel Castro
La Revolución Bolivariana y Las Antillas
Me gustaba la historia como a casi todos los muchachos. También las guerras, una cultura que la sociedad sembraba en los niños del sexo masculino. Todos los juguetes que nos ofrecían eran armas.
En mi época de niño me enviaron para una ciudad donde nunca me llevaron al cine. Entonces no existía la televisión y en la casa donde vivía no había radio. Tenía que usar la imaginación.
En el primer colegio adonde me llevaron interno, leía con asombro sobre el Diluvio Universal y el Arca de Noé. Más tarde consideré que era quizás un vestigio que la humanidad guardaba del último cambio climático en la historia de nuestra especie. Fue, posiblemente, el final del último período glacial, que se supone tuvo lugar hace muchos miles de años.
Como es de suponer, más tarde leí con avidez las historias de Alejandro, César, Aníbal, Bonaparte y, por supuesto, todo cuanto libro caía en mis manos sobre Maceo, Gómez, Agramonte y demás grandes soldados que lucharon por nuestra independencia. No poseía cultura suficiente para comprender lo que había detrás de la historia.
Más adelante centré mi interés en Martí. A él le debo en realidad mis sentimientos patrióticos y el concepto profundo de que "Patria es humanidad". La audacia, la belleza, el valor y la ética de su pensamiento me ayudaron a convertirme en lo que creo que soy: un revolucionario. Sin ser martiano, no se puede ser bolivariano; sin ser martiano y bolivariano, no se puede ser marxista, y sin ser martiano, bolivariano y marxista, no se puede ser antiimperialista; sin ser las tres cosas no se podía concebir en nuestra época una Revolución en Cuba.
Hace casi dos siglos, Bolívar quiso enviar una expedición al mando de Sucre para liberar a Cuba, que mucho lo necesitaba, en la década de 1820, como colonia azucarera y cafetalera española, con 300 mil esclavos trabajando para sus propietarios blancos.
Frustrada la independencia y convertida en neocolonia, no se podía en Cuba alcanzar jamás la dignidad plena del hombre, sin una revolución que pusiera fin a la explotación del hombre por el hombre.
"Â…yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre."
Martí, con su pensamiento, inspiró el valor y la convicción que llevó a nuestro Movimiento al asalto de la fortaleza del Moncada, lo que jamás habría pasado por nuestras mentes sin las ideas de otros grandes pensadores como Marx y Lenin, que nos hicieron ver y comprender las realidades tan distintas de la nueva era que estábamos viviendo.
Durante siglos, en nombre del progreso y el desarrollo, se justificó en Cuba la odiosa propiedad latifundista y la fuerza de trabajo esclava, que había sido precedida por el exterminio de los antiguos habitantes de estas islas.
De Bolívar, Martí dijo algo maravilloso y digno de su gloriosa vida:
"Â…lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía."
"Déme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo."
En Venezuela, como en las Antillas hicieron otras, la potencia colonial sembró caña, café, cacao, y llevó también como esclavos a hombres y mujeres de África. La resistencia heroica de sus indígenas, apoyándose en la naturaleza y extensión del suelo venezolano, impidió el aniquilamiento de los habitantes originales.
Con excepción de una parte al Norte del hemisferio, el inmenso territorio de Nuestra América quedó en manos de dos reyes de la Península Ibérica.
Sin temor puede afirmarse que, durante siglos, nuestros países y los frutos del trabajo de sus pueblos han sido saqueados, y continúan siéndolo por las grandes empresas transnacionales y las oligarquías que están a su servicio.
A lo largo de los siglos XIX y XX, es decir, durante casi 200 años después de la independencia formal de la América Ibérica, nada cambió en esencia. Estados Unidos, a partir de las 13 colonias inglesas que se rebelaron, se expandió hacia el Oeste y el Sur. Compró Luisiana y Florida, le arrebató más de la mitad de su territorio a México, intervino en Centroamérica y se apoderó del área del futuro Canal de Panamá, que uniría los grandes océanos al Este y el Oeste del continente por el punto donde Bolívar deseaba crear la capital de la mayor de las repúblicas que nacería de la independencia de las naciones de América.
En aquella época, el petróleo y el etanol no se comercializaban en el mundo, ni existía OMC. La caña, el algodón y el maíz eran cultivados por esclavos. Las máquinas estaban por inventarse. Avanzaba con fuerza la industrialización a partir del carbón.
Las guerras impulsaron la civilización, y la civilización impulsó las guerras. Estas cambiaron de carácter, y se hicieron más terribles. Finalmente se convirtieron en conflictos mundiales
Por fin éramos un mundo civilizado. Incluso, lo creemos como cuestión de principios.
Pero no sabemos qué hacer con la civilización alcanzada. El ser humano se ha equipado con armas nucleares de inconcebible certeza y aniquiladora potencia, mientras desde el punto de vista moral y político, ha retrocedido bochornosamente. Política y socialmente, estamos más subdesarrollados que nunca. Los autómatas están sustituyendo a los soldados, los medios masivos a los educadores, y los gobiernos empiezan a ser sobrepasados por los acontecimientos sin saber qué hacer. En la desesperación de muchos líderes políticos internacionales se aprecia la impotencia ante los problemas que se acumulan en sus despachos de trabajo y las reuniones internacionales cada vez más frecuentes.
En esas circunstancias, tiene lugar en Haití una catástrofe sin precedentes, mientras en el lado opuesto del planeta continúan desarrollándose tres guerras y una carrera armamentista, en medio de la crisis económica y conflictos crecientes, que consume más del 2,5% del PIB mundial, una cifra con la que podrían desarrollarse en poco tiempo todos los países del Tercer Mundo y tal vez evitar el cambio climático, consagrando los recursos económicos y científicos que son imprescindibles para ese objetivo.
La credibilidad de la comunidad mundial acaba de recibir un duro golpe en Copenhague, y nuestra especie no está mostrando su capacidad para sobrevivir.
La tragedia de Haití me permite exponer este punto de vista a partir de lo que Venezuela ha hecho con los países del Caribe. Mientras en Montreal las grandes instituciones financieras vacilan sobre qué hacer en Haití, Venezuela no vacila un minuto en condonarle la deuda económica, de 167 millones de dólares.
Durante casi un siglo las mayores transnacionales extrajeron y exportaron el petróleo venezolano a ínfimos precios. Venezuela se constituyó durante decenios en el mayor exportador mundial de petróleo.
Es conocido que cuando Estados Unidos gastó cientos de miles de millones de dólares en su guerra genocida de Vietnam, matando e invalidando millones de hijos de ese heroico pueblo, también rompió unilateralmente el acuerdo de Bretton Woods suspendiendo la conversión en oro del dólar, como estipulaba el acuerdo, y lanzando sobre la economía mundial el costo de esa sucia guerra. La moneda norteamericana se devaluó y el ingreso en divisas de los países caribeños no alcanzaba para pagar el petróleo. Sus economías se basan en el turismo y las exportaciones de azúcar, café, cacao y otros productos agrícolas. Un golpe anonadante amenazaba las economías de los Estados del Caribe, con excepción de dos de ellos exportadores de energía.
Otros países desarrollados eliminaron las preferencias arancelarias a exportaciones agrícolas caribeñas, como el banano; Venezuela tuvo un gesto sin precedentes: le garantizó a la mayoría de esos países suministros seguros de petróleo y facilidades especiales de pago.
Nadie se preocupó, en cambio, por el destino de esos pueblos. De no haber sido por la República Bolivariana una terrible crisis habría golpeado a los Estados independientes del Caribe, con excepción de Trinidad-Tobago y Barbados. En el caso de Cuba, después que la URSS colapsó, el Gobierno Bolivariano impulsó un crecimiento extraordinario del comercio entre ambos países, que incluía el intercambio de bienes y servicios, que nos permitió enfrentar uno de los períodos más duros de nuestra gloriosa historia revolucionaria.
El mejor aliado de Estados Unidos, y a la vez el más bajo y vil enemigo del pueblo, fue el farsante y simulador Rómulo Betancourt, Presidente electo de Venezuela cuando triunfó la Revolución en Cuba en 1959.
Fue el principal cómplice de los ataques piratas, los actos terroristas, las agresiones y el bloqueo económico a nuestra patria.
Cuando más lo necesitaba nuestra América, estalló finalmente la Revolución Bolivariana.
Invitados a Caracas por Hugo Chávez, los miembros del ALBA se comprometieron a prestar el máximo apoyo al pueblo haitiano en el momento más triste de la historia de ese legendario pueblo que llevó a cabo la primera Revolución social victoriosa en la historia del mundo, cuando cientos de miles de africanos al sublevarse y crear en Haití una República a miles de millas de sus tierras natales, llevaron a cabo una de las más gloriosas acciones revolucionarias de este hemisferio. En Haití hay sangre negra, india y blanca; la República nació de los conceptos de equidad, justicia y libertad para todos los seres humanos.
Hace 10 años, en instantes en que el Caribe y Centroamérica perdieron decenas de miles de vidas durante la tragedia del huracán Mitch, se creó en Cuba la ELAM para formar médicos latinoamericanos y caribeños que un día salvarían millones de vidas, pero en especial y por encima de todo, servirían como ejemplo en el noble ejercicio de la profesión médica. Junto a los cubanos estarán en Haití decenas de jóvenes venezolanos y otros latinoamericanos graduados en la ELAM. De todos los rincones del continente han llegado noticias de muchos compañeros que estudiaron en la ELAM, que desean colaborar junto a ellos en la noble tarea de salvar vidas de niños, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos.
Habrá decenas de hospitales de campaña, centros de rehabilitación y hospitales, donde prestarán servicios más de mil médicos y estudiantes de los últimos años de la carrera de Medicina, procedentes de Haití, Venezuela, Santo Domingo, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Chile y los demás países hermanos. Tenemos el honor de contar ya con un número de médicos norteamericanos que también estudiaron en la ELAM. Estamos dispuestos a cooperar con aquellos países e instituciones que deseen participar en estos esfuerzos para prestar servicios médicos en Haití.
Venezuela aportó ya casas de campaña, equipos médicos, medicamentos y alimentos. El gobierno de Haití ha brindado toda su cooperación y apoyo a este esfuerzo por llevar los servicios de salud gratuitamente al mayor número posible de haitianos. Será para todos un consuelo en medio de la mayor tragedia que ha tenido lugar en nuestro hemisferio.