11 de septiembre de 2012

 

CIENTOS DE MILES DE PERSONAS CLAMAN EN BARCELONA POR LA INDEPENDENCIA

La Guardia Urbana cifra en un millón y medio de personas los asistentes a la manifestación

La presidenta del Parlament anuncia que Mas se reunirá con los organizadores en breve

Según las informaciones de la versión vespertina del periódico madrileño El País, el centro de Barcelona está a rebosar por la mayor manifestación independentista de la historia de Cataluña, bajo el lema Cataluña, nuevo Estado de Europa. Un millón y medio de personas, según la Guardia Urbana (dos millones según los organizadores) han tomado las calles de Barcelona para manifestarse por la independencia de Cataluña. Esta cifra la convierte en la marcha más masiva de las celebradas hasta hoy en Barcelona. Las calles están colapsadas por miles y miles de manifestantes con banderas independentistas, les “estelades”, y el recorrido de la manifestación está colapsado por la gente: desde la Diagonal hasta el final de la manifestación las calles siguen llenas dos horas después del inicio de la manifestación. La marcha ha ocupado el doble de calles de las previstas.
 
La multitud ha obligado a desplazar la cabecera de la manifestación y alejarla del Paseo de Gracia, por donde no podía avanzar. “Aunque está todo colapsado, hemos querido empezar a caminar”, ha explicado en declaraciones a TV-3 la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, entidad organizadora, Carme Forcadell.  La cabecera se ha desviado por un recorrido alternativo para poder cumplir con el horario y llegar a las 20 horas al Parlament, donde una delegación de la ANC se ha reunido con la presidenta de la cámara, Núria de Gispert: “Estamos exultantes, felices, es un día de joya para todo el país y queremos dar las gracias a todo el pueblo de Cataluña porque está respondiendo magníficamente”, ha recalcado Forcadell.

En el Parlament, la presidenta de la ANC ha reclamado al Gobierno que inicie el proceso por la secesión de Cataluña. Los organizadores han logrado un objetivo más modesto: De Gispert ha anunciado que el presidente Artur Mas se reunirá con una delegación de la ANC “en uno o dos días”. “A medida que iban pasando los minutos nos hemos emocionado. Sentíamos la voz de la gente”, ha dicho la presidenta del Parlament. La manifestación ha tenido dos finales: por un lado, la cabecera se ha desplazado a la cámara para el encuentro oficial; por otro, en la calle Marqués de la Argentera (uno de los accesos al Parc de la Ciutadella, donde hay el Parlament), un grupo de ciudadanos han leído el manifiesto de la marcha en varios idiomas. El último, en castellano: “Escucha España. Ningún pueblo se merece el trato que hemos recibido de ti. Y por ello, para casos como el nuestro, la comunidad internacional ha concebido el derecho de la autodeterminación y debemos ejercerlo”. 
 
La Guardia Urbana ha cerrado el tráfico a primera hora de la tarde, y las calles adyacentes de la marcha que sí están abiertas se han colapsado por los autobuses que han llegado a la ciudad: solo los organizadores (la Asamblea Nacional Catalana) han fletado 1111 vehículos. El ajetreo ha provocado un pequeño accidente en el peaje de Mollet (Vallès Oriental), un choque entre tres autobuses que se ha saldado con siete heridos leves. Caminar por el centro de Barcelona empieza a ser complicado, e imposible por el recorrido de la marcha. La Guardia Urbana ha cerrado provisionalmente la estación de trenes de Paseo de Gracia para evitar el colapso.
 
La manifestación no ha sido convocada por ningún partido político, que han vivido a contra pié su crecimiento. La Asamblea Nacional Catalana, nacida del espíritu y de la gente que organizó en centenares de municipios catalanes las llamadas consultas soberanistas, planteó celebrar la marcha en marzo. Solo los más optimistas confiaban en un éxito como el que ya se deja notar a esta hora en Barcelona: “No me lo esperaba, solo los más entusiastas lo decían al principio”, ha reconocido esta mañana la presidenta de la ANC, Carme Forcadell. La Asamblea espera que la de esta tarde sea “la manifestación más importante y masiva” de la historia de Cataluña. El ambiente en la calle recuerda mucho al que se vivió en la última gran marcha por el centro de Barcelona, el 10 de julio de 2010, en contra de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña.
 
El Gobierno catalán apoya la marcha independentista porque considera que se puede usar de argumento para defender el pacto fiscal, el gran objetivo del presidente Artur Mas en esta legislatura. Mas no está en la marcha, considera que por su “rol institucional” no debe asistir, pero aseguró en su discurso de ayer que hará suyo el clamor de la manifestación y que la comunidad se acerca a la independencia. “Nunca como ahora Cataluña había estado tan cerca de su aspiración y su anhelo de plenitud nacional”, remarcó. Pese a la ausencia del presidente, la mayoría del Gobierno está en la marcha, solo faltan el consejero de Interior, Felip Puig, por motivos logísticos, y los de Justicia, Pilar Fernández, y Economía, Andreu Mas Colell y Convergència i Unió ha movilizado todas sus bases, puntualizando que también es una manifestación a favor del pacto fiscal. También ha echado el resto Esquerra Republicana, e Iniciativa acude pero con una pancarta en la que también protesta por los recortes de mas y Rajoy.
 
El Partit dels Socialistes se ha visto obligado a abrir un debate en el partido sobre el independentismo: oficialmente la formación no acude a la marcha, pero caras destacas del partido sí asisten a la manifestación. Los dirigentes del ala más catalanista se han dejado ver en la manifestación con una pancarta propia. Los ex consejeros Ernest Maragall, Antoni Castells, y Marina Geli; el alcalde de Lleida, Àngel Ros; la diputada Laia Bonet; y el miembro de la ejecutiva Joan Ignasi Elena desfilan bajo el lema: “Cataluña es estado y somos Europa”. El primer secretario socialista, Pere Navarro, rechazó la manifestación al considerarla “excluyente”.

El Gobierno sube el IRPF a las plusvalías generadas en menos de un año.
 
Los beneficios logrados en este plazo tributarán al tipo marginal del IRPF del contribuyente.
 
Rajoy incumple en solo dos semanas la promesa de no subir el impuesto.
 
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha concretado esta tarde una nueva subida del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), pese a que hace menos de dos semanas señaló que no tenía intención de subir dicho impuesto.
El Gobierno argumenta que en esta ocasión trata de ir “contra los especuladores” que compran y venden rápidamente acciones para obtener benéfico rápido. Insiste en su rechazo a un impuesto a las grandes fortunas como los que funcionan en otros países, por ejemplo Francia. Sin embargo, con este nuevo movimiento pretende demostrar que trata de ser equitativo en el reparto de las subidas de impuestos y recortes, ya que sostiene que va dirigido a inversores agresivos.
 
El alza afectará a las plusvalías que tengan menos de un año de antigüedad, que pasarán a tributar al tipo marginal del contribuyente, lo que en la práctica se traduce en una fuerte subida del IRPF para ese tipo de ganancias patrimoniales. Con esta decisión, ha añadido el jefe del Ejecutivo, se vuelve a la situación previa a la reforma de 2006. Fuentes del Ministerio de Hacienda aclaran que la medida no afectará a intereses ni dividendos, como ocurría antes de la citada reforma. De esta forma se producirá un tratamiento diferenciado entre las ganancias derivadas de diferentes tipos de ahorro.
 
“En los próximos presupuestos yo ya le digo que ni voy a subir el IRPF ni voy a subir el Impuesto sobre el Valor Añadido”, señaló Rajoy el pasado 30 de agosto tras recibir al presidente de Francia, François Hollande. Hoy, 12 días después, ha cambiado el mensaje y anuncia una fuerte subida del IRPF en 2013 para las ganancias patrimoniales.
 
Actualmente, y tras la subida del IRPF aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy a finales de 2011, las plusvalías se gravan a un mismo tipo con independencia de su antigüedad, en tres tramos determinados por el total de la base liquidable del ahorro, en una escala que va desde el 21% cuando son inferiores a 6.000 euros, al 25% entre los 6.000 y 24.000 euros y el 27% para las rentas superiores a estas cifras.
 
El cambio que plantea Rajoy supone aplicar el tipo marginal de IRPF a las plusvalías generadas en el primer año, lo que eleva su tributación e intenta evitar los movimientos especulativos en el corto plazo. Los tipos marginales del IRPF van del 24,75% al 52%.
 
Por tanto, si un contribuyente tributa habitualmente al tipo marginal del 24,75% y genera plusvalías en un solo ejercicio tendrá que pagar un 24,75% por ellas en lugar del 21%. La tributación puede llegar a ser de más del doble que en la actualidad para los contribuyentes con los tipos marginales más altos.
 
El jefe del Ejecutivo ha explicado que puede que no tenga sentido que alguien compre un día, venda al día siguiente y tribute solo al 21%, motivo por el que ha decidido que todas las plusvalías del primer año tributen en función de la renta. Este cambio irá incluido en las cuentas de 2013, que se aprobarán el próximo 27 de septiembre, y con las que el Gobierno pretende reducir el déficit al 4,5% del PIB.
 
Cuando pase más de un año, los beneficios seguirán gravadas por el tipo que pesa sobre las rentas de capital y que, en función de la cantidad, va del 21% al 27%.

España es el país de Europa con más jóvenes que ni estudian ni trabajan.
 
El 23,7% de los adultos de entre 15 y 29 años estaban en esta situación en 2010, por detrás de Turquía, Israel y México y casi ocho puntos por encima de la media de la OCDE (15,8%)
 
La crisis económica ha disparado el número de jóvenes en España que ni estudian ni trabajan, englobados bajo el apelativo de Generación ni-ni. El 23,7% de los españoles de entre 15 y 29 años se encontraban en esta situación en 2010, según recoge el informe Panorama de la Educación 2012 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicado hoy. Se trata del país europeo con el porcentaje más alto, casi ocho puntos por encima de la media de los países desarrollados (15,8%). España es también el país con mayor tasa de desempleados entre los diplomados de educación universitaria, y el segundo entre los que han superado estudios de secundaria superior y postsecundaria no universitaria.
 
El porcentaje de jóvenes ni-ni ha progresado un punto en 2010 respecto a 2009, cuando ya había dado un salto de seis puntos respecto al año anterior, protagonizando uno de los mayores aumentos del grupo de países analizados.
 
Los más afectados por la falta de oportunidades laborales son sobre todo los mayores de 25 años, ya que entre estos el paro alcanza el 28,6%, 8,6 puntos por encima de la media de la OCDE, seguidos por los jóvenes de entre 20 y 24 años, donde es del 27,4%. En total, independientemente de la edad y del nivel de estudios, el estudio destaca que el tamaño de la población Ni-ni en España casi dobla la media de la OCDE.
 
El informe señala también que la crisis golpea con más fuerza a los adultos menos formados. La tasa de paro creció del 9% en 2007 al 24,7% en 2010 entre los españoles que se quedaron al nivel de la educación secundaria inferior, cuando en el caso de los diplomados con educación superior aumentó de forma algo menos importante, del 4,8% al 10,4%.
 
A pesar de resistir mejor el avance del paro, las categorías con formaciones superiores en España no escapan al contexto de recesión del país y soportan una tasa de desocupación mucho mayor que la de la media de la OCDE: en 2010, el porcentaje en España era el segundo más elevado de la Organización para las personas con educación universitaria (10,4%, cuando la media era del 4,7%) y el más alto de todos en el caso de adultos con secundaria superior y postsecundaria no universitaria (17,4%, frente al 7,16% de media).
 
Un mayor nivel de educación permite también reducir la brecha salarial entre géneros, y en este aspecto España se diferencia de la mayoría de los países donde no suele ser el caso. Así, las mujeres sin educación secundaria superior ganan de media un 66% de los ingresos de los hombres con el mismo nivel educativo; el porcentaje sube al 68% en el caso de haber cursado la secundaria superior y se dispara al 83% en la categoría de mujeres con educación universitaria.
 
El informe subraya asimismo la buena tasa de matriculación de los niños en España, con el 99% de menores de tres años escolarizados, en su mayoría en centros públicos, pero recalca que los niveles de rendimiento para la enseñanza secundaria están muy por debajo de la media de la OCDE. En particular, el porcentaje de personas de entre 25 y 34 años que han superado este nivel es de los bajos, con un 65%, lejos del 82% de media de la OCDE.